Trapped in Darkness by 00star00

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 Trapped in Darkness by 00star00
Summary:

"Atrapada en oscuridad"

Todo indicaba que iba a ser un muy buen día, las nubes no tapaban el cielo azulado que se había podido apreciar desde el amanecer y el sol estaba mucho mas brillante que en cualquier día de lo que había sido la semana. Un excelente día para cualquier actividad que uno se propusiera hacer.

 

Emily Galleani es una chica de 17 años, que junto a sus padres, es obligada a pasar el mejor día de sus vacaciones de verano dentro de una gruta en donde muchos chismes salen a luz. Chismes en donde dicen que una de las atracciones principales se mueve al estar sola en ella.

 

- ¿Por qué es tan importante esa cueva, mama?- pregunte una vez mas molesta

- Porque la abren, solo una vez a la semana cariño

 

Paranoica, curiosa y con miedo a quedarse sola. Aquellos tres defectos hacen que Emily desate una cadena de verdades que no solo destruirán su vida, si no que tal vez la maten, pues ha encontrado lo que el gobierno había escondido tras muchos años de silencio. Aquello que habían exiliado…

 

- ¿Y ahora que, Neo?

- ¿Que?

- ¿Cómo voy a salir de aquí?

- No creo que puedas

 

Un vampiro que no siente nada, que nunca sonríe y no muestra sus sentimientos, esta ahora sentado junto a mi lado. En silencio. Sin hacer algún sonido. Observándome y sin morderme.

__________________________________________________________

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Capitulo 46:Prófugos por amor

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Re-subida

 

 

Historia registrada en Safe Creative

Diganle NO al robo de relatos

 



Categories: ORIGINALES Characters: Ninguno

Generos: Ciencia Ficción, Drama, Romance

Advertencias: Lemon, Lenguaje Obsceno, Tortura

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 45 Completed: No Word count: 100119 Read: 40658 Published: 23/11/2010 Updated: 30/11/2011
Summary:

"Atrapada en oscuridad"

Todo indicaba que iba a ser un muy buen día, las nubes no tapaban el cielo azulado que se había podido apreciar desde el amanecer y el sol estaba mucho mas brillante que en cualquier día de lo que había sido la semana. Un excelente día para cualquier actividad que uno se propusiera hacer.

 

Emily Galleani es una chica de 17 años, que junto a sus padres, es obligada a pasar el mejor día de sus vacaciones de verano dentro de una gruta en donde muchos chismes salen a luz. Chismes en donde dicen que una de las atracciones principales se mueve al estar sola en ella.

 

- ¿Por qué es tan importante esa cueva, mama?- pregunte una vez mas molesta

- Porque la abren, solo una vez a la semana cariño

 

Paranoica, curiosa y con miedo a quedarse sola. Aquellos tres defectos hacen que Emily desate una cadena de verdades que no solo destruirán su vida, si no que tal vez la maten, pues ha encontrado lo que el gobierno había escondido tras muchos años de silencio. Aquello que habían exiliado…

 

- ¿Y ahora que, Neo?

- ¿Que?

- ¿Cómo voy a salir de aquí?

- No creo que puedas

 

Un vampiro que no siente nada, que nunca sonríe y no muestra sus sentimientos, esta ahora sentado junto a mi lado. En silencio. Sin hacer algún sonido. Observándome y sin morderme.

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Capitulo 46:Prófugos por amor

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Re-subida

 

 

Historia registrada en Safe Creative

Diganle NO al robo de relatos

 



Categories: ORIGINALES Characters: Ninguno

Generos: Ciencia Ficción, Drama, Romance

Advertencias: Lemon, Lenguaje Obsceno, Tortura

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 45 Completed: No Word count: 100119 Read: 40658 Published: 23/11/2010 Updated: 30/11/2011
Story Notes:

Si, esto parece que lo hago a posta!. PERO SE LOS JURO POR DIOS QUE NO LO ES!.. anteriormente, cuando acababa de subir en oostaroo, me bloqeo derepente.. me decia que  la contraseña no se encontraba en la base de datos.. EQIZ. suspire y me hice otra cuenta 0ostaro0... si, subi todo como me habia quedado en la cuenta anterior.. y en menos de minuto.. PUFF!. aquel apocalipsis cayo de neuvo en mi!. Me deprimi, empute,... y cerre la compu..

Ahora regreso porque no puedo quitarme a los chavos/chavas! que me pidieron que subiera esta historia al igual que Me enamore de quien me arrebato la vida!..

 

Si, ya estoy subiendo esta y luego me boe a la otra!

Los que tenian a oostaroo agregados en favoritos asi como sus historias (Que soy precticamente yo, pero con una cuenta inutilizable) ¿Podria ser mucha molestia si borran el usuario de autores favoriots o las historias que esten bajo este mismo usuario(si tienen a Colors y trapped en favoritos)? 

 

gracyas por leer (:

 

Story Notes:

Si, esto parece que lo hago a posta!. PERO SE LOS JURO POR DIOS QUE NO LO ES!.. anteriormente, cuando acababa de subir en oostaroo, me bloqeo derepente.. me decia que  la contraseña no se encontraba en la base de datos.. EQIZ. suspire y me hice otra cuenta 0ostaro0... si, subi todo como me habia quedado en la cuenta anterior.. y en menos de minuto.. PUFF!. aquel apocalipsis cayo de neuvo en mi!. Me deprimi, empute,... y cerre la compu..

Ahora regreso porque no puedo quitarme a los chavos/chavas! que me pidieron que subiera esta historia al igual que Me enamore de quien me arrebato la vida!..

 

Si, ya estoy subiendo esta y luego me boe a la otra!

Los que tenian a oostaroo agregados en favoritos asi como sus historias (Que soy precticamente yo, pero con una cuenta inutilizable) ¿Podria ser mucha molestia si borran el usuario de autores favoriots o las historias que esten bajo este mismo usuario(si tienen a Colors y trapped en favoritos)? 

 

gracyas por leer (:

 

Capítulo 1:Un día desperdiciado by 00star00

 

Capítulo 1:Un día desperdiciado

Salí por la puerta principal de mi querido hogar y observe el clima.

 

Todo indicaba que iba a ser un muy buen día, las nubes no tapaban el cielo azulado que se había podido apreciar desde el amanecer y el sol estaba mucho mas brillante que en cualquier día de lo que había sido la semana. Un excelente día para cualquier actividad que uno se propusiera hacer.

 

- Emily ¿Llevas el repelente?

- ¡Si, ya lo tengo!- le grite una vez mas a mama desde la puerta de la entrada

 

Aunque ese día fuera demasiado bello, tenia que pasarlo entero con mis padres, mi única familia. Al decir verdad, era hija única y la consentida de mi padre. Siempre había conseguido lo que deseaba, pero no me sobrepasaba con mis deseos… era simple y no tan altanera como todo el mundo pensaba que lo era.

 

- Emily ¿Llevas el repelente?

 

Bufe molesta. ¿Cuántas veces tenia que aclarárselo?

 

- ¡Si, mama! Ya traigo todo…

 

Los tacones se oyeron bajando las escaleras. Natalie, mi madre era una mujer demasiado bella, había sido una ex modelo que se salio de trabajar ante mi embarazo. Y mi padre, por otro lado… iba a ser pronto el presidente de una empresa importante.

 

Nunca me había faltado nada, pero mis padres eran igual de sencillos de lo que yo era. No teníamos una mansión para 50 personas, pero tampoco vivíamos en una casa pequeña de un solo piso.

 

Era una casa bonita muy al estilo americano. Era muy moderna, pero tenía ese toque de antigüedad que le daba a mi hogar, un ambiente acogedor y relajante.

