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Kagami MoonDark Legend por KanonGothic15

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Notas del fanfic:

Hola a tod@s!! :D Sean bienvenid@s a la secuela de Kagami MoonDark!! nwn Me siento muy EMOCIONADA de poder, por fin, compartir esta historia con ustedes!! :3 Espero que la disfruten! nwn

Y recuerden que si no han leído la primera parte, sus especiales y el fic, Kazoku no Akuma Regret, todavía están a tiempo, pero haganlo pronto para evitar spoirles!! :3

Ahora si, VAMOS!! X3

Notas:

Simbología sobre algunos momentos de la historia:

*** -> Flashback

&&& -> cambio de escena. Los mismos personajes cambian de lugar o se muestra otra escena con otros personajes.

+++ -> sueños/visiones de un personaje.

Por el momento, esta seria toda la simbologia con la que se va a mostrar la historia. De haber algún cambio, se avisara con tiempo :) ¡Gracias por tu atención! nwn

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Por fin está aqui la secuela de Kagami MoonDark!! :D Antes de comenzar, quisiera pedirles (de nuevo! XD) una disculpa por haberla traído hasta ahora :( Tuve ciertas complicaciones al escribir el resumen express de la primera historia (el cual, por cierto, ya está disponible en los especiales), y por andar de necia con mis decisiones, me propuse a NO publicar la secuela, hasta que el resumen estuviera listo. Para mí, era muy importante llevar esto a cabo, ya que necesitaba pensar en los lectores que terminaron hace años esta historia y que me estuvieron acompañando en su publicación :)

PD. Si eres un nuevo lector que apenas está conociendo estee fic, Bienvenid@!! Espero que lo disfrutes y te animes a dejar un comentario nwn! Ahora si! Comencemos con el capi 1! :D  

 

 

 

 

 

 

***

 

-16 años atrás. País del agua-.

 

 

 

Noche de invierno. Parecía que el bosque se encontraba en calma y serenidad, por el simple hecho de que los copos de nieve caían con lentitud. Sin embargo, eso no era del todo cierto. En la profundidad de los árboles; colina abajo, una mujer corría con desesperación. Llevando a un indefenso bebé llorando en sus brazos y siendo resguardada por una larga capa negra con capucha, hacia lo mejor posible por evitar que sus pies se quedaran mucho tiempo sobre la gran capa de nieve en la que se sumían. Unos metros atrás, había un gran ogro que deseaba acabar con su vida. Esbozando una sonrisa y reflejando su silueta en sus horripilantes ojos rojos, levantó sin mucho esfuerzo una vara que llevaba consigo, invocando en silencio un conjunto de látigos con espinas que se dirigieron hacia la mujer. Ella, temerosa, se giró por un pequeño segundo, solo para encontrarse con lo que sería su final.

 

 

 

-¡Cadenas de sangre!

 

 

 

Para su sorpresa, alguien llegó a protegerla, blandiendo una espada negra que apartó los látigos con sus cuerdas carmesí, aunque fuera, de unos centímetros de su rostro. Cerca de ahí, corriendo a gran velocidad entre los árboles, otro individuo apareció frente al monstruo, clavándole en el pecho un ataque de elemento rayo sin inmutarse. El ogro, luego de escupir sangre por la boca, cayó sobre la nieve.

 

 

 

-¡Señora! ¡¿Se encuentra bien?! – interrogó HanaYasha, guardando a colmillo sangriento en su funda y acercándose a la desconocida, quien había caído de rodillas al suelo. Sasuke llegó unos segundos después, mirando de pie lo que sucedía. Su esposa había tomado a la recién salvada en su brazo izquierdo, percatándose de que tenía una gran herida en el pecho y que, con tanta sangre perdida en su camino, ya era demasiado tarde para salvarla.

