La Maldicion de la Sangre by Guillermo Salazar II

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La Maldicion de la Sangre by Guillermo Salazar II
Summary: Ahora es mí turno de contar la historia, con suerte y por muy poco hemos podido escapar de cazador... pero eso no significa que ha terminado el peligro.



han pasado días desde que comenzó nuestro viaje y justo ahora es cuando enfrentare mi primer prueba de valor.



¿Acaso seré capaz de resistir el exquisito aroma de la sangre de Isabel? No lo sé, pero si se no caeré sin dar pelea.



Si saben algo más de mí es que triunfe... y si no es así, bueno mi aventura habrá terminado antes de comenzar.









Estreno de hoy:



Capítulo XVI: Mi nuevo poder













Categories: ANIME/MANGA, LITERATURA, ORIGINALES, UNDERWORLD Characters: No

Generos: Accion/Aventura

Advertencias: Muerte de un personaje

Challenges:

Series: Cronicas Nocturnas

Chapters: 17 Completed: No Word count: 45161 Read: 1521 Published: 13/09/2009 Updated: 10/12/2009
Summary: Ahora es mí turno de contar la historia, con suerte y por muy poco hemos podido escapar de cazador... pero eso no significa que ha terminado el peligro.



han pasado días desde que comenzó nuestro viaje y justo ahora es cuando enfrentare mi primer prueba de valor.



¿Acaso seré capaz de resistir el exquisito aroma de la sangre de Isabel? No lo sé, pero si se no caeré sin dar pelea.



Si saben algo más de mí es que triunfe... y si no es así, bueno mi aventura habrá terminado antes de comenzar.









Estreno de hoy:



Capítulo XVI: Mi nuevo poder













Categories: ANIME/MANGA, LITERATURA, ORIGINALES, UNDERWORLD Characters: No

Generos: Accion/Aventura

Advertencias: Muerte de un personaje

Challenges:

Series: Cronicas Nocturnas

Chapters: 17 Completed: No Word count: 45161 Read: 1521 Published: 13/09/2009 Updated: 10/12/2009
Story Notes:
Este es mi estreno como escritor de Fanfic (si esto se puede llamar así)



Espero que lo disfruten y dejen sus comentarios.

Gracias.
Story Notes:Este es mi estreno como escritor de Fanfic (si esto se puede llamar así)



Espero que lo disfruten y dejen sus comentarios.

Gracias.Capitulo I: El encuentro by Guillermo Salazar II- ¿Quién este ahí? – pregunte mirando a la negrura de mi habitación. Escuche un ruido, un susurro que les podría jurar con la mano en una Biblia que sonaba como si una persona me dijera al oído “despierta”. Me levante de mi cama, mire el reloj, es media noche.



Nunca fui alguien supersticiosa, quizás alguien mas se hubiera acobardado al escuchar un susurro de la nada en la “hora de los fantasmas” pero a mi esa idea me parecía risible.



Me puso mi bata de seda y fui hasta el baño, que cómodamente estaba en mi habitación, encendí la luz y me cepillé los dientes, cuando termine me mire al espejo.



Ahí estaba yo, alta y esbelta, de cabello largo castaño claro y rizado y ojos del mismo color que resaltan mi piel blanca, no me consideraba una mujer de concurso de bellezas pero no para ser despreciada, y que a veces con la intención y otras muchas sin querer hago que los hombres se me quedaran mirando por la calle.



Era ya muy de noche y mañana tengo que trabajar pero se me ha ido todo el sueño, aunque se que mañana me arrepentiré por esto me decidí a continuar con mi trabajo. Soy reportera, pero es solo un escalón más en búsqueda de mi verdadera meta, convertirme en una escritora reconocida.



A pesar de estar abocándome a la rama literaria desde hace muy poco siempre supe que era lo que de verdad deseaba ser, pero una de las cosas de las que me enorgullezco es de que soy realista, solo muy contadas personas pueden vivir de los libros por lo que primero me consagre al periodismo. Mi trabajo me realiza y al tener que mantenerme a mi sola (no tuve hermanos y mis padres viven lejos, además de que no tengo hijos y tampoco e conocido un hombre por el cual quisiera decir “Acepto”) me pude dar el lujo de comprar esta bella casa de dos plantas.



Camine hacia el escritorio al lado de mi cama, a pesar de tener habitaciones demás, las uso como cuarto de huéspedes cunado mis padres me visitan, además no se me antoja caminar de un lado a otro cuando estoy trabajando, encendí el computador y con un par de ideas frescas para mi novela espere a que se cargara el Word.



Apenas comencé a escribir sentí esa inspiración del escritor, cosa que solo puedo comparar con lo que debe de sentir un atleta o un apostador cuando juega un buen partido o tiene una buena racha.



El tiempo paso a ser de segundo plano, termine todo un capitulo en menos de una hora, guarde mis muy apreciados avances mientras me recline hacia atrás en mi silla, feliz…



¡Que fue eso! Me voltee, otro extraño susurro recorrió mis oídos “ven a mi” dijo esta vez esa espantosa y por algún motivo que no puedo explicar cautivante voz. Pero no le preste atención, el sueño me pego de repente, apague la computadora y encendí las luces, mi cuarto es amplio y bien decorado, mi buen gusto para la decoración en su máxima expresión. Busque en mi mesita de noche mi libreta y un lapicero.



“Otro capitulo completo, faltan dos capítulos para el desenlace” escribí. Se que es una tontería remarca algo que ya se pero todos tenemos nuestras mañas y hábitos raros ¿no?



Bostece con fuerza y volví a guardar la libreta y el bolígrafo. Apenas cerré la gaveta escuche un fuerte, lento y espeluznante chirrido a mis espaldas. Me voltee y mi la puerta de la habitación se abría sin que fuerza alguna, nada, ni una ligera brisa que abriera la puerta, no me puedo engañar, eso si que me asusto.



Puse los brazos sobre mi pecho, como una especie de escudo, no lo se, pero lo que si se es que camine hacia la puerta y Salí de mi habitación, mire a todos lados del oscuro pasillo de la segunda planta, vació, respire aliviada, pero no me duro mucho.



De repente sentí una ligera y fría brisa que recorrió por mi cuello, como si una persona hecha de hielo me respirara en la nuca. Gire sobre mis talones, pero no hay nada en absoluto.



Me estoy comenzando a asustar de verdad. Muy lentamente busque con la mirada, indague lo mejor que pude con la poca luz por cada parte del pasillo, todo lo que pude ver y que me sorprendió fue lo sombrías, podría decir incluso aterradoras que se ven las pinturas que colgué en la pared de noche.



Me quede parada ahí, sola y aterrada, pensando en todo lo que puede estar pasando, todo debe de ser mi imaginación, nada mas, solo fue el viento que abrió la puerta y nada mas. Esas voces son solo un ruido que mal intérprete.



Escuche algo en planta baja, como si alguien se sentara en uno de mis muebles.



- ¡Ladrones! – susurre, estoy segura de no ser por que yo fui quien hablo no hubiera escuchado esa palabra.



Volví a mi cuarto lo rápido y silenciosamente posible. Busque algo para defender, cualquier cosa. De pronto las luces se apagaron. Todo quedo en la penumbra, otra carga de terror para mi pobre alma. Trata de encenderla de nuevo pero no sirven.



- ¡Maldición! – dije en voz alta llena de frustración. Rebusque en mi escritorio cualquier cosa que pueda arrojar y me decidí por una lámpara de mesa, de un jalón la desconecte y llevándola delante de mi con ambas manos Salí de nuevo de mi habitación.



