Fanfic Es
Fanfics en español

UNA VIDA CON MI SECUESTRADOR por XShanaShikonX

[Comentarios - 76]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +

Notas del fanfic:

INSTAGRAM: @myrn_knwt
Seguidme :)
Qué pasa cuando una persona piensa que está destinada a encontrarse encerrada durante toda su vida; que no tiene derecho a expresarse o... simplemente que por cada vela que sopla al cumplir un año más, el único deseo que pide después de hacer desaparecer esa pequeña llama de felicidad, es el poder ser libre para siempre o al menos, solo por una vez en su vida.
Pues eso es lo que le ocurre a una persona que no sabe como es ella misma, que no tiene clara la idea de la vida ni de lo que se puede encontrar en el exterior. Un alma que nunca en la vida ha sido libre, y lo más importante, que se encuentra atrapada en las rejas de una prisión. Esa incógnita de la que estoy hablando, soy yo.
¿Mi nombre? Kagome Higurashi, una chica de 14 años de pelo largo y negro, de unos marrones y oscuros ojos, que mide 159 cm y que pesa 52 kg. Tengo el autoestima más baja del mundo y sobre todo, carezco de seguridad en mi misma, lo que me hace débil y desgraciada.
¿Mis prisioneros? ¡Es fácil! Solo tienes que pensar en mis progenitores. Los que me tuvieron solo para hacerme sufrir.
¿Sus nombres? Mi padre Koga, un hombre de negocios (de unos 36 años) que solo piensa en el futuro, más bien en su futuro, y mi madre Ayame, una mujer (de 34 años) que para mí, sigue siendo desconocida desde que nací, al igual que mi padre.
¿Mi felicidad? Una persona a la que quiero y cumple la función de hacerme feliz. Mi hermano Sota, un niño (de 8 años) que tiene mucha imaginación y te hace ver el mundo de otra manera.
Vivimos en un lugar muy bonito de Japón. En cuanto a la economía, somos ricos... pero eso a mí me da igual. Hoy pienso hacer algo nuevo, porque todos mis cumpleaños los he celebrado con mi familia, y nunca con mis amigos, ya que no me dejan salir mucho...más bien dicho NUNCA. Siempre me hablan de lo que te puedes encontrar en la calle y bla, bla, bla... Pero realmente no conozco ese lugar y al tener el autoestima por los suelos nunca tuve una conversación normal con mi madre, ya que siempre que hablamos de algo tengo ganas de llorar por la soledad que siento, y acabo gritándole y salgo corriendo para que no me vea derramar lágrimas.
Ahora me encuentro en el colegio (el único lugar donde me encuentro libre, más o menos). Estoy en el 9º grado y me encuentro en la clase de Biología. El profesor quiere hacer un resumen, mientras que yo estoy escribiendo la fecha de hoy con rotuladores de colores y pensando en ella “10 de marzo”.
10 de marzo, hoy es mi cumpleaños. Pero... no puedo seguir así tengo que cambiar este autoestima y ser más fuerte. Soy un desastre!
?: ¿Kagome te ocurre algo?
KAGOME: No, profesor yo...
Me pongo nerviosa al ser la atención de clase. Lo odio! Siento como todos me miran y, más las populares de la clase que me miran con mala cara.
?: Lo que pasa es que hoy...
?1: Dilo Sango!
SANGO: ¿Puedo Kag?
Asentí sin saber lo que hacía.
SANGO: Pero dilo conmigo Rin!
PROFESOR: ¿Qué ocurre hoy?
SAN/RIN: Hoy es el cumpleaños de Kagome!
PROFESOR: Oh! Ya veo...
?: Profe cantemosle cumpleaños feliz!
PROFESOR: Buena idea Ayumi.
KAGOME: Amm... no, es que no te... tenéis que... profe...
/Cállate Kagome. Que mal! Otra vez he tartamudeado. No puede ser/
AYUMI: ¡Venga vamos Yuka, Eri!
Estas tres eran las tres únicas compañeras mías que me caían bien, aunque a veces me molestaban.
Todos se pusieron a cantarme cumpleaños feliz y me aplaudieron en el momento que sonó el timbre final de las clases. Yo cogí mi archivador, mi mochila y salí corriendo.
/No Kagome otra vez has salido corriendo. Maldita sea/

Llegué a mi casa y me dirigí a la cocina a comer, ese día era viernes.
