Fanfic Es
Fanfics en español

Tú amante hoy....pero ¿mañana? por deseo de luna

[Comentarios - 4]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +

Notas del fanfic:

holaaa espero les guste esta historia :) 

Notas:

hola me darian recomendaciones para el nombre de la historia, no se me ocurre nada

Nos besamos otra vez aun y cuando habíamos dicho que el anterior era el último de ese día. era imposible, desde que nos besamos la primera vez, desde que hicimos el amor por primera vez, desde que nos vimos por primera vez… simplemente era imposible separarnos. más que deseo por el otro, era amor… aunque fuera únicamente de mi parte, esto era un profundo y tangible amor y cuando el amor esta presente la distancia parece interminable

Gruño en mi boca mientras mordía mi labio inferior buscando que abriera aún más mi boca para explorarla, como si los miles de besos que ya nos habíamos dado no fueran suficientes y siempre encontraba algo nuevo en ella. le concedí el acceso gustosamente, después de todo yo tampoco jamás me cansaba de esto. Me tomo con fuerza de la nuca con una mano y con la otra fue bajando lentamente y gemí en su boca al sentir su mano meterse en mi falda, lentamente por debajo de mi ropa interior y meter dos dedos de un movimiento a aquel lugar que quemaba por su tacto, comenzó a meter y sacar, meter y sacar mientras jugaba con el clítoris que conocía mejor que su propia empresa. mis piernas temblaban quería más. Mas que caricias candentes que no me llevarían a nada realmente.

Lo empuje a su silla que fue rodando con él hasta el ventanal a su espalda; daba vista a la gran ciudad y su imponente imagen esperando a ver qué haría ahora era para mi simplemente irresistible, mordí mi labio antes de sentarme a horcajas sobre él y ser yo esta vez la que explorara su boca, desatando su corbata en el proceso… comencé a rosar nuestros cuerpos con las prendas puestas, ya estaba más que húmeda lista para recibirlo y quería hacerlo, tenía que …

-ka…..

-shhhh- susurre contra sus labios antes de terminar de retirar la corbata y dejarla sobre el escritorio y morder lentamente su cuello, sin dejar marcas de lo que le hacía- no pienses y solo disfruta.

Aun así, excitado y jadeante me sostuvo de los brazos con fuerza para que me detuviera y verme a los ojos, estaban dilatados y brillantes por el deseo, podía sentirlo bajo mi falda rosándome; ya estaba duro y listo para que yo lo recibiera; pero parecía decidido.

-mi hija me está esperando en casa – junto las cejas, sabias que el mismo quería quedarse conmigo y no ir con ella, ni su esposa. – le prometí que la ayudaría con su proyecto de ciencias, cumplido con su horario he incluso durmió la siesta para que cuando llegara hoy y  …

Me acerqué y mordí su labio mientras hablaba; aun y cuando me sometía con su fuerza para alejarme sabía que no podía hacerlo por completo

-lo sé – le sonreí y me puse de pie para ir a mi escritorio fuera de su oficina regrese 2 minutos después-desperdicie mi almuerzo en esto- le mostré la maqueta del sistema solar y la deje sobre uno de los archivos- solo debes llegar y pintarla con ella, no les tomara más de 1 hora, eso quiere decir que tengo 2 para mi… pero como sé que eres un buen padre te regalo una hora y media con ella a cambio de 30 minutos más de tu tiempo, solo para mi… sin que pienses ni en ella ni en tu mu…

No me dejo terminar se había puesto de pie y llegado tan rápido a mí que cuando me levanto y me puso contra la pared apenas y pude abrazarlo con las piernas escuchando como se rasgaba mi falda debido al brusco movimiento, lo tome del cuello y mientras lo besaba y lo abrazaba y el comenzaba a darme pequeñas estocadas aun con la ropa puesta, los siguientes minutos eran míos, me los había ganado y él me los iba a dar hasta el último segundo, comenzó a intentar bajar mis pantaletas y al no poder hacerlo en esa posición me cargo hasta el escritorio donde me dejo y las retiro de un rápido moviente y me hizo abrir las piernas antes de retroceder y disfrutar la vista… su vista preferida.