 

- Emily… ¿Traes el mapa?

- Si, traigo el mapa

 

¿Cuál era nuestro destino? Bueno… mis padres se habían enterado por parte de la madre de mi mejor amiga, de aquella gruta que se estaba poniendo de moda en estos días. Se deberán de estar cuestionándose sobre el porque… verán, han circulado algunos rumores en donde se dice que se han visto sombras dentro de la caverna helada, sombras que casualmente se mueven. Además, Miriam, mi mejor amiga me ha jurado que al estar sola por unos cuanto segundos, la mayor atracción de la cueva, se movió por si sola.

 

Al decir verdad, no le creía nada a Miriam, ya que se la pasaba inventando historias de terror para que me asustara o por el simple hecho, que era el ser mas asustadizo que en mi vida jamás había conocido…

 

¿Y como explicar las sombras? Bueno, siempre había sido una chica del “no creer hasta ver” y además eran solo rumores, unos rumores baratos y tontos que mis padres creían y que además, planeaban pasar el mejor día soleado de las vacaciones para descubrir si era verdad o era pura falsedad que la gente inventaba al estar en penumbras.

 

- Emily…

- ¡Si mama, ya traigo todo! Cepillo de dientes, cantimplora, repelente, desodorante, mapa y mi maleta… que espero que habrán el auto para poder subirla- dije dejando salir un grito de desesperación ante las millones de preguntas que mi madre me hacia una y otra vez

- Tranquila hija, si te enojas mucho te saldrán arrugas- dijo mi madre con una sonrisa

 

En cambio para mí, le mostré una cara serena y de enojo. ¿Por qué tenia que pasar este día soleado dentro de una caverna oscura en donde estaba segura que solo veríamos estalagmitas o estalactitas que crecían dentro de ella?

 

- Vamos familia, es hora de irnos – dijo mi padre sacando la muy grande maleta de mi madre y la suya

- Cariño ¿Quieres que te ayude?

- Esta bien, amor- dijo mi padre con ternura - Sube al auto, deja cierro la casa

 

Mi madre asintió y con una sonrisa me empujo con cariño dentro de mi transporte al aburrimiento. No tardo mucho tiempo, para que mi padre subiera las maletas y asegurara la casa. Sonrío triunfazo enseñando las llaves del auto desde afuera.

 

Era hora de irnos.

 

Encendió el motor y comenzamos nuestro largo recorrido de 4 horas. Y yo siempre mirando por la ventana, lamentando lo que perdería ese día. Tal vez picnic con mis amigos, o hasta día de albercas. Todo se había tirado al caño por un capricho de mis padres. Algo que para mi iba a ser totalmente aburrido y que para ellos, era algo fantástico.

 

- ¡Vamos Emily! Tienes 17, afloja tu cara un rato…- dijo mi madre girándose desde el asiento del copiloto

 

Respire.

 

Mi madre era de las señoras que parecían chicas en pleno desarrollo. Inmaduras, con esa alma aventurera y con aquella sonrisa que hipnotizo a mi padre el día que se conocieron. Parecía una chica en un falso cuerpo.

 

Sonrío una vez más antes de regalarme un caramelo.

 

Lo acepte gustosa y entonces mostré por primera vez mi sonrisa blanca.

 

Tenía una linda figura, nada exagerado ni del otro mundo. Había heredado el hermoso cabello castaño claro de mi padre y los hermosos ojos verdosos de mi madre. No era alta, pero tampoco era la mas enana del salón… así que para mi esa altura era la indicada.

 

Mi madre había tratado muchas veces que entrara en la escuela de modelaje, pero esos aires a mí nunca me habían gustado. Además, no me interesaba si me ponía maquillaje o si estaba a la moda.

 

Además, la ex modelo siempre decía que mi feminidad era algo que se hallaba escondido dentro de mi cuerpo, y que si no hacíamos nada por sacarlo… se quedaría ahí escondido hasta el día que veamos nuestro sufrimiento.

 

Nunca entendí eso… y total, no deseaba entenderlo.

 

Pasaron muchos paisajes en esas cuatro largas horas de viaje. Cascadas, ríos, lagos, millones de bosques, matorrales, todo eso me encantaba. Ya iba aceptando la idea que perdería ese día, así que le sonreí a la idea de entrar a una cueva oscura.

 

Nunca había entrado en una, y hasta tal vez me gustaba y veía cosas extraordinarias y poco usuales que en la vida cotidiana se veían. Además, había entrado en mi mente la idea de jugar un poco con Miriam, regresándole la mentirilla piadosa que me había dicho el otro día.

 

Mi madre aun no se callaba y seguía cantando aquellas canciones que se cantaban cuando uno estaba de campamento. Mi padre le seguía gustoso y yo miraba hacia afuera con un gesto de fastidio. ¿Cómo pude haberlos aguantado durante tanto tiempo?

 

No lo se, ni lo pregunten…

 

Ya faltaba poco tiempo, acabábamos de pasar el cartel en donde indicaba que faltaban unos cuantos kilómetros por recorrer. Mi madre salto de felicidad y por fin, callo su canto… pero para ahora gritar sobre la naturaleza que se podía apreciar desde afuera de los cristales del auto.

 

- Vean ese cactus… wow, ¡Oh! Mira Emily, mira el caballo…

- ¡Wow mama! Como si nunca hubiera visto uno

- Pero este es negro… ¿Sabes cuantos caballos negros hay en el mundo?

 

No conteste.

 

- Muchos…

 

Casi me caigo del asiento al escuchar su respuesta.

 

- Pero ¿Sabes cuantos caballos negros tienen los ojos blancos?

 

¿Ojos blancos? Gire a ver hacia atrás, el caballo había desaparecido. Seguramente el auto lo había asustado y había salido corriendo de la autopista, hacia dentro del bosque. Lamente no haberlo visto, ya que mi madre comenzó a alardear sobre sus colores. Bufe fastidiada después de unos cuantos minutos. Mi madre era buena onda, pero vivir con ella toda tu vida era sofocante.

 

Por fin la montaña en donde se encontraba la cueva se encontraba frente a nosotros. Salimos del auto, el cual ya había comenzado a odiar al estar constantemente sentada y llegamos a la entrada de la atracción, en donde un hombre mayor llevaba consigo una lista y una pluma.

 

- ¿Su apellido?

- ¡Galleani!- dijo mi padre con un poco de emoción

 

Mi padre provenía de Italia y por el mismo motivo todos en la familia habíamos aprendido a habarlo, desde pequeña me habían enseñado varios lenguajes, italiano, alemán, ingles y español. Pero siempre usaba el último, por ser el mejor y el que más usaba por vivir en America Latina.

 

- A si, hizo su reservación hace 2 semanas, pase por aquí Sr. Galleani y compañía- dijo el viejito con una sonrisa en su rostro

- ¿Mama, tenían que reservar?

- ¡Ah es que estas grutas son especiales!

- ¿Porque?

- Solo pueden ser abiertas una vez a la semana, cariño...

 

Asentí sin no mucha confianza. ¿Por qué solo una vez por semana y no todos los días? Bueno, le reste importancia a aquello, solo quería entrar por una vez por todas a la dichosa y famosa cueva de la cual, todos en mi clase hablaban.

 

- Tendremos el ascenso en el funicular dentro de unos par de minutos, espere a su turno- se escucho decir de las bocinas que colgaban en toda el área de descanso

- Escuchaste Emmy... pronto estaremos en la cima- dijo mi madre todavía emocionada

 

Le sonreí, comenzando a sentir la misma emoción que ella. Esperamos unos cuantos minutos, antes de que la misma voz que había sonado antes, nos indicara que pasáramos a la línea de abordaje. La fila para entrar era larga, muchos querían los asientos cercanos a las ventanas y por lo mismo, el bulto de gente ya se comenzaba a ver desde lejos.

