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Los últimos shinobis por Nyu chan 18

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Notas del fanfic:

Los últimos shinobis

(Acción / Aventura / Vida escolar)

 

¡Primera parte de la trilogia!

Se encontrará dividida en cuatro temporadas, cada una con 14 capitulos y un especial que pronto será definidio. Como sea, espero les guste esta nueva aventura!

Notas:

¡Por fin comenzando está nueva historia! ¡Espero que todos nos divirtamos juntos y sea de vuestro total agrado! ¡Y preparaos para todo el drama que viene!

 

Temporada 1: "Llegada"

Las campanas de la escuela preparatoria de Konoha resonaron, anunciando de esa forma un nuevo día.

- Muy bien chicos, vamos a comenzar con esta nueva materia -la tediosa voz del profesor fue suficiente como para matar las ilusiones de sus estudiantes: no, definitivamente este no sería un día divertido-. Sí, lo sé, a mí tampoco me gusta hacerles clases en una mañana tan bonita, pero no tenemos opción. Saquen sus libros de historia, página 15: "Historia de Konoha"

- ¡Eso es aburrido! -exclamó uno de los muchachos-. ¡Kakashi-sensei, por favor no!

- Ah, Kiba… -el maestro suspiró, las expresiones tediosas de sus alumnos no hacían más fácil su trabajo-, sabes que debes aprender esto. La historia es importante.

- Maldita sea…

Y con eso Kiba Inuzuka se echó hacia atrás y comenzó a balancearse en su silla. Como todos los chicos en su clase, estaba aburrido de estar en la escuela y soñaba despierto con un mundo lleno de aventuras y batallas, tal y como en las películas y mangas que tanto amaba leer...

- Vamos chicos, la historia de Konoha no es tan aburrida…

- Kakashi-sensei -una joven de cabello rubio sonrió burlesca-, eso ni usted se lo cree.

- Sí -apoyó otra, bostezando con despreocupación-, de seguro la historia de la fundación de Konoha trata sobre un grupo de gente que se cansó del lugar donde vivía y se fue… y después encontraron Konoha y la fundaron. ¿Ve? Simple, sin nada de emoción.

- Se equivocan -aclaró el maestro-. Verán chicos, los fundadores de Konoha fueron valientes y honorables guerreros que escogieron la paz por sobre la guerra. Y, que para detener las batallas que llevaban años realizándose, construyeron la aldea de Konoha que con el tiempo evolucionó en esta gran ciudad tecnológica. Los fundadores dejaron escrito que su sueño era formar un lugar lleno de paz para sus descendientes, ya que ellos serían la generación del cambio que dirigiría Konoha en el futuro.

-Sí, claro… -Kiba rodó sus ojos de manera sarcástica-, sus descendientes, un grupo de adolescentes que se aburren en la escuela porque no pueden hacer nada debido al estúpido sistema educativo… que orgullo, ¿no?

- ¿Por qué esa actitud Kiba? -preguntó la chica rubia, sentada tras él.

- ¡Es que me aburro de estar aquí todo el tiempo, Ino!
Ino Yamanaka frunció su ceño, clavando sus ojos claros en el muchacho de cabello castaño que con tanta frecuencia la sacaba de sus casillas. El hecho de ser la presidenta de la clase la convertía en una joven responsable y competitiva, pero por sobre todo experta en el arte del engaño y la información…

- ¿Y qué quieres que hagamos?

- ¡No lo sé! -Kiba frunció el ceño-. Mis primos en el País del Viento siempre van de excursiones. Salen al desierto y se divierten aprendiendo… no sé ustedes, pero creo que eso sería más divertido que estar encerrados en estas cuatro paredes todo el año.

Y con eso de inmediato el debate entre los alumnos comenzó.

Kakashi suspiró y sacó el nuevo libro de su colección favorita para comenzar a leer, oyendo los argumentos que comenzaban a surgir entre sus alumnos. Parte de él tenía que admitir que para ser un montón de adolescentes llenos de hormonas era sorprendente la forma en la que sus alumnos discutían incluso acerca de los temas más simples como si se trataran de asuntos realmente importante. Como profesor le gustaba aquella cualidad en sus estudiantes… y también el hecho de que esas pequeñas discusiones grupales significaba un receso de media hora en el cual él podía leer su libro.

Contrario a lo esperado no todos gustaban de participar siempre y en ese mismo momento un pequeño grupo de alumnos ocupaba el valioso tiempo libre para conversar sobre los últimos chismes del día.