 

 

 

-Por favor… - musitó, entregándole al bebé que tenía en sus manos. La hibrida la cargó con su brazo derecho, acongojada por pensar que se trataba de su madre. Segundos después, la encapuchada se quitó algo de su cuello, poniéndoselo encima al menor. – Protéjanla… - pidió entre jadeos, expulsados de su boca como nubecillas de vapor. – Ella es… - apartó con lentitud su mano del bebé. - nuestra última esperanza… - cuando su brazo izquierdo cayó sobre la nieve, HanaYasha abrió los ojos como platos. Sasuke la rodeó, arrodillándose a un lado de la mujer y verificando el estado de su pulso.

 

 

 

-Está muerta. – dijo seriamente, tomando su cuerpo con cuidado y acostándolo en la nieve.

 

 

 

-Ya, pequeña, ya… - le pidió HanaYasha a la niña, levantándose. - no llores. – sin dejar de arrullarla en sus brazos, volteó un momento hacia la luna. Si el último deseo de la mujer era que ellos la protegieran, entonces debían cumplirlo sin importar el costo. – Tsukihime… - murmuró, girándose de nuevo al bebé con una sonrisa. – Ese será tu nombre.     

 

***

 

 

 

-Actualidad. Konoha, país del fuego-.

 

-Realmente estoy agradecido de que nos haya recibido en el templo de su clan. – comentaba el líder de kumogakure, haciendo un reverencia con cortesía.

 

 

 

El raikage “A”, un hombre de piel oscura, fornido, de ojos pequeños y negros,  y cabello blanco peinado hacia atrás, se trataba del líder de Kumogakure, cuya fuerza era tan reconocida por los Youkai, que no se atrevían a poner un solo pie en sus dominios. En aquella reunión; hecha en el templo del clan Uchiha, lo acompañaban sus subordinados más leales. Darui, un joven de una esponjosa melena blanca, piel oscura, ojos pequeños; negros, vestido con ropas ninja de colores gris y blanco, con detalles en rojo. Y Shuii, otro joven de mirada seria, cabello rubio con las puntas hacia arriba, piel blanca, ojos grandes y negros, llevaba el mismo uniforme que su compañero y la banda ninja con el símbolo de Kumogakure la usaba en la frente. Arrodillados a los lados de la puerta corrediza del lugar, observaban intrigados la apariencia de la sacerdotisa, ya que se trataba de una hibrida y no podían creer que su líder; quien creció para detestar a muerte a los Youkai y a los Hanyou por igual, le estuviera pidiendo un favor.

 

 

 

-Yo soy la que está agradecida. – habló HanaYasha, sonriente. - Me hace una gran ilusión conocer a personas que provengan de la lejana aldea del rayo. – Shuii parpadeó anonadado. - Pero, por favor dígame, ¿En qué puedo ayudarlos? – el raikage asintió. Sin apartar el ceño fruncido de su rostro, le mostró a la mujer de cabello plateado una curiosa caja, envuelta en una manta azul claro. Con delicadeza, sus gruesos dedos fueron retirando la tela, dejando a la vista una gran y brillante caja de color negro. Darui tragó saliva. Cuando A la abrió finalmente, sostuvo en sus manos otro tipo de tela.

 

 

 

-Hace muchos años, el primer líder de nuestra aldea, recibió la toga de las plumas celestiales, junto con una importante misión. Por ningún motivo, debía ser entregada a una hermosa doncella que afirmaba provenir de la luna. De lo contrario, una gran desgracia caería en el mundo, bañada en dolor y venganza. En estos últimos días, la caja en la que es contenida, ha comenzado a romperse. – la giró, mostrándole los pergaminos quemados y arrugados. –Los sacerdotes que trabajan conmigo, me sugirieron que debía poner la toga al cuidado de alguien que ya tuviera experiencia con objetos malditos. Según tengo entendido, usted tiene en su poder el espejo de la luna, creado por la sacerdotisa Tsukiyomi Yuki. – HanaYasha asintió. – Entonces… - devolvió la tela en la caja y la envolvió nuevamente con la manta de color azul, tomándola en sus manos. - confío en que pueda manejar esta situación mejor que nosotros. – sin dudarlo, la hibrida se acercó y tomó la caja. Con solo tenerla sobre sus palmas, pudo sentir el increíble poder maligno que emanaba. Ni siquiera parecía provenir de su mundo.

