Unidos hasta la muerte... by DarkYuhi

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 Unidos hasta la muerte... by DarkYuhi
Summary:

Por motivos que solo Tsunade sabe Hinata se va de Konoha, haciendoles creer a todos que murio en accion y su cuerpo desaparecio. Vivio en un pueblo pequeño durante 5 años, pero varios ninjas lo atacan y tiene que escapar...

Llevandose consigo a su hijo...

Volviendo a Konoha...

 

 

Lo se mal Summary... :D Sasuhina ^^!











Categories: NARUTO Characters: Hinata Hyūga

Generos: Drama

Advertencias: Ninguno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 8 Completed: No Word count: 15318 Read: 2295 Published: 28/05/2012 Updated: 20/06/2012
Summary:

Por motivos que solo Tsunade sabe Hinata se va de Konoha, haciendoles creer a todos que murio en accion y su cuerpo desaparecio. Vivio en un pueblo pequeño durante 5 años, pero varios ninjas lo atacan y tiene que escapar...

Llevandose consigo a su hijo...

Volviendo a Konoha...

 

 

Lo se mal Summary... :D Sasuhina ^^!











Categories: NARUTO Characters: Hinata Hyūga

Generos: Drama

Advertencias: Ninguno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 8 Completed: No Word count: 15318 Read: 2295 Published: 28/05/2012 Updated: 20/06/2012 Prólogo. by DarkYuhi
Author's Notes:

Este es mi primer fanfic, estaria muy feliz si lo leyeran.

FlashBack

"Pensamientos"

Redaccion normal.

(Mi metida de mano)

Los personajes pertenecen a Mashashi Kishimoto.



Author's Notes:

Este es mi primer fanfic, estaria muy feliz si lo leyeran.

FlashBack

"Pensamientos"

Redaccion normal.

(Mi metida de mano)

Los personajes pertenecen a Mashashi Kishimoto.



Los arboles se movían de un lado a otro al compas de la fría brisa, los copos de nieve  bailaban como si de un pétalo se tratase, nubes grises dispersas por el cielo cubrían al sol que se escondía para regresar al día siguiente.

El sonido de unos pasos interrumpió aquel silencio, marcas de sandalias se marcaban con el paso de aquella persona, una lagrima surco su rostro seguido de un sollozo, después, silencio. Los pasos cesaron, el silencio volvió a apoderar al lugar.

—Sasuke-kun…— Un susurro producido por una melodiosa voz se escuchó, otra lagrima apareció, recuerdos atormentaban su mente, pero en donde más le dolía era en el corazón…

—Tengo que decirte algo muy importante. —Dijo  un joven con unos hermosos ojos negros como la noche y cabellera azabache.

— ¿Qué es Sasuke-kun?— Pregunto con curiosidad impregnada en sus palabras.

—No dignificas nada para mí, así que terminamos. No tiene caso tener una relación contigo. —Articulo sin sentimiento alguno, sin importarle que de los ojos de la joven despreocupadamente hacia la aldea dejándola parada ahí sin hacer nada.

—Si tan solo supieras…

Un mes completo encerrada en su habitación, un mes llorando por lo ocurrido.  Una semana de mareado, vómitos y malestares, solo significaba una cosa… Estaba embarazada, no lo podía creer, tantas noches soñando que iba a ser madre, tantas ilusiones se había hecho junto a Sasuke, pero nunca creyó que en ese momento quedaría embarazada. Por ahora no estaba muy segura, podría ser que comía muy poco o por lo aislada de la sociedad que estaba, no lo sabía. Lo único que sabía es que si hubiera una vida en su vientre… Tenía que irse de la aldea.

— ¡Ja! Que tonta fui al creer que cuando te enterarías que me había ido me buscarías, que te arrepentirías, que nos íbamos a juntar y criar juntos al bebé, pero no fue así… “No, pero me hubiera gustado que sí…”— Cayo al piso, sus rodillas golpearon el frio suelo, su flequillo tapo sus ojos y sus cabellos azulinos cayeron revoltosos sobre su espalda, una tercera lágrima cayo e inmediatamente se la seco, tomo su mochila, que al momento de caer al piso se desprendió de su espalda, se puso firme y volvió a su viaje.

—Hinata no te puedes ir. —Habló la hokage, con el ceño sumamente fruncido y con los puños cerrados sobre el escritorio, era la cuarta vez que se lo pedía y no lograba convencerla, se le estaba acabando la paciencia, pero trataba de controlarse.

—Tsunade-sama, tengo que hacer esto. Si no me voy ahora seguramente mi clan me desterrara y me pondrá el sello del pájaro enjaulado. Y además, no puedo permitir que Sasuke se entere que va a ser padre, no quiero que este conmigo solo por obligación.

—Ay Hinata, veo que es cierto que te pareces a Naruto, eres muy terca. —Suspiró, en verdad no tenía otra alternatiba que dejar que Hinata se vaya. —“Por eso odio ser hokage, tengo que hacerme cargo de todo esto. Pero no me queda de otra” Esta bien Hinata, te iras, nadie de esta aldea se enterara que estas embaraza ni mucho menos que el padre es Sasuke Uchiha. Saldrás mañana en al amanecer, saldrás de la aldea como si te fueras a una misión, luego diré que moriste en acción y que al parecer tu cuerpo desapareció. Te quedaras en un pequeño pueblo, ellos no son ninjas y no conocen a la familia Hyuuga así que nadie sospechara de ti. Ese pueblo queda a dos semanas de aquí, asegúrate de llevar comida suficiente y cuídate si no quieres perder al bebé.

—Hai Tsunade-sama! Y Arigato.

—De nada, es lo único que puedo hacer para que seas feliz.

—Adiós, esta será la última vez que nos veamos y de nuevo le agradezco.

—Adiós Hinata… “Solo espero que en el futuro no me arrepienta de mi decisión”

La luz de la luna resaltaba en el cielo negro, las estrellas que acompañaban a la luna resplandecían como si no hubiera mañana. En la orilla de un pequeño claro se encontraba, preparándose para el día siguiente, aquel en el que al fin llegaría a su destino.

El amanecer llego, los rayos del sol iluminaron todo el lugar, un pequeño rayito fue a parar en los ojos de Hinata, que inmediatamente los abrió. No podía llegar al pueblo vestida de ninja, creerían que los atacaría, antes de salir de Konoha compro varios kimonos simples y maquillaje para parecer una aldeana. Comenzó a vestirse, se puso un kimono azul con un obi celeste, recogió su pelo en una coleta baja y suelta (como la que tiene Kikyo) y pasó suavemente el labial sobre sus labios rosados.

Con la cabeza gacha y pasos lentos siguió su camino, ya le faltaba poco unas horas más y ya estaría en su nuevo hogar, ¿Cuántas veces soñó con ese lugar? Muchas, soñaba que cuando llegaba de misiones siempre la recibían con amor, con preocupación, mínimo que la saludaran, pero no, esos solo eran sueños que nunca se cumplieron, ahora tenía una oportunidad de comenzar de cero, olvidando todo, amigos, familia, aldea, dolores…  No estaría sola, tendría a su pequeño hijo que cuidaría con su vida, no importaba el padre, solo importaba él, y él no tenía la culpa de nada, solo quería nacer y Hinata cumpliría con su deseo.

—Nee Sasuke-kun, algún día pensaste en… en te-tener u-un— No lo lograba, quería decirle aquello y la maldita tartamudez hacia acto de presencia. —Un h-hijo. —Al fin lo logre, ahora solo faltaba la respuesta de su amado.

—Si lo he pensado mucho, pero…—Hizo una pausa, Hinata expectante esperaba que el azabache continuara, y así lo hizo. —Si solo su mamá eres tu Hinata. — Se besaron, tiernamente, transmitiendo su amor en aquel beso.

—Bienvenida señorita, por favor me puede decir su nombre y el motivo por el cual quiere vivir aquí. — Pregunto un hombre de no más de 40 años, tenía una pequeña barba y el cabello en una coleta baja.

—Yo soy Hinata Hyuuga y quiero vivir en este lugar porque quiero que mi hijo se mantenga lejos del peligro, y del peligro estoy hablando de los ninjas.

