Fanfic Es
Fanfics en español

Pokemon Elements por Yami Stark

[Comentarios - 0]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +

Turno 06

 

 

 

—¿Estas segura qué podemos confiar en él? —preguntó Sasha a Lena refiriéndose a Aiden.

—¡Totalmente! —Lena sonrió —. Podrá parecer muy duro a primera vista, pero tiene buen corazón en el fondo.

—Eso espero… —respondió la chica.

 

Mientras tanto, Leo miraba con desconfianza a Aiden en la habitación contigua, Sam les permitió dormir, tomar un baño y cambiar su ropa dentro de la jefatura antes de tener que partir a primera hora. Leo y Aiden fueron los primeros en salir.

 

—«¿Cómo debería dirigirme a él?» —se preguntó el chico.

—Si quieres preguntar algo sólo hazlo… —dijo Aiden casi leyendo su mente.

—B-bueno… —Leo tartamudeó —. ¿Crees poder vencer a esos sujetos?

—¡Lo haré! —fuego apareció en los ojos de Aiden —. ¡Sin importar que, lo haré!

—Ellos… ¿También le hicieron daño a tu familia?

 

Aiden cerró sus ojos, guardó silencio y comenzó a colocarse ropa limpia. Leo se sintió incómodo y se apresuró para regresar con los demás y salir de esa tensa situación, arregló su cabello y abrió la puerta de vestidor.

 

—Si puedo, también voy a encontrar a tu madre —susurró Aiden.

 

Leo no estaba seguro de haber escuchado bien pero aún así sonrió y asintió antes de cerrar la puerta. Al regresar a la recepción el chico encontró a Garchomp recostado junto a la pared y se acercó con curiosidad. Trató de tocarlo pero retrocedió cuando este despertó.

 

—Descuida —dijo Evan —. No te hará daño.

 

El joven colocó su mano sobre la cabeza de Garchomp y a su vez animó a Leo a hacerlo también.

 

—Es asombrosa —dijo el chico.

—Creció bastante —Evan sonrió —. La última vez que la vi aún era una Gabite.

—Ustedes, bueno… —Leo tragó saliva —. ¿Se separaron hace mucho tiempo?

—Casi cinco años, Leo —Evan suspiró —. Ya casi no lo reconozco.

—Lo siento mucho…

Entonces Charizard se acercó por detrás y olfateó a Evan con cariño.

—Claro, casi lo olvido —Evan tomó una pokeball de su cinturón y dejó salir a su propio Charizard —. Ustedes también querrán verse después de tanto tiempo.

 

Un segundo Charizard salió de la pokeball, sacudió su cola y alas, y al ver al Charizard de Aiden este escupió fuego al aire y luego chocó cabezas con el. Evan comenzó a reír disimuladamente y luego asintió.

 

—¿Se conocen? —preguntó el chico.

—También son hermanos —Evan asintió en repetidas ocasiones —. El Charizard de nuestra madre es su padre.

 

—¡Son como una familia! —comentó Leo ilusionado.

—Algo así, han estado con nosotros desde el comienzo —Garchomp gruñó y golpeó a Evan con la cola —. Si, tú también, lo sé.

—¿Es buena idea seguir con este plan? —Leo mostró más confianza con Evan que con Lena o Sam.

—Es lo mejor que hay —Evan acarició al Charizard de su hermano —. Esos tipos son buenos para ocultarse. La mejor opción es hacerlos salir.

—¿Podremos con esto? —Leo contuvo las lágrimas.

—Lo harán bien —Leo le recordó a Evan como solía ser Aiden, así que colocó su mano en el hombro del chico para motivarlo —. Ustedes sólo deben seguir con su sueño, nosotros haremos el resto. Me gustaría ver cómo alguien derriba de una vez por todas a Dante de su trono.

—¿Conoces al campeón? —Leo secó las lágrimas.

—Algo así —Evan suspiró —. Tuve oportunidad de enfrentarlo en el pasado, es muy fuerte.

—Es muy arrogante —comentó Aiden acercándose —. No ha caído porque no ha habido en retador decente en más de diez años.

