Proyecto: Star by Lauren Hat

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  Proyecto: Star by Lauren Hat
Summary:

 

Porque la vida no es color de rosa, ni mucho menos un cuento de hadas donde un Principe vendrá en un corcel blanco a rescatarte de la agonia y llevarte a vivir a un castillo.

 

Aunque puede que un hombre apareciera en una camioneta y te llevara a vivir en un apartamento de lujo.

 



Alex estaba rota y al borde de la desesperacion sin esperar ya nada de la vida, hasta que se tropezo con aquel sujeto en una noche oscura y le hizo una propuesta que no pudo rechazar.

.

.

 

-que te parecería hacer parte de un proyecto que estoy haciendo 

-un proyecto… ¿de qué? 

-para convertirte en una estrella 

 

La verdad no creí nada, pero, mi plan de esa noche era morir así que, qué más daba retrasar un poco mi fin.

-está bien, acepto.

 

 

Di NO al Plagio

Historia registrada en Safe Creative

 



Categories: ORIGINALES Characters: Ninguno

Generos: Romance

Advertencias: Ninguno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 8 Completed: No Word count: 14930 Read: 847 Published: 28/06/2013 Updated: 22/08/2013
Summary:

 

Porque la vida no es color de rosa, ni mucho menos un cuento de hadas donde un Principe vendrá en un corcel blanco a rescatarte de la agonia y llevarte a vivir a un castillo.

 

Aunque puede que un hombre apareciera en una camioneta y te llevara a vivir en un apartamento de lujo.

 



Alex estaba rota y al borde de la desesperacion sin esperar ya nada de la vida, hasta que se tropezo con aquel sujeto en una noche oscura y le hizo una propuesta que no pudo rechazar.

.

.

 

-que te parecería hacer parte de un proyecto que estoy haciendo 

-un proyecto… ¿de qué? 

-para convertirte en una estrella 

 

La verdad no creí nada, pero, mi plan de esa noche era morir así que, qué más daba retrasar un poco mi fin.

-está bien, acepto.

 

 

Di NO al Plagio

Historia registrada en Safe Creative

 



Categories: ORIGINALES Characters: Ninguno

Generos: Romance

Advertencias: Ninguno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 8 Completed: No Word count: 14930 Read: 847 Published: 28/06/2013 Updated: 22/08/2013 Prologo by Lauren Hat
Author's Notes:

 

Hola...

no se alarmen solo cambie mi usuario.

asi que aqui estoy re-subiendo esta historia.

esta reeditada, asi que espero que les guste.

Sin mas...los invito a leer

 

Author's Notes:

 

Hola...

no se alarmen solo cambie mi usuario.

asi que aqui estoy re-subiendo esta historia.

esta reeditada, asi que espero que les guste.

Sin mas...los invito a leer

 

 

Felicidad…

 

Una de las palabras más utilizadas en el mundo.

Todo por lo que luchan y se esfuerzan las personas, lo hacen con el propósito de conseguirla.

 

 

 

Estudiar, trabajar, casarse, tener hijos…

 

 

 

Pero, si constantemente en la vida estas persiguiendo algo, es porque sabes que es ese algo…

 

Entonces, realmente alguien sabe ¿qué es la felicidad?

 

Para mí, la felicidad, era el estar con mis padres.

Mi felicidad, eran aquellos momentos, ya fueran pequeños, insignificantes, o majestuosos, que viviera junto a ellos. Yo llevaba una vida común, pero “feliz”.

Sin embargo, de un momento a otro, mi vida se desmoronó, la vida “feliz” que llevaba se transformó en una pesadilla, y muy a mi pesar se cual fue el punto en el que toda la alegría fue devorada por un monstruo.

 

.

.

.

 

–Alex, hija, te quiero presentar a Richard - dijo mi madre con una sonrisa feliz – nosotros nos vamos a casar

 

.

.

 

Recuerdo que tenía once años cuando ella expresó aquella frase. Mi padre había fallecido hacia ya dos años y mi madre estuvo tan desconsolada que sufrió depresión y estuvo a punto de suicidarse.

 

Pero ahora se la veía tan feliz  que acepté con alegría sincera a aquel tipo.

 

 

–Madre estoy muy feliz por ti – dije con una sonrisa dirigiendo una mirada al hombre que se encontraba al lado de mi madre que no había apartado su mirada de mi.

 

 

Después de haberse casado, empecé a notar que Richard me miraba más de lo normal, pero pensé que solo era mi imaginación, sin embargo el empezó a actuar aun más raro.

 

 

El día que cumplí quince años…ese maldito día empezó todo

 

 

Estaba tan feliz, con gran esfuerzo mi madre me había comprado un hermoso vestido para ese día en especial.

