Edward Kanae by MisakiByakko

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 Edward Kanae by MisakiByakko
Summary:

Ésta es la historia de Edward Kanae, una pirata. Empieza desde que tenía 3 años, hasta ahora que tiene 38. Pero aún así, sólo se relatará lo importante y lo asombroso que es su vida junto a su amado, a quien conoce desde que eran niños. Pero toda historia tiene su lado malo, en que la felicidad es arrebatada, en que el amor se vuelve odio, en que los enemigos pueden ser tus amigos, tu familia puede desaparecer en un instante y nunca volver… son cosas que le han pasado a Kanae en estos 38 años. Conoció gente, se convertió en pirata para alcanzar su sueño, su preciado sueño que después se esfumó. Vivió aventuras junto a las personas que más amó pero se fueron, pensando que ha quedado sola, pero es en ese justo momento en el que alguien le recuerda que ahí está para ella, y esa persona es a quien ama.

 

ShanksxOC



Categories: ANIME/MANGA, ONE PIECE Characters: Ninguno

Generos: Accion/Aventura, Romance

Advertencias: Lemon, Muerte de un personaje, Spoilers

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 51 Completed: No Word count: 66185 Read: 21771 Published: 21/06/2012 Updated: 07/03/2014
Summary:

Ésta es la historia de Edward Kanae, una pirata. Empieza desde que tenía 3 años, hasta ahora que tiene 38. Pero aún así, sólo se relatará lo importante y lo asombroso que es su vida junto a su amado, a quien conoce desde que eran niños. Pero toda historia tiene su lado malo, en que la felicidad es arrebatada, en que el amor se vuelve odio, en que los enemigos pueden ser tus amigos, tu familia puede desaparecer en un instante y nunca volver… son cosas que le han pasado a Kanae en estos 38 años. Conoció gente, se convertió en pirata para alcanzar su sueño, su preciado sueño que después se esfumó. Vivió aventuras junto a las personas que más amó pero se fueron, pensando que ha quedado sola, pero es en ese justo momento en el que alguien le recuerda que ahí está para ella, y esa persona es a quien ama.

 

ShanksxOC



Categories: ANIME/MANGA, ONE PIECE Characters: Ninguno

Generos: Accion/Aventura, Romance

Advertencias: Lemon, Muerte de un personaje, Spoilers

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 51 Completed: No Word count: 66185 Read: 21771 Published: 21/06/2012 Updated: 07/03/2014
Story Notes:

Bien, espero y les guste. Algunos de los personajes (en su mayoría) son del anime y manga One Piece por Eiichiro Oda. Los pido prestados~ hehe. En fin, Edward Kanae es mi OC (Own Character).

 

Acepto quejas, sugerencias, críticas.

 

No tiene mucho Lemon pero bueno~

Story Notes:

Bien, espero y les guste. Algunos de los personajes (en su mayoría) son del anime y manga One Piece por Eiichiro Oda. Los pido prestados~ hehe. En fin, Edward Kanae es mi OC (Own Character).

 

Acepto quejas, sugerencias, críticas.

 

No tiene mucho Lemon pero bueno~

Capítulo 1. Shanks by MisakiByakko

Hace 35 años…

Una mañana fresca, cerca de una playa en una cálida isla del West Blue, Kanae, con 3 años de edad se dirigía a comprar pan a la tienda que queda a 6 casas de la suya. Las calles vacías sin peligro alguno ya que la gente de la villa se encontraba ocupada en las ofertas del centro. Y como no había peligro, la madre de Kanae, Hamabe Kate, dejó a su hija ir sola. Hasta que apareció alguien a quien le gusta molestar a la gente, Gekko Moriah, de 15 años. Moriah se acercó a Kanae y empezó a gritarle.

-       ¡Oye, tú! Te crees por ser hija de una perdedora como tu madre, ¡¿verdad?! – Pero Kanae simplemente lo ignoró y siguió caminando haciendo que Moriah se molestara y jalara del cabello amarillo de Kanae - ¡No me ignores! – Le gritó Moriah mientras Kanae gritaba de dolor - ¡Te enseñaré buenos modales! Me pregunto cómo te verás con ese lindo cabello un poco más corto – Sonrió de una manera malvada.

-       ¿Qué? – Preguntó Kanae asustada con lágrimas en los ojos.

Moriah comenzó a cortar el cabello de Kanae violentamente que casi podía cortar sus orejas. Kanae gritaba y lloraba de dolor, pero era inútil, nadie la escuchaba, estaba sola con Moriah.

-       ¡Ayuda~! – Gritaba la pequeña.

-       ¡Déjala ir! – De pronto se escuchó una voz desconocida.

-       ¡Ayuda! – Kanae le gritó a aquella voz que para ella era su salvador.

Y en ese instante, lo único que Kanae alcanzó a ver, fue que Moriah la soltara y que cayera al piso junto con ella. Moriah, de casi 2 metros, había sido derrotado pero ¿quién podría haber empujado a tal persona? Kanae volteó a su izquierda para ver a su salvador. Era un pequeño niño pelirrojo, al parecer de casi la misma edad que Kanae.

-       Es un ángel… un ángel enviado desde el cielo para salvarme – Pensó la niña.

Aquel pelirrojo corrió hacia Kanae para ayudarla a levantarse.

-       ¿Estás bien? – Le preguntó a la niña mientras la tomaba de la mano - Ese Moriah es un abusivo, corramos antes de que se levante – Jaló a Kanae y se la llevó a un callejón escondido.

-       Tú… me salvaste – Le dijo sorprendida al pelirrojo.

-       Sí, de nada – Le respondió con una gran sonrisa.

-       ¿Por qué? – Preguntó dudosa.

-       Él te estaba atacando, además tú estabas pidiendo ayuda… - Dijo con tristeza y lástima.

-       Oh, cierto – Le sonrió – Gracias -

-       Y por cierto… no creo que quieras salir con tu cabello así – Miró hacia el cabello de Kanae con una sonrisa burlona.

-       ¿Qué? ¿Qué tengo? – Tocó su cabello y sintió que tenía algunos mechones largos y otros cortos, incluso de algunas partes estaba calva, se asustó y empezó a llorar.

-       Vamos, no se ve tan mal – El pelirrojo intentó animarla.

-       ¡No es cierto, está horrible! – Pero de nada servía, la niñita seguía llorando.

Así que el pelirrojo tomó la tela que tenía amarrada a su cintura y la amarró a la cabeza de Kanae así escondiendo su cabello cortado.

-       Mira, ya no se nota – Le dijo el pelirrojo para que se calmara.

-       ¿Cómo…? – Kanae tocó su cabeza y sintió que al parecer su cabello no se veía gracias a esa tela de color roja – Gracias – Dijo un poco avergonzada.

-       No hay problema – Sonrió - Desde ahora somos amigos –

En cuanto el pelirrojo dijo aquello, Kanae se puso roja. Su madre era estricta en cuánto amistad, ya que su hija era lo único que tenía.

-       Así que dime, ¿a dónde ibas tan solitaria? ¿Ibas al centro? – Le preguntó el pelirrojo.

-       Eh… no… yo… iba a… - Kanae estaba aún en shock, ella a pesar de su edad estaba perdida en la mirada del pelirrojo, al parecer se había enamorado.

-       Bueno, ¿no quieres que te acompañe? Sólo por si Moriah aparece de nuevo, yo te protegeré – Añadió el pelirrojo para cortar aquel ambiente tan serio pero sólo hizo que Kanae se pusiera más y más roja y nerviosa - ¿Estás bien? Estás roja… - Preguntó un poco preocupado el pelirrojo y le tocó la frente - Tienes fiebre… - Se sorprendió.

-       ¡Estoy bien! – Trató de tranquilizarse Kanae - Bien, yo iba a comprar pan con la abuela Heidi –

-       Oh, con la señora del pan, vende buen pan – Dijo.

-       Sí, con ella – Sonrió.

-       Yo te acompaño -

Entonces salieron del callejón, se aseguraron de que Moriah no estuviera cerca y continuaron su camino hacia la dulce viejita Heidi que vendía el pan cerca del centro.