KAGOME: Buenos días.
AYAME: Buenos días cariño. Oh! Mi niña se ha hecho grande.
Mi madre me abrazó a lo que yo le correspondí sin ganas.
/¿Por qué me haces esto mamá? Solo quiero ser libre/
KAGOME: Gracias
Dije apenas sonriendo.
SOTA: Felicidades.
KAGOME: Gracias Sota.
Le dediqué una gran sonrisa y él me abrazó.
KOGA: Y a mí no me vas a dar un abrazo?
Traté de ignorarlo, a lo que mi padre fue y me abrazó mientras yo lograba apartarme de él.
/¿Qué... que trata de hacer?/
AYAME: Venga no seas así Kag, ya se que te enfadas porque tu padre nunca te deja salir ni eso, pero...
La miré y le respondí.
KAGOME: no... si no es eso
AYAME: Entonces por...?
/Yo sé el porqué y pronto lo sabrás/
KOGA: Venga Kagome no lo niegues, ¿es verdad eso?
Le miré enfadada y furiosa. Pero gracias a Sota me tranquilicé.
SOTA: Pues hoy será más especial porque al menos podrás traer a tu amigas a tu cumple.
KAGOME: Uuuu... que emoción!.
Suspiré.
AYAME: Venga ve a vestirte que pronto llegarán todos los invitados.
KAGOME: Bueno... está bien.
Directamente me duché y me puse guapa. Mi madre me compró un vestido para la ocasión.
/¿Qué es esta mierda? Se nota que me odia!¿De color verde? ¿largo? ¿con estrellitas? ¿y... estas son flores? Parecen pintadas por Sota, que hasta pinta mejor y todo./
KAGOME: Jo!! No puedo bajar así, esto no puede ser!
Puse una mueca, para después ir a ver en mi armario lo que había.
KAGOME: mmm.... haber....Oh! Pero si esto es...
Era un vestido hermoso de color rojo corto, que tenía florecitas pequeñas del mismo color que no se notaban desde lejos y se veía hermoso, ya que pegaba con el color de mi pelo negro y de mi piel blanca. También me puse un collar que me regaló mi abuela, que tenía un zafiro rojo, me puse un brillo rosita para que no se me notara tanto el mismo color, me coloqué también unos tacones negros de aguja, que le acabé de robar a mi madre, y me dejé el pelo suelto.
Salí de mi habitación y observé, sin que nadie me viera, desde la planta de arriba quién había acudido a mi fiesta.
/Mi familia, más familia, amigos de mi padre, amigos de mi madre, más amigos, familiares lejanos... ¡Ufff! Nadie que yo conozca/
La música era aburrida y lenta, y la comida no era lo que... yo pensaba.
/Malditos padres! Esto... no puede ser... 15 años fastidiándome!/
Pensé sin poder creérmelo. Unas lágrimas se me escaparon y descendieron hasta llegar al suelo. Me di la vuelta para pegar mi espalda a la pared y respirar profundamente. Cada vez que pensaba en ese número que marcaba mis años de sufrimiento y de desgracia, descendía otra nueva lágrima. No pude aguantar más así que me metí en el baño para desahogarme y me miré en el espejo.
KAGOME: ¡No! No no no. Esto no puede ser Kagome. Tranquilízate este día... tengo que quedar bien delante de mis padres. Aunque me joda mucho que acabe mal para mi.
Me limpié las lágrimas y me paré en frente de las escaleras, respiré hondo y bajé las escaleras lentamente llamando la atención de todos los invitados hasta llegar a la primera planta.
INVITADOS: ¡Ohh!
Intenté sonreir y buscar la mirada de mi madre y de mi padre como ellos me habían enseñado para quedar bien delante de sus amigos, pero a quien me encontré primero fue a mi hermano.
SOTA: ¡Kagome!
KAGOME: ¡Sota!
Le miré con dulzura y cariño. Él me dio un abrazo y yo le correspondí.
Después aparecieron mis padres.
AYAME: Ka...kagome cariño... te... te presento a mis amigos....
/¿Que le pasa a mi madre que me mira tan raro? ¿Abre hecho algo mal?/
Y siguió hablando y presentándome a la mayoría de los desconocidos de mi fiesta, a los que saludé educadamente. Luego mi madre me cogió del brazo y me llevó a la cocina junto con mi padre.
