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Digimon Imperium por ChaosFist

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Notas del fanfic:

esta historia trata de un punto de vista sobre la formula que solemos ver comunmente en la historia de digimon, pero tomado de un punto de vista ligeramente diferente.

Notas:

“¿Qué es un cínico? Es un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada”.

oscar wilde

universo ???

Por donde lo vieras la escena era icónica, igual que hace tantos años, cuando tan solo eran ocho niños con el destino del mundo digital y del mundo humano en sus hombros, enfrentaron a Apocalymon para finalmente salir victoriosos.

pero la situación era completamente diferente esta vez…

Taichi Yagami, líder de la anterior generación de niños elegidos, al crecer se convirtió en un diplomático entre el mundo humano y el digital, su compañero era Agumon.

en sus 39 años, pereció junto a su compañero Wargreymon, fueron los primeros en caer con valor.

Yamato Ishida, amigo y rival de taichi, junto a su compañero gabumon fueron el primer dúo de humano y digimon en convertirse en astronautas… cierto individuo dice que le robó su interés amoroso a Taichi.

A los 39 años, fue el segundo en morir, pocos segundos después de que Taichi cayera, junto a metalgarurumon intentaron defender a sus amigos.

koshiro izumi, el cerebro del equipo, junto a su tentomon eran parte vital del equipo de investigación sobre el digimundo, en su adultez fue uno de los que estuvo más cerca por descubrir la tragedia que se avecinaba sobre su universo, por desgracia actuó demasiado tarde.

a sus 38 años, murió tercero junto a Herculeskabuterimon intentando proteger a mimi de un ataque mortal, incluso con su inmenso conocimiento no fue capaz de salvar a nadie.

Sora Takenouchi, el corazón del grupo, ella y biyomon tenían un intenso afecto por todo su grupo, se convirtió en una famosa diseñadora de moda reconocida internacionalmente por su kimono.

A sus 39 años, murió poco después de ver a su esposo y amigo de la infancia morir, ella lloró en sus últimos instantes mientras contemplaba con impotencia como no podía defender a ninguno de sus amigos y familia, mucho menos cuando Phoenixmon murió defendiendola.

Mimi tachikawa, la más inocente y pura del grupo, incluso en sus años de adultez siempre tenía esa pizca de su juventud que tanto la caracterizó, junto a palmon formaron un canal de cocina internacional.

a sus 38 años, murió en completa desesperación luego de ver como koshiro y rosemon trataron de protegerla, hasta sus últimos momentos siguió diciendo a sí misma que esto no podía ser cierto, como una niña que no puede creer la realidad que está ante sus ojos.

Joe kido, el mayor de su generación y el más sincero de todos, el primer doctor del mundo digital en toda la historia humana, junto a gomamon siempre fueron una parte esencial para el resto del grupo, incluso en sus momentos de mayor pesimismo.

a sus 40 años, murió sonriendo, intentando calmar a mimi con una mentira mientras vikemon intentaba comprarles tiempo. sus últimas palabras fueron, todo estará bien.

takeru takaishi, el hermano menor de yamato y uno de los dos niños elegidos en ser elegido para dos generaciones, desde sus ocho años fue aquel que más creció como persona desde sus días de niño llorón hasta aquel que posiblemente era el auténtico líder de la segunda generación, como también uno de los que tenía los lazos más fuerte con su digimon, patamon.

en sus 36 años, fue quien jamás se rindió, hasta los últimos momentos de su existencia sobrevivió para ver el final de todo, junto a seraphimon, ellos mantuvieron viva la esperanza hasta sus últimos alientos.

hikari yagami, la última elegida de su generación y cuya luz era comparable al poder de la esperanza que takeru portaba consigo, gatomon y ella tuvieron unos inicios complejos, pero al final de su primera aventura resultaron ser inseparables, ella también fue parte esencial como elegida de la siguiente generación de niños elegidos.

en sus 36 años, ella fue la última en jamas aparecer al momento de librarse la batalla final, la presencia de ophanimon se sentía en todo el digimundo, sin embargo, jamás pudieron dar con ella hasta el final.

siete de los ocho niños elegidos habían llegado para combatir en medio del espacio digital, cada quien con su vida, se vieron obligados a volver una última vez para enfrentar a un mal supremo proveniente de una dimensión más allá de las conocidas.

y todos juntos, fueron derrotados.

flotando en medio de lo que parecía ser un universo repleto de estrellas, se encontraba un trono formado de los restos de un shoutmon x7 modo superior, a su vez que el asiento dorado se encontraba rodeado por un anillo de digimons, quienes orbitan todos estos con una gran aguja negra enterrada en sus espaldas y ojos rojos, ninguno demuestra emoción alguna.