 

Mi madre tomo mi mano y comenzó a estirarme para llegar primero.

 

Así lo hicimos.

 

Entramos en el teleférico y escogimos los últimos tres asientos que habían. Me había tocado en una de las ventanas. Entraron todos los que faltaban y las puertas se cerraron. Respire profundamente.

 

- Hola chicos y chicas, niños y niñas que nos acompañan en este hermoso día a la aventura de la cueva. Antes que nada, les sugerimos que se tomen de los tubos que se encuentran a los lados o que se ajusten el cinturón ya que subiremos cerca de 800 metros en solo 10 minutos. Así que amárrense fuerte y disfruten el “vuelo”- dijo el guía antes de accionar la maquina y que esta se moviera lentamente hacia arriba

 

Una nostalgia llego a mi corazón ¿Cuántos metros íbamos a subir? Pero y si el cable se rompía antes de llegar y todos caíamos, yo seria la primera en morir. Muchos murmuras de alegrías y unas cuantas risas se oyeron dentro del funicular. Todos lo disfrutaban pero yo estaba tensa.

 

Quería llegar cuanto antes a la cima, ya que era alguien que le daban ataques de pánico ante situaciones extremas. Pensaba por lo menos, en 5 situaciones malas que nos podían pasar si seguíamos subiendo.

 

  • Se rompía el cable y moríamos
  • Se quedaba trabado y moríamos de hambre
  • Se caía por tanto peso y moríamos
  • Se balanceaba por el aire y la rueda que sostenía el cable se desbalanceada y caíamos al precipicio
  • Al llegar, la cuerda se rompía y rodábamos todos esos metros hacia abajo
  •  

    Podían decir que soy exagerada, pero siempre había sido así. En las situaciones vergonzosas, extremas, poco usuales… pensaba en este tipo de cosas. Cosas que nunca pasaban pero ya estaba preparada para el hecho.

     

    Carlo Galleani, mi padre, acaricio mi cabello desde su lugar. El sabía muy bien como me sentía, ya que el mismo había tenido ese problema de pequeño. Sonrío y me tranquilizo.

     

    Pasamos la mitad del camino y mire hacia abajo, aquel paisaje era inusual. Podía observar completamente todo, los autos que parecían de juguete, las personas que se hacían microscópicas, las carreteras que parecían ser dibujadas a lienzo y pintura. Además de toda la vegetación desértica y rocosa que parecía que se quemase en vivo.

     

    Me olvide por completo de mis ataques y me quede observando el paisaje. El transporte se detuvo. Habíamos llegado a la cima y ya habían comenzado a desbordar a los pasajeros. Mi padre me saco del trance y mi tomo de la mano para bajar de la caja metálica.

     

    - Bueno señores, pasen por aquí, no se desvíen…- dijo el guía con una increíble sonrisa –Si pueden ver por aquí, hemos llegado a los 800 metros de altura, antes de comenzar con el viaje dentro de la caverna, se les pide a las personas con enfermedades o problemas de caminar que se detengan aquí, subiremos y bajaremos cerca de 838 escaleras, pero nos detendremos a la mitad para tomar un descansó

     

    ¿Cuánto dijo?

     

    Los ancianos y un par de niños que tenían asma se quedaron atrás, y los demás comenzamos a entrar dentro de la caverna. Todos dentro de una larga fila. Esperando por su turno para que el guía los autorizara a entrar. Mi madre, mi padre y yo aun estábamos en la fila, a unos cuantos pasos para entrar. Se podía sentir una helada brisa que corría desde adentro. Mi piel se erizo y entonces pase saliva. Ese día, en unos cuantos minutos, entraría en la cueva en donde muchos rumores habían comenzado a surgir y amenazaban mi vida cotidiana.

     

    Nunca pensé que ese viaje lo cambiaría todo…

     

    End Notes:

     

    Siguiente Capitulo

    - Papa, ¿Cuánto falta para llegar a la siguiente atracción?

    - No se hija, disfruta del paisaje…- dijo este con una sonrisa antes de volver a la platica que mantenía con mi madre

     

    ...Capitulo 2:Zona de descanso

    _______________________________________________

    Gracyas por leer y comentar

    https://oostaroofiics.blogspot.com

     

     

    End Notes:

     

    Siguiente Capitulo

    - Papa, ¿Cuánto falta para llegar a la siguiente atracción?

    - No se hija, disfruta del paisaje…- dijo este con una sonrisa antes de volver a la platica que mantenía con mi madre

     

    ...Capitulo 2:Zona de descanso

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    Regresar al índiceCapítulo 2:Zona de descanso by 00star00
    Author's Notes:

    Lo unico bueno esque en este, eran pocos capitulos los que llevabamos antes de que se bloqeara!.. hahaha

     

    Asi que esto es rapido! :D

     

    gracyas por leer y comentar!

    Author's Notes:

    Lo unico bueno esque en este, eran pocos capitulos los que llevabamos antes de que se bloqeara!.. hahaha

     

    Asi que esto es rapido! :D

     

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    Capítulo 2:Zona de descanso 

    Cruce la puerta y sentí aquella brisa helada que me erizo ahora si completamente toda la piel. Mis padres entraron emocionados y después de entrar todos, se cerraron las puertas.

     

    Mire hacia atrás. El hermoso sol de aquel día no lo vería por un buen tiempo. Suspire. Ahora casi estábamos en penumbras. El guía estaba prendiendo ahora una lámpara de gas, por lo que hacia posible, la poca observación dentro de la cueva. Todos se agarraron de las manos, y sin saber porque… mi familia quedo hasta el final de la fila.

     

    Era mejor para mí, ya que era la última de todo, podía quedarme más tiempo observando aquellas “maravillas” que estábamos por ver. Empezaron a caminar, y entonces el guía comenzó a decirnos lo que significaban las estalagmitas y estalactitas, que se tardaban millones de años en formarse.

     

    Ni mama ni yo le escuchamos, y ya estábamos poniendo nuestras manos en las gotas de agua que caían del techo, que eran necesarias para el crecimiento de los mismos pilares que parecían solo un montón de excremento. 

     

    Enseguida nos llamaron la atención y mi madre grito que le había obligado a hacerlo para zafarse de algún castigo. Toda la gente de la fila comenzó a reír.

     

    - Bueno chicas, solo les respito que no toquen esas gotas, ya que contienen sales muy importantes para las estalagmitas… bueno grupo, sigamos- dijo el chico simpático que era nuestro guía y que además, nos miraba con cierta sonrisa de burla

     

    Me ruborice y luego mire a mi madre con un poco de reprocho.

     

    - Seguramente ahora piensa que soy una -

    - ¿Retrasada? ¿Estúpida? Mm… ¡Si, puede ser!- dijo mi madre interrumpiéndome, con una sonrisa de complicidad en su rostro

     

    Le saque la lengua y entonces aquella mujer que me había dado la vida y que ahora parecía mas bien una niña de kinder, se refugio en uno de los brazos de mi padre y me hizo el mismo gesto. Voltio hacia el frente después de que su esposo le sonriera y le sacara otro tema para que dejara de pelear conmigo como si fuéramos unas niñas pequeñas. Yo me quede atrás, mirándola con cierto odio.

     

    Mientras tanto la fila seguía avanzando. Nos habíamos topado ya con 4 de las 12 atracciones de existían en la cueva. Todos aplaudían o murmuraban sobre las grandes construcciones, pero todos esperábamos para el final. La gran atracción llamada “el sarcófago”, que era básicamente eso, estalagmitas juntas que habían hecho un tipo de caja que daba a parecer que un ataúd estaba cerrado.

