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Nina, otra espadachina en combate : tuyo, siempre tuyo. por BolaZ

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Notas del fanfic:

Para preguntas : hikenoace100@gmail.com

Notas:

Aquí va el primer capítulo :)

 

TEMPORADA III

 

CAPITULO 1

 

2 AÑOS DESPUÉS...

 

NINA

 

Habían pasado dos años. Dos años intensos en los que habíamos adelantado en cuanto a camino. Durante esos años, solo pensé en mi futuro y en entrenarme para lo que pudiese pasar, nada de chicos, nada de complicaciones.

Hacía 4 años que iba por los mares, des de que tenía 17 años y, hoy mismo, cumplía 21. El tiempo pasaba demasiado deprisa pero, mi físico no cambiaba. Seguía teniendo la misma cara de niña de siempre aunque había crecido a cuanto a inteligencia.

Todos mis nakamas también habían crecido pero, seguíamos siendo los mismos idiotas que siempre. Desperté con alegría, no quedaba nada para alcanzar nuestro sueño, el de llegar al One Piece. Me desperté temprano para terminar con mi clase de matemáticas y de enfermería con Choopper. Ese mismo día sería el final de mis estudios, lo había logrado, me había convertido en maestra y, también con algún conocimiento de medicina. Eso me serviría para sobrevivir en el mundo laboral aunque, hoy por hoy, es lo que menos me importa.

 

 

Salí de mi habitación al terminar mi clase particular. Estiré los brazos y respiré profundamente. Entonces, oí un grito. Era Luffy quien se estaba peleando por un trozo de comida. Llegué a la cocina y, allí volvían a estar mis nakamas, desayunando sin esperar a nadie.

 

-Nami: ¡Buenos días!- dijo Nami con mucha alegría. Le respondí con una sonrisa.

-Sanji: Dulce Niiiiiiiiiiiiiiiina. Te he preparado unas tostadas para desayunar, ¿te apetecen?

-Nina: Si, muchísimas gracias Sanji.- le dije sonriendo. Me puso un plato lleno de tostadas pero, con algo raro. Había dos velas, un 2 y un 1. - Sanji... E-esto.. No se hace...hahaha.- sonreí.

-Sanji: Todo para mi pequeña chica.

-¡¡Felicidades Nina!!- dijeron todos a la vez.

-Nina: Muchas gracias chicos pero, ya sabéis que todo esto no me gusta... Me da vergüenza.- me puse un poco roja.

-Brook: Yohoho, Nina, te felicito, 21 años no se cumplen todos los días.

-Nina: Lo se pero, es un poco exagerado hahaha.

-Usopp: ¡Tenemos algo para ti!- dijo Usopp sonriendo. Oh, no... Eran los regalos.

-Nami: Abre el mío y el de Luffy.- ah, se me olvidaba decirlo. La mayoría de mi tripulación se había emparejado. Nami había logrado enamorar a Luffy y bueno, pues Zoro y Robin seguían juntos. A veces echaba de menos eso de estar con alguien pero, con el tiempo me acostumbré.

-Nina: ¡¡Ala!! ¡Es muy bonito!- era un traje de color negro que dejaba ver la espalda.- Me gusta mucho chicos,¿lo has elegido tu Nami?- asintió.- Ya decía yo, a Luffy estas cosas no le gustan mucho hahaha.

-Robin: Zoro y yo también te hemos comprado algo...- me dio una cajita pequeña. Era un colgante bastante bonito con esmeraldas.

-Nina: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Uo!!!!!!!!!!!!!! ¡Es precioso! ¡Muchas gracias chicos!- les abracé a los cuatro.- Hace conjunto con el traje negro.- sonreí.

-Choopper: Nina yo te he comprado un libro de medicina, para que puedas avanzar con tus estudios.- dijo el renito muy contento.

-Nina: Gracias Choopper, es perfecto, deveras.- le sonreí y se puso un poco rojo.

