Fanfic Es
Fanfics en español

El Nahual por Vulpini

[Comentarios - 2]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +

EL NAHUAL

 

Seis con doce de la mañana, el sol revela tras mi parabrisas una mañana nublada, bebo café en mi termo, aprecio como la congestionada Ciudad de Metro no me cede ni un metro en mi intento por llegar a mi trabajo. Yo normalmente entro entre las 9 y las 9:30 de la mañana a la estación, pero me sacaron de mi sueño, en donde yo estaba retirado disfrutando del sol en alguna playa del Caribe mexicano; para atender un doble homicidio que había acontecido en una calle cercana a la avenida Obrero Mundial, al parecer alguna pelea entre bandas se había suscitado dejando dos muchachos, o lo que había de ellos, en la morgue policial y un detenido con una crisis nerviosa.

-¡Consuelo!-digo alzando la voz-Mi secretaria preferida, dígame, ¿A dónde está el detenido?- Siguiéndome el juego ella responde imitando mi voz - ¡Raymundo!, mi detective casi-bueno favorito, cuánto tiempo llevamos sin agarrar ni a un niño pintando una pared, ¿ya vas por el record, no?- Me dice sarcásticamente. – Esta en la sala 3, pero no te vayas a asustar de lo que veas- Contesta riéndose y confundiéndome al mismo tiempo.

 Al dar la vuelta en el pasillo que da a la sala tres, mi compañero me detiene: -¡Ray! No te lo vas a creer, es comiquísimo, el chavo detenido esta con toda la apariencia de duro y mala leche, pero esta gimiendo y llorando, y nos cuenta una historia de un espectro o algo así y que mato a sus amigos, debe estar volando sin duda, ahorita que se desintoxique le preguntaremos que se metió porque se ve que esta denso- Me dice riéndose y casi cayéndose de bruces.

-¡Ah! Entonces esta drogado, ¡¿para que me llamaron tan temprano si no lo puedo interrogar?! Métanlo en una celda hasta que se le baje- le respondo irritado- Bueno, es que esta drogado y no- me dice mi joven compañero de 26 años, alto, de cabello negro y revuelto. – Es que le hicimos exámenes rápidos y no presenta ningún síntoma de los que generalmente vemos, pero su estado, y su historia no le veo otra explicación; a menos, que sea actor – Y vuelve a entrar en carcajadas, mientras yo me alejo, solo puedo escuchar que dice -¡Que talento, este va para la televisión!- Me acerco a la puerta de la sala de interrogatorios tres, me asomo por la pequeña ventanilla que tiene la puerta y veo a un joven, de no más de 19 años, con camisa sin mangas negra, pantalones de mezclilla rotos y parchados a medias por todos lados y complementado con cadenas amarradas a su cinturón y en su cuello. Esta recostado en la fría mesa marrón, aparentemente dormido.

Entro y al momento de cerrar la puerta súbitamente se levanta asustado y empieza a mirar a todos lados mientras se sienta en la esquina de la habitación blanca, iluminada totalmente y sin ventanas, salvo el pequeño cristal en la puerta. –Perdón, no quise asustarte, soy el Detective Raymundo Domínguez  y estoy a cargo de este caso, ¿Por qué no te sientas y platicamos un rato?- le digo en el tono más tranquilizador que mi voz, algo grave, puede lograr.