     

    Muchos decían que por las últimas atracciones, era por donde se podían apreciar las sombras o por base a lo que Miriam me dijo, el mismo féretro era el que se había movido. Así que moría por llegar a la disque atracción fantasma.

     

    Seguimos unos cuantos escalones mas, podía sentir el frío y la humedad de la cueva dentro de mi cuerpo. Me había acostumbrado un poco, por lo que mi piel se había normalizado. Suspire.

     

    - Papa, ¿Cuánto falta para llegar a la siguiente atracción?

    - No se hija, disfruta del paisaje…- dijo este con una sonrisa antes de volver a la platica que mantenía con mi madre

     

    ¿Paisaje? ¿De cual paisaje hablaba? ¡Ah! ¿Al paisaje tenebroso que tenía detrás de mí, y que ni siquiera podía apreciar muy bien ya que la oscuridad me lo impedía? Gire mis ojos con cierto aburrimiento, y fue entonces cuando vi esas letras mágicas.

     

    “Prohibida la entrada”

     

    Había varios caminos cerrados con unas barras de madera que impedían el camino o unas cuantas que tenían cintas policíacas en donde se podía observar claramente, que estaba prohibida la entrada al público. Mire a ambos lados antes de sonreír con malicia…

     

    Además de mis ataques paranoicos tenía un detalle que me destacaba y me caracterizaba como la persona que era: era extremadamente curiosa, cosa que había sacado de mi madre. Me metía en los lugares en donde ninguna mujer se metería, entraría en sitios que dijeran cosas como “Solo personal autorizado” o lugares en donde hubiera cadenas que impedían mis aventuras. Así que esa cinta sacaba ese lado peligroso de mi, era como si dijera “Entra Emily, es algo que solo personas importantes pueden ver”

     

    - Emily, deprisa que te quedas atrás- dijo mi padre, quien me había esperado a unas cuantas escaleras mas arriba

    - Voy, voy…

     

    Suspire dándome por vencida. Mi escape a las aventuras, tendría que esperar un poco mas de tiempo. Subí aprisa las escaleras y entonces mi padre siguió subiendo junto a la fila. No pude evitar voltear atrás y sonreír con malicia.

     

    Seguimos con el supuesto paseo dentro de la cueva. Lo que aun no podía creer era que, era cierto lo que había dicho el guía… habíamos subido alrededor de 300 escalones y aun faltaba la mayoría. Por andar corriendo y subiendo los escalones cuando me quedaba atrás, había echo mas ejercicio que nadie y eso se podía apreciar en mi respiración.

     

    - ¿Están cansados?- grito el guía desde adelante

     

    La mayoría de los hombres lo negó, pero varios niños y unas cuantas mujeres afirmaron cansados y un poco desesperados. Sonreí ante aquella acción del grupo. ¡Los hombres eran tan competitivos y torpes! ¿Quién subiría 300 escalones sin parar y que además, no se sintiera cansado?

     

    - Bueno para las damas y los pequeñitos, quisiera informarles que dentro de unos cuantos minutos… si nos apuramos, llegaremos a la zona de descanso que les mencione al empezar el paseo

     

    Casi todos los niños lo celebraron con emoción. Sonreí con una media sonrisa y sentí una brisa helada recorrer mi espina dorsal. Me gire hacia atrás. Sentí como aquellas veces, en donde uno esta completamente solo y que sientes, esa extraña sensación de tensión en donde parece como si alguien más te observara determinadamente.

     

    Me gire hacia el frente y tome el brazo libre de mi padre. Me sonrío y me acaricio un poco el cabello, calmándome un poco. Comenzando a subir las siguientes escaleras que aun aparecían junto a nosotros.

     

    Y mientras seguía tomada del brazo de mi padre, no me pude impedir voltear hacia atrás. Aun sentía esa sensación de nerviosismo dentro de mi cuerpo y mi cuerpo había comenzado una vez más a temblar de frío. Pase saliva con un poco de tensión y me gire enfrente, mientras miraba como mi madre me sonreí con dulzura y madurez.

     

    Le mire con cierto temor. Mi madre no solía sonreírme de esa manera.

     

    - Emily ¿Estas bien?- pregunto mi padre al observar mi rostro de confusión

     

    Parpadee un par de veces.

     

    - ¿Ah? ¡Ah! si, estoy bien… lo siento- dije con una sonrisa de vergüenza en mi rostro

     

    Mi padre hizo el mismo gesto y me dio un beso en la frente.

     

    Mi padre era el único en la familia que se comportaba como un verdadero adulto. Mi madre por otro lado, siempre había sido un poco inmadura, por lo que yo era una combinación de ambos. Un poco loca y madura al mismo tiempo. Me olvide un poco del presentimiento de ser observada y entonces sonreí al ver como la fila se iba esparciendo, y cada uno se sentaba en una de las bancas que había en las esquinas del salón.

     

    - Por fin llegamos a la zona de descanso, también llamado “Feliz Navidad”, pueden bajar sus cantimploras y tomar un poco de agua. Nos quedaremos aproximadamente unos 30 minutos antes de continuar- dijo el guía antes de ir hacia el fondo, en donde casi no se veía nada

     

    Mis ojos lo siguieron a aquellas tinieblas y entonces, difícilmente pude observar como accionaba una palanca que estaba escondida sobre uno de los rincones de piedra. La estalagmita que se encontraba puesta en medio de donde estábamos, se ilumino en varios colores. Le habían colocado varias luces de las que se le colocan a los árboles de navidad,  por lo que ahora se entendía muy bien aquel concepto del porque aquella atracción se llamaba así.

     

    Todos aplaudieron y se oyeron los murmuros de lo magnifico que podíamos apreciar. Claro, mi madre fue una de ellas… era la única voz audible que hasta estaba segura que había llegado a la entrada.

     

    Todos nos miraban como si fuéramos el centro del show, no quería formar parte de eso, ya que como estaba acostumbrada, mi madre me avergonzaba un poco cuando comenzaba a aceptar que podía hacer de payaso para alegrarle el día a la gente. Así que me aleje despistadamente de mi familia, comenzando a admirar por mi misma, la dicha atracción que se encontraba frente a mis narices.

     

    - ¿Es linda verdad?- me dijeron cerca del oído después de unos cuantos minutos

     

    Voltee hacia mi atrás, asustada. El guía se había acercado a mí sin que nadie mas se diera cuenta, ya que todos aplaudían a las locuras que mi madre estaba montando a unos cuantos metros de nosotros. Sonreí con cierta timidez antes de colocarme uno de los mechones que caían sobre mi rostro, detrás de mi oreja.

     

    - Si, me gustan mucho sus colores

    - Si, son muy lindos…- soltó después de mi comentario - ¿Cómo te llamas?

    - Emily, ¿Tu?

    - Erick

     

    Asentí con cierto sonrojo. Por lo menos la ida a esta aburrida cueva había valido la pena, el guía no estaba nada mal. Si le iba mal en este trabajo, podía considerar entrar en una agencia de modelos, ya que sus rizos dorados eran perfectos y al mismo tiempo caían sobre su rostro como si fueran espagueti. Además, su rostro era bello y lo remataba con una sonrisa tierna y perfecta. Se notaba que bajo esa camisa blanca, había unos buenos pectorales esperando debajo. Así que si no veía las sombras o aquellas cosas que mi amiga me había dicho con cierto asusto, esto me premiaría por haber desperdiciado mi mejor día de las vacaciones.

