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Una Misión Inesperada por Uchihaivii3

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Capítulo 2

Sarada se fue muy temprano por la mañana de misión, Sakura se levantó para preparar el almuerzo de sus pequeños.


-Buenos días, mamá –Dijo Shisui sentándose a la mesa.


-Buenos días, cariño ¿tu hermano aún duerme? – preguntó su madre mientras le servía su desayuno.


-No, está tomando una ducha. Hoy tenemos clase de taijutsu y mi hermano quiere que lleguemos más temprano para practicar más. – dijo Shisui


-Eso me parece muy bien – Sasuke apareció uniéndose a la conversación y sentándose también a la mesa.


-Papá ¿podemos entrenar hoy después de la academia? Es que nuestra hermana estará de misión y no podrá ayudarnos – le dijo de manera esperanzada Shisui.


-Buenos días – Saludó Itachi sentándose también y todos los presentes lo saludaron.


-Bien, hoy después de la academia vendrán los dos a entrenar conmigo, pero les advierto que no seré tan flexible como la última vez. – Dijo Sasuke mirando a ambos infantes.


Una vez que terminaron de desayunar, los pequeños se fueron a la academia, Sakura fue al hospital y Sasuke fue a la torre del Hokage.


-Enviaste ya al escuadrón a investigar – dijo Sasuke en voz muy alta a un Naruto semidormido en el escritorio.


-¡Teme! Primero se golpea antes de entrar… Soy el Hokage y me debes respeto ‘ttebayo! – Dijo Naruto molesto por ser despertado tan abruptamente.


-¡hmp! Para mi sigues siendo un perdedor… ¿enviaste al escuadrón? – Preguntó nuevamente Sasuke.


-Si, salieron ayer a penas te fuiste de aquí. ¡Por cierto! Con respecto a la misión que me tiraste ayer por la cabeza, debes hacerla. No es un favor Teme, es una orden – dijo Naruto volviendo a sacar el pergamino que Sasuke le había devuelto ayer.


-Ya te dije que no lo haría dobe, no estoy interesado en lo absoluto. – dijo Sasuke negándose una vez más.
-Sasuke, eres el ninja perfecto, vamos qué tan malo puede ser – insistió el rubio.


-Pues entonces hazlo tu – dijo el pelinegro cruzándose de brazos.


-Sasuke, escoltar a la hija del señor feudal por un par de meses durante la estadía en Konoha no es tan malo, a demás dicen que es una mujer muy bella. Necesito que seas tú quien lleve a cabo esta misión porque se rumorea que el señor feudal está planeando resurgir a los Anbu Raíz, él es un admitido seguidor de ese maldito de Danzo.


-Ese maldito, después de años muerto, sigue dando problemas – dijo Sasuke apretando sus puños. Detestaba los ideales de aquel hombre y si alguien quería continuarlos, él se encargaría de detenerlo.


-Ahora entiendes por qué quiero que seas tú el que haga esta misión. Es posible que haya enviado a su hija para conseguir algún tipo de información, y como la mujer es extremadamente bella no le será difícil conseguir lo que se propone- Naruto volvió a entregarle el pergamino.


-Son seis meses… - Sasuke leyó nuevamente el pergamino, volvió a leerlo y la última parte le llamó la atención mirando al rubio.


-Si, se lo que estás pensando… debes hacerlo – Sasuke dudó un momento pero finalmente asintió, Naruto tenía razón, era necesario.


-Bien, ella se llama Keiko Fujimori, debes encontrarte con ella mañana en las puertas de la Aldea, ya sabes el rango de esta misión. Te deseo suerte – dijo el Rubio con una sonrisa zorruna.


Sasuke se dio media vuelta y fue rumbo a su casa.
Entró y notó que su esposa aún no llegaba del hospital, salió a la parte de atrás de su casa y se sentó a descansar.


-Estoy en casa – escucho a uno de sus hijos, su voz estaba extraña, era Shisui, si bien él nunca había sido eufórico, en esta ocasión estaba más serio de lo normal.


-¿Un mal día? – escuchó a su padre desde el patio y fue a sentarse junto con él, por un momento Sasuke recordó cuando él y su hermano Itachi se sentaban en la parte de atrás de su casa a charlar.


-si… más bien un fastidioso día – Dijo un tanto molesto el pequeño de cabellos rosas.


-ya veo…¿y tu hermano? – preguntó Sasuke.


-Se quedo en la academia practicando un poco más, dijo que no tardaría… papá ¿puedo preguntarte algo? – Dijo Shisui mirando los peces de la pequeña fuente que había en su casa.


