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Romance fuera del juego por Xochiquetzalli

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Notas del fanfic:

Todos los que jugamos videojuegos online, nos ha llegado a pasar que le tomamos cariño a personas que estan a cientos o miles de kilometros...incluso en otro país.

Esta es una de esas historias...además de un poco de inspiración tomada del dorama Love O2O.

 

Disfruten.

 

La cafetería estaba casi vacía, el día lluvioso no ayudaba mucho a que los clientes llegaran a montones como los días de sol. El clima en la ciudad siempre era fresco o frío, no importaba que el cielo estuviese completamente despejado y el astro mayor brillara con toda su fuerza, salir sin suéter no era una opción, salvo los habitantes de la ciudad que llevaban años y se habían acostumbrado al clima.

El establecimiento no era tan grande, tenía cinco mesas al costado del gran ventanal de cristal, tres más en una sala y de ahí unas mesitas pequeñas con sillones cómodos, de los cuales también eran tres juegos. En total eran once mesas, atendidas por solo dos meseras y una más que preparaba los cafés.

-Oye Nat…¿podrías cubrirme? Tengo una cita con un chico.

Natasha tenía 16 años; estudiaba la preparatoria en segundo grado, ella no se consideraba delgada, pues su cuerpo tenía unas curvas que llamaban la atención no sólo de los jóvenes de su edad y su cintura no era estrecha como las modelos o actrices.

-Lo siento Sarah.- respondió después de terminar de limpiar una mesa que había estado ocupada.- ya te he cubierto tres días de esta semana y tengo un compromiso.

Sarah tenía 18 años, ella era más alta y delgada que su compañera, no tenía muchas curvas; debía aceptar que sentía envidia por su compañera de trabajo, era menor pero tenía mejor cuerpo.

-Te juró que es la última vez.- junto sus manos de manera suplicante.

-¿Cómo lo hiciste el viernes pasado?- dijo mientras comenzaba a quitarse el delantal.- dijiste que tu hámster necesitaba un veterinario…pero fuiste al cine con tus amigas. No, esta vez no puedo.

Sarah se molestó con la respuesta.

-Claro…no puedo esperar que entiendas lo que es tener una cita.

Natasha se molestó por el comentario y la actitud. Su compañera siempre le pedía cubrirla, solo para no tener que cerrar ni levantar las mesas. Pero decidió darse prisa, vio la hora en su reloj de mano, tenía una cita. Fue directo al cuarto donde había unos lockers, ahí estaba su chamarra y sombrilla; dejó su delantal y se quitó la playera con el logo del negocio.

-Oh Natasha.- la llamó su jefe, era más grande que ella al menos por diez años.- ¿te vas tan pronto? Sarah dice que tiene una emergencia, dice que su abuela está grave.

Ella miró con furia a Sarah quien le guiñaba el ojo y salía del local aun con el uniforme.

-Si llama emergencia a una cita, supongo que también algunas mujeres piensan con su vagina.- dijo sin pelos en la legua.- lo siento, ya le había pedido permiso para salir temprano hoy.

El hombre al principio se sorprendió por las palabras de la joven, siempre era amable y mostraba una encantadora sonrisa.

-Bueno si ella ha mentido, hablaré seriamente con ella.- dijo.- por favor ayuda a Carlos a cerrar el local.

Ella lo miró, luego sacó una hoja doblada y se la entrego.

-Es una cuenta bancaria donde debe depositar mi salario, el que me debe y el de este mes. Renunció. Soy menor de edad y no quisiera que mis padres vinieran hacer algún alboroto por la falta del depósito.

Sin más salió del cuarto y se dirigió a la salida. No volvería más, al menos no como trabajadora. Abrió el paraguas y emprendió la marcha al lugar de la cita.

 

*0*

 

El centro comercial estaba lleno pese a la torrencial lluvia que caía en  el exterior. En el área de comida varias mesas habían sido juntadas para la reunión de amigos que organizaron. En total eran doce adolescentes, cinco mujeres y siete hombres. Hablaban alegremente.

-¿Realmente vendrá? Es tarde.- dijo uno de los chicos.

-Ella dijo que vendría, pero con la lluvia quizá la hizo retrasarse.- respondió una joven.

