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Luna Escarlata por Luna_de medianoche

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Notas del fanfic:

HOLA! mil quinientos años despues y yo regresando con una nueva historia (que raro) jaja deberia enfocarme en las que ya tengo. 

pero no se preocupen esta historia ya esta completa en mi computador pero la publicare un dia si y un dia no son tres capitulos no se preocupen. 

ademas estoy editando los caps de las historias que ya tengo para volverlas a subir. me he esforzado mucho y ya no las alargare tanto. ...o  eso espero crucemos dedos para que eso se cumpla jajaja 

la universidad esta horrible por esta pandemania por cierto a todos los estudiantes como yo; sean escritores o lectores les deseo las mejores de las suertes. 

saben estoy super emocionada con lo de la nueva serie de inuyasha espero esten como yo! pero no escribire nada al respecto. no se no me nace jjaja pero estoy feliz. 

los quiero y ahora si A LEER! 

Notas:

me estare muriendo de miedo por ver sus comentarios! a leer!! 

“como le dices al hombre que amas cuanto añoras su calor, cuando él ni tú están más en este mundo”

“Mi nombre es Rin de Taisho y tengo 20 años; estaba feliz. Casada con mi único amor con el único hombre que alguna vez hizo latir mi corazón. Pero todo eso cambio y el siguiente hombre que toco mi corazón fue… para hacerlo dejar de latir”

 Eran los años de 1920, no les voy a mentir. No éramos la pareja más rica del pueblo si de economía se trata, muchas veces nos la veíamos negras para llegar a finales de mes. Sesshomaru mi esposo era un simple aprendiz de herrero y mecánica. Aunque su aspecto superaba a cualquier hombre y su porte, carácter e inteligencia superan con creces a un noble. Pero si de alegría y amor se trataba éramos los más ricos, millonarios y billonarios del mundo. Nuestro amor dudaría 7 vidas y en todas ellas nos encontraríamos nuevamente.

Yo apoyaba en una tienda de modas, donde componía y arreglaba los vestidos de las mujeres ricas a las afuera de nuestro pequeño pueblo. Todas las mañanas mi esposo me iba a dejar en nuestra bicicleta y cada noche sin falta me iba a recoger con alguna rosa y un beso.

Desde pequeños nos habíamos prometido al otro y en cuanto cumplí la edad nos casamos sin dudarlo. Y así fue como a la edad de 16 años estaba casada con el amor de vida y aunque él tenía solo 18 años en aquel entonces ya sabía el valor de la palabra desde que éramos pequeños y cada una sus promesas la cumplió.

Vivíamos en una pequeña casa que habíamos comprado juntos con ahorros de 10 años y un préstamo que nos habían otorgado el esposo de una de mis clientes en la tienda de ropa.

La casa era la vieja del pueblo pero para nosotros la más hermosa; ya que fue en aquella casa donde nos conocimos y nos prometimos para el otro, cuando éramos solo unos niños. Era más lo que íbamos a invertir en componerla que lo que valía pero no nos importó. Era perfecta para nosotros y la familia que teníamos planeado formar.

No sabía que esos planes se quedarían así. Como planes”

-no puedo seguir leyendo – dije tirando el libro a los asientos traseros y no tarde en escuchar el quejido de sango por ser ella la que recibía el impacto de aquel libro

-hey gracias- dijo sarcásticamente frotando su cabeza mientras tomaba el libro en sus manos y continuaba la lectura donde ella la había dejado la noche anterior. Obviamente mucho más adelante que yo

-vamos rin –dijo ahome, la cual iba conduciendo – solo es un libro  

-claro lo dices porque no es tu nombre el que lleva la protagonista –sentí el escalofrió recorrer todo mi cuerpo- está claro que son asesinados, no quiero leerlo

-rin heiwa y rin de taisho ¿qué tienen que ver?–se rio

-Rin- dije como si fuera obvio – no quiero saber cómo murió mi antepasada

Ambas rieron

-rin por favor tu ni siquiera has tenido un novio y ella se casó a los 16 con su primer amor; lo que ustedes tienen de parecido es lo mismo que ahome con kikyo

Ahome se quejo

-solo la cara-especifico ella tomando el hombro de nuestra amiga- tranquila

-okey pero yo comparto el nombre

-pero el rostro no –se rio.-si lees más adelante donde la describe la autora de estas cartas dice que ella era tan bella como un rosa y más dulce que la miel, delicada como el cristal y su mirada se podía únicamente comparar con las estrellas

>y tú además de hablar como marinero cuando te enojas, tener un carácter que…-la vi molesta – que además de diferir con el de ella no eres para nada una rosa andando.

