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Amores Prohibidos por sakura150

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Notas:

Hola mis queridos,

Hoy les traigo esta nueva historia de mi autoria, los presonajes ya saben que son de Clam, espero que disfruten, y lo lamento pero aqui no hay nada de magia. 

En fin, disfruten,

besos

-Buenos días señor Li, aquí está su café –le extendió una taza hermética de color verde, el mismo que ella le regalo para la navidad pasada. Preparaba el café cada mañana y lo colocaba en esa taza, por alguna razón no lo bebía de otro lugar.

 Syaoran Li fundador de su propia empresa de contadores junto su primo y mejor amigo, a pesar de no tener la necesidad ya que sus padres son dueño de varias empresas a nivel internacional, la compañía allí estaba, pero por alguna razón que ya no recordaba creo su propia empresa.

-Buenos días, Gracias Kinomoto –no levanto la vista estaba concentrado en su trabajo- ¿Qué hay para hoy? –pregunto dando un sorbo.

-Bien señor, Comenzamos por su cita de las nueve –dijo abriendo su agenda- uno de sus clientes llamo, dijo que quiere evaluar algunas posibles inversiones, las Empresas Hiro quieren un reporte de su ganancias comparativo con los últimos dos años y el señor Michel llamo, quiere confirmar que asistirá al cumpleaños de su hermana el viernes.

-¿Mi hermana? lo había olvidado. Tengo que comprar un regalo.

-Ya lo hizo señor –El miro la sorprendido indicándole que continuara- No lo recuerda ¿Verdad? –el negó y ella suspiro- hace una semana cuando llego la invitación me pidió que lo ayudara, que no sabía que comprarle y que estaba ocupado.

-¿Y usted lo compro por mí? –más que una pregunta sonaba a confirmación.

-Eso me pidió –dijo encogiéndose de hombros.

-Y… ¿Puedo saber que le compraste? No quiero parecer sorprendido –la miro a los ojos con atención.

-Pues… la última vez que su hermana lo visitó menciono que quería un abrigo que ya no estaba de venta en las tiendas y yo…

-¿Qué abrigo? –pregunto con el ceño fruncido interrumpiendo su discurso.

-Un Amamiya, de la colección del año pasado.

-¿Le compraste a mi hermana un Amamiya que ya no está en las tiendas? –Pregunto claramente sorprendido- ¿Con que dinero? ¿No lo pagaste tú o sí? –ella negó.

-Me dijo que usara la tarjeta de la empresa que me dio hace unos meses, para casos de emergencias.

- Dime que no me dejaste en quiebra –ella negó.

-Obtuve un buen precio –el suspiro fue notorio.

-Si dices que tuviste un buen precio te creo, pero me gustaría ver el estado de esa tarjeta y la factura. No es que desconfié de ti –aclaró.

-No se preocupe señor, solicitare el estado y la factura, bueno, me lo entregan mañana con el abrigo.

-Está bien, puedo esperar. En ese caso dile a Michel que si iré, no me perdería esa sorpresa –Sakura noto que su sonrisa era algo especial, cálida y agradecida podía jurar.

 

Pasaron unos segundos en silencio antes de notarla claramente pensativa. .

-¿Qué pasa? –le pregunto al notar su estado.

-¿Eh? No yo... -dudo en hablar.

-Sabes que puedes decirme cualquier cosa -hablo para darle confianza.

- Bueno. Es... que no quiero parecer una entrometida. Pero debo de admitir que da curiosidad. 

- Dime - La ánimo mientras la observaba.

-Es que, he notado que no le agrada participar de las reuniones familiares -su rostro de asombro no tardó en aparecer para luego fruncir su ceño- ¿eh? Lamento si fui imprudente. No fue mi intención -agregó rápidamente al notar su mirada profunda sobre ella.

-No te preocupes -dijo al fin para calmarla- pero admito que me sorprendió tu pregunta ¿Tan obvio soy? -ella asintió y el suspiro otra vez- veraz, no es que no me agrade ver a mi familia, es solo que... mis hermanas no se llevan bien con Hakana y no son muy sutiles en su trato.

- ¿Sus hermanas? -pregunto sorprendida- pero si son un encanto. Bueno sólo conozco a dos pero lo con lo poco que las he tratado se nota que son agradables.

- Y lo son. El problema es con mi esposa. Por lo que las reuniones familiares suelen ser agotadoras para mí.

- Entiendo - dijo algo pensativa. El teléfono sonó sacándolo de sus pensamientos. Se levantó y se aproximó a tomarlo- Buenos días, oficina de Auditores Li y Asociados, oficina del señor Li –dijo como de costumbre y escucho a la persona del otro lado de la línea- por supuesto, un momento por favor -dejo la llamada en espera para hablar con su jefe- Es la señora Akizu desea hablarle sobre las propuestas de inversión que le mostró la semana pasada.

-Sí, pásala por favor - lo dejo hablando por el teléfono y salió de la oficina.

Al llegar a su escritorio suspiró.

- No puedo creer que realmente me atreviera a decirle eso - se regañó a sí misma- Por suerte le exigí a Tomoyo que me cobrará como a una cliente más -sonrió con satisfacción recordando su encuentro el día anterior.