 

 

Me encontraba cambiándome en mi habitación, cuando el sonido de la puerta abriéndose se escuchó, alertandome de que alguien entraba, giré mi vista y vi con escalofriante sorepresa que era Richard quien estaba adentro de la habitacion y me miraba fijamente.

 

 

–sabes con ese vestido te ves como toda una mujer – dijo mientras se acercaba cada vez más hacia mi

–qué haces aquí – fue lo único que pude articular por el nerviosismo que sentía en aquel momento

–no te hagas la tonta, se que todos estos años has tratado de provocarme – dijo con una sonrisa ladina – pero hoy obtendrás tu regalo – luego de esas palabras se acercó a paso acechante y me agarró con brusquedad para luego proceder a desnudarme. Nunca olvidaré como sus repugnantes manos recorrían mi cuerpo al tiempo que no dejaba de susurrarme cosas lascivas.

 

 

Mi mente como en un acto de auto-preservación se desconectó y reaccioné cuando él ya había acabado, y fue en ese momento que mis lágrimas se permitieron correr libremente por mi rostro…ese día una fiesta se celebró sin la festejada.

 

.

.

.

 

Había seguido haciéndolo por dos años más, se preguntaran porque lo dejaba si ya era consciente de lo que hacía, el caso era que él me tenia amenazada con hacerle daño a mi madre  y que ya había matado a alguien antes.

 

Me sentía tan poca cosa, tan impotente y él me usaba cuando quería

 

Pero no todo dura para siempre… es lo que creía.

 

 

Ese día mi madre lo encontró sobre mí en mi habitación y me permití soltar un suspiro de alivio, sabía que mi madre me libraría por fin de aquel infierno, pero, no sé en qué momento el mundo giró y la situación se puso en mi contra

 

–¡eres una cualquiera!…Mira que seducir a tu padrastro

–…lárgate de aquí, no puedo estar en el mismo sitio que una ramera

 

 

 

Esas fueron las últimas palabras que escuché de mi madre.

 

.

.

 

Y es en este preciso instante, en el que me encuentro en este sucio callejón oscuro, que recuerdo aquella frase que a los nueve años mi madre me dijo con una mirada que ahora puedo catalogar como hostil

 

 

 

–…Alex, en la vida no siempre vamos a tener lo que deseamos, pero si lo que merecemos…

 

 

 

Una sonrisa cínica se dibuja en mi rostro al comprender el significado escondido detrás de aquella frase.

 

 

Entonces, todo lo que me ha pasado, es porque lo ¿merezco?, realmente soy una persona tan mala que ¿este es mi castigo?, se que en estos momentos, mi alma esta corrupta, mi cuerpo esta mancillado, y la palabra amor esta fuera de mi alcance.

 

La  lluvia que baña a la ciudad me acompaña esta noche, hoy es el día exacto en el que se cumple un año de que mi madre me echara de casa.

 

Las lágrimas que se deslizan por mi rostro se pierden entre las miles de gotas de lluvia que se precipitan sobre mí.

 

Con una sola idea en mente me dirijo hacia un puente, tal vez la muerte es mi única solución, tal vez ella será piadosa conmigo.

 

Cuando me iba a acercar a las barandas de aquel puente tropecé con un hombre que llevaba un paraguas y una chaqueta negra al que oí murmurar cosas como maldito auto.

 

 

–lo siento mucho – me disculpé – desde ahora no estorbaré mas – dije mientras me apartaba de su lado

 

 

Después de avanzar algunos pasos, lo escuche llamarme

 

 

–oye tu – al escucharlo me detuve y giré mi rostro, esperando a que dijera algo – que es lo peor que te podría pasar, ya no tienes nada más que perder en esta vida, no es así - ante aquel comentario no pude evitar entristecerme y darme más duro contra aquel muro llamado realidad, era verdad, ya no tenía nada por lo que luchar.

– así es – contesté, aquellas lagrimas aun pasaban desapercibidas por la lluvia

– que te parecería hacer parte de un proyecto que estoy haciendo – dijo el hombre al que no le había podido ver bien el rostro por la lluvia y la oscuridad de la noche

–un proyecto… ¿de qué? – pregunté intrigada y un poco nerviosa por la cercanía de aquel hombre, después de todo, esta situación no era normal

–para convertirte en una estrella – dijo el tipo con una sonrisa ladeada que pude notar en la oscuridad

 

La verdad no creí nada, pero, mi plan de esa noche era morir así que, qué más daba retrasar un poco mi fin.

 

 

 

 

–está bien, acepto.

.

.

.

.

End Notes:

 

Espero que les haya gustado.

si quieren saber mas sobre los personajes de esta historia pueden pasarse por mi blog.

https://tsubasadreams01.blogspot.com/

Ahi encontraran mas sobre mis otras historias.

Porfis dejen reviews...recuerden que estos son el alimento del autor

End Notes:

 

Espero que les haya gustado.