—El bañó te sentó bastante bien —Lena también llegó y revolvió el cabello de Aiden.

—¡Estamos listas! —exclamó Sasha.

—Cuento con ustedes, Lena, Aiden —dijo Sam apagando su cigarrillo —. Hay que cuidar a los titanes a como de lugar.

—¡Eso haré! —Aiden regresó a Garchomp y Charizard a sus respectivas pokeball y las acomodó en el cinturón alrededor de su cadera —. Pero no le daré prioridad sobre mi objetivo real.

—Entiendo —Sam asintió —. Sé que harás lo correcto cuando haga falta.

—¿También vas a participar verdad? —preguntó Evan —. Me refiero a la liga.

 

Aiden no respondió y siguió caminando, Sasha y Leo se inclinaron para agradecer la ayuda a Sam y siguieron al joven de cerca. Lena le dio un beso en la mejilla a Evan y luego siguió al grupo.

 

—Ellos estarán bien —dijo Sam para calmar a Evan —. Aiden es fuerte.

—Eso no es lo que me preocupa —respondió Evan antes de entrar al edificio nuevamente.

—Sabes que tendrás que ir con ellos tarde o temprano.

—No si detengo a esos sujetos primero.

—Algunas veces te pareces a tu hermano más de lo que crees.

 

Así, el recién formado grupo comenzó su viaje por la región de Alea al dejar ciudad platino. Escoltados por Aiden, recorrieron la siguiente ruta en pocos días, sin contratiempo alguno y poco les faltaba para llegar a la próxima población. Aiden era bastante huraño y mantenía siempre la distancia con ellos, dejaba en claro que estaba ahí por obligación y no por gusto mientras que Lena era muy amable y siempre estaba dando consejos a los hermanos para poder mejorar.

La tarde llegó y decidieron acampar a la orilla de un río en su sexto día de viaje. Aiden sacó el contenedor con el huevo y después dejó caer su mochila, se recargó en un grueso árbol y lo comenzó a limpiar con dedicación, Lena exhaló y se preparó para hacer la cena mientras que Leo y Sasha decidieron practicar un poco mientras aún había luz en el cielo.

 

—Ve Chespin, usa látigo cepa.

 

Chespin golpeó a Chimchar con dos lianas de hierba pero no hizo mucho daño.

 

—Mala elección hermanito —respondió Sasha —. ¿No sabes que el tipo fuego es resistente al tipo planta o qué?

—Silencio, por supuesto que lo sé —Leo bufó y se mostró un poco más confiado —. ¡Usa rodada!

—¡¿Qué?! —Sasha se sorprendió bastante.

 

Chespin enroscó su cuerpo y cargó contra Chimchar, el pequeño pokemon de fuego no pudo reaccionar y recibió el golpe directamente.

 

—Creo que fue suficiente —dijo Lena desde lejos —. Está vez Leo es el ganador.

—¡Si! —gritó el chico.

—¡Rayos! —Sasha gruñó y devolvió a Chimchar a su pokeball.

—Te has vuelto bastante fuerte Leo —comentó Lena —. ¿Verdad Ai?

 

Aiden sólo respondió con un sonido comparable a un gruñido y continuó limpiando el huevo hasta que le pareció verlo brillar y sonrió.

 

—Veamos que te parece esto —Sasha tomó su otra pokeball y la lanzó —. ¡Ve, Eolospirit!

 

El extraño pokemon salió y volteó a su alrededor después de sacudir la cabeza, olfateó el suelo y luego observó a su entrenadora.

 

—¡Cuidado Chespin!

—¡Muy tarde! —Sasha sonrió —. ¡Usa corte furia!

 

Eolospirit golpeó a Chespin con sus pequeñas patas y lo noqueó de un golpe. Después de varios días el pequeño pokemon felino había crecido un poco y era bastante fuerte para un recién nacido.

 

—¡Chespin! —Leo corrió a dónde su pokemon y lo abrazó —. Eso no fue justo —se quejó.

—La vida no es justa hermanito —Sasha sonrió.

—¡Houndoom, pulso oscuro!