—Con mucho gusto la recibiremos, adelante.

Cerró los ojos, paso el portón, los abrió…

Hermoso…

Lo único que podía decir, parques llenos de verde y niños jugando, personas platicando despreocupadamente, tranquilidad, lo que necesitaba.

—Por aquí señorita, le mostrare donde vivirá.

—Hai.

----------------------------------------

—Aquí es.

—Arigato señor.

—Pero ahí un pequeño problemita.

— ¿Cuál? Claro si me lo puede decir.

—Tendrá que compartir la casa.

—No hay problema. — Le dedico una sonrisa, sincera, muy diferente a las que había mostrado últimamente.

—Espéreme aquí, iré a buscar a Kotomi dentro de la casa.

—Hai. — Se quedó paraba mientras el hombre se adentraba en su futura casa. Todo le estaba saliendo bien, había podido entrar y ser bien recibida, solo esperaba llevarse bien con su nueva compañera.

— ¡Hola!—Se asusto, la había tomado por sorpresa. Esa chica tenía el pelo rubio recogido en una trenza de costado, hermosos ojos color jade y un lindo kimono naranja con un obi rojo. — Así que tú serás mi nueva compañera… ¡Creo que nos llevaremos bien!

Aquella sonrisa la cautivo, una pura con la mejor intención del mundo, le recordaba a Kiba, a Naruto… Seguramente estarían pasándola mal por su “muerte” o eso pensaba ella. —Yo también lo creo. —Respondió y le dedico una tierna sonrisa y mejillas coloradas.

------------------------------------- 5 años después ---------------------------------------

— ¡Hina-chan!—Grito una rubia, sus ojos estaban abiertos a mas no poder, su boca formaba una mueca difícil de comprender y su nariz estaba un poco fruncida.

— ¿Qué sucede Koto-chan?—Dejo de cortar los vegetales para prestarle atención a su amiga, como Kotomi había dicho se llevaron muy bien, Kotomi era la única que sabía la verdadera razón por la cual estaba allí.

— ¡Tienes que tomar a Yuhico-kun e irte lo más rápido posible!

— ¡¿Qué sucede!? Me estas preocupando.

— ¡Están atacando la aldea! ¡Así que vete rápido!—No termino la oración y Hinata ya había ido a buscar a Yuhico a su habitación.

— ¿Qué sucede mamá?— Pregunto curioso un niño de 4 años con un hermoso cabello color azabache con destellos azulinos, con dos mechones de cabello de cada lado y varios en la frente, y el demás cabellos lo tenia tirado hacia atrás y profundos ojos color grises oscuros. (La parte de atrás del peinadito de Sasuke)— ¡Rápido tienen que irse!

— ¡¿Y qué pasa contigo?! No te dejare sola.

—Hinata escúchame bien, tú te tienes que ir con Yuhico, si te mueres no me lo perdonaría.

—P-pero…

—Nada de peros, tú tienes a tu hijo, por favor lucha por mantenerte con vida, yo en cambio no tengo nada por que vivir.

—P-pero yo n-no puedo de-dejart-te so-sola. —Incontables lágrimas rondaban por su rostro

— ¡Vete de una maldita vez si no quieres morir dejando solo a Yuhico! O peor aún…. Que tu hijo muera.

—Tienes razón Koto-chan, no debo dejar que mi debilidad haga algo en contra de mi hijo, por favor ni te mueras…—Tomó al niño entre sus brazos y corrió lo más rápido que pudo.

—Ni tu Hina-chan…—Suspiro le costaría mucho poder cumplir.

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Pudo salir de la aldea, tenía unas ganas terribles de ir en busca de Kotomi pero no podía, tenía que cuidar a Yuhico—“Tengo que ser fuerte, por Kotomi, por mí, por mi hijo…”.

—Mamá, ahora que haremos, a donde iremos, ¿Vamos a morir?— Pregunto mientras una pequeña gota salina escapaba de su ojo izquierda y surcaba su mejilla pero rápidamente se la seco, no lloraría enfrente de su madre, no quería parecer débil.

—No moriremos, iremos a un lugar, legos de aquí, un lugar donde creen que estoy muerta… Konoha.

 

 

 

 

End Notes:

¿Y qué tal? Se que debes de estar un poco mucho feo pero bueno, es lo que hay.

End Notes:

¿Y qué tal? Se que debes de estar un poco mucho feo pero bueno, es lo que hay.

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Author's Notes:

Hola! Gracias por leerme, contestaria los comentarios pero ni idea de como se hace jeje, bueno no los aburro mas aqui esta la conti.

Author's Notes:

Hola! Gracias por leerme, contestaria los comentarios pero ni idea de como se hace jeje, bueno no los aburro mas aqui esta la conti.

—No moriremos, iremos a un lugar, legos de aquí, un lugar donde creen que estoy muerta… Konoha.

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—Como muchos de ustedes saben dentro de poco seré reemplazada, mi título de hokage será entregado a otra persona a la cual quiero mucho. —Suspiró. — Agradezco mucho que en mis últimos días haya tranquilidad, por fin podre beber sake cuanto quiera. — Una gota resbalo por la nuca de todos, definitivamente la hokage nunca cambiaria. — ¡¿Qué esperan?! ¡Aplaudan!— El lugar se llenó del sonido de los aplausos, personas silbaban y otras solamente gritaban el nombre de la actual hokage.

— ¡Vamos Tsunade-obasan!— Gritaba un hombre con cabellos dorados como el sol y ojos como el cielo.

— ¡Si abuelita! ¡Hazle caso a oto-san! ¡Dattebayo!— Una pequeña niña seguía los pasos de su padre,  el cabello rubio con destellos rosados le llegaba hasta los hombros, sus ojos jade resplandecían con la luz del sol y su sonrisa destacaba de todas las demás. —Neeee! ¿Tú no vas a apoyar a la abuelita?

—No. —Respondió cortante un joven con hermosos cabellos color azabache y profundos ojos negros, esos de que te atraen y tú los sigues sin pensar, solo hundiéndote mas en ellos.

—Tranquila Nasu-chan, el dobe siempre es así, Dattebayo

—Cállate teme.

—Dobe.

—Teme.

—Dobe.

—Teme.

— ¡Silencio ustedes dos! ¡No ven que yo debo ser el centro de atención!

—Si Tsunade-obasan.

—Hpmh.

—Así me gusta. —Aunque hayan pasado cinco años esos dos seguían peleando como cuando eran niños. —“Me pregunto… ¿Cómo estará Hinata? ¡Ja! Seguro está disfrutando, como me gustaría a mí estar alejada de todo en un lugar tranquilo, bueno no importa “Ahora…. ¡A beber sake!

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— ¿Cómo te fue?

—Mal, destruimos todo y ningún rastro de la Hyuuga y su hijo.

—Bien, creo que ya se dónde se encuentra.

— ¿Atacaremos pronto?

—No, les dejaremos disfrutar un poco. — Una sonrisa verdaderamente diabólica se vislumbre en la profunda oscuridad de aquella cueva

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—Mamá ¿Conoceré a mi papa?— Yuhico ilusionado preguntaba, se imaginaba de mil formas a su padre, lo soñaba casi todas las noches, solo deseaba eso, conocer a su padre.

—Sí, lo conocerás, pero tendrás que esperara un poco porque tengo que explicarle todo. — Añadió una cansada Hinata, estaba caminando desde que escaparon, se apuraría para llegar a la siguiente aldea, tenía que comprar comida, tendría que comprar mucha comida, y para colmo Yuhico se la pasaba preguntando sobre su padre.

—Hai! Esperare todo el tiempo que sea necesario para poder conocer a oto-san. — Con una sonrisa única se acomodó bien en la espalda de su madre y apoyo su cabecita en el hueco del cuello.

—Sí, solo espero que él entienda…

— ¿Dijiste algo mamá?— Pregunto curioso el azabache.

—N-no na-nada Yuhi-kun. —  Le dedico una sonrisa a su hijo, que se dio cuenta de que era falsa, decidió dejarlo así, no quería incomodar a su querida madre.