     

    - Tu madre es muy simpática- dijo con una sonrisa al verle hacer sus circos del otro lado de la zona

    - Solo porque tu no la vez en mi casa, todo el tiempo es así- dije con la misma sonrisa que el tenia Korean Beauty - 👸 💋 Descubre todo sobre el ritual de belleza coreana y los mejores productos de cosmetica coreana del mercado Korean Beauty

    - No debe estar tan mal tener una madre como esa

     

    Aquello me dejo pensativa… en cierta forma, había algo de verdad en lo que acababa de decir Erick. Asentí con una sonrisa.

     

    - Y bien… ¿Es cierto lo de los rumores?- pregunte un poco inquieta

    - ¿Por eso han venido?

    - Se podría decir que por eso mi madre esta muy emocionada- dije exagerando mis palabras

     

    Erick comenzó a reír.

     

    - Es un secreto

    - ¡Anda dímelo!, Aquí entre nos… no creo en que esas cosas existan

    - ¡Uh, pues deberías!

     

    Me quede en silencio y le mire a sus ojos azules, demandando por una explicación. Erick voltio a ambos lados antes de acercarse un poco mas a mi.

     

    - No le digas a nadie, pero cuando estoy limpiando la entrada… a veces escucho como alguien dice mi nombre en susurros

     

    Reí.

     

    – Eso no te lo creo-

     

    Erick era muy guapo, pero parecía que simplemente seriamos amigos, no hubo ninguna conexión química dentro de mí, solo me atraía físicamente, pero era el tipo de personas perfectas para conversar sobre tus problemas y reír sobre cosas sin sentido.

     

    - Bueno, deja recojo al grupo… tenemos que seguir avanzando, gusto en conocerte

     

    Me incline como si fuera una princesa saludando a un rey.

     

    - El gusto fue todo mío- dije, añadiendo a esto una sonrisa

     

    Antes de irse, se llevo una de sus manos a su bolsillo. De el, saco un pequeño papel y escribió algo sobre ello. Lo dejo en mis manos y salio corriendo y gritando para que el grupo dejara de ver a mi madre y comenzaran a hacer nuevamente la fila. Sonreí. El papel tenía su teléfono y además una carita graciosa en donde indicaba que lo llamara cuando necesitara reírme.

     

     

     

     

    End Notes:

     

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    - Papá, enseguida los alcanzo- grite – ¿Me? ¡Me olvide mi celular! –

    Voltee una vez más hacia mi espalda, esperando a que mi plan funcionase. Al terminar de decir aquello, se escucho un leve silencio sumiso. Entrelace mis dedos en señal de una suplica, tenia que investigar un poco la cueva o moriría en el intento.

     

    ...Capitulo 3:La curiosidad mato al gato 

    _________________________________________

    https://oostaroofiics.blogspot.com :D

    Gracyas por leer y comentar

     

     

    End Notes:

     

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    - Papá, enseguida los alcanzo- grite – ¿Me? ¡Me olvide mi celular! –

    Voltee una vez más hacia mi espalda, esperando a que mi plan funcionase. Al terminar de decir aquello, se escucho un leve silencio sumiso. Entrelace mis dedos en señal de una suplica, tenia que investigar un poco la cueva o moriría en el intento.

     

    ...Capitulo 3:La curiosidad mato al gato 

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    Author's Notes:

    Espero que esperen solo un poco, los que quieren leer ya, el capi 27 :D.. qe esta genyal1 :D.. porqe ya lo escribi ^^

    Author's Notes:

    Espero que esperen solo un poco, los que quieren leer ya, el capi 27 :D.. qe esta genyal1 :D.. porqe ya lo escribi ^^

     

    Capitulo 3:La curiosidad mato al gato

    Guarde el pequeño papel dentro de mi pantalón de mezclilla. Estaba más que segura que pronto ocuparía saber su número telefónico, ya que era divertidísimo hablar con aquel chico que además de guapo, era simpático. Observe como se alejaba y reunía al grupo, que ya por fin los estaba comenzando a juntar una vez más.

     

    Todos se despedían de mi madre con una sonrisa y los pequeños le pedían su autógrafo, como si fuera alguien importante que pronto saldría en televisión. Bufe un poco cansada.

     

    - Mama ¿Podrías dejar de hacer eso?- pregunte una vez que termino de firmar la ultima libreta del ultimo niño pequeño, quien se alejo con una sonrisa en su rostro

    - ¿Hacer que amor?- pregunto ella con cierta sonrisa de felicidad en su rostro

     

    Rodee mis ojos en señal de cansancio. Siempre pasaba esto, mi madre comenzaba con su roll de estupideces y las personas creían que era un tipo de payaso súper poderoso que los hacia reír gratis, así que muchos venían a verla, hasta hubo unas que otras cuantas ocasiones en donde varios gerentes llegaban con ella para que firmara unos cuantos contratos en lo que era la sección de entretenimiento. Ella siempre se negaba y me miraba con cierta complicidad,  pero para mi era algo penoso y un poco absurdo.

     

    Camine un poco, hacia donde la gente se estaba volviendo a acumular. Mi padre y mi madre se acercaron conmigo. Erick ya había vuelto a hacer la fila con éxito, y por alguna extraña razón cada quien se estaba acomodando como inicialmente habíamos estado, así que quedamos nuevamente hasta el final.

     

    - Chicos ¿Cómo se la están pasando?- pregunto Erick en voz alta para que todos oyéramos

     

    Todos los niños pequeños saltaron de felicidad y los padres mostraron una que otra sonrisa. Uno que otro menciono a la atracción principal que mi madre estaba dándole a todos. Rodee mis ojos y suspire con pesadez.

     

    No era que le deseara algún tipo de mal a mi madre, pero a veces anhelaba que fuera una mama común y normal. Que en vez de pelearse conmigo como si fuéramos dos adolescentes en medio de la pubertad, me diera alguno que otro consejo como las típicas mamas lo hacen, o que simplemente me regañara por las cosas malas que hacia, ya que nunca lo había echo y si hacia algo malo, le restaba importancia y a veces hasta me dejaba volver a hacerlo. Algo no muy típico para una mujer ya adulta.

     

    Respire profundamente, este paseo ya me estaba resultando algo aburrido, excepto del hecho que había conocido a un chico simpático y  muy guapo, y que además, había conseguido su numero telefónico y estaba segura que se convertiría en un muy buen amigo. Pero… dejando eso aparte, esta cueva era un mugrero de aburrimiento y de piedras con formas raras que me habían dejado de impresionar desde la tercera atracción. Quería ver algo de acción, algo misterioso, algo así como terrorífico, que me impresionara; algo como alguna sombra entre la oscuridad o que el famoso sarcófago se moviera, no se… ¡Algo! Pero lo quería ya… quería que el paseo se pusiera interesante antes de que se acabara, ya que por su existencia, me había perdido el día mas bonito de mis vacaciones.

     

    Y mientras pensaba en aquello, nuevamente sentí aquella mirada penetradora detrás de mí. Voltee hacia atrás sin pensarlo.

     

    Cerré la boca para que mi respiración no se escuchara y pase una cuanta saliva un poco nerviosa. Mire a todos lados, aun sin encontrar algún rastro de lo que me hacia sentirme de aquella manera tan intranquila.

     

    Pero en vez de encontrar a alguien, encontré algo. Había un pequeño pasillo alumbrado débilmente por unos cuantos focos que amenazaban con apagarse.

     

    - Emily apúrate, la fila ya comenzó a moverse

     

    Mire hacia enfrente.

     

    - Papá, enseguida los alcanzo- grite – Me… me olvide el celular –

     

    Voltee una vez más hacia mi espalda, esperando a que mi plan funcionase. Al terminar de decir aquello, se escucho un leve silencio sumiso. Entrelace mis dedos en señal de una suplica, tenia que investigar un poco la cueva o moriría en el intento.