Ya podía ver los encabezados de mañana, son dos posibilidades. “Mujer valiente repele a intrusos de su casa” o “Homicidio perturba comunidad pacifica”. Aunque este ultimo era mas pesimista de l que hubiera querido, era la verdad, el ultimo crimen violento que había ocurrido en mi barrio fue hace mas de diez años, otra de las razones por las que me decidí mudar a esta casa, baje las escaleras despacio, al encuentro de la persona o personas que han venido a robarme.



Como reportera mi trabajo consiste en contar historias no crear una propia, ser la cronista de la que nadie sabe, y hago muy bien mi trabajo… hasta ahora y no fue la única cosa que cambio en mi esa noche.



Llegue a la sala, no se ve nada, mas que una largas sombras producidas por la luz de los faros de la calle que pasan por mis ventanas, para mi sorpresa todas cerradas.



- Ya era hora que llegaras – dice una voz masculina profunda y despreocupada – tengo mas de hora y media esperándote.



- ¿Quién esta ahí? – pregunte extendiendo todo lo que pude la lámpara, mi única defensa contra el intruso que para rabia mía se rió entre dientes - ¿Te parece muy gracioso? – agregué sin poder contenerme, una persona, un desconocido, viene a mi casa sin permiso y de seguro con intenciones si no ilegales al menos poco éticas y de paso tiene el tupe de burlarse de mi.



- No, solo me parece cómico como pretendes defenderte con esa lámpara – me contesto el hombre de forma alegre, como si estuviéramos charlando en una taberna o algo así, pero no pude decir nada ¿Cómo es posible que me vea sostener la lámpara si yo no puedo ver absolutamente nada? – si quieres saber quien soy, te sugiero que enciendas la luz… y suelta esa lámpara no te voy a hacer daño.



Estire mi mano y rebusque en la pared e interruptor, cuando por fin lo encontré lo accione. Allí estaba él.



Sentado en el sillón frente mió, esta un hombre de unos veintitantos años, vestido con un muy elegante traje negro como su largo y laceo cabello peinado hacia atrás, una persona como cualquier otra pero… sus ojos… son rojo sangre, como dos pequeños incendios, mirándome fijamente, con expresión insondable.



- Ahora podrías bajar esa cosa, me pones nervioso – dijo él sin quitarme la vista de encima, con los dedos cruzados frente suyo, hay algo en su mirada de fuego o en su rostro que me hace creerle a todo lo que dice. Pero no puedo flaquear mis defensas, sin contar esos anómalos ojos el es solo otro hombre, no es particularmente atractivo, si me lo hubiera topado por la calle y llevara lentes oscuros… por supuesto, no lo hubiera considerado particularmente interesante.



- ¡Ese es el punto! – le dije de mala manera, apreté con fuerza la lámpara, haciéndome daño en las manos – ahora dime ¿Quién demonios eres?



- Soy William Knight – dijo el hombre – ahora por favor, Isabel ¿podrías bajar esa cosa?



Sin miedo a sonar ridícula. Sus palabras me dejaron helada.



- Co… ¿Cómo sabes mi nombre? – pregunta tartamudeando, no pude hacer otra cosa que acceder a sus petición deje la lámpara en una mesa cercana.



- Se muchas cosas – dijo William de forma misteriosa – cosas que nadie mas que yo debe saber, hasta ahora, y tu mi querida señorita eres la elegida para compartir mis secretos. Ya puedes dejar de estar tan tensa. Como ya te lo dije, no pretendo hacerte daño.



- ¿Entonces que quieres de mi? – pregunte, él esbozo una sonrisa que me pareció chocante.



- Tus servicios de reportera – contesto dejándome perpleja – esta noche, usted me entrevistara, o mejor dicho le contare parte de mi historia, para que tengas tú y el resto del mundo una verdadera noción de que es lo que de verdad soy, como soy y principalmente para desmentir todas esas ideas erradas y que me parecen sencillamente insultantes.



Mi instinto de periodista se despertó y dije por puro reflejo



- ¿Y que eres?



- Un vampiro.

End Notes:
Espero que les guste. Estos capítulos tratare de publicarlos cada semana.

Guillermo Salazar II
End Notes:Espero que les guste. Estos capítulos tratare de publicarlos cada semana.

Guillermo Salazar IIVolver al indexCapítulo II: La pesadilla de Isabel by Guillermo Salazar II
Author's Notes:
Para todos los que leen y leerán esta historia en un futuro cercano, le debo de advertir que a partir del capitulo III o IV voy a empezar a satirizar y a burlarme de la manera mas descarada de todos los tipos diferentes de vampiros que existen excepto del único al que considero que es digno de ser llamado así:

DRACULA
Author's Notes:Para todos los que leen y leerán esta historia en un futuro cercano, le debo de advertir que a partir del capitulo III o IV voy a empezar a satirizar y a burlarme de la manera mas descarada de todos los tipos diferentes de vampiros que existen excepto del único al que considero que es digno de ser llamado así:

DRACULA- ¿Un vampiro? – repetí incrédula. No se si por asombro o por lo imbecil de la revelación de este individuo, me congele, no pude decir nada mas, ni pensar en otra cosa que ¿Este tipo debió de escaparse de un manicomio? o ¿Vino para mi casa a esta hora para semejante estupidez? y como no pensar tal cosa, solo una persona trastornado o enferma puede creerse un vampiro. O al menos eso creía…



Ambos nos quedamos en silencio, yo perpleja y asustada (aunque no sea lo que dice ser, no hay cosa mas peligrosa que un trastornado mental) y él… de seguro esperando a que digiriese la noticia, mientras se mantenía sentado, inmóvil, mirándome con esos ojos anormalmente rojos y así paso un minuto que a mi se me hizo eterno.



- Si, soy un vampiro – dijo por fin, de a poco recupere el control de mi cuerpo y mente y analice con más cuidado lo que ¡Este desquiciado dijo! – ya sabes, un chupasangre, un nosferatú, creo que no hay persona que no tenga una idea, muy superficial por cierto, de lo que es…



- ¡Cállate! – le grite. No me importa el peligro ya, ni mis modales, ni siquiera el hecho de que estoy desarmada e indefensa frente a un lunático, no puedo reprimir la rabia e indignación que me invade, las palabras solo salen de mis labios.

- ¡A ver si entiendo! – agregue con un tono innecesariamente alto – vienes a mi casa, sin mi permiso y en la mitad de la noche, eso es allanamiento de morada ¿si no lo sabias? y lo peor de todo es que me pides una entrevista, o que se yo, con el estupido pretexto de que eres un vampiro, no seas imbecil.



…l se mantuvo callado. Dulce, dulce es el sabor de haber puesto a este loco en su sitio. Pero lo último que hice entonces fue bajar mi guardia, me tense y me prepare para tomar de nuevo la lámpara que esta a un brazo de distancia, si la situación lo requiere.



Pero no lo es, él solo esta sentado, inmóvil, escaneándome con esos extraños y penetrantes ojos rojos. Si decir nada abrió la boca, como a un dentista, lo mas que pudo y fue cuando los vi…



… Dos largos, blanquecinos y filosos… para mi pesar y terror, colmillos, colmillos de vampiro. Mi mundo, mis creencias, lo que yo pensaba que era real y lo que era mentira se vinieron abajo, lo falso y la verdad se mezclaron ¿Cómo es posible?



- Esos… deben ser… postizos – tartamudee, buscando una explicación, una respuesta lógica, objetiva, algo… algo que sea “real”. Esto solo puede ser una broma de mal gusto, muy, muy, pero muy mal gusto. Mi ultima esperanza es que de algún escondite secreto o debajo de la mesa aparezca un camarógrafo, un equipo de grabación… o que se yo.



Nos miramos fijamente el uno al otro, él cerro la boca sin mover ninguna otra parte de su anatomía. Parpadeé y cuando abrí los ojos ya no esta, se esfumo, como si hubiera sido un espejismo, o uno de mis amigos imaginarios que deje de ver apenas cumplí los ocho años.



Se ha ido, ¿fue real o nunca ocurrió? estoy confundida y asustada como nunca lo estuve alguna vez en mi vida, cuando me empezaba a sentir aliviada, una brisa fría, mas bien helada recorrió mi cuello.



- Ya me crees – dijo el… el vampiro. Me gire lo mas rápido que pude y allí esta, parado, extendido en toda su altura, me lleva una cabeza de alto, cosa que lo hace mas intimidante. Mi corazón de repente estallo, mis latido pasaron a de ser un leve golpeteo a un descompasado traqueteo. Retrocedí aterrada ¿Cómo…



- ¿Cómo es posible? – dije.



- ¿Qué cosa querida? – me pregunto como si nada, con esa sonrisa petulante que me desagrada tanto, pero ese es el menor de mis problemas ahora – que me pueda mover tan velozmente – luego de decir esto volvió a desaparecer, esta vez con mis ojos bien abiertos, un segundo estaba y al otro no. Me eché hacia atrás buscándolo, con el corazón tratando de salirme del pecho, entonces reapareció parado sobre el techo – o te refieres al hecho que puedo imitar a spider-man – comenzó a bajar del techo pasando por la pared, todo lo que puedo hacer o pensar en ese momento es que tener la boca abierta, anonadada, paralizada por el terror y la sorpresa, me tropecé y caí en el suelo de la sala, no puedo creer lo que mis ojos están viendo, mis latidos se hacen mas ruidosos y constantes. Termino de bajar la pared y llego al lugar en donde se había aparecido la primera vez – o querrás decir como es que puedo vivir de la sangre de mis incautas victimas – su voz es normal pero hay algo en el que es completamente espelúznate – o a lo mejor es por que soy el rey de las criaturas nocturnas ¿pero como es posible? a menos que, la única explicación posible es…



- … Que seas un vampiro – dije sin poder creerme lo que estaba hablando – pero eso es…



- ¿Imposible? – Me interrumpió otra vez con esa sonrisa prepotente y arrogante – muy ciertamente lo es, pero aun así ¡Aquí estoy parado frente tuyo! traído de tus peores y mas oscuras pesadillas…



Lo siguiente que recuerdo es escuchar al despertador, ahora el ruido mas hermoso del mundo, estoy para mi propia sorpresa acostada en mi cama, sin mi bata y completamente arropada. Fue acaso todo un mal sueño.



El cansancio apenas me dejo prepararme para lo que de seguro será un muy largo y pesado día de trabajo.



La imagen de ese hombre… ese vampiro me persiguió mientras me duchaba y vestía. Sus ojos aparecen en todos lados, en cualquier lugar con sombra, como si esa criatura intentara pasar al mundo real a través de las tinieblas. El tiempo apenas me alcanzo para hacerme una taza de café. La maquina hace todo el trabajo mientras busco mis papeles por toda la casa. Escuche la campanilla que significa que esta listo el café, tome la taza y me senté en el mesón de la cocina para tomar un respiro.



Tome un largo sorbo que me devolvió el alma al cuerpo, cuando baje la taza me encontré en medio del mesón un sobre blanco con una escritura fina y elegante escrito en una tinta roja sangre que refuerza mis miedos.



Mis instintos me gritan “¡Quémalo, quémalo y sigue con tu vida!” pero mi curiosidad ahora tiene el control de mi cuerpo, como si este fuera poco mas que una marioneta y en este acto de la obra tengo que descubrir la terrible verdad ¡odio siempre tener la razón!



Estire el brazo, puse la taza en el mesón y tome el sobre, mis manos comenzaron a temblar como locas, casi convulsionan mientras abro el paquete.



En su interior hay una sobria tarjeta color crema con más de esa caligrafía elegante en tinta roja, pero ahora mas pequeña, casi ilegible. Me acerque la tarjeta a mi rostro y con lago de esfuerzo comencé a leer:



>> Buenos días Isabel.



>> Me temo que anoche no pudimos concretar nuestra pequeña “empresa”, por algún motivo te sentiste algo indispuesta. De antemano quiero agradecerte por tu hospitalidad y por cierto tienes una muy linda casa.



>> Espero que esta noche te encuentres en un mejor estado, y en especial que tengas una mente muy abierta, la necesitaras. Te parece si nos encontramos en tu agradable sala después del crepúsculo para terminar nuestra pequeña entrevista.



>> Antes de que se me olvide. No tienes de que preocuparte, tienes hasta la ultima gota de tu preciosa sangre en tus venas. No hace falta que busques en tu cuello las dos típicas marcas de colmillos.



>> Se despide ansioso de verte.



>> William Knight.



End Notes:
Si les gusta alguna parte y quieren que la historia siga esa línea de ideas coméntenlo. Y si por el contrario hay algo que no les gusta o les ofende algo, también coméntenlo. Estamos en una democracia y no a todos les debe de gustar una historia de vampiros REALES
End Notes:Si les gusta alguna parte y quieren que la historia siga esa línea de ideas coméntenlo. Y si por el contrario hay algo que no les gusta o les ofende algo, también coméntenlo. Estamos en una democracia y no a todos les debe de gustar una historia de vampiros REALESVolver al indexCapítulo III: Entrevista ¡CON UN! Vampiro by Guillermo Salazar II
Author's Notes:
Para los jefes de la pagina, solo mención a crónicas vampiricas, mas no desarrollo ni su historia, ni los personajes.

La noche es el reino del terror, tus pesadillas se harán realidad.

Solo espera.
Author's Notes:Para los jefes de la pagina, solo mención a crónicas vampiricas, mas no desarrollo ni su historia, ni los personajes.

La noche es el reino del terror, tus pesadillas se harán realidad.

Solo espera.- Isabel, Isabel, Isabel…



- ¡Isabel! – escuche por cuarta vez, unas suaves manos me tomaron por los hombros y tras agitarme con delicadeza volví de la realidad de mi pequeño cubículo en la sala de edición del periódico en el que he trabajado desde que me gradué hace poco mas de cinco años. La que me tenía aprisionada era una muchacha joven, con el cabello corto y de un lino negro azabache como sus ojos.



- ¿Isabel que te pasa? – pregunto la joven viéndose verdaderamente preocupada. Era Camila, una de mis compañeras en la sala de redacción, donde yo trabajo, su apariencia es muy juvenil, y no es para menos, es solo una pasante (en otras palabras una asistente sin paga, con la excusa de aprender del medio) a parte de ser una de las pocas personas que puedo considerar mi amiga.



No me mal interpreten. No es que a los demás no sean amables o que yo sea una odiosa antipática, lo que ocurre es que desde que llegue a formar parte de la redacción todos lo demás con los que trabajo al tener ellos en su mayoría mas tiempo en el medio y por ende mas experiencia los he considerado mas bien como mis tíos y tías, alguno que otro primo lejano y sin querer ofender a nadie algunos como un abuelo o abuela.



- No, no es nada – dije algo distraída. Y es cierto si mis cálculos no me engañan tuve mi encuentro con William después de las tres de la mañana y me desmaye quince o veinte minutos luego, solo para despertarme dos horas despues. Además del cansancio que estaba en cualquier momento en ganarme esta lo anormal de la situación que acabo de vivir, es decir cuantas veces en medio de la noche un vampiro, si es que en realidad era un vampiro, aparezca y te pida una entrevista.



Está bien, he leído que pasa en uno que otro libro… pero hasta ayer creí que era pura ficción. Voy a necesitar muchas sesiones de psicoterapia luego de hoy.



- ¿De seguro estas bien? – Volvió a preguntar – tienes una cara terrible – agrego tratando de hacer un chiste que no me hizo gracia.



- No todas tenemos la



- Eso espero – repuso Camila sonando tan preocupada que me dio algo de ternura – por cierto el jefe quiere verte.



- ¿Para que me quiere Alex? – le pregunte sin interés.



- Algo sobre tu libro, no me quiso decir mas – respondió y volvió a la pila interminable de papeles a fotocopiar que de seguro le mandaron a sacar.



Salí de mi reducida “oficina” en la sala de redacción que mas bien parece un laberinto donde tiene que trabajar mas de una veintena de personas, llegue sin esfuerzo al ascensor, la costumbre supongo, las puertas automáticas se abrieron, presione el botón que lleva a la oficina del director del periódico y tras cerrase la puerta comencé a ascender.



- Te deben de pagar muy bien, es uno de los diarios más importantes del país – dijo… William ¿pero como? el ascensor estaba vacío, y como si es…aun me cuesta decir vampiro. Me lance contra la pared, sentí como el color abandonaba mi rostro aterrorizado y como el corazón intentaba salir por mi garganta – una pregunta – agrego como si hablara con una amiga de toda la vida sobre el clima o el fútbol - ¿sueles tener reacciones así todo el tiempo, o solo conmigo? – entre el miedo repentino me choco el hecho que el sabe que se apareció de la nada y ni siquiera se digna a mirarme.



- ¡Eres un maldito! – le grite, el único ruido a parte del que yo producía era el de la campanita del ascensor que indica que ha subido un piso.



- Lo se, pero no hace falta que me lo recuerdes – dijo como si nada – vivo, si se puede decir que estoy vivo, con esa realidad todos los días.



- ¿Para que demonios viniste? – le pregunte enloquecida por la cólera.



- Para saber si estas lista para nuestra pequeña reunión será esta noche – dijo él – mi nona me enseño desde que yo era un bambino que le debo de dar a las damas la decisión de cuando citar a un caballero.



- Puedo decir ¡Nunca! – no se de donde salio eso.



- Claro que puedes – repuso el vampiro mirando a la puerta, otro piso más arriba y otro campanazo – pero te recuerdo que yo puedo esperar toda la eternidad, mientras que tu no, y hablo a nivel tanto físico como mental.



- ¿A que diablos te refieres? – espete.



- No conozco a muchas personas que hallan terminado muy cuerdas que digamos luego de pasar más de una semana viendo con regularidad a un monstruo como yo ¿tú me entiendes? – dijo sin siquiera voltear los ojos, aumentando mas mi rabia.



Me quede mirándolo, mi rostro antes pálido ahora se calienta con el tibio flujo de sangre que irradia mis mejillas.



De pronto las puertas se abrieron y por puros reflejos mire hacia la salida de elevador y cuando volví a encarar ya se había esfumado.



- ¡Maldición! – grite y para mi bochorno la secretaria se me quedo mirando del otro lado de la resección del piso. Apenada salí del ascensor y camine hacia el escritorio de la joven.



Para variar esta atendiendo una llamada en vez de estar limándose o pintándose las uñas.



- Espere un segundo – le dijo a la persona con quien hablaba por teléfono, se puso el auricular en el hombro y agrego ahora hablándome – el señor Cardozo la esta esperando.



Sin siquiera mirarla doble a la derecha, a la oficina de Alexander. Por lo general él es un buen jefe. Motivador, justo, centrado en lo que quiere, reconoce las habilidades de sus empleados y sabía como explotarlas al máximo… pero como nadie es perfecto mi jefe no era la excepción, se le conocía por las malas lenguas de la oficina como una persona que solía tener un interés algo exagerado para con sus empleadas. Y como todo hombre intento abordarme, pero me Salí con la mía, gracias a una llamada extremadamente oportuna de parte de mi novio de turno.



Entre en la oficina, del tamaño de la sala de redacción. Cosa que me molestaba y sigue molestándome mucho cada vez que me citaba ahí Alex, si, así solía decirle, ¿Cómo es posible que más de una veintena de personas estén recluidas en habitáculos de tres por tres metros mientras que el jefe puede tener todo un piso para él solo?



- ¿Cómo te va Bella? – dijo Alex sentado en su escritorio al final de su despacho. Eso de Bella era como me decía. Cosa que hacia que me molestara como no tiene una idea, ese apodo me recordaba tanto al libro mas horripilante, nauseabundo y decepcionante que tuve la desgracia de leer. Pero él lo decía sin malicia además de ser mi jefe y al fin de cuentas era una especie de diminutivo de mi nombre ¿o no?



Y ese día lo ultimo que me preocupo era como me decían, solo necesitaba saber que hablaban conmigo y nada mas. Alex hizo un ademán para que me sentara, cosa que hice.



…l era un hombre que casi me duplicaba en edad, algo así como cuarenta y tantos pero aun se mantenía, parecía que apenas iba a tocas los treinta, ayuda mucho su cara prácticamente sin arrugas, su cabello oscuro y ojos cafés que sin duda era uno de los motivos por el que aun a su edad podía enamorar a una que otra secretaria o pasante.



- Buenos días Alex – dije sin ánimos, fuera de el mundo real. Inmersa el extraño mundo en el que William me había forzado a entrar - ¿Qué querías hablar conmigo?



- Es sobre tu manuscrito – dijo volviéndose repentinamente serio, son malas noticias, lo se por que hablo lenta y pausadamente, siempre habla así cuando tiene que despedir a un empleado – veras, envié tu borrador a un par de agentes literarios amigos y dijeron que no podían hacer mucho por ti amenos que… - esto ultimo lo dijo con cierto tono pícaro que se me era molestamente familiar ¿Por qué la gente bromea conmigo en los momentos menos oportunos?



- ¡Podrías ir al grano! – Dije harta, ya tenia suficientes problemas con ese vampiro acosador como para tener a un jefe acosador, aunque solo fuera en broma – ya sabes que no me acostare contigo.



- Bueno, nada pierdo con intentarlo – dijo disculpándose. Volvió a ser serio y agrego – hablando enserio, me temo que dijeron que tu obra es poco redituadle, ninguna editorial querrá publicarla, lo siento.



- ¿Poco redituable? – Pregunte, William, los vampiros o las alucinaciones de alguna índole - ¿A que te refieres con “poco redituable”



- A que los editores quieren un best-seller, quieren vender libros, no crear altos estándares sociales ni culturales, muy a mi pesar ellos elegirán cualquier escrito que tenga magos o que hablen mal de la iglesia en lugar del tuyo – dijo Alex secamente – no me mal entiendas tu libro es muy bueno, hasta donde e podido leer, tengo entendido que te faltan un par de capítulos. Te sugiero que la dejes reposar un par de meses, lo termines, si quieres escribes otra historia…



Es tan decepcionante ver como el proyecto… el sueño en el que has luchado por tanto tiempo se derrumbe así sin más, como una casa de cartas al viento. De seguro me hubiera puesto a llorar ahí mismo de no ser por…



… ¡Entrevista con el vampiro! – dijo de forma que parecía una solución mágica. De inmediato espabile ¿Cómo sabe que me esta persiguiendo una de esas cosas? Me tense y mi corazón pulso terriblemente.



- ¿De cual vampiro hablas? – pregunte con nervios, escapándome por las ramas.



- Ya sabes, el libro de Anne Rice – dijo Alex extrañado. William tenía razón, no voy a durar cuerda mucho tiempo mas si lo sigo viendo – ese tipo de temáticas están ahora de moda, en especial entre los adolescentes. Escribes un libro sobre esas sanguijuelas humanas. Pero asegúrate de que sean unos angelitos, a esas pubertas les encantan ese tipo de cosas, demasiado fáciles de manipular, no me lo tomes a mal – se apresuro en comentar – es solo que no le veo la lógica a esos libros Que leen hoy en día.



La decepción que me carcomía se transformo de repente en una rabia que hierve en mi, en un fuego que amenaza por devorarme si no lo saco de mi sistema.



- ¿Quieres que me venda por veinte monedas de plata? – le pregunte rabiosa - ¿Qué manipule a jóvenes mentes con una historia de tercera categoría?



- Esas son palabras muy fuertes Be…



- No me digas así ¡Demonios! – me propasé de verdad. Me levante de mi silla y lo mire, de seguro tenia una cara horrible pero Alex casi ni se movió, se me quedo mirando un rato y luego dijo sin mostrar emoción alguna.



- ¿Creo que tienes que tomarte el resto del día? – …l también se levanto, rodeo su escritorio y puso su mano en mi hombro – se que te decepciona lo de tu libro… pero tienes que entender que por mas idealistas que seamos, el mundo gira por el dinero y las decisiones de lo plutócratas.



- Eso no significa que sea correcto o justo – dije mas calmada, Alex me concedió una tímida sonrisa que exorcizo toda mi rabia.



- ¿Y cuando el mundo a sido tal cosa? – Pregunto, y por poco me derrito en sus brazos – ahora ve a casa, duerme bien y nos veremos para hablar más acerca de nuestro futuro.



- Nosotros no tenemos…



- Hablo de nivel profesional – me interrumpió el seriamente – soy tu agente literario ¿no? y si te vas a convertir en la escritora mas vendida de la década yo quiero mi parte del pastel. Ahora vete.



- Gracias, por todo – solo dije eso y me fui del periódico. Durante todo el viaje de regreso a mi casa en los suburbios estuve pensando en mi futuro, en lo que haré, en mi sueño de ser escritora que esta a punto de morir antes de siquiera nacer. Lo ultimo que me paso por la cabeza fue William… un error fatal.



Entre a mi casa, era las 4 de la tarde. El sol estaba brillante, camine hacia la cocina, abrí la nevera y saque una garrafa de jugo y tome en gran sorbo del envase.



- Sabes, no te esperaba tan temprano – dijo la terriblemente familiar voz del vampiro que mas odio (para ser justos es el único que conocía) a mis espaldas. De inmediato escupí y ensucié hasta el mas mínimo rincón de mi nevera de jugo y saliva.



- Eres una plaga – dije entre tosidos - ¿Qué diablos haces aquí? – me voltee agarrándome del mesón, hacia mi sala.



- Esperándote para nuestra entrevista – dijo el como si hablara del clima, con un tono de niño entusiasmado. Pude escuchar como cerro la puerta de mi nevera y me siguió hacia mi estancia. En cualquier otro momento me hubiera preocupado tener un vampiro a mis espaldas, pero estaba tan ocupada estando molesta que no se me paso por la mente – decidí esperarte aquí, pero no estuvo en mis planes que llegaras tan temprano.



Me senté un uno de los muebles aun con molestias en la garganta, William me extendió un vaso con agua que tome de mala gana, lo bebí y dije.



- ¿Qué haces aquí? – Puse el vaso en la mesita de café en medio de la sala - ¿quiero decir, no que los vampiros no pueden salir a la luz del sol o se convierten en cenizas o brillan como si estuvieras hecho de escarcha? – es un prejuicio, lo se, pero me interesa muy poco lo que piense un vampiro o lo que sea que sea William.



- Esa es un verdad a medias – dijo el sin molestarse. Se acerco a una ventana por la cual entraban brillantes rayos del sol de la tarde. Estiro la mano y esta fue iluminada por completo. Nada – el sol no me matara, pero eso no significa que el astro rey no tenga ningún efecto en los de mi especie.



Se dirigió muy lentamente a la cocina, de seguro para que yo pudiera verlo, luego de tomar lago del mesón. Regreso al lado de la ventana y extendió el mismo brazo, con la otra mano, que tenia un cuchillo, puso la filosa hoja en un de sus dedos que tocan el sol. Y para mi completa sorpresa de él salio una única gota de sangre escarlata.



- El sol me convierte en tu igual – dijo él – la luz del rey de las estrellas me convierte en un mortal. Si tengo doscientos o trescientos años como vampiro te convertirás en lo que debes de ser como humano.



- Eso significa…



- Si, morirás y tus huesos se volverán polvo – dijo el. Quito la mano de la luz del sol y el corte se cerro de manera instantánea, ni cicatriz dejo – ahora cambiando de tema ¿tienes hambre?



Era la última pregunta que me hubiera esperado de él, involuntariamente mi barriga gruño. William debió de escucharlo, hizo una sonrisa torcida y dijo.



- Como siempre digo: No trabajes si tú estomago ruge de hambre… en mi caso de sed.



Me pare para ir a la cocina apenada.



- ¿Qué haces? – Pregunto – yo cocinare, es lo menos que puedo hacer luego de dos días de violar tu morada y de acoso. Necesitaras tu fuerza.



- Supongo que si – dije por reflejo – quiero decir, no todos los días se tiene una entrevista con el vampiro.



- Querrás decir Entrevista CON UN Vampiro – dijo William – hay mas como yo… muchos mas, no sabes cuanta suerte tienes de toparte con el único vampiro al que si le importa que vivas. Bueno, solo hasta que termine La Entrevista CON UN Vampiro.
End Notes:
Hasta ahora este es mi capitulo mas largo. Para mis pocos, pero estimadísimos lectores, le repito que cualquier cosa que los disguste lo comente, no todo lo que hago les debe de gustar.
End Notes:Hasta ahora este es mi capitulo mas largo. Para mis pocos, pero estimadísimos lectores, le repito que cualquier cosa que los disguste lo comente, no todo lo que hago les debe de gustar.Volver al indexCapítulo IV: Los Origenes de William by Guillermo Salazar II
Author's Notes:
Elegí el nombre del titulo como un juego de palabras para una de esas películas de los X-Men.

Pero aquí no hay nadie con garras de metal... por ahora.
Author's Notes:Elegí el nombre del titulo como un juego de palabras para una de esas películas de los X-Men.

Pero aquí no hay nadie con garras de metal... por ahora.- Creo que será mejor que empecemos con esto de una vez ¿no te parece? – dije luego de un pequeño entremés hecho por William, debo de admitir que para ser un monstruo que vive solo de la sangre de sus victimas él sabe cocinar muy bien.



- Me parece bien – respondió él, a la luz del día y luego de mostrarme una faceta un poco mas… supongo que humana William se ve un poco menos amenazador. Pero no se engañen aun tengo los ojos muy abiertos, a la espera de algo que demuestre su vampirismo.



Entramos a la sala y el se sentó en el mueble en el que lo vi la primera vez mientras que yo subí rápidamente a mi cuarto. Ahora lo único que quería era terminar con este absurdo para poder seguir mi vida simple y sin monstruos a la vista. Entre en mi habitación y saque mi reproductor MP3. Baje lo mas rápido posible y me lo encontré aun en su asiento.



- ¿Me grabaras con eso? – Pregunto - ¿crees que alcanzara?



- Puede grabar mas de diez horas de audio – dije – deberías de estar agradecido, tuve que borrar todas mis canciones.



- Perdóname – dijo con sarcasmo – aquí estoy yo, un vampiro, un ser terriblemente poderoso y aterrador, que esta aquí no para hacer daño (cosa que no pueden decir muchas personas) si no para darte en bandeja de plata la historia que la mayoría de tus colegas matarían por tener.



- Mientras mas pronto comencemos, mas pronto te largaras y vida podrá volver a ser normal – le dije de mala manera, justo cuando me empezaba a caer bien… no es posible que haya dicho eso ¡Caerme bien un vampiro! ¿Qué locura? Lo mínimo que debería sentir por el es un miedo paralizante o una aversión que no me permitiera siquiera acercármele, pero no allí estaba hablando con la representación de todos lo miedos del hombre.



- Luego de este día tu vida nunca volverá a ser normal – dijo el acordándose en su asiento – solo espero que sea una vida… una vida de verdad. – esa ultima frase la dijo con un toque de tristeza que me hizo verlo frágil, humano ¿me estaré volviendo como la protagonista de esos libros que tanto odio?



- ¿De que hablas? – pregunte parada, no me podía mover.



- Que puedas vivir como mortal – dijo él – lo menos que deseo es que compartas la maldición que yo sufro a toda hora del día y se hace insoportable durante la noche, ese hechizo oscuro que al parecer a todos les parece un pequeño precio razonable por vivir por siempre, tener fuerza y belleza sobrehumana… puras mentiras, nada mas.



- ¿Podrías repetir eso? – le dije recuperando el sentido – espera a que encienda la grabadora.



- Por supuesto – contesto.



Así ambos repetimos la pequeña conversación que tuvimos. William repitió hasta la ultima silaba de su discurso, pero sin ese tono de sufrimiento y tristeza oculto tras un velo de preocupación, algo fuera de lugar, por mi ¿desde cuando un león se preocupa por una liebre?



Si todo lo que discutiéramos fuera así de bueno, le agradecería esta tortura de dos días. Me senté enfrente de el con la mesita de café en el que puse el MP3 como barrera entre nosotros, no me pueden culpar por tratar de hacerle mas difícil que me mate ¿o no?



- Empecemos por el comienzo – dije en voz clara y entendible, mas para un discurso que para un charla - ¿Cuál es tu nombre?



- William Knight Valerius – contesto automáticamente.



- ¿Para que me citaste para esta entrevista?



- Para remover el velo de ignorancia que cubre mi mundo, que ustedes, los humanos han interpretado como una utopía de personas bellas y seductoras…



- Cuando se refiere a su mundo y a “ustedes los humanos” ¿a que se refiere? – le interrumpí… para darle mas dramatismo.



- A que no soy humano y en mi mundo, el mundo de los vampiros y los monstruos de la noche – contesto – por algún motivo que no logro comprender los mortales piensan que el hecho de vivir por siempre en una bendición o algo por el estilo.



- ¿Y no lo es?



- Dime, si tuvieras que ver entre las sombras como todo lo que amas y estimas se marchita y muera mientras que tu sigues tan fresco y juvenil como hace, diez, veinte, cien años ¿tu lo considerarías una bendición? – Pregunto otra vez con ese dolor oculto entre sus palabras - ¿piensas que ver a toda tu familia perecer, padres, hermanos, incluso hijo morir es un regalo?



¿Por qué es capaz de hacer esas preguntas que siempre me dicen fuera de base? debió de ser un filósofo o tener al menos doscientos años.



- No… por supuesto que no. – Logre responder luego de un corto silencio – pero así se puede vivir un amor eterno, vivir aventuras por siempre, hacer cosas que nadie mas podría. No me dirás que ese es el atractivo de ser un vampiro.



William sonrió tímidamente y dijo.



- Esa es la mayor parte del engaño sobre mi especie. En primer lugar el amor eterno no viene de ser hermosos y jóvenes por toda la historia… viene de el querer lo mejor para alguien, vivir para ella y ella para ti, y cuando el tiempo pase por ellos y sus rostros se hayan arrugado vean lo mismo que los unió el día que se vieron por primera vez… eso es el amor eterno.



- ¿Cuánto tiempo te tomo saber todo eso? – Pregunte – para tener esa sabiduría tienes que haber vivido antes de la revolución francesa.



- Tres años – contesto el – soy el vampiro mas joven hasta los momentos, no llevo mas de cinco años bebiendo sangre.



- ¿Cómo tienes esos pensamientos tan profundos? – pregunte.



- Bueno, desde niño siempre me decían que era más perspicaz de lo que me convenía – dijo con lago de orgullo – pero todo lo que se desde que me hice vampiro lo aprendí de mi maestro, él ultimo vampiro que tubo lo que podríamos llamar con alma Gabriel Valerius. Me enseño a controlar y manejar en lo que me convertí, fue como un padre para mí y como un tributo me hice de su apellido.



- El te transformo en…



- No – me interrumpió para mi alivio, no se por que se me hizo tan difícil decir vampiro – o al menos no en parte. El no me forzó a ser un monstruo chupa sangre pero el si me convirtió en un vampiro, y como no solo soy guiado por mis instintos primitivos y animales… no solo en la sed.



- ¿Podrías hablarme mas de tus orígenes?



- Todo comenzó, o al menos la parte que debe de interesar el día de mi cumpleaños numero veinte – empezó a narrar – esa tarde tuve una pequeña fiesta con mi reducida familia. Mi padre y madre, y uno que otro primo y algunos amigos, yo era hijo único. Hicimos lo que hacen los humanos en ese tipo de eventos por lo que no te aburriré con esos detalles. Esa fue la última vez que vi a mi familia con ojos humanos.



>> Esa noche tome la peor idea de mi vida y la ultima. Fui con mis amigos a continuar la celebración en un club nocturno. Lo ultimo que recuerdo de ese día es que salimos todos ebrios luego de media noche. No se que paso luego pero desperté tres días después en la cama de un hospital con los ojos de un extraño color rojo y con una aparente hipotermia.



- ¿Sabes quien te convirtió?



- Quien me mato seria lo mas exacto – respondió – nuca lo supe y francamente a este punto no me interesa saberlo, aunque si algún día lo encuentro el mundo despertara con una sanguijuela menos.



- ¿Qué ocurrió después? – pregunte, no me equivoque este sin duda es el mejor material que haya tenido entre mis manos, William tenia razón.



- Desperté, era de noche – respondió volviendo a en sus recuerdos – confundido y sediento me escabullí no se como del hospital y dotado con una fuerza y velocidad increíble llegue a mi casa… ahí fue cuando se esfumo mi ultimo suspiro de humanidad…



Se detuvo de pronto, por su rostro corrió una lagrima, una lagrima de sangre.



- Perdón por eso – se disculpo con la voz rota, se limpio la lágrima y agrego – te debe de haber sorprendido ¿no? – pregunto con un tono normal – al no tener mas fluidos corporales que la sangre no extraño que lloremos o sudemos sangre, a veces los confunden con estigmas sabes, no todo el tiempo, pero si cuando un vampiro es lo bastante tonto para ser visto o cuando puede llorar.



- ¿De que hablas?



- A que estamos huecos, vacíos, no sentimos, pena, dolor, felicidad o regocijo; estamos hechos de piedra y la ultima parte de nuestro espíritu murió cuando ganan nuestras necesidades… digamos fisiológicas.



- Beber sangre – dije con miedo repentino.



…l se limito a asentir y continúo su relato de forma más triste, arrepentido, dolorido de lo que debió haber hecho.



- Ellos estaban en la casa, supongo que a bañarse o a esperar que despertase o simplemente no quisieron ir al hospital, los doctores debieron decirles que estaría bien… como podrían saberlo – se detuvo y sus mirada fue de verdadero arrepentimiento – los primeros con lo que me tope fue con mis padre, mi madre lloraba, me abrazo y… luego y sin que supiera lo que paso tanto ella como mi madre dieron su ultimo respiro, por mirando con cariño a su hijo que se había convertido en poco mas que un animal controlado por sus instintos primitivos.



>>En ese punto mi mente se retorcía de dolor pero mi cuerpo subía con velocidad abismal las escaleras, ese día se acabo la familia Knight, incluyéndome.

End Notes:
A partir de ahora La Maldición de la Sangre será la primera parte de la saga que llamo “Crónicas Nocturnas” espero que les guste la idea y que aporten de su propia creatividad para que les gusta aun mas.
End Notes:A partir de ahora La Maldición de la Sangre será la primera parte de la saga que llamo “Crónicas Nocturnas” espero que les guste la idea y que aporten de su propia creatividad para que les gusta aun mas.Volver al indexCapítulo V: Gabriel Valerius by Guillermo Salazar II
Author's Notes:
Ya creo que deben de saber que La Maldición de la Sangre es la primera parte de la serie Crónicas Nocturnas, la segunda parte sera El Diario de un Licantropo.

Espero que les guste tanto como este fanfic.
Author's Notes:Ya creo que deben de saber que La Maldición de la Sangre es la primera parte de la serie Crónicas Nocturnas, la segunda parte sera El Diario de un Licantropo.

Espero que les guste tanto como este fanfic.

- ¿Mataste a toda... tu familia? – Dije con un hilo de voz, me temblaban las manos, mis corazón latía fuera de control – eres un monstruo.



- Lo se – dijo el con un tono sombrío y aterrador, mis impulsos me ganaron. Me levante y salí corriendo hacia la puerta con toda la velocidad de la que era posible…



Pero como aprendí luego es imposible huir de un vampiro. El apareció frente mió de espaldas a la puerta.



- Ahora escúchame bien – dijo terriblemente amenazador, un monstruo real – te he dejado vivir solo por que quiero como no tienes idea esta oportunidad, pero si intentas otra vez algo tan estupido como querer huir morirás desangrada antes que puedas siquiera gritar.



Me quede petrificada, intente gritar paro el puso su dedo en mis labios y sorprendente incluso para mi quede silenciada. Ahora parecía tierno, como un novio de toda la vida o algo mas sublime aun, pero no pude decirle nada malo, al menos en ese momento.



- Ahora lo mejor que puedes hacer es sentarte y continuar en lo que estábamos – y me guió con cuidado de vuelta a la sala, me senté en el mismo lugar en el que estaba y el hizo lo mismo - ¿Cuál es tu siguiente pregunta? – dijo en tono formal.



- ¿Qué demonios me hiciste? – pregunte luego de un rato y devuelta a la realidad. Me sentía tan confundida y asustada que apenas podía mantener una mínima coherencia en mis pensamientos.



- Se le llama el “encanto del vampiro” – respondió él – o al menos así le dicen en mi mundo, es la habilidad que tenemos para cautivar a nuestras posibles presas con el simple tono de nuestra voz, nuestra apariencia, incluso nuestro aroma, es especialmente efectiva en las mujeres… no se por que.



- ¿Todos los tuyo tienen ese don? – pregunte mas intrigada que asustada.



- No podría decir que el 100% de los vampiros lo tiene – respondió – pero no quiero hablar de ello por ahora ¿quieres que continué con el relato de mi vida?



Asentí, sabría que me podría arrepentir de eso pero era por mucho mi boleto a un pulitzer o si no a un Nóbel de literatura.



- Luego del acto mas abominable que hice alguna vez vivo y ahora muerta mi familia se había extinguido… pero mi prima poco mas joven que yo Cristina se había quedado en el hospital, fue al baño antes de que yo huyera, y me alegro que viviera, pero no podía acercármele ¿Cómo hacerlo, acabe de matar a todas las personas que apreciaba de alguna manera?



- ¿Qué paso con ello? – pregunte temerosa de la respuesta.



- Le escribí una nota despidiéndome… básicamente una nota de suicidio, en la que admitía haberlos matados – explico – ella termino heredando todo lo que era de mi familia, que no era poco, y desde entonces no supe nada mas de ella.



- ¿Entonces que hiciste?



- Recorrí por dos años el mundo, saciando mi sed con cada pobre persona con la que me topaba, pero solo humanos. Esas muertes nunca fueron relacionadas entre si y nadie fue acusado por ellas, una carga menos para mi.



- ¿Por qué solo humanos? – Pregunte intrigada - ¿y por que es un peso menos, eres un homicida?



- Si, pero no arrestaron a nadie por mis actos, yo solo mataba por necesidad, por instintos, eso no perdona mi conducta pero si las justifica, no puedo cambiar el destino de esas almas que tuvieron fin entre mis brazos, pero si el de los que inculparan por mis crímenes.



>>Y por que solo bebo sangre humana, en ese momento lo hacia solo por instintos, por alguna razón que no quise responder no me atraía especialmente la sangre de una rata o un perro… luego supe que es una de las pocas leyes que existen entre los monstruos de la noche.



- ¿Por que?



- Por que si nos alimentamos de animales con frecuencia aumenta las posibilidades de que se transformen en vampiros. Y créeme cuando te digo que si hay algo en la tierra algo parecido a los demonios del abismo eso es un animal con vampirismo. Solo bebemos sangre de animal en momentos de completa necesidad y primero hay que matarlo para que no se pueda transformar.



- ¿Qué otras normas hay?



- Mantener el secreto del vampirismo, nuestro mundo o cualquier otro indicio que le revele a los mortales que existimos mas allá de sus pesadillas – explico – no beber sangre de vampiro, es el mas reprobable de todos junto con traicionar la nación de los vampiros.



- ¿Hay una nación de vampiros?



- Técnicamente no – corrigió el – es mas bien una organización u orden, un club de chupa sangres. Me tope con ellos cuando mi vida carecía del menor sentido, durante el día deambulaba sin rumbo, solo otro mendigo en las calles y durante las noches me alimentaba de mis victimas incautas, lo mas cercano a un animal a lo que puede llegar un humano.



- ¿Fue cuando conociste a Gabriel? – pregunte recordando lo que dijo sobre su “padre vampiro”.



- En efecto – respondió – pero él no fue el primer vampiro con el que me tope.



>>Recuerdo que en ese momento estaba en Francia, en una villa poco poblada y supersticiosa, no se que me llevo hacia ese lugar perdido en la campiña. El punto es que caminaba por una calzada de piedra en plena noche, no había nadie en las calles y la bruma lo cubría todo. Cruce una esquina cualquiera y fue cuando lo vi.



>>Una mujer, de pelo rubio, alta, la mujer mas bella que vi en mi vida, aunque no había la mas mínima luz yo podía verla con mis ojos de vampiro, ella caminaba con cautela hacia el otro lado de la calle. Nunca supe por que pero ella fue la primera humana por la cual sentí algo más que el irresistible impulso por saciar mi eterna sed, pero ese momento de breve humanidad murió tan pronto como apareció. Una sombra apareció detrás de ella otro vampiro.



- ¿Qué haces al sol a estas horas? – le pude escuchar preguntar. Por alguna razón me tense, listo para pelear.



- ¿Querías protegerla o querer ser tu quien… la matara? – pregunte con franco miedo por la respuesta.



- No lo se, un poco de ambas – respondió el dubitativo – por un lado no podía dejar que semejante luz en el mundo se apagase por otro lado era ese dolor en el vientre, esa sed que me quema, el deseo de quitarle hasta la ultima gota de vida, era algo incoherente pero mis pensamientos llegaron a una idea coherente “no le permitiré que le haga daño”.



>>Voy a mi casa – dijo la dulce voz de la mujer, perdida en el encanto de los vampiros que antes me había resultado tan útil ahora me era completamente repulsivo, la violación del don de dios, del libre albedrío. Ella estiro el cuello, inconsciente de la desgracia que estaba propiciando. Mi cuerpo actuó por si solo.



>>Utilizando toda mi velocidad logre evitar que sus puntiagudos colmillos del que ahora era mi enemigo tocaran la delicada piel de la muchacha, lo sujete por el cuello y lo lancé a más de diez metros de la mujer que salio del trance.



>> ¿Qué paso? – dijo aterrorizada y tiritando, debió de ver mis ojos pero eso no me importo.



>> ¡Corre! ¡Corre, no mires hacia atrás! – le grite. En ese momento el vampiro me tomo y arrojo, mientras volaba por los aires puede verla correr, un peso menos, ahora tenia que averiguar como matar a un vampiro.