—Mamá. — Le llamó.

—Si Yuhi-kun. “Que no pregunte por su padre de nuevo, no de nuevo, no, no, no n…”—Sus pensamientos fueron interrumpidos por aquella voz que escuchaba todos los días una y otra vez, lo que Hinata no entendía es ¿Por qué había salido tan hablador? Ella ni Sasuke eran de hablar mucho, pero justamente su hijo era todo lo contrario a ellos.

— ¿Cómo es Konoha?

Se sorprendió, de todas las cosas en ningún momento llego a pensar que preguntaría eso.— Bueno, mira, Konoha es una aldea bastante tranquila, no como la que vivíamos pero tranquila al fin y al cabo, hay gente maravillosa, todos son amables, te ayudan en todo lo que pueden, siempre hay una sonrisa en los habitantes, pero tengo miedo de algo.

— ¿De qué mami? Si dijiste muchas cosas bonitas de Konoha.

—De que haya cambiado en estos 5 años.

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Al día siguiente llegaron al pueblo más cercano, compraron comida, un poco de ropa y recorrieron un poco el lugar. Luego siguieron su camino, como siempre Yuhico preguntando y Hinata respondiendo y sonriéndole.

—“¿Qué hare cuando llegue a Konoha? Tengo miedo mucho miedo, y si Sasuke no quiere a Yuhico, sería muy doloroso para él, que siempre ha soñado en conocerlo, ¿Qué me dirá mi familia? No me importa, me fui, está claro que ya no pertenezco a ella, no me dirán nada o eso creo.”

—“¡¿Qué hare cuando llegue a Konoha?! Y si mi padre no me quiere, ¡No importa hare que me quiera! Pero… ¿Él seguirá queriendo a oka-san? ¡Tampoco importa! Después de conocerlo, si me cae bien, tratare de que quiera también a mamá y juntos seremos una familia feliz, desde ahora ese es mi nuevo sueño, vivir junto con oka-san y oto-san, lo juro…”

— ¿Yuhico?—Suspiró. — Veo que se quedó dormido… “Seguiré un poco más y luego descansare un poco, tratare en llegar rápido, no quiero que Yuhico corra peligro, si le pasara algo no me perdonaría.”

------------------------------------------ 1 semana y 5 días después.-----------------------------------------

—Si Akamaru, yo también lo siento. — Los cabellos marrones del muchacho se movían de aquí a allá, su piel bronceaba era contrastada por unos extraños triángulos de cabeza en su rostro.

—Gua, gua ¡Guau!— Un perro lo acompañaba, pelaje blanco, sedoso y brillante, gigantesco, le llegaba hasta el principio del cuello a su dueño.

—Ay Akamaru… Sé que se siente el olor a Hinata pero ella ya está muerta, no está con nosotros y no lo estará, tienes que aceptarlo “No sé por qué te digo que lo aceptes, por qué te reclamo que la olvides, si ni yo la he podido olvidar y ni hablar de su muerte, pero hay que aceptarlo Akamaru, tengo que aceptarlo… Aunque dudo mucho que eso suceda…” ¡Tenemos que apurarnos! Sino no llegaremos a la coronación de Naruto.

— ¡Guau!

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— ¡Aaahhh! ¡Sakura-Chan!— Ojos abiertos a mas no dar, un gesto sumamente raro y las cejas levantadas se encontraba en el futuro hokage, los nervios lo carcomían por dentro y encima el Kyuby (No sé cómo se escribe jeje) no lo ayudaba mucho, sus comentarios lo hacían poner más nervioso mientras el Kyuby se reía de los sentimientos de él, Los humanos no pueden ser más patéticos decía.

— ¿Qué quieres Naruto?— Una pelirrosa se acercó al hombre, se colocó justo enfrente de él y frunció el ceño, era la quinta vez que le llamaba en el día, ya se le había acabado la paciencia no le pegaba porque en ese día seria el nuevo hokage y se vería muy mal si iría con todos los dientes rotos y un gran chichón en la cabeza.

—¡Sakura-chan! Dame ramen onegai, me estoy matando de los nervios.

—Na-ru-to. — Alrededor de la pelirosa comenzó a aparecer una extraña aura asesina y todas dirigidas a su “amado” esposo. — ¡ME LLAMASTE SOLAMENTE PARA PEDIRME RAMEN!

—Tr-tran-qui-quila S-sakura-chan e-era b-broma.

—Así que era broma… ¡COMO TE ATREVES A INTERRUMPIR LO QUE ESTOY HACIENDO POR UNA BROMA!

—S-saku-ra-chan re-recue-uerda qu-que h-hoy es l-la ce-cere-remon-nia.

—Solo por eso te salvas y te advierto… ¡No me molestes más!

—Mamá da miedo, Dattebayo. — La niña estaba asomada por la puerta, observando a su pobre padre que tenía que soportar eso todos los días, definitivamente, nunca haría enojar a su madre.

—S-si…

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— ¡Es hermoso!— Por primera vez veía algo tan hermoso, el agua caía lentamente y chocaba con el suelo, junto con los rayos del sol formaban un paisaje único.

—“Aquí es donde comenzó todo, ¿Por qué decidí venir aquí? Tengo que tranquilizarme, Yuhico no puede verme así, tengo que ser fuerte, fingir, si fingir… Fingiré que lo olvide, que no me duele verlo de nuevo, me guardare todo estos sentimientos por el bien de Yuhico, mi hijo…”

— ¡Mamá! ¿Cuánto falta para llegar? Tengo hambre. — Tirado en la orilla y con sus dos manitas en la panza estaba, a Hinata esto le pareció tiernísimo y de inmediato se sonrojo. — ¿Qué sucede mamá? ¿Por qué te sonrojas?

—Por nada.

— ¡A mí no me mientes! ¡Te conozco más que nadie!— Se paro y corrió hasta estar al frente de su madre, hizo puntillas, inflo el pecho, fruncio el seño y dijo. —Dime.

—Está bien… ¡Es que te veías tiernísimo!— Su boca forma una tierna sonrisa y sus mejillas se sonrojaron aun mas.

—¡M-ment-tira! Y-yo no s-soy tierno. —Giro su cabeza al costado, no era capaz de mirar a los ojos a su madre, sintió un calor en sus mejillas, se sonrojo…

—Vamos que ya falta poco para llegar.

— ¿De verdad?

—Hai.

—“Al fin conoceré a mi padre, oka-san me ha contado muchas historias sobre él, ¡Seguro es genial!”.—Sintió algo en su mano, fijo sus ojos en ella y vio la hermosa mano de su madre, sonrió, tenía la mejor madre del mundo. — ¡Vamos a Konoha!

— ¡Hai!—Una sonrisa cálida y amorosa fue transformado por un gesto de dolor.

— ¡MAMÁ!—Gritó con todas sus fuerzas, sus manitas tocaron el estómago de su madre, sintió un líquido caliente, se las miro había sangre.

— ¡Ja! Solo son unos aldeanos, vámonos de aquí. —Un hombre robusto hablo, se reía mientras sacada una katana del estómago de la ex kunoichi, tenía el cabello largo hasta los hombros y eran de color castaño.

— ¡Hai jefe!—El otro que lo acompañaba era completamente diferente, bien flaco y calvo. — ¿Qué haremos con el niño?

—Nada, déjalo que sufra.

—Hai. — Y así se fueron dejando a una mujer parada, le chorreaba mucha sangre del estómago, se apretaba ese lugar, en el vano caso que se le fuera el dolor.

— ¡¿Mamá?!— Tenía miedo, miedo de que su mamá muriera, miedo de estar solo, miedo de no cumplir su sueño.

—I-irem-mos a K-ko-noha. —Hablo mientras se ponia derecha y avanzaba pequeños pasos.

— ¡Estás loca! ¡No ves que esta herida!

—En K-kon-noha t-tiene m-muc-chos m-medicos.

—Está bien iremos a Konoha, solo para que te curen pero por favor no te esfuerces mucho.

—Ie, Konoha queda a solo unos minutos de aquí.