-¿Qué es? – Dijo su padre.


-¿Por qué las niñas son tan fastidiosas?... es decir, me acosan a diario, no me dejan en paz y cada cosa que hago me la celebran como locas, lo mismo pasa con Itachi pero a él parece no importarle. Y hay una que supera con creces al resto, es como si ella besara el suelo por el que yo camino. Es tan molesta – exclamó el niño mientras tiraba una piedra al agua. Sasuke lo observó un tanto sorprendido, entendía perfectamente a su hijo y la molestia que sentía, pero no sabía cómo aconsejarlo en algo así.


-Solo ignóralas, eso hacía yo a tu edad – fue lo único que se le ocurrió decir en ese momento a su padre.


-Sabes, mamá dice que yo soy muy parecido a ti en actitud, es por esa razón que sabré exactamente cuándo encontraré una niña que me interese- dijo convencido el chico.


-¿eh? ¿Y cómo lo sabrás? – preguntó un tanto extrañado el Uchiha mayor.


-Porque soy igual a ti, entonces como tú te enamoraste de mamá, yo encontraré a una chica igual que mi madre, a puesto que ella era tranquila, no besaba el suelo por el que pasabas y no te fastidiaba? – Sasuke lo miró y un tick se apoderó de uno de sus ojos recordando a la Sakura de esa época.


- ¿Verdad que mamá era así? – Preguntó muy convencido el pequeño. Sasuke carraspeo.


-Pues… s.. si – Mintió el Uchiha.


-Creo que no estás en edad de conversar estas cosas, Shisui –Dijo una pelirosa que había escuchado gran parte de la conversación.


-Mamá, lo siento, es solo curiosidad… iré a cambiarme –Shisui se fue raudo a su habitación y Sakura se sentó junto a Sasuke.


-Así que yo era tranquila ¿eh? – Dijo Sakura sonriendo a Sasuke.


-¿Qué querías que le dijera? Si le decía que tú eras la más fastidiosa de todas, el pobre quedaría con un trauma al saber lo que le espera – dijo Sasuke un tanto divertido.


-¡Oye! Yo no era fastidiosa – dijo dándole un leve golpe en su hombro.


-Eras mi fan número uno, no puedes negarlo- le dijo con una seductora sonrisa a su esposa.


-Eres un idiota – dijo ella fingiendo enojo.


-Y tu una verdadera molestia – se acercó a ella y besó su mejilla, ella se sonrojó.


Después de que Itachi llegara, Sasuke fue con ambos a entrenar al bosque, sus hijos habían mejorado considerablemente, pero la ventaja que tenía Shisui por sobre Itachi también se estaba incrementando. Esa tarde decidió que ya era tiempo de enseñarles el jutsu característico del clan para que comenzaran a practicarlo.


-Bien ¿aprendieron las posiciones de manos? –Ambos asintieron – ‘¡Katon! Gokakyuu no Jutsu’ -
Sasuke hizo una gran bola de fuego y ambos niños quedaron sorprendidos.


-Ahora inténtenlo ustedes, recuerden que deben acumular el chakra en el pecho – Ambos chicos lo intentaron y la sorpresa fue grande al notar que la bola de Itachi era más grande que la de Shisui, si bien Shisui era hábil en casi todo, había una cosa en la que Itachi lo superaba y eso era el control de chakra. Sin duda una habilidad que heredó de su madre.


Después de un arduo entrenamiento ambos chicos llegaron exhaustos por lo que se dieron un baño, cenaron y se fueron a dormir.


-Los noté muy contentos, ¿fue un buen entrenamiento? – preguntó Sakura a su marido.


-Si, lo fue. Shisui supera en muchas cosas a Itachi, pero Itachi a diferencia de Shisui, heredó tu habilidad en control de chakra – dijo el Uchiha en un tono seco.


-¿Sucede algo? Estás más serio de lo normal – preguntó Sakura a Sasuke mientras ambos se preparaban para dormir.


-No es nada, solo estoy un poco cansado, buenas noches – Le dio un casto beso a su esposa y se acomodó para dormir.


Sakura apagó la lámpara y también se dejó vencer por el sueño.


Al día siguiente, Sasuke fue temprano a las puertas de la Aldea para esperar a la hija del Feudal, no le agradaba en lo más mínimo la misión que le había encomendado Naruto, no era para nada de su interés ser escolta de una mujer, pero de cualquier forma debía descubrir con qué fines venía la muchacha.