Deje abierta las piernas, la vista nocturna a nuestra espalda vista desde el ventanal, mi ropa desordenada y mi sexo expuesto, no importaba las veces que lo hubiera visto ya, sabía que nunca se cansaba de eso, su entrepierna me lo decía. Sonreí mientras abría más las piernas invitándolo a tomarme.

Llego en dos zancadas a mí y me beso, fue bajando sus besos por mi pecho aun con la blusa puesta y la fue aflojando en el camino sin quitarla, hasta que llego a mi sexo y le dio el primer beso, gemí ante eso y temblé completamente, lo necesita adentro y él lo sabía, sonrió, otro beso… y otro esta vez con lengua incluido. No podía más lo necesitaba ya.

Pero no me complació y al contrario comenzó a torturarme con sus besos y lamidas, suaves luego intensas y luego suaves. hasta que llegue a un orgasmo.

Aprete su cabello mientras él seguía besándome y torturando sin dejarme terminar de procesar lo anterior y yo me recostaba en el escritorio para darle todo el acceso posible, sus dedos y su lengua al mismo tiempo me consumieron y aprete con más fuerza mientras dibujaba una o con mi boca intentando no gritar, llegué al segundo orgasmo lleno de más espasmos que el anterior casi, casi pude ver todo blanco debido a la intensidad de esta vez

Complacido volvió el mismo camino de besos hasta mi boca donde se concentró y solo escuche su cierre bajar para entrar en mí de una estocada que me lleno por completo y ambos gemimos el nombre del otro.

-te quedan 10 minutos – dije con un jadeo sin querer, pero era una mujer de palabra. Eso era lo que lo había atraído a mí en primer lugar y no iba a perderlo-  a ver que logras en ese tiempo.

Me sonrió, él sabía que yo quería más, quería que me llenara por completo toda la noche, pero también sabía que no podía hacerlo, los dos teníamos palabra y así como yo había dicho que solo tomaría 30 minutos de él, él había prometido a su hija que haría ese dicho proyecto con ella.

-hare lo que pueda- me susurro con voz gruesa al oído mientras me estocaba con más fuerza y yo me aferraba a los papeles del escrito, no podía dejarle marcas en la espalda, no esta noche al menos, sabía que si llegaba a casa y terminaba temprano el proyecto que ya había hecho por él con la pequeña su mujer iba a querer sexo…. Y por obvias razones no podía darme el lujo de marcarlo como me gustaba entonces.

Con ella tenía sexo…conmigo hacia el amor…yo lo sabía…. Pero ella no.

10 minutos después llegue al orgasmo y nos separamos, me acomode la falda y la blusa y luego lo ayude a él con su ropa, note mi labial en el cuello de la camisa…mi error.

-quítatela- dije desabrochándola nuevamente el me vio confundido- cometí un error, tiene labial- admití de mala gana y me separé para ir al archivo donde manteníamos un cambio de ropa de los dos. Claro la mía escondida al fondo, saqué otra camisa blanca y se la di

Me la recibió y beso mis labios antes de terminar de quitársela y dármela para que la mandara a la tintorería, algunas veces me daban ganas de no decir nada y dejar que su esposa comenzara a darse cuenta de las cosas, pero siempre recordaba mi lugar, sabía que él nunca me lo diría, pero era su amante, ese era mi puesto y no iba a cambiar hasta que yo diera un paso…fuera para luchar o bien para abandonarlo…aun me debatía cual valía la pena realmente.

 -¿Te llevo a tu casa?- me ofreció, sabía que era una lucha en su interior y sonreí con los ojos brillantes… como lo amaba y estos detalles eran los que no me dejaban decidir que hacer con esta relación.

-me encantaría- vi la hora en mi muñeca- pero se supone que justo a esta hora terminaba esa última reunión, si tardas más sabrán que no fuiste directamente después y ya sabemos cómo se pone tu esposa cuando no vas directo a ella.