     

    Fue entonces cuando escuche de mi madre un quejido.

     

    - Vamos querido ¡Mira, mira… una piedra en forma de oveja!

     

    Pude escuchar como papa decía algo a mi madre y entonces escuche como papa acedia con una sonrisa y además, me indicaba que me esperaría en la siguiente atracción. Sonreí ante mi mentirilla piadosa y entonces, le grite cediendo ante aquel supuesto plan en el que se suponía que nos reuniríamos en unos cuantos minutos.

     

    - ¡Aleluya! Por fin su niñez me sirve de algo- pensé con cierta malicia

     

    Espere a que los pasos de mi padre disminuyeran y entonces, me dirigí hacia la dirección contraria a la que debería de ir.

     

    Tenía una sonrisa en mi rostro, por fin mi aventura iba a comenzar. Ya estaba comenzando a encontrar algo productivo para hacer, o por lo menos era mucho mas interesante que subir y bajar un sin fin de escaleras para tan solo ver un montón de rocas estúpidas que tenían unas formas ridículas y un tanto extrañas.

     

    Espere un rato mas, esperando a que nadie me viese y entonces me acerque nuevamente a la famosa roca que tenía forma de árbol de navidad.

     

    - ¡Bonitos colores!- me exprese – ¡Lastima que solo seas una roca y que nunca te visite Papa Noel!

     

    Al terminar de decir aquello, salte de felicidad. Recuerdo todavía como mis saltos se escuchaban entre la cueva y que además, parecía que estaba yo sola. Me olvide de ese mismo momento, ya que mi excitación me hacia olvidar los hechos. Suspire lentamente y entonces voltee hacia atrás.

     

    Aquella cinta policiaca que se encontraba pérdida entre las penumbras de la esquina de la zona de descanso ya tenia mi nombre en ella, llamándome con una intensidad asombrosa. Camine lentamente hacia ella y con mi mano derecha la aparte hacia a un lado y pase por debajo, como si fuera una niña pequeña.

     

    Me detuve para asegurarme de que nadie viera como la increíble travesura estaba por comenzar. Pero ahora solo éramos mi respiración y yo, así que nada ni nadie me impedirían que mis instintos y deseos se realizaran. No tenía porque preocuparme ya que mi fechoría por fin había comenzado y estaba más que segura que nadie me detendría.

     

    Camine por un camino estrecho, pude observar las mismas bombillas temblorosas que había visto a lo lejos.

     

    Suspire antes de caminar por uno de los focos que parecían que convulsionaban a la hora que pasaba por debajo de ellos, prendiendo y apagando su luz como si tuvieran un ataque de nervios. Su intento para detenerme no les funcionaria. Nunca le había temido a la oscuridad, es mas… me excite aun más de lo que ya me encontraba, ya que la travesura podía resultar a un más emocionante.

     

    De vez en cuando volteaba hacia atrás, esperando que ningún otro grupo hubiera llegado a la zona de descanso, ya que aun me podrían ver a larga distancia y eso, podría arruinarlo todo. Avance con el camino pero ahora un poco a hincadas. Había llegado muy lejos para que todo se derrumbara por un simple error.

     

    Proseguí con el camino, guardando silencio.

     

    Gire en una de las esquinas, ahora si no podían verme, ya me había entrometido en los lugares que un simple espectador aburrido no podría ver, así que eso me convertía en un publico diferente ¿o no? Deje de caminar a cuclillas y entonces me erguí una vez mas.

     

    Fue entonces cuando nada me importo ya y seguí caminando hacia adelante. Como quiera aun tenia mi celular y aunque estuviéramos en la cima de la montaña aun tenia una pequeña barra de señal, así que si por alguna extraña razón me perdía en la oscuridad podría llamar a mis padres, los cuales tenían celulares muy costosos que alcanzaban, impresionantemente la señal en donde fuera, hasta incluso podían seguir hablando por teléfono aunque estuvieran a unos cuantos pies de altura. Así que 800 metros no serian nada para ellos y no evitarían que me comunicara, si ese caso extremo se me presentara.

     

    Seguí caminando y entonces volví a sentir aquella mirada que me volvía a mirar.

     

    Me detuve.

     

    Me arme de valentía por dentro para voltear hacia atrás. Tarde en hacerlo. Y cuando por fin me hallaba volteada a los 180º, sentí que algo paso por detrás de mi espalda. Abrí mis ojos en un santiamén.

     

    Pase saliva.

     

    - ¿Lista para observar algo increíble Emily?- me pregunte a mi misma con una sonrisa, antes de caminar aun más decidida hacia adelante.

     

    Y sin más, comencé a caminar con la frente en alto. Mis deseos en esos momentos era el observar algo más increíble de lo que esos típicos rumores decían, o por lo menos algo de lo que Miriam había mencionado antes de que llegáramos. Quería verlo, sentirlo, presenciarlo, quería ser una testigo de lo que era una evidencia al otro mundo, a lo que era una actividad paranormal.

     

    Me detuve a unos cuantos minutos de caminar, el camino que era débilmente alumbrado por los focos temblorosos se termino y entonces, le dio paso a otro pasillo que era absorbido por la obscuridad, que era mucho más negro que de costumbre. Respire profundamente mientras cerraba los ojos mientras trataba de tranquilizarme. Seguiría adelante, eso no me detendría… nunca lo haría.

     

    Mire emocionada al pasillo y entonces comencé a caminar lentamente, tomándome de la pared de piedra para poder guiarme.

     

    Voltee hacia atrás, ya estaba comenzando a alejarme del pasillo de los focos casi fundidos y la oscuridad ya me estaba comiendo poco a poco mientras penetraba lentamente el pasillo oscuro que me tentaba a explorarlo.

     

    Se podían escuchar las gotas de agua que caían en las grandes estalagmitas que se hallaban escondidas entre la oscuridad y que además, habían bajado considerablemente la temperatura de la cueva. Mi cuerpo no tardo mucho en comenzar a sentir el altibajo en el ambiente, así que mi piel tampoco se quedo atrás en erizarse fuertemente y la característica y típica “piel de gallina” surgió de mi cuerpo.

     

    Me lleve las manos a los brazos frotándolos de arriba a bajo, intentando así, proporcionar un poco de calor a ellos. Pero no tuve éxito. Es mas, hasta podía sentir que un leve humo blanquecino salía de mi boca cada vez que exhalaba el oxígeno que salía de mí.

     

    Seguí caminando.

     

    Hasta que pude escuchar como alguien o algo respiraba, como si estuviera dormido. Una y otra vez.

     

    Me detuve.

     

    ¿Qué animal podría vivir en un lugar como este? En una montaña helada en donde estaba segura que ni los bichos o las cucarachas se atrevían a vivir en un lugar sin alimentos.

     

    Fue ahí cuando recordé algo…

     

    Traía junto a mí a uno de mis mejores amigos, que me había ayudado en varias ocasiones. Lleve una mano a la bolsa trasera de mi pantalón y entonces, saque mi celular. No solo servia para comunicarse, sino que me servia como una lámpara portátil. Agradecí el hecho de no habérmelo olvidado en casa y entonces abrí la pequeña maquina.

     

    Si me alumbro, pero no tanto como yo pensaba.

     

    Pero es no me detendría. Así que seguí caminando hacia el frente, sin chistear, sin quejarme.

     

    -¡Emiiiilyy! ¿Dónde estas?

     

    Era la voz de mí… ¿Madre? ¿Tanto tiempo me había tardado?

     

    Había volteado hacia atrás, girando mi cuerpo bruscamente.

     

    - ¿Mama?