AYAME: Kagome! ¿qué has echo con tu vestido?
KAGOME: Lo he tirado por la ventana.
Mi padre me agarró de la muñeca.
KOGA: ¿Qué? No te comportes como si fueras una...
/Ya estoy harta de este cretino. Gilipollas, hijo de..../
KAGOME: ¡SUÉLTAME!
AYAME: ¿Te quieres callar? ¡Te van a escuchar los invitados!.Kagome... ¿por qué hiciste eso?
KAGOME: Mamá, es que... yo...
No pude evitar que descendiera una lágrima de mi mejilla.
KAGOME: Estoy muy... angustiada por que hoy, es el día de mi cumpleaños y es muy importante. Son 15 años y está siendo el peor día de mi vida a pesar de que veo gente. No conozco a la mayoría de esas personas y...
Me entristecí mucho y pensé que explotaría. Me senté en la silla del comedor, crucé mis brazos, agaché mi cabeza y comencé a llorar desconsoladamente.
AYAME: Kagome...
En ese momento sonó el timbre. Me limpié rápidamente las lágrimas y miré con mala cara a mi padre para después salir de la cocina e ir a recibir a mis amigas.
RIN/SANGO: ¡Felicidades Kagome!
KAGOME: Amigas! Gracias!
RIN: Que guapa estás!
SANGO: Estás hermosa!
Mi madre se marchó.
KAGOME: Gracias.
RIN: ¿Te ha pasado algo Kag?
KAGOME: No es solo la alergia.
SANGO: ¿Seguro?
RIN: Oh! Vaya ¡qué mal día para enfermedades!
KAGOME: Sí! Ya ves jeje...
Intenté fingir. Rin me sonrió, pero Sango me miró seriamente. Al parecer no había caído.
SANGO: ya.. claro.
Dijo para después desviar su mirada a otro lado.
SANGO: Ka..kagome ¿Seguro que tu padre nos dejó venir?
Susurró Sango.
KAGOME: ¿Qué?
RIN: Es que nos está mirando con una cara.
Me giré y lo vi enfadado. Le miré con mala cara y desapareció de mi vista tal y como quería que ocurriese.
KAGOME: No fue él, fue mi madre, y esta es mi casa!!. ¡Disfruten!
Las dos se rieron.
Todos comimos la tarta y pusieron música aburrida, después abrí los regalos, que fueron cientos de cosas inútiles, menos el de Sango y Rin, que entre las dos me entregaron un álbum de fotos hermoso de cuando éramos pequeñas, pero... a pesar de eso, seguía triste. Salí de aquella fiesta aburrida y subí con mis amigas a mi cuarto.

RIN: Amiga, esto no puede ser.
SANGO: Todavía son las 6 podemos salir de aquí.
KAGOME: ¿Estás queriendo decir que nos escapemos?
RIN: ¡No! tu padre se enfadará Kagome.
SANGO: Cierto... que pena amiga!
Las dos se entristecieron.
KAGOME: Venga, vamos. Por un día que salga no va a pasar nada.
SANGO: ¿Enserio? ¡Sí vayamos!
RIN: Bueno...este día tiene que ser algo mejor para ti. ¡Vamos!
SANGO: ¿Pero cómo salimos?
Abrí la puerta de mi balcón y las miré para hablarles.
KAGOME: Se por donde salir. Tengo una escalera.
Bajamos por las escaleras con mucho cuidado y luego las escondimos para evitar dejar ninguna prueba. Al conseguir salir de mi casa y alejarnos algunos metros de allí nos paramos frente a un semáforo.
RIN: Chicas, ¿qué tal si vamos al centro comercial?
SANGO: Sí!
KAGOME: ¿Qué? Chicas yo... nunca fui sola. Es más nunca salí sola.
RIN: Ya lo sabemos Kagome. Pero tienes que intentarlo.
SANGO: Rin, ¿no entiendes que no está segura?
/Sango si que me entiende. Pero no! Tienes que ser fuerte Kagome a partir de ahora tienes que cambiar tu vida/
RIN: Kagome, tranquila, estás con nosotras.
SANGO: Sí, y además nos cuidaremos las unas a las otras.
RIN: Te explicaré algunas cosas. No tienes que cruzar cuando está en rojo, pero si cuando está en verde, el paso de cebra...
