내일이 없다 (Now) por la paisana que vende tamales
Summary:

 

  

No vamos a dejar asi las cosas.

A pesar de ser seguro, el tiempo esta marcando de nuevo, me voy… no quiero irme.

 

Pero sabes que este es el final.

Sabemos que esto es el final

 

Ven a mi ahora, dime ¿hay un mañana para nosotros?

No seas incierto antes que sea demasiado tarde, ahora no me alejes mas de aqui.

Así que dimelo esta noche mientras esté en tus brazos, porque para nosotros no hay un mañana.

Dímelo ahora…

 

 —Now, Trouble Maker. From Chemestry album.

 

 

 

 

 

EXO KRIS/YiFan x OC (original character)


Categorías: MUSIC, KMUSIC Personajes: Ninguno
Generos: Drama, Romance, Songfic
Advertencias: Ninguno
Desafio:
Serie: Ninguno
Capítulos: 1 Finalizado: Sí Numero de palabras: 1646 Leido: 683 Publicado: 31/01/2015 Actualizado: 31/01/2015

1. I. There is no tomorrow. por la paisana que vende tamales

I. There is no tomorrow. por la paisana que vende tamales

 

         Ella sabía que era el momento de irse. Hyuna lo sabía, que su amado había elegido irse a Alemania por cuestiones de trabajo. Otra vez. Pasaría su cumpleaños completamente sola; al igual que la vez pasada, pasaría algunos minutos hablando por Skype con el resto de sus –casi nulos– amigos.

 

         No era que Wu YiFan prefiriera a su trabajo antes que a su enamorada, claro que no. Hyuna era lo más impresionantemente hermoso que alguna vez le había sucedido en la vida, y se encontraba feliz de tenerla a su lado, aunque fuese como lo que sea que ellos fueran. Era feliz por verla sonreír, por ver sus mejillas rosas cuando él le decía alguna de esas "cursilerías que le gustan a las chicas" pero que, secretamente, disfrutaba ampliamente decir. Y es que ella, era hermosa, no de la clase de hermosa que salía en las portadas de revista o en la televisión. Hyuna era hermosa por el simple hecho de ser ella.


         Hyuna caminaba por la vereda con la mirada sobre un par de jóvenes sobre una bicicleta. Sonreían mientras hacían carreras.

Como cuando…


         Unos cuantos rizos oscuros despeinados llevaron a la cabeza de Kris momentos mágicos, momentos únicos de su juventud que se había ido tan rápido.


“Me quiero casar contigo” aseguró Yifan con una mirada decidida, mientras ella revoloteaba por algún lugar con la mirada, pensando que eran más palabras ligeras.

“¡Claro! ¡Cuando quieras!” Respondió con una sonrisa, que fue borrada rápidamente por un par de cejas gruesas y dos ojos oscuros, brillando con seriedad.

“Hyuna, estoy hablando en serio. Te amo” él detuvo su paso con fuerza.

“T-tu…” ella simplemente tartamudeó.

“Yo seré un mejor hombre para ti, y formaremos una familia feliz. Lejos de todo lo que pueda hacernos daño”


          Aquellas palabras cargadas de seriedad y verdad lucían tan lejanas en ese instante que Hyuna quiso saltar por el balcón, gritando de frustración. Con sus dientes apresando su labio escuchó el cielo tronar y se acercó a la ventana a observar los rayos, que caían efímeros y potentes como sueños que se desvanecían traslúcidos a través del cielo.
Retiró su uniforme de trabajo con incomodidad y no se molestó en ponerse más que una vieja camisa de tirantes y un suéter holgado y grande, tampoco gastó su tiempo en retirar sus calcetines. Tiró su cuerpo sobre el sofá, tapó su cuerpo con una manta y pasó los canales con aburrimiento hasta quedar frente a un viejo programa de televisión de comedia americana, suspiró con pesadez y se dejó caer al abismo de los sueños.


         Retiró las mantas de su cuerpo, sintiéndose entumecido por haberse dormido sobre una silla, estiró sus brazos. Tiró un vaso al suelo y derramó de paso un poco del líquido pegajoso sobre la mesa. Yifan maldijo y recogió el vaso, limpiando con un trapo la suciedad, miro con recelo los papeles sobre la mesa, se habían mojado. Los tomó y de entre ellos cayó una fotografía tomada con cámara instantánea, con letras elegantes y desorganizadas. Era ella. Jugando con su cabello mientras se miraban a los ojos.

 

         7 de Julio de 2007 decía rodeado de corazones.
         Te amo, tonto. Se leía con la misma letra de antes. Alcanzó a leer con dificultad abajo unas cuantas letras imparciales y larguiruchas.
Este tonto te pertenece. Y un par de letras en la esquina de la instantánea. H&K

          Contuvo el aliento en un suspiro y la antigua memoria de un departamento lleno de murales pintados por sus torpes y poco hábiles manos volvió a él. Recordó como un breve flash el edificio, el departamento ochocientos setenta y siete del piso ocho. Un precipitado y estúpido pensamiento corrió por su mente.

¿No le he avisado que llegué, cierto?

 

 

   
        El incesante golpeteo de la puerta le hizo estirarse sobre el sofá, sintiendo sus huesos crujir decidió ignorar la puerta que no dejaba de sonar. Su cerebro, bloqueado olvidó la típica pregunta y abrió la puerta de forma desinteresada.
Hyuna se encontró haciendo muecas de sorpresa frente a la puerta y el cuerpo de un hombre alto y delgado, lucía algo intimidante pero sexy y mojado.

 

“¿Qué haces aquí?” Preguntó Hyuna con la garganta seca.