-Usopp: Pues Bartolomeo y yo hemos comprado flores para ti.- me dieron un ramo enorme de rosas.

-Nina: Chicos, basta, esto puede conmigo, no.. no merezco todo esto...

-Brook: Yo te he compuesto una canción.

-Franky: Yo he hecho una mini-cadena para que puedas oir tus canciones favoritas.

-Sanji: Yo he hecho una tarta enorme para ti. - la sacó y la puso delante de mi. Me hicieron una foto y la colgaron en el tablón donde todos habían puesto las suyas.

-Nina: Chicos... Basta, deveras...- sonreí. Estuvimos celebrándolo por todo lo alto. Comímos tarta a rebentar, bebímos hasta que cayó la noche. Pero, entonces...

 

-Usopp: Nina, ha llegado algo para ti.

-Nina: ¿Otra cosa más? Como sois eh chicos...- dije sonriendo.

-Usopp: No-nosotros no hemos hecho nada... Se ve que es una carta.. D-de... Portgas D. Ace.

El mundo se me cayó al suelo cuando oí ese nombre. El corazón me dio un vuelco. La cuchara que tenía agarrada junto al vaso de vino se me cayeron al suelo. Empecé a temblar. Hacía años que no sabía nada de Ace, casi tres años sin saber nada de él. De un salto me puse al lado de Usopp para ver si era verdad y, si, lo era. Mis ojos se pusieron rojos, iban a soltar lágrimas en pocos segundos pero, delante de todos no quería hacerlo.

 

-Luffy: ¡¡Mi hermano es un encanto!! Shishishishi.

-Nami: Pues se acuerda de ella cuando le viene en gana... Hm.- escuché esas palabras de Nami. Tenía razón, Ace no se había interesado por mi en estos años pero, yo tampoco por él. Cogí la carta y me senté enfrente de Nami.- ¿La leerás en voz alta?

-Nina: La leeré antes y, si no es ninguna mala notícia, me gustaría compartirla con vosotros...

-Robin: Seguro que es buena, no te preocupes...

-Nina: Estoy algo nerviosa, quizás se haya ido con otra.. Y... ¿y si dice que ya no me quiere y que me invita a su boda?- mis ojos estaba cristalinos.

-Nami: ¡No digas estupideces!- gritó.- Venga leela de una vez.

-Nina: Bueno... como tengo confianza con todos vosotros, la leeré para todos y de una vez... ¿Os parece?

-Oi.- dijeron todos. Se veían interesados pero, el nerviosísmo se apoderaba de mi estómago.

 

Toqué el sobre de la carta. Este sobre lo había tocado Ace algún día, desde alguna parte, con su letra... Volví a leer el nombre completo para asegurarme. Portgas D. Ace...

Era él, sin duda. Abrí el sobre temblando de miedo, era una carta, si. La abrí, había muchas letras, muchas frases, oraciones, párrafos... ¿De qué me hablaría en esta carta?

-Nami: Venga va... Tranquila...- tocó mi mano para que me tranquilizara.

-Nina: Si... bueno... voy allá... La carta dice así.... :

 

¡Hola!

Te preguntarás, por qué te escribo hoy si no te he escrito estos últimos años pues, la respuesta te la diré ahora mismo. Nina, he logrado algo imposible, me he hecho un hombre fuerte, de 24 años, con toda una vida por delante. Mi recompensa ha subido mucho, unos dicen que me he convertido en otro Yonko pero, dentro de la tripulación de otro Yonko. No he tenido mucho tiempo para esto pero, te prometo que si, he pensado en ti. Cada día que pasaba, cada segundo, cada minuto... En todos estos años no te he olvidado, ¿cómo lo voy a hacer? Se que has tenido algo así como un romance con Trafalgar Law, no lo entiendo pero, lo acepto. No lo has hecho con mala intención, tu no eres así. Pero, solo te pido algo, que me respondas a esta carta, si sigues esperándome como he hecho yo...