Ahome se carcajeo

Me vi en el espejo era cierto que mi cabello no se podía domar ni con un león y mi carácter no era el mejor de todos pero no era fea

-gracias-dije molesta

-sabes que eres hermosa –me tomo de los hombros – verdad

-¡claro!-dije con sarcasmo- pero no como una rosa.

-tal vez como el césped recién cortado

-¡que malas son! –cruzando los brazos sobre mi pecho decidí ignorarlas.

Se volvieron a reír

-además – hablo ahome- esa chica era valiente y tú eres una cobarde que no puede acabar una novela

-¿por qué os la defendéis tanto? si se supone que es una novela, deberían de ser menos crueles con la que sí está viva.

-no te enojes

-no estoy enojada

-aja como tú digas –sango se acomodó atrás como siempre

-¿y bien? De dónde sacan argumentos para defender tan ávidamente a un personaje FICTICIO

-no es ficticio- ahome ya había leído la novela – es real

Traque grueso

-espera- sango le toco el brazo- esa no me la sabia.

-la historia escrita en esa novela es real fue hace 100 años; rin de taisho y sesshomaru taisho si existieron y si fueron cruelmente asesinados. Hasta el día de hoy no se sabe por quién.

-¡no me arruines el libro!-dijo sango golpeándola fuertemente en la cabeza-yo si quiero acabarlo

-lo siento- dijo riendo – pero se los voy a compensar

-¿y cómo?-sango estaba nuevamente acomodada en los asientos traseros- tendrá que ser algo bueno

-¿a dónde creen que vamos?

-al pueblo de tus abuelos-le dije como si fuera obvio- dijiste que tú heredaste la casa y debes ir a recibirla

-así es; pero no es todo. Resulta que mis abuelos vivían en el mismo pueblo en que se desarrolló esa novela y no solo eso-su sonrisa era enorme- la casa de ellos queda justo enfrente de la que hoy en día es el museo o mejor dicho residencia de la luna escarlata

-¿luna escarlata?-dije confundida

-no seas boba-sango me golpeo con el libro en lo que me lo devolvía- así se llama la novela

Tome el libro entre mis manos para ver su portada “luna escarlata” el nombre estaba escrito en letra carta sobre una foto de una luna menguante roja como la sangre

-pero es imposible-le dije a ahome mientras ella seguía conduciendo- por lo que he leído… ella describe este libro. Es imposible que estando muerta lo haya hecho

-si quieres saber cómo lo hizo, lee el libro.

******

 

Estábamos en la habitación del motel en el que nos quedaríamos esa noche, aun nos quedaba un par de días más en carrera para llegar al dichoso pueblo. Mientras yo cepillaba mi cabello frente la ventana ahome estaba en su computador adelantando sus trabajos de universidad y sango acostada en la que había declarado su cama leyendo aquella novela.

-esto es….-dijo con lágrimas en los ojos- increíble.

-¿llegaste al final?-ahome parecía emocionada

-¡enserio iremos a la casa! Tengo que verlo por mis propios ojos.

-¿qué cosa?

-no te diremos

-¡oigan!

-vamos rin solo lee el libro

-no quiero, me reusó.

-cobarde –susurro sango

Abrí la boca ofendida

-regresare casa-dije mientras me ponía de pie y tomaba mi mochila – no aguantare esto

-hey vamos-ahome me tomo de los hombros- no se peleen

-no pienso leer ese libro

-entonces no preguntes –sango estaba molesta- sino quieres leerlo.

-quiero saber a dónde vamos

-ya sabes; a casa de los abuelos de ahome

-y también al museo que no sabía que existía

-ya, basta las dos- ahome suspiro empujándome para que tomara asiento al lado de sango- no sean unas niñas

-dile eso a la tonta que no puede leer una novela

Intente ponerme de pie pero ahome lo impidió

-ya sango- suspiro – tengo una idea mejor te la contare dejando las partes más interesantes en el libro si te interesan esas respuestas lees la novela y se dejan de pelear

- yo no soy la que pelea

-si lo haces –suspiro –vamos les parece. Así rin tendrá sus respuestas y sango puedes dejar de decirle cobarde o tonta. Nosotras no te decimos así cuando vez una cucaracha o una araña.

Resignada asintió mientras me extendía la mano en son de paz, la rechace. Y ahome suspiro

-vamos rin

Y sin más remedio estreche la mano de sango, aunque seguía molesta.

-veamos- ahome parecía emocionada mientras tomaba el libro entre sus manos.- primero que nada creo que debes saber que esta historia es real.