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https://tsubasadreams01.blogspot.com/

Ahi encontraran mas sobre mis otras historias.

Porfis dejen reviews...recuerden que estos son el alimento del autor

Regresar al índiceMi nuevo Yo by Lauren Hat
Author's Notes:

Aqui sigo con el segundo capitulo de esta historia

espero lo disfruten

bueno...a leer!!

Author's Notes:

Aqui sigo con el segundo capitulo de esta historia

espero lo disfruten

bueno...a leer!!

 

.

 

Luego de que aceptara, Alex no supo con seguridad que había pasado, lo único que tenía claro era que en ese instante se encontraba en el interior de una lujosa camioneta negra y la llevaban a algún sitio.

 

Y hasta ese momento fue que se percató de que había seguido a un extraño y ahora la llevaban a un destino desconocido.

 

Solo rogaba a Dios, que aquello no fuera una trampa.

 

 

–Bueno – habló el hombre que estaba sentado junto a ella – ya que aceptaste, te explicaré en qué consiste el proyecto

 

 

Ella veía como la boca de él se movía mientras hablaba, pero en realidad no estaba escuchando nada, ya que toda su atención se encontraba en los pequeños temblores que su cuerpo no cesaba de dar, y ella sabía muy bien que se debía a la cercanía con aquel sujeto, era la primera vez en años que estaba tan cerca de un hombre. Así que tratando de distraer su atención, decidió analizarlo.

 

Por su rostro pudo deducir que no tendría más de treinta años, sus rebeldes cabellos eran de un color castaño oscuro, y sus ojos color miel no dejaban entrever ningún rastro de dulzura. En conclusión ese hombre la ponía nerviosa.

 

 

–nuestro objetivo es comprobar que podemos convertir en una estrella exitosa a… – el tipo hizo una pausa mientras la barría con la mirada de una manera reprobatoria, ocasionando que la joven se estremeciera de irritación, para luego agregar – … alguien como tu

 

A pesar de que el comentario la había molestado, ella recordó el aspecto que tendría en esos momentos, ropas harapientas, suciedad en todo su cuerpo, mal olor…y por alguna razón eso esfumo su irritación, dándole la razón a su comentario mordaz.

 

Sin esperar que su curiosidad hiciera un lio de su cabeza, ella se lanzó a preguntar sin miramientos al castaño que se encontraba viendo fijamente a través de la ventana del vehículo.

 

– ¿Porque yo?

 

– porque te ves cómo alguien sin esperanzas – ante esa respuesta ella lanzó un tímido jadeo, pero él no se detuvo – …cuando tropezaste conmigo en aquel puente supe lo que ibas a hacer – luego de agregar eso, el chico giró la vista para posarla en su rostro – y eso, es precisamente lo que necesitamos, a alguien que no tenga expectativas de ser una estrella, que no tenga nada que perder, que no tema dejar su identidad atrás y convertirse en una nueva persona, y que no espere nada, ya que el proyecto podría fracasar – terminó de hablar y volvió nuevamente la mirada hacia la ventana.

 

Con trémulo sarcasmo ella agregó

 

 

– créeme, no has encontrado a nadie mejor…

 

 

Luego de ese intercambio de palabras, el resto del caminó transcurrió en silencio.

 

 

– llegamos, baja – dijo en tono autoritario el sujeto, haciendo la considerar, que el parecía ser esa clase de hombres a la que nadie le ha llevado nunca la contraria y que siempre lograba lo que se proponía, del tipo que está acostumbrado a que los demás acaten sus peticiones.

 

Cuando bajó, lanzó un vistazo a su alrededor y notó que se encontraban en un vecindario bastante suntuoso y frente a ella se alzaba un imponente edificio.

 

– ¡te piensas quedar allí parada todo el rato! – gritó el castaño desde la puerta de aquel edificio, sacándola del escrutinio a su entorno

 

Ella lanzó un suspiro de resignación.

 

Y pensar que solo llevaba conociéndolo unos minutos y ya había deducido que el tipo era un ególatra y malgeniado

 

– no, ya voy – musitó mientras avanzaba hacia él.

 

Una vez en el interior del edificio, no pudo evitar deslumbrarse, el hall era realmente lujoso, en el techo colgaba una lámpara decorada con miles de pequeños cristales y por todo el lugar se podían admirar pinturas caras y finos jarrones, dándole un aire de sofisticación al lugar.

 

Tanta ostentación la dejo abrumada y sin palabras.

 

Él, continúo su camino sin reparar en nada, posiblemente a que él veía eso diariamente, se puso de pie frente al ascensor, y esperó hasta que la joven se pusiera a la par con él, para luego entrar juntos al interior de aquella claustrofóbica caja metálica.