“¿No me invitarás a pasar?” Sonrió de forma socarrona, curioseando con su altura bastante considerable lo que había en el interior, pues el cuerpo de la pelinegra tapaba su vista.

“No” murmuró con la voz seca. No esta vez. No de nuevo.

“La última vez que vine me invitaste a pasar”

“La última vez” repitió la chica con dureza. Remarcando el obvio sentido que le daba a la oración.

“Eso dijiste la penúltima” él avanzó un paso y la hizo retroceder con la respiración lenta. Cerró la puerta detrás de él mientras la observaba retroceder como un pequeño ciervo bajo las intrépidas luces de un autobús.

“¿Quieres que me vaya?” Preguntó dubitativo, y Yifan tuvo que admitir que una parte de él tenía miedo de su respuesta. Tenía miedo de que ella al fin viera su propio valor y decidiera buscar a alguien mejor que él. Su silencio le llenó el vacío de respuestas confusas e ilusiones perdidas.
Ella volvió a retroceder, sus piernas chocaron con la mesa de centro y él la volvió a mirar.

“Respóndeme” dictó determinado “¿Quieres que me vaya?” Sus palabras sonaban duras cuando se acercaba, y suaves cuando él acarició su mejilla con ternura.

“Yo…” tartamudeó confundida. Yifan presionó suavemente sus labios sobre los contrarios y Hyuna supo que en ese momento se fue la mierda.

 

         Caminaron mientras se besaban, enroscando sus cuerpos cayeron sobre la cama, observando aquel desgastado mural de años atrás que Hyuna se negaba a dejar ir. El ambiente se sentía húmedo y dulce, suave. Sin necesidad de gritos ni prisas, se unieron en la tenue oscuridad de la habitación.

“¿Te irás de nuevo?” Hyuna respiraba calmada, hablando en voz baja, sabía que era escuchada.

“No lo sé” él simplemente respondió al aire. Sí, era tan simple como eso, la había buscado pero no sabía qué es lo que pasaría después.

“Dime antes de que la noche termine si te vas a ir. No soportaría que te fueras otra vez” murmuró sobre el pecho del hombre con voz calmada. Su interior era una tormenta

“Duerme, cariño” el silencio prolongado después de sus palabras hicieron que Hyuna se confundiera. La incertidumbre en las palabras era tan evidente como el dolor en las de ella.

“Pero-” fue interrumpida por un grave susurro al oído, que hizo todo su cuerpo estremecerse.

Él giró sobre ella, quedando encima y murmuró en su oído “Duerme conmigo” mientras depositaba suaves besos sobre su oreja; suspiros inevitables salieron de entre sus belfos rosados y, nuevamente, hicieron el amor.

 

         Esa fue una de las últimas conversaciones que Yifan y Hyuna tuvieron, debido a que, la mañana siguiente, al buscarlo sobre las sábanas encontró nada más que una silueta sobre la cama y el fantasma de su exquisita colonia Montblanc.
Esa noche, y las seis restantes de la semana lloró hasta quedarse dormida, oliendo cada pequeño fragmento de su colonia que se desvanecía poco a poco.

         No fue hasta la quinta semana que se decidió a hacer lo que debía haber hecho tiempo atrás. Salió de una tienda cargando un galón de pintura azul oscuro y caminó con la mirada baja, sin notar al hombre que iba justo a donde ella estaba, hablando por teléfono distraído.

         Chocaron, y ambos levantaron la mirada. Ella iba a continuar caminando, pero sus palabras lo detuvieron.

“No puedo decepcionarlos” Ella sabía que Yifan hablaba de toda la gente que dependía de él y de su empresa, de la gente que confiaba en él y de todos aquellos que ponían sus manos al fuego por asegurar que Yifan sacaría adelante todo.

“No te he pedido nada más que una noche, y ni eso pudiste cumplir. Me decepcionaste ¿Yo no cuento?” el dolor era evidente, por parte de ambos “Claro, como pude ser tan estúpida para pensar que sí lo hacía…” decidió responderse a si misma antes de que él le rompiera más el corazón.

“Te amo y lo sabes” La voz de Yifan se quebró de forma triste y cruel “Eres la única mujer de mi vida” susurró y suspiró con tristeza. Ella no creería más en sus dulces mentiras, sabía que era tiempo de dejarla ir.

“Suerte en tu vida laboral, Yifan” tartamudeó y aguanto sus lágrimas, cuando pasó a su lado dejó un dulce beso sobre sus labios y susurró suavemente “Te amo, Kris” mientras que él se mantuvo quieto.

 

         Ella no lo había llamado Kris desde que eran un par de niños en el orfanato. Ella se alejó y el caminó, descubriendo así que sus pies se sentían pesados ahora. En su casa tomó un pequeño vaso y destapó una botella de lo primero que encontró, sin darse cuenta, se encontraba tirado sobre el suelo, y comenzó a tararear la canción que habían escrito juntos, hacía tantísimos años atrás, tocando el piano de la capilla cuando no eran más que un par de niños huérfanos.


         Cuando Hyuna llegó a su casa, recostó su cabeza contra la puerta de la pared. Ya ni siquiera lloraba, su dolor se sintió tan grande que no tuvo intención alguna de hacerlo. Quería volver a sus brazos, quería saltar directo a su cuerpo y quedarse junto a él.

 

Pero no lo hizo… Tenía un viejo mural por pintar.

 

 

Notas:

¿Qué tal? :D tomatazos? Rw? Alguna cosa? Eh? -3-

 

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Dudas y cosas así en los comentarios, poorrrfavor *^*

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¡Besos de salmón! °3°

¡Nos leemos pronto!

XOXO

A-Chan~

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