 

 

 

&&&

 

 

 

-Raikage-sama. – lo llamó Shuii, caminando detrás de él. Para ese entonces, se encontraban en el bosque, dirigiéndose a la salida de Konoha. - ¿Por qué motivo le ha dado a esa Hanyou la valiosa toga de las plumas celestiales?

 

 

 

-¿Acaso no te quedó claro cuando estuve frente a ella? – preguntó, sonando ofendido. – Desde que Hitomiko murió, ningún sacerdote o sacerdotisa de nuestro pueblo ha sido capaz de controlar esa cosa.

 

 

 

-Pero, ¿Qué hay del sacerdote Ungai? – cuestionó Darui.

 

 

 

-A él ni lo menciones. – respondió despectivo. - Ese canalla es tan engreído que nunca aceptaría que sus poderes no son suficientes para poner a raya a esa toga maldita. – se detuvo en medio del sendero y miró el cielo azul, viendo a un par de aves volando por ahí. - Desde mi punto de vista, el único camino que nos queda, es confiar en HanaYasha Uchiha.

 

 

 

&&&

 

 

 

***

 

-Pronto será luna nueva. – advirtió el joven ANBU, viendo el cielo repleto de estrellas y constelaciones. - Pase lo que pase, tienes que sobrevivir.

 

***

 

 

 

Al terminar con un favor que le hizo a su maestro, el sacerdote Rock Lee, Tsukihime Uchiha se dirigió de nuevo al lago, saltando por las ramas de los árboles. Confundida, buscaba una forma de que el joven ANBU apareciera ante ella. Tenía ciertas dudas sobre lo que le dijo la última vez que estuvo ahí y si él no se las podía resolver, estaba totalmente pérdida. Pasada una hora, en la que no se escuchaba ningún sonido a su alrededor, se dio por vencida. Estirándose un par de veces, volvió por el mismo rumbo, encaminándose a su hogar mientras su largo cabello negro se movía con el viento.

 

 

 

&&&

 

 

 

-¡Ya llegué! – exclamó la joven, quitándose sus sandalias ninja en el vestíbulo de la cabaña.

 

 

 

-Tsukihime. – sorprendida por escuchar la voz de su padre, la mencionada se dirigió rápidamente a la sala. Sentados en los sillones, Sasuke y HanaYasha la veían seriamente, degustando unas tazas de té en la mesa del centro.

 

 

 

-¡Hola! – los saludó sonriente y un tanto atónita. - Creí que estarían ocupados. – notando sus expresiones sepulcrales, los vio preocupada. - ¿P-Pasa algo?

 

 

 

-Acércate, hija. – pidió la sacerdotisa, haciendo un ademán para que tomara asiento a su lado derecho. - Hay… algo que tenemos que decirte.

 

 

 

&&&

 

 

 

Después de un largo día de entrenamiento, Harumaru Uchiha saltó por las ramas de los árboles, hasta entrar a la ventana de su habitación. Con cierto dolor en los hombros y un cansancio que lo tenía harto, se desvistió y entró a la regadera de su baño. El agua caliente lo reconfortó bastante, haciendo que se relajara y se olvidara de la frustración que sentía por no conseguir hacer una técnica de elemento rayo. Una vez que salió, tomó una toalla blanca de la repisa, secándose, y agarró una muda de ropa colocada a un lado.

 

 

 

Después de ponerse un pantalón negro; que definía mejor la musculatura en sus piernas, quiso cepillarse los dientes. Pero cuando revisó los compartimentos detrás de su espejo, con el cepillo en la boca, se dio cuenta de que ya no le quedaba pasta. Frunció el ceño. Cerró el espejo y tomó otra toalla para secarse su largo cabello negro platinado; cuyos mechones le llegaban por debajo de los hombros, y salió al pasillo. 

 

 

 

-No… - en eso, se detuvo en seco, escuchando intrigado la voz de Tsukihime. - ¿No soy su hija? – al escuchar la interrogante, abrió la boca por la impresión, dejando caer el cepillo. Afortunadamente tenía buenos reflejos, así que lo alcanzó a agarrar con su mano derecha. - ¿Cómo…?

