Una guerra y un destino by Lidia94

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 Una guerra y un destino by Lidia94
Summary:

Naomi, una joven muchacha del siglo XXI, se encuentra de golpe en el barco pirata de Barbablanca, en el año 2756. Ella ha nacido en la llamada "Época en blanco" y, por esta razón, será buscada exhaustivamente por el Gobierno Mundial, pues podría tener en su poder información demasiado valiosa, y que no puede salir a la luz.

Poco se imaginaba que la guerra en la que estaba involucrada en  el 2012 tendría serias repercusiones 744 años después.

Con la ayuda de la tripulación de Barblanca y de algunos otros piratas, intentará cumplir su objetivo, la razón por la cuál ha sido enviada a esta época.

Solo tendrá un problema... y es que tres jóvenes piratas bastante carismáticos van a intentar robarle el corazón.

¿Conseguirá mantener la cabeza fría y alejarse de esos peligrosos muchachos, o los recuerdos de su pasado regresarán para que vuelva a caer en los mismos errores que, antaño, fueron la causa de su desgracia?



Categories: ONE PIECE Characters: Ninguno

Generos: Accion/Aventura, Misterio, Romance, Viaje en el Tiempo

Advertencias: Lemon, Lenguaje Obsceno, Tortura

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 3 Completed: No Word count: 3071 Read: 73 Published: 18/06/2012 Updated: 20/06/2012
Summary:

Naomi, una joven muchacha del siglo XXI, se encuentra de golpe en el barco pirata de Barbablanca, en el año 2756. Ella ha nacido en la llamada "Época en blanco" y, por esta razón, será buscada exhaustivamente por el Gobierno Mundial, pues podría tener en su poder información demasiado valiosa, y que no puede salir a la luz.

Poco se imaginaba que la guerra en la que estaba involucrada en  el 2012 tendría serias repercusiones 744 años después.

Con la ayuda de la tripulación de Barblanca y de algunos otros piratas, intentará cumplir su objetivo, la razón por la cuál ha sido enviada a esta época.

Solo tendrá un problema... y es que tres jóvenes piratas bastante carismáticos van a intentar robarle el corazón.

¿Conseguirá mantener la cabeza fría y alejarse de esos peligrosos muchachos, o los recuerdos de su pasado regresarán para que vuelva a caer en los mismos errores que, antaño, fueron la causa de su desgracia?



Categories: ONE PIECE Characters: Ninguno

Generos: Accion/Aventura, Misterio, Romance, Viaje en el Tiempo

Advertencias: Lemon, Lenguaje Obsceno, Tortura

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 3 Completed: No Word count: 3071 Read: 73 Published: 18/06/2012 Updated: 20/06/2012
Story Notes:

Esta historia es un Ace x Naomi, Marco x Naomi y Tatch x Naomi, pero solo uno de los tres se quedará con la chica.

Además, es posible que aparezcan algunos spoilers, aunque aún está por ver.

Story Notes:

Esta historia es un Ace x Naomi, Marco x Naomi y Tatch x Naomi, pero solo uno de los tres se quedará con la chica.

Además, es posible que aparezcan algunos spoilers, aunque aún está por ver.

Capítulo 1. by Lidia94
Author's Notes:

En este capítulo os voy a situar un poco en el contexto, y ya en los próximos capítulos os encontraréis con los problemas amorosos y... el lemon! XD

Author's Notes:

En este capítulo os voy a situar un poco en el contexto, y ya en los próximos capítulos os encontraréis con los problemas amorosos y... el lemon! XD

-¡Ace, para de comerte mi comida!- gritó un Marco enfadado-.

 

-Vamos, no te pongas así, que no es para tanto.- contestó riéndose Tatch- No seáis críos y no os peleéis por eso.

 

-Claro, eso lo dices porque no es a ti a quien se le están comiendo toda la comida del plato.

 

-Ei chicos, ¿quién es ella?- preguntó Ace, después de tragarse toda la comida que tenía en la boca-.