> hace 100 años estos dos personajes eran la pareja más enamorada de aquel pequeño pueblo y tuvieron un matrimonio estable durante 4 años. Cundo en eso un hombre poderoso que era el nuevo dueño del taller donde trabaja sesshomaru Comenzó a demostrar un interés muy marcado en aquel matrimonio. Apoyándolo económicamente tanto que ya no fue necesario que rin trabajara más y así podía ocuparse totalmente de su hogar como siempre soñó; incluso aquella vieja casa que ambos tanto amaban fue compuesta hasta el último peldaño y pagada en su totalidad de aquel préstamo. Un sueño. Todas sus vidas parecían un sueño como relata la misma rin.

-¿por qué los apoya de tal manera?

sango parcia pensativa y ahome me sonrió.

-para saber eso debes leerla

> En que iba. En aquella época solo les faltaba algo para completar su felicidad y eso era un hijo. Era lo que rin más deseaba un hijo con el rostro de su esposo, Con sus ojos y sus cabellos.

Pero esa felicidad se vio interrumpida una noche con la luna menguante brillante; Había una tormenta las luces  de la casa apagadas, ella corrió. Su esposo la defendió. No lo escucho más. La lluvia seso y su último recuerdo fueron como sus ojos vieron la luna roja como la sangre cubrir su mirada hasta que todo oscureció.

-no comprendo-dije poniéndome de pie –como es que si se supone que esto es real, saben tanto.

-las cartas escritas en esta novela-ahome la puso en mis manos- fue escrita por una niñera de 16 años hace 50 años; mientras cuidaba a los niños de los nuevos dueños de aquel hogar. Ella dijo que la misma rin taisho le pidió ayuda. Relatándole aquella cartas diciendo donde podía encontrar aquellas pruebas que encontró. Pero sobre todo. Diciéndole donde estaba el cuerpo de su amado esposo al cual le rogo que le diera un digno entierro.

Abrí la boca ante el impacto.

>enloqueció claro está. Luego de encontrar y demostrar aquello, diciendo que la misma rin le mostro aquellas imágenes que aún se hallaban grabados en sus recuerdos. Ella escribió todo esto en el manicomio y aquella casa no volvió a ser habitada. Debido  que dicen que sesshomaru taisho se encuentra ahí ahora que fue liberado, desesperado por encontrar a su amada esposa.

-ahora dinos rin –sango me sonrió- no quieres leerla.

Tomando mi mochila nuevamente camine al sillón donde había decidido pasar la noche

-buenas noches

Ahome y sango se rieron un poco antes de ponerme el libro al lado de mi mochila y apagar las luces

-buenas noches

“sesshomaru me cogió en sus brazos mientras me daba un romántico beso, estábamos en el jardín de nuestro hogar.

-te amo

-yo te amo más-la sonrisa de mis labios no se borraba desde aquel diciembre donde habíamos contraído nuestras nupcias hacia unos años.

Él era el hombre de mi vida. Un hombre trabajador, honesto he inteligente que siempre cumplía todo lo que prometida sobre todo el amarme.

Cargándome me llevo hacia el interior de nuestro hogar; aun le faltaba muchas cosas por arreglar pero las tuberías funcionaban y las lámparas y velas jamás nos faltaban

-te prometo que cuando sea lo suficientemente bueno abriré mi propio taller-me dijo con una sonrisa- y toda esta casa será como siempre lo has soñado

-ya es como siempre lo soñé-dije acariciando su rostro- tu estas aquí conmigo.

Y luego de eso nos besamos y una ráfaga de viento que entro por unas de nuestras ventanas nos ayudó a entrar en la intimidad que necesitábamos en ese momento.”

 Abriendo los ojos desmesuradamente y sentándome en el sofá de golpe intenta calmar mi respiración; ahome apenas se movió en su cama mientras sango aún se encontraba en el quinto sueño. Mi piel aun sentía la calidez de aquellas manos rosándome y mis labios hormigueaban con emoción ante aquellos besos.

¿Besos?

Esos no eran mis besos. Esos labios no me besaban a mí.

¿O sí?

Negué con la cabeza repetidamente tratando de quitarme de la mente aquella mirada dorada como el sol, aquella calidez seguía grabada en mí. Sin importan cuanto intentara borrar esas imágenes, estaban tan clavadas en mi memoria como si yo las hubiera vivido y mi piel sentía aquella calidez.

-es una locura –tome mi mochila y entre al baño de la habitación para bañarme y borrar aquellas sensaciones tan cálidas que me están golpeando.

****

Estábamos en el comedor del motel desayunando antes de retomar el viaje. Estaba picando mi comida mientras ahome y sango debatían sobre algo de la universidad. Ambas estudiaban arquitectura mientras yo estaba en primer año de diseño.