 

 

 

-Ocurrió hace 16 años. – esta vez, fue su madre quién habló. - Cuando nos fuimos unos días al país del agua…

 

 

 

***

 

-¿E-Están seguros de que quieren cuidarlos?le preguntó HanaYasha a sus padres, despidiéndose de ellos en la entrada de Konoha, al mismo tiempo que Sasuke ordenaba un poco el equipaje que llevarían. -¡Es que son tan pequeños, indefensos…!exclamó, tomando a AmeYasha de los brazos de Aome. Como estaban muy cerca, el niño de un año aprovechó para jalarle sus mechones plateados. - ¡Ay! ¡Y un poco fastidiosos!

 

 

 

-Claro que sí.afirmó su madre, tomando de nuevo a su nieto. Detrás de ellas, InuYasha arrullaba en sus brazos a Harumaru, quien se había quedado dormido. – Sabemos que han sido días difíciles para ustedes, así que es justo que se tomen un pequeño descanso.

 

 

 

-¡Pero también toma en cuenta que estamos muy viejos para esto, he! – exclamó InuYasha, ganándose una mirada diabólica por parte de Aome. Si no tuviera a Harumaru en sus brazos, de seguro ya estaría adolorido en el suelo.

 

 

 

-Todo está listo.dijo Sasuke, pasándole una mochila a HanaYasha.

 

 

 

-Bien… - se la puso en los hombros y se volteó un segundo hacia sus padres. - ¡Volveremos en unos días!exclamó, marchándose junto al joven de cabello negro por las ramas de los árboles.

 

 

 

&&&

 

 

 

Dos días después, Sasuke y HanaYasha llegaron sin problemas al país del agua. Como en ese lugar llegaba antes el invierno, quedaron fascinados con la gran capa de nieve que cubría el suelo y con los árboles sin hojas. Llegando a un onsen, ubicado a unos metros de la aldea oculta entre la neblina, se zafaron del pesado equipaje que traían y se concentraron en relajarse. Luego de haber dormido en la intemperie por un par de noches, bañarse en las aguas termales era como estar cerca del cielo. Al menos, así lo sintió la hibrida, mientras el vapor se ocupaba de retirarle tantas preocupaciones de su mente, relacionadas principalmente con los mellizos.

 

 

 

Sintiéndose refrescada, salió del gran hueco rocoso con agua caliente y se dirigió a las repisas de madera para comenzar a vestirse. Una vez que se puso encima una yukata blanca; que le quedaba un poco floja, dio saltitos de felicidad hasta la habitación que les correspondía. Sasuke ya se encontraba ahí, vestido también con un yukata blanco y con un enorme banquete en la mesa del centro. A HanaYasha se le salía la saliva deleitándose solo con el gran cangrejo que sobresalía entre otros platillos. Un rato después, en el que quedaron más que satisfechos, se acomodaron en un gran futon, con dos almohadillas encima de las colchas.

 

 

 

-Waaaa… - bostezó la sacerdotisa, acostándose con los brazos y las piernas extendidos. – Estoy llena.

 

 

 

-Si te acuestas así, te pondrás como vaca.se burló Sasuke, sentándose a su lado derecho y quitándole unos cabellos de su frente.

 

 

 

-Pero aun así, me seguirás queriendo, ¿Verdad? dijo con una sonrisa, girándose hacia él y apoyando su cabeza sobre su mano derecha. El joven la miró sorprendido. Se acercó a ella, con la intención de besarla pero… al último segundo, se arrepintió y se volteó, avergonzado. - ¡Qué lindo! – pensó HanaYasha, divirtiéndose para sus adentros con la timidez de su esposo. Se sentó en el futon y acercó su mano derecha, poniéndola sobre su hombro. Cuando Sasuke se giró, le robó un beso en los labios. Él se volteó completamente, invitándola a acostarse a su lado. Comenzó a pasear su mano por su cuello, su brazo izquierdo y su pierna. Ella hizo lo mismo, bajando de su cuello a su pecho y apartándole un poco el yukata.

 

 

 

-¿Quieres darles a los mellizos un nuevo hermano o hermana?preguntó divertido, haciéndola reír.