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Adornos por aquí, adornos por allá, amarillos, marrones, rojos, azules y un montón de colores más. Gente emocionada, otras nerviosa y algunas despreocupadas, pero todas con un mismo propósito, alentar al que dentro de solo unos minutos seria el nuevo hokage.

—Habitantes de la aldea de Konoha, estamos todos aquí reunidos para recibir al nuevo hokage, yo lo quiero como si fuera mi propio hijo y sé que la aldea estará tranquila con él al mando, todo la aldea lo quiere y él es perfecto para el puesto, por favor recibamos a Naru…

— ¡Tsunade-sama!—Dos ambus se acercaron rápidamente el lado de la hokage, y le dijeron lo que pasaba al oído, sin pensar corrió a la entrada de la aldea, lo que vio la dejó sin palabras.

—Hinata… Haz vuelto…

 

End Notes:

Espero que les haya gustado! :D

End Notes:

Espero que les haya gustado! :D

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Author's Notes:

Hooola!! Este capitulo me quedo mas corto que los otros pero lo compernsare con el siguiente.

Los personajes pertenecen a Mashashi Kishimoto

Author's Notes:

Hooola!! Este capitulo me quedo mas corto que los otros pero lo compernsare con el siguiente.

Los personajes pertenecen a Mashashi Kishimoto

—Hinata… Haz vuelto…

— ¡Señora por favor ayude a mi madre! ¡Esta muy herida!

—“Ese debe de ser su hijo, en verdad se parecen, tiene un poco de cada uno” ¡Que esperan! Llévenla al hospital, ni palabra a nadie sobre esto, si pregunta que era dicen que solo una mujer con su hijo aparecieron, nada de decir su identidad, pónganla a cuidado de Shizune. Y díganles a todos que la ceremonia se suspende hasta nuevo aviso. ¡Oyeron!

— ¡Hai Tsunade-sama!—Gritaron al unísono, tomaron a la peli azul en brazos y se la llevaron rápidamente.

— ¡Yo quiero ir con mi mamá!—Parado ahí, con las manos en la cintura y el ceño fruncido.

—Por ahora tú te quedaras conmigo, tu madre ha perdido mucha sangre y no se sabe que pasara hasta que la revisen.

—M-mamá…—Una gota salina cayo, y luego otra, y otra y así sucesivamente, Tsunade, quien estaba parada a unos metros de él, se acercó y lo abrazo, instintivamente los instintos maternales salieron a flote y sin pensarlo lo había hecho. Yuhico sintió unos brazos cálidos sobre él, oculto su cabeza en el pecho de la mujer y comenzó a sollozar con más fuerza.

—Tranquilo todo va a estar bien, tu mamá es muy fuerte.

—H-hai. — Se separa de ella y se secó las lágrimas y formo una sonrisa. — ¡Mi mamá es súper fuerte!

—“Ahora solo tengo que ver con quien dejarlo… espera ya se con quién…”

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Sakura se acercó a Naruto tomada de la mano de su hija y pregunto. — Naruto, ¿Qué habrá pasado?— Preocupada por lo que llegase a suceder estaba.

—No lo sé, Dattebayo, solo espero que nada grave. — Su rostro que siempre tenía una sonrisa ahora esta serio, ¿Qué podría haber pasado para que la vieja saliera así?, se preguntaba una y mil veces pero no conseguía respuesta.

—Se cancela la ceremonia.

— ¡¿Qué?! ¡¿Por qué?!

—Ordenes de la hokage.

Al fin estaba a punto de cumplir su sueño y la vieja venia y cancelaba todo, quien se creía ella, claro ella era la hokage, lo que el en esos momentos tenía que ser. —No tengo de otra, está bien. Pero, ¿Qué paso?

—Una aldeana muy herida apareció con su hijo, no se sabe quién es.

— ¡Pero por eso cancelaron todo!

— ¡Naruto!— Gritó su esposa, ¿Cómo podía decir eso? Sí, a veces se le olvidaba como era Naruto, cambio el rostro enojado a uno preocupado. — ¿Cómo esta ella? ¿Quieren que la cure?

—No, de eso se encargara Tsunade-sama. — Hicieron una reverencia y se retiraron.

—“Que raro, Tsunade-sensei no suele hacer ese tipo de cosas, para mí que es más que solo una aldeana”. — Nada encajaba,  Tsunade prefería dejar el trabajo a otras personas, pero extrañamente ahora ella iba a encargarse de la mujer.

—Sakura-chan, ¿Te sucede algo?— Estaba preocupado, desde que se habían ido los ambus  estaba seria.

—No Naruto, no me pasa nada. — Le dedico una sonrisa, totalmente falsa, esto pasó desapercibido por Naruto, quien se creyó todo.

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— ¿Y como esta?

—Mal, al parecer  ha perdido mucha sangre, por suerte ninguno de sus órganos vitales resulto dañado, Tsunade-sama, ¿Es quien yo creo que es?

—Si crees que es Hinata Hyuuga, crees bien.— Shizune era la que sabía todo además de ella, un día no lo soporto y necesitaba contarle a nadie, en ese momento había aparecido su asistente y no aguanto y se lo conto, desde ese día Shizune  la calmaba cuando tenía ganas de contarle a toda la verdad a Konoha.

—Es muy lindo su niño.

—Sí, es bastante lindo. — Miro en dirección a los asientos, ahí se encontraba él, su carita mostraba secuelas de lágrimas y sus ojos estaban cerrados, respiraba tranquilamente. No sabía por qué, pero ese niño despertaba sus instintos maternales, como lo había hecho Naruto años atrás.

—Tsunade-sama, si quiere me puedo hacer cargo de él.

—No Shizune, alguien más lo hará.

—Ay Tsunade-sama, espero que no sea la persona que yo pienso.

—Me conoces muy bien.

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—Me voy. — Tenia que apurarse, se estaba haciendo tarde, si no iba ahora no llegaba.

—Espera dobe.

—Naruto, ¿No te acuerdas que hace Sasuke-kun todos los días a esta hora?

— ¿Qué hace Sakura-chan?— Una gotita callo por la nuca de sus dos compañeros, lo hacía hace 5 años y el tonto se le olvidaba.

— ¡Ay Naruto!

— ¡Eeeh! ¡¿Dónde está Sasuke?!

—Se fue hace un ratito.

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Se fue al barrio Uchiha lo más rápido que le permitieron sus pies, tenía que llegar por más que le costara la vida. Llego, busco la su casa y entro rápidamente, corrió entre los pasillos hasta llegar a una puerta, la abrió, se acercó tranquilamente hasta el pequeño almohadón que había en el suelo y se sentó. Tomo un sahumerio de la mesita que estaba delante de él y lo prendió, lo coloco al lado de un cuadro con una foto adentro, en esta se visualizaba una joven pareja en medio de una cascada, la chica tenía un largo cabello azulado y una sonrisa encantador, él en cambio, tenía cabello azabache y una pequeña pero visible sonrisa, los ojos de ambos tenían un brillo especial, se les notaba que estaban felices.

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Abrió sus ojitos lentamente, se volvieron a cerrar por la luz y cuando se acostumbraron los volvió a abrir. Quería ver a su mamá, estaba preocupado, temía que algo grave le ocurriese y peor aún… Que muriera. Pero no le permitiría a su madre que haga eso, siempre tenía que hacer las cosas con su consentimiento y eso no lo haría jamás.

— ¿Cómo te llamas?— La mujer con dos coletas rubias lo miraba, se sonrojo, ¿Por qué había tenido que llorar enfrente de ella, cuando ni la conocía? Tal vez, solo tal vez, le transmitía amor, paz y comprensión, era una mujer que a simple vista te caía bien, y eso era lo que le pasaba a él.

—Yuhico. — Contesto sin más, no quería hablar con ella, tenía mucha vergüenza como para hacerlo, sin embargo había aprendido a mirar a la gente a los ojos sin importar las circunstancias. Tipos de lenguaje humano Tipos de lenguaje

—Qué bonito nombre, ¿Me puedes decir por que vinieron aquí?

—Vinimos porque el lugar donde vivíamos fue atacado, las personas que lo hicieron eran muy fuertes, tenían muchas cosas raras, como algo que se parecía a una espadita pero no era parecida, era muy diferente.