 

Una ráfaga de oscuridad lanzada por Houndoom golpeó a Eolospirit y lo hizo rodar por el suelo. Rápidamente el pokemon se levantó y se aferró al suelo con su garras.

 

—¿Qué haces? —preguntó Sasha a Aiden —. Estaba distraído, no es justo.

—La vida no es justa —respondió el joven —. Ese pokemon es demasiado poderoso para usarlo a la ligera.

 

Eolospirit trató de taclear a Houndoom con todas sus fuerzas pero este último saltó y esquivó el golpe, luego escupió fuego para mantener la distancia entre ambos.

 

—Basta Eolospirit —ordenó Sasha —. Ya terminamos por hoy.

 

El felino observó a Sasha y luego regresó su atención hacia Houndoom, lanzó un pequeño rugido, usó rebote por su cuenta y subió muy alto con el salto.

 

—Hermana —dijo Leo.

—¿Qué ocurre? ¿Por qué no me hace caso?

—El aire representa libertad —respondió Aiden seriamente —. No va a escuchar a alguien tan débil.

 

Entonces Eolospirit cayó y alcanzó a Houndoom, sin embargo, el pokemon oscuro lo esquivó, rápidamente lo atrapó entre las fauces y lo sometió con fuerza bruta. Aiden sonrió y se acercó a él lentamente.

 

—Ten cuidado —advirtió Lena.

—Nada mal —dijo el joven al ponerse de cuclillas frente a Eolospirit —. Serás imparable en algún tiempo.

 

Extrañamente el pokemon se calmó y dejó que Aiden lo pudiera tomar en brazos. Los hermanos quedaron sorprendidos y Leo gritó con asombro, Lena suspiró aliviada y regresó a hacer lo suyo.

 

—Eso estuvo cerca —dijo Sasha —. Gracias.

—A su pokeball. ¡Ahora! —Aiden extendió los brazos y entregó al pokemon antes de dar media vuelta.

—¿Cómo lo hiciste? —preguntó la chica con brillo en los ojos.

—Pyrospirit era más difícil de controlar —Aiden bostezó y se fue a recostar sobre el árbol de antes.

—¿Pyrospirit? —los hermanos inclinaron la cabeza.

—Sam lo dijo antes —comentó Lena mientras colocaba los platos en una mesa plegable —. Eolospirit es el titán de la aire, Pyrospirit es el de fuego.

—¿Así que hay más? —preguntó Leo muy curioso.

—Cuatro para ser exactos —Lena observó a Aiden como si le preocupase su aprobación —. Aire, agua, tierra y fuego. Cada uno tiene su propio titan.

—¿Significa qué el huevo que lleva con él es uno de ellos?

—Así es —Lena asintió —. Geospirit duerme en el en este momento.

—Así qué… —Sasha llevó su mano a la barbilla —. Yo tengo uno y Aiden dos. ¿Dónde está el cuarto?

—El entrenador de Hydrospirit se reunirá muy pronto con nosotros —respondió Lena rápidamente —. Por ahora es momento de descansar. ¡Aiden, a cenar!

—No tengo hambre… —respondió él.

—Ohh, vamos. Eres peor que un niño —Lena llevó sus brazos a la cadera y se acercó a Aiden con mirada molesta —. ¡Hora de cenar dije!

 

El muchacho la observó un momento, exhaló y se levantó para dirigirse a la mesa. Lena sonrió y lo acompañó de inmediato mientras los hermanos los veían.

 

—Oye hermana —dijo Leo en voz baja —. ¿No te parece qué esos dos…? Tú sabes.

—Ya que lo mencionas… —Sasha asintió y sonrió —. Lena. ¿Ustedes dos están saliendo? —preguntó.

 

Aiden escupió agua y Lena desvió la mirada rápidamente por la pregunta tan directa.

 

—¡No! —respondieron rápidamente ambos.

—Mmm… —Sasha quedó pensativa.

—¡Es la verdad! —exclamó Lena.

—¿Si? —Sasha miró a Aiden.