 

 

 

Rápidamente, toda la tripulación de Barbablanca salió del comedor para encontrarse en la cubierta con una muchacha joven, de largo pelo castaño, ojos marrones y una bonita figura.

 

 

 

-¿Quién eres y qué haces aquí?-preguntó Jozu, desconfiando de la intrusa-.

 

-Eso te pregunto yo a ti, ¡identifícate!- contestó ella amenazante, mientras lo apuntaba con una pistola-.

 

 

 

En ese momento, toda la tripulación se puso a la defensiva, preparados para atacar en cualquier momento. Pero justo entonces hizo acto de aparición el mismísimo Barbablanca, que se mostró ante los ojos de la joven, para infundirle miedo. No obstante, fue él el que se llevó una sorpresa al ver cómo iba vestida la muchacha.

 

 

 

-Baja el arma, jovencita-le ordenó-.

 

-¿Por qué crees que te voy a hacer caso?- reprendió ella, mientras dirigía su pistola, esta vez, a la cabeza del capitán-.

 

-¿Sabes acaso a quién estás apuntando?

 

-¿Tendría que saberlo?- contestó ella con sorna-.

 

 

 

Toda la tripulación se quedó asombrada. ¿Cómo era posible que aquella mocosa no reconociera a uno de los piratas más famosos y peligrosos de aquella época, y eterno enemigo del único rey de los piratas que ha existido jamás?

 

 

 

-¡Él es Barbablanca!- gritó un tripulante-.

 

-¿Barbablanca?-dijo la chica extrañada-.

 

 

 

Entonces la joven levantó la cabeza y vio la bandera negra con la calavera. Estaba en un barco pirata.

 

 

 

-Oh, ¿de modo que sois piratas?- preguntó la chica algo más relajada. Incluso había dejado de apuntar al capitán del barco- Pues vaya, vuestra bandera tampoco me suena.

 

 

 

De golpe, Ace reparó en que a la muchacha le sangraba la cabeza, pero antes de que pudiera decirle nada, la muchacha ya se estaba desplomando en el suelo. Marco reaccionó ágilmente y, antes de que pudiera rozar el suelo, ya la estaba sujetando entre sus fornidos brazos. Lo cierto es que físicamente la muchacha no estaba en condiciones de retar a toda una tripulación de piratas, puesto que tenía bastantes heridas por todo el cuerpo, la ropa rota y manchada de sangre y, ahora que la estaba tocando, parecía que también tenía fiebre.

 

 

 

-¡Rápido, llevadla a la enfermería! Parece que tiene fiebre y también habría que curarle estás heridas, algunas tienen muy mala pinta...

 

-Padre, ¿por qué estás tan pensativo?- inquirió Tatch-.

 

 

 

Su capitán lo miró sin entender, pero finalmente se dio cuenta de a qué se refería su subordinado.

 

 

 

-Verás, aún no estoy seguro del todo, pero si esta muchacha es quien yo creo que es, nos sería muy beneficioso tenerla en la tripulación. Además, si tengo razón, y creo que la tengo, el Gobierno Mundial no tardará en querer tenerla a su favor.

 

-¿Por qué dices eso Padre? No parece que sea muy fuerte, ni tampoco hemos visto ningún cartel de “se busca” con su cara. ¿Por qué crees que puede ser peligrosa?

 

-Intuición, hijo mío, intuición...

Regresar al índiceCapítulo 2 by Lidia94
Author's Notes:

¡Aquí os dejo la continuación! ^^

Pero por favor, decidme si os interesa que la continue o no, porque ahora mismo no sé si hay, aunque sea, una persona a la que le interesa este relato... :$

¡Acepto todo tipo de críticas, ideas u opiniones! ^^

Author's Notes:

¡Aquí os dejo la continuación! ^^

Pero por favor, decidme si os interesa que la continue o no, porque ahora mismo no sé si hay, aunque sea, una persona a la que le interesa este relato... :$

¡Acepto todo tipo de críticas, ideas u opiniones! ^^

Las enfermeras del barco estuvieron cuidando de la chica y cada dos horas pasaba a revisarla el médico del barco. Realmente, esa muchacha tendría que darles unas cuantas explicaciones, sobre todo del cómo había llegado allí y qué le había pasado para acabar tan malherida.

