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Una Misión Inesperada por Uchihaivii3

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Capítulo 9

 

Itachi y Shisui entrenaban arduamente cada día después de clases, Sarada y Sasuke siempre supervisaban lo que hacían y los ayudaban cuando era necesario. Itachi había mejorado considerablemente su taijutsu pero aún no lograba alcanzar a su hermano. Shisui por su parte se había adaptado con facilidad al Sharingan y Sasuke lo estaba ayudando con todo lo relacionado a genjutsus. También se dedicó a enseñarles a sus hijos a lanzar ataques de larga distancia utilizando el ‘Katon’. Sabía que su familia estaba en peligro y quería que sus hijos pudieran distraer a su oponente en caso de que fuera necesario, sólo esperaba que no sucediera, él estaría cerca en todo momento, pero prefería prevenir antes que lamentar.

-Papá, creo que el ‘Housenka no Jutsu’ ya lo domino – Dijo Itachi muy seguro de sí mismo, y realizó los sellos frente a su padre. Poco a poco comenzó a emanar fuego de su boca y lanzó un preciso ataque.

-Muy bien Itachi, tu control de chakra ha mejorado bastante – lo elogió Sasuke a lo que el pequeño ojiverde sonrió feliz. 

-Estas mejorando muy rápido hermano, te felicito – le dijo Shisui mientras se ganaba junto a él.

-Es verdad, pero aún te falta mucho Itachi así que no te confíes y sigue con este mismo ritmo – Dijo Sarada con el fin de centrar a su hermano y que no se le subieran los humos – lo mismo para ti Shisui… no porque tengas el Sharingan te hace ser superior – miró ahora a su otro hermano.

-Ya lo sé – le dijo Shisui.

-Papá, ¿Puedo dejar el entrenamiento por hoy? Quedé de estudiar unos pergaminos con mamá – dijo Itachi a Sasuke, éste asintió dándole permiso a irse.

Itachi llegó feliz a casa, su madre estaba en la biblioteca con un par de libros y pergaminos mientras tomaba apuntes.

-Llegue mamá  - Anunció Itachi.

-Volviste pronto, ¿Estás listo para revisar estos pergaminos conmigo? – dijo Sakura al verlo entrar

-Si… empezaré con este – dijo desenvolviendo uno que estaba un poco manchado y viejo.

Mientras Sakura leía, anotaba todo lo relevante en unas hojas. Estaban viendo tipos de genes, posibles enfermedades y cómo encontrar posibles curas solo utilizando chakra.

-Mamá ¿por qué quieres hacer solo curaciones con chakra? – preguntó curioso Itachi.

-La idea es solo hacerlo en caso de emergencia, por ejemplo en una misión, si uno de tus compañero es envenenado, la idea es poder estabilizarlo solo con Chakra, sin necesidad de hacer un antídoto. En una emergencia sería muy útil ¿no lo crees? – explicó la pelirosa.

-Si, ahora que lo pienso es verdad ¿tú y Sarada pueden hacer eso con su Byakugo? – Preguntó el ojiverde.

-No siempre, en ocasiones hay venenos que son muy fuertes y ni siquiera con el Byakugo se puede hacer una cura sin antídoto. Un ejemplo es cuando tuve que atender a tu hermana aquella vez que fue atacada – le contó Sakura – hay cosas que ni siquiera el Byakugo puede curar – finalizó.

-Vaya, entonces debemos encontrar más formas – dijo emocionado el pequeño y siguió con su lectura. Sakura sonrió y también continuó.

Luego de horas en la biblioteca Itachi leyó algo interesante que le recordó a un pergamino que él tenía guardado.

-Mamá… ¿se pueden obtener nuevas habilidades con células de otras personas? – preguntó Itachi sin despegar los ojos del pergamino.

-¿Nuevas habilidades? ¿A qué viene eso? – Le preguntó Sakura.

-Aquí habla sobre las mezclas de células normales y ADN – Dijo Itachi mostrándole a su madre el pergamino.