—Eso es un kunai.

— ¿Kunai?—Volvió a repetir, tenía mucha curiosidad por saber que eran esas cosas, según él bastante extrañas.

—Sí, son armas que usan los ninjas para luchar.

— ¿Qué son los ninjas?— La curiosidad aumentaba y aumentaba con cada palabra que salía de la boca de su acompañante, ¿Su padre era un ninja? Si era así, era mucho más genial de lo que le pensaba.

—Señora.

— ¿Si?

— ¿Quién me cuidara?

—No te preocupes tengo alguien perfecto para el puesto.

—Me puede decir.

—No, ya lo sabrás en su momento. — Después de eso el silencio reino, pero no uno incomodo, sino uno tranquilizador y armonioso. Pasaban los minutos y ninguno de los dos hablaban, no tenían nada que decirse, o tal vez sí.

—Señora.

— ¿Si?

—Tengo hambre. Deme de comer.

—“Con esa actitud se parece más a su padre” Ven acompáñame.

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— ¡Mamá vamos! Tengo hambre, quiero comer ramen.

— ¡Sakura-chan! ¡Tengo hambre! ¡Yo también quiero comer ramen!

—“¡¿Cuándo pararan?! ¡Me está doliendo la cabeza! ¡No los soporto!” Naruto lleva a Nasu a Ichiraku y de paso comes tú también.

—Pero…— Se quedó callado, aquella mirada llena de odio lo hizo recapacitar, si no se iba en ese momento su vida correría peligro y encima a manos de su esposa. — Vamos Nasu-chan.

— ¡Si papi!—Ella también la sintió, en verdad le tenía miedo a su madre, no por eso no la quería, la amaba, pero a veces causaba terror.

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El sahumerio se acabó, junto las cenizas y las coloco en un frasco, hizo una reverencia y se retiró.

—“Iré a pedir una misión, me estoy aburriendo”— Su estómago sonó. — “Pero primero a comer”.

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—Señora, ¿Cuándo llegara la persona que me cuidara?

—Espera un poco. —Sabía que dentro de poco llegaría, le conocía muy bien, sus rutinas eran siempre las mismas. Toc toc. —Adelante.

— ¿Hay alguna misión?—Pregunto un hombre entrando a la oficina de la hokage, reparo su mirada en el niño y le pareció difícil no compararlo con él, eran casi iguales, parecía su hijo, pero eso no podía ser él nunca tuvo un hijo y no lo tendría.

—Veo que lo has visto. —Hablo la rubia, quien se percató de la profunda mirada del mayor dirigida hacia el menor.

—Hpmh, solo he venido aquí por la misión.

—Y por eso él está aquí, Sasuke tu misión será cuidar de él, y Yuhico él te cuidara. 

End Notes:

Y que tal??? Ya se cortito.

End Notes:

Y que tal??? Ya se cortito.

Regresar al índiceCapitulo 3 by DarkYuhi
Author's Notes:

Esperoo que esto compense lo del cap anterior. No le puse nombre porque no se me ocurrio ninguno jeje. Espero qe les guste! :D

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Esperoo que esto compense lo del cap anterior. No le puse nombre porque no se me ocurrio ninguno jeje. Espero qe les guste! :D

—Y por eso él está aquí, Sasuke tu misión será cuidar de él, y Yuhico él te cuidara.

—Me niego. —Hablo el azabache mayor, ni loco cuidaría de un niño que no era de él.

—Yo también. —Ahora había hablado el menor, no quería que esa persona lo cuidara, se notaba que era una persona fría y sin sentimientos o eso era lo que pensaba él, además el pensó que lo cuidaría su padre no cualquier persona.

—A ver ¿Por qué?—En cualquier momento estallaba, su poca paciencia se estaba acabando, y no lo había hecho ya por el niño, pero no lo soportaba más.

—No pienso cuidar a un mocoso.

—No quiero que esta persona me cuide.

— ¡A ver ustedes dos! ¡Tú Sasuke cumplirás con la misión! O sino no recibirás mas misiones por cinco meses.

—Hpmh, está bien. “Maldito mocoso, que ni crea que le voy a dar cariñitos como se lo da su padre.”

—Yuhico… dejaras que Sasuke te cuide, es el único disponible, yo estoy muy ocupada en mi trabajo y tu mamá, bueno… ya sabes lo que pasa. ”Ay Tsunade, no sabía que actuabas tan bien.”

—Está bien Tsunade-san, pero solo porque usted me lo dice.

—Ahora largo.

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—Sakura-chan tienes que aprender a cocinar mejor, un día de estos nos quedaremos internados por intoxicación. — Ya había llegado la noche, en la mansión Uzumaki  una familia comía “tranquilamente”.

— ¡Na-ru-to! ¡Come lo que te doy! ¡O ya verás!— Todo el mundo se quejaba de su comida, le decían que estaba fea e incomible, hasta su hijita la despreciaba, pero a su querida familia podía obligarla a que coman, le tenían mucho miedo. —Nasu, ¿Cómo está la comida?— Pregunto con una sonrisa y un toque inocente.

—Riquísima mami, te salió más rica que ayer. “¡Que fea comida! ¡Quiero comer ramen! Pero le tengo mucho miedito a mami, mejor le hago caso, ¡Que feo!”—Forzó una sonrisa, todos los días era lo mismo, comía esa comida asquerosa porque no quería que la castiguen, pero lo que su madre no sabía era que con su padre tenían escondido ramen debajo de la cama de Nasu, cada noche Naruto le contaba un cuento, pero en realidad se la pasaban comiendo alimentos que si valían la pena.

—Me alegro, mañana hare tu comida favorita.

—Gracias, seguro va a ser muy rica, como siempre. “No eso no, que no cocine ramen, lo hace horrible, es una ofensa para esa rica comida.”

Toc toc se escuchó. — ¿Quién será?— Pregunto la pelirosa.

—Seguro debe de ser el teme, Dattebayo. Voy a abrir. ¡Pasaaaa!

—Hola Sasuke-kun. — Hablo con los ojos cerrados y una sonrisa pero cuando los abrió se quedó en shock. No podía pronunciar palabra pero su marido lo hice por ella.

— ¡Un Sasuke-chibi! ¡¿Por qué no me dijiste que tenías un hijo?!—Estaba alterado, ¡Sasuke había tenido un hijo y ni siquiera le conto!

—No es mi hijo, tengo que cuidarlo porque sino no voy a tener misiones.

—Él no es mi padre, y desearía que fuera otra persona la que me cuidara.

—“Parecen padre e hijo, ¡Hasta en la forma de ser! Pero Sasuke-kun nunca ha tenido hijos y según el niño él no es su padre, espera… ¿Qué paso con su madre?” ¿Qué sucedió con tu madre? Porque como no puede cuidar de su hijo, es una irresponsable.

—Yuhi-kun quiero decirte algo.

— ¿Ti mami?—Un pequeño niño de unos 2 o 3 años se hallaba hablando con su madre, más bien ella lo estaba retando, hoy le había gritado  a un señor y su madre se había enojado mucho.

—No vuelvas a hablarle así a una persona mayor que tú, ¿Me lo prometes? Onegai.

— ¡Ti mami! ¡Te lo pometo! ¡To nuca rompo miz pomezaz!

—Me alegro, ahora ven que tenemos que dormir.—Le dedico una sonrisa llena de amor, cierto que no era como muchas madre que retaban a sus hijos de otras formas, ella prefería a su manera, no quería que su bebé viva lo mismo que ella.

— ¡Ti!

Apretó los puños a más no dar, ¿Cómo se atrevía a hablar así de su madre? Nadie lo hacía, adiós los modales, no permitiría que se burlara. “Lo siento mamá, pero tengo que romper esa promesa”— ¡No hables así de mi madre! ¡Tú no sabes nada!

Se sorprendió jamás había imaginado que alguien le gritaba, todos los de la aldea le temían, pero este niño no. Se tranquilizó, él tenía razón ella no sabía nada. — ¿Y me puedes decir que le paso a tu madre?