- ¡Y eso es todo lo que te diré sobre los exámenes parciales! -Kiba giró en su asiento, luego de haber soltado su último argumento, para ver al grupo de chicas sentadas tras él. Al instante tomó la mano de una de ellas-. ¿Qué hay? ¿Alguna novedad?

- ¿Qué quieres, idiota? -la muchacha recuperó al instante su mano, con fastidio de tener que tratar con aquel chico-. ¿Otro golpe?

Kiba guardó silencio mientras escuchaba las risas de lo que él llamaba "las chismosaurios": nadie más ni nadie menos que las mejores amigas de su prima.

- ¿Sigues molesta por lo que pasó, cierto Matsuri?

Matsuri Inuzuka gruñó. Era injusto que, con todas las técnicas de lucha que había aprendido de sus años en la escuela militar de Suna, no pudiera aplicar alguna con el estúpido, acosador y sobreprotector de su primo mayor…

- ¿Y por qué lo golpeaste esta vez? -Ino sonrió con malicia: amaba ver a Kiba en problemas.

- ¡Me dijo que estaba gorda!

- ¡No lo hice! -se defendió el acusado. De inmediato se colocó de pie, apoyando las manos en el escritorio-. Solo le pregunte, siempre con respeto, porque no ocupaba un bikini en vez de ese viejo traje de baño de una sola pieza… y después le pregunte si era porque es plana como una tabla o por sus adorables kilos extra.

- ¿Qué idea de lo que es el respeto tienes en tu cabeza? -Ino sonrió con burla-. Y de paso déjame decirte que eres un pervertido por preguntarle aquello a tu prima.

-Tú eres la pervertida por pensar esas cosas -señaló el muchacho-. Además, saben perfectamente que yo prefiero mil veces que ocupe ese traje de baño de una pieza. Hay muchos pervertidos por ahí y quiero mantener a mi prima a salvo de…

Un libro, arrojado por alguno de los alumnos le dio en la cabeza a Kiba, quien de inmediato cayó de espaldas sin terminar la frase. Matsuri lanzó una maldición y al instante se alejó para verificar que el muchacho estuviera bien. Eso de ser familia solía ser una desventaja: por ejemplo, no importaba que, ella era la encargada oficial de Kiba, lo que involucraba evitar que se lastimara gravemente.

Ino empezó a carcajearse mientas veía aquello, pero de pronto una de sus amigas llamó su atención por lo que giró para verla con mayor detalle. Al notar lo que hacía una sonrisa pícara se dibujó en su rostro al instante.

- ¿A quién miras, Sakura?

Sakura Haruno se sonrojó violentamente y trató de mirar a otra parte, completamente en vano. ¡Agh! A veces detestaba ser tan obvia, pero simplemente no era su culpa… soñar despierta era solo otra de sus tantas cualidades…

- A-A nadie.

- Sí claro… y los cerdos vuelan -Ino alzó sus cejas, de forma victoriosa, mientras comprobaba como el nerviosismo de Sakura aumentaba. Se inclinó hacia su amiga para susurrar-. Mirabas a Sasuke, ¿cierto?

Sakura dejó caer su cabeza en el escritorio, humillada. ¡Ino era su mejor amiga: era imposible mentirle!

- Sí -aceptó, en pequeños susurros y una mirada llena de preocupación-, pero es que tiene un moretón nuevo en su ojo…

- ¿Y?

- Es el tercero de la semana…

- A lo mejor solo volvió a caerse por las escaleras…

- Ino, nadie cae por las escaleras tantas veces -y a continuación volvió a fijar sus ojos jade en el misterioso chico-. Solo… solo me preocupa que le esté sucediendo algo…

Del otro lado del salón, Sasuke Uchiha suspiró mientras miraba por la ventana, cansado y sin ganas de participar en el debate del día. Aunque sonara simple y extraño lo único que en verdad deseaba era poder dormir algunas horas tranquilo sin ser despertado por tantos gritos. Por lo mismo se acomodó sobre su escritorio, dejando descansar su mente por un rato y cuidando que el moretón de su ojo quedara cubierto…

- Entonces admites que Sasuke te gusta.

- ¿Q-Qué? -Sakura se puso por completo roja-. ¿P-Pero qué dices?

- ¡Uy! ¡Lo sabía! -la mirada de Ino brilló-. ¡Lo llevas escrito en la cara desde que lo viste por primera vez!

- ¿Qué cosa vio por primera vez, Ino? -un muchacho con el cabello oscuro atado en una coleta simple se acercó hasta ellas.

- Nada que te interese, entrometido -respondió la chica rubia, en actitud confiada. El muchacho la observó de vuelta.

- Ustedes mujeres son tan complicadas…

- Y tú eres un vago sin remedio, Shikamaru…

- Y por la valiosa paz que nuestros fundadores protegían omitiré cualquier respuesta ingeniosa que se me pueda ocurrir.

- Más te vale si no quieres morir.

Shikamaru Nara sonrió y continuó su camino, con completa calma y decidido a no dejar que sucesos extraños perturbaran su paz. Era un genio, pero no necesitaba de su inteligencia para saber que meterse con Ino le podía traer serios problemas…

- Ehh… chicas… -una pequeña voz llamó la atención de ambas jóvenes-. Ahora que lo pienso Sakura-chan tiene razón… últimamente Sasuke-kun se ve muy silencioso…

- ¿En verdad crees eso, Hina?

Hinata Hyuga volvió a mirar al chico de reojo, antes de asentir para comprobar su teoría. Una de las ventajas de ser tan tímida era que lo mismo la convertía en una buena observadora… La percepción era su talento natural y a ella no le molestaba ayudar a sus amigas con su habilidad.

- Me atrevería a decir que se siente algo estresado.

- ¿Lo ves, Ino? -Sakura insistió.

- Eso no quiere decir nada. La escuela nos estresa a todos.

- No. Significa que algo le está pasando -la joven de ojos jade asintió firme-. No actúa de manera normal.

- Es Sasuke Uchiha de quien hablamos, el lobo solitario, jamás ha sido "normal".

- ¿Desde cuándo la normalidad existe? ¿Y en cualquier caso cuál es tu exacta definición de normal? -Sakura alzó su ceja expectante. Ino abrió la boca y giró para ver a sus compañeros, esperando señalar a uno de ellos que se acomodara de mejor manera en su idea de normalidad, pero tras varios segundos de evaluación se vio forzada a desistir.

- Solo diré que Kiba sería el candidato perfecto… de no ser por su obsesión enferma con Matsuri.

- Dejen de hablar de mí como si no estuviera presente -replicó el muchacho castaño, colocándose por fin de pie-. Y no estoy obsesionado con Matsuri.

Su prima rodó los ojos.

- Claro que no… -comentó, llena de sarcasmo.

- Solo me preocupo por ti, deberías agradecérmelo.

- No eres mi hermano mayor para eso.

- Creo que en este momento soy lo más cercano a un hermano en tu vida -rebatió el joven-. Y por lo mismo deberías… -una alegre tonada resonó unos segundos, provocando que el chico se llevara de inmediato la mano al bolsillo de su pantalón-. ¿Mmm? Un mensaje nuevo… ¿pero por qué Matt me enviaría un mensaje si estamos en…? -sus cejas se alzaron con interés-. Hey, dice que viene de Dirección y vio a un alumno nuevo fuera de nuestro salón.

- ¿Un alumno nuevo? -Sakura se mostró sorprendida-. ¿Y estará en nuestro salón? ¿Será nuestro nuevo compañero?

- Bueno, si esta fuera debe ser de nuestro salón…

- Chicos, ¿no creen que…?

Hinata fue rápidamente interrumpida.

- ¡Woah! ¡Un chico nuevo! -gritó Ino, más que emocionada-. ¿Cómo creen que sea?

- ¡Ojalá sea lindo! -gritó Matsuri-. ¡Me encantan los chicos lindos!

- C-Creo que…

- Pues espero que no sea nada lindo… -Kiba interrumpió a Hinata, evidentemente celoso.

- ¿Ves cómo te pones? -Matsuri frunció el ceño-. Ni siquiera me dejas fantasear, idiota.

- Ehh…

- Pues yo espero que sea simpático… -replicó Sakura, con mayor calma-. Un muchacho calmado y simpático.

- C-Chicos…

- ¡Ah! -Kiba suspiró frustrado, como si se tratara de una batalla sin final-. Otro loco al que salvar de Matsuri…

- ¿Qué se supone que significa eso? -su prima se veía indignada.

- ¡C-Chicos…! -Hinata trató de elevar su voz, pero no funciono tan bien como lo esperaba pues todos ya estaban enfrascados en una nueva discusión. Inspiró fuerte, buscando calmarse.

- ¿Quién sabe, Kiba? -Ino sonrió, dispuesta a generar un poco más de caos-. Puede que al chico nuevo… le gusten los chicos también…

- ¿Qué le gusten los chicos? -Sakura se vio sorprendida antes esa posibilidad-. ¿Tú crees?

- Nunca se sabe, después de todo vivimos en una era moderna en que…

- ¡¡Chicos!! -exclamó Hinata, alzando su voz por primera vez.

- ¡Señorita Hyuga! -todos guardaron silencio ante el reto del maestro, quien desde su escritorio observaba con el ceño fruncido a la joven alumna-. ¿Hay algún motivo por el cual este gritando tan fuerte a esta hora de la mañana?

Hinata se sonrojó violentamente al notar que todos ahora la estaban viendo.

¡Definitivamente no era lo suyo ser el centro de atención!

- E-El… c-chico…

- ¿Qué?

- El c-chico…

- ¿El chivo? -preguntó Kiba.

- ¡El chico nuevo! -sintió la sangre subir a sus mejillas, al ser consciente de que muchos de sus compañeros la observaban ahora. Incluso Sasuke, quien jamás sentía interés en nada, ahora miraba en su dirección-. E-Esta fuera… e-esperando a que le abramos…

En un segundo Kakashi se encontraba en la puerta, disculpándose con fervor, mientras que Hinata trataba de recuperar el control luego de aquella escena.

- Ah… chico, de verdad lo siento. Verás… me había olvidado de ti…

Sakura se llevó la mano al rostro apenada, mientras poco a poco sus compañeros tomaban asiento y volvían a la calma.

- Pobre chico.

- Sea quien sea, acaba de llegar a una clase llena de locos…

- Kiba, cállate de una vez.

Hinata también tomo asiento y al igual que el resto fue incapaz de apartar la vista de la puerta, de pronto inundada de un extraño presentimiento.

- No importa -la voz de quien sería su nuevo compañero resonó desde el otro lado, amplificada de forma extraña por el silencio del salón-. El tiempo me sirvió para pensar.

- Entonces pasa… -su maestro volvió al salón, esta vez acompañado de un joven, quien de manera calmada avanzó hasta el frente-, preséntate a tus compañeros, chico.

Todos guardaron silencio, interesados en el nuevo alumno. Hinata incluso tragó, notando como de pronto su corazón comenzaba a latir fuertemente.

No lo sabía bien, no entendía el porqué, pero por algún motivo aquel chico conseguía parecer mucho mayor de lo que debía ser. Era esbelto y de porte serio, como los adultos… pero al mismo tiempo era obvio que no superaba los dieciséis años; su cabello rubio despeinado daba la impresión de que recién se había despertado y sus ojos, que eran de un profundo azul resultaban…

Y entonces lo notó, el motivo por el cual Hinata sentía que él era mayor de lo que aparentaba: sus ojos.

Estaban llenos de soledad y tristeza… una que no se podía esconder con facilidad.

- Buenas tardes -su voz sonaba cansada y él tampoco trataba de esconderlo. Parecía disperso, ido, como si no estuviera allí realmente-, mi nombre es… Uzumaki Naruto.

Entonces un golpe al fondo del salón se escuchó y pronto el chico nuevo dejó de ser el centro de atención. Todos voltearon hacia Sasuke Uchiha, sentado solo y al final, quien de pronto se había colocado de pie con la actitud de quien veía a un fantasma o a un muerto. Pero no veía a un fantasma, para nada, lo que estaba haciendo era mirar directo al chico rubio, a Naruto, al nuevo alumno… quien también le devolvía la mirada con cierta incredulidad.

Hinata, ni nadie en verdad, había visto tan sorprendido a Sasuke Uchiha jamás, quien actuaba como si en cualquier segundo fuera a ponerse a gritar.

Y, entonces, simplemente lo hizo:

Gritó.

- ¿S-Sasuke…?

- ¡¡¿PERO QUÉ DEMONIOS ESTAS HACIENDO TÚ AQUÍ?!!

CONTINUARA…

Notas finales:

Este fic lo escribí hace casi 10 años (no es chiste xD, rescate la versión original que escribí y la estoy reeditando), por ende si ven alguna diferencia en el estilo de narración probablemente se deba a eso.

Espero les agrade :3

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