 

 

 

-¿Dónde estoy?-preguntó desorientada la chica, cuando despertó, después de estar 24 horas durmiendo- ¿Y dónde están mis ropas y mis armas?

 

-Vaya, parece que ya despertaste, avisaré al doctor entonces.

 

-¡No has respondido a ninguna de mis preguntas!

 

-Te encuentras en la enfermería. Por si no lo recuerdas, te desmayaste en cubierta mientras apuntabas a Padre con tu pistola- respondió el moreno, con fastidio-.

 

-¿Y dónde están mis ropas y mis armas? Esta bata no es mía...

 

-Las ropas estaban todas rotas y manchadas de sangre, pero no las hemos tirado. Se están lavando, dentro de un rato estarán secas y te las podrás volver a poner, si quieres. Respecto a tus armas, olvídalo, no te las vamos a devolver. No queremos que vueles la cabeza de ninguno de nosotros.

 

 

 

Ambos muchachos se quedaron mirando a los ojos. Ella le miraba con rabia y él con prepotencia. Parecía una lucha por ver quién aguantaba más, pero ambos eran igual de testarudos, de modo que todo quedó en tablas en cuanto Marco entró en la habitación y se los quedó mirando. Seguía impresionado con la chica, realmente era muy bella, pero no dejaba de ser una chica como tantas otras.

 

 

 

-Ace, cambio de turno, puedes irte a descansar.

 

-¿Seguro? No me importa quedarme un rato más con ella...-dijo mientras la miraba burlonamente- Ahora mismo nos lo estábamos pasando genial-añadió, sonriéndole-.

 

-Exijo hablar con el capitán, ahora mismo-los interrumpió la muchacha-. Quiero que se me informe como es debido sobre la evolución de la guerra.

 

-¿De qué hablas? No estamos en ninguna guerra ahora mismo...

 

-¡Ni se te ocurra mentirme! ¡Puede que esté herida, pero no he perdido la memoria!-gritó la joven furiosa-.

 

 

 

Acto seguido saltó de la cama y echó a correr por toda la cubierta, mientras gritaba que quería hablar con el capitán.

 

 

 

-¿Pero dónde crees que vas?- le susurró en la oreja el moreno de antes, mientras le immobilizaba los brazos detrás de la espalda y, haciendo presión de su cuerpo sobre ella, la abrazaba por la espalda para evitar que pudiera soltarse-.

 

-¡¿Pero qué haces?! ¡Suéltame ahora mismo!

 

-Ace, no la sueltes. No me fío ni un pelo de que vaya hasta Padre de forma pacífica- rió Marco acercándose a ellos-. Vamos, si quieres, te llevaremos ante nuestro capitán- añadió, dirigiéndose a la chica-. Por cierto, ¿cómo te llamas?

 

-Me llamo Naomi...-contestó ella, no muy convencida de lo que acababa de hacer-.

 

-Yo soy Marco, comandante de la primera división del pirata Barbablanca, y el que te está sujetando es Ace, comandante de la segunda división de Barbablanca.

 

 

 

-Vaya, así que estoy con dos piratas importantes...-dijo ella, burlándose de ellos-.

 

 

 

-¿Pero de verdad que no sabes quién somos?

 

 

 

-No- contestó, riéndose ya a carcajadas-.

 

 

 

Se pasaron el resto del trayecto los tres callados. Ellos molestos porque una mocosa se estaba burlando de ellos, y ella porque estaba preocupada sobre la posible respuesta que recibiría del capitán ante la pregunta que le haría. Horoscopos y tarot para el amor y para los signos del zodiaco Horoscopos y tarot de amor

 

 

 

-¿Por qué querías hablar conmigo, jovencita?-preguntó Barbablanca-.