 

Ella pudo notar que pulsó el botón que señalaba el último piso. Cuando llegaron caminaron unos pocos pasos por el pasillo en el cual se encontraba una sola puerta, una hermosa y visiblemente costosa puerta de madera tallada.

 

El tipo a su lado, que en ningún momento había mencionado su nombre, tocó el timbre con visible molestia, en unos pocos instantes una hermosa mujer de cabellos castaño oscuro y ondulado, abrió la puerta con una sonrisa adornando su rostro.

 

Se preguntó si aquella chica seria la novia del malhumorado a su lado, porque si era así, lo sentía tanto por ella, mira que aguantar a ese hombre era un suplicio.

 

 

– dejaste las llaves – dijo la mujer mientras agitaba entre sus dedos unas llaves

 

El castaño chasqueó la lengua denotando su irritación

 

– Fernanda, podrías quitarte de la puerta para así poder entrar – musitó despectivamente el sujeto ignorando su anterior comentario

 

La chica resopló e hizo un puchero que logró enternecerla

 

– Frank, porque siempre tienes que ser tan grosero – dijo la chica mientras les daba el paso – hasta con tu hermanita

 

Y fue gracias a esa revelación que se percató de dos cosas, la primera fue que el nombre del que había sido su compañero de viaje era Frank y la segunda, que la castaña era la hermana de él; la verdad era que tenían cierto parecido.

 

Cuando la pequeña chica entre esos dos giró la mirada, noto que la castaña la miraba con cierta fascinación

 

– Así que tú eres la chica para el proyecto – dijo ella con emoción

 

– Si…eso creo- respondió con duda y nerviosa a la mujer llamada Fernanda

 

– sabes, eres muy bonita – agregó con una hermosa sonrisa – no tendremos muchos problemas en convertirte en una estrella

 

Luego de que la castaña pronunciara aquello, Alex pudo sentir como el sujeto a su lado se tensaba y volvía a adoptar un porte dominante

 

– Fernanda, ¿ya llegaron los demás? – preguntó Frank con una expresión seria, interrumpiendo la breve charla que hasta el momento mantenían las dos chicas

 

– sí, nos esperan arriba – contestó su hermana, ahora con una expresión seria que tanto la deslucía, al tiempo que emprendían la marcha hacia unas escaleras.

 

 

 

Una vez en el segundo piso de aquel apartamento, se encaminaron hacia una habitación que a todas luces era un estudio, y en su interior se encontraban dos personas más.

 

Luego de que ingresaran, un chico se acercó y la tomó del mentón, haciendo que ella dieran un respingo a causa de la sorpresa, y la giró bruscamente, como analizándola…no pudo evitar pensar que era la segunda vez en toda la noche que se sentía asi, después de hacer eso, el chico la soltó y se fue a sentar en una de los muebles que se encontraban en los alrededores.

 

 

– bueno - empezó a hablar Frank – quiero presentarles a…– la joven pudo notar como fruncía el seño con fastidio para luego voltear a verla – ¿cómo es que te llamas?

 

Conteniendo las ganas de gritarle y luego salir corriendo la chica inspiró hondo para luego contestar

 

– Alexandra…Alex Smith – le contestó al castaño un poco resentida

 

– ella va a ser la chica del proyecto – finalizó Frank, al tiempo que tomaba asiento en un sillón cercano

 

Luego de esas palabras se sumió un silencio abrumador que la hizo sentir incomoda, tal vez a ellos no les parecía la chica indicada, y ella lo sabía, porque ella era defectuosa

 

 

– Hm, a pesar de toda esa mugre encima puedo notar que es una chica muy bonita y un cambio de look le quedara genial – dijo el muchacho que antes se me había acercado a analizarla, el cual tenía el cabello de dos colores superpuesto, rubio y negro y unos ojos azules.

 

– ¡cierto que sí, Luca!- exclamó Fernanda sin controlar su euforia

 

– ¿cuántos años tienes? – Se dirigió hacia ella una voz gruesa, su portador se hallaba sentado en una esquina con un cigarro entre sus dedos, casi podía sentir que tenia la misma aura dominante que Frank y aquello la estremeció – no queremos problemas porque seas menor de edad

 

– tienes razón Andrew – apoyó el castaño, para luego dirigirse a ella – ¿cuántos años tienes?

 

– tengo 19 años – contestó con nerviosismo la chica ya que el hombre del cigarro no le había quitado la mirada de encima

 

– bien – aceptó Frank – entonces te presentaré al equipo

 

 

Su mano se dirigió hacia el chico de cabello bicolor

 

 

– Él es Luca y se encargará de tu imagen – dijo el castaño al tiempo que el nombrado hacia una pose un poco exagerada, luego su mano se dirigió hacia el hombre del cigarro – el es Andrew, se encargara de todo tu desarrollo artístico además de tu identidad – ella no pudo evitar pensar que el tipo era una rara combinación entre un mafioso rubio y un joven científico loco, tal vez si se arreglara y se rasurara se vería mejor – ella es Fernanda, se encargara de tu vestuario y toda esa basura de etiqueta y protocolo

 

 

Ante aquella desdeñosa forma de expresarse Fernanda resopló

 

 

– Pero lo más importante que debes de saber es que mi nombre es Frank y debes hacer todo lo que yo mande sin chistar - dijo mientras me lanzaba una mirada intimidante, para luego agregar – ¿entiendes?