Pero, basta ya de tonterías, se que lo haces, se que me quieres o eso pienso.

Hoy, te escribo para desearte felices 21 años. Ya son bastantes años eh, espero que no seas una vieja de esas gruñonas. Aún sigue de pie nuestro trato, ¿verdad¿ Por que yo si que lo hago y iré a buscarte cuando me enteré de que llegues al One Piece. Sol díme donde te dirigirás cuando termines y, en un par de días me tendrás por allí, peleándome contigo de nuevo.

Tengo ganas de volver a verte y darte todos lo abrazos y besos que me han hecho falta estos años...

Te quiere, Ace.

 

 

Leía todo eso mientras de mis ojos caían numerosas lágrimas sin cesar. Era mi Ace, ese chico del que me había enamorado tanto. Me hacía feliz que me dijera eso, por que no le he dejado de querer nunca a pesar de tener esos roces con Law.

Tapé mi cara con mis manos mientras me apoyaba en la mesa.

-Nami: Nina...- se levantó inmediatamente de su silla para venir a abrazarme.

-Nina: N-nami...... N-Nami.... Es Ace.... ¿Lo has oído? M-e...me quiere... Nami, me sigue queriendo y me sigue esperando a pesar de todos estos años...

-Nami: Lo se Nina, nunca he dudado de eso aunque sea un idiota como su hermano.

-Luffy: ¡¡Eh!! Ace y yo no somos idiotas, shishishi, bueno, Ace un poco.

-Nami: Y, ¡tu también!- le dio un capón.

-Nina: Chicos... Necesito estar sola, me iré a mi habitación... Gracias por todos los regalos...

 

Me levanté y, mientras secaba mis lágrimas y agarraba con fuerza la carta llegaba a mi habitación.

Abrí la puerta y, al entrar, me desplomé dejando mi espalda apoyada a la puerta y con la carta en el pecho empecé a llorar.

-Nina: Ace... Idiota... ¿Por qué me haces llorar de esta manera?- sonreí entre sollozos.

Cuando se me pasó un poco, me senté en la silla y delante del escritorio me decidí a escribirle, a responderle a esa carta pero, no sabía por donde empezar. Me resultaba un poco dificil engancharme después de dos años. Pero, lo tenía que hace, quería devolverle la alegría.

Agarré una pluma y, empecé a escribir :

 

¡Hola!

¡Ace! ¡Serás idiota! ¿Por qué me haces llorar de esa manera? Sabes demasiado bien que todo esto puede conmigo...

Bien, por donde empiezo. Por lo más importante. A pesar de que hayan pasado dos años, dos largos y duros dos años, si, te sigo esperando como la última vez que nos despedímos, con ganas, con alegría, con... amor.

Es verdad que he tenido mis roces, he conocido a una persona increíble, se llama Law, creo que ya le conoces pero, de verdad Ace, te he seguido queriendo a pesar de todo eso. Se que puede resultar un poco raro pero, él me había ayudado en Punk Hazard, en Dressrosa... Pero, también hace dos años que no se nada de él.

Te respondo por que, quiero que sepas que te quiero. Que yo también he estado pensando en ti y en qué estabas haciendo por allí. Pensé que te había pasado algo, pensé que te habías olvidado de mi pero, ya veo que no. Aún sigo con ese plan tuyo , el de volver a vernos...

Entiendo que después de esta carta, tal vez no quieras verme por el tema de Law pero, yo si te buscaré cuando llegue a mi isla...

Iré allí, a mi isla, donde me crié con Kam, quiero buscarle también... Es la Isla Vera, ¿sabes cuál es? Pues, allí... Hay una pequeña taberna y, enfrente, una casa, es allí a donde me dirigiré cuando termine todo esto. Quiero verte por allí, ¿vale?

Te quiero muchísimo, Ace...

PD: Por cierto, ¡soy maestra! He estudiado por estos dos años para hacer algo en mi futuro y lo he conseguido. Espero que te alegres... Y, te lo vuelvo a repetir, te quiero. Sigo llevando esa benda en mi cabeza, te espero con ganas... Un abrazo y un beso muy fuerte.