-¿qué pasa rin?

-nada-dije negando con la cabeza; como les explicaba que mi cuerpo estaba teniendo recuerdos que no me pertenecían. Si ni siquiera había leído aquella novela y ya me estaba sugestionando a mí misma.

-¿segura?

-sí, nos vamos.

-claro

Cuando íbamos saliendo del motel sentí una mirada sobre mí, aunque voltee no encontré a nadie conocido.

Pasaron tres días antes de que llegáramos aquel pueblo tan lejano de la ciudad que era donde nosotras vivíamos. Al llegar lo primero que hicimos fue llegar a la notaria donde nos espera el abogado de los abuelos de ahome y luego de hablar un rato entre ellos y firmar los papeles correspondientes; nos acompañó a la casa que ahora estaba en poder de ahome. Yo me quede un rato viendo aquel que fue un hogar alguna vez. Un lugar lleno de amor y calidez para terminar siendo frio. O mejor dicho. Para terminar como una tumba. La casa; ahora museo.  Estaba cerrado al ser domingo pero podía ver que intentaron mantenerla con la fachada de hace 90 años. Ni siquiera era la original que habían diseñado sus verdaderos dueños.

 

 

 

¿Cómo sabía yo eso?

-rin-sango tomo mi hombro y yo la vi

-si

-vamos ahome nos espera

-claro-mire una última vez aquella casa antes de entrar y vi claramente como una mujer me miraba dentro de aquellas paredes.

Luego de que el abogado nos diera un recorrido por la casa y se quedara hablando con ahome un rato sobre qué planes tenia para la misma, se fue a eso de las 5 de la tarde. Luego de una rápida cena con lo que compramos en el último supermercado que habíamos visto a 10 km fuera del pueblo nos pusimos a limpiar hasta llegada la media noche. La casa contaba con dos niveles era pequeña pero extremadamente cálida y con un bello jardín que estaba en perfectas condiciones. ahome nos relató algunas de las historias que sus abuelos le contaban de aquella casa y nos habló de sus bisabuelos los cuales habían muerto cuando ella tenía alrededor de 10 años.

-tus abuelos conocieron…-no me atreví a terminar la pregunta

-mis abuelos no; pero mis bisabuelos si-dijo con una sonrisa. – fue mi bisabuela quien me contó la historia de aquella pareja en un principio pero no todo claro como el final.

-eran….ya sabes felices.

-recuerdo que menciono que esperaba que yo encontrara alguien que me amara igual que ellos se amaban

Luego de que termináramos de cenar cada una fue a la habitación que ahome nos había designado para descarnar, nos quedaríamos alrededor de un mes para terminar los arreglos que ella tenía en mente aprovechando el hecho de que estábamos en vacaciones antes de volver a la universidad.

-buenas noches.-dije bostezando antes de entrar a la que sería por el momento mi habitación, tenía vista a jardín y a aquella casa. Cuando cerré la puerta. Pude ver en mi cama la novela que sango y ahome querían que leyera, rodee los ojos. Y la deje en la mesa de noche antes de meterme a bañar para luego acostarme y descansar.

“estaba preparando el desayudo aprovechando que aquel domingo ni sesshomaru ni yo debíamos ir a trabajar, saliendo de la cocina y caminando por el pasillo del fondo llegue a la que era nuestra habitación y ahí estaba dormido boca abajo abrazado una de las almohadas mi querido esposo, vi la sencilla alianza de plata en mi dedo anular con una sonrisa; mi esposo. Ese hombre era mi esposo. Con la charola de madera me acerque a la cama y dejándola en una de las mesas al lado de esta acaricie su espalda

-mmm

-amor

-mmm

-amor

-5 minutos más

Sonreí y bese su cuello logrando que ronroneara ante ese contacto

-es hora

Quejándose un poco se dio la vuelta para darme esas sonrisas que solo él sabia darme y tomando mi rostro entre sus manos me entrego un beso cálido

-¿ya te dije que eres perfecta?

Sonreí, era feliz. Muy muy feliz.”

-rin

Abriendo los ojos desmesuradamente me senté en la cama volteando a ver a mi alrededor asustada, aquella voz.

-¡RIN!-sango llamándome desde el piso de abajo me asusto. Puse mi mano en mi corazón para tratar de calmarlo. Estaba loca. Tome aquel libro. Lo leería aunque fuera lo último que hiciera.

Luego de un rápido desayuno las tres nos pusimos en marcha para comprar algunos materiales y comida para la semana. Al principio creí que era la única que lo notaba pero todos los del pueblo nos miraban; o específicamente me miraban a mí.