 

Esa mirada le caló hasta los huesos, y no pudo más que asentir

 

Con una mueca indiferente el volvió a hablar

 

– Lluvia de propuestas

 

Aquella frase la dejó desconcertada, pero luego entendió a que se refería cuando los demás comenzaron a hablar.

 

– ¡adiós al castaño insípido, hola a los colores! – Dijo Luca como si hiciera la propaganda de algún tinte o shampoo – ¿qué les parecería su cabello de un tono rubio o un rojo rubí? – A su lado pudo notar que Fernanda asentía, con igual o más emoción, a todo lo que el joven decía – con cualquiera de esos colores sus ojos azules harían un contraste hermoso e impactante

 

 

Sin poder contenerse aun más Fernanda dejo salir toda la agitación que la embargaba

 

 

– ¡Sí!, Eso es genial, simplemente genial…quiero dar el perfil de una chica extrovertida, la imagen de la chica común, con la cual puedan identificarse - soltó emocionada – aunque tendremos que ver su parte vocal…ah y quiero comprar muchas, muchas faldas para ti, también vestidos

 

Alex no pudo evitar pensar que Fernanda era como una niñita hiperactiva que había comido mucho chocolate, y trataba de agotar toda la energía sobrante.

 

 

– Andrew, que nos dices tú – preguntó Frank al ver que Andrew se mantenía silencioso y alejado

 

– Su nombre es bastante corriente, no es atractivo para un artista…

 

 

Aquella afirmación hizo rabiar internamente a Alex, su nombre lo había elegido su padre con mucho amor

 

 

– Su nueva identidad tiene que ser un nombre atrayente y que suene bien – agregó el rubio – que tal Shanie o Shantel

 

– Shantel…Shantel – pronunció Frank como si estuviera sopesando el nombre – me gusta, perfecto…desde hoy murió Alex y nació Shantel

 

 

 

Shantel…mi nuevo yo ha nacido

 

 

 

 

 

End Notes:

 

Espero que les haya gustado

como dije antes...si quieren saber mas sobre los personajes de esta historia pueden pasarse por mi blog

https://tsubasadreams01.blogspot.com/

 

nos estamos leyendooo 

Ciao!!

End Notes:

 

Espero que les haya gustado

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Ciao!!

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Author's Notes:

 

Bueno, aqui les dejo el origen del proyecto

espero que les guste el capitulo...

 
Author's Notes:

 

Bueno, aqui les dejo el origen del proyecto

espero que les guste el capitulo...

 

 

 

Se encontraba en una habitación poco iluminada, y por una ventana se podía apreciar que estaba atardeciendo.

 

– mi pequeña Alex, que bien tocas la guitarra – decía un hombre de cabellos castaño y ojos grises con una sonrisa sincera.

– ¡en serio papa! – exclamaba emocionada una niña de no más 7 años con cabellos castaños cortos que lucía un vestido azul de corte infantil

– Claro que si – contestó el hombre mientras alzaba a la pequeña en sus brazos – algún día alegraras a las personas con el sonido de ella

 .  

 .  

.

 

La chica en la cama jaló más la sabana hacia su rostro, ya que el sol la molestaba, a la vez que soltaba un suspiro, hacia tanto que no soñaba con su padre. Sin embargo algo pareció alertarla

 

 

…Sabana, una almohada bajo su cabeza, algo blando debajo de ella

 

 

¿Dónde rayos se encontraba?

 

 

De lo último que se acordaba era de estar viviendo en la calle, tristeza, la muerte, el puente, el proyecto, Frank…

 

Y de inmediato lo recordó.

 

 

– ¡Buenos días Alex!...digo Shantel - gritó una castaña que entraba como un torbellino a la habitación

 

 

Cierto, ahora era la rata de laboratorio de ese raro proyecto de convertirla en estrella

 

– Buenos días Fernanda – contestó la chica, aun un poco adormilada y desubicada

– apúrate a bañarte que hoy empieza tu transformación en Shantel – agregó Fernanda – aquí te dejo ropa para cambiarte – dijo mientras colocaba un bulto en la cama

 

 

Luego de que la castaña saliera aquella frase que pronuncio Frank volvió a ella

 

 

 

…Que no tenga nada que perder, que no tema dejar su identidad atrás y convertirse en una nueva persona…

 

 

 

 

Sí, eso era lo que iba a hacer, dejar todo atrás.