Flash back

Había ido al estudio  de su prima y mejor amiga Tomoyo a pedirle un favor. El abrigo que había escuchado a Sheifa, la hermana de su jefe decir que quería y no encontraba en las tiendas, justamente de la línea Amamiya. Definitivamente ella era su salvación.

-A ver Sakura, ¿Me pides que trate de conseguirte el abrigo crema de la colección de diciembre? -Cuestionó la amatista observándola algo curiosa.

-Si ¿Podrías? –la amatista la miro seria.

-Ya no está en las líneas de producción Sakura.

-Lo sé, pero sé que tienes una colección privada o que la empresa guarda algunos ejemplares.

-Sí, pero ese abrigo en particular se agotó muy rápido.

-¿Entonces no queda ni siquiera uno? –pregunto sintiéndose decepcionada, la amatista suspiro.

-¿Para qué lo quieres Sakura? En primera es extraño que pidas ropa, en segunda siempre te ofrezco todo lo que saldrá cada temporada y te negaste a este abrigo, tercera ¿Por Qué la desesperación? 

-Es que... no es para mí –se puso a jugar con sus manos.

-¿Para quién es entonces? ¿Te están chantajeando? -pregunto algo irritada por la idea- porque si es así...

- No. No es nada de eso -la interrumpió.

-¿Entonces?

- Veras, la hermana de mi jefe cumple años y le encantaría este abrigo, existe la posibilidad de que aún quede uno en algún lugar remoto de la empresa -la miró con ojos suplicantes y las manos juntas en forma de plegaria- por favor - la amatista suspiro. Sakura siempre se salía con la suya.

- En la empresa no queda ninguno. Pero en mi colección personal tengo dos.

-¿Y...? –la animo a continuar. 

- Y te daré uno -término de decir lo que emocionó a la castaña.

-¡Gracias! te lo pagare - la abrazo.

-No tienes que hacerlo. Sabes que lo que quieras de la empresa es tuyo. Es la empresa de la familia, solo tienes que pedirlo. 

- No Tomoyo, necesito que me cobres, no es mío es de mi jefe, dijo que le comprar algo a su hermana, tienes que cobrarme –le exigió.

-Pero Sakura...

- Pero nada -decreto seriamente cruzando los brazos.

- Está bien. Te daré el precio normal pero sabes que mi madre no dejara que deje de hacerte un descuento.

- Puedo con eso –su sonrisa era enorme.

-Sakura –susurro negando con la cabeza.

-¿Si?

-Sabes que te preguntara como lo conseguiste ¿Verdad?

-¿Eh? Si, le diré parte de la verdad. 

-No puedes ocultarlo por siempre, algún día sabrá que eres la hija de Nadeshico Amamiya  y heredera del imperio de la moda Amamiya.

- Pues, eso no es malo –se encogió d hombros.

-No tienes por qué trabajar para él, no entiendo porque lo haces. Nunca dije nada pero... no le encuentro sentido.

- Para mí lo tiene, el poder estudiar finanzas y ejercer en el área, me da más posibilidades de hacer un buen trabajo cuando decida tomar mi puesto en la empresa Amamiya.

- Puedes aprender aquí Sakura. 

- No es lo mismo. Tú lo sabes. Fuiste a París para hacer tu pasantía en el mundo de la moda –le recordó.

- De acuerdo, tú ganas –rolo los ojos vencida-. Pero no sé porque siento que dé hay algo más –dijo mientras la observaba sonriente.

End flash back

La castaña volvió a suspirar.

-No sé porque dijo eso ¿Qué más puede haber? Solo quiero ganarme las cosas con mi propio esfuerzo, no llegar a un puesto alto en una empresa sólo porque soy la hija de la actual dueña -se dijo así misma sintiéndose orgullosas de sus esfuerzos.

Ya, que no tenía el don del diseño, que su madre y su prima poseían, decidió hacer como su tía Sonomi, estudiar finanzas para llevar la administración de la empresa que, por años ha pertenecido a la familia Amamiya, ya que Tomoyo si tenía ese don para la moda y los diseño y ella manejará la parte económica y administrativa sus madres estaban más que orgullosas ya que harían básicamente lo mismo que ellas salvo que al revés ya que Nadeshico, madre de Sakura era la diseñadora y Sonomi, madre de Tomoyo la administradora.

Por lo que la siguiente generación de la compañía familiar está segura en manos de ese par.

Pero Sakura quería ganar sus méritos por sí misma y no por su posición social. Lo que la llevó a una vez terminada la universidad buscar trabajo y encontrando un puesto en la empresa de Syaoran Li, un joven visionario que pese a la fortuna de su familia decidió unirse a otros y fundar su propia empresa de auditores. Lo que le daba a ella oportunidad para aprender con práctica las teorías que ya tenía. Y claro valerse por sí misma y no por una mensualidad que le pasaban sus padres. Dinero que podía usar para otros fines, como donaciones a instituciones benéficas. Lo cual le llenaba aún más de satisfacción personal.

Notas finales:

Espero que disfrutaran, esta historia ya esta completa, por lo que subire un capitulo diaro. para qeu disfruten, no es muy larga.

besos

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