Nina.

 

Terminé de escribirla y, decidí ponerla en el mismo sobre que vino. Volví a mirar el nombre que estaba escrito, Portgas D. Ace... ¿De verdad te acordabas de mi? ¿De verdad sigues esperándome?

Una tímida sonrisa se dibujó en mi rostro recordando todo lo que habíamos vivido y, comprendí que era él... Que a pesar de todo lo vivido con Law, de la primera persona de la que me enamoré fue de Ace. Me entregué totalmente a él, le confié miles de secretos... El tiempo pasaba demasiado rápido...

.

.

En otro lugar del nuevo mundo, se encontraba una tripulación festejando la victoria. Era una tripulación enorme, con muchos nakamas, muchas historias, muchos momentos vividos y, en ella, Ace. Ese chico quevivía feliz desde que conoció a una chica.

Se encontraba bebiendo y celebrando con sus nakamas el paso a otra nueva epoca, esta vez él se había convertido en un Yonko dentro de otro Yonko. Su habilidad, su poder, su fuerza, habían crecido mucho con el paso del tiempo.

 

ACE

 

-Ace: ¡¡Bebamos!! Ahora tenemos otra isla protegida.- dije sonriendo mientras todos alzaban sus copas.

Hacía ya tres días que le había enviado esa carta a Nina y esperaba que me la respondiera cuanto antes. Tal vez ella ya no sienta lo mismo por mi y, por eso, se haya decidido por Law.

Que, ¿cómo me enteré de eso? Fácil.

Lo que sucedió en Dressrosa resonó en todos los mares, salió en varios periódicos, todos estaban asustados por la llegada de los piratas de Mugiwara a sus islas. En uno de esos artículos, apareció una imagen de Nina en el suelo, abrazando a Law mientras este tenía una expresión feliz. En el pie de foto, el autor puso : Entre tanta guerra, entre tanta desolación, siempre hay algo de amor...

 

Recuerdo ese día como el peor día de mi vida.

No me entraba en la cabeza que Nina estuviera con otro. Ya sabía yo que ella era muy guapa y que cualquier chico quería estar con ella pero, ¿tan deprisa? Me volví loco intentando buscar una respuesta para eso pero, solo una cosa lograba consolarme, sus recuerdos.

Comprendí entonces que lo más importante, lo que de verdad era relevante eran nuestros sentimientos y todo lo que habíamos pasado. A pesar de ese desliz que supuse que tuvo con Law, no le guardaba nada de rencor, es más, tenía aún más ganas de verla. Sabía que si lo había hecho no era para hacerme daño, debía haber alguna razón así que , por fin, me tranquilicé.

Ella dijo que me quería, que nos encontraríamos cuando todo terminara así que, confié en ella y en sus palabras. Ahora, solo espero que responda mi carta, almenos quiero saber como esta.

 

Ya no recordaba esa sensación de estar a su lado, de poder abrazarla. Quería tenerla entre mis brazos, quería besarla, acurrucarla en mi pecho y no soltarla. Pero, ¿y si no tenía que ser así? ¿Y si ella me contestaba diciéndome que ya no me quería? ¿Qué haría yo entonces? El mundo no se acabaría, esta claro pero, parte de mi mundo, que es ella, si.

 

Deseaba desesperadamente volver a verle pero, para eso, tendría que esperar. Pedí otra ronda de cervezas para todos. Giré mi cuerpo con todas las copas en mis manos pero, entonces, vi a alguien entrando a la taberna. Era Barbablanca acompañado por una mujer. Nunca la había visto y me entró curiosidad ya que, tenía algunas facciones de la cara que me resultaban muy familiares. Era una mujer de cabello negro, con una gran sonrisa y unos ojos marrones, bastante bonita y con unos 50 años.