Aquella figura que se encontraba sentada en el trono, no era como ningún digimon jamás antes visto, porque ni siquiera uno para empezar.

lo que yacía ahí sentado era un hombre de gran estatura, envuelto en una gran armadura metálica que cubría todo su cuerpo y no dejaba ninguna abertura para sus ojos o boca, sin embargo, encima de esta misma portaba un gran traje negro de formas extrañas, casi como una tunica.

y encima de su cabeza flotaba una enorme corona de energía en forma de un sol azul.

pero lo que más destacaba por sobre todas las cosas, eran los símbolos en medio de su pecho, pues eran un enorme sol partido por la mitad, el cual brillaba con una energía azul.

con una mano apoyada en su barbilla, observa de forma penosa a los niños elegidos que flotan muertos frente a su trono.

no hay gotas de sangre o cadáveres en estados horribles… sino cuerpos que lentamente se están desintegrando en datos.

-¡Seraphimon!-

ante el comando de takeru, el ángel de doce alas en armadura, se levantó por encima del emperador mientras invoca siete astros entre las palmas de sus manos, con los que ataca usando cada pizca de su poder que le quedaba

-¡LOS SIETE CIELOS!-

Cada astro era un sol miniatura de un tamaño mínimo comparable al de un edificio de 30 pisos, y sin embargo.

-alto- con un simple movimiento de su mano derecha, el emperador detiene las esferas a unos metros de tocarlo, para luego simplemente cerrar su mano y con ello, los siete astros se desvanecen como si nunca hubieran estado.

Takeru no dijo nada, su sorpresa no fue ninguna, esto ya lo había visto varias veces, y sin embargo pensó que al menos ahora podría tomarlo con la guardia baja.

-mira como tu universo cae elegido, tus amigos han muerto y aquellos a los que deseas proteger son reducidos a menos que polvo si es que no se convierten en parte de mi ejército-

su voz no era humana, cada palabra que aparecía en la mente del último elegido tomaba la entonación de un ruido metálico, algo que parecía más un fenómeno natural como el viento que una persona.

-Nadie se iba a inclinar a ti, no importa cuánto bien prepares tus argumentos, los digimon y humanos no son cosas que puedas utilizar a tu voluntad- le responde takure con una mirada llena de determinación.

-Nunca pedí a nadie que se inclinase ante mí, no necesito pedirles nada porque al final del día, son ellos quienes se unen a mi causa, ¿o me dirás que no notaste que gran parte de sus hijos de repente desaparecieron? incluso ahora mismo deberías notar que falta uno de ustedes ocho.... ¿o me equivoco?-

takeru estalla de inmediato.

-¡tú los manipulaste! llenaste sus mentes y corazones de mentiras-

-y tu me diste la razón-

Aquellas palabras soltaron una breve confusión en el último elegido.

-no te hagas el inocente, todo esto es tu culpa, es y siempre lo ha sido, la última de ustedes sabia que no tenían forma alguna de vencerme, podríamos haber hecho esto de otra manera, no tenía porqué terminar en una masacre, pero tu egolatría esperanza e ideas de que podrían triunfar sobre todas las cosas, los llevó a la ruina-

en ese instante seraphimon es atrapado por una esfera de energia invisible.

-¡Seraphimon!- grita su compañero

-muerte digievolutiva-

y en ese preciso instante, el digimon ángel es reducido un dígito a la vez a su forma novata, convirtiéndose de nuevo en patamon.

-ese…es la técnica de apocalymon-

takeru jamás podría olvidarla, aquella habilidad que fue usada hace tantas décadas para forzar a cada uno de los compañeros de los elegidos a volver a sus formas novatas, sin embargo, en aquella ocasión lograron revertir los efectos gracias a algo, un poder… que hoy en día ya no está.

-crecer duele, ¿no es así? muchas veces me pregunto algo…-

el emperador se levanta de su trono y da un paso al frente en medio de aquel vacío universal. el digimundo y mundo humano a la vez tiemblan ante su presencia.

-si hubieran sabido la clase de poder que tenían en aquel entonces…-

levanta su mano hacia una parte del universo.