 

-Verá, quiero que me informe sobre el transcurso de la guerra.

 

-Mmm... claro. Pero primero dime, ¿en qué año naciste?

 

-¿Perdone? ¿Por qué cree que le voy a proporcionar esa información?

 

 

 

-Bueno, no parece una información tan valiosa, ¿no crees? Solo dime el año.

 

 

 

-Tengo 18 años, de modo que nací el 1994- contestó ella fastidiada por esa pregunta tan banal en los tiempos que corrían-.

 

 

 

-¿1994? Y dime jovencita, ¿cómo has conseguido llegar hasta esta época?-le preguntó sorprendido-.

 

 

 

-Perdone, pero no entiendo a qué se refiere...

 

 

 

-¿En qué año crees que estás?

 

 

 

-Pues en el 2012, ¿no?-preguntó ella con miedo. Lo preguntó con miedo, porque hacía apenas unos días se había quedado inconsciente en campo de batalla, a causa de un golpe mal dado en la cabeza. Y cuando despertó, lo primero que se encontró fue que estaba en un barco tripulado por hombres, por lo que, lo más lógico de deducir, es que el enemigo la había capturado y ahora se la llevaban para venderla como esclava. ¿Pero cuánto tiempo podría haber pasado en el rato que estuvo inconsciente?-.

 

 

 

 

 

-Lo que me suponía- comentó en voz baja el capitán. En sus ojos se apreciaba un pequeño brillo, y observaba a la joven como quien tiene una reliquia delante de sus ojos-. Muchacha, siéntate, porque lo que te tengo que decir es duro de escuchar. No estamos en el 2012, actualmente estamos en el 2756. Tampoco se está librando ninguna batalla, la guerra en la que tú luchabas ya se ha acabado y, sintiéndolo mucho por ti, no puedo dejar que te vayas de mi barco- finalizó el hombre-.

 

-Deje de tomarme el pelo... -contestó ella, totalmente ofendida. Al principio, al ver que ellos eran piratas como ella, se relajó un poco. Llegó a pensar que podría estar en un barco amigo, que la habían rescatado. Pero estaba claro que se equivocaba. Seguramente era un barco del Enemigo, que se hacía pasar por piratas para poder capturar y matar a afiliados a la Resistencia, el grupo al cual ella pertenecía-.

 

 

 

-No te estoy tomando el pelo. De hecho, me gustaría que te unieras a mi tripulación. Sé que eres fuerte, lo noto. Por otro lado, tampoco puedes hacer nada en esta época, no sabes como funcionan las cosas ahora y, aunque así fuera, no tienes ni dinero, ni casa, ni nadie en quien confiar para pedir ayuda. Yo te propongo una salida: únete a mi tripulación y sé mi hija.

 

-¡No pienso unirme al Enemigo! ¡De hecho, ahora mismo me voy!-gritó, saliendo corriendo de la habitación de Barbablanca, dejando incluso la puerta abierta.

 

 

 

Mientras corría por toda la cubierta, atacaba a todo aquel que se le cruzase por el camino, aunque solo tuviese como arma el ataque cuerpo a cuerpo, no iba a permitir que la capturasen. Abrió de golpe una habitación al azar, y allí se encontró con sus ropas algo húmedas del lavado y con todas sus armas. Ahora solo le quedaba coger sus pertenencias, robar algún bote del barco, y fugarse. Pero no había puesto aún ni un pie dentro de la habitación cuando una mano morena y fuerte la agarró de la muñeca, haciéndola girar bruscamente.

 

 

 

 

 

 

 

-¡¿Dónde crees que vas?! ¡¿Pero tú has visto todo el destrozo que has montado en cubierta?!

 

 

 

-¡Sacchi, suéltala! De ella ya me encargo yo...

 

 

 

-¡Ace, sabes que no me gusta que me llames así!