Sakura leyó cada letra de aquel pergamino, todo indicaba que eso era posible sin embargo no se explicaba el ‘cómo’

-Al parecer es posible, pero es extraño que el pergamino lo mencione pero no explique cómo – dijo pensativa la pelirosa.

-Yo lo leí en otra parte… es un Jutsu prohibido – le confesó Itachi.

-¿¡Qué!? ¿Cómo es posible que sepas algo así? – Preguntó sorprendida, Itachi sonrojó y bajó la mirada – Itachi… te hice una pregunta –insistió Sakura.

-Es que con Shisui fuimos a las ruinas del barrio Uchiha, y entramos al templo Nakano, entre escombros había una agujero en la pared, en él habían muchos pergaminos viejos, yo saqué uno de ellos y hablaba sobre jutsus prohibidos.

-¿Dónde está ese pergamino? – Itachi subió a su habitación y rápidamente volvió con el pergamino en la mano. Se lo entregó a Sakura y ella comenzó a leerlo.

-Itachi, ¿sabes lo peligroso que sería que esto cayera en manos equivocadas? – Dijo Sakura molesta.

-Lo se mamá… pero es que se veía interesante y con Shisui queríamos aprender más cosas – Dijo Itachi.

-¿Aprender más cosas? ¿Tú y tu hermano querían aprender jutsus prohibidos a espaldas mías y de tu padre? – preguntó una molesta pelirosa e inmediatamente guardó en un cajón con llave todos los pergaminos, incluyendo el que le había pasado su hijo.

-Lo siento mamá, no era mi intención que te enfadaras conmigo – Dijo el pequeño ojijade bajando la mirada con un semblante triste, inmediatamente a Sakura se le oprimió el pecho y lo abrazó.

-Perdóname por hablarte así, pero me preocupa que ustedes actúen de manera imprudente, esto puede ser muy peligroso para ustedes – Itachi correspondió el abrazo de su madre.

-Mamá, ya puedo dominar el Jutsu de Shurikens, papá y Sarada me endeñaron – dijo muy contento el pelinegro - ¿Quieres que te muestre? – preguntó muy contento el pequeño.

-Está bien, vamos al patio – dijo Sakura sonriéndole.

Ambos fueron a la parte trasera de la casa, Sakura miró expectante a su hijo. Itachi sacó ocho Shurikens y los lanzó con una tremenda precisión.

-Definitivamente mejoraste mucho desde la última vez Itachi – lo elogió Sakura.

-Mamá, necesito que me ayudes con el uso de mi chakra, quiero mejorar más en eso y poder crear mi propio Jutsu con Shurikens, quiero que mi chakra fluya en ellos para darles mayor velocidad – Dijo Itachi determinado a tener más conocimiento.

-Me parece una estupenda idea, te ayudaré. – Una vez que Sakura aceptó ayudar al pelinegro, éste se lanzó a sus brazos y la abrazó fuertemente.

-¿Te he dicho que eres la mejor mamá del mundo? – Dijo sin despegarse de ella y Sakura lo abrazó más fuerte.

-Vaya… que escena más conmovedora… -Dijo una voz profunda, Sakura inmediatamente percibió un oscuro y poderoso chakra, se volteó hacia el dueño de aquella voz y vio a un hombre alto, con cabello rojizo oscuro amarrado en una coleta, uno de sus ojos era de un verde musgo, mientras el otro, específicamente el derecho, estaba cubierto por un parche.

-¿Quién eres tú? – Preguntó Sakura mientras ponía a Itachi tras ella.

-Eres más hermosa de lo que imaginaba, ahora entiendo a quién salió tan bella la pequeña Sarada – dijo el tipo en tono burlesco. Sakura abrió los ojos sorprendida – oh si… conozco a tu hija, digamos que tuvimos un pequeño encuentro hace un tiempo, uno definitivamente conveniente para mí – dijo mientras lentamente se quitaba el parche dejando a la vista un Sharingan.

Sakura abrió los ojos aún más sorprendida. Frente a ella tenía al hombre que había atacado a su hija y que quería vengarse de su marido.