-¿lo habrían entregado?-

su cuerpo entonces brilla, resplandeciente con múltiples emblemas, los mismos emblemas que hace décadas Takeru y el resto de los niños elegidos usaban como fuente para evolucionar a sus digimon.

un poder que tuvieron que entregar para mantener protegido al digimundo. y que ahora, estaba alimentando como fuente de poder al que los destruirá. un aparato extraño, un digivice aparece en una de sus manos, uno que takeru es incapaz de reconocer.

y todo lo que escucha es.

-Digixross-

y entonces, las dimensiones se hacen pedazos, en cada pequeño rincón del digimundo, sus habitantes, los digimon, tanto tuvieran compañeros o no, eran atravesados por una energía oscura que los atraía hacia donde el emperador había apuntando con su digivice.

los digimon gritaban de miedo o confusión, no sabían que sucedía en lo más mínimo, sin embargo, en cuanto chocaban entre sí al ser atraídos, se mezclaban de una manera forzada en una masa negra. cada ser vivo en el digimundo estaba siendo fusionado por la fuerza en algo que no debería existir. y en el proceso, el sufrimiento de estos era inconmensurable.

takeru abrazo con fuerza a patamon, no queriendo dejarle ir en caso de que también fuese atraído por la enorme masa de oscuridad.

-aparece, apocalymon-

entonces, ante el comando del emperador, los millones de digimon fusionados a la fuerza, se transforman en aquel digimon que hace varias décadas los niños elegidos destruyeron en un esfuerzo combinado.

-no te preocupes, no es el que ustedes derrotaron, es una mera copia que le rivaliza en poder, sin embargo carece de una mente propia, suficiente para mis propósitos-

el emperador vuelve a sentarse en su trono mientras hace aparecer un enorme portal debajo de su enorme maquinaria.

-apocalymon, autodestruyete-

Takeru entonces mira con horror como el recién nacido apocalymon comienza a juntar cantidades inmensurables de energía, a su vez que se va transformando asi mismo en una esfera de luz la cual se encoge poco antes de expandirse de golpe.

El último niño elegido y su compañero son engullidos por la luz del big bang de apocalymon, quien en cierta forma finalmente termina aquello que inició su predecesor tantos años atrás. en poco, todo el digimundo es consumido por la luz blanca de la destrucción, más sin embargo, no quedaba ningún digimon ahí para ser consumida por esta luz.

Una vez la luz destruye todo el universo digital, entra de golpe al universo real, reduciendo la tierra a una explosion blanca, que rápidamente consume el resto de su universo, finalmente regresando todo a la nada.

 

Universo Prime

punto de vista del emperador

 

patético… incluso con lo lejos que habían llegado en su civilización, siguen malgastando sus derechos.

¿Quieren saber porque siempre son los niños los que son elegidos para salvar al mundo en cada realidad?

porque se les pueden utilizar como a cualquier otro, y ninguno de ellos es capaz de entender la clase de potencial que verdaderamente poseen.

y cuando ya no se les necesita más, cuando su función de proteger el mundo ha sido cumplida, sólo entonces se les regresan al mundo real, se les arrebatan sus digivice y les separan de sus compañeros. viven vidas miserables, sin darse cuenta de la verdad universal…

pudieron ser dioses…

en cada universo creen que la mejor solución yace en salvar al mundo, ¿pero para qué?

si tienes el poder para crear dioses, para controlarlos y hacerlos más fuertes, ¿en qué te convierte eso?

si todo lo que haces es usar tu poder para devolver las cosas a como eran antes, no solo mantienes las cosas buenas, sino también las malas.

yo quiero cambiar eso, cada sistema corrupto, cada mundo sin control que no tenga salvación o se someta a mi palabra, y si no pueden ser convencidos por la palabra, entonces serán destruidos.

-mi señor, la conquista fue un éxito, tenemos a más de 3 millones de nuevos reclutas, ya pronto se les serán asignados al administrador delta para su reacondicionamiento-

-excelente-

regreso triunfante a mi dimensión, la dimensión que salve bajo los engaños de Gennai y los otros, para luego someterla bajo mi dominio una vez mis ojos fueron abiertos.

rodeado entre los muros de mi palacio, soy recibido con un millar de mis guardias personales, quienes se arrodillan a los lados del camino, uno tras otro en honor a su emperador y dios.

niños que escucharon mi palabra y crecieron bajo mis ideales, convirtiéndose en fieles soldados a quienes compartí una fracción de mi poder y conocimiento.

finalmente en casa, me permito descansar junto a mi trono en el corazón de mi imperio, donde mi mente se vuelve uno con mi mundo, para protegerlo, para descansar, para recuperarme hasta el momento en que otra dimensión requiera mi presencia en este.

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