 

 

 

-Pero si sabes que te lo digo con amor- contestó Ace, riéndose de su compañero-. Ven Naomi, voy a tenerte que darte unas cuantas lecciones de lo que se supone que es un comportamiento adecuado, y buenos modales-dicho esto, Ace cogió a la muchacha en brazos, para evitar que se fuera corriendo, y se la cargó a la espalda, evitando así cualquier ataque por su parte-.

 

 

 

-¡¿Dónde me llevas?! ¡Déjame bajar!

 

 

 

-Te llevo a mi habitación, allí estaremos tranquilos, y nadie nos interrumpirá. Respecto a lo de bajarte, creo que no lo voy a hacer, me gusta tenerte así dominada, eres más fácil de manejar y me evito cualquier sorpresa por tu parte -contestó él, burlón-.

 

 

 

 

 

Y así, el moreno llevó a la joven muchacha hasta su camarote, no sin antes pasearla por todo el barco, para vergüenza de ella ante la situación en la que se estaba.

 

Una vez que llegó a su habitación, cerró la puerta detrás de si, la dejó sobre la cama, se volvió, y cerró al puerta con pestillo. La había dejado atrapada y sin salida. Para cuando se dio la vuelta, Naomi ya estaba de pie enfrente de él, preparada para atacarle y salir corriendo. Pero él era mucho más ágil y fuerte que ella, de modo que al prever el ataque que ella iba a realizar, le cogió las manos con fuerza y la tiró sobre la cama, immobilizándola debajo de su cuerpo, y dejando caer algo de su peso sobre ella. Lo justo como para que no pudiera moverse, pero que tampoco pudiera hacerle daño o abrir cualquiera de sus heridas.

 

-¿Así que te gusta jugar duro, eh?

 

 

 

 

Regresar al índiceCapítulo 3 by Lidia94

Esta vez, Naomi iría con más cuidado. Empezó a avanzar pegada a la pared y mirando cuidadosamente en todas direcciones antes de cruzar cualquier esquina. Ahora que ya sabía dónde se encontraban sus pertenencias, solo tenía que llegar hasta ellas, cogerlas, y salir corriendo. Solo había fallado un detalle en su plan, y es que quizás también tendría que haber vigilado sus espaldas.

 

 

 

-¡Ei! ¿Tú no estabas con Ace?- le dijo una voz grave, pero aterciopelada, en la oreja-.

 

-¿Con Ace? ¿Por qué tendría que estar ella con él?-preguntó Marco algo celoso-.

 

-La pillamos antes cuando intentaba coger sus ropas y sus armas.

 

-¿Y qué pensabas hacer después? ¿Robar un bote a unos piratas, para luego huir tú sola en este mar tan peligroso? Sinceramente, pensaba que eras más lista como para proponerte ni si quiera eso...

 

Además, ¿a qué se debe este afán por escapar ahora? Al fin y al cabo, fuiste tú la que vino por voluntad propia a nuestro barco.

 

-¡Yo no vine por voluntad propia hasta aquí!-gritó ella furiosa-. ¡Vosotros me habéis secuestrado! Al principio pensé que podía confiar en vosotros, pero ya veo que no. Seguro que estáis de lado del Enemigo...-añadió, dedicándole una mirada de odio profundo-.

 

-¿El Enemigo? ¿Qué es eso?

 

-Me voy- dijo ella tajante-.

 

 

 

Acto seguido, Naomi se giró dispuesta a irse, pero se encontró de cara con Ace, al cual le caía un fino hilo de sangre desde la cabeza.

 

 

 

-Tú y yo tenemos que hablar, en serio. Ahora mismo me vas a contar por qué estás más loca que una cabra, y por qué te comportas de una manera tan agresiva. ¡Es que parece mentira, joder! Que una puñetera mocosa está toreando a los piratas de Barbablanca!- dijo él con la rabia acumulada de haber recibido ese golpe rastrero, en el momento en que bajó la guardia. Dicho esto, cogió a la chica del mismo modo en que lo había antes, y se dispuso a volver a su habitación-.