Luego de unos quince minutos de espera la mujer llegó escoltada por guardias de su padre, se puso frente a él y se quitó el sombrero de su capa, Sasuke se vio impresionado por unos instantes, Naruto le dijo que habían rumores de que la chica era guapa, pero esa descripción se quedaba corta, ella era una verdadera belleza, él no acostumbrara a fijarse en ese tipo de cosas pero fue imposible para él pasar por alto los atributos de aquella mujer, era alta, mucho más que Sakura, tenía un largo cabello color marrón y unos ojos de un tono violeta bastante exóticos, y una figura que volvería loco a cualquier hombre, su busto era grande, sin embargo ella irradiaba delicadeza y también una innata sensualidad.


-Buenas tardes, Soy Keiko Fujimori, tu debes ser Sasuke Uchiha ¿verdad? He oído hablar mucho de ti. Ansiaba conocerte – dijo ella dando a conocer su melodiosa voz.


-Si, será mejor que nos vayamos, te llevaré a la posada que el dob… el Hokage dispuso para ti – Dijo Sasuke con su característica seriedad.


-Pues adelante… ¡Vamos! – Dijo Keiko colgándose de su brazo derecho, Sasuke iba a apartarla, pero finalmente decidió no hacerlo, tal vez esa misión podría ser interesante.


Ese día en el bosque Itachi estaba entrenando de manera ardua, le frustraba que su hermano siempre le ganara en las peleas individuales que hacían en la academia por lo que estaba dispuesto a esforzarse más y más.


-Nunca darás en el blanco con los kunais si tienes esa posición – dijo la voz de Sarada desde un árbol y luego saltó hacia donde estaba su hermano menor.


-Hermana! ¿Cuándo volviste de la misión? – Preguntó el pequeño.


-Hace unas horas, fui a dejar el reporte al séptimo y ahora iba rumbo a casa cuando te vi, ¿necesitas ayuda con eso? – le preguntó Sarada.


-Hermana, quiero volverme más fuerte, papá siempre entrena a ritmo diferente conmigo, y Shisui cada día me saca más ventaja… somos mellizos, a veces no entiendo por qué tanta diferencia – dijo en tono desanimado el pequeño.


-No te frustres, a veces estas cosas pasan, al menos papá te ayuda en tu entrenamiento, yo de niña jamás entrené con él, así que aprovecha sus enseñanzas. Quizás Shisui aprenda más rápido pero te aseguro que tu eres tan capaz como él, pero debes esforzarte más – intentó animarlo su hermana.


-Pero yo quiero que papá se enorgullezca de mí, yo se que él está profundamente orgulloso de ti y también de Shisui.


-Itachi, créeme… papá también está orgulloso de ti… ¿Sabes? mi papá siempre me dice que tío Itachi siempre era más fuerte que él, siempre iba un paso más adelante… sin embargo, él entrenó mucho hasta conseguir igualar su poder – le contó Sarada a Itachi.


-¡pero si papá es el más fuerte de todos! ¿Tan poderoso era nuestro tío? – preguntó impresionado el pequeño de ojos verdes.


-Yo no lo conocí, pero papá dice que él era el más fuerte y noble de todos los shinobi, el séptimo también me lo dijo, y también me dijeron que él fue un valeroso héroe de nuestra aldea, y tu llevas su nombre y por tus venas también corre su sangre, así que no te deprimas pequeño hermano, inspírate en nuestro tío. Sé que llegarás muy lejos – Agregó Sarada dándole un toque en la frente.


-¡tienes razón! No se diga más, seré tan fuerte como lo fue Tío Itachi, ahora entrenemos – dijo el pequeño con mucho entusiasmo y Sarada asintió feliz y comenzó a entrenar con él.


Por otra parte en la aldea, Sasuke llevó a Keiko a la posada donde se alojaría durante esos meses.


-Entonces mañana iremos a ver al Hokage no es así – dijo ella aún sujetándolo del brazo.


-Si, vendré por ti temprano, debes estar lista – agregó Sasuke.


-Perfecto, ¿crees que después de eso me puedas mostrar la aldea o quizás llevarme a comer a algún sitio? – le dijo ella acercándose más a él.


-ya veremos, nos vemos – dijo el azabache y finalmente se fue.


-Vaya, que suerte tiene que Sasuke sea su escolta – dijo la recepcionista de la posada que había escuchado lo que hablaban desde que llegaron al lugar.


-Si, es un hombre muy apuesto y misterioso – le contestó Keiko a la recepcionista.


-Y uno de los mejores ninjas junto con el Hokage, lástima que ya esté casado – dijo con decepción la muchacha de no más de 25 años.


-¿Está casado? – Preguntó sorprendida.


