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Un comienzo o un final. por Naomi Haruno

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Notas del fanfic:

Chicos, algunos ya habéis leído esta historia pero he tenido que volverla a subir porque cuando estaba subiendo el segundo capítulo, he eliminado la historia sin querer. Soy un desastre con la tecnología. (Carita llorando)

Espero que os guste a los nuevos y disfrutad del segundo capi los que ya la habían leído antes.

He vuelto a publicar todo exactamente igual que antes.

Notas:

Espero que lo disfrutéis.

 

Narra Sakura

Caminé hacia el despacho de la directora del orfanato. Sabía perfectamente lo que Tsunade quería decirme y estaba muy preocupada porque no sabía como enfrentarme a aquella situación. Después de aquella reunión quedaría totalmente expuesta al mundo. Llegué frente a la puerta y toqué suavemente con los nudillos, algo totalmente inusual en mí porque normalmente me comportaba de manera muy bruta.

-Adelante- oí como contestaba la voz de Tsunade

-¿Quería verme?- dije. Observé como tomaba un trago de la botella de sake, su bebida favorita. Nunca iba sin una de esas botellas en la mano

- Sí Sakura, por favor, siéntate-Di unos pasos y me senté en la silla- Sabes de lo que te quiero hablar así que no perdamos el tiempo. Hoy cumples 18 años, la mayoría de edad ¿Sabes lo que eso significa? Tienes que abandonar hoy el orfanato, el estado ya no te puede mantener. Espero que hayas encontrado un sitio dónde vivir, porque sabes perfectamente que una vez que pises la calle tu no podrás recibir ninguna ayuda de nuestra parte. Llevas muchos años aquí y en cierto modo te he cogido cariño pero las normas son las normas y tú te tienes que ir. Tienes 1 hora para recoger todas tus cosas y despedirte de tus compañeras. Un placer Sakura.

-Me apresuraré en recoger mis cosas. Hasta nunca Tsunade- contesté seca como siempre, en cierto modo le tenía aprecio, pero no se lo iba a demostrar, ella no había sido nada emotiva con nuestra despedida y yo tampoco lo iba a ser.

- ¡Sakura!- frené al escuchar su llamado- suerte con la vida.

- Gracias- fue lo único que dije y rápidamente desaparecí de su despachó.

Me encaminé hacia mi habitación a recoger las pocas cosas que tenía. Saqué de un monedero todo el dinero que tenía ahorrado y que había conseguido gracias al trabajo de camarera en el que trabajaba desde los 16 años, y lo guardé en la mochila. Me encaminé hacia la salida sin perder tiempo y sin despedirme de nadie, en el orfanato no tenía amigos porque nunca me había llevado bien con nadie excepto con una niña de la que me hice amiga cuando tenía 13 años pero que lamentablemente fue adoptada.

-¡¡Sakura!!- era el conserje quien me llamaba. Un viejo cascarrabias que a pesar de todo había conseguido ganarse mi cariño, aparte de ser el único amigo que tenía- toma, un pequeño detalle para que no me olvides. Te hecharé mucho de menos pequeña. Suerte con la vida- me abalencé a abrazarlo sin saber que decir.

-Muchas gracias, te hecharé de menos, de verdad- me permití llorar en su hombro durante unos minutos. Él era el único que me había comprendido durante tantos años, era como un padre para mí. Me alejé lentamente y dándole un beso en la mejilla me dirigí a la parada del autobús.

Subí al bus y me fui a la fila de atrás para perderme en mis pensamientos durante un tiempo sin ser interrumpida. De repente me acordé del regalo y lo saqué de mi bolsillo. Al abrir el paquete me encontré con una carta que se notaba desgastada y varias fotos de mí de pequeña. Desconcertada abrí la carta y me puse a leerla buscando explicaciones.

''Querida Sakura

Sentimos mucho no haber podido estar contigo durate tu infancia y tu crecimiento, nos alejamos de ti por tu bien. Si estás leyendo esta carta significa que nosotros ya no estamos en este mundo y que tú has cumplido los 18 años. Ya eres toda una mujer y esperamos que te vaya muy bien en la vida. Coge la llave que te hemos dejado y disfruta de nuestra herencia, hemos dejado todo preparado para cuando llegara este momento.