/Me... ¿me está tomando el pelo?
SANGO: Rin, ¡ella ya sabe eso!
KAGOME: Por si no te diste cuenta, voy al colegio.
RIN: Es cierto! Entonces hablemos de otra cosa.
Las tres fuimos hablando por el camino y yo notaba que la gente me miraba y me preocupaba que tuviera algo en la cara.
KAGOME: ¿Chicas, ¿por qué la gente me mira tanto?
SANGO: Kagome... es que la gente es así. Se te queda mirándote como vas vestida y algunos como no tiene vida propia, se aburren con sus vidas.
/¿Se aburren con sus vidas?/
RIN: Solo evítalos. Y si te molestan hazles lo mismo.
SANGO: Kagome... si es necesario mírales con mala cara.
RIN: Sango... no te pases, Kagome no tiene tanta maldad.
SANGO: Yo no soy mala, simplemente paso.
Llegamos al centro comercial y miramos la ropa.
SANGO: ¡Entremos al Bershka!
RIN: ¡No! ¡Al stradivarius!
SANGO: ¡Que no!
RIN: ¡Que sí!
KAGOME: ¡Chicas callaros! Yo me voy al pull and bear!
Me fui con toda la seguridad del mundo dejando a mis amigas atrás. Y ellas me siguieron.
RIN: ¡Buena idea!
SANGO: ¡Me gusta esa forma de ser que tienes Kagome. Aprendes muy rápido!
Las tres nos reímos.
Hicimos fotos graciosas, con diferentes looks en los probadores, con animales de peluche, y también con gorras del Hollister.
RIN: Qué chulas!
SANGO: Chicas colgémoslas en el Facebook.
KAGOME: Chicas, mis padres...
RIN: Kagome, tengo que decirte algo.
/¿Que querrá? Me estoy asustando./
SAN/RIN: Ya tienes Facebook!
KAGOME: ¿Enserio? ¡Gracias amigas!
Fuimos a comer al WACDONALD'S (Que es como se llama allí en Japón) para también pudiéramos coger Internet en nuestros móviles para colgarlas y etiquetarlas. Ya eran las 9:00 de la noche y mi madre me llamó al móvil.
KAGOME: Alo?
AYAME: Kag, ¿dónde estás?
KAGOME: Amm... mamá estoy en la casa de...
AYAME: ¿Has salido con las chicas? A que sí?
KAGOME: Amm... pues sí. ¿Cómo lo sabes?
AYAME: instinto maternal cielo.
/¿Pero ella tiene de eso?/
KAGOME: Lo siento. ¡Por favor no se lo digas a Koga, digo a papá!
AYAME: Tranquila hija, tu padre no se enterará le he mentido diciéndole que estabas en la casa de tu amiga y te quedabas a dormir. Así que te puedes quedar hasta las una de la noche como máximo.
KAGOME: Mamá muchas gracias!!. Es raro que hagas esto por mi.
AYAME: Enserio? Tomalo como regalo de cumpleaños y a que quiero que dejes de sufrir cielo. Bueno te dejó, ten cuidado, te quiero, adiós.
/¿Qué es lo que ha dicho? Jamas me había dicho eso, ni ten cuidado, ni te quiero y nunca había me había hablado de esa forma... acaso estaba escribiendo un poema? ¡Que extraño!/
KAGOME: Chao. Te... te quiero.
Todas gritamos de emoción a lo que nos fuimos a una discoteca a bailar pero no bebimos nada porque la disco era para menores y terminó a las 12 de la noche.
Las tres salimos de la discoteca e íbamos solas por la calle casi oscura. Escuchamos un ruido y nos pareció que era alguna cosa.
KAGOME: Escuchasteis esa canción que decía...?
SANGO: Ah si! Me encanta
RIN: Y a mí.
KAGOME: Chicas, ¡gracias por este día!
SAN/RIN: Denada.
SANGO: Kagome, tú te mereces eso y más.
RIN: Es cierto.
Seguimos andando en silencio cuando escuchamos un ruido en unos arbustos, pero pensamos que era un pájaro.
De repente alguien me cogió y me tapó la boca. Lo último que vi fue a mis amigas corriendo y gritando ya que yo, quedé atrapada en un profundo sueño...
Usted debe login (registrarse) para comentar.