—Mi mamá está en el hospital, no quiero hablar de eso. —Cruzo los brazos y giro la cabeza, no quería mirar a aquella mujer.

— ¿Y tu papá?

—No sé quién es, he vivido toda mi vida sin él, vine a Konoha para conocerlo y porque donde vivía atacaron unos ninjas, o como se llamen. — Deshizo la cruzada de brazos y la vio a los ojos, le regalo una sonrisa única y dijo. — ¡Pero mi sueño es conocer a mi papá! ¡Cueste lo que cueste!

—Seguro que lo harás.

—Ey teme, ¿Por qué no me dijiste que tenías un hijo?—Preguntaba un rubio a su mejor amigo, ellos estaban apartados y no escucharon la conversación de Sakura con Yuhico.

—Dobe, no es mi hijo. —Ya estaba cansado, le preguntaba eso cada ratito, y aunque le dijera que no lo era seguía preguntando.

—Pero se parecen.

—Que no lo es.

—Para mí que sí.

— ¡Que no lo es!

—Pero tranquilo. ¿Quieres comer?

— ¿La comida de Sakura? No, gracias.

—Me lo imaginaba, entonces ¿Qué haces aquí?

—Quiero que cuides al mocoso.

—No puedo con Nasu y menos con otro, además es tu misión no la mia.

—Ya me vas a pedir algo.

—¡Yo no necesito nada de ti, Dattebayo!

—Hmph, esos dices ahora.— Se giro en su pie y comenzó a caminar hasta donde se encontraba Yuhico.—Vamonos.

—¡Hai! Adios Sakura-san, Uzumaki-san.

—¡Neee! Te olvidas de mi.— ¿Cómo podría olvidarse de la gran Nasu Uzumaki? Ella era única en su existencia, no permitiría que nadie olvidara su nombre, no señor.

—Disculpa me olvide tu nombre.

—¡¿Pero como te atreves?!

—Vamonos de una vez.

—Hai.

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Ya habían llegado a la mansión Uchiha, en este momento se encontraban cenando en el comedor, los dos en completo silencio, no había nada de que hablar pero lo que Sasuke se preguntaba era ¿Por qué la madre o el padre del niño no lo cuidaba? La curiosidad lo embargo, cosa no muy común en él, y decidio preguntar.

—¿Dónde esta tu madre o tu padre?— Pregunto asi como asi, le gustaba ser directo con las pesonas y no le importaba en lo mas minimo que fuera un niño.

—Mi mamá en el hospital y padre no se quien es.

—¿Quién es tu madre?— Necesitaba saber quien era, tenia que sacarse esa duda de la cabeza, ese niño le hacia recordar a algo, mas bien a alguien.

—Hinata, nunca me ha dicho su apellido.— Es verdad, ¿Por qué nunca se lo dijo?, cuando se curara se lo preguntaría, de paso también quien es su padre.

—“Hinata… No puede ser… ¿Sera ella? No, no puede ser ella, ella esta muerta, no esta aquí y todo por mi culpa, pero tenia que hacerlo, era necesario porque sino algo peor le hubiera sucedido.”

—Uchiha-san , ¿Dónde duermo?

—“Es cierto no lo pensé, todos los cuartos están sucios, el único es el mio,(suspiro) no me quedade otra.”  Por hoy tendras que dormir conmigo.

—Uffff, ¿De verdad?

—¿Qué, te molesta?

—La verdad que si.— No dormiría con nadie, no estaba acostumbrado o si, pero con su madre y la abrazaba cada noche, no quería pasar vergüenza con aquel hombre, no quería.

—No creas que a mi me gusta la idea, por cierto, la hokage me dijo que tenias muy buenos modales, ¿Dónde están?

—Contigo no hace falta usarlos, no los necesito.

—Asi que eres muy rebelde.

—Si, pero no le digas a mi mamá.

—Tranquilo no lo hare. ”No entiendo porque pero este niño me cae bien, como si ya lo conociera y fuera alguien importante en mi vida. ¡¿Pero que estoy diciendo?!”

—Arigato. “Uchiha-san no es como yo crei, pensé que seria alguien malvado como todas esas historias que mamá cuenta sobre un tal Madara, pero no es asi, ni si quiera lo conozco bien y ya le estoy queriendo, si que esto es extraño”.

—Vamos a dormir.

—Hai.

El Uchiha se levanto de la silla y levanto los dos platos, luego comenzó a caminar hacia el pasillo, seguido del menor, llegaron hasta una habitación y entraron, esta estaba conformada por una cama de dos plazas y un armario, los colores eran muy aburridos, según Yuhico, pero le agradaban.

—Tu duermes en la izquierda y yo en la derecha, ¿Entendido?

—H-hai. ”Espero no abrazarlo en la noche, no, no,no.”

—¿Que esperas? Acuestate.

—H-hai.

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Eran las cuatro de la madrugada y no podia dormir, solo por la maldita idea de que Hinata seguía viva, ¿Es que su mente le estaba haciendo un broma? No lo entendia, hace tres años había dejado de hacer eso, pero ahora aparecia un niño que se parecía a ella y comenzaba todo de nuevo. Tenia que olvidarse de eso y tratar de dormir. Estaba a punto de dormir hasta que sintió algo en su pecho, bajo la cabeza y se sorprendio al ver unos cabellos azabaches dispersos por su pecho, no se molesto, en cambio, se sintió feliz, era extraño muy extraño, hizo algo que nunca creyo que iba a hacer, abrazo al niño, paso un brazo por el cuello y el otro lo dejo libre. No era una muestra de cariño como otra cualquiera, pero para los que conocían a Sasuke, eso era algo imposible, porque ¿Cómo Sasuke se encariñaba con alguien tan rápido?, eso mismo se preguntaba él, pero no le dio importancia y se dejo llevar por el Morfeo, trataría de ganar el cariño de ese niño, ya estaba dicho, lo quería, y no sabia por que pero lo necesitaba.

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El sol se colo por las grietas de la ventana, iluminando el pequeño rostro del niño, abrió los ojos lentamente y se encontró con un pecho al descubierto, lo había hecho, ¡Lo abrazo!, ¿Por qué todo lo que quería que no pasara sucedia? Seguramente la vida le estaba haciendo una mala jugada. Un momento, ¿Por qué sentía algo frio en el cuello, giro hacia el costado y se encontró con un brazo, que obviamente era del Uchiha.

—“Seguramente le pasa lo mismo que a mi, me quiere y no sabe el por que. Hoy hare que me enseñe a ser un ninja, Tsunade-san me dijo que es uno de los mejores de las cinco naciones ninja, ojala mi padre sea como Uchiha-san, no, ojala que Uchiha-san sea mi padre.”

—¿Tienes hambre?

Se sorprendio, pensó que estaba durmiendo pero era todo lo contrario, si no fuera difícil de asustar en ese momento estaría gritando, pero tenia que aceptarlo un poquito se asusto, porque con esa voz ronca y misteriosa a cualquiera asustaría.—Hai.

—Bien, vamos levántate y ve para la cocina. Mas tarde compraremos ropa para ti, es obvio que no tienes nada.

—A-arigato.

—No tienes que agradecer.

—Hai.— Sonaba raro que una persona tan fría y cortante le cayera tan bien, y emcima que al poco tiempo se haya encariñado.

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Habian comprado mucha ropa, demasiada a decir verdad, y con eso obviamente mucho dinero, pero poco le importo al azabache mayor, tenia mucho dinero, cada tanto hacia misiones de rango S que duraban meses y que la recompensa valia la pena.

—Oye, Uchiha-san.—Era hora de preguntarlo ya había pasado el medio dia y si no preguntaba ahora no lo haría mas.

—¿Qué quieres?

—M-me pu-pue-edes ensenar a s-ser u-un ninja.— Sintio como un peso se bajaba de su espalda, ya lo había hecho, ahora solo faltaba que el hombre acepatase, solo esperaba que si.

Esta era su oportunidad para ganarse su cariño, y la aceptaría, pues, no muchas veces se presentaba un asi, sin buscarla.—Esta bien, pero no tartamudees. “Que me hace recordar a alguien”.