Perdónanos, con cariño.

Tus padres''

Me permití soltar unas cuantas lágrimas, tenía muchas preguntas y ninguna respuerta. ¿Qué significaba todo aquello? Supuestamente mis padres me habían abandonado en la puerta del orfanato cuando yo tan solo tenía 4 años, no entendía nada. 

Giré la carta para ver si había algo más escrito y me encontré con una dirección: calle Ginza, nº 20(Tokio).

¿Tokio? La verdad es que me estaba encontrando con muchas sorpresas. Tenía que ireme a Tokio si quería conocer el motivo por el que mis padres me abandonaron. 

De repente recordé la llave de la que hablaban en la carta mis padres. Observé mejor el sobre y me encontré con una llave, la guardé en el bolsillo porque por ahora no me servía de nada. Mientras llegaba a mi destino me puse a obserbar las fotos que también venían en el sobre. Eran fotos en las que salía yo con mis padres muy sonriente. La verdad es que no me acordaba de aquella época, yo era demasiado pequeña.

Me bajé del bus y me dirigí a unos bloques de edificios que quedaban enfrente de la parada del autobus. Toqué el telefonillo repetidas veces demostrando  mi nerviosismo.

-¿Quién?- contestaron al otro lado del telefonillo.

-Soy yo, Sakura- escuché el clic de la puerta abriéndose y me encaminé hacia las escaleras porque el edificio no tenía ascensor. Llegué al cuarto piso y toqué la primera puerta que me encontré.

-Sakura-me saludó mi compañera Mitsuni. Era una amiga que trabajaba de camarera en el mismo sitio que yo.

-Hola Mitsuni, ¿Puedo quedarme contigo unos días? Hasta que sepa lo que quiero hacer.

-Claro, sin problemas- me contestó. Ella siempre había sido muy amable conmigo- ven, tendrás que dormir en el sofá, este apartamento es muy pequeño y solo tiene una habitación.

-No te preocupes, llevo años durmiendo en una cama incómoda- Me acomodé en el apartamento y le conté todo lo que me había pasado hoy-creo que me iré a Tokio, quiero descubrir que fue lo que pasó con mis padres.

-Te entiendo, yo haría lo mismo estando en tu lugar. ¿cómo lo harás?

-Buscaré billetes de bus que me lleven a Tokio, cuanto antes mejor

Pasé el resto de la tarde buscando billetes que no se salieran de mi presupuesto, finalmente encontré uno a un precio aceptable.

-Ya he encontrado el billete. Me voy mañana por la mañana muy temprano- le dije a Mitsuni- Gracias por tu ayuda y por todo lo vivido durante todo este tiempo.

-Supongo que esto es una despedida, no nos volveremos a ver-Mitsuni era muy sentimetal- te deseo lo mejor amiga. Sabes que odio las despedidas asi que mañana vete sin despertarme, hasta siempre- Por cierto, te he dejado preparado la ena, está en la cocina.

-Gracias- fue lo único que alcancé a decir antes de que desapareciera.

Al día siguiente desperté muy temprano y me fui sin hacer ruido tal y como había dicho Mitsuni. Me acerqué al bar donde había trabajado hasta ahora para presentar mi renuncia. Me despedí de todo el mundo con laa intención de no volver nunca a ese lugar. Me encaminé hacia la parada del autobus y llegue judto a tiempo para subirme. Durante el viaje estuve dormida para que se padara rápido el tiempo. Finalmente llegué a Tokio.

Tokio, nuevo lugar, nuevas oportunidades.

Continuará

 

 

 
Notas finales:

Ya sé, a lo mejor os ha parecido que ha ido muy lenta la historia y no os ha gustado nada. Os prometo que a partir de ahora se pondrá más interesante, pero esta parte era necesaria para que lo que viene a continuación se entendiera. Espero no averos aburrido mucho. Nos vemos en el siguiente capítulo.

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