-Ok, eso es, ¿quieres que te traigamos un vaso de agua o una Coca?- el niega con la cabeza mientras tímidamente se sienta frente a mí. – Bien, ahora, porque no me cuentas que hacías tan de noche en las calles?- Mis esfuerzos dan resultados, y aquella contrastante figura se torna algo más calmada y seria. –Mire…verá usted, salimos de una fiesta Brayan, yo y “El Cotorro”; perdón, Julián, y caminamos a la avenida a eso de las 2 de la mañana y…-Perdón- interrumpo – Me contaste que venían de una fiesta, ¿cierto?, venían en estado de ebriedad? ¿Cuántas copas tomaron? ¿Usaron algún psicotrópico?- El muchacho se retira un poco de la mesa, volviendo a su anterior estado, y con su voz chillona, y que denota, por sus errores al hablar, que no tiene la educación adecuada para su edad. – No me cree, ¿verdad? ¡Cree que estoy inventándolo o drogado!, no crea que no puedo ver como su pareja no se está riéndose de mi tras la ventana, ¡Eran mis carnales, y los mato!, ¡a los dos! – explotando me recrimina provocando que el guardia que cuida la puerta entre a la habitación- ¡Esta bien!, está bien- dirigiéndome al oficial- Déjenos solos y dígale a Ernesto- mi compañero- que se vaya a desayunar allá afuera- El oficial se retira no sin antes observar fijamente al muchacho. Volteo a verlo  y dándome cuenta de mi error le contesto: - Veras, yo acabo de llegar y no se la historia que les hayas contado, te hago estas preguntas de rutina porque necesito imaginarme la situación lo más fielmente posible y así ayudarme a entender.- Me mira, un poco sonrojado, y dice: - Brayan había tomado Vodka, no sé cuánto, pero estaba un poco mareado, Julián,-hace una pausa- el si había tomado mucho, incluso creo que se tomo unas “monas”, pero yo solo una chela, se lo juro, ¡solo una! – Exaltándose un poco y dando un pequeño brinquito en la silla. – Bien, te creo, después. ¿Qué hicieron?, ¿A dónde fueron?

-Caminamos varias calles hasta un parque, y ahí nos quedamos hasta que a Julián se le bajara, sino, su jefa le iba a poner una chinga por como llegaba. – se enderezo y luego se agazapo un poco. – Entonces, entre la basura vimos algo moviéndose: era un perro, viejo. Estaba cojeando y pues, como todos los de la calle estaba bien flaco. Entonces…eh bueno, ¿Me puedo ir a mi casa?- Preguntó el joven- Por lo que me dices, tú eras el único en la escena cuando murieron, entonces tienes que contarme con todo detalle y que no se te pase nada, si no, no sé como puedas salir.-

Al ver que no tenía otra opción suspiro y prosiguió- Pues, entonces Julián vio al perro, agarro una piedra y se la aventó. No le dio por muchísimo, entonces Brayan le dijo “hahaha estas re güey” y le aventó otra piedra, esta estuvo cerca, pero no le atino, entonces me empecé a reír y me reto “A que muy chingón tu ¿no?”. Mi mamacita es muy creyente de la virgen, la magia y esas cosas y siempre me enseño a ni hacerles nada a los animalitos, pero pues no les quería quedar mal, así que avente una piedra y falle a propósito. “¡No! Pinche maricón” me grito Julián porque se dio cuenta que falle a propósito. “¡A ver pendejos, así se hace!” Y salió caminando hacia el perro, yo creo que pensaba que le íbamos a dar comida o algo por qué no se fue y hasta novio la cola. Pero Julián agarro un palo que había en la basura y le pego con él en la cabeza. El perro trato de salir corriendo, pero cojeaba mucho y Brayan lo agarro de la cabeza y lo alzó y dijo: “¡Cámara! aquí está el saco, a ver qué traes” y Julián se le acerco y le empezó a pegar con los puños, fallando muchas veces, y el perro se trataba de zafar, pero pss, estaba ya muy viejo.

Ni siquiera se acordaron de mí, solo le siguieron pegando, y el perro chillaba horrible, nunca había escuchado eso y hasta me maree. Ya entonces les dije “Cámara, ya estuvo ¿no? Ya déjenlo” y así nada más lo dejaron caer, me miraron y me dijeron “¡Ah! pinche zacatón, pss ya ni se mueve, vamos a darle su funeral chingón ¿no? A lo vikingo” y pss se empezaron a reír , y Brayan fue a un bote de basura que estaba un poco más lejos y agarro alcohol que habían tirado de la farmacia, y empezó a mojar al perro, se intentó parar, pero Julián lo aplacó con una patada. Saco su encendedor y me dijo “¿Entonces, quieres hacernos los honores?”, no creí que lo fueran a hacer, pero con todo lo que habían hecho les dije “Nel, yo no le entro” y me contesto “¡Ah! Que putin me saliste Fidel” y le aventó el encendedor.