 

Luego de una necesitada ducha, su piel clara quedó libre de toda mugre, pero en su interior se seguía sintiendo igual de sucia y sabía que ni todo el jabón del mundo lograría quitarle aquella sensación de encima. Tratando de desviar la dirección que llevaban sus pensamientos, se dirigió hacia el pequeño bulto en su cama, para ver las ropas que Fernanda le había llevado, y la alegría que la embargó casi era palpable, era estúpido sentirse tan feliz por unas ropas, pero es que hacia tanto tiempo que no tenía nada tan bonito. Era una blusa rosa manga larga y cuello en V, con otra blusa de tiras delgadas y encaje de color negro, con un jean ajustado y unas zapatilla bajas decoradas con brillos.

 

Después de terminar de arreglarse, espero a que Fernanda viniera por ella, mientras tanto comenzó a ver la habitación en la que estaba, era amplia y bastante simple, en colores blanco y azul.

 

– ¿Shantel, ya estas lista? – preguntó Fernanda mientras entraba a la habitación con una mirada que se podría interpretar como si se estuviera preparando para la guerra

– por favor puedes llamarme Alex – le dijo la joven, no porque no le gustara su nuevo nombre, sino que no se acostumbraba a él – es que aún no me hago a la idea de ese nombre

– ¡claro que sí! – Exclamó Fernanda como a una niña que le dan un dulce – pero que mi hermano no se entere, es que él se toma todo muy en serio – dijo ella con una sonrisa – eres como una hermanita menor para mí – expuso con emoción mientras la abrazaba y Alex dejaba que toda la calidez de aquel contacto la llenara, ya que era la primera muestra de afecto que le daban desde hacía mucho tiempo.

 

 

También se percató que Fernanda era un poco infantil, en sus gestos y en su forma de ser, y se mostraba tal como era…la admiraba por eso.

 

Después de deshacer aquel afectuoso abrazo, las chicas se lanzaron fuera de aquel edificio, para montarse en un automóvil plateado, con rumbo hacia el centro comercial. Mientras manejaba, Fernanda no dejaba de contarle con agitación y alegría todo lo que iban a hacer ese día.

 

 

– Fernanda – llamó la joven y la castaña dejó de hablar – ¿cuántos años tienes? – pregunto con mucha curiosidad

– tengo 26 años al igual que mi hermano, somos mellizos

 

Alex se sorprendió tanto al escuchar aquello, nunca se imaginó que Frank tuviera 26 años y menos que fuera mellizo de Fernanda, eran como el yin y el yang, aunque, tal vez el que él la intimidara, influía en su creencia de que fuera mayor.

 

– supongo que pensabas que Frank era mayor – comentó ella deduciendo lo que estaba pensando la chica en aquel momento – no solo eres tú, la mayoría también lo piensa, es por su forma tan seria de tratar los asuntos y a las personas – dijo la castaña con una sonrisa

– comprendo – masculló Alex al tiempo recordaba lo que Frank había dicho la noche anterior

 

 

 

 

"Mi nombre es Frank y debes hacer todo lo que yo mande sin chistar…"

 

 

– Pero cuando está en confianza es bastante relajado y burlón  – dijo Fernanda con su ya característica sonrisa infantil – deberías ver cuando Andrew lo fastidia con cualquier cosa y él se molesta como un niño chiquito

– La verdad no lo imagino – agregó la joven, mientras trataba de crear aquella imagen en su cabeza sin conseguir hacerlo, ya que ambos hombres la intimidaban de sobremanera

 

 

Durante unos instantes se formó un incómodo silencio entre las dos chicas que fue roto, por un suspiro de Fernanda

 

 

– Alex, te voy a contar el origen de todo este proyecto – pronunció la castaña con una mirada nostálgica, dejando atrás los gestos infantiles – lo cual tiene que ver directamente con la vida de Frank y la mía – después de decir aquello, inspiró profundamente y tomó fuerzas para comenzar a hablar inmediatamente – nosotros no conocimos a nuestro padre, ya que el abandonó a mama al poco tiempo de que hubiéramos nacido, así que fue ella quien veló por nosotros. Desde pequeños Frank y yo vimos lo mucho que mama se sacrificaba para poder sacarnos adelante. Ella siempre quiso ser cantante, pero había renunciado a aquello por nosotros, nunca voy a olvidar la hermosa voz que ella tenía.

 

 

Cuando en la carretera un semáforo cambio a rojo, Fernanda gira la mirada hasta posarla sobre Alex, quien la miraba con una mezcla de tristeza y melancolía, para seguir con su relato

 

 

– sin embargo cuando Frank y yo cumplimos 15 años, concordamos en instarla a que persiguiera su sueño. Sabes, de alguna forma queríamos retribuirle todo lo que ella había hecho por nosotros – por unos instantes en el rostro de Fernanda se formó una tenue sonrisa – le dijimos que nosotros trabajaríamos para que no tuviera que esforzarse tanto…recuerdo aquel día como si fuera ayer…

 

.