-Te vuelvo a repetir, ¿Quién eres tú y qué haces aquí? – dijo ella apretando los puños de rabia.

-Sólo vine por una visita de cortesía, y de paso a dejar al Uchiha viudo y sin uno de sus hijos – dijo mirando en dirección a Itachi el cual se estremeció. Sakura lo ocultó aún más.

-¿Ojo por ojo? – Preguntó Sakura – si mi marido mató a tu hijo en el pasado alguna razón tuvo que haber, aunque…. Viendo lo lunático que eres puedo asegurar que la razón fue más que justificada.

-Ah sí, mi hijo… ¿sabes lo curioso de todo esto? Es que yo no tengo hijos jajajaja, solo dije eso para que tu marido se retorciera la mente pensando en quién era mi hijo sin tener éxito. Divertido ¿no? – dijo él con una risa maniaca.

-Entonces… ¿cuál es tu maldita justificación? Te doy el privilegio de decírmelo antes que te muela los huesos – Dijo Sakura enfadada mientras acumulaba chakra en sus puños.

-Mi nombre es Karyuu, hace muchos años atrás yo era un fiel seguidor de tu esposo, él era un ejemplo para mí, todo lo que hizo para conseguir su tan anhelada venganza, el haber conseguido poner al mundo entero como su enemigo y todo por su clan. Eso era digno de admirar, fue por eso que decidí ser yo quien lo matara. Y cuando por fin pude verlo él ya no era el ninja que yo admiraba, el maldito ayudó a una aldea a la cual yo estaba atacando junto con mis hombres de Anraidan* y luego que él me capturó a mí y a mis hombres, un estúpido viejo incendió la casa donde estábamos prisioneros – dijo el hombre con rabia – Todos murieron pero yo alcancé a escapar y desde ese entonces he trabajado en adquirir poderes y ser más fuerte. Quiero que tu marido vuelva a ser el shinobi lleno de oscuridad que yo alguna vez admiré… y me facilitó mucho las cosas cuando me enteré que tenía una familia jajajaja si me deshago de ustedes él querrá vengarse de mí… los mataré y me apoderaré de la aldea a la que tanto protege y cuando él vuelva a estar lleno de odio – hizo una pausa – yo mismo lo mataré.

Finalizó su relato con una risa malvada Sakura sabía que no debía subestimarlo ya que era un sujeto con extrañas habilidades y el estar embarazada le dificultaba un poco el control de chakra.

-Estás loco… Sasuke jamás volverá a caer en la oscuridad porque yo no lo voy a permitir – Sakura activó el Byakugo y susurró levemente a Itachi – cuando te diga que corras tu hazlo.

-Pero mamá… - Dijo Itachi pero no terminó.

-Tu solo obedéceme, correrás y le informarás todo a tu padre.

Sin más Sakura se abalanzó sobre Karyuu, éste solo sonrió y esquivó cada ataque de la pelirosa.

-Admito que eres muy hábil y valiente, tu hija se parece mucho a ti en su determinación – Hablaba despreocupadamente mientras esquivaba todos los golpes de Sakura. Hizo un par de sellos y lanzó unas bolas de goma en dirección a la pelirosa, Sakura logró esquivarlas y tomar distancia de Karyuu.

-¿Goma? Es un Kekkei Genkai? – Preguntó la pelirosa más así misma que al hombre.

-Eres muy inteligente… si, es mi habilidad nata, pero solo estaba siendo sutil contigo – Karyuu desapareció de la vista de Sakura. Ella miró en todas las direcciones posibles pero no lograba localizarlo, de la nada apareció bajo sus pies dándole un fuerte golpe en la boca del estómago. La lanzó varios metros lejos. Sakura rápidamente se incorporó concentró chakra en sus pies y corrió a toda velocidad, las marcas del byakugo comenzaron a aparecer en todo su cuerpo, dio un salto y de un preciso movimiento logró darle un golpe al peligris el cual chocó contra un árbol tras la fuerza de aquel golpe. La Uchiha no esperó a que se incorporara y le lanzó kunais con papeles bomba pero ninguno llegó a destino, Karyuu los atrapó con sus bolas de goma y evitó que éstos explotaran.