—¡Hai! Tratare de no hacerlo, aunque creo que es imposible, porque lo herede de mi madre, es muy timida pero a la vez fuerte, muy fuerte.

—Vamos.

—¿A dónde?

—¿No querias entrenar? Iremos al campo de entrenamiento siete.

—¡Hai!

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—¿Y Shiune ha mejorado?

—Hai, en aproximadamente un mes despertara.— Debido a la gran perdida de sangre Hinata había quedado inconsciente, pero eso no era un problema grave ya que en un mes despertaría.

—Me alegro, la verdad es que preocupe mucho.— Se sentía aliviada, había tenido mucho de esos casos y muy pocos sobrevivían, tenia miedo de que Hinata formara parte de los que no. Tenia decidido que, cuando despierto, le preguntaría que paso y que si estaba consciente de que pasaría si se enteraran que ella no estaba muerte, pero confiaba en Hinata y sabia que ella no haría algo sin saber las consecuencias de dicha accion, tal vez la peliazul creyo que era la hora de decir la verdad, ojala que no lo hiciera porque sino se acabaría la paz de Konoha, y ella estaría en grandes problemas por no decir la verdad y ayudarla a escapar.

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—Vamos, una vez mas.— Para no tener experiencia ni saber nada, lo estaba haciendo bien, pegaba cerca del blanco y por ahora no se había dañado.

—Uchiha-san, ¿Hay muchos ninjas fuertes aquí?

—Si, ¿A que viene la pregunta?— Si, se comportaba muy fuera de lo normal, pero es que se sentía en confianza cuando estaba con ese niño, como si nada importara, como si fuera su hijo… Y al poco tiempo de conocerlo ya quería que lo fuera.

—Es que mi mamá me ha dicho que mi padre es muy fuerte, y que parece una persona mala pero por dentro es muy buena.

—¿Quieres conocer a tu padre?

—¡Hai! Es mi sueño, espero que sea tan genial como usted.— Se percato de lo que había dicho y se tapo la boca, inmediatamente se sonrojo como nunca y la vergüenza se apodero de él.

No sabia que decir, se había sorprendido, sintió un pequelo calor en sus mejillas y rápidamente sacudió la cabeza, sonrojarse no era para él, su orgullo se dañaría y emcima frente a un niño.

—G-go-gomene lo h-he di-dicho si-sin pensar. “¡¿Cómo he podido ser tan tonto?! Se suponía que no diría eso, ¡Pero lo hice¡ ¡Baka!¡Baka!¡Baka!”.

—Hmph, no importa sigamos.

—¡Hai!

—“¿Cómo puede cambiar de actitud tan rápido?”

—¿Le sucede algo Uchiha-san?

—No, nada.

End Notes:

Chaoo! :D

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Chaoo! :D

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Author's Notes:

Holaa! :D ¿Como andan? Aqui esta la contiii! :D

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Holaa! :D ¿Como andan? Aqui esta la contiii! :D

—No, nada.

—Esta bien, voy a seguir. — Lanzo  un kunai, un poco mas a la derecha y le daba en el blanco, tenia que intentarlo otra vez.

— ¡Mamá, no puedo hacerlo! ¡¿Por qué todo me tiene que salir mal?!— Estaba aprendiendo a hacer un pastel, le había dicho a su madre que le enseñe para hacerle uno en su cumpleaños, ella accedió al instante, pero todo había salido mal, él estaba lleno de harina y había cascaras de huevos por todos lados, para colmo se le había quemado y estaba duro.

—Tranquilo Yuhi-kun es normal, es tu primera vez, y para serlo te salió muy bien. — Trataba de controlar a su hijo, cuando algo le salía mal se ponia como loco, obviamente ella se encontraba trabajando, Kotomi le había contado cada cosa que él hacía.

— ¡Ja! Tú lo dices porque te sale todo bien.

—Eso no es cierto, a mí se me quemaba peor que a ti, ni el perrito de la vecina lo quería comer. — Yuhico se sorprendió, ese perro comía de todo, no rechazaba nada ni un pedazo de papel, como estaría de feo ese pastel para que no quisiera comerlo.

— ¿De verdad?

—Sí, pero sabes algo, solo porque me salió mal la primera vez no lo deje de hacer, en cambio, lo seguí haciendo, porque de los errores se aprende.

—Si de algo tan asqueroso pudiste hacer algo tan rico, te hare caso. ¡Lo seguiré intentando hasta que me salga!

—Vamos sigamos haciendo. — Formo una sonrisa, su hijo le respondió igual y siguieron cocinando.

—“Tengo que seguir intentándolo, para llegar a ser tan fuerte como me han contado que es Uchiha-san”. — Se preparó para lanzar, pero se le callo, haciendo que rajara su tobillo, de este salía sangre y él ni se inmutaba, por alguna extraña razón no le dolía, después vio como Sasuke venia rápido hacia él, sacaba un extraño ungüento del estuche que tenía en la pierna y se lo untaba. Hay si le empezó a doler, y además le ardía y sentía como el ungüento hacia su trabajo.

—Ven, te llevaré al hospital.

—Pero no puedo caminar.

—Sube arriba. — Se arrodillo y le tendió la espalda al niño, este se subió como pudo a la espalda. La sintió muy cómoda y a la vez grande, paso sus bracitos alrededor del cuello de Sasuke y este comenzó a caminar.

— ¿Qué te sucede Uchiha-san?

—Nada, solo estaba recordando. — Una pequeña e imperceptible sonrisa apareció en su rostro, y siguió con su camino.

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Llegaron al hospital, las enfermeras se alteraron a más no poder, pero no era porque era grave sino porque les resultaba muy tierno que el hombre más “guapo” cargara en su espalda a un niño.

— ¡Sasuke-kun! ¡Quiero que seas el padre de mis hijos!

— ¡Y yo también!

— ¡Y yo!— Gritaron las demás.

— ¿Uchiha-san, esas son tus novias?

—No, solo son unas locas.

—Ah.

— ¿Sasuke-kun? ¿Qué te trae por aquí?— Su corta melena rosa resaltaba en su cara, ojos jade lo miraban con curiosidad impregnada en ellos.

—Sakura quiero que lo cures. — Se agacho y dejo que Yuhico se bajara.

— ¡Aaah! Si es Yuhico-kun. — Inmediatamente ella se agacha hasta quedar a la altura de su paciente, lo tomo con cuidado y lo sentó en una silla, poso su manos allí arriba y un resplandor verde se apodero de sus manos. Poco a poco la herida se iba cerrando, ni un rastro quedo de que se había cortado.

— ¡Wow! ¡Eres un maga!— Definitivamente quería aprender a hacer eso, se veía tan genial, encima te curaba.

— (Risa) Solo es un jutsu, lo usamos nosotros los ninjas medicos para curar a la gente, si quieres te puedo enseñar.

— ¿Uchiha-san también lo hace?

—No, él se dedica a otra cosa.

—Entonces no lo hago. “¡Ja! ¿Qué se piensa está enseñándome  cosas que Uchiha-san no hace?”.

—Veo que se han hecho muy unidos, y eso que solo ha pasado un día. “Este niño tiene algo especial, ¿Cómo hizo que Sasuke-kun se encariñara con él tan rápido? Ni Nasu, que es su ahijada, tiene una relación así con él, definitivamente lo averiguare.”

— ¡Tsunade-san!— La rubio giro, haciendo que sus dos se enredaran entre si y cayeran en los hombros de esta. Estaba a unos metros de él, por la tanto se lanzó a correr (Yuhico), cuando ya estuvo a su lado le pregunto.

—Konichiwa Tsunade-san, ¿Cómo se encuentra mi madre?

—Muy bien, pero lamentablemente se tendrá que quedar un tiempito.

—Bueno, ¿Puedo ir a verla?

—Por supuesto, ven.

— ¡Uchiha-san dentro de una hora venga a buscarme!— Sasuke solo asintió, giro sobre sus pies y comenzó a caminar hacia la salida. En cambio Sakura, se quedó luchando consigo misma por seguirlos o no.