-qué extraño-susurro sango- pareciera que rin es un alíen

Ahome y yo concordamos con ella. Incluso a los comercios que íbamos nos atendía de manera extraña intentando disimular su mirada fija en mí. Me sentí incomoda y le quite todas las pelusas invisibles a mi suéter. ¿Qué pasaba?

Decidimos regresar a casa y comenzar con los arreglos y quehaceres.

-buenas tardes-una vecina bastante mayor tal vez tendría 70 años.

-buenas tardes-saludamos las tres

-rin eres tu verdad-dijo dando un paso al frente emocionada de verme

La vi extrañada

-¿acaso me conoce?

-abuela por favor, no molestes a los vecinos-una chica de alrededor de nuestra edad tomo por los hombros a la mujer mayor-¿ya tomaste tu medicamento?.

-es ella, volvió para que encontremos su cuerpo midoriko.

-si, si. Shippo! Ven.

Un niño de unos 11 años llego y con una sonrisa ayudo a la mujer mayor a entrar a su propiedad

-lo lamento-se disculpó con una reverencia- es la hermana mayor de mi abuela paterna y con los años no se encuentra bien del todo de su cabeza

Yo aún seguía asustada. “Para que encontremos su cuerpo” aquellas palabras resonaban en mi cabeza

-no te preocupes-ahome le sonrió- pero no comprendo ¿cómo es que conoce a mi amiga?

midoriko me volteo a ver y abriendo un poco más los ojos tapo su boca con asombro

-bueno….-rasco su cabeza-debo decir que el parecido es increíble.

-¿parecido?-pregunto sango

-con rin taisho-nos explicó- pareciera que es su gemela perdida.

Mis piernas fallaron en ese momento.

****

Estábamos dentro de la casa de ahome junto con midoriko quien era la hija mayor de la familia de al lado.

-lamento que nos tuvieras que ayudar-dijo sango mientras nos servía té- rin no es buena con las historias de fantasmas y el hecho de que le digas que se parece a la protagonista de aquella novela, no ayuda mucho.

-soy yo la que lo siente- nos sonrió tomando su té- fue imprudente de mi parte decirlo de esa manera

-¿por qué dices que me parezco a aquella mujer?

-bueno este pueblo es pequeño así que cualquier cosa queda en oídos de todos-me explico- y son pocas las fotos de aquella época además pero entre las principales se encuentra una de rin y su esposo en la entrada del museo.

-¿has visitado el museo?-pregunto ahome emocionada

-soy la encargada –nos sonrió- por lo que veo tendremos muchas visitas ahora que la reencarnación de rin volvió al pueblo, tendré que buscar ayuda.

-¿reencarnación?

-las invito al museo cuando quieran, podrán entenderlo mejor.

-pero….

Las palabras quedaron en el aire mientras ahome y sango comenzaban a hablar con midoriko del museo y aquella novela. ¿Reencarnación? ¿Eso existía? Acaso era posible que yo fuera…

No me había dado cuenta en que momento pero la noche ya había entrado y luego de despedirnos de midoriko sango ofreció ser ella quien preparara la cena para todas. Pero me negué excusándome con que deseaba dormir temprano. Debido a que aunque estuviéramos de vacaciones debía trabajar en mi laptop parte de mi proyecto mañana.

Pero aquí estaba en mi cama con aquella novela entre mis dedos.

-ahome me dijo que tu tendrías mis respuestas. Espero así sea.

Abrí en la página donde me había quedado hacia unos días para comenzarme a adentrar a una historia que cambiaría totalmente mi vida.

“mi historia comienza cuando contraje nupcias con mi amado sesshomaru. Nos habíamos prometido al otro cuando teníamos alrededor de 6  y 8 años nos habíamos encontrado por casualidad mientras cada uno jugaba con su grupo de amigos a explorar la casa vieja del pueblo. Luego de vernos ese día tal vez había pasado un mes cuando nos prometimos pertenecer al otro para siempre. “amor a primera vista” “primer amor” “primera ilusión”. Éramos el primero del otro pero no queríamos a nadie más que no fuera al otro. Pasamos los siguientes 10 años anunciando nuestro compromiso a todo el pueblo. Al principio para todos era un juego pero al crecer y ver la seriedad que teníamos ante el tema nos apoyaron para hacer una pequeña fiesta donde todos asistieron. Éramos el primer matrimonio donde los padres no habían intervenido. O eso nos decían todos. Desde pequeños nos habíamos propuesto ahorrar para comprar aquella casa para nuestra familia no teníamos casi nada. Pero el esposo de una de mis clientas de la tienda donde laboraba nos había ofrecido un préstamo con el mínimo de interés para poder completar y comprar aquella casa vieja. Nuestra primera noche fue viendo las estrellas  desde un techo lleno de goteras. Esa noche las estrellas brillaron más que nunca ante mis ojos y el calor del otro nos acobijaba en un abrazo. Fue la primera de muchas noches perfectas.”