-       Iré a ver qué cenaré hoy aquí enfrente, ¿sí? Espérame cuando termines de comprar el pan – Dijo el pelirrojo y se fue a la tienda frente a la de Heidi.

-       Abuela Heidi… - Dijo Kanae tratando de alcanzar aquella alta barra.

-       ¿Oh? – Heidi se asomó por la barra y vio a Kanae - Hola, Kanae-chan, ¿vienes por pan? – Le preguntó felizmente.

-       Sí, el de siempre – Dijo Kanae ya que cada cierto tiempo iba ella a comprar el pan y Heidi ya lo tenía grabado en su mente.

-       Bien, dile a tu mamá que se lo pondré en la cuenta – Dijo Heidi y se dio la vuelta.

-       Está bien, gracias – Dijo con una sonrisa.

-       ¡Querido, es Kanae-chan! – Le dijo Heidi a su esposo que se encargaba de ordenar el pan.

-       ¡Muy bien, enseguida voy! – Contestó su esposo.

-       ¿Y bien, Kanae-chan, qué es ese pañuelo que traes en la cabeza? – Heidi notó la tela que el pelirrojo le dio.

-       ¿Eh? Bueno… - Con sólo recordarlo se ponía nerviosa - Me lo regaló mi nuevo amigo –

-       ¿Amigo, dices? – Se sorprendió - ¿Quién es? – Preguntó curiosa.

-       Él – Apuntó hacia el pelirrojo que se encontraba en la tienda de enfrente viendo unos mariscos.

-       K-Kanae-chan… - Por alguna razón se veía exaltada - ¿Él es tu amigo…? – Preguntó.

-       Sí… ¿por qué? – Preguntó Kanae con un poco de miedo.

-       Ese niño… ¡no debes juntarte con él! Es una mala persona, Kanae-chan, a tu madre no le gustará esto – Dijo, tomó el pan que le trajo su esposo y se lo dio rápidamente a Kanae - Toma, corre antes de que te vea – Le dijo asustada.

Debido a su reacción, Kanae igual se asustó y salió corriendo con el pan en la mano.

-       ¿Una mala persona? – Iba pensando tristemente mientras corría - Es mentira, ¡él me ayudó! – Alentó el paso y volteó hacia atrás tristemente – Él es bueno… ¿verdad? – Siguió su camino a casa esta vez caminando.

Mientras que en el pelirrojo se encontraba viendo un pescado gigante.

-       ¡Vete de aquí, Shanks! Si no tienes dinero, vete – Le gritó el vendedor al pelirrojo.

-       De todos modos no quería – Dijo el pelirrojo sacando la lengua y se fue - ¡Oye, amiga~! – Le gritó a Kanae - Oh, es cierto, no le he preguntado su nombre – Se dijo a sí mismo, volteó hacia todos lados y no encontró por ninguna parte a Kanae - ¿Amiga? Espero que no haya sido ese Moriah – Dijo molesto y se echó a correr hacia la dirección de Kanae.

Mientras, Kanae ya se encontraba a 3 casas de la suya, pensativa por lo del lindo pelirrojo que le salvó la vida.

-       No creo que Shanks sea una mala persona – Dijo en voz baja, hablando con ella misma.

-       ¡Amiga~! – Se escuchó a lo lejos.

-       ¿Eh? – Volteó hacia atrás y vio al pelirrojo corriendo hacia ella.

El pelirrojo triste derribó a Kanae de un abrazo.

-       Oye, amiga, ¿por qué me dejaste? – Dijo aún estando arriba de ella.

-       Eh… lo siento – Le dijo Kanae para que se calmase.

-       Está bien – Se levantó el chico y levantó a Kanae - Te perdono pero primero dime tu nombre, el mío es Shanks –

-       Shanks… - Hizo énfasis - Mi nombre es Kanae, Hamabe Kanae – Dijo tímida.

-       ¿Hamabe? – Shanks se sorprendió - ¿Eres la hija de Hamabe Kate? –

-       Sí, ¿la conoces? – Dijo sorprendida.

-       Toda la villa la conoce por el arte y todas esas cosas maravillosas que hace con las conchas de mar –

-       Oh, cierto, entonces ven conmigo para que te conozca, le caerás bien – Sonrió olvidando lo que Heidi le dijo antes.

-       ¿S-Segura? – Preguntó nervioso.

-       Sí – Dijo con una sonrisa.

-       Kanae, no soy como tú crees – Dijo Shanks desanimado.

-       Shanks… - Dijo un poco confusa.

-       Yo soy… - Fue interrumpido cuando Kanae lo tomó de la mano y le sonrió.

-       Vamos – Dijo felizmente.

-       Bien – Dijo sonrojado y con una sonrisa.

Y juntos llegaron a casa de Kanae. Una pequeña casita que tenía detrás la hermosa vista del mar. Kanae entró y la casa se encontraba limpia, era acogedora, cómoda y sencilla.

-       Mamá~ ya llegué~ - Anunció Kanae mientras entraba con el pan.

-       Bienvenida, cariño, ¿trajiste el pan? – Contestó su madre Kate desde la cocina.

-       Sí, mamá – Dijo Kanae felizmente.

Shanks se encontraba detrás de Kanae, nervioso y tímido. Kate salió de la cocina para recoger el pan y así hacer la comida de mediodía cuando se dio cuenta de que Kanae no venía sola.

-       ¿Uh, quién es? – Preguntó Kate curiosa más no reaccionó negativa por un “intruso” en su casa, si así podría decirse.

-       Es mi nuevo amigo – Dijo Kanae con una enorme sonrisa y orgullo.

-       Yo soy Shanks – Dijo nervioso.

-       Shanks, he oído hablar de ti, Shanks, ¿es cierto lo que dicen? – Preguntó un poco seria.

-       Espera, mamá, Shanks no es una mala persona, él… - Se quedó seria para no decir acerca de lo de Moriah.

-       ¿Él qué? – Preguntó Kate. 

-       Yo la acompañé a comprar el pan, vi que estaba sola y quise acompañarla… - Dijo Shanks para cubrir el incidente.

-       ¿Qué es ese pañuelo, Kanae? – Miró Kate a Kanae e intentó quitarle el pañuelo.

-       ¡No me lo quites! – Se alejó Kanae y Kate se sorprendió por su reacción - Esto… -

-       Es nuestra muestra de amistad, yo… se la di – Interrumpió Shanks.

Kate se quedó seria un momento.

-       Me alegro que tengas amigos, Kanae – Sonrió - Shanks, deben hablar de otra persona, no eres como me dijeron – Dijo Kanae sonriéndole – Un rebelde ladrón – Se rió.

-       Sí, jeje… - Fingió Shanks una risa.

Así fue como Kanae se hizo amiga de Shanks, Kate lo aceptó al instante, incluso lo invitó a quedarse hasta la cena. Más tarde Kanae y Shanks platicaron e incluso salieron juntos a jugar. Así pasaron los días, Kate le tomó mucha confianza a Shanks y le pidió que viviera con ellas, pero no aceptó, prefiere vivir solo, Kate no se enojó, lo tomó bien al igual que Kanae, igual si necesitaba algo ahí estarían para él.

Regresar al índiceCapítulo 2. Puesta del Sol by MisakiByakko
Author's Notes:

Está un poco corto este Cap pero igual a mí se me hizo tierno, hihi. Bueno espero y les guste...

 

Dejen sus comentarios, si quieren.

Author's Notes:

Está un poco corto este Cap pero igual a mí se me hizo tierno, hihi. Bueno espero y les guste...

 

Dejen sus comentarios, si quieren.

Así pasaron 2 años, Kanae tenía ya 5 años y Shanks tenía 6, juntos jugaban y salían a pasear todos los días. No era problema ya que Kate confiaba en que estarían bien si Shanks estaba ahí. En una tarde, Kate le pidió seriamente a Kanae que fueran a ver la puesta del sol a solas frente al mar. Fueron y se sentaron a ver el horizonte, viendo cómo se ocultaba el sol.

-       Kanae, tengo algo que contarte – Le dijo Kate mientras el viento soplaba de frente.

