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al otro lado del espejo por nadeshiko14

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Notas del fanfic:

esta historia la escribi para clase de lengua y ahora e decdido subirla aqui, espero que os guste

Todo empezó en un caluroso día de verano, Isabel aun no sabía la aventura que le esperaba.

Se levantó de la cama, con los ojos legañosos y con el pelo totalmente alborotado. Lo primero que hizo fue lavarse la cara, para olvidar la pesadilla que había tenido la noche anterior. Todo seguido se vistió, y justo en el momento en el que se acababa de peinar esa hermosa y larga cabellera negra como el azabache, se dio cuenta de algo un tanto peculiar. Aquella cara que día tras día veía reflejada en el espejo hoy le parecía distinta. Intento palpar el espejo con manos temblorosas, pero, a la vez decididas por la intriga. Lo que sintió no fue la frialdad que daría un espejo, sino una calurosa mano, que le transmitía una sensación de calma y tranquilidad. De la propia sorpresa dio un paso hacia atrás y por ese descuido todo acabó en un desdichado golpe. Horas más tarde se despertó de ese profundo sueño que la había tenido indispuesta

Aun conmocionada por el golpe empezó a mirar de reojo todo lo que la rodeaba. Ese sitio no era su casa, alguien o algo la había movido pero aun no podía asegurar nada, aún estaba débil por el golpe. Al momento apareció ante ella una figura humana. Era alta, con el pelo negro y largo, y unos ojos almendrados, pero llenos una profunda tristeza. Un largo vestido cubría su cuerpo y unos delicados zapatos resguardaban sus delicados pies. Al momento empezó a hablar:

-Bienvenida a mi humilde morada. Me alegro de que ya estés despierta.

Isabel se asustó. Estaba en un lugar desconocido y ante una persona que no conocía. Estaba totalmente indefensa.

-Tranquila no te asustes-añadió- no te voy a hacer nada. Solo quiero conocerte un poco mejor, al fin y al cabo somos la misma persona.

-¿Que… que quieres decir?

 

-¿No lo sabes?-dijo con aires de superioridad- fácil, tu y yo somos una misma persona con dos destinos diferentes, hemos tenido el mismo comienzo pero distintas historias, somos de dos mundos paralelos.

-No… no lo entiendo, yo solo estaba en mi casa, era un día normal como cualquier otro y ahora me encuentro en este sitio tan extraño. ¿Que a ocurrido? ¿Que quieres de mí?

-La imagen que veías reflejada en ese espejo era yo, al darte ese golpe te desmayaste y te traje aquí porque necesito tu ayuda.

-¿Que puedes querer de mí? Una persona sencilla, con una vida totalmente normal, ¿qué te puedo dar yo que tú ya no tengas?

-Amistad.

-¿Eh? ¿Qué quieres decir? ¿No tienes amigos con los que poder estar y divertirte?

-No, me dejaron todos hace tiempo. Yo en realidad vengo de un sitio muy lejano cuyo nombre no merece la pena recordar. Cuando vine aquí estaba muy triste de dejar la cuna de mi vida, el sitio donde nací y entonces me cerré al resto del mundo. Al principio todos querían ser mis amigos pero estaba demasiado triste para hacer amigos y entonces poco a poco todos han renunciado a mi amistad. Con el tiempo esa gran pena que me desolaba ha ido disminuyendo pero otra mayor ha ido aumentando. El deseo de poder tener amigo en quienes confiar. Pero ahora nadie se quiere acercar a mi, todos me toman como a un tipo de monstruo que te va quitando energía con su tristeza.

Esa historia transmitió toda la agonía que sentía la Isabel de este mundo y por eso Isabel tomo una decisión:

-Si me permites tener ese honor, me gustaría ser tu primera amiga, y aun mas, te voy a ayudar a que el resto del mundo abra los ojos a tu verdadero ser. Es una promesa.

Con lágrimas en los ojos la Isabel de este mundo respondió:

-Claro.

Y ambas como buenas amigas se dieron un abrazo que no tenía nada que envidiar a un abrazo de amigas de toda la vida.

 

Al día siguiente fueron ambas a la plaza para intentar hablar con el resto de niños que huían de la Isabel de este mundo, pero todos empezaron a alejarse. Isabel no se creía lo que veía y en un desesperado grito dijo:

-¡¿Todos, porque huis?! No tiene sentido huir de algo que no existe. Isabel no es ningún tipo de monstruo, sino una persona con mucha tristeza en su interior, que lo único que busca es algún amigo en el que poder confiar.

Entonces un chico que parecía ser el cabecilla de todo ese grupo de niños dijo:

-Nosotros ya intentamos ser sus amigos y lo único que hizo ella fue rechazarnos, para que ser amigos de un monstruo que no hace mas que alimentar se energía del resto de la gente, estando a su lado solo sufrirás,  mejor nos vamos antes de que nos haga nada.

Cuando los niños ya estuvieron lejos Isabel le dijo a su nueva amiga:

-Tu tranquila, arreglaremos todo esto. De momento vete a casa, voy a hablar con algunas personas. Voy a cumplir la promesa que te hice.