“¡Hazlo o sino jamás sabrás quien es en realidad la aldeana! Demo… ¡Nada de peros! ¡Vas a ir allá! H-hai iré.”

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—Bien, aquí está tu madre, yo estaré en la entrada así que cuando termines búscame.

—Hai.— Miro la puerta, 605 su número, la abrió despacio, como si fuera una delicada estructura que con un roce se parte en mil pedazos.—¿Mamá?

Toda la habitación estaba en blanco, los cabellos azulinos resaltaban en el lugar, su piel pálida se camuflaba con la habitación, y en su rostro habitaba un gesto de profunda paz.

—Mamá, tengo que contarte muchas cosas, ummm, etto ¿Por dónde empiezo? ¡Así ya se!— Se subió arriba de la camilla y se acostó al lado de su madre. —Conocí a alguien, es genial, se llama Sasuke Uchiha, me trata muy bien y se preocupa por mí, él es el que me cuida hasta que despiertes.

—“Sasuke… Así que ya has conocido a Yuhico y que lo tratas muy bien, veo que te estas ganando su cariño y él el tuyo, solo espero que esa relación no cambie cuando descubras que es tu hijo, solo espero que no me odies, y tengo una vana esperanza de que me sigas amando, así, junto a Yuhico vivimos como una verdadera familia.”

— ¡Y me gustaría que él fuera mi padre!

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—“605, tengo que acordármelo, cuando se vaya Yuhico-kun entrare, tengo que saber quién es esa mujer”.

— ¿Qué haces aquí Sakura?—Su posición firme y su ceño fruncido reflejaban autoridad frente a la mencionada.

—N-nada. “No puede ser, la próxima tendré que ser más cuidadosa.”

—Escúchame Sakura, que no me entere que entras en ese cuarto. “¿Qué trama? ¡De ninguna manera puedo permitir que sepa que Hinata está viva! Seguramente ira a contarle a todo mundo.”

—H-hai.

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El humo del sahumerio se esfumaba por todo el lugar, este ya casi llegaba a su fin. Otra vez, como todos los días, se encontraba en esa habitación, el cuadro seguía en su lugar y el sahumerio se consumía poco a poco.

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—Y eso fue todooo lo que me paso, espero que te recuperes pronto mamá.

—“Yo también lo espero hijo mío”.

— ¡Adiós! Dentro de unos minutos me viene a buscar Uchiha-san.

—“Adiós, y cuídate.”— Deposito un dulce beso en la mejilla de su madre, se bajó de la camilla y se marchó, dejando a la habitación en silencio, y completa paz, lo único que se escuchaba era la respiración suave de la peli azul.—“Como desearía que me escucharas Yuhi, pero no puedo, lo único que espero es que Sasuke entienda porque nunca le dije nada, pero falta tiempo para eso, según escuche de Tsunade-sama y Shizune-san es que me despertara en más o menos un mes, espero que todo salga bien”.

—Hola Hinata, me he enterado de algo… El pueblo donde viviste está destruido por completo, no hay ningún rastro de vida.

                                                                           “¡No!”

—Nee, ¿Quién es el padre de tu hijo? ¡Pero si no me puedes decir no me digas nada!— Estaban en un campo desolado, se encontraban solas, el sol ya se estaba yendo dejando un paisaje hermoso, el cielo estaba rojizo y nubes no había.

—Te lo diré, tengo que decirle a alguien y sé que tú no le dirás a nadie.

— ¡Te lo juro! ¡Para eso son las amigas!

—El padre de mi hijo es Sasuke Uchiha, un gran ninja y la persona que más amo. Nuestra historia comenzó en un atardecer igual o más hermoso que este, yo me encontraba llorando en una cascada que estaba cerca de mi aldea.

— ¿Y por qué llorabas?

—Mi padre me había maltratado otra vez, pero esa vez me había levantado la mano.

— ¡De enserio! ¡Solo dime quien es y le parto algo por la cabeza!

—Pero se lo agradezco, porque si no hubiera hecho eso nunca conocería a Sasuke.

— ¿Y qué paso después?

—Él me entrego un pañuelo, muy hermoso, no nos hablamos nuestras miradas decían todo, estábamos solos en este mundo lleno de gente. Yo lo acepte y él se sentó a mi lado, le comencé a contar todo sin saber por qué lo hacía, y ocurrió algo que nunca pensé que pasaría, me conto toda su historia, sus sentimientos, y nos consolamos entre los dos.

—Arigato… Ahora yo te tengo que contar la mía.

—Si no quieres…

— ¡No! Lo tengo que hacer, nunca se la he contado a nadie, pero siempre hay una primera vez. Desde muy pequeña fui una esclava, mis padres también lo eran, nadie sabía para quien servíamos y nunca lo pudimos saber. Un día estábamos en mi casa, yo me encontraba durmiendo y escuche unos ruidos, me asome por las escaleras y encontré a mis padres muertos, nadie estaba en la casa, solo yo. Luego me fui corriendo de allí y me interne en el bosque, llevaba dos días sin comer y encontré este lugar, me recibieron muy bien y desde ese día vivo aquí.

—Gomene…

— ¿Por qué lo sientes? Tu no tuviste la culpa, además si eso no hubiera pasado no te habría conocido, y no habría tenido una mejor amiga como la que está a mi lado.

—Sí, mejor amiga…

                                                                       “¡Koto-chan!”

— ¡Nee! ¿Qué nombre le pondrás a tu bebé?

—Todavía no lo sé, tal vez el mismo que su padre.

—No, no y no. ¿Qué tal si le pones Yuhico?— Preguntaba mientras sus rubios cabellos se movían de un lado a otro, y sus ojos jade resplandecían con la luz.

— ¿Yuhico?

— ¡Sí! Yuhi significa atardecer, atardecer es una palabra muy importante para mí, porque fue el momento en el que nos contamos todo y nos conocimos mucho más, el momento en el que nos convertimos en mejores amigas.

—Si, además el momento en el que comenzó todo. —Su rostro se cambió drásticamente, sus ojos comenzaron a nublarse y pequeñas lágrimas surgían de él.

— ¡Ay onegai! Deja de pensar en él. Te ha causado mucho daño y no me gusta nadita verte así.

—H-hai… Tienes razón, ya no debo de pensar en él.

— ¡Sí! Total no te preocupes que estarán unidos hasta la muerte, porque algo los une, por siempre, Yuhico.

— ¡Hai!

                                                                         “¿Por qué ella?”

— ¡Vamos puja! ¡Tú puedes!

—Ahh, ¡Ahh!— Su rostro estaba cubierto de sudor, se encontraba muy cansada, no daba más pero su hijo debía nacer.

— ¡Vamos una vez más! ¡Veo la cabeza!

— ¡Aaahhh!— Un llanto se escuchó por toda la casa, y una cansada Hinata suspiro, luego deposito en sus labios una gran sonrisa.

— ¡Lo has hecho muy bien! Es un varón, como te dije que sería… Es hermoso.

—Arigato Koto-chan, Arigato…

—Duerme Hinata, que estas muy agotada.

—Hai…

                                                     “¡¿Por qué la tuve que dejar sola?!”

¡Hinata, ¿Cómo se cambia un pañal?!

— ¡No lo sé! ¿Y ahora que haremos?— Ninguna de las dos sabia como hacerlo, era la primera vez que lo hacían y no tenían la menor idea de cómo cambiar un pañal.

— ¡Ya se! ¡Improvisemos!

— ¿Improvisar?

—Sí, lo limpiaremos y le pondremos un trapo como pañal.

—Está bien, pero después compraremos un libro para madres primerizas.

—Sisisi.

                                          “¡No debí irme!  ¡No debí dejarla!

Hinata…

— ¿Si?

—Gracias por estar a mi lado siempre…— Una pequeña sonrisa se impregno en los labios de la mujer, y una lagrima tramposa escapo de sus ojos.

—De nada…

      “Koto-chan… Gracias por estar conmigo siempre, yo siento, siento que estas viva. Sé que es imposible pero mi corazón me lo dice, y le hare caso. Te prometo que te buscare y te encontrare con v

Unidos hasta la muerte... by DarkYuhi

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