-       ¿Qué es, mamá? – Preguntó Kanae un poco más madura ya.

-       Es sobre… tu padre – Dijo Kate un poco deprimida.

-       ¿Padre…? ¿Tengo papá? – Preguntó sorprendida Kanae, jamás se imaginó que tendría un padre.

-       Sí – Sonrió mientras una lágrima recorría su rostro.

-       ¡Mamá ¿estás bien?! – Preguntó exaltada y preocupada Kanae por su madre.

-       Sí, no te preocupes - Se limpió la lágrima - El nombre de tu padre es Edward Newgate -

-       Newgate… - Dijo con ojos de sorpresa.

-       Sí, así que tu nombre no es Hamabe Kanae, es Edward Kanae, querida – Dijo con una ligera sonrisa.

-       ¿Q-Quién es mi padre? – Preguntó confusa.

-       Tu padre sigue vivo, es un pirata… - Contestó Kate.

-       ¡¿Pirata?! Mamá, ¿no es la gente que odias? – Gritó exaltada Kanae.

-       Lo es pero… tu padre es diferente, cuando nos conocimos estuve asustada de él e incluso no lo quería cerca, él me pidió provisiones para su viaje ya que como mujer quiso que le cocinara, así que lo hice, en el tiempo en que estuvimos juntos lo conocí, me enamoré pero… cuando supe que iba a tenerte, quise que tu padre no se enterara, así que lo que hice fue fingir una pelea con él y obligarlo a desaparecer de mi vida… se fue confundido y nunca lo volví a ver… Ahora – Le dio un periódico a Kanae - Es él, sigue vivo y es un pirata – Dijo con la cabeza agachada.

-       ¿Papá…? – Dijo con lágrimas en los ojos al ver aquel pirata.

-       Sí, lamento no decírtelo antes pero, no lo entenderías, así que ahora lo sabes – Dijo Kate mientras volteó su vista hacia el horizonte – Espero volver a verlo algún día –

-       ¿Es por eso que ves todos los días la puesta del sol? – Preguntó también mirando al horizonte con una sonrisa.

-       Sí – Comenzó a llorar – Porque fue en un momento como éste en el que conocí a tu padre – Soltó un llanto mientras abrazó sus piernas y escondió su mirada, pero Kanae estaba ahí para abrazarla.

El sol se puso frente a ellas y después de un rato se fueron a dormir. Después de lo que pasó, todas las tardes, juntas ellas dos, veían la puesta del sol, esperando. En Kanae despertaron las ansias de conocer a su papá, en las noticias decía que era un hombre fuerte pero problemático, poco a poco comenzó a sentirse orgullosa de su padre, aunque la gente decía que era un hombre malo y peligroso, ella lo veía como el mejor papá del mundo. Guardó el secreto, no se lo dijo a nadie sobre aquel hombre, Edward Newgate, no tenía a alguien a quien contárselo de todos modos.

End Notes:

Gracias por leer C: La historia en verdad estará larga pero espero que sea de su gusto ^^

End Notes:

Gracias por leer C: La historia en verdad estará larga pero espero que sea de su gusto ^^

Regresar al índiceCapítulo 3. ¡Seamos piratas! by MisakiByakko

4 años después, que Kanae ya tenía 9 años y Shanks 10, Kate se fue a un viaje de negocios a lo cual aceptó, pero como no podía llevar a su hija, confió en que estaría bien si estaba con Shanks. Así que Kate salió y Kanae se quedaba sola en casa y Shanks la visitaba de vez en cuando. Como todas las tardes, Kanae se sentó frente a la playa a mirar el horizonte poco antes de la puesta del sol. Pero esta vez, Shanks apareció detrás de ella de sorpresa.

-       Kanae, ¿estabas aquí? – Preguntó él.

-       Shanks – Se sorprendió al verlo a esas horas de la tarde - ¿Qué haces aquí? – Preguntó un poco alterada.

-       Vine a acompañarte un rato, como Kate salió de la villa por un tiempo vine a hacerte compañía, debes sentirte sola sin ella -  Dijo un poco burlón.

-       Adelante – Sonrió y le hizo espacio entre la arena y se sentó.

-       Dime… ¿qué hacemos? – Preguntó ya que estaba aburrido y era raro que Kanae mirara el horizonte sin hacer nada.

-       Shanks, te contaré un secreto, pero necesito que no se lo digas a nadie – Dijo en voz baja.

-       Claro, puedes decirme lo que sea, ¿a quién más le diría algo? –

-       Cierto… - Soltó una ligera risa ya que ella como él, sólo se tenían el uno al otro - Bueno, es que… hace años, me enteré de que tengo papá – Bajó la voz en cada palabra, Shanks se quedó serio un momento.

-       ¿Un papá, tienes papá? – Dijo serio, como si sintiera un poco de envidia de que Kanae tuviera una familia completa.

-       Sí, mamá me lo dijo, por eso miro el horizonte, porque mamá espera su regreso… -

-       Vaya – Dijo sorprendido - ¿Crees que regrese? – Preguntó mirando al horizonte.

-       Él no sabe de mi existencia… él ahora es un pirata – Dijo Kanae un poco deprimida.

-       ¡¿Pirata?! – Preguntó exaltado - ¿Tu padre es un pirata? Pensé que Kate los odiaba – Dijo aún exaltado.

-       Así lo fue pero se enamoró aún así, ¿no es lindo? – Dijo sonrojada con una sonrisa hacia Shanks.

-       Eh… - Igualmente se sonrojó - Sí – Y sonrió.

Unos días después, faltaba poco para que Kate regresara de su viaje. Shanks cada tarde acompañaba a Kanae a ver la puesta del sol, se sentaban sin decir una palabra, mirando hacia el horizonte, esperando… este día no fue una excepción. Shanks y Kanae se encontraban en la playa mirando el horizonte, esperando la puesta del sol.

-       Kanae… - La llamó Shanks seriamente.

-       Dime, Shanks – Respondió Kanae un poco sorprendida debido al tono del pelirrojo.

-       He estado pensando y… ¿qué harás cuando seas grande? –

Kanae se sorprendió al escuchar tal pregunta.

-       No lo sé… - Contestó - Seguir con el trabajo de mi madre, atrae muchos turistas a este pueblo olvidado… -

-       Sí, sería bueno que siguieras así – De pronto, Shanks se acercó demasiado a Kanae haciendo que ella se sonrojara.

-       ¡¿Qué?! – Preguntó un poco sorprendida.

-       ¡Seamos piratas! – Gritó de la nada Shanks.

-       ¡¿Qué~?! – Preguntó exaltada Kanae - ¡¿Estás loco?! –

-       ¿Qué tiene de malo? – Sonrió Shanks.

A Kanae se le vino a la mente el romance de su madre y su padre, su padre era un pirata y Kate los odiaba, Shanks quería ser pirata y a Kanae no le agradaban mucho los piratas, así que se sonrojó y alejó a Shanks de un empujón.

-       No tiene… ¡tiene mucho de malo! – Se corrigió a sí misma - Shanks, yo no podría ser algo así –

-       Vamos, Kanae – Le sonrió - Tu padre es un pirata, si te conviertes en uno, podrás conocerlo en persona, ¿no sería genial? –

-       Eh… - Lo había malinterpretado – No lo había pensado de esa manera así que… sí, supongo que es buena idea –

Shanks se levantó, se puso frente a Kanae y le extendió la mano.

-       ¿Qué dices? ¿Es un trato? – Preguntó con una sonrisa esperando un sí.

-       ¿Estarás conmigo siempre? – Preguntó Kanae con un tono dulce.

-       Estaremos siempre juntos – Le contestó con una sonrisa.

-       Trato hecho – Sonrió mientras le daba la mano.

Y así fue como Shanks y Kanae decidieron ser piratas, serían personas libres y Kanae conocería a su padre y… estarían siempre juntos.

End Notes:

Y así empieza una linda promesa.

End Notes:

Y así empieza una linda promesa.