-Confío en ti, se que me ayudaras, aunque no se como te voy a conseguir pagar todo esto que estás haciendo por mí.

-Ver tu sonrisa es lo único que quiero.

Una Isabel se fue a casa mientras que la otra se acercó a uno de los niños que anteriormente estaba con ese grupo:

-Tu eras uno de los niños de antes ¿verdad?

-Si, ¿por?

-¿De donde habéis sacado eso de que mi amiga es un tipo de monstruo?

-Son rumores que corren por todo el pueblo, nadie sabe de donde han salido pero todo el mundo, por miedo a que sean verdad huye de esa chica.

-Gracias, por favor no le digas de esta conversación a nadie, me gustaría que fuera un secreto ¿vale?

-Vale, pero si quieres saber de algo mas pregúntale a Daniel, es ese chico de antes, el que te a contestado. Es como un tipo de jefe, nadie sabe como es en realidad pero por temor a que le haga daño a alguien todos le hacemos caso.

-Gracias, me has servido de mucho.

Isabel tenía algo seguro, ese tal Daniel tenía algo que ver con todo esto, pero para saberlo mejor tendría que hablar con él. Pero ya era muy tarde, lo mejor era regresar a casa. Al regresar se encontró con que Isabel no había vuelto. Se sintió triste, enfadada…..pero un sentimiento se sobreponía al resto, el deber de salvar a su amiga. Encontró una nota en la que ponía: Ya te avise de que con ella solo sufrirías, mejor vete al lugar de donde viniste, no te queremos aquí.

Isabel sabía exactamente quien había escrito esa nota y no  iba a esperar ni un solo segundo para ir a buscar al culpable. Volvió a la plaza pensando que todos esos niños estarían allí incluido el culpable pero no era así. Solo encontró a Daniel y a ese niño de antes.

-Hola Isabel, te estábamos esperando, mi buen amigo José me a dicho que estuviste hablando con él, pero no has conseguido nada, si no me equivoco tu buena amiga a desaparecido ¿verdad?-dijo con una expresión de alegría- pues yo no se donde esta, que pena.

-Ya se que tu no la tienes, pero igual tu amiguito José si ¿verdad?

-¿Que? ¿Yo?

- No finjas, ya te e descubierto, no hace falta que escondas mas tu verdadera forma de ser a tu buen amigo Daniel.

-Ja ja ja, jamás pensé que nadie me descubriría.

-¡¿Aquí que pasa?!- Dijo Daniel totalmente asombrado al repentino cambio que sufrió su amigo- ¡¡¡más os vale que me lo digáis todo!!!

-Muy fácil. José solo te estaba utilizando, tú estabas siendo su marioneta. Él tiene a Isabel. Hacía que pensaras que tú eras el que tenía mayor poder en este sitio, aunque el manejaba todo para que pareciese así. Lo único que no se es por qué, pero seguro que él estará encantado de decírnoslo.

-Cierto. Lo único que quiero es causar miedo y temor, e sufrido demasiado y quiero que la gente que me a hecho sufrir pague por lo que a hecho. Tú, Daniel, eres la persona que mas dolor me a causado. Cuando éramos muy pequeños me acuerdo que un día me caí al rio. Alrededor de ese sitio solo estabas tu y por suerte me viste. Pero al lugar de avisar a alguien me dejaste solo, me abandonaste. Y desde ese día jure que te haría pagar por eso que me hiciste. Durante estos años e estado planeando un plan para hacerte sufrir, no de la misma forma, pero igualmente te sentirías abandonado. Eso me bastaba. Primero me haría tu mejor amigo, para que jamás desconfiaras de mí. Y luego difundiría rumores, para que te quedaras solo, como yo me quede.

-¿Y que pinta Isabel en todo esto? ¿Para que la secuestraste?

-Le echaría toda la culpa a Daniel, así todos le tendrían miedo, pero ahora ya me habéis descubierto. Posiblemente le contareis esto a todo el mundo y me volveré a quedar solo.

-No-añadió Daniel- durante este tiempo aunque a sido engañándome me e sentido genial contigo y me gustaría que de verdad fuésemos amigos, si tu quieres.

-Me encantaría-dijo José con lágrimas en los ojos-.

-Pero antes me gustaría pediros una cosa- añadió Isabel interrumpiéndolos- me gustaría que fueseis amigo de Isabel. Se que en un momento ella os rechazo, pero tenia sus motivos, ahora de verdad ella quiere vuestra amistad. ¿Querríais ser sus amigos?

Ellos dos se miraron a la cara y dijeron con una gran sonrisa:

-Claro.

Cuando la fueron a buscar los cuatro se dieron un gran abrazo. Y en ese mismo instante una brillante luz inundo todo el lugar.

Isabel se despertó y se encontró en el suelo de su baño en frente de su espejo. Pensó que todo había sido un sueño pero cuando miro el cristal le pareció ver a sus nuevos amigos. ¿ Es posible que fuera real?  Eso nunca se sabrá, pero siempre quedara en su mente, esta hermosa historia que os acabo de narrar

 

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