-Vaya… te subestimé un poco y bajé mi guardia, pero creo que es suficiente de juegos, será mejor que digas tus últimas palabras – Apareció de la nada frente a Sakura, a ella no le dio tiempo de pensar y éste le enterró un kunai en el veintre. Volvió a desaparecer y con su jutsu de parálisis la inmovilizó.

-¡Maldición!  No puedo moverme… - decía Sakura inmovilizada por completo, la herida del kunai poco a poco se iba sanando gracias a su byakugo, pero al no poder moverse estaba a merced del hombre.

-Es una lástima que una hermosura como tu deje de existir… pero así son las cosas – Desenfundó su Katana con veneno, la misma que había usado contra Sarada y lentamente fluyó su oscuro chakra a través de ella – es tu fin…

-¡¡‘Katon’ Goukakyuu no Jutsu!! – Una gran bola de fuego iba directo a Karyuu pero la esquivó sin ningún problema, Itachi había lanzado el ataque para evitar que aquel hombre asesinara a su madre.

Inmediatamente Sakura cayó al suelo y logró moverse “Entiendo… tiene que mirar directamente a su oponente para inmovilizarlo” pensó la pelirosa, también notó que al momento de estar inmovilizada su chakra le era arrebatado ya que se encontraba demasiado agotada.

-¿Quieres tomar el turno de tu madre pequeño? Por mi no hay ningún problema - Karyuu caminaba hacia Itachicon una sonrisa aterradora. Sakura a duras penas se puso de pie, no iba a dejar que dañaran a su hijo.

El peligris dejó emanar chakra de su mano, una técnica muy similar al chidori apareció, pero a diferencia del jutsu de su marido, éste era negro. Si no llegaba a tiempo, Itachi no sobreviviría a ese ataque.

Sakura se puso de pie corrió a toda velocidad y abrazó a Itachi para protegerlo con su cuerpo, cerró sus ojos esperando el impacto pero éste nunca llegó. La pelirosa se volteó y no había nadie. El chakra había desaparecido por completo.

Ambos miraron en todas las direcciones posibles y no había rastros del sujeto.

-¿Se fue? – preguntó el pequeño pelinegro.

-No lo sé, pero es peligroso que estemos aquí, debemos irnos… -Hizo una pausa y continuó- gracias hijo, me salvaste. –dijo Sakura sonriendo.

Itachi la miró para devolverle la sonrisa, miró a su madre y palideció. Todo sucedió muy rápido, ella no alcanzó a preguntarle el motivo de su palidez ya que un dolor le invadió hasta la última célula de su cuerpo, bajó la vista a su pecho y con la vista nublada vio como la mano de Karyuu la atravesaba desde atrás emitiendo ese oscuro chakra. Con una débil tos la sangre comenzó a emanar de su boca, miró a Itachi y éste estaba petrificado, con terror en su mirada y lagrimas en sus ojos, el pelirojo retiró su mano del cuerpo de la pelirosa y la sangre rápidamente comenzó a empapar el cuerpo de Sakura, cayó de rodillas aún mirando a su hijo quien temblaba debido al shock.

-Co…corre – dijo la pelirosa en un susurro, la risa de Karyuu se escuchó en toda la casa, Sakura cayó finalmente al suelo y con dificultad logró divisar como su hijo escapaba del lugar.

-Creo que por hoy solo serás tú… - Dijo el pelirojo acariciando su mejilla – ya me encargaré de tus hijos después – Sin decir ni una palabra más Karyuu desapareció.

Sakura nuevamente dejó escapar sangre de su boca, puso la mano en su vientre y las lagrimas comenzaron a salir “Sas su ke… kun…” el rostro de Sasuke fue lo último que su mente recordó, finalmente la oscuridad se apoderó de ella.

Notas finales:

Continuará...

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