- El muchacho frente a mí, hizo una mueca de desagrado bastante evidente.- Fue horrible, se le prendió fuego y salió corriendo, se revolcó y ya de pronto no se movió. Julián y Brayan se estaban riendo y señalándolo, pero yo estaba callado. – El muchacho pauso y espero a ver si estaba satisfecho con lo que me había contado y esperaba que lo dejara ir, entonces pregunte - ¿Y luego? ¿Te enojaste por lo que hicieron y los mataste?- Me miro con una mueca que aún no he podido descifrar, entre miedo y al mismo tiempo querer reventar.- No, no lo hice, pero pues…pues…es que no sé lo que paso, no me creerá y ¡me meterán al tambo o con los locos!- Hice una pausa y le dije:

-Mira, tu cuéntame lo que paso y yo te ayudo a que te vayas a tu casa ¿Ok?- No sé si fueron mis palabras o algo más profundo que simplemente se derrumbo y empezó a llorar frenéticamente. – Es que, es que, pues no sé de donde vino, pero de pronto, había un güey con capa rasgada y la cabeza cubierta atrás de nosotros, y nos espantamos un chingo, volteo a ver a las llamas donde estaba el perro y nos volvió a ver a nosotros, no sé cómo, pero sé que nos veía fijamente. Julián, que estaba muy drogado, pensó que era una alucinación suya o algo, porque se le acerco y saco una navaja y le grito mientras se reía “¡Que! ¡Algún problema?”. Entonces, no sé cómo, pero solo alcance a ver que se movía muy rápido, como una sombra y de pronto ya estaba frente a frente con Julián, entonces su capa se movió hacia la mano donde estaba la navaja y…” ¡No mames, se la corto!” dijo Brayan, y Julián empezó a gritar y cayó de rodillas. Entonces esa cosa, abrió su capa y se le abalanzó; y grito aún más fuerte. Brayan salió corriendo y yo, pues, no sabía qué hacer, no me podría mover, estaba ahí, y no estaba ahí, no sé cómo explicarlo, no me podía mover y estaba aterrado. Entonces se levanto, como si flotara y se puso de pie. Me miro, atrás de el veía que había mucha sangre en el piso y partes. Pero me enfoque en él y vi como caminaba lentamente hacia mí.

No me moví, pensé que ya, era el fin, el miedo no me dejaba ni defenderme, tenia los brazos caídos y estaba llorando. Paro un momento y salto, yo esperaba que cayera era de mi o sobre mí, pero nunca bajo, abrió su capa y pude ver cuando paso arriba de mi, que eran una especie de alas, pero sin plumas, negras totalmente, que se confundían con el cielo.- -¿Cómo un Murciélago?- le pregunte- ¡Aja!, si , y tenía la piel escamosa y de color purpura muy oscuro, pero no pude ver su cara, es que paso tan rápido. El miedo se me fue, voltee para ver a donde se dirigía y solo pude ver como caía en picada sobre Brayan. Salí corriendo en la otra dirección, tratando de no ver lo que había pasado con Julián, y solo recuerdo que corrí y corrí, hasta que tuve que parar a lado de un árbol, mire para atrás para asegurarme que no hubiera nada y al darme la vuelta…-