 

-¿Ace pero qué haces? Tú no eres así normalmente... ¡Y bájala!-le ordeno Marco enfadado-.

 

-¡Me ha estampado una lámpara en la cabeza!

 

-¿Y cómo has dejado que te haga eso?- le preguntó Tatch riéndose-.

 

-Me pilló desprevenido...- respondió él, con algo de rubor en las mejillas-.

 

-Ei, ¿y ahora por qué lloras?

 

 

 

Marco se había dado cuenta de que Naomi estaba llorando en silencio, aún cargada en la espalda de Ace. Se dispuso a agarrar a la muchacha para bajarla, pero Ace aún la apretó más contra sí, apartándola a su vez de su amigo.

 

 

 

-No te fíes ni un pelo de esta... Sabe como engañar y manipular a la gente-dijo con rabia-.

 

-Ace, por el amor de Dios, ¡está llorando! ¡Bájala ahora mismo!- su amigo había agotado la paciencia de Marco, y eso que tenía bastante-.

 

 

 

En cuanto Ace depositó a Naomi en el suelo, esta se derrumbó, cayendo de rodillas y llorando aún con más intensidad. Este acto sí que sorprendió a Ace y a Tatch, puesto que ambos estaban seguros que en cuanto pusiese los pies en el suelo, los atacaría y saldría corriendo.

 

Marco, por su lado, se acercó a ella y la abrazó con fuerza. Lo cierto es que, de todos los piratas con los que se había cruzado en el barco, Marco era el que mejor la había tratado. Por esa razón, en cuanto Naomi notó los brazos del pirata rodeando su cuerpo, una sensación de calidez y de nostalgia la envolvieron, haciendo que su llanto fuese ya imparable. Marco, al comprobar que, en cuento la abrazó, ella se puso a llorar aún más, pensó que entonces lo más correcto sería retirarse y dejarla un rato sola. Quizás la podrían dejar en alguna habitación, para que tuviese un poco de intimidad, aunque con la puerta cerrada con llave, para evitar cualquier sorpresa desagradable.

 

Pero rechazó esta idea al ver como la muchacha se agarraba a él con fuerza, llorando encima de su hombro, empapando completamente su camisa.

 

Mientras Ace y Tatch veían la escena que se estaba montando en frente de sus ojos, no pudieron evitar mirarse mutuamente preocupados. Aquella no era la misma muchacha que antes se estaba haciendo la dura y que les faltaba al respeto. La muchacha que tenían ahora enfrente, parecía ya agotada psicológicamente, daba la impresión de que había sufrido mucho, y de que ya no podía aguantar más.

 

 

 

-Hacía por lo menos seis meses que nadie me daba un abrazo... ni yo lo daba a nadie...- dijo Naomi, aún con lágrimas en los ojos-.

 

-¿Quieres que hablemos del tema?- le dijo cariñosamente Marco, mientras aflojaba el abrazo para mirarle a la cara. Tenía los ojos completamente rojos y la cara mojada a causa de la lágrimas derramadas. Aún así, le parecía una chica muy hermosa y, mientras la miraba así abrazados, notó como un instinto afloraba dentro de él, provocándole unas ganas irrefrenables de proteger a Naomi-.

 

 

 

Al principio, la muchacha dudó sobre si quería o no hablar de lo que le pasaba. Pero entonces recordó la razón por la que lloraba, y se dio cuenta de que ya no podía más, necesitaba contárselo a alguien, y que ese alguien la escuchase con paciencia.

 

 

-Está bien... pero aquí no por favor. Vayamos a un lugar más tranquilo.

 

Entonces los dos chicos se levantaron del suelo y se dirigieron hacia la habitación de Tatch, que era la que estaba más cerca en esos momentos. Los tres piratas y la chica entraron dentro y cerraron detrás de sí la puerta. Y allí se encontraba Naomi, con tres piratas desconocidos, pero bastante guapos, una cama, y la historia de su pasado que la consumía por dentro.

 

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