Regresar al índiceCapítulo 4. Aventura en la nieve by MisakiByakko

Así pasaron 5 años. Cada día, Shanks y Kanae se entrenaban físicamente y mentalmente para ser unos fuertes piratas, y para Kanae, ser una pirata fuerte y reconocida sería un requisito para merecer ser hija del hombre que fue llamado el hombre más fuerte del mundo. Shanks ya tenía 15 años y Kanae 14, sólo faltarían 2 años más para poder zarpar hacia sus sueños. En una tarde, en la casa de Kate, se encontraban ella y Kanae limpiando la casa, preparando la cena ya para después ir a dormir temprano pero de pronto alguien tocó la puerta.

-       Mamá, es Shanks, le abriré – Dijo Kanae, dejó lo que estaba haciendo y se dirigió a la puerta.

-       Ya sabes perfectamente quién es, ¿no, hija? – Le dijo Kate con una sonrisa pícara.

-       Mamá~ - Se sonrojó y abrió la puerta, era Shanks.

-       ¡Yo! – Saludó Shanks y pasó ya muy confiado, como si fuera su casa.

-       Shanks~ que sorpresa – Dijo Kanae sarcásticamente.

-       ¡Hola, Kate! – Dijo Shanks con una sonrisa, aunque ya sea de confianza, él aún tenía modales y respeto.

-       Hola, Shanks, ¿qué te trae por aquí? – Preguntó Kate, se le hacía raro que Shanks estuviera a esas horas, ya que según ella, no sabe nada sobre “la puesta del sol”.

-       Quiero invitar a Kanae a salir – Dijo sonriendo, haciendo que Kanae y Kate se quedaran atónitas por la propuesta inesperada, Kanae se puso roja y Shanks sólo se rió - ¿Puedo? – Preguntó aún con su sonrisa.

-       ¡Claro, claro, adelante! – Kate se emocionó tanto que empujó a Kanae hacia Shanks - Anda, salgan – Y después empujó a Shanks y a Kanae hacia afuera de la casa - Que se diviertañ - Y les cerró la puerta como un “lárguense a un lugar a solas”.

Shanks volteó hacia Kanae sonriendo como si todo eso fuera gracioso, pero Kanae volteó seriamente sonrojada hacia otro lado, creyendo que Shanks iba enserio.

-       ¿Me acompañarás o no? – Preguntó.

-       Eh… sí – Respondió ella aún sonrojada.

-       ¡Vamos entonces! – Tomó la mano de Kanae y se la llevó corriendo al bosque nevado de la villa.

-       ¿A dónde vamos, Shanks? – Preguntó Kanae y se sonrojó al pensar que Shanks la llevaría a un lugar a solas - No será que… -

-       Es una sorpresa – Sonrió.

-       Cielos… - Suspiró Kanae.

Mientras más se adentraban al bosque, más frío se sentía. Era invierno y en la playa sólo hacía viento frío, pero en los bosques y las montañas solía nevar.

-       Shanks, ya enserio, ¿a dónde vamos? – Preguntó Kanae un poco cansada.

-       Es una sorpresa, ya te lo dije, ¿no? Debiste traer un abrigo más grande –

-       ¡No tengo uno más grande! – Dijo enojada, ya que como en la playa no suele hacer mucho frío, no era necesario tener abrigos muy calientes.

-       Que mal por ti – Dijo Shanks despreocupado y a pesar de que él sólo traía un suéter, no sentía frío.

Kanae se detuvo con una mirada triste y sombría, como si se hubiera decepcionado. Shanks notó que Kanae se detuvo y él también se detuvo y volteó a ver  con confusión hacia Kanae.

-       ¿Qué pasa? – Le preguntó confundido.

-       Si… si quieres un lugar a solas… - Se sonrojó - ¡Llévame a un hotel! -

Shanks se impresionó y se sonrojó sabiendo el significado de lo que Kanae acababa de decir.

-       ¡¿Pero qué estás diciendo?! Pervertida… ¡yo sólo quiero que vayamos a entrenar! –

-       ¡¿Eh~?! – Dijo exaltada y avergonzada - ¡Eso hubieras dicho antes, idiota! ¡Hiciste que pensara mal! –

-       ¡No! Ésta es una prueba de supervivencia, tenías que prepararte –

-       ¡Nunca me dijiste nada, no vine preparada! –

-       ¿Ah sí? Lo siento entonces, no te lo dije todo completo, creo que sólo lo pensé –

-       ¿Qué…? Tú mismo fuiste a mi casa y dijiste que querías invitarme a salir, ¿tienes doble personalidad? Idiota – Dijo Kanae enojada.

-       Sí, invitarte a salir, afuera, nunca dije cita –

-       Tú… - Dijo Kanae más enojada - ¡Entonces regresemos a prepararme y a decirle a mamá esto, estará preocupada! –

-       Kate sabe que estás conmigo, no tiene de qué preocuparse –

Kanae cayó de repente por el frío y se sentía débil, casi se desmayaba. Shanks al darse cuenta corrió hacia ella, ya que aproximadamente se encontraban como a unos 2 metros de distancia.

-       ¡Kanae! – Le gritó Shanks mientras intentó ayudarla.

-       Shanks… tengo frío – Dijo Kanae con algo de debilidad en su voz y Shanks entendió la gravedad, Kanae apenas traía un suéter de tela ligera y delgada.

-       Ven – Shanks cargó a Kanae en su espalda – Buscaremos una cueva cálida, si nos regresamos ahora no llegarás… –

Después de buscar por unos minutos, encontraron una cueva, se aseguraron de que estuviera vacía y segura y entraron. Kanae se sentía peor cada minuto. Shanks bajó a Kanae de su espalda y la acomodó en el piso tapándola con una manta.

-       Maldición – Dijo Shanks viendo lamentablemente el estado de Kanae – Quédate aquí, iré a buscar leña –

-       No tardes – Apenas podía mantener la conciencia hasta que se durmió.

Al despertar, Kanae vio una fogata frente a ella y a Shanks sentado a un lado de ella.

-       Oh, ya despertaste – Dijo Shanks felizmente en cuanto la vio.

-       ¿Dónde estamos? – Preguntó Kanae desorientada.

-       ¿No lo recuerdas? – Preguntó Shanks sorprendido – Bueno, ¿tienes hambre? Traje peces que encontré en un río –

-       No, gracias – Intentó volver a dormir.

Shanks se acercó a ella, hasta su rostro, para verla más de cerca y analizar sus síntomas. Kanae volvió a abrir los ojos y al ver a Shanks a centímetros de su cara, se sonrojó.

-       ¿Estás bien? – Shanks le tocó la frente – Esto es malo, te está dando gripe, pronto sentirás los demás síntomas – Tomó el pañuelo de la cabeza de Kanae y lo fue a mojar con un poco de agua.

-       Oye, ¿qué haces? – Preguntó Kanae y Shanks le puso el pañuelo mojado en la frente.

-       Con esto espero que baje tu temperatura por lo menos, perdóname, no debí traerte aquí –

-       ¡No! – Se quitó el trapo de la frente y se acercó a Shanks – Perdóname por ser tan débil – Dijo tristemente.

-       No tienes que disculparte, no eres débil – Se levantó y se dirigió a la salida – Ya lo decidí – Entonces Shanks chocó contra un muro de nieve que tapaba la salida de la cueva - ¿Qué es…? – Se preguntó inspeccionando con sus manos lo que había hecho que chocara – Oh no – Se exaltó al darse cuenta de que estaban bloqueados.

-       ¿Shanks? – Llamó Kanae al pelirrojo un poco asustada y preocupada.

-       Es… - Se quedó paralizado - ¡Estamos atrapados! –

-       ¡¿Qué?! – Se levantó rápidamente y se dirigió hacia la salida e intentó abrirse paso entre la nieve pero era inútil, estaba completamente sellado y no faltaba mucho para que la nieve entrara completamente – No – Se sintió con dificultad en respirar y se tiró de rodillas poniendo sus manos en su garganta – Esto no puede… -

-       ¡Kanae! ¡¿Estás bien?! – Se preocupó el pelirrojo. Noticias sobre la sierra de cadiz y sus pueblos, información local sobre covid19 coronavirus Noticias de la Sierra de Cadiz

-       No… - Dijo con debilidad – No soporto lo encerrado… -

-       ¡Maldición! – Golpeó con furia la pared de la cueva.