 

 

 

-Es muy pronto para eso.tomó su mano derecha y la besó, poniéndola sobre su mejilla izquierda y dejando su mano encima. - Solo…

 

 

 

Sasuke no la dejó terminar, acercándose para darle otro beso en la boca. HanaYasha se acercó, dejando que la abrazara y la moviera con cuidado para que quedara encima de él. Dándose pequeños besos, las yemas de sus dedos exploraron su pecho, introduciéndose debajo de sus ropas. Cada vez que lo tocaba, sentía pequeñas descargas de electricidad recorriendo su cuerpo completo. Se separaron, contemplando las mejillas rojizas de cada quien. La hibrida volvió a besarlo, pero esta vez, bajó también a su cuello. El joven tragó saliva, arrugando su ropa desde su espalda. De pronto, los ojos dorados de la hibrida se abrieron como platos, levantándose asustada y usando las palmas de sus manos para apoyarse.

 

 

 

-¿Qué ocurre?cuestionó, intrigado por la mirada que dirigía hacia la puerta corrediza de cristal, dejándolos con una gran vista hacia el hermoso jardín del onsen y la luna en el cielo.  

 

 

 

-Huele a sangre… - dijo asustada.

 

 

 

Poniéndose la ropa adecuada, tomaron sus armas y salieron del onsen, saltando hacia las ramas de los árboles. Al estar en la puerta de su casa, habían dudado en un principio si sería necesario cargar con las espadas colmillo. Pero ahora que el peligro se encontraba cerca, se agradecían mentalmente por haber tomado sus precauciones. Unos metros más adelante, se separaron. HanaYasha protegió a una desconocida encapuchada y Sasuke le dio fin a la vida del ogro que la estaba atacando. Respetando el último deseo de la mujer, quien falleció unos minutos después, se llevaron a la niña que tenía, enterrando el cuerpo cerca de un lago congelado.   

 

***

 

 

 

-Una semana después, volvimos a Konoha. – Sasuke finalizó el relato, dejando a Tsukihime y a Harumaru; escondido en el segundo piso, boquiabiertos. Apenada por haberle contado lo sucedido, HanaYasha se acercó a la joven, abrazándola con el mismo amor que tenía hacia ella cuando la recibió por primera vez en sus brazos. La menor apretó los labios, empezando a llorar.

 

 

 

-Ay, mi niña… - susurró la sacerdotisa, escuchándola agobiada. Sasuke se levantó de su asiento y se aproximó a ellas, abrazándolas. Cuando Tsukihime se sintió más tranquila, se separaron. – Hay algo más. – dijo seriamente. De su cuello, retiró un collar de cuerda marrón para luego, entregárselo en sus manos. – Puso esta llave sobre ti. Nos comentó que debíamos protegerte, porque eras su última esperanza. No sabemos qué quiso decir con eso.

 

 

 

-El país del agua… - murmuró, analizando la llave negra frente a sus ojos.

 

 

 

-¿Piensas ir a buscar su tumba? – le preguntó su padre. Ella negó.

 

 

 

-No me gustaría… saber mi origen a costa de un cadáver. 

 

 

 

Fin del capítulo.

Notas finales:

:O!! Sip, comenzamos bastante fuerte en la secuela! XD!

¡COMENTEN! nwn

Por cierto, para mantenerl a tradición de la primera parte, he escogido un par de canciones para la "banda sonora" de este fic, con la diferencia de que los links de los videos estarán en la sección de comentarios :) (Ya como un breve recordatorio, las canciones escogidas pueden varias de idioma. Ya sea ingles, japones, etc).

Banda Sonora :)

SAGA 1: La verdad y sus pesadillas.

  • Opening: Can you feel my heart? (Touhou kinema kan)
  • Ending: The heart wants what it wants (cover by our last night) 

Para las canciones de esta saga, pensé MUCHO en vincularlas con los sentimientos de los personajes (o algo así XD), Espero puedan darse una vueltita para escucharlas! nwn

Muchas gracias por leer este capi, cuidense mucho y saludos a tod@s!!

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