-Si, pero he escuchado que no está interesado en ella, ya que el siempre se va de misión por largas temporadas, incluso una duró cerca de once años – le dijo la muchacha.


- Que interesante... Muchas gracias por la charla.


La recepcionista siguió en lo suyo y Keiko no podía dejar de sonreír, estaba segura de que tarde o temprano Sasuke caería a sus pies, estaba decidida a conquistar a ese hombre, siempre conseguía lo que se proponía y esa no sería la excepción.


Sasuke fue a la oficina de Naruto a decirle que su misión había comenzado con éxito y que traería a la hija del feudal ante él al día siguiente.


-Entonces, ¿son ciertos los rumores de su belleza Sasuke? – preguntó curioso el Rubio.


-Mañana la verás y podrás sacar tus conclusiones – dijo Sasuke.


-Teme, solo dímelo y ya! – insistió Naruto.


-¡Hmp! – dijo su típico monosílabo cabreando a su amigo. 


-Bien, solo procura ser cuidadoso, ella no debe saber que la estamos investigando Sasuke y tienes prohibido utilizar tus ojos para sacarle la verdad – dijo Naruto mirándolo serio.


-¿por qué? Sería más fácil y acabaríamos de una vez con esta tontería – le dijo Sasuke molesto.


-ya te dije que debemos ser sutiles, nadie debe sospechar nada, Teme. Solo hazme caso – Naruto lo miró y Sasuke asintió de mala gana – ah y por cierto… nadie debe saberlo, Sasuke – agregó.


-¿Desde cuándo yo soy un bocazas, Dobe? Si mal no recuerdo ese eres tú – contestó Sasuke.


- Teme, yo no soy un bocazas. Como sea, nadie debe saberlo y eso incluye a Sakura-Chan- Sasuke solo miró a Naruto y asintió con un gesto.


-Ah otra cosa, desde hoy Sarada es líder de un escuadrón anbu – le informo Naruto a su amigo.


Sasuke automáticamente recordó a su hermano y también recordó que los sueños de Sarada eran los mismos que los de Itachi, solo esperaba que el resultado fuera diferente y él se encargaría de que fuese así. Cuidaría a sus hijos del destino de los Uchihas aunque eso le costara la vida.


El Uchiha llegó tranquilamente a su casa, observó que su esposa iba de un lado a otro en la cocina preparando la cena, recordó que Naruto le pidió que no le dijera nada sobre su misión con la hija del Feudal y un sentimiento de culpa se apoderó de él. Jamás le ocultaba nada a Sakura, ella era la única persona en el mundo en la que él confiaba ciegamente, desde niños él le contaba cosas que nadie sabía, a veces ni él mismo era consciente hasta que ya le había contado todo.


*Flashback*


Estaban en el campo de entrenamiento tratando de conseguir los cascabeles de Kakashi. Era el primer desafío que tenían como equipo y Sasuke había ayudado a Sakura a volver en sí luego de caer desmayada al verlo enterrado solo con la cabeza fuera de la tierra.


- Yo soy el único que puede destruir a esa persona – dijo Sasuke sin pensar.


- ¿Qué?, ¿Quién?, ¿Hablas del sensei? – preguntó Sakura confundida.


- Ese día, yo estaba llorando… – continuó Sasuke.


- ¿Cuándo estabas llorando? – Sakura aún no entendía lo que Sasuke le decía.


- Ese fue mi… - agregó él pero no terminó.


- ¿Qué?, ¿Pero qué te pasó? – preguntaba Sakura a espaldas de Sasuke, automáticamente ella recordó el día que se presentaron y Sasuke mencionó que quería destruir a alguien.


- Yo soy un vengador y eso significa que debo ser más fuerte que mis rivales. Necesito el entrenamiento, no hay lugar a contratiempos – Sasuke no tenía por qué decirle esas cosas a Sakura, pero sin embargo lo hizo, no sabía por qué, pero algo lo impulsó a contarle esos pequeños detalles a ella, detalles que nunca se los había mencionado a nadie.


*Fin flashback*


Sakura se percató de la presencia de Sasuke y lo saludó con una cálida sonrisa volviéndolo al presente, él se sentó en la mesa mientras ella le servía la cena.


- ¿Todo bien con Naruto? – preguntó ella.


- Si, por muy Hokage que sea sigue siendo un idiota – dijo Sasuke en tono de broma, Sakura solo sonrió por el comentario y se sentó a comer junto a él. Amaba estar en compañía de su marido, eran momentos que llenaban por completo su corazón. Él y sus hijos eran la razón de su existencia.

Notas finales:

Continuará...

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