Durante unos minutos, Shanks buscaba la manera de salir mientras Kanae empeoraba más y la fogata daba menos fuego para calentar y dar luz.

-       ¿Vamos a morir? – Preguntó Kanae con un tono de voz aceptando la realidad.

-       No, no vamos a morir – Dijo Shanks desesperado – Tú tranquila –

-       No aguanto… -

Shanks miró a Kanae a los ojos y notó la gravedad en la que estaba, miró hacia todas partes y encontró a su vista la fogata, la miró fijamente y se dio cuenta de algo.

-       ¡La fogata! El fuego reduce el aire que tenemos – Así que tomó el agua que tenían y la echó para apagar el fuego.

-       ¡Shanks no veo nada! – Gritó un poco asustada - ¡¿Dónde estás?! – Se levantó un poco para empezar a buscarlo - ¡Tengo miedo! –

-       ¡Kanae, no te muevas! – Intentó buscarla con cuidado para no chocar con ella – Iré por ti – Se tropezó y cayó encima de Kanae accidentalmente poniendo su mano en su pecho.

-       ¡No me toques ahí! – Lo golpeó como pudo ya que no se veía nada en esa cueva oscura que estaba poniéndose fría.

-       Lo siento – Dijo sobándose la mejilla.

-       Shanks… hace frío – Dijo cambiando de tema.

-       Lo sé – Abrazó a Kanae y acercó su cuerpo al de ella.

-       ¿Qué haces? – Kanae malentendió y se sonrojó.

-       Nos mantendremos calientes así – Dijo Shanks mientras la abrazaba más fuerte.

-       ¿Qué dices…? – Se sonrojó aún más – Moriremos, ¿verdad? – Agachó la cabeza.

Al escuchar tal pregunta, Shanks se quedó callado un momento, en un silencio donde la respuesta era obvia.

-       Probablemente – Dijo seriamente.

Kanae empezó a llorar, pensando en su mamá, a quien no volvería a ver.

-       Perdóname – Dijo Shanks – Esto es mi culpa –

-       No… -

-       Escucha – Interrumpió – Sé que somos jóvenes para morir pero… - Sonrió entre la oscuridad – Moriré feliz sabiendo que estás a mi lado –

-       Shanks… – Se sorprendió Kanae – Tú… -

Y en medio de la oscuridad, Shanks acarició el rostro de Kanae, encontrando sus labios los besó.

-       ¡Kanae~! – Se escuchó de pronto una voz que provenía de afuera - ¡Shanks~! –

Shanks y Kanae escucharon esa voz.

-       No puede ser – Dijo Kanae sorprendida - ¡Es mamá! –

Entonces empezaron a gritarle a Kate.

-       ¡Kate! – Gritaba Shanks.

-       ¡Mamá~! – Gritaba Kanae.

Kate no podía escucharlos, la cueva quedó completamente bajo la nieve. Sin embargo, su instinto de madre le hizo saber que estaban cerca.

-       ¡Mamá~! - Apenas se alcanzó a escuchar, Kate estaba justamente arriba de ellos.

-       ¿Kanae? – Se preguntó Kate - ¡¿Dónde estás?! – Gritó.

-       ¡En la cueva! – Gritó Shanks.

-       ¿Shanks? – Miró hacia todos los lados y no vio ninguna cueva, así que intentó seguir el sonido de sus voces - ¡Chicos, no los veo! -

-       Parece que está arriba de nosotros – Supuso Shanks.

-       ¿Cómo dices? – Preguntó Kanae.

-       ¡Estamos abajo, al parecer nos hundimos en la nieve! – Le gritó Shanks.

-       ¿Cómo dijo? – Se preguntó Kate - ¿Debajo…? – Puso su oído en el piso - ¿…De la nieve? Bien – Se levantó y preparó su puño - ¡Escúchenme, aléjense del techo! Sólo espero atinarle… -

-       ¿Qué dijo? – Preguntó Kanae.

-       Ven – La jaló hacia lo más profundo de la cueva.

Kate le dio un golpe duro al suelo haciendo que la cueva y la nieve cayeran a pedazos, apenas pudo rozar a Shanks y Kanae. Se quedaron impresionados, no sabían qué había pasado. Después de subir por el desastre hasta donde estaba Kate, estaban paralizados.

-       ¿Qué… fue eso? – Preguntó Kanae impactada.

-       ¿Qué hiciste? – Preguntó Shanks impactado.

-       Bueno… es un secreto así que, ya que lo vieron, se los contaré, pero antes vámonos de aquí – Contestó Kate.

Caminaron de regreso al pueblo, y mientras en el camino…

-       ¿Ustedes saben de las Akuma no Mi? – Preguntó Kate.

-       ¿Akuma no Mi? – Se preguntaron Shanks y Kanae - ¿Qué es eso? –

-       Son frutas, que si comes una te da una habilidad, cualquiera, pero no podrás nadar nunca más… bueno, yo me comí la Chika Chika no Mi, la habilidad de la fuerza bruta, intenté ocultarlo pero… ya lo saben –

Shanks y Kanae se quedaron sorprendidos al principio, pero aceptaron lo que Kate les dijo y llegaron al pueblo, llegaron a casa de Kate y Kate los abrigó para mantenerlos calientes.

-       Iré a hacerles chocolate caliente, pequeños tontos – Dijo Kate.

-       Mamá – La llamó Kanae - ¿Cómo nos encontraste? –

-       ¿Qué dices? – Preguntó burlonamente – Un instinto de madre lo sabe todo – Sonrió y regresó a la cocina.

-       Kanae – La llamó Shanks – Lo que pasó en la cueva… -

-       Entiendo – Interrumpió – Lo olvidaré – Sonrió como si no hubiera problema.

-       Bien – Le devolvió la sonrisa.

End Notes:

Sí, fue demasiado largo |: Pero me dejé llevar xD

End Notes:

Sí, fue demasiado largo |: Pero me dejé llevar xD

Regresar al índiceCapítulo 5. Mira siempre al horizonte by MisakiByakko
Author's Notes:

Bien, lamento haberme tardado, mi inspiración va y viene xD

Author's Notes:

Bien, lamento haberme tardado, mi inspiración va y viene xD

2 años después, cuando Shanks y Kanae ya tenían 17 y 16 años, Shanks decidió que ya era hora de zarpar. Era en una tarde, el cielo era anaranjado, el viento soplaba suavemente y el mar estaba tranquilo.

-       Kanae, es hora – Dijo Shanks mientras miraba al mar con una ligera sonrisa.

-       ¿Qué? – Preguntó sorprendida – C-Creo que es muy temprano… - Dijo nerviosa.

-       ¿Cuál es el problema? El día está hermoso – Levantó la mirada hacia el cielo.

-       Pero… -

-       Ustedes 2 – Se escuchó una voz detrás de ellos, era Kate – Preparé sus provisiones y su bote – Dijo señalando el bote que los esperaba en la orilla del mar.

-       Mamá… - Dijo Kanae con un tono triste – Tú… - Se le salió una pequeña lágrima.

-       Adelante – Sonrió – Ve y cumple tus sueños –

Kanae se lanzó llorando hacia su madre, triste y feliz a la vez, en su abrazo venía todo su agradecimiento y su amor.

-       No llores, espero verte pronto, ¿sí? – Dijo Kate con una sonrisa.

Shanks veía la escena con una cara seria, esperando a Kanae. Y en eso, Kate extendió su mano hacia Shanks.

-       Ven – Dijo con lágrimas en los ojos – Hijo mío –

Shanks comenzó a llorar y se unió al abrazo. Y así quedaron un buen rato, hasta que el sol comenzó a ocultarse hasta llegarse a ver sólo la mitad. Shanks y Kanae subieron al pequeño bote donde cabían perfectamente los 2. En él había suficiente comida como para 1 semana, cobijas para la noche fría y también un poco de dinero.