Barbablanca sonrió al verme y le dijo algo al oído. La mujer, respondió con una sonrisa y dedicándome una mirada. ¿Qué estaba pasando?

Dejé las copas en la mesa intentando disimular un poco pero, no podía evitar pensar en quien era aquella mujer.

-Barbablanca: Ace, ven.- me llamó. Me acerqué un poco, la mujer no dejaba de mirarme y me estaba intimidando.- Ven, vamos a dar un paseo.- le miré confuso pero, por su sonrisa no parecía que fuera nada malo.

 

Y así hicímos. Caminábamos por la costa, nadie decía nada, solo sonreían sin parar y, yo, tenía que decir algo, no iba a estar callado todo el rato.

 

-Ace: ¿Sucede algo?

-Barbablanca: Oh, no. Por supuesto que no. Es solo que queríamos hablar contigo.

-Ace: ¿Conmigo? ¿De qué? - miré a la mujer.

-Flor: Perdona, no me he presentado, mi nombre es Monkey D. Flor.- de repente un recuerdo vino a mi mente. Ese nombre, lo había escuchado ya en algún lugar. Ese apellido era el de Luffy, el del abuelo y... por ende, de la madre de Nina. Me di cuenta de que se trataba de su madre y, me separé de un salto de ellos.

 

-Ace: P-perdón.- hice una reverencia para disculparme.

-Flor: No te disculpes, joven. - dijo con una gran sonrisa.

-Ace: Mi nombre es Portg...- no me dejó terminar.

-Flor: Portgas D. Ace. Se quien eres, como eres, todo. Estoy al tanto de tu situación desde que eras pequeño. Y, también se que mi hija te quiere mucho.

-Ace: P-pero... tu... estabas muerta...- Nina me había dicho que había perdido a su madre poco después de su nacimiento.

-Flor: Es una larga historia pero, mirame, aquí estoy, viva... Solo quería saber como es el chico con el que mi hija va a compartir el resto de su vida.

-Ace: Ah...- me puse rojo.- Hace mucho que no se de tu hija.

-Flor: Bien pues, aquí tienes. - me entregó una carta.- Hace poco ha llegado un cartero con una cosa para ti, y, creo que es de ella por que no conozco a otra Belly D. Nina.- miré con deseo el sobre. Era el mismo sobre que envié, era, sin duda ella. Lo cogí con cuidado pensando en que pondría en esa carta.

 

Me senté en la arena para empezar a leerla. Después de hacerlo, estaba más que decidido a esperarla en esa isla. La esperaría, si. Le llevaría un gran ramo de flores, le compararía algo bonito, se lo merecía todo pero, ¿cuándo sería eso?

 

-Barbablanca: ¿Estas contento Ace?

-Ace: M-mucho... Hacía tiempo que no sabía de ella y, confieso que cuando me habéis dicho que la carta era de ella, me he alegrado muchísimo.- dije con una sonrisa.

-Flor: Se te nota en la cara, Ace.

-Ace: Sabéis cúando terminará ella por casualidad.

-Flor: No creo que tarden mucho en conseguir su objetivo pero, tranquilo, ten paciencia... Bueno, Edward..., gracias por darme estos minutos con el que será mi futuro yerno pero, debo regresar a Avildra, no veremos en otra ocasión, Ace.- dijo despidiéndose.

-Ace: Adiós y... g-gracias; miré con respeto a aquella mujer, era preciosa, sin embargo era muy diferente a Nina. Aunque algo me deía que tenían más en común de lo que pensaba. Pasé mis dedos mpor aquella carta, incrédulo. No podía creerme que esta carta fuera de ella. Si que me quería y, nunca lo había dejado de hacer. Al llegar la noche, me encerré en mi habitación para descansar un poco pero, alguien llamó a mi puerta. Dejé que pasara.

 

-Barbablanca: ¿Estabas durmiendo?

-Ace: A punto pero, no pasa nada. ¿Qué ocurre?