-¿eras toda una romántica he?-dije mientras miraba la casa desde la ventana de mi habitación. Las estrellas brillaban fuertemente pero no tanto como para hacerme pensar que brillaban más que ayer. Yo no era romántica. Me gustaba más ser práctica. El amor debía ser fácil pero a la vez único. Pero para ella era algo más. Algo que no podía entender.

-bueno hasta el momento dudo que seamos la misma.

Cerré el libro y lo coloque en mi mesa de noche para apagar mi lámpara y dormir

“sesshomaru haces cosquillas-dije mientras me retorcía entre sus brazos he intentaba escapar –tengo trabajo

-quédate –me dijo con esa voz que me hacía suspirar

-no puedo- dije riendo- tengo que ir y entregar un vestido a la señora usami

-dile a mizuki que lo haga por ti

-ya se abra ido a la tienda a diferencia de mi –lo bese antes de soltarme y tomar mi sombrero del perchero- ya me voy.

-espera-tomo mi mano antes de besarla- te iré a dejar

Tome su rostro entre mis manos para darle un beso- pediré salir temprano.

Con una sonrisa ambos salimos de nuestro hogar. “

Abrí los ojos lentamente. Un sueño dulce. Una pareja dulce. Unos momentos dulces.

¿Por qué acabo todo eso?.

Vi el reloj en mi mesa de noche. Eran las 12 apenas; pero no quería volver a soñar y tener… ¿recuerdos? Era absurdo pensarlo así. No quería tener más esas alucinaciones, no entendía por qué mi cerebro me estaba jugando aquella pasada. No era sugestiva… o eso pensaba.  

Me levante y encendí la lamparilla que había al lado de mi cama para alar mi cuaderno y comenzar a dibujar. Siempre me había gustado y por ello estudiaba diseño en la universidad. Luego de un rato entretenida en mi nueva idea. Sentí como si alguien me estuviera observando. Voltee  a los lados asustada la habitación estaba cerrada y a estas horas nadie estaría de pie. Levante con mucho cuidado para acercarme a la ventana.

La noche era lo único que invadió mi visión, no había nadie ni siquiera un perro. Y no sabía si eso me tranquilizaba o me asustaba más. Apreté las cortinas con mi puño viendo aquella casa. Si la historia era verdadera….

-es imposible –me repetí descorriendo la cortina con fuerza para cerrar la ventana y volver a la cama; al darme la vuelta vi la sombra de un hombre parada justo donde la luz de la pequeña lámpara no llegaba lo sufriente para alumbrarlo. Me quede estática del miedo que me invadió hasta la última célula de mi cuerpo, mis ojos abiertos hasta no poder más y mi boca abierta con las palabras atrapadas en la garganta. No era verdad, era mi imaginación. Era yo estando medio dormida aun viendo aquella sombra que no lograba distinguir todavía.

Me llene de fuerza para cerrar los ojos y descorrer la cortina nuevamente la luz de la luna término de llenar la habitación y abrí los ojos. No había nadie más que yo. Estaba sola. ¿o no?

Me recosté nuevamente en la cama. Y me estire para apagar la lamparilla de noche. Me detuve antes de hacerlo y en vez de eso tome el libro nuevamente. Para abrazarlo y dormir tapada hasta mis cabellos como si fuera una niña.

*****

-buenos días. –dije bostezando y rascando mi cabeza mientras entraba a la cocina

-buenos días- me respondieron las demás ahome y sango ya estaban vestidas y yo seguía en pijama.-¿no te arreglaras?

-en un rato-bostece mientras caminaba a la jara del café y me servía uno

-¿no dormiste bien?

-no

-¿pesadillas?

No sabía si contarles….

-me quede dibujando-mentí, no quería lidiar con los comentarios de sango nuevamente

-con razón había tanto ruido anoche-menciono ahome- me despertaste un par de veces

-¿ruido?-me quede de piedra

-sí, tu habitación esta por encima de la mía y escuche tus pasos.

Mi respiración comenzó a fallarme y tirando la taza de café apenas pude agarrarme del borde  la mesa.