-       Ya va oscurecer – Dijo Kate - ¿Seguros que quieren irse de noche? –

-       Sí – Dijo Kanae con una sonrisa – Me gustaría ir hacia mi sueño viendo por última vez la puesta del sol en este lugar –

-       Ya veo – Sonrió Kate – Buen viaje –

-       Adiós, Kate – Le dijo Shanks mientras empujaba el bote hacia el mar.

-       Kanae, si ves a Newgate, entrégale esto – Kate le dio una carta a Kanae antes de que se alejara más el bote de la orilla – Entrégaselo después de que le hayas contado que eres su hija, ¿sí? –

-       Entiendo, mamá, adiós – Guardó la carta entre su ropa.

Y así, Shanks y Kanae se alejaban cada vez más de la orilla, Kate no dejó de verlos hasta que los perdió de vista, y así entró con tristeza a su casa. Mientras que Shanks y Kanae se preparaban para su primera aventura como piratas o más bien…

-       Shanks, los piratas suelen tener una bandera pirata, ¿por qué nosotros no tenemos una? – Dijo Kanae mientras preparaba la cena.

-        ¿Eres tonta? Tengo un plan para todo esto – Dijo muy seguro de sí mismo.

-       ¿Qué dices? – Detuvo lo que estaba haciendo y le prestó atención a lo que el pelirrojo iba a contar.

-       Éste es el plan, nosotros no tenemos ni idea de cómo son los piratas, ¿verdad? –

-       Yo sí, leo libros, ¿sabes? –

-       ¡Cállate! No sabemos nada, ¿bien? – Intentó convencer a Kanae de que ambos no sabían nada.

-       Está bien, no sabemos nada – Dijo Kanae sin opción.

-       Pues ahí es donde te equivocas, yo sí sé – Dijo con una gran sonrisa de superioridad.

-       ¿Y bien, qué es lo que sabes? – Dijo Kanae admirando al pelirrojo.

-       Son gente libre y poderosa, es por eso que iremos a la ciudad donde los piratas van por última vez antes de entrar al Grand Line, ¡Loguetown! Ahí buscaremos a nuestro capitán y… –

-       ¡No quiero! – Interrumpió Kanae un poco asustada.

-       ¿Qué? – Volteó Shanks enojado - ¿Ya te vas a echar para atrás tan pronto? –

-       Shanks, no quiero ir al Grand Line –

-       ¿Tienes miedo? ¡Miedosa! – Shanks intentó provocar a Kanae para darle algo de valentía.

-       ¡Sí, tengo miedo! – Gritó Kanae enojada, dejando a Shanks con la boca abierta - Shanks, tengo algo importante que decirte, el mar… el mar es lo que más me da miedo en el mundo –

-       ¿Q-Qué…? – Preguntó Shanks sorprendido - ¿Por qué nunca me lo dijiste? Tú… por eso aquella vez –

Flashback

Enfrente de la casa de Kate, cuando Shanks y Kanae tenían 13 y 12 años se preparaban para entrar al mar y aprender a nadar.

-       ¡Apresúrate, Kanae, el agua está tibia! – Dijo Shanks mientras que ya estaba metido en el agua a unos 4 metros de la orilla.

-       Pero… yo no sé nadar – Dijo Kanae tímidamente mientras miraba las olas que se acercaban a ella.

-       ¿No sabes nadar? Eso es ridículo, naciste enfrente de la playa y no sabes nadar… ¡deja de bromear y ven! – Gritaba emocionado.

Al final Kanae no entró al agua al inventar tantas excusas como monstruos marinos, tiburones, medusas, etc.

Fin del Flashback

-       Por eso nunca quisiste nadar conmigo, ¿por qué…? – Se quedó Shanks sorprendido.

-       Porque Shanks… tu quieres convertirte en pirata, y yo… - Comenzó a llorar de la impotencia que sentía dentro del no poder expresar sus sentimientos – Yo quiero estar contigo, nunca dije nada porque pensé que ya no querrías que estuviera contigo… pero ahora, sólo quiero salir de aquí, tengo miedo – Decía Kanae sin parar de llorar, se hizo bolita en el centro del bote y no le importaría lo que Shanks le iba a contestar.

Shanks simplemente se acercó a ella, se agachó y puso su mano en la cabeza de Kanae.

-       Si tenías miedo, me lo hubieras dicho, así, yo te ayudaría a superarlo – Le dijo sonriendo.

Kanae volteó a verlo con lágrimas en los ojos, Shanks los limpió y le dio un gran abrazo a Kanae, haciendo que rompiera en llanto.

-       Por una tontería así no voy a dejarte – La abrazó más fuerte.

Y así durmieron esa noche, abrazados, sin soltarse el uno del otro, su amistad era tan enorme que no importaba lo demás. Kanae sentía algo más por Shanks que sólo amistad, pero Shanks al parecer no sentía lo mismo.

Regresar al índiceCapítulo 6. Loguetown by MisakiByakko
Author's Notes:

Bueno, veo que pocos leen este fic completo así que no importa ^^ Espero que lo disfruten C:

Author's Notes:

Bueno, veo que pocos leen este fic completo así que no importa ^^ Espero que lo disfruten C:

Después de aproximadamente 3 días de navegar hacia el East Blue, las provisiones de 1 semana ya se habían acabado.

-       Comes demasiado, Shanks – Dijo Kanae acostada en el bote con casi nada de fuerzas en el habla.

-       ¡Fuiste tú quien tenía hambre a todas horas, golosa! – Le corrigió Shanks mientras que él también se encontraba acostado en el bote cabeza a cabeza con Kanae.

-       Sí – Soltó una leve risa – Supongo que mi esposo se quedará pobre de tanta comida que tendrá que comprarme, ¿eh? – Dijo sonriendo mientras miraba el cielo de la mañana.

Shanks se sonrojó al pensar que él podría ser ese “esposo”.

-       ¿Piensas casarte? – Preguntó un tanto preocupado el pelirrojo.

-       ¿Casarme? Bueno… sería un sueño pero creo que no –

-       ¿Qué? ¿Entonces por qué dices “esposo”? –

-       Si me caso con él, estaré encadenada a él y eso no me gusta, ambos nos sentiríamos encadenados y presionados, tanto que nos enfadaríamos del otro y nos divorciaríamos, ¿sabes? Pero si no nos casamos, podremos irnos y volver, sería un amor libre –

-       Tú… - Se quedó Shanks sonrojado – Piensas igual que yo, ¿no querrías…? – Volteó a ver a Kanae a los ojos mientras ella también hizo lo mismo.

-       No, somos amigos – Dijeron ambos al unísono.

-       No me gustaría arruinar la amistad – Dijo Shanks volviendo a ver hacia el cielo.

-       Sí, a mi tampoco – Mintió Kanae viendo al cielo con decepción.

Después de un momento de silencio y tranquilidad, al lado del bote pasó un barco de la marina.

-       ¡Oi, ustedes! – Les gritó un marine - ¿Están bien? –

-       C-Comida… - Dijo Kanae antes de que Shanks le tapara la boca.

-       No, no aceptaremos comida de marines, ¿de acuerdo? – Dijo Shanks en voz baja.

-       Está bien, al menos deja que les conteste… ¡estamos bien, gracias! – Le gritó Kanae al joven marine.

-       No serán piratas, ¿verdad? – Preguntó sospechando el marine.

-       ¡Por supuesto que…! – Kanae le tapó la boca a Shanks antes de que lo arruinara.

-       N-No, marine-san – Le respondió nerviosamente Kanae – Sólo somos jóvenes viajeros, nos dirigimos a Loguetown, ¿saben si estamos cerca? – No soltaba a Shanks, se estaba asfixiando.

-       ¿A Loguetown? Sí, ya les falta poco, nos dirigimos allá también, pueden seguirnos si quieren –

-       ¡Sí, gracias, marine-san! – Le dijo Kanae con una sonrisa - ¿Ves? Así se trata con los marines – Le dijo a Shanks al momento de soltarlo.

-       Casi me matas, loca – Dijo agarrando aire intensamente.

-       Vamos, exagerado, a remar – Ordenó.

-       ¡¿Yo solo?! –

Y así, Shanks se puso a remar siguiendo el asqueroso barco de la marina, a Shanks le despreciaba mientras a Kanae no le daba importancia. Tiempo después, ya se podía ver la isla, Loguetown.