Los demás hablaban animadamente, discutían sobre qué película debían ver, los chicos querían ver una película de acción que en el elenco juntaba varios actores famosos; las chicas preferían una de romance juvenil; y otros la nueva película de terror que decía era la mejor de la década.

-¡Ahí está!- señaló otra chica.

-No hagas eso, es de mala educación.- la reprendió otra.- ¡Natasha por aquí!

La recién llegada vio como el grupo movía los brazos animadamente para llamar su atención; realmente le hubiese gustado quedarse en casa, vio su reloj. Tenía hora y media para pasarla con sus amigos e ir para la cita que le importaba.

-Lamento la demora.- dijo saludando a todos.

Todos le dieron la bienvenida y comenzaron a atacarla con que su opinión era la decisiva para saber qué película debían ver.

-Eh, yo creí que iríamos por algún antojo.- respondió algo apenada.- tengo que estar en casa antes de las 9.

Los demás comenzaron a quejarse.

-Pero es nuestra última salida.- añadió un chico.- vas a mudarte y no te veremos más.

-Exacto.- la idea llegó fugaz.- en el cine no podemos hablar… ¿quieren perder el tiempo en eso?

Aunque en el fondo deseaba ver la película de terror, se veía interesante y aunque odiaba que se la pasaran gritando en las salas, le encantaban esa clase de películas.

-Entonces vamos al “mundo de los juegos”, organizaremos equipos y quien junte más boletos ganará.- sugirió un entusiasmado chico.

Las chicas no estaban de acuerdo, para ellas ese lugar estaba lleno de “frikis”.

-Creo que es una buena idea.- respondió Natasha.

Al final, aunque no todos estaban de acuerdo, se dirigieron al establecimiento, era un local grande donde había diferentes tipos de máquinas de videojuegos.

-Anímense chicas.- dijo la joven al ver a sus amigas.- vengan.- las llevo hasta las máquinas de baile.- pueden elegir la canción que gusten, y así nos dará un puntaje, quien tenga el más alto gana, solo deben seguir las pisadas.

No muy convencidas aceptaron el reto.

-¿Cómo sabes eso? Siempre estás en contra de venir a estos lugares.- dijo una de sus amigas.

Natasha recordó que ni uno de sus amigos conocía su “pasión prohibida”.

-Mi hermano me ha obligado a traerlo varias veces.- respondió.

Ella siempre encontraba el modo de salir de situaciones que la ponían en aprietos.

Jugaron más videojuegos. Todos la estaban pasando bien, de pronto Natasha recordó que tenía otro compromiso, cuando vio su reloj faltaban 15 minutos para las 9, no llegaría a tiempo a casa; corrió a despedirse de cada uno de sus amigos y agradeció por el gesto.

-Si tienes tanta prisa…te puedo llevar, traje la moto.- le dijo Juan.

Ella asintió y lo tomó de la mano para ir al estacionamiento. Juan realmente no entendía la prisa de su compañera, pero siempre había sido así de impulsiva. Una vez en arriba de la motoneta, salieron a prisa.

 

Juan se detuvo frente a la casa de su amiga. Ella le devolvió el casco y agradeció por haberla llevado.

-Me gustas.- dijo de pronto.- sé que es algo tarde pero me hubiese gustado salir contigo.

Natasha se quedó callada, ella lo sabía, lo había escuchado decirles a sus amigos más cercanos, pero no podía corresponderle.

-Lo siento pero solo puedo verte como amigo. Gracias por ser sincero, pero no quiero arruinar una amistad como la nuestra. Te escribiré, lo prometo.

Sin más entró rápido a su casa, a veces huir era la mejor opción. Saludo a sus padres y se dirigió a su habitación como alma que se lleva el diablo.

 

*0*

 

La tierra parecía desolada. Montañas y montañas cafés era lo único que se apreciaba, un grupo de cuatro personas estaba al inicio del camino.

HanSolo: ¿Segura que vendrá?- dijo un hombre alto y fortachón con una pesada armadura roja encima, con cabello largo y color negro.

Sakura67: Claro, Perséfone jamás faltaría a un reto como este.- respondió una mujer vestida con una clase de kimono que de la parte superior le daba holgado y le caía con gracia a los lados, mostrando parte de sus senos. Tenía el cabello color morado y sujetaba un abanico.