-la reunión con los Shimts.,,

-la pase a mañana al almuerzo, en el restaurante francés de siempre. Es un negocio hecho después de todo.

-eres la mejor- tomo mi barbilla y me beso dulcemente – tan perfecta como siempre Rin.

-vamos largo- dije con una sonrisa mientras le daba su portafolio- yo arreglare todo aquí

-te veo mañana

-claro.

Y sin decirme nada más se fue, me recosté en el escritorio y suspire, mi vista viajo a mis pantis en el suelo y me agache a recogerlas antes de ponérmelas otra vez y comenzar a arreglar los papeles y el lugar…que era lo que tenía que hacer realmente

Luchar…o abandonarlo…aun no tenía idea.

****

-Llegas tarde- mi prima kagome salió del baño del pequeño apartamento que compartíamos mientras secaba su cabello con una toalla rosa, yo me tire al sofá luego de descalzarme en la entrada.

-tenía trabajo, la oficina de mi jefe era un desastre y tuve que arreglar. Sabes cómo es con el orden.

-pues muy quisquilloso para lo desordenado que es- rodó los ojos antes de tirarse a mi lado- siempre tienes que arreglar su desastre luego de tu horario

-bien dicen por ahí que los desordenados son los más listos- mentí- iré a bañarme.

-¿qué le paso a tu falda?- me pregunto juntando sus cejas

Voltee a ver la pierna rasgada y rodee los ojos

-esto es la consecuencia de no lavar mi ropa en seco como te pedí favor- mentí otra vez- sabes que mis faldas de algodón son delicadas, se rasgó cuando recogía unos archivos que tire esta tarde. Todos me voltearon ver fue de lo mas vergonzoso.

-lo siento- dijo arrepentida- te comprare otra…es solo que

-no te molestes, solo sino puedes ir a la lavandería dime la próxima vez te he dicho mas de una vez que no puedes meterla a lavar con la demás ropa

Y entre al baño cerrando con llave a mi espalda, nunca le había mentido a kagome tanto como lo hacía desde el último año donde ella había decidido que debíamos vivir juntas, pero después de todo, era una mujer puritana que creía en las tradiciones del templo de familia a diferencia mía, jamás me perdonaría. en primer lugar, que tuviera sexo antes del matrimonio y peor aún que lo hiciera con un hombre casado…de por si habían muchas cosas que jamás me perdonaría si abría la boca asi que lo mejor para nuestra relación era esto, si ella quería vivir en la ignorancia por su mente cerrada bueno yo no tenia problema en dejarla ahí.

Me quite la ropa y me vi en el espejo, la marca de los besos en mis pechos, me hicieron reír, yo no lo marcaba cuando sabía que estaría con su esposa, pero en su caso era lo contrario, el jamás me marcaba a menos que fuera a tener sexo con su esposa… pase mi vista hasta el tatuaje de mariposa en mis costillas y vi las pequeñas y sutiles cicatrices que la rodeaban de los golpes con barras de bambú que me había dado el abuelo al saber que me había tatuado como si mi piel fuera de un animal. Me había golpeado tanto que me rompió 3 costillas y marco mi cuerpo aun así me siguió golpeando hasta que unos vecinos lo detuvieron para llevarme a urgencias, y jamás se disculpó o lo lamento incluso cuando volví me obligo a arrodillarme en arroz a rezar para redimir mi pecado.

 Y por eso yo me había ido de casa en cuanto pude…kagome me siguió tiempo después con dos motivos.

El primero, cuidarme como jamás lo habían hecho mis padres o familia

El segundo controlarme para que no saliera más del camino que ella creía era el correcto.

Pero algo que ella jamás entendería era que los padres estrictos creaban a los mejores mentirosos, y yo a diferencia de ella no crecí con amor, crecí por supervivencia y podía seguir viviendo así para siempre.

Me di la vuelta para probar el agua con la mano antes de entrar a la bañera y sabía que ahora lo que se reflejaba en el espejo era mi espalda…jamás me atrevía a verla. Y nunca permitía a nadie hacerlo…ni a sesshomaru.