     

    Quise gritarle que ahí estaba, pero fue muy tarde para mí. Me había movido muy violentamente y el camino era muy estrecho y delicado. Así que para no hacerles tanto show, este se rompió. Perdí el equilibrio y mi cuerpo se fue para atrás. Si, me había caído… pero había caído muchos metros hacia abajo, ya que al estar concentrada en los gritos de mi madre o en la respiración del animal, no me había dado cuenta que caminaba hacia mi muerte segura, un precipicio que me recibía con los brazos abiertos.

     

    Y antes de que me desplomara en el suelo y que mis ojos se nublaran,… pude sentir como algo se rompía dentro de mí.

     

     

     

     

     

    End Notes:

     

    Siguiente Capitulo

    - ¿Ayuda?- grite - ¿Alguien me escucha?

     

    ...Capitulo 4:Dolores y recuerdos

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    https://oostaroofiics.blogspot.com

    Gracyas por leer y comentaar chicoss :D

     

     

    End Notes:

     

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    Author's Notes:

    Si!.. una ultima lucha para que todos mis lectores que los aamo! :D.. saben que!? yo tambien los extrañe estos dos dias que no pude subir y que merecomia mi mente pensando en si borrar todas mis historias y no escribir jamaas!..

     

    Peroo muchisismas gracyas por abrirme la razon!

     

    por ustededs! Aqui estoy (:

    Author's Notes:

    Si!.. una ultima lucha para que todos mis lectores que los aamo! :D.. saben que!? yo tambien los extrañe estos dos dias que no pude subir y que merecomia mi mente pensando en si borrar todas mis historias y no escribir jamaas!..

     

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    Capitulo 4: Dolores y recuerdos

    Sentí como una gota de agua fría caía y se deslizaba lentamente sobre mi mejilla, la cual la recibía con un cierto abrazo de necesidad. Aquella gotita era delicada y ya jugueteaba sobre mi rostro, la cual ya estaba comenzando a llegar a mis labios resecos.

     

    La saboree con cierta obsesión y entonces, pase saliva lentamente.

     

    Parpadee un par de veces con cierta pesadez sobre ellos. La oscuridad invadía mi vista y era incapaz de observar algo con claridad. La única opción que tenia ahora, era el de aventurarme nuevamente en la cueva y regresar a la zona de descanso, ahí se me ocurriría algo bueno para salir de aquel embrollo al cual yo misma me había metido.

     

    Así que trate de levantarme y entonces, un dolor agudo comenzó a presentarse en el extremo de mi pie, subiendo como un huracán por toda mi extremidad.

     

    - ¡Ah! - jadee y volví a caer bruscamente sobre el suelo mojado.

     

    Guarde silencio para así calmar un poco el dolor.

     

    Los gritos de mi madre habían desaparecido y solo se oía el eco de mi voz de entre las rocas oscuras. Pase saliva y trate de tranquilizarme, pero el dolor me lo impedía, haciéndome imposible el volver a mi estado normal y pasivo, por lo que cerré los ojos con fuerza.

     

    Un dolor tan increíble, agudo y siempre presente. ¿Cómo describirlo en palabras? Como si apagaran millones de cigarros en mi cuerpo, todos al mismo tiempo.

     

    Trate de mover mi pie, ya no podía hacerlo, estaba completamente roto o tal vez tenia un grave problema de esguince, no lo se…realmente no quería averiguarlo.

     

    Lo único que sabia, era que dolía mucho y que el dolor no desaparecía.

     

    Necesitaba un poco de luz, para por lo menos calmarme un poco. Pase un poco de saliva ante mi desesperación y fue entonces cuando recordé a mi viejo amigo que me salvaría una vez mas. Mi celular, que aunque ya se había roto de la pantalla y se le habían salido unas cuantas teclas, aun estaba funcionando. Así que rezando para que todo estuviera en buen estado, toque uno de los botones.

     

    Ya deben de haberse imaginado la cara de satisfacción que puse al poder observar esa cálida luz fluorescente que salio del pequeño aparatito, que me alumbraba en todo mi esplendor.

     

    Lo aleje de mis ojos, para que esta no me lastimara y entonces la nombre la guía oficial para ser la luz que mis ojos no podían ver entre las sombras. Trate de girarme lentamente, para poder observar lo que tenia a mi alrededor, cayendo en cuenta de lo que había pasado.

     

    Frente a mis ojos podía observar una grande columna de piedra filosa que se había desmoronado. Estaba en el fondo del precipicio y la superficie tendría una proximidad de unos 3 o 4 metros. El único camino para salir del pozo, era el subir, así que no había otro remedio más que escalar. Así que ya se habrán de imaginar la cara que puse al resolverlo.

     

    - Esto será duro Emily- pensé para mi misma, antes de sentarme y romper un poco mi camisa

     

    Aquel pequeño trozo de tela, seria la única cosa que recibiría la ira y el dolor que estaba segura que se avecinaba y que duraría un buen tiempo. Lo coloque suavemente sobre mi boca y entonces me arrastre hacia una de las esquinas, en donde se podía apreciar un camino peligroso y un tanto resbaladizo para subir.

     

    Respire fuertemente antes de comenzar a arrastrarme sobre el piso lleno de polvo. Trate de ponerme en pie, por suerte para mi, aun tenia mi pie derecho sano y salvo. Así que brinque sobre el para trasladarme.

     

    Llegue hacia donde comenzaría y entonces pase un largo trago de saliva.

     

    Estire mis brazos hacia las rocas para comenzar a apoyarme y comenzar así, a aplicar la fuerza que tenia sobre mis brazos.

     

    Al principio me fue difícil, pero lentamente me fui elevando del suelo. Siempre mordiendo con fuerza aquella tela que ya se había empapado completamente de saliva. Siempre me detenía para descansar o para quejarme. Me tarde aproximadamente unas 5 horas. Cinco malditas horas en que mi pie y yo sufrimos lo bastante para soltarnos y caer nuevamente al precipicio.

     

    Y como si fuera el colmo, cada vez que caía, mi pie ya echo pedazos recibía todo el castigo del peso de mi cuerpo. Así que hubo varios gritos de dolor que yo dejaba salir de mi cuerpo, cada vez que eso pasaba.

     

    Pero aun ante el dolor y la desesperación, mi orgullo me evitaba el darme por vencida, así que siempre volvía a treparme aunque aquel dolor electrizante me ordenara que parase.

     

    Y casi siempre uno se pregunta: ¿Hay algo peor que esto? Pues bueno, en este caso, si lo hay.

     

    Cuando por fin llegaba a la cima, apareció un obstáculo que además de hacérmelo mas difícil de lo que ya lo tenia, amenazaba a despertar a mi subconsciente que yo misma había puesto a dormir para no pensar en el mismo dolor que en esos momentos se intensificaba. Mi pierna derecha comenzó a entumirse, por lo que ahora solo mis brazos me sostendrían, para que no cayera una vez más al precipicio.

     

    Estaba segura que si volvía a caer, me lastimaría el otro pie y ahora, no había una opción posible para sobrevivir. Así que me aferre con fuerza sobre las últimas piedras. Para mi descuido, mis dos piernas se azotaron ante la columna de piedra y entonces, el dolor se multiplico cinco veces más. Deje caer el trapo que tenia en mi boca y entonces grite como si no hubiera un mañana.

     

    Y mientras aquel horripilante dolor comenzaba a subir por toda mi espina dorsal, subí lo más rápido que me fue posible. Si ya estaba sufriendo, sufriría lo que me faltara para terminar de subir aquel maldito precipicio que estaba acabando conmigo y con mi paciencia.

     

    Fue un dolor intenso que duro tal vez, unos siete minutos aproximadamente. Pero para mí, una tortura que parecía más de una eternidad.