Sango me tomo entre sus brazos rápidamente

-ahome busca su inhalador

-si

-vamos rin... Sabes que hacer verdad; respira conmigo. 1.2.3 respira

Apreté con fuerza el brazo de sango mientras trataba de que el aire no escapara de mis pulmones, me aferraba a él como si no hubiera un mañana. Ahome llego casi de inmediato con mi inhalador en mano, quitándole la tapa me lo dio y tres disparos logre calmarme un poco.

-el polvo de la casa te está afectando-sango me ayudo a sentarme.- hacia mucho no tenías un ataque así

Asentí intentando tomar aire y calmarme un poco ahome ya estaba limpiando mi desastre

-lo siento…-dije en cuento pude pronunciar palabra

-no te preocupes-me sonrieron- ¿quieres ir al médico?

Negué con la cabeza

-descansa por hoy-me ofrecieron ambas.

Asintiendo volví a subir a la segunda planta para entrar en la recamara

Ahome había dicho  que escucho pasos en mi alcoba…..negué con la cabeza y me recosté.

El libro seguía en mi cama lo tome y lo abrí debía acabar con eso de una buena vez.

“teníamos tres años de casados era nuestro aniversario esa tarde. La recuerdo por eso. Por qué era el día que más esperaba cada año, tenía en mi pequeño horno nuevo un pastel que le había preparado a sesshomaru, era la primera vez que preparaba uno. Y no solo porque no tenía un horno antes sino más bien porque nunca me había interesado en preparar uno. Cuando la puerta de la casa se abrió sesshomaru cubierto ligeramente por la nieve que comenzaba a caer fue lo primero que vi, luego dos hombres más uno mayor que todos nosotros  y otro que rondaba la edad de sesshomaru probablemente un poco mayor.

-querida-dijo sesshomaru tomándome de la cintura y dándome un beso – él es mi nuevo jefe y su hijo mayor.

Hice una pequeña reverencia y les sonreí

>quedaron atrapados en una zanja por aquí cerca y les he ofrecido ayuda; pero la nieve nos ha tomado por sorpresa

-no hay problema.- le sonreí a los tres- espero les resulte acogedor nuestro hogar. Justamente estaba terminando de preparar la cena.

Me abrace a sesshomaru y este me recibió. ambos les sonreímos a nuestros invitados sin saber lo que significaba ayudarlos.

Luego de la cena y una charla muy amena, donde me comentaba el señor onigumo que se había mudado recientemente luego de comprar el taller donde laboraba mi esposo y que este en solo una semana ya lo había impresionado con sus habilidades ya que estaba seguro que pronto se podría convertir en maestro de herrero y abrir un taller. Decidí sacar el pastel que tenía en el horno ya que mis abuelos siempre me dijeron que todo en la vida sabía mejor si lo compartías.

Nos felicitaron por nuestro aniversario y compartimos un trozo de pastel para cada uno. Me alagaron por mi talento en la cocina ya que les había comentado que era mi primer pastel.

El hijo mayor del jefe de sesshomaru se puso de pie para ver por la ventana y diciendo que la nieve ya había cesado. Los tres hombres decidieron salir para terminar con el trabajo. Una hora después sesshumaru volvió y me dio un beso. Me sonrió. Pero esa sonrisa no era la misma de siempre algo había pasado.

Pasaron unos meses y el jefe de sesshomaru no solo le había aumentado el sueldo por el mismo que el de su maestre también le había dado recomendaciones para que hiciera trabajos en otros talleres a las afuera del pueblo y así conseguir sus propios contactos; parecía tener mucha fe en mi esposo. Algunas veces tenía que salir por hasta dos semanas donde no nos veíamos. Pero cuando volvía parecía feliz de que su trabajo comenzara  ser más reconocido, juntos hablábamos por horas de cuando el pudiera abrir su propio taller en el pórtico de la casa.”

Nuestro amor seguía igual de fuerte que cuando éramos pequeños tal vez más inclusive. Siempre tratábamos de respetar las fechas importantes para nosotros donde sin falta alguna nos la dedicábamos al otro. Pero ese día, pese ser el cumpleaños de sesshomaru no parecía completamente feliz.

-¿qué pasa?-dije tomando su mano y este me vio sorprendido.

No entendía que le tenía preocupado ahora si estábamos mejor que nunca, los arreglos que le faltaban a nuestro hogar eran mínimos e incluso podríamos tomarlos como banalidades de las que tomaríamos lujo. Pero ni siquiera cuando las paredes y techos tenían agujeros parecía estar tan pensativo.

-rin-tomo mi mano y un sonrojo fuerte invadió su rostro, me recordó al día en que nos dimos nuestro primer beso

-si

-¿puedo pedirte mi regalo de cumpleaños?