Sali de la regadera secando mi cabello, kagome estaba leyendo su libro de química en la sala volteo a verme y me sonrió

-aun no terminas exámenes- me senté a su lado para ver sus apuntes, eran un desastre.

-a diferencia tuya apenas pude entrar a la universidad- dijo de mala gana tomando su cuaderno sabiendo que desde ahí comenzaba su problema- tú en cambio ya te graduaste he incluso te ofrecieron una beca para estudiar la maestría cuando tenías 22 años…

-no tengo tiempo para eso- tome sus apuntes- y tú debes concentrarte más cuando el profesor habla. No tienes bien ni siquiera el peso atómico.

-no entiendo como un átomo tiene peso, si es microscópico.

-y yo no entiendo porque decidiste estudiar veterinaria sino sabes ni eso- le di un sape- tenemos la misma edad, pero parecieras menor que yo. Y no lo digo como alago 24 años y sigues en el primer año de la carrera, es momento que reacciones y comiences a esforzarte, si es que quieres realmente trabajar en eso. Pero aun asi aunque cambies de carrera no será un fracaso a menos que tu lo creas…

-lo sé, gracias- hizo un puchero- pero preferiría que en vez de este sermón me expliques, ya te lo he dicho no voy a dejar esta carrera y en vez de darme esta platica me gustaría que me explicaras

-no es hora para eso. Mejor duerme y mañana reviso tus apuntes- vi la hora- pasan de las 11 y yo tengo trabajo temprano y tus clases comienzan a las 10

-¿no haremos oración otra vez?

Suspire y tome sus manos- bien vamos a orar juntas, pero sabes que eso debe ser personal y no debes depender en si yo lo hago o no.

-siento que, si no lo hacemos juntas, tu jamás lo harás.

-déjame a mí con mi fe y vigila la tú la tuya. – le di otro sape- tonta.

Me sonrió y pego su frente a la mía antes de iniciar, suspire… y continúe con ella.

***

-señorita Higurashi- el recepcionista me escaneo con la mirada como siempre lo hacía,

-señor desesperado…digo asqueroso desesperado- rodee los ojos mientras firmaba mi hora de llegada como cada mañana y entraba al edificio, sentía su mirada fulminante contra mía, pero no me importaba. Podría verme como una flor, pero esta rosa tenía espinas y no me gustaba el acoso sexual, ya lo habia reportado dos veces era su decisión si habia una tercera.

Al llegar a mi lugar todos me saludaron, ser la asistente personal del jefe y presidente de la empresa me daba ventajas, como por ejemplos todos buscaban complacerme, para pedirme favores o que hablara de ellos con el señor Taisho y tuvieran oportunidad a un ascenso.

Me respetaban por mi trabajo y que el señor jamás me regañaba y al contrario siempre ponía mi trabajo como ejemplo. Claro, todos ignoraban que además de su asistente en el trabajo lo asistía en otras cosas también. Mas personales y deliciosas, por ejemplo, aunque eso no afectaba mi rendimiento, si llegaba a regarla me iría igual de mal que a los demás… aunque claro eso jamás pasaba sabia trabajar bajo exigencias extremas y sobre todo complacerlas.

-señorita Higurashi- sesshomaru me saludo y yo levanté la vista de la agenda que estaba revisando, solo tuve que verlo para saberlo…

-señor Taisho, ahora le llevo su café y su agenda.

No dijo nada más y entro azotando la puerta, todos saltaron en el piso menos yo, y mande la alerta por el chat de la compañía el jefe venia de mal humor… lo mejor era que se prepararan sino querían que sus cabezas fueran cortadas.

Tome el café que había comprado antes de subir y entre a la oficina luego, cerré con seguro y camine a él dejando el café en su lugar

-tan mal estuvo- deje el formalismo, éramos solo él y yo por fin.

No dijo nada y se puso de pie antes de besarme, correspondí el beso, pero lo detuve cuando trato de desabrochar el primer botón.