     

    Ni si quiera sabia como me las había ingeniado para terminar de subir con éxito el precipicio y como si mi cuerpo anduviera en fuego, rodee en el suelo para no volver a caer y para también, asegurarme que ya había llegado a la cima.

     

    Por fin, todo mi esfuerzo había valido a la pena… había subido 4 metros con éxito.  Como era de esperarse, caí rendida en el piso, adolorida. Y entonces el cansancio invadió a mi cuerpo rápidamente y volví a cerrar mis ojos con pesadez. Ya había llegado a mi limite y ahora, estaba echa pedazos.

     

     

     

     

     

     

     

     

    Cuando volví a abrir mis ojos, todo aun permanecía en penumbras. No quería pararme, ya que sabía que se intensificaría una vez más el dolor, el cual ya se había calmado un poco… así que comencé a arrastrarme con cierto cuidado para que mi pierna no tocara alguna superficie que pudiera lastimarla.

     

    No sabia ni siquiera en donde estaba o cuanto me faltaba para que llegara a la parte de la cueva en donde había un cierto peligro para que volviera a caer en otro precipicio, que estaba mas que segura que era mucho mas alto que el anterior en el cual había caído.

     

    Así que trate de volver a arrastrarme, el dolor había disminuido pero aun se podía sentir en mi extremidad izquierda con menos intensidad. Pase saliva, intentando que el dolor pulsante no me inmutara o debilitara mi camino. Solo quería llegar lo mas rápido a la zona de descanso, en donde ya sabia que debía de hacer.

     

    Así que no hubo muchos descansos y hubo mas polvo flotando en el aire.

     

    Se podía escuchar los ecos de mis jadeos y de la tos viajar entre las rocas. La única ventaja que tenia ahora era que mi cuerpo ya se había vuelto a acostumbrar a ese frío helado e intenso que en múltiples ocasiones había causado en mi, incontables números de escalofríos.

     

    No me rendí y seguí arrastrándome lentamente sobre la oscuridad, siempre tocando el suelo en donde me arrastraría. Mi celular ya se había descompuesto ante la última vez que rodee sobre el suelo, así que ya no tenia ningún aliado para que me ayudara a travesar ese camino peligroso y casi desbordante que amenazaba a jugar conmigo.

     

    Estaba segura que me faltaba poco para llegar, ya que pude percibir encima de mí, los focos que antes se hallaban prendiendo y apagando su luz, y que ahora no querían prestármela ni unos cuantos segundos más.

     

    Las gotas de las estalagmitas hacían sonidos ensordecedores y mis quejidos de dolor se perdían entre ellas…

     

    - ¿Ayuda?- grite - ¿Alguien me escucha?

     

    Nadie mas respondió y dentro de poco se pudo escuchar como mi voz regresaba a mi, multiplicado unas cinco veces mas.

     

    Pare de arrastrarme y me abrase con fuerza mis brazos. El viento helado al que ya estaba acostumbrada soplo una vez más y me precavía de la citación en la que ahora me encontraba; probablemente ya se había escondido aquel hermoso sol de la mañana y la luna fría ya había aparecido en el manto oscuro del universo.

     

    Suspire una vez más con pesadez y dolor. No podía ponerme pesimista ahora… no debía rendirme y mucho menos quedarme mas tiempo en aquel camino que ya comenzaba a caerse.

     

    Volví a continuar mi marcha, ya que como mis ojos ya comenzaban a acostumbrarse a la oscuridad, me di cuenta de los pocos metros que faltaban para llegar una vez más a la zona de descanso.

     

    Me queje una última vez y entonces me arrastre con más fuerza.

     

    En menos de treinta minutos mi cuerpo tocaba por fin un helado y congelado concreto en donde una roca enorme me recibía con un no muy calido abrazo de bienvenida.

     

    Llegue hacia la roca y con un poco de esfuerza me incorpore en mi pierna derecha. Comencé a saltar ahora como una desquiciada o como mi madre y entonces, llegue a aquella palanca que gritaba a gritos mi nombre.

     

    La jale hacia abajo.

     

    El “árbol de navidad” se encendió y en cuestión de segundos alumbro todo el sitio en el que ahora me encontraba, pero aparte de eso… ningún sonido o voz me respondió.

     

     

     

     

    Fue entonces cuando recordé mi pequeño problema…

     

    Además de ser aventurera y una chica con ataques paranoicos, tenía otro problema que se había iniciado un día cuando tenía tan solo 5 años de edad.

     

    Mi madre fue la culpable de todo.

     

    Ella no era como siempre se le parecía. Hacia unos cuantos años, ella era una mujer cruel, siempre había pensado que me odiaba por el hecho que yo fui su obstáculo por el que ella no pudo disfrutar de la cima de la montaña en la que se encontraba en la situación de la carrera que tenia.

     

    ¡Por favor! Era una súper modelo, ¿Quien quisiera renunciar a ese puesto por solo estar embarazada? Los primeros cinco años de mi vida, mi madre casi siempre me veía con esos ojos de rencor, de un odio escondido dentro de su alma…

     

    Así que fue entonces cuando ese día ocurrió.

     

    Comencé a llorar fuertemente y Nataly se desespero.

     

    Ella siempre había sido una mujer muy irresponsable y aunque es casi imposible de creerlo, era mucho más irresponsable que ahora. Así que se imaginaran lo que hizo…

     

    - ¿Quieres llorar? Pues anda, llora -

     

    Recuerdo que fue lo ultimo que dijo antes de que se marchara de casa, con el teléfono sobre su oído, sonriendo. Mis llantos prevalecieron en un eco interminable. Aquella casa, para alguien tan pequeña, podría ser una mansión para cualquiera. Así que se imaginaran, a una niña de 5 años… llorando incontrolablemente, mientras que su madre se encontraba ya en un vuelo hacia los Ángeles, para platicar con una de sus mejores amigas.

     

    Mi padre estaba en un viaje de negocios para entonces y ella no apareció en la casa en aproximadamente una semana. No se acordó de mí durante siete días y seis noches…

     

    Así que esa cosa fue la que me marco de por vida. Además de ser una chica rara con ataques paranoicos y con un alma aventurera… mi madre me había regalado la mejor característica de todas: era eremofóbica.

     

    Se han de preguntar ¿Cómo puede ser que tenga miedo a estar sola, si estuve vagando por una cueva oscura por mi propia cuenta? Bueno, tal vez seria porque yo pensaba que regresaría sana y salva con mis padres, después de unas cuantas horas, como casi siempre pasaba cuando me iba de excursión a mis aventuras locas… nunca duraban más de tres horas. Pero ahora era una cosa totalmente diferente.

     

    Ahora sabía algo que me ponía los nervios de punta.

     

    La cueva no volviera a abrirse al publico dentro de una semana… estaría completamente sola durante otros seis días, pero ahora la diferencia de hacia mas de 12 largos años, era que solo tenia unas cuantas luces de colores que me acompañarían nuevamente a una soledad que ya había experimentado.

     

    Con cierto dolor, tome con fuerza mis piernas, llevándolas cerca de mi cuerpo y entonces metí con delicadeza y lentitud mi cabeza entre ambas.

     

    Llore en silencio… aunque nadie más me oyera.

     

     

     

     

    End Notes:

     

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    - ¿C-Cómo te llamas?- pregunte intentando no sonar tan impaciente y altanera

    Volvió a postrar sus ojos en los míos.

    - Neo

     

    ...Capitulo 5:Conociendo al prisionero

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    Gracyas por leer y comentar ^^ 

     

     

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    Volvió a postrar sus ojos en los míos.

    - Neo

     

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    Trapped in Darkness by 00star00

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