.

– mama, es enserio…queremos que persigas tu sueño – decía una castaña de rasgos inmaduros y una amplia sonrisa en su rostro – ¡no podemos permitir que el mundo se prive de tu hermosa voz!

 

La joven mujer sonreía al ver la palpante euforia de su hija.

 

– Pero no cree que eso sería un poco egoísta por mi parte – contestó la mujer, aunque divertida por la resolución de sus hijos, también estaba un poco preocupada – ustedes son mis hijos, y debo velar por ustedes

– Y nosotros por ti – arremetió el chico que se hallaba al lado de la mujer, con una mirada que dejaba entrever que no aceptaba que le llevaran la contraria – deja de ser tan obstinada y hazlo de una vez, nosotros te estaremos apoyando

 

Al escuchar aquello los ojos de la mayor se llenaron de lágrimas y con una amplia sonrisa que competía con la de su hija, murmuró en voz entrecortada

 

– Gracias… ustedes son los mejores hijos que una madre pudiera pedir

 

.

.

 

– Frank siempre ha tenido esa actitud, fuerte y arrolladora, pero mamá sabía que detrás de aquella ferocidad, había amor y preocupación genuina por ella – musitó Fernanda con una tenue sonrisa, para después pasar a la tristeza total – lamentablemente no todo va como uno quisiera…mama fue a una agencia en la cual le dijeron que tenía talento y comenzaron a sacarle muchísimo dinero, dinero que no teníamos, pero en ese sitio la tenían tan dominada, era como si le hubieran lavado el cerebro, nuestra madre se cegó, ya no era la misma y terminamos en la ruina…ella tocó fondo de una manera que luego nos enteramos, un fondo tan vil, tan repugnante…

 

 

Para ese momento Fernanda ya había frenado en una orilla de la carretera y ahora lloraba lastimeramente, ocasionando turbación en la ojiazul, que no sabía qué hacer ni en que ayudar a la castaña, quien al percatarse de la incertidumbre en la que se encontraba la joven frente a ella, comenzó a serenarse para poder continuar

 

 

– llegados a un punto Frank y yo la abordamos – siguió – y pareció como si aquello la hubiera sacado del trance en el que se encontraba, como si hubiera estado hipnotizada y nosotros hubiéramos terminado con eso, luego ella decidió ir a reclamar a la agencia ya que había dado muchísimo dinero y no veía resultados; Frank y yo la acompañamos el día que fue a hacerlo. Ese momento fue horrible, el tipo que estaba encargado de mama nos recibió muy mal, se puso a insultarla

.

.

.

– Usted nunca será una estrella, puede que tenga el talento, pero no es más que una corriente que nunca se podrá despojar de esa aura de miseria que la rodea y me hace querer vomitar – inquirió el hombre con repulsa – recuerde que las estrellas nacen, no se hacen…y por mucho dinero que nos suministre nunca, nunca sería capaz de convertirla en algo más allá que de una simple cabaretera… ¿de verdad creyó que tenía un futuro?, no me haga reír…

.

.

 

– después de aquella revelación, nuestra madre comenzó a llorar desesperadamente, pidiéndonos perdón a Frank y a mí por todo lo que había hecho, embargada por la tristeza salió corriendo, y sin ver por donde corría fue atropellada por un auto. Ella murió en el acto… – Fernanda guardo silencio por un instante – luego de eso Frank y yo fuimos enviados a una Casa Hogar porque aun éramos menores de edad… desde ese momento Frank trató de mantenerme alejada de todo lo que representara maldad, se convirtió en mi escudo, recibiendo todo los ataques que la cruel vida nos lanzaba, forjando su duro carácter y creando mi faceta emotiva.

 

 

Alex no sabía qué hacer, ni que decir, sintió empatía, ellos también habían sufrido mucho, al igual que ella, sus vidas también fueron arruinadas por otros que se entrometieron y no hicieron más que destrozos… en ese momento un solo pensamiento de instaló en su mente

 

 

La vida podía ser tan cruel…

 

 

– en la casa hogar conocimos a Andrew, que es tres años mayor que nosotros – continuó la castaña – por lo tanto cuando nosotros ingresamos, él ya estaba a punto de irse, pero Frank y él se hicieron muy buenos amigos, así que cuando cumplimos la edad límite para estar en aquel lugar Andrew nos ayudó y entre él y Frank ahorraron parte del dinero que ganaban en sus trabajos. En un tiempo en el que el dinero comenzó a hacerse más abundante llegue a temer que estuvieran en negocios clandestinos pero me contaron que habían estado invirtiendo el dinero en un chico que ellos conocían, un cantante, y cuando el tipo triunfó las ganancias aumentaron, y así pasó un tiempo, entre invertir en negocios y recibir las ganancias, hasta llegar a crear la productora musical de Andrew, en la cual todos tenemos parte y lograr vivir cómodamente.