Abri la boca sorprendida por su pregunta y bastante apenada también ya que era tarde y no podría salir a comprar nada y a las espaldas de nuestro pequeño sofá tenía una bolsa con una bufanda que le había hecho a mano.

-claro, pídeme lo que quieras. Pero te lo daré luego ya es tarde para salir a comprar.

Negó con la cabeza y su sonrojo aumento como si fuera eso posible

-no es algo que debas comprar

Lo vi confundida

-rin –trago grueso – rin por favor…dame un hijo.

No pude evitar reírme y su sonrojo disminuyo un poco; desvió la mirada  y soltó mi mano

-¿es muy pronto todavía?-me pregunto haciendo un pequeño puchero

Me volví a reír con ternura para tomar su rostro entre mis manos para llamar su atención

-si por mi fuera ya tendríamos a nuestro hijo con nosotros desde hace años amor mío-lo bese dulcemente – pero para ese regalo que me pides necesito tu ayuda.

Ambos nos sonreímos y nos besamos, me recostó en el sofá para situarse encima de mí y con sus expertas manos comenzó a desatar el listón de mi vestido.

-entonces podemos comenzar desde ahora mismo.

Me reí tomado su rostro nuevamente en mis manos para darle un beso con todo mi amor

Un hijo de los dos…ese no sería un regalo para él. Seria para mí. Un hijo con sus cabellos y ojos que me recordara diariamente cuanto nos amábamos y cuanto nos amaríamos por siempre.

Abrí los ojos sin darme cuenta en que momento me había quedado dormida. Cerré el libro con su separador y me estire al tiempo que suspiraba un poco. Lo último que recordaba había sido lo más romántico que había leído, eran un par de tortolitos plenamente enamorados del otro.

Volví a suspirar. Encontrar a alguien así para mí ahora…sonaba tan imposible en estos tiempos.

-es imposible- voltee a ver a la ventana- hoy en día… un amor como ese no podemos más que leerlo.

-rin-voltee a ver  a la puerta

-si ahome

Abriendo la puerta ahome paso dejando ver la charola que llevaba con una crema de espárragos.

-veo que estabas durmiendo

Guarde el libro entre mis sabanas

-¿qué te ha parecido? –dijo tomando asiento a lado en la cama y poniendo la charola con el almuerzo en mi regazo

-gracias-dije sonrojada – me tocaba a mi prepararlo

-es mejor que descanses hoy, ya mañana lo harás.

-claro

-y bien dime-me sonrió –¿ te ha gustado?

-aun no lo acabo. Voy por parte dulce aun.

-¿dulce?

-donde le pide un hijo

-aa ya veo –parecía confundida- han pasado un par de meses desde que lo leí no recuerdo esa parte.

Saque el libro de entre mis sabanas y lo abrí en la página donde me había quedado.

“Pero cuando volvía parecía feliz de que su trabajo comenzara  ser más reconocido, juntos hablábamos por horas de cuando el pudiera abrir su propio taller en el pórtico de la casa.

En esas fechas ya no pasábamos tanto tiempo juntos debido a su trabajo y el mío así que habíamos acordado que antes de la primavera dejaría de trabajar para poder pasar más tiempo juntos; además de que él ya no me podía ir a traer y las ultimas semanas me había comenzado a sentir incomoda al recorrer sola la ruta del trabajo a nuestro hogar”

Abrí los ojos con terror…eso no era lo que recordaba haber leído. Donde estaba la parte en la que ambos siempre estaban en las fechas importantes donde estaba cuando él le pedía un regalo de cumpleaños y ella se sentía abochornada por la bufanda que le había confeccionado.

En eso sentí la calidez de sus besos otra vez en mi cuello y una lagrima paso por mi mejilla

-¿pasa algo?-me pregunto ahome claramente preocupada mientras ponía una mano en mi hombro.

Negué con la cabeza

-lo abre imaginado-sonreí forzada; me estaba volviendo loca.

-es normal. –Dijo con dulzura- la protagonista tiene tu nombre solo no olvides que tú no eres ella

Luego de decirme eso beso mi frente antes de dejarme sola en la recamara no sin antes recordarme que debían ir con sango a la librería para comprar material y comenzar con su maqueta.

Me quede un momento viendo mi comida. El apetito se me había ido al caño tras ver el libro…yo no era ella; era algo de lo que estaba segura. Pero tal pareciera que sesshomaru taisho no, ya que se empecinaba en poner los recuerdos de su esposa en mi mente.

-déjame en paz-susurre con reproche dejando la comida sobre la mesa. Acabaría aquella maldita novela de una buena vez por todas y dejaría de pensar en eso. Yo no era ella.

Verdad….

***

Notas finales:

espero les gustara el cap! 

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