Tosió y casi se ahoga con su propio llanto, iba a acercarme a darle unas palmadas cuando se incorporo de nuevo- ¡Estaba ahí!, aun metro, mirándome, me caí hacia atrás con la espalda en el árbol llorando y pensando en todo lo que me perdería y en lo que me pasaría, solo dije “¿Quién Eres? ¿Qué eres?” , se acerco a mi cara, teniéndolo frente a frente, olía a sangre, olía mucho a sangre, entonces dijo, con una voz grave, muy grave, pero sentía al mismo tiempo que no hablaba, que esa voz solo estaba en mi cabeza…y en la de el: “¡Yo soy el Nahual!, ¡El Espíritu de la Noche!- Hablaba como en un español antiguo, como el que hay en las películas muy antiguas, y continuo:“¡Aquel que cometa atroces sacrilegios en contra de la naturaleza, será castigado bajo mi manto!” Cerré los ojos, esperaba en cualquier momento sentir mucho dolor o algo entrando en mi cuerpo, pero no sentí nada. Abrí mis ojos y nada, ¡No había nada! Ni rastro, con el silencio como llegó se fue…

El Cuarto quedo en silencio varios minutos, solo interrumpido por los sollozos que dejaba escapar el joven, hasta que me atrevía decir. – Bueno, tu entenderás, que es un poco inverosímil tu historia, pues ya que eras el único en la escena y estabas con ellos, nosotros no tendremos otra opción más que tenerte como sospechoso, y pues, quiero serte sincero, no creo que seas el culpable, pero es muy probable que te encierren por el homicidio- Tuve que ser honesto, después de todo lo que vi que sufrió.

Un golpe se escucho y el cuarto se estremeció, un grito provino fuera del cuarto. –Espérate aquí, no te muevas- le dije y me acerque a la ventana, las luces en el pasillo fallaban dejando por instantes todo en tinieblas para regresar a la luz. Pegue mi cara contra el cristal con el fin de observar mejor y no sé, en un instante, cuando las luces se apagaron, se prendieron y volvieron a apagarse, pude ver una silueta, con una capa rasgada frente a mí, mirándome fijamente, distanciados solo por un frágil vidrio. Me despegue rápidamente hacia atrás y caí. Uno o dos segundos después, me levante raídamente y Salí al pasillo.

Todo estaba normal, las luces funcionaban correctamente y no había diferencia a como había visto ese pasillo ya enumérales veces, salvo, por un hedor a sangre que me llegó, solo durante unos segundos, en los que permanecí inmóvil, hasta que mire a un lado y vi al guardia de seguridad en el suelo tratando de incorporarse. -¿Qué paso?, ¿Estás bien?- le cuestione- Si estoy bien, no sé qué paso, empezaron a fallar las luces y no estoy seguro, pero sentí que alguien me empujaba y choque contra la pared y caí. Salí inmediatamente a todas partes de la central para preguntar si alguien había visto u odio algo. Solo un joven oficial me dijo que observo varias luces fallando y un golpe, y una secretaria del último piso me aseguro haber visto una sombra salir rápidamente en dirección a la puerta que da a la azotea.

Después de ese día yo me retire, el joven, Fidel, fue liberado al poco tiempo al no encontrar el arma homicida, según los forenses, era alguna especie de cuchilla muy filosa. Dicen que se mudo con unos tíos a Querétaro después de eso. Por mi parte, yo descanso por fin en mi casa en Yucatán, pero todos los días sin falta, reviso las noticias sobre asesinatos extraños en la Ciudad de México u otros paises, esperando no encontrar nada y convencerme, de que lo que vi, no es más que el producto de mi sugestión; sin embargo de vez en cuando encuentro alguna pequeña columna de diarios locales de regiones alejadas que me hacen revivir aquel terror que experimente a plena luz del día…

Notas finales:

Este es mi primera historia publicada o que muestro a alguna otra persona. Lo publicó con la intención de compartir esta historia que cree y se que aunque por la redacción no es la mejor historia o que genere emociones o erize la piel al lector, (ademas de que cometo algunos errores ortográficos), espero que sea de su agrado y comenten que les parecio, aun con un simple me gusto o un no me gusto me ayudaran mucho a mejorar como escritor.

                 Saludos: Vulpini

 

PD: Los nombre que use como "Brayan" no estan mal escritos, simplemente reflejo algunos nombres que encuentras en comunidades de trabajadores en la Ciudad de México, que intentan poner nombres anglosajones sin mucho éxito.

Usted debe login (registrarse) para comentar.