 

Fernanda llevó sus dedos a las llaves del auto para encenderlo y reanudar la marcha que habían detenido

 

 

– Para ese momento – agregó – la agencia que había menospreciado a mama, se había convertido en una de las más importantes e influyentes, incluso Frank y Andrew invirtieron en ella según para sacar provecho de ese tipo, sin embargo ni Frank ni yo nunca olvidamos la manera en cómo habían utilizado a mama y prometimos demostrarle a ese tipo que cualquiera puede ser una estrella, sin importar sus circunstancias…y fue así como nació el proyecto – terminó Fernanda el relato con una expresión plana en su rostro.

 

 

Luego de que hubiera terminado de contar lo que sería, en resumidas, la historia de su vida, la castaña guardó silencio, mientras su acompañante aun no salía de su estupor.

 

Alex estaba tan abrumada, ya que a medida que Fernanda le contaba la historia, pudo sentir en su corazón el dolor de la perdida que ellos habían tenido, y sin embargo, no podía dejar de lado una punzada de egoísmo, ellos se habían repuesto al dolor, más bien lo habían utilizado como catalizador de un objetivo y habían seguido adelante, mientras ella se había derrumbado por completo…aunque, tuvo que reconocer que sus circunstancias no eran, ni serian iguales…y por primera vez pensó, que si aun en otra situación, le hubieran propuesto hacer parte de ese loco proyecto que tenía un trasfondo tan doloroso, ella hubiera aceptado.

 

 

– Por primera vez, en todo lo que va de la mañana y la pasada noche, he considerado que este proyecto no es una loca idea producto de unas mentes retorcidas – manifestó Alex mientras su mirada vagaba hacia el exterior que se podía vislumbrar a través del cristal de la ventana – por el contrario, tiene un buen propósito…creo que ya no me siento tan usada, porque me hubiera ofrecido voluntariamente

 

 

La emoción reflejada en el rostro de Fernanda no se hizo esperar, y la euforia en su cuerpo salió a relucir

 

 

– verdad que si - dijo ella con entusiasmo moderado, mientras deslizaba su mano de la palanca de cambios hasta la mano más cercana de su acompañante y la apretaba fuertemente – y ves que Frank no es tan malo como aparenta ser

 

 

Ante aquella afirmación, la ojiazul se permitió dudar, ya que por mucho que se identificara con su pasado no podía olvidar la manera tan hostil con la que la había tratado, sin embargo al percibir aquella mirada de la castaña sobre ella, se vio obligada a emitir alguna respuesta

 

 

– Si tú lo dices – fue lo único que salió de sus labios, cosa con la cual la conductora pareció satisfecha y sonrió

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End Notes:

 

¿que tal?

espero que les haya gustado

si quieren saber mas de los personajes los invito a que se pasen por mi blog

tsubasadreams01.blogspot.com



dejen reviews

Sayonara

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Author's Notes:

 

Holisss

Aqui les traigo un nuevo capitulo

Wiii...espero que les guste

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Holisss

Aqui les traigo un nuevo capitulo

Wiii...espero que les guste

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Luego de que Fernanda terminara de contar su historia, Alex estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no notó cuando el auto se detuvo frente a la inmensa construcción de arquitectura moderna que era el Centro Comercial.

 

– Alex, ya llegamos – dijo Fernanda con una sonrisa, sacando a la joven del trance en el que se encontraba.

 

seguido de esas palabras las dos chicas bajaron del auto con dirección al interior de aquel lugar abarrotado de gente.

 

Aunque Alex tratara de ocultar la emoción que la embargaba, una tenue sonrisa en su níveo rostro la traicionaba, aquella era la primera vez que tenía el privilegio de pisar aquel lugar. Cuando viró la mirada notó que su acompañante lucía la misma excitación que mostraría un niño en una dulcería.

 

 

– ya era hora de que llegaran – musitó una conocida voz a espaldas de las chicas con algo de irritación. Sin embargo antes de que las dos se giraran para ver a al emisor de tales palabras las mejillas de Fernanda adquirieron un rosáceo tono

– Hola Luca – saludó la castaña con su ya usual sonrisa – el retraso fue culpa mía pero ya estamos aquí

– Entonces – dijo el chico de cabello bicolor esta vez dirigiéndose a Alex – hoy empezamos con tu cambio de look – luego de esas palabras tanto Fernanda como Luca miraron a la joven con tal emoción que la hicieron sentir como una presa que estaban cazando y que ahora se encontraba acorralada.

 

 

Después de aquel intercambio, Alex se vio siendo arrastrada hacