Diclonius by LucyNyu

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Diclonius by LucyNyu
Summary: -¿Estás bien?-le preguntó una voz masculina.



Nyu no observó el rostro del desconocido sino que clavó su mirada en la mano del chico. Ãl la ayudó a levantarse y los dos a la vez retrocedieron un paso.



-Eres un Diclonius.

Categories: ANIME/MANGA, ELFEN LIED Characters: Ninguno

Generos: Romance, Humor/Parodia, Horror, Drama

Advertencias: Muerte de un personaje, Lemon

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 6 Completed: No Word count: 6115 Read: 2330 Published: 06/09/2012 Updated: 15/09/2012
Summary: -¿Estás bien?-le preguntó una voz masculina.



Nyu no observó el rostro del desconocido sino que clavó su mirada en la mano del chico. Ãl la ayudó a levantarse y los dos a la vez retrocedieron un paso.



-Eres un Diclonius.

Categories: ANIME/MANGA, ELFEN LIED Characters: Ninguno

Generos: Romance, Humor/Parodia, Horror, Drama

Advertencias: Muerte de un personaje, Lemon

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 6 Completed: No Word count: 6115 Read: 2330 Published: 06/09/2012 Updated: 15/09/2012
Story Notes:

Espero que os guste ^^

Story Notes:

Espero que os guste ^^

Encuentro by LucyNyuNyu salió corriendo, detrás de ella iba Yuka pidiéndole que se detuviera, pero la primera, riéndose y negándose, siguió corriendo.



-¿Qué pasa?-preguntó Kouta un poco dormido corriendo la puerta de su habitación.



-¡Nyu!



Cuando vio a Nyu pasar corriendo se quedó parado y un sonrojo tiñió sus mejillas. La chica iba desnuda corriendo por la casa cubierta de jabón que era lo único que tapaba sus partes. Cuando Yuka le vio se enfadó y de paso le pegó una bofetada.



-¿Por qué?-preguntó el chico un tanto molesto con una mano en la mejilla dolorida.



-¡Porque te lo mereces!-le gritó ella desapareciendo-. ¡NYU, ESTÁTE QUIETA!



-¡Nyu!





Pocos minutos después Yuka consiguió detenerla. La chica había resbalado por culpa del jabón y se quejaba del dolor en el lumbago sentada en el suelo. En seguida, la morena la cogió de la muñeca y la volvió a llevar a la bañera donde consiguió acabar de limpiarla.



-Aix-se quejó Kouta en su habitación-. 



Yuka a veces se pasa con los puñetazos-y se frotó la mejilla. Pero entonces se tumbó y se sonrojó-. Nyu.





-Nyu, ¿qué haces?-le preguntó Kouta al ver que la chica estaba tumbada boca arriba en medio del pasillo.



-Nyu-y señaló con una sonrisa al techo.



-¿Quieres que mire?-preguntó el chico rascándose la cabeza.



Ella asintió con ganas.



-Nyu.



Él obedeció y se tumbó a su lado. El chico se quedó asombrado. Las manchas de aquella antigua casa formaban dibujos que nadie se había parado a mirar. Kouta pudo ver la cabeza de un caballo y una serpiente. 



Sonrió y miró a Nyu que en seguida le devolvió la mirada.



-Nyu.



-Qué curiosa eres, Nyu-le dijo él casi en susurro y con una sonrisa en el rostro.



Entonces, ella en un arrebato de amor se colocó sobre él y comenzó a abrazarle. Enseguida Kouta intentó deshacerse de ella, pero la chica le había sujetado las muñecas. Los labios de Nyu se acercaron a los de él pero algo la detuvo. Una persona. Era Yuka. La morena estaba plantada en el umbral, sorprendida y horrorizada a la vez. Se dio media vuelta y salió corriendo.



-¡Yuka!-gritó Kouta lanzando a un lado a Nyu y corriendo hacia su prima que parecía estar llorando.



Enseguida que desapareció el chico y Nyu recibía aquel dolor en la espalda, su estado de ánimo cambió. Respiró hondo y tambaleándose consiguió ponerse de pie. Sus vectores sobresalieron de su cuerpo, invisibles ante el ojo humano. Se paseó por los pasillos hasta dar en la habitación donde Kouta acariciaba el cabello de Yuka, con la intención de animarla. La morena negaba con la cabeza, diciéndole que era un idiota y ella también por seguir viviendo aquí cuando ya tenía a Nyu para hacerle feliz. Nyu se tambaleó un poco y con un ojo oculto bajo el flequillo se dio media vuelta y salió corriendo, dando un portazo nada más salir del edificio.





Corrió sin cesar, sin saber a donde hasta que.chocó contra alguien. Cayó desplomada hacia atrás, sentada y con las manos hacia atrás sirviendo de apoyo. Apretó los dientes y se quejó por el dolor.



-¿Estás bien?-le preguntó una voz masculina.



Nyu no observó el rostro del desconocido sino que clavó su mirada en la mano del chico. Él la ayudó a levantarse y los dos a la vez retrocedieron un paso.



-Eres un Diclonius.





-¿Y Nyu?-preguntó Yuka después de haber llorado durante una hora sobre el pecho de su primo.



El chico se encogió de hombros y esperó a que Yuka apartase su cabeza para levantarse y buscar a la chica. 



-No aparece-dijo después.



Parecía preocupado.



-No parece estar en casa-admitió la morena.



Los dos se miraron y luego recordaron que mientras Kouta intentaba tranquilizar a Yuka los dos escucharon un portazo.



-No será que.





-¿Qué haces aquí?-preguntó el chico un poco sorprendido por haber encontrado a un Diclonius como él-. Mi nombre es Shun. ¿El tuyo?



-Lucy-contestó ella seria-. Aunque dos humanos me suelen llamar Nyu-y se encogió de hombros.



El chico sonrió y acarició el cabello de la chica que en seguida sus mejillas se tiñieron de rojo.



-¿Q-Qué haces?-preguntó ella mirando el suelo, los nervios le impedían mirarle.



-Es un gesto de aprecio.



Entonces, Lucy se armó de valor extendió una mano y acarició el cabello rojizo del chico y le sonrió. Shun se quedó un poco sorprendido pero en seguida le devolvió el gesto.



-Lucy.



-Shun.



Los dos se sonrojaron y se separaron. Miraron el suelo y pusieron las manos en el banco que estaban sentados.



-¿Y cómo has escapado?-se atrevió a preguntar el chico.



-Fue fácil, los artefactos que me sujetaban se abrieron sin más y maté a todo ser que se pusieron frente a mí-le miró-. ¿Y tú?



-Me dijeron que te capturara para llevarte de nuevo al laboratorio-Lucy cerró las manos en puños-. Pero no pienso hacer eso. Si lo quisiera ya lo hubiera hecho.



-Nunca había visto ningún Diclonius chico-afirmó ella con una sonrisa torcida.



-Soy el único-dijo él frotándose la nuca-. He sido programado para procrear con las demás Diclonius que.sino me equivoco son tres, ¿no?



La chica se quedó parada por dos cosas. Por el motivo que Shun había sido capturado y por el hecho que existían más de una Diclonius, a parte de ella. Pensaba que todas ellas habían sido asesinadas nada más nacer.



-Puede ser. No sabía nada-dijo ella sorprendida.



-Que más da-y se apoyó en el respaldo del asiento-. Se piensan que procreando entre nosotros conseguiremos dominar el mundo. Eso es mentira. No se puede. Es imposible.



-Entonces.¿no piensas.procrear?-preguntó ella pero al darse cuenta que parecía una súplica rectificó antes que el chico contestase-. Quiero decir.-se rascó la cabeza-. Si has sido capturado para ello.deberías hacerlo.



Shun pareció entender las intenciones de Lucy y rió.



-Que yo sepa, la única Diclonius que ha sido sacada del laboratorio eres tú. Las otras siguen ahí encarceladas, experimentando con ellas-explicó abrazándose una rodilla.



La chica asintió y miró al suelo. El chico la rodeó entre sus brazos y la apretó contra él. Lucy se sintió extraña. ¿Qué era aquella sensación? Su cuerpo estaba caliente y el corazón le palpitaba rápidamente. ¿Se estaba enamorando? Regresar al índice¿Enamorada? by LucyNyuLucy se separó lentamente y se quedó mirando al chico. Shun sonreía con su encantadora sonrisa que parecía haber cautivado a Lucy.



-¿A qué ha venido eso?-preguntó ella sonrojada pero resignada a admitirlo.



-¿No te ha gustado?-ella comenzó a balbucear pero se detuvo cuando él le puso una mano en el hombro-. Es que siento que esos humanos te dan abrazos pero eso es como si un perro te lo hace pero yoyo soy como tú. Así que he pensado que necesitabas un abrazo de alguien de tu especie.



Ella le miró con la cabeza baja.



-Gracias-y suspiró. Se levantó y con una sonrisa añadió-. Lo siento, peroYuka y Kouta me estarán buscando.



-¿Seguro?



Entonces, Lucy recordó la última escena que había observado antes de marcharse corriendo. Kouta parecía estar a gusto con Yuka, los dos lo parecían. Frunció el ceño y apretó los dientes, a la vez que sus manos se cerraban en puños.



-No-le cogió de la muñeca y tiró de ella-. Me quedo contigo, si no te importa.



Aquel gesto hizo que Shun chocase contra ella, haciendo que la chica retrocediese unos pasos pero sonrió. Sus cuerpos habían aumentado más de temperatura. Los dos parecían hablar por los ojos, porque clavaron las miradas en los del otro. Lucy pudo leer las intenciones de Shun pero se negó. Se separó de él.



-¿Te ocurre algo?-le preguntó el chico, atónito.



-No quiero caer en la trampa del laboratorio-confesó retrocediendo unos pasos-. Tú quieres seducirme para luego capturarme.



-Yo no



-¡Calla!-se llevó las manos a la cabeza y mientras apretaba con fuerza cayó de rodillas con la cabeza gacha-. Todos pensáis que soy mala, no lo soy. No he matado desde que he escapado. Solo aquellos que intentaban detenerme.



Una lágrima se asomó por sus ojos, mojando su mejilla.



-¡¿Por qué lloro?!



Shun se arrodilló a su lado y fue a ponerle una mano sobre el hombro cuando una voz gritando lo detuvo.



-¡Quieto!



-¿Kouta?-preguntó en susurro Lucy que ya volvía a ser la inocente Nyu. Se dio media vuelta y rápidamente se lanzó a sus brazos-. ¡Kouta!



A su lado, Yuka le acarició la cabeza.



-¿Por qué te has escapado?



-Nyu



-¡Aléjate de ella, ¿entendido?!-le amenazó el chico al Diclonius-. No queremos que le pase nada a nuestra Nyu.



Dio media vuelta y con una mano sobre el hombro de la chica los tres fueron.



Shun se quedó atónito. ¿Qué había pasado? Todo había sucedido muy deprisa. Se agachó en el suelo y cogió un pequeño mechón de cabello de Lucy y lo olisqueó. Sonrió y se lo guardó en el bolsillo.



-Tranquila, Lucy, regresarás conmigo.





-¿Qué hacías con ese desconocido?-le intentó preguntar Kouta.



-¡Nyu!-contestó ella sonriendo mientras se abrazaba las rodillas.



Ãl suspiró.



-Es imposible hablar contigo, Nyu.



-Déjala-le pidió Yuka sentándose a su lado.



-Nyu-dijo la chica llevándose las manos a sus cuernos.



-Cuernos-coincidió el chico, curioso-. ¿Qué les pasa a tus cuernos?



-Nyu-y sonrió.



Entonces Yuka se dio cuenta de lo que la chica quería decir. Ahogó un grito.



-Kouta-el chico se giró-. Lo que quiere decir Nyu es que ese chico tenía los mismos cuernos que ella.



Ãl abrió los ojos como platos y se llevó una mano a la frente.



-Vaya-se rascó la cabeza-. ¿No estaba haciéndote daño?



-¡Nyu!-y negó con la cabeza.



-Mmpobre-dijo Yuka acariciando el cabello de Nyu-. Hemos apartado a un amigo de ella.



-Me siento mal



-Kouta, deberías ir a disculparte.



-Pero no estará.



-Kouta



-Está bien-se levantó y se marchó.





Shun entró en la sala y se arrodilló frente a Kurama. El hombre pelinegro frunció el ceño al ver que su Diclonius venía solo. Se cruzó de brazos y se apoyó en la mesa de su despacho. Sus ojos, tras sus gafas se clavaron en aquel chico joven.



-Así que no las has conseguido, ¿no?-preguntó retóricamente, decepcionado.



-No, señor, lo siento. Unos humanos me la arrebataron.



-¿Unos humanos dices?



Kurama se levantó y dio unos pasos a él. El hombre estaba sorprendido. ¿Unos humanos? Negó con la cabeza. Solo los que trabajaban en el laboratorio sabían de la existencia de los Spliteit, que eran como los Diclonius pero que sus padres son humanos.



-No puede ser.



-Lo siento, señor.



-Shun-le llamó. El chico alzó la cabeza-. Quiero que vayas hasta Lucy y aniquiles a esos humanos. ¿Entendido?



-Entendido-y se levantó con una reverencia.



-Y de paso, tráenos a Lucy que pronto tendréis un hijo.



-Eso mismo haré señor.



Asentió, se dio media vuelta y se dispuso a marcharse cuando de nuevo, la voz de Kurama le detuvo.



-Cuidado con las huellas de sangre que derrames.



Seguidamente desapareció.Regresar al índiceNovio by LucyNyuKouta salió de la casa disgustado. Pensar que se había comportado mal con un amigo de Nyu le derrumbaba. Serio pero triste se encaminó en la oscuridad, en busca de aquel desconocido pero del cual Nyu estaba contenta de haberle conocido.





Mientras, Yuka baño a Nyu que se había ensuciado por intentar seguir al chico. La chica había resbalado en un charco y todo su cuerpo y ropa se había quedado empapada y llena de barro. No lloró, ni se quejó, sino que comenzó a reírse y salió corriendo por toda la casa para que Yuka no la cogiese, como si de un juego se tratase.



Pero la morena la pilló encerrada en su habitación. Todo el suelo y paredes estaban llenas de barro, al igual que su futón blanco. La chica se llevó una mano a la frente y suspiró. Nyu la imitó e intentó escapar de nuevo pero Yuka fue más rápida, la cogió de la cintura y la arrastró hasta la bañera.





-Nyu, tienes que aprender a comportarte, eh-le dijo mientras le frotaba la espalda.



-Nyu-se quejó ella bajando la cabeza.



-Porque eres tú, Nyu, sino te haría limpiar todo lo que has ensuciado-le advirtió. Suspiró-. Vaya, ahora pensar que tengo que limpiar todo-negó con la cabeza-. Eres mala eh, Nyu.



Y le removió el cabello mojado con ganas como si jugara con un perrito. Nyu rió y se la devolvió.





-¿Eres el amigo de Nyu?-preguntó Kouta cuando se encontró cara a cara con Shun.



-Soy su novio-mintió él, serio.



Ante aquella respuesta, Kouta se sorprendió pero enseguida desvió la mirada hacia el suelo. Suspiró y en aquellos momentos todo su mundo se derrumbó sobre él. Nyu, susurró en su cabeza. Miró a Shun que a la vez este le observaba serio, como esperando algo.



-Eh-se rascó la nuca, avergonzado-. Siento mi comportamiento de esta tarde. No imaginaba que Nyu tuviese novio.



-No se llama Nyu, se llama Lucy-le rectificó de mala gana-. Además, ¿qué tiene de malo?



-No, nada-se dio media vuelta-. Acompáñame que te llevaré con ella- suspiró triste y comenzó a caminar.



Shun le siguió mirando al suelo. Por una parte no quería hacer daño a nadie pero por la otra, odiaba desobedecer a su señor. Respiró hondo y dejó que su instinto actuara por sí solo.



Poco después llegaron a casa de los dos primos y Nyu y el chico pelinegro abrió con la llave y los dos entraron.



-Buenas noches-saludó triste.



-Buenas no-devolvió Yuka pero se detuvo sorprendida al ver a Shun, ahora podía observar con atención los cuernos que sobresalían de la cabeza del chico-. Buenas noches.



Al lado de la chica apareció Nyu que se agarró al brazo de ella, con las mejillas sonrojadas y tímida como una niña pequeña ante extraños amigos de sus padres.



-Nyu-susurró tímida.



-Lucy, he venido a por ti-le informó Shun con una sonrisa.



Ella negó con la cabeza y se ocultó detrás de Yuka con un "Nyu" como grito.



-Vamos, Lucy, tienes que venir conmigo. Yo soy tu novio.



-¿Novio?-preguntó sorprendida Yuka.



La morena miró a Kouta que se encogió de hombros resignado.



-Sí, Lucy es mi novia desde muy pequeña pero algo la despistó hace unos días y se equivocó de camino, haciendo que se separara de mí-Shun mentía bastante bien por ello enseguida Yuka y Kouta se lo creyeron-. Por eso he venido hasta aquí, para recuperar a mi querida novia.



Sonrió a Nyu que seguía negándose a acercarse a su "novio". Shun dio un paso y extendió el brazo. Yuka miró a Kouta que asintió con los ojos lacrimosos. Entonces, la morena empujó a Nyu por la espalda y la empujó delicadamente hasta el chico de cabello rojizo. Nyu, sin entender nada intentó agarrarse de nuevo a Yuka pero Shun ya le había puesto una mano sobre el hombro y le tiraba hacia él.



-¡Kouta! ¡Kouta!-gritó sin cesar Nyu intentando entrarles en razón.



Nyu estaba arrepentida. Al principio había pensado que aquel Diclonius, de nombre Shun, era bueno pero su sonrisa era falsa. Sonreía no por estar de nuevo con su "novia", sino por haber obedecido a su jefe.



Tiró de él pero el chico la sujetaba con fuerza y la arrastraba hacia la puerta.



-¡Kouta! ¡Kouta!



Pero el pelinegro ya no le hacía caso. Con los ojos lacrimosos, él se dio media vuelta y se marchó. Yuka se despidió de ella con un gesto que hizo con la mano y se marchó.



-¡Kouta! ¡Kouta! ¡Yuka!



La chica morena se quedó parada pero no tuvo valor de darse la vuelta. Se quedó helada durante dos segundos. Dos segundos, en los cuales varias lágrimas recorrieron las mejillas de Yuka hasta caer desde su mentón hasta el suelo. Seguidamente se marchó a su habitación.



-¡Kouta! ¡Yuka!-pero Shun no cedía.



-Vamos, Lucy, mi jefe te está esperando-le informó Shun tirando de ella hasta sacarla fuera del edificio.



-Ya sabía yo que tú no eras de los míos-dijo de repente Nyu volviendo a ser Lucy-. Tú solamente eres un Diclonius sin sentido común.



-Soy tu novio-reconoció el chico.



-Tú solo quieres obedecer para que no te maten-admitió ella.



Shun le tapó la boca y se la llevó consigo al laboratorio donde los trabajadores la metieron en una habitación.



Lo único que sabía Lucy es que pronto volverían a experimentar con ella.Regresar al índiceEncarcelada by LucyNyuLucy despertó por un chorro de agua que chocó de pleno en todo su rostro. Se levantó de golpe y fue a abalanzarse contra el culpable pero unas cadenas atadas a la pared se lo impideron. Volvió a sentarse a la misma vez que un quejido se escapaba de su boca. Suspiró y se rindió.



-¿Solo eso?-preguntó el hombre aún con la manguera en la mano.



La chica le miró e intentó usar sus vectores pero algo en el ambiente se lo impedía. Era el gas. Un gas transparente que había envuelto toda aquella habitación inutilizando sus cuatro brazos invisibles de más.



Suspiró y agachó la cabeza. Entonces, se dio cuenta de que su ropa había desaparecido y que estaba completamente desnuda. Apretó los dientes al pensar que habían hecho con la ropa que Yuka le había regalado y pensó en vengarse. Pero, por ahora no.



-¡¿Qué quieres de mí, Kurama?!-chilló mirando al cristal tintado que había en la parte de arriba.



En ese momento, un chorro de agua volvió a bofetear a Lucy haciendo girar su rostro hacia un lado. Comenzó a toser, intentando recobrar el aliento mientras parte del agua que había entrado en su boca y que no se había tragado caía por las comisuras de sus labios a la vez que alzaba, de nuevo, la cabeza. Observó al hombre que volvía a apuntarla. Ella frunció el ceño y se levantó.



-Vamos, para ya con la manguera-le pedió enfadada-. Sé que eso no es lo que deseas-tiró de las cadenas que quemaron sus muñecas-. Vamos, ¿de verdad estás así de cómodo ante una chica desnuda?



Sonrió torcidamente y bajó la mirada hacia sus pechos. Luego miró al hombre que, hipnotizado, se acercó a ella, rodeándole la cintura entre sus brazos.



-Vamos-susurró la chica.



-¡Soldado!-se escuchó la voz de Kurama desde la otra sala-. ¡Soldado, es una trampa!



Pero el hombre ya no recapacitaba y pegó su cuerpo al de la chica. Entonces ella, como si fuera un vampiro, le clavó sus colmillos en el cuello hasta matarlo desangrado.



Enseguida la sangre salpicó por todas las partes, destruyendo aquel gas transparente.



-Por fin-susurró.



Sus vectores cortaron las cadenas. Lucy enseguida se frotó las muñecas doloridas por los tirones. Respiró hondo y esperó a que varios soldados entraran de golpe con sus armas.





-Kouta-susurró Yuka nada más entrar.



-¿Qué quieres, Yuka?



-¿No te parece muy extraño que Nyu tenga novio?-y se sentó a su lado-. Si casi no ha salido de casa.



-Yuka, nosotros no sabemos nada de su pasado-suspiró él de espaldas a ella, apunto de llorar.



-Tienes razón-dijo ella rascándose la cabeza-. Etto¿te ocurre algo?



-No-dijo de repente secándose las lágrimas con el dorso de las manos-. Nada. No me pasa nada.



Yuka se quedó mirándole, preocupada. Sabía que le ocurría algo pero no quiso molestarlo más. Se levantó y se marchó a su habitación.



Entonces, de repente, Kouta sintió un apretón en el corazón como si alguien se lo estuviese cogiendo e intentando arrebatárselo.



-Nyu-fue lo único que susurró antes de salir corriendo.





-¡Estúpida!-gritó uno de los soldados-. ¡No te muevas o una de estas balas perforará tu cabeza!



Lucy miró las armas e intentó estudiarlas. Entonces, uno de sus vectores partió por la mitad pero en el mismo instante el hombre disparó y la bala se incrustó en el brazo de la chica. Lucy gritó de dolor. ¿Qué era aquella sensación? Comenzó a temblar y se arrodilló en el suelo con una mano en la herida. Respiró entrecortadamente como si le faltase el aire después de correr varios metros a pie.



-Nuestro compañero te avisó-le recordó uno de los soldados acercándose-. Vamos, cogedla, mientras sienten dolor no pueden usar sus vectores. ¡Vamos!



Rápidamente uno de los pies de los soldados se colocó sobre la cabeza de Lucy. La chica apretó los dientes y cerró con fuerza los ojos. Le dolía. Sintió morirse. Sintió todo derrumbarse.



-¡¿Nos vas a hacer caso?!-le gritó de mala gana uno.



Ella no contestó. No podía. El dolor se lo impedía. El suelo comenzó a teñirse de sangre.



-Vamos, llevadla con Shun a la otra habitación. Ãl sabrá que hacer con ella- anunció Kurama desde la otra sala, desde el otro lado del vidrio tintado.





-¡NYU!-gritó con todas sus fuerzas Kouta.



El chico corrió por todas las calles, bajo la oscuridad de la noche. No tenía ni idea de donde podrían estar ellos dos pero tampoco se dio por vencido.



Nyu, te juro que volverás a casa, pensó después de recordar la reacción de la chica cuando Yuka la empujó hacia Shun.





-Nos volvemos a ver-dijo Shun levantándose de su cama que había en la habitación.



Lucy miró a su alrededor. Era diferente a la suya. Aquella habitación era mucho mejor que la suya. La de Shun parecía de humanos. Tenía una cama, un armario y una mesita de noche. Mientras que la de la chica solamente cadenas que la sujetaban fríamente.



-¿Contento?-preguntó de mala gana ella cruzándose de brazos mientras sentía de nuevo el dolor recorriendo todo su brazo hasta el cerebro.



-Claro que sí-dijo él acercándose-. Veo que te has portado mal-miró que iba desnuda y que su brazo sangraba-. Temía que te hicieran esto por eso antes de volver al laboratorio compré esto-se dirigió al armario y abrió uno de los cajones-. Creo que esto te calmará un poco.



Dio media vuelta y se acercó a ella con una algodón, yodo y vendaje. Ella se rehusó pero su instinto a salvarse hizo que se tragase su orgullo y cediera.



-¿Mejor?-preguntó un tanto preocupado Shun después de curarla.



-Sí, gracias-y le miró.



Entonces, en aquellos momentos vio al Shun del principio, al Shun del cual se había enamorado. De un Shun bueno. El pelirrojo se inclinó hacia delante.



-Tú serás la madre de los nuevos Diclonius-le susurró el chico antes de empujarla a la cama.





-¿Kouta?-preguntó ella al no sentir su presencia.



Nadie contestó.



-Estúpido-susurró ella dando un leve puñetazo a la pared-. Pobre Nyuespero que esté bien.





Pero ya era demasiado tarde.Regresar al índiceExperimento by LucyNyuPero ya era demasiado tarde.



Lucy intentó deshacerse de Shun pero el chico se había aferrado a ella, impidiendo que se moviera. Sus vectores eran inútiles contra los de él porque los del chico contrarestraba los ataques de ella.



-Déjame- pidió Lucy con el ceño fruncido.



-Es inútil, Lucy- comenzó a decir Shun mientras se quitaba la camisa-. No sabes con quien te has metido. Mi función es procrear y eso haré.



Lucy le empujó del torso pero Shun se había aferrado a los bordes del colchón después de haberse desnudado por completo. Entonces, la chica sintió algo, un sentimiento de tristeza, de abandono. Pensó en Kouta, en Yuka, incluso pensó en su pasado. Miró a Shun que sonreía mientras se pegaba más ella. Sus ojos se volvieron cristalinos, dejando escapar varias lágrimas que se confundieron entre su cabello.



-Vamos, Lucy, vas a disfrutar, admítelo-le susurró el pelirrojo a la oreja.



Seguidamente le mordió el lóbulo. Lucy soltó un grito. ¿Qué hacía? ¿Con aquello pensaba excitarle? Se arqueó de dolor e intentó de nuevo apartarlo pero ya no.



Ya era demasiado tarde.



Algo ya había penetrado en ella.





-¡NYU!-gritó casi sin fuerzas Kouta.



El chico giró una esquina y chocó contra alguien.



-¿Nyu?-preguntó él, con la esperanza de que fuese ella.



-No, pero ¿buscas a alguien?-preguntó la voz ronca de un hombre.



Bajo la oscuridad de la noche Kouta no pudo visualizar el rostro de aquel desconocido pero si su silueta. Era alto y fuerte. Más bien le recordó a un camionero.



-Sí, busco a una chica, joven, de cabello rosa y largo. Ojos rojos y tez pálida-él quiso ahorrarse lo de los cuernos.



-¿Cabello rosa, largo y ojos rojos?-preguntó el desconocido. Parecía sorprendido.



-Sí-y sonrió, esperando que aquel hombre supiese donde estaba Nyu-. ¿Sabe a quién me refiero?



-Creo que sí, aunque nosotros le solemos llamar Lucy-respondió con una sonrisa torcida.



El chico se sorprendió. ¿La conocía? Ãl había preguntado por si la había visto pero parecía que incluso la conocía. Se dejó llevar por aquel desconocido que lo condujo hasta un extraño e inmenso edificio, oculto tras un bosque.





-Vamos, Lucy-le susurró el chico-. ¿No me sientes?



La chica le puso las dos manos sobre los hombros y con todas las fuerzas que le quedaban intentó clavar sus colmillos en el cuello de él. Pero Shun retiró la cabeza y aumentó sus embestidas.



-Por favor-susurró la chica casi llorando.



-Vamosllora si eso te tranquiliza-le animó-. Vamosque pronto seremospadres. Padres de lapróxima generación.



Entonces, como si de una cuerda de guitarra que estiraras con fuerza hasta romperse, Shun se arqueó con un gemido en la última embestida. Seguidamente se quedó a cuatro patas, aún sintiéndose en el interior de ella y de su boca salieron varios jadeos. Gotas de sudor resbalaron por su frente, mojando sus mejillas y cayendo sobre Lucy. Sonrió. Para él, todo aquello era fantástico. Se sintió poderoso. El mejor de todos. Sería el padre de una generación.



En cambio, Lucy lloraba. Giró la cabeza y dejó que sus lágrimas mojaran el colchón a su alrededor. Su cuerpo desnudo estaba sudoroso y lleno de moratones por haber intentado deshacerse de él.



-Vamos, Lucy, sonríe-le susurró Shun al oído.



Entonces, en un arrebato de valor y fuerza, la chica lo lanzó a un lado, haciendo que cayera al suelo. El chico se encontraba totalmente cansado, agotado y tardó varios segundos en levantarse. Aquellos segundos que perdió fueron suficientes para que Lucy lo cogiera con sus vectores y lo inmobilizara.



-¡Soltadme!-pidió poniéndose seria-. ¡O destrozo en cuestión de segundos a vuestro querido experimento!



-¡Lucy, no llevemos esto a la locura!-le pidió desde un megáfono Kurama-. ¡Suéltalo!



-¡NO!-y lo estampó contra una pared con todas sus fuerzas.



Shun gimió y su respiración comenzó a fallar. Lucy seguía sujetándolo.





-Por aquí es-dijo el desconocido a Kouta tecleando con rapidez en la pared.



En principio, el chico pensó que aquel hombre estaba loco, pero cuando vio que, seguidamente, la puerta se abría como si de una puerta corredera se tratase se quedó parado.



-Vamos-le dijo el hombre.



-Si, si-y le siguió.





-¡Lucy, obedece o saltarás en pedazos!-le retó Kurama, histérico.



La chica soltó una carcajada.



-Vamos, Kurama, eso te servirá con los demás pero te digo que conmigo no-apretó con más fuerza el cuello de Shun-. Sé que en realidad no me has puesto bombas en mi cuerpo y tus balas son inútiles contra mi poder.



Entonces, en cuestión de segundos el cuerpo del chico pelirrojo yacía en el suelo, inconsciente y Lucy escapaba por un enorme agujero que el golpe había producido. La chica había utilizado a Shun como mazo para romper la pared.



Enseguida que entró en el pasillo unas molestas alarmas comenzaron a sonar como si ella fuese un animal que se ha escapado de su jaula. Apretó los dientes y corrió por los pasillos sin rumbo pero si con un objetivo: escapar de aquel infierno.





El desconocido y Kouta entraron al laboratorio y lo llevó ante el jefe de todo aquello. Era un hombre mayor que estaba de espaldas a ellos, observando por un enorme ventanal que iluminaba aquella enorme sala. Vestía con una americana y pantalones elegantes de color azul marino. Sus mocasines eran oscuros y su corbata de un color claro, haciendo contraste con las demás prendas. Las arrugas de su rostro y de las manos daban entender la cierta edad que tenía. Era mayor, unos sesenta y cinco años podría tener.



Cuando notó la presencia de ellos dos primero los miró de reojo y luego, se dio la vuelta entera.



-Buenas tardes.



-Buenas tardes-devolvió el jefe-. ¿Qué hace ese chico aquí?



Frunció el ceño y sus manos se cerraron en puños. Kouta retrocedió unos pasos. ¿Qué era aquel sitio? ¿Dónde estaban?



-Señor, según él conoce a una tal Nyu que tiene bastante semejanza con nuestra Lucy.



-¿Con Lucy?-preguntó el señor apoyando las manos en su escritorio.



Pero en ese momento las alarmas del laboratorio atrayeron su atención.



-Mierda-susurró el viejo a la vez que le daba un puñetazo a la mesa-. Hiroki, avisa a los soldados.



Hiroki, el hombre desconocido que había dirigido hasta aquí a Kouta asintió con fuerza y salió corriendo.



-¿Qué pasa?-preguntó Kouta, asustado.



-Shh-le hizo callar el jefe enfadado.



Entonces, como si nada, le apuntó con una M-16. El chico abrió los ojos como platos y su pupila disminuyó. El miedo recorrió todo su cuerpo haciendo que sus manos y piernas temblasen. Alzó los brazos como si le fuesen a servir de escudo aunque sabía que aquello era inútil.



-¡¿Q-Qué ha-haces?!



-Sabes de la existencia de todo esto-le respondió con una sonrisa torcida-. No puedo dejarte marchar para que se lo cuentes a todo el mundo.



-No, por favor, no diré nada pero no me mates-le suplicó cayendo de rodillas.



El hombre le miró con superioridad y acarició el gatillo. Escuchó los acelerados pasos de los soldados y sin distraerse apretó el gatillo que dejó libre a la bala.Regresar al índice"Fuga" by LucyNyu-Lucy-se escuchó que susurraba el viejo.



Kouta abrió los ojos asombrado. Estaba vivo. La bala no le había dado. Miró al señor que retrocedía pasos, asustado. Entonces, miró quien le estaba abrazando por al lado, Nyu. Era ella. Pero su expresión era más seria, aún así le sonrió.



-Nyu



La chica no le hizo caso. Se levantó de golpe, ondeando su cabello rosado y ladeó la cabeza con una cara de asco hacia el jefe del laboratorio. El hombre estaba asustado, su espalda tocaba la pared. Kouta se levantó.



-¿Sabes lo qué me habéis hecho?-preguntó Lucy con rencor-. Te mataré y todo esto acabará. Para ti, para mi y para todos.



Dio un paso a él pero alguien le agarró del brazo.



-Kouta-le dijo al verle-. Déjame.



-No, Nyu-le pidió el chico serio-. No mates a nadie.



-Veo que no lo entiendes.



Entonces, de una sacudida de mano se liberó de él. Miró al viejo que ahora la apuntaba con el arma.



-Vamos, prueba-le retó con una sonrisa de superioridad.



Ãl no dudó y apretó el gatillo pero las tres balas que se escaparon del arma se paralizaron a cinco centímetros del rostro de Lucy y luego cayeron al suelo. El hombre comenzó a temblar de miedo.



-¡Lucy!-gritó Kouta extendiendo una mano hacia ella.



Pero ya era demasiado tarde, varios soldados entraron en la sala con armas en las manos y equipados con chalecos y máscaras. Lucy maldijo por lo bajo, corrió y cogiendo a Kouta de la cintura lo arrastró a una velocidad increíble hasta la repisa del ventanal. Respiró hondo y con el chico cogido del brazo se dejó caer, arrastrándolo con ella.



-¡LUCY!-gritó el chico mientras caían.



-Confía en mi-le susurró ella con una sonrisa, convencida, mientras lo pegaba más a ella.



Entonces, a un metro del suelo Lucy sacó sus cuatro vectores y los clavó en el suelo, deteniendo la caída. Bajaron despacio y se escondieron tras una pared.



Kouta respiraba con dificultad y jadeante. El susto le había encogido el corazón. Cogió una bocanada de aire y se tranquilizó.



-Lo siento-se disculpó la chica con una mano sobre el hombro del chico.



Kouta le miró y se lanzó a sus brazos a causa de la adrenalina. Rió a carcajadas y luego se dejó caer al suelo, sentado.



-¡Buah!-dijo aún alucinado por lo que acaba de ocurrir-. Nos hemos dejado caer desde más de diez metros y hemos sobrevivido.



Miró a Lucy y los dos se sonrieron. Seguidamente, la chica le cogió de la mano y salió corriendo.



-Vamos, tenemos que ir a casa o sino nos volverán a encontrar.





Yuka se paseó por la casa, preocupada.



-¿Dónde estará Kouta?-se sentó en el suelo y observó por la ventana-. ¿Estará bien?-suspiró y se tumbó.



Pero, en ese momento, alguien irrumpió en la mansión a trompicones. La morena, de espaldas a la puerta, escuchó con atención y supo que no solo era una persona, sino eran dos las que estaban dentro.



-¡¿Yuka?!-preguntó la voz de Kouta en la entrada.



-¡¿Kouta?!-se levantó y salió corriendo cuando lo vió se abalanzó contra él a abrazarlo-. ¡Kouta!



Ante aquello, Lucy suspiró y, sin decir nada, los dejó allá mientras se metía en el baño.



-Yuka-susurró ella con desprecio mientras se desnudaba.



Respiró hondo y se metió en la cálida agua. Soltó un suspiro y se sobresaltó al escuchar que se abría la puerta. Miró un poco asustada y frunció el ceño cuando se dio cuenta de que era la otra chica.



-Si no te importa, me voy a bañar contigo-dijo ella, indiferente.



Lucy observó como se desnudaba y resopló girando la cabeza hacia un lado, negándose a bañarse con ella. Pero Yuka ya se había metido y la miraba con curiosidad.



-Nyu, ¿te pasa algo?-le preguntó asomándose por un lado, ya que la chica le había dado la espalda.



-No-contestó seria-. ¿Por qué lo dices?-se giró y cogió de mala gana la esponja.



La morena abrió los ojos como platos y se echó un poco hacia atrás. Parecía asustada.



-N-Nyu-tartamudeó señalándola con las manos temblorosas-. ¿Estás hablando?



Lucy miró a otro lado y resopló. Con un ojo oculto por su flequillo largo se levantó, la miró y se marchó del baño sin molestarse en vestirse. Pero algo le impidió llegar a la puerta de salida. Una presión en el estómago le obligó a arrodillarse. Le obligó a doblarse y besar el suelo, a rodear su barriga entre sus propios brazos y dejar caer lágrimas inocentes.



-Me duele-susurró-. ¡Me duele!



Enseguida Kouta salió corriendo en su busca y al verla de aquella manera se olvidó de su cuerpo desnudo y se arrodilló a su lado. Con una mano sobre su hombro le preguntó.



-Nyu, Nyu, ¿qué te pasa?



-Me duele- es lo único que podía decir.



El chico le ayudó a levantarse y la llevó hasta la habitación de la chica. Allá la tumbó en su futón y la arropó hasta el cuello.



-¿Te duele?



-No, ya está-susurró-. Gracias-y sonrió débilmente con gotas de sudor por la frente.



-¿Qué te pasa?-le preguntó arrodillado a su lado-. Cuando salíamos de aquel sitio estabas estupendamente.



-Kouta-le cogió de una mano. Su voz era débil-. El proceso ya ha empezado. Ya no hay marcha atrás-se reprimió unas lágrimas y siguió diciendo-. Prométeme que me ayudarás.



El chico asintió. Entonces, Lucy desvió la mirada hasta el techo y suspiró con una sonrisa, aliviada.



-Pero¿podrías decirme que te pasa?



-Kouta-sus miradas se cruzaron-. Estoy embarazada.Regresar al índiceDisclaimer: All publicly recognizable characters and settings are the property of their respective owners. The original characters and plot are the property of the author. No money is being made from this work. No copyright infringement is intended.Esta historia archivada en https://www.fanfic.es/viewstory.php?sid=34077Diclonius by LucyNyu

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