-       ¡Te lo dije, Shanks, ahí está! – Gritó Kanae emocionada.

-       Sí, hubiéramos traído una brújula, ¿no crees? – Dijo Shanks mientras remaba hacia la costa, donde dejar el bote y no verlo jamás.

-       Vamos, buscaremos a un capitán que de seguro tendrá miles de brújulas –

-       Sí, eso espero, no creas que hay muchos piratas –

Llegaron a la orilla y dejaron amarrado su bote, teniendo fe en que alguien se lo llevaría. Caminaron un buen rato hasta llegar a un restaurante para poder comer algo ya que estaban hambrientos. Llegaron a un restaurante especial para turistas, al aire libre, con aroma a carne grasosa.

-       Aquí – Dijo rápidamente Shanks al ver la comida que los clientes comían.

-       No, es muy grasoso, me pondré gorda – Dijo Kanae con cara de asco.

-       Bueno, iremos a otro – Dijo Shanks triste.

-       Vamos allá – Y apuntó a un restaurante no tan colorido, cerrado y al parecer con aire fresco – Parece que venden de todo tipo también -

-       Bien – Dijo Shanks un poco serio.

Entonces llegaron al restaurante, desde fuera el ambiente se notaba fresco y se olía muy bien a comida fina y bien hecha, pero todo lo bueno cuesta caro.

-       Está muy caro – Dijo quejándose Shanks.

-       Pero está perfecto – Dijo Kanae con brillo en sus ojos.

-       No, es exageración –

-       ¿A dónde sugieres que vayamos, genio? –

-       Deberíamos seguir buscando - 

-       Mejor preguntémosle a alguien –

-       No, siempre quieres pedir ayuda, tenemos que hacerlo los 2 juntos, podemos hacerlo, no siempre tendrás a alguien para que te ayude –

-       Te tendré a ti –

-       ¿Uh? – Shanks se sonrojó.

-       Mira - Apuntó hacia un sencillo pero curioso restaurante – Ahí hay uno, parece que estamos en la zona de restaurantes, eh –

-       Sí, vamos allá entonces, ¿ves? Te dije que podríamos solos –

-       Sí, sí – Dijo Kanae con una cara seria.

Entraron al restaurante, había poca gente, lo normal, había música y todos se divertían, vendían sake y por eso todos ya estaban borrachos. Shanks se puso feliz puesto que le gustan las fiestas, pero Kanae al contrario, se sintió incómoda.

-       Está lleno de alcohólicos, mejor vámonos, Shanks, parece ser que esto es más un restaurante-bar – Dijo nerviosa mientras retrocedía hacia la puerta.

-       ¿Bromeas? Es perfecto – Dijo Shanks con felicidad en la cara.

Kanae se dio cuenta de su expresión y no tuvo opción más que quedarse, ella sólo quería ver a Shanks feliz. Tomaron asiento y pidieron su comida, al menos la comida parecía decente para Kanae. Después de un rato de comer, Shanks pidió una botella de sake, a lo que Kanae no le pareció nada bien.

-       ¿Qué haces? ¿Vas a beber? – Preguntó Kanae con un poco de enojo.

-       Por supuesto, estamos en un bar, seremos piratas, ¡hay que aprovechar! – Y así Shanks se empinó la botella sin tomar un vaso.

-       Espero que tengas dinero para eso, idiota – Dijo Kanae molesta.

-       Disculpen – Dijo un camarero – Cortesía de la casa – Les puso un jugo exótico con un solo popote en forma de corazón – Ya que son la única pareja aquí, el encargado decidió que les diéramos esto – Dijo el camarero con seriedad.

-       ¡No somos pareja! – Dijeron Shanks y Kanae al unísono.

-       Bien, si no lo quieren… -

-       ¡Lo queremos! – Interrumpió Shanks.

-       ¡¿Qué?! – Preguntó sorprendida Kanae.

-       Kanae, es gratis, hay que aceptarlo – Dijo Shanks.

-       B-Bien… - Suspiró Kanae.

El camarero dejó la bebida y se marchó y Shanks bebió felizmente.

-       ¿Quieres un poco? – Le ofreció Shanks.

-       ¡No! – Respondió Kanae sonrojada.

-       Disculpe, señorita – Volvió el camarero – El hombre de allá le manda este jugo de manzana –

Kanae volteó a ver al hombre, un hombre mayor pero apuesto.

-       Vaya – Se sorprendió Kanae – Gracias – Le dijo al camarero – Dígale al hombre que le mando las gracias –

-       Sí – Dijo el camarero y se fue.

-       ¿Cómo sabía que me encanta el jugo de manzana? – Kanae estaba a punto de beberse el jugo pero Shanks se lo arrebató de un golpe haciendo que la bebida cayera al piso - ¡¿Qué estás haciendo, idiota?! – Se enojó Kanae.

-       ¿No es obvio? ¡Tiene un somnífero! – Dijo Shanks.

-       ¿Qué? – Preguntó Kanae aún enojada.

-       No aceptes bebidas de gente que no conoces, tonta – Se levantó del asiento y dejó el dinero en la mesa – Nos vamos de aquí, quédese con el cambio – Y se dirigió hacia la salida.

-       Oye – Kanae lo siguió hasta salir del bar - ¿Qué fue eso, Shanks? –

-       Ya te lo dije, eres muy inocente – Dijo Shanks con seriedad.

-       Estás celoso – Dijo Kanae de repente.

-       ¡¿Qué dices?! – Shanks se sonrojó – No estoy celoso – Volteó la mirada.

-       Vamos, dilo ya – Rió Kanae.

Y mientras caminaban, Kanae sólo veía a la cara a Shanks y logró chocar con alguien.

End Notes:

Uuuuh, Shanks está celoso xD Y ¿quién será con quien chocó Kanae? O:

End Notes:

Uuuuh, Shanks está celoso xD Y ¿quién será con quien chocó Kanae? O:

Regresar al índiceCapítulo 7. Buggy by MisakiByakko

Kanae chocó con alguien haciendo que detuviera su paso.

-       Oye, idiota, fíjate por dónde vas – Se enojó Shanks.

-       ¡Fíjense ustedes, imbéciles! – Les gritó el hombre que por alguna razón tenía una gran nariz roja y brillante.

Shanks y Kanae se quedaron viendo fijamente a su nariz, sin decir nada a lo que puso incómodo al muchacho.

-       ¡¿Qué me están viendo?! – Los despistó - ¿Nunca han visto a alguien tan guapo como yo? -

-       Tu nariz es grande y roja – Le dijo Shanks, a lo que el muchacho se quedó impactado a tal comentario y empezó a pelearse con Shanks.

-       ¡¿Quién tiene la nariz grande y roja?! – Decía el muchacho peli-azul.

-       ¡Tú la tienes, narizón! – Le gritaba Shanks.

-       Oigan… - Kanae sólo miraba con pena ajena a aquellos 2 idiotas que se peleaban sin razón - ¡Estense quietos! – Los golpeó en la cabeza para que se detuvieran.

-       ¿Por qué me pegas a mí también? – Preguntó Shanks sobándose.

-       Tú fuiste quien empezó, idiota –

-       ¿Quién es esta enojona? – Preguntó el muchacho de la nariz roja, recibiendo otro golpe de Kanae.

-       Cállate, narizón – Habían hecho enojar a Kanae.

-       Oye, tú, no la hagas enojar por ningún motivo – Le dijo en voz baja el pelirrojo al peli-azul.

-       ¿Por qué? ¿Es tan malo? – Le preguntó el peli-azul en voz baja.

-       ¿No acabas de recibir 2 golpes? –

-       ¿Qué están murmurando? – Interrumpió Kanae.

-       N-No, nada – Dijo Shanks un poco asustado.

-       Bien – Suspiró Kanae – Perdona mi actitud, chico, yo soy Kanae, Ed… Hamabe Kanae – Se corrigió – Este idiota es Shanks, ¿cuál es tu nombre? – Le preguntó amablemente.