-Barbablanca: Verás Ace... Se que tienes ganas de verla pero, tu trabajo aquí no ha terminado, ¿sabes? Después de mi muerte... Marco y tu os ocuparéis de toda la tripulación, juntos.

-Ace: Pero, ¿por qué me dices eso?

-Barbablanca: Por que tendréis que compaginar la vida de pirata con una vida normal... Si quieres ir con Nina lo entenderé pero, también tienes que saber que tienes un trabajo aquí.- sonrió.

-Ace: Lo se. Pero, podré ir a visitarla siempre que quiera y me pasaré algunos meses con ella...

-Barbablanca: Se que lo compaginarás a la perfección. También quiero decirte que cuando te enteres de que ella y los suyos lo hayan conseguido, podrás irte para estar con ella un tiempo, no te preocupes por lo que pase aquí y disfruta de tu tiempo libre, ¿vale?

-Ace: Gr-...gracias... enserio...

-Barbablanca: Todo lo que haga falta por mis hijo...- tocó mi cabeza.

 

Esperaba con deseo que ese día llegara, el día en el que volvería a ver a mi preciosa y querida Nina, el día en el que me reencontraría con ella. Había estado pensando cómo sería, qué decir, pero de una cosa estaba seguro, no la dejaría marchar, no, nunca más.

 

 

NINA

 Ya habían pasado unos cuantos días des de que le envié esa carta a Ace. Estaba contenta por que, por fin, sabía algo de él. Ya no era cuestión de preocupación si no, de necesidad. Una necesidad de verle impresionante.

.

.

Pero, los meses pasaban demasiado deprisa. Habíamos logrado lo imposible, habíamos logrado lo que Gol D. Roger logró, llegar al One Piece haciendo que cada uno de nuestros nakamas cumplieran su objetivo. Estábamos llenos de alegría, Luffy no se lo podía creer, ni incluso Zoro que nunca mostraba sus sentimientos, esta vez estaba llorando por haberlo logrado. Esto era lo que se siente ¿no papá? Tu también llegaste aquí siendo coronado como el mejor espadachín del mundo, este es el final, un final que nos ha unido a todos como nunca pensé que me uniría a nadie.

Luffy se había coronado como el segundo Rey de los Piratas, capaz de vencer cualquier obstáculo y, yo... Pues yo me había convertido en una de las personas más poderosas de los mares. Mi habilidad había aumentado, mi fuerza, mi valentía pero, ¿ahora qué? Solo habíamos llegado aquí, había muchísimas más islas a las que no habíamos podido llegar y aún había secretos que no sabíamos.

Por lo que hacía a mi, yo ya lo tenía todo, absolutamente todo. Abracé a Luffy, sabía que este era su sueño desde pequeño, sabía que era el que más contento estaba.

 

-Nina: Luffy, ¿qué harás ahora? ¿Dejarás de ser pirata?- me miró y se rió de mi.

-Luffy: ¿Dejar de ser pirata? ¡¡Nunca!! Aun me queda mucho que investigar pero, si que necesito un tiempo de descanso antes de volver a ponerme rumbo al mar. Ya me entiendes...- cogió a Nami por la cintura y se la acercó a él.

-Nami: ¿Qué quieres decir con eso?- dijo muy roja.

-Luffy: Iremos a vivir a tu isla, tendremos una gran casa con mucha comida. Yo continuaré siendo pirata, enseñaré a nuestros hijos a ser los mejores.- decía Luffy con gran alegría.

Nunca pensaría que Luffy dijera esas palabras, no le pegaba esa faceta de padre preocupado por sus hijos y con mujer pero, estos años habían hecho que maduraramos todos juntos.

Esta Era, era sinduda la de Luffy, la era de Luffy sombrero de paja.

Pero, no todo eran alegrías, a partir de aquí nos separaríamos por un tiempo. Nos separaríamos de este barco también...

Nos abrazamos todos juntos llorando, habíamos vivido tanto juntos, tantas aventuras, tantos momentos tristes, felices, amargos, de tensión, de emoción de risa... Esa noche, mientras estábamos delante de una hogera mientras poníamos rumbo hacia nuestras respectivas islas, hablábamos.

 

-Nami: Y, ¿Zoro, Robin? ¿Vosotros que vais a hacer?- los dos sonrieron abrazándose.

-Robin: Crearemos un nuevo lugar llamado Ohara. Enseñaré a los niños a leer phoneogliphs y Zoro a luchar.- sonrió. Me parecía tan bien lo que iban a hacer, esperaba que algún día nos volviéramos a renunir.

-Usopp: ¡Yo volveré a mi isla para encontrarme con Kaya!

-Brook: Yo buscaré a Laboon.

-Bartolomeo: Yo encontraré a mis amigos perdidos.

-Sanji: Yo volveré para ver a mi viejo y después, a buscar a una hermosa mujer...- dijo con cara de enamorado.

-Choopper: Yo volveré a visitar a la doctora Kureja.

-Franky: Yo iré a Water 7 a enseñarle todo lo que se a Iceberg.

Todos esperaban que yo dijera algo pero, en realidad, lo tenía pensado desde hacía mucho tiempo.

-Nina: Yo... volveré a la isla Vera, buscaré a Kam para contarle mis aventuras y...

-Luffy: ¡Y buscarás a Ace!- dijo sonriendo.- Shishishi.

-Nina: Si, y eso.- sonreí. Era este el momento Ace, íbamos a encontrarnos, íbamos a vernos de nuevo. Esperame...

 

Esa noche, mientras partíamos hacia nuestros hogares, cada uno dormía en su habitación como habíamos hecho durante toda esta aventura.

Yo, como tan idiota que era, lloraba desconsoladamente en mi cada haciendo que mi fiebre subiera y bajara, subiera y bajara.

No podía creer que hace 4 años emprendiera este viaje tan bonito, con una persona que no sabía que era mi primo pero que abrió mi camino hacia la felicidad, encontrándome con mi mejor amigo Zoro, haciendo grandes amigos, conociendo a mucha gente, viviendo muchas aventuras.

Era todo tan extraño, me habían pasado los años volando, ahora era una mujer de 21 años dispuesta a hacer lo que fuera y con mucha voluntad. Mi padre, mi hermano, mi abuelo... Todos ellos desde donde quisiera que estaban, estarían orgullosos de mi, por haber alcanzado mi sueño, mi gran objetivo.

Salí al mar esperando venganza, cargarme a los piratas que mataron y acabaron con la vida de mi padre era una de mis prioridades pero, con el tiempo entendí que vivir con estos locos y hacer tonterías, era mucho mejor que guardar rencor.

A pesar de las lágrimas que solté esa noche, muchas sonrisas se dibujaron en mi rostro. Habíamos crecido juntos pero, todo había terminado, todo... Abracé mi almohada, el viaje de regreso duraría 3 días así que sería mejor que abrazara mi cojín todo lo que pudiera por que tal vez sería una de las pocas veces que estaba aquí.

Tenía tantas ganas de contarle mis aventuras a Kam, tenía tantas ganas de verle y de que me abrazara, que me tratara como su niña.

 

Y, en cuanto a Ace, tenía las mismas ganas de siempre de verle y de abrazarle. De que me envolviera en sus brazos de todo... Pero, algo me preocupaba, sabía de Ace pero, no sabía donde estaba Law, ni como estaba ni nada. Supongo que habrá hecho su vida en algún lugar o seguirá con sus nakamas por el mar.

 

El viaje de regreso sería otra aventura más, sería más rápido por que ya teníamos los lugares más rápidos para llegar, los más fáciles.

Lloré y lloré toda la noche pero, era el principio de otra era, ¿quién tendría el sueño de volver a ser el Rey de los Piratas? ¿El hijo de Luffy y Nami? ¿El de Zoro y Robin? O, ¿el mío y el de Ace?

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