- ¿No sabias como matarlo? – Exclame extrañada – no se tu pero eso fue una estupidez.



- Yo no lo llamaría así – dijo – si no más bien una insensatez. Para disculparme solo puedo decir que en ese entonces era una criatura de instintos.



>>Volviendo a mi pelea, caí de espaldas en una pared con tanta fuerza que agriete varios ladrillos, no tuve tiempo para incorporarme el vampiro me tomo por la ropa y me arrojo contra otra pared, esta vez la atravesé – abrí los ojos asombrada por la fuerza que poseen esas criaturas – caí en el mostrador de una carnicería.



>>Si querías parte de la sangre de esa niña debiste pedirlo – me dijo el vampiro, provocándome – ahora ambos perdimos una buena presa, y sabes, me pongo de mal humor cuando tengo hambre.



>>Me alzo – agrego William, juro que si nada esto se graba me voy a poner a llorar, por ahora estoy absorta en su historia mientras que el se mantiene insondable – logre tomar un cuchillo y se lo clave en el brazo pero solo sonrió.



>>O eres un nuevo o eres verdaderamente tonto. – fue único que dijo. Con la mano herida me sostuvo en el aire y con la otra se quito el cuchillo del brazo y me lo clavo en el pecho, no sentí dolor alguno.



>>Luego me volvió a lanzar contra una pared, termine en el suelo de la iglesia del pueblo, de repente la herida del cuchillo me comenzó a doler, un dolor que quema, como si estuviera al rojo vivo.



>>Me quite el cuchillo, dolía tanto, y estaba desangrándome, la primera vez que sangraba en dos años, me asuste, a pesar que mi vida no tenia sentido no quería morir, un reflejo de supervivencia supongo. Me levante dando tumbos y aun con el cuchillo en la mano.



>>Parece que te distes cuenta que la tierra santa le quita la inmortalidad al vampiro – dijo mi enemigo, mas fuerte, mas veloz y mas sabio que me ha vencido, solo se estaba regocijando de mi estado moribundo. Tome todo lo que me quedaba de fuerza la use, brinque hacia el vampiro y con el cuchillo le logre cortar la cabeza. Enseguida su cuerpo se convirtió en cenizas.



>>Apenas pise el muro que unía la iglesia y la carnicería mi herida se curo y me sentí mejor que nunca. Lo había logrado, había matado un vampiro, superior a mí en todos los aspectos.



Demonios, este si que es un buen material. Como no se me ocurrió escribir sobre vampiros antes, esto venderá más que Harry Potter como que me llamo Isabel Mendoza.



- Sabes muchachito (dijo un voz de entre la nada, provenía del interior de la iglesia) – agrego William introduciéndome devuelta a su extraordinaria vida – eres la primera persona en mas de un siglo que mata un vampiro, y eres el primer vampiro en medio milenio que mata a uno de los suyos.



>>De la nada apareció un hombre de cabello rubio y penetrantes ojos rojos. Era Gabriel, en un primer momento me mantuve en guardia, podría ser un amigo del que acabo de matar buscando venganza.



>> ¡No te me acerques! – grite, puse el cuchillo entre el y yo pero en menos de lo que tarda un respiro se había ido. Una fuerza invisible me desarmo, derribo y lanzo hacia el centro de la iglesia, volvió el dolor, como si se me hubieran roto las costillas, y seguramente eso paso.



>>Supongo que así es como pensabas mantenerme a raya ¿no? – dijo él, sentado al lado de mi, en uno de los bancos, con las piernas cruzadas, como si nada. A él no le llegaba ni a los talones, lo mas que podría hacer es intentar escapar – acaba de morir un vampiro ¿Por qué razón? No lo se ni me importa, yo no me voy a manchar con la sangre de uno de mis hermanos. He notado que no controlas en lo más mínimo tus habilidades.



>>Como yo lo veo tienes dos opciones – agrego Gabriel levantándose de su asiento extendiéndome la mano – la primera, decides ir por tu cuenta, en cuyo caso te tendría que matar porque serias una seria amenaza para el secreto de nuestra existencia o dos, me acompañas, aprendes todo lo que debes aprender, pero deberás dejar de guiarte por esos impulsos que de seguro son mil veces mas placenteros que los goces que disfrutaste como humano.



>>Estaba en una encrucijada. Por un lado tenía razón, en todo. Quería volver a ser humano o al menos ser menos bestial, pero por otro lado el simple hecho de beber sangre había sido mas placentero que cualquier otra experiencia como humana que halla tenido y mi lado mas salvaje no quería detenerse, deseaba seguir cobrando vidas por mis propios y egoístas placeres… pero había algo mas.



- ¿Qué cosa? – pregunte.



- La mujer – contesto William – esa muchacha que salve de un cruel e inesperado fin, en esa pequeña y altruista obra me había hecho sentir algo que no sentía en tantos años… felicidad. Hacer una buena acción luego de años de crueldades era más dulce que toda la sangre del mundo. Sin pensarlo dos veces tome sus mano y desde entonces Gabriel se convirtió en mi padre, y yo en su hijo.



- ¿Y esas lecciones funcionaron? – pregunte.



- A las pruebas me remito – dijo él con una sonrisa arrogante, esa que tanto detesto – de no ser por Gabriel estarías muerta y sin una sola gota de sangre desde ayer.

Volver al indexCapítulo VI: La Verdad del Vampiro by Guillermo Salazar II
Author's Notes:
Espero que disfruten este capitulo. les debo de recordar a los "fans" de crepúsculo que se abstengan si tienen (como dicen en mi país) el rabo de paja que se abstengan de leer esta historia.
Author's Notes:Espero que disfruten este capitulo. les debo de recordar a los "fans" de crepúsculo que se abstengan si tienen (como dicen en mi país) el rabo de paja que se abstengan de leer esta historia.- ¿No los descubrieron? – pregunte – no puede ser posible que no hayan escuchado como dos de sus edificios eran demolidos.



- En efecto lo escucharon – contesto William – pero lo único que encontraron fue un par de paredes desechas y un pila de cenizas, ya nos habíamos ido. Al día siguiente una joven, de una familia decente debo de agregar, contó una loca historia sobre un superhéroe que la salvo de un monstruo o uno de esos absurdos que dice las personas cuando se asustan o un sueño. Al final nadie le creyó y la causa oficial de los derrumbes fue por culpa de un adobe del siglo XVIII que por fin fallo.



- ¿Qué ocurrió luego? – pregunte, estaba tan absorta, sorprendida, ¿Qué mas me podría mostrar William de su extraño mundo? ¿Cuántos misterios más hay para mi tras el velo de la inmortalidad?



- Pase los siguientes dos años aprendiendo a vivir… se podría decir nueva vida – dijo William, debe de habré algo, mas, cuantas cosas debió de aprender de Gabriel ¿cuantas? – claro, te podría hablar durante todo el día y la noche sobre lo que pase mientras que Gabriel fue mi tutor – agrego, espero que sea impresión mía pero juraría que acaba de leer mi mente… es un absurdo ¿no? eso solo ocurre en esos libros idealistas, no en la vida real ¿no? – con él enseñándome a controlar mis habilidades e impulsos deje de ser un monstruo a ser un vampiro.



- ¿Acaso no es lo mismo? – pregunte, él se me quedo mirando, supongo que sorprendido aunque en esos ojos rojos inexpresivos al igual que su rostro no pude ver muchas emociones, de verdad que los vampiros son o al menos se ven vacíos – quiero decir todo el mundo sabe que los vampiros son uno de los monstruos legendarios de nuestra cultura junto con Frankenstein y los hombre lobo.



- Se te olvido lo momia – dijo él, espero que en broma – pero tienes razón a sus ojos somos o éramos poco mas que monstruos pero tras bambalinaLa Maldicion de la Sangre by Guillermo Salazar II

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