Sayajin98: Supongo que por eso está en el top 10.- ese hombre tenía una apariencia extraña pues sus orejas eran más largas que lo normal y terminaban en pico, su cabello rubio estaba corto pero tenía un tipo de tiara, también llevaba una armadura pero se notaba más ligera.

Belzebu: Se me hace que es chico, nadie tiene esos movimientos.- añadió otro entre bromas, él estaba completamente vestido de negro como los antiguos ninjas y sobre su espalda cargaba una espada.

HanSolo: Sakura tú eres su amiga… ¿la conoces?- volvió a preguntar el fortachón.

Sakura67: No, vivimos en la misma ciudad, pero no sé ni su edad real.- contesto la mujer del grupo.

Sayajin68: Ya me cansé de esperar…le enviaré mensaje a un amigo.- añadió el rubio.

Justo cuando estaba por enviar el mensaje. Un brillo azul se hizo presente, comenzó a tomar una forma. Mostrando a una mujer vestida con una especie de traje chino largo, en color negro y con aberturas a los lados. Su cabello era azul y portaba dos tipos de espada.

Perséfone: Lamento la demora.- saludo a su equipo.- el clima es terrible afuera.

Sakura67: Cierto, parece que el cielo va a caerse.- respondió la mujer.

HanSolo: Entremos entonces…dicen que la recompensa son ítems raros.- dijo entusiasmado el rubio.

El resto del grupo estuvo de acuerdo. Comenzaron a avanzar, cuando cruzaron una línea invisible, de la nada, varios monstruos aparecieron. El equipo inmediatamente comenzó a atacar, la mujer del kimono era una sacerdotisa, por lo cual se quedó atrás para auxiliar al equipo, aunque eso no significaba que era débil. El fortachón era el tanque el equipo, no hacía mucho daño pero su armadura resistía bien los ataques. El rubio también se quedó atrás, él era un arquero así que atacaba mejor a distancia. El ninja y la espadachín se quedaron en medio eran los más veloces y sus golpes eran certeros. Todo iba bien, hasta que un monstruo del triple de tamaño apareció.

Perséfone: ¡Cuidado!

La espadachín bloqueo un ataque mortal para la sacerdotisa, dejando que el arquero recibiera un ataque del monstruo.

Sayajin98: ¿Pero qué te pasa? Casi muero por tu culpa.

Perséfone: Es un jefe de nivel 4…para esta misión es necesaria una sacerdotisa con especialidad de resurrección, si la matan a ella no podremos derrotarlo.

Aunque no le gustó la respuesta, hicieron lo que dijo. Después de una pelea difícil donde tres de los cinco integrantes murieron y volvieron a ser revividos por la sacerdotisa del equipo, lograron derrotar al jefe.

Reclamaron el botín y se tele transportaron a la ciudad Central.

Belzebu: Somos el mejor equipo.

Sakura67: Eres un desvergonzado Belzebu, si Perséfone no llegaba, no hubiésemos acabado la misión. Además Sayajin98 y HanSolo te siguieron la corriente, no debería tocarles parte del botín.

El grupo seguía bromeando.

Darkness: ¿Estás ocupada?

Perséfone: Terminé la misión pronto.

Darkness: Ven al templo del sol. Hagamos una mazmorra.

La guerrera asintió.

Perséfone: Lo siento chicos debo irme.

Sakura67: ¿Tan pronto?

Perséfone: Soy una mujer casada.- respondió la guerrera.- por cierto, voy a mudarme así que tendrán que buscar un reemplazo para el torneo de equipos de esta temporada…no sé cuánto tiempo tarde en contratar el servicio de internet y desconozco si encontraré un café con el juego instalado.

Sakura67: Vuelve pronto, será difícil encontrar un reemplazo…y no sé si tendré la energía para soportarlos.

HanSolo: ¡Ya quisieras! Tú eres la chillona.

Perséfone sonrió y se despidió. Sin más la joven desapareció y salió de la sala del chat grupal. Le tomó pocos segundos llegar al lugar solicitado.

 

Frente a ella se levantaba un gran templo, construido completamente de mármol blanco, era una mezcla entre arquitectura grecorromana y oriental. Frente a las grandes escaleras que daban acceso al templo se encontraba un joven. Vestía una hanfu* blanco y encima una armadura que solo consistía en las hombreras y el peto, en un color azul pálido. En la espalda llevaba una espada de hoja ancha.