—¿Por qué me miras? —Aiden dio un gran bocado de comida y luego señaló a Sasha con la cuchara —. Ella ya lo dijo. Además no es algo que debas saber.

—¿Entonces ustedes salían, verdad?

—¡Hermana! —Leo tapó la boca de Sasha y luego sonrió.

 

Aiden terminó su comida lo más rápido que pudo, se levantó y después se perdió en el bosque.

 

—Ahí va otra vez… —Lena suspiró.

—¡Lo siento mucho! —Leo se agachó en disculpa un par de veces.

—No es tu culpa —Lena se sentó algo seria —. Siempre ha sido así, algunas cosas nunca cambian.

—Ustedes dos… —Sasha se agachó también —. ¿Se conocen desde hace mucho?

—Hermana.

—Esta bien, no es que me moleste hablar de ellos —Lena bufó —. Después de todo conozco a esos gemelos desde que tengo memoria.

—¡Quisiera saber cómo eran ellos! —pidió Sasha.

—¿Para qué? —preguntó Leo.

—Referencias —respondió Sasha.

—¿Cómo eran esos hermanos de pequeños?

—Pues… Evan era bastante más temerario, además de eso no a cambiado mucho con los años, Aiden por otra parte —Lena se mostró triste repentinamente —. Antes era más tímido y nervioso, pero sonreía más.

—¿Qué pasó entonces? —preguntaron los hermanos curiosos.

—Hace cinco años sus padres y mi madre desaparecieron en un accidente, desde entonces él cambió.

—¿Ellos están? —preguntó Leo.

—No lo sé, Aiden es el único que lo sabe… pero no le ha dicho nada a nadie. Algo pasó aquella vez, algo que le afectó mucho.

—Ese accidente —Leo observó preocupado a Sasha —. ¿Tiene qué ver con Eolospirit?

—Bueno… —Lena dudó en responder.

—Ellos vendrán por Eolospirit y por ella por supuesto ahora que saben que volvimos —interrumpió Aiden saliendo de los árboles —. Darle el huevo fue mala idea, no sé que pensaba Evan, pero sólo les causará problemas.

—¡¿QUÉ?! —Leo se levantó exaltado —. ¡Tenemos que detenerlos!

—Si quieren sobrevivir a esto sólo tiene una manera de hacerlo —Aiden sonrió siniestramente.

—¡¿Cuál?! —Leo no titubeó en escuchar la respuesta.

—Tendrán que hacerse más fuertes, tanto que deberán aplastar a esos sujetos. Si no, bueno. Está demás decir lo que ocurrirá con ustedes y su madre.

—¡Aiden! —Lena se molestó.

—¡Deben saber la verdad, Lena! —Aiden suspiró —. Sus vidas están en peligro y no puedo permitir que Eolospirit caiga en manos equivocadas.

—Ellos… Sasha tragó saliva —. ¿Qué es lo que van a hacer con los titanes?

 

Aiden echó leña que recogió en el bosque para evitar que la fogata de apagara, movió un poco con una rama y luego observó a los chicos.

 

—Hace mucho tiempo los titanes encerraron un mal que casi destruye la región. Esos sujetos quieren revivirlo.

—¡¿Un mal?! —preguntó Lena exaltada —. ¡¿Te refieres a un pokemon?!

—Eso no lo sé —respondió Aiden.

—¿Será qué? —Leo quedó pensativo un poco —. ¿El pokemon que vimos antes es lo que buscaban?

—¿Pokemon? —Aiden dirigió su mirada a Lena.

—Cierto, lo olvidé con todo lo que ocurrió —Lena golpeó su cabeza y mostró la lengua —. Antes de encontrarte nos topamos con un extraño pokemon en ciudad Titanio.

—¡Rayos! —exclamó Aiden.

—Pero… —dijo Sasha —. Creí que necesitaban a los titanes para eso.

—La leyenda dice que los titanes sellaron sus poderes —respondió Aiden —. Pero tal vez no a la criatura.

—Eso quiere decir… —Lena suspiró.

—Denme un respiro… —Aiden se tiró al suelo —. Parece que tenemos un enemigo más.

Usted debe login (registrarse) para comentar.