-       Yo soy Buggy, pero eso no importa, no es que vayamos a ser amigos o algo así –

-       ¿No te gustaría? –

-       ¿Qué? – Se sorprendió - ¡De ninguna manera! –

-       Vamos, será divertido, ¿verdad, Shanks? –

-       Claro que no, seremos piratas, piratas que conquistarán el mundo, eso no le interesa a este payaso, mejor que se busque un circo – Dijo Shanks con tono burlón.

-       ¿Qué? ¿También quieren ser piratas? – Preguntó Buggy.

-       ¿Tú también? – Preguntaron Shanks y Kanae en coro.

-       Pff – Se soltó a reír Buggy - ¡¿Alguien como ustedes quieren ser piratas?! Sólo mírense, ni siquiera saben lo necesario para serlo –

-       ¿Tú que sabes? – Preguntó Shanks molesto.

-       Lo sé todo, primero buscaré a un pirata experimentado para ser su aprendiz, así me convertiré en capitán –

-       Es lo mismo que vamos a hacer – Dijeron Kanae y Shanks.

-       Tu plan no tiene originalidad – Dijo Kanae – Es más, busquemos juntos, quedemos juntos en el mismo barco pirata – Dijo mientras sonreía.

-       Bueno – Dijo Buggy – No parece mala idea –

-       ¡Bien! ¿Qué dices, Shanks? –

-       Me da igual – Dijo Shanks serio con la mirada en otro lado.

-       ¿Te encuentras bien? – Se preocupó Kanae por la actitud de Shanks.

-       Sí, no te preocupes – Le sonrió – Sólo que es raro que de la nada te hagas amigo de alguien a quien acabas de conocer –

-       Yo me hice tu amiga después de que me salvaras, además… – Volteó a ver a Buggy – No se ve que sea mala persona, además buscamos lo mismo, ¿verdad? –

-       Sí – Dijo Buggy – Pobre tontos, los utilizaré para encontrar un buen barco, lo robaré y me haré su capitán – Pensó.

-       ¿Lo ves? No es nada raro –

-       Como digas – Respondió Shanks.

Poco después, mientras recorrían los 3 juntos la ciudad, se conocían más y más. A Kanae le cayó muy bien Buggy, todo lo que él decía impresionaba Kanae, mientras que Shanks lo ignoraba, no se enojaba, sólo estaba serio y le prestaba atención a otras cosas. Llegaron a conocer unos cuantos piratas, pero ninguno les favorecía, unos parecían débiles, ellos buscaban fuertes, otros eran demasiados, otros eran tenebrosos para Kanae. En fin, no encontraban al capitán “perfecto”. Pronto llegó la noche y las calles se encontraban con más personas mayores, más hombres que mujeres.

-       Tomemos un descanso en un bar – Sugirió Shanks.

-       Llevamos todo el día buscando, tiene razón – Dijo Buggy.

-       ¿En un bar? Tienen que estar bromeando – Dijo Kanae.

-       Sí, vamos, se ve que lo están celebrando bien – Dijo Shanks viendo felizmente un bar.

-       No – Dijo Kanae en cuanto vio al bar lleno de hombres borrachos – Da miedo –

-       ¿Miedo? Vamos, yo te protegeré –

-       Bien, hagan lo que quieran, yo… - Dijo Buggy.

-       ¿Irás a descansar? Busca un hotel y te veremos ahí – Dijo Shanks.

-       Sí, lo tenía planeado, se llama “Soul Night”, me lo recomendaron, pero no iré a dormir, quiero separarme de ustedes un rato –

-       Que grosero, no tienes muchos amigos, ¿verdad? – Le dijo Kanae a Buggy.

-       Cállate – Dijo Buggy molesto porque era verdad – Me voy – Y se fue.

-       ¿Por qué se va? Me cae muy bien – Dijo Kanae.

-       ¿Te gusta? – Preguntó Shanks un poco celoso.

-       ¡¿Qué?! ¿A qué viene eso? Claro que no, como tú dices, lo acabo de conocer –

-       Pero puede pasar –

-       Cállate, vamos al bar de una vez – Lo tomó de la mano y lo jaló hacia el bar.

-       Pensé que no te gustaba, me estás cambiando el tema –

-       Shanks… - Se empezó a molestar Kanae.

-       Bien, bien, no diré nada pero con una condición –

-       ¿Condición? – Se detuvo antes de llegar al bar.

-       Te reto a que bebas –

-       No me gusta el sake –

-       Ah, ya veo, te conozco desde hace años, sabes hacer un buen sake del West Blue pero no lo bebes, sí, entiendo –

-       Lo hago para ti, eso es todo –

-       ¿Lo aprendiste para mí? No soy tu esposo –

-       ¡Qué bueno que no lo eres! –

Ambos se quedaron callados, no podían creerse lo que Kanae dijo.

-       Shanks yo… - Quiso disculparse.

-       Está bien, no importa – Le dio la espalda – Me voy al bar solo – Y se retiró.

-       Bien, no te necesito, tonto, iré con Buggy –

Kanae caminaba sola por las calles con miedo ya que todo hombre se le quedaba viendo de una manera siniestra. Muchos le gritaban cosas pero simplemente los ignoraba, otros llegaban a tocarla antes de recibir un puñetazo de ella. Kanae tiene buen cuerpo pero es un poco plana. En fin, uno de ellos le tocó el hombro llegando a asustarla.

-       Oye – La llamó, Kanae volteó antes de golpearlo y se dio cuenta de que era Buggy.

-       Oh, eres tú – Suspiró de alivio.

-       ¿Qué haces sola? ¿Y Shanks? Es peligroso, tonta –

-       Tuvimos una pelea, pero volverá, siempre lo hace, vine a buscarte, a buscar el hotel –

-       Ya iba para allá, que bien que te encuentro, te llevaré allá –

-       Gracias – Le sonrió.

Llegaron al hotel, no era muy bueno pero era sencillo y cómodo.

-       2 habitaciones, ahora, imbécil – Buggy amenazó al encargado.

-       E-Espera – Lo regañó Kanae – Así no se dice –

-       Ah no te preocupes, este hotel secretamente es para piratas, estoy acostumbrado – Dijo el encargado.

-       Ya veo, pero eso no importa, Buggy, tienes que aprender modales –

-       No eres mi mamá – Contestó Buggy.

-       Cállate – Le dijo a Buggy – 2 habitaciones, por favor – Le dijo al encargado sonriendo.

-       Claro, la 1A y 2B – Dijo el encargado y les dio las llaves.

Kanae entró al 1A y Buggy al 2B. Kanae se desvistió quedando sólo en ropa interior y se acostó en el tendido.

-       No podré dormir así… - Pensó.

Por un buen rato, Kanae trataba de dormir pero algo no la dejaba.

-       Espero que Shanks regrese, no puedo dormir sola – Se decía a sí misma – Ya sé, iré con Buggy, espero y no le moleste –

Se levantó y sin dudarlo salió en ropa interior de la habitación y se dirigió a la de Buggy.

-       Buggy – Dijo en voz baja mientras tocaba la puerta con cuidado de no despertar a otros – Buggy – Subió un poco la voz.

Y en un momento Buggy abrió la puerta, y al ver a Kanae en ropa interior le dio un pequeño derrame nasal y mejor volteó la mirada.

-       ¿Qué mierda crees que haces? –

-       No puedo dormir, ¿puedo dormir contigo? –

-       No – Dijo Buggy y le cerró la puerta en la cara.

-       ¡Oye! – Se puso triste – Tengo miedo… -

Buggy le abrió la puerta de nuevo.

-       ¿Tienes miedo? Un pirata no le teme a nada, no seas ridícula –

-       Sólo esta noche –

-       Bien – No tuvo opción.

-       ¡Sí! – Lo celebró.

-       Pero ponte algo de ropa – Dijo mientras se dirigió al tendido.

-       Así duermo, ¿algún problema? –

-       No me importa si Shanks duerme así contigo, no soy tu novio –

-       Él tampoco lo es –

-       ¿Ah no? – Volteó a verla con sorpresa – No importa, no soy él, si quieres te presto mi ro

Edward Kanae by MisakiByakko

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