-hey no- le pegue en la mano como si fuera pequeño el me vio frunciendo las cejas- sabes que no me gusta que me toques los próximos tres días.

-te deseo. -mordió mi oreja buscando tentarme, me mantuve fuerte, no lo quería dentro mí, ese era su castigo, tal vez era su amante, pero tenía mi orgullo y no me gustaba compartir.

-pero yo ahora no- puse la agenda en medio de nosotros – tienes una agenda, además, si no te apresuras llegaras tarde a todo.

Gruño, pero no de deseo esta vez y me fulmino con la mirada, yo le borre el labial de la boca antes de darme la vuelta y caminar a la salida

-tres días- me pregunto irritado como siempre lo hacía cuando le negaba algo, sabia que sino le gustaba mis reglas podíamos dejar la relación cuando quisiera.

-y si te quejas serán semanas- guiñe un ojo- lo espero en el elevador señor Taisho.

Sin decir ni oír nada más Sali, probablemente estaría maldiciendo o tirando algo mientras aflojaba su corbata, pero no era mi problema, yo no lo obligaba a amarme a mí y seguir con ella, y aunque sabia mi lugar desde un principio...negué con la cabeza antes de tomar mis cosas.

Llegue al elevador y comencé a revisar la tableta en mis manos mientras miraba si podía correr algo hoy y darle tiempo en el GYM cuando estaba asi sino gastaba su energía en algo siquiera yo lo aguantaba y resultaba un verdadero dolor de trasero.

Las puertas se abrieron y choque contra el pecho alguien: levante la vista y abrí los ojos en grande al igual que esa persona frente mia, lo que menos esperaba era encontrarnos aqui

-señorita Higurashi- me dijo con una sonrisa, no pude evitar corresponder

-señor Takeda- abrace el aparato en cuestión – vaya sorpresa

-eso diría yo- me sonrió- y pensar que estaba trabajando aquí, pensé que estaría estudiando en alguna universidad privada o el extranjero.

-la vida de pobres me obliga a trabajar- levante los hombros- ¿Qué le trae aquí?

-vengo a reunirme con el CEO o agendar una cita.

-bueno eso tiene que verlo conmigo, pero hoy lamento decirle que no hay tiempo libre para ninguna reunión extra

-es una pena, pero es un gusto tener que tratar el tema con usted, en cualquier caso

Sonreí a ese hombre nunca le faltada la galantería

-señorita higurashi- sesshomaru hablo a nuestra espalda, ambos volteamos a verlo.

-señor Taisho, le presento al señor Takeda, lamento decirle que tendrá que adelantarse sin mí ya que debo agendar una cita con el caballero

-una cita conmigo o con usted- pregunto apretando los dientes, y yo lo fulmine con la mirada: si aun otro empleado lo hubiera escuchado o siquiera lo viera hubiera notado sus celos de inmediato, definitivamente necesitaba conseguirle ese tiempo libre hoy.

-si se pudieran ambas cosas yo gustoso- dijo el tercero ignorante de los celos del hombre…como siempre igual de ingenuo he ignorante de lo que lo rodeaba, yo le sonreí, me daba ternura su inocencia.

-lo alcanzare luego señor taisho, señor takeda sígame.

Camine a mi escritorio y vi a taisho subir el elevador; antes de anotar la cita le pedí chance a kohaku para mandar un mensaje, me dijo que no habia problema asi que tome el celular y fui al chat de empleados el primero que cometiera un error en la empresa seria despedido y lo mejor era advertíos del humor del jefe

Alerta negra- fue todo lo que tecle y sabía que a más de alguien se le bajo la presión al leer esas dos palabras… después de todo…quien además de mí y el hombre frente mía no le temería a un Taisho molesto; el segundo en cuestión porque su ignorancia de la maldad era grande y creía que el mundo podia resolverse hablando y empatizando con el otro y en mi caso, ya había conocido lo peor de todo. Nada podía inmutarme.

 

Notas finales:

holaa les gusto espero que si edite el cap

Usted debe login (registrarse) para comentar.