Perséfone: ¿Me esperaste mucho?- preguntó la espadachín.

Darkness: Recién me conecto. Sígueme, quiero mostrarte un lugar.

Eso sorprendió a la dama pero siguió al hombre. Después de un par de minutos llegaron a una gran montaña donde había arboles de flores de duraznos, frente a ellos una montaña más elevada contaba con una gran cascada que incluso un arcoíris se podía ver.

Perséfone: Es hermoso…¿Por qué no sabía de esté lugar?

Darkness: Apenas lo habilitaron para los jugadores que forman el top 5 del servidor.

Perséfone se sorprendió. Luego se sonrojó, claro él ocupaba el puesto número 1 en el pvp individual; el segundo en el ranking de equipos y su clan ocupaba el puesto cinco. Porque eran pocos integrantes y el lugar dependía mucho de las donaciones. Ella hubiese quizá quedado en el top 5 o 4 si el día de las semifinales no se hubiese ido la luz en su casa.

Darkness: ¿Está todo listo?- le preguntó.

Perséfone: Si.- respondió algo desanimada.- encontraré un lugar para poder conectarme lo antes posible…oye estaba pensando en cambiar mi nombre.

Darkness: ¿Cambiar tu nombre?

Perséfone: Perséfone fue cuando no sabía cómo, sé que muchos usan nombres personajes de películas o anime…pero bueno…llevamos casi medio año…estaba pensando en ponerme Brightness o Radiance…algo contrario a tu nombre, después de todo nos complementamos y somos opuestos.

La chica sentía como le subía un calor a la cara al decir eso. Darkness se quedó callado, aquellas palabras lo dejaron sin aliento, ¿cómo podía decir eso? Era demasiado lindo.

Darkness: Me gusta Perséfone.- por fin respondió el chico.- es la esposa del dios Hades en la mitología griega ¿no es por eso que lo usaste? Me gusta esa mitología. Eres mi Perséfone.

Perséfone: De acuerdo. Ahora debo irme, aun me falta por empacar.

Darkness: Buen viaje. Te estaré esperando aquí, como eres mi esposa, puedes venir cuando lo desees.

La chica sonrió y desapareció dejando rastros de luz azulosa. No le diría que aquellas palabras le habían acelerado el corazón de manera inesperada.

 

*0*

 

Era extraño bajar por las escaleras y ver la casa vacía, todo lo que hubo en aquel lugar, estaba en cajas de cartón. Ni siquiera los muebles, no era tan grande pero ahora sin muebles parecía demasiado amplia; la familia estaba sentada sobre el suelo, dos cajas de pizza en el centro del circulo improvisado.

-Prácticamente es nuestra última cena aquí…extrañaré este lugar.

-Si es por ti que nos vamos.- añadió el hijo menor de la familia.- todo por querer esa carrera cara y no poder ingresar a la universidad pública por tus notas.

La madre de familia reprendió a su hijo.

-No peleen, ahora que tenga más tiempo con el trabajo, tomaré cursos de cocina. Se los prometo.- dijo en un intento de evitar discusiones.

-Ánimo, será un gran cambio para todos.

Después de la cena, limpiaron lo poco que se ensució y procedieron a ir a descansar, el fin de semana sería largo.

 

Natasha podría tener la vida que algunos adolescentes sueñan, era carismática y fácilmente entablaba amistad con las personas; en su escuela aunque no era la más popular o la más bonita, se llevaba con todos, y era considerada de las chicas más atractivas. Sus padres tenían un trabajo estable en bienes raíces, por lo cual sus ingresos le podían brindar una clase media alta. Tenía dos hermanos, uno mayor y otro menor, por lo cual era la hija de en medio y su posición como la única mujer jamás fue debate. Pero ahora se enfrentaban al cambio que ni un adolescente esperaba tan pronto: mudanza.

Estaban a principios de abril, no era buen momento para cambiar de escuela o mudarse, pero el matrimonio Torres tuvo una promoción en el trabajo que no podían negar, además el hijo mayor estaba en segundo año en la universidad la cual quedaba justo en la capital, por lo que mudarse implicaba el ahorro de más gastos. Era un nuevo comienzo. Nuevas oportunidades.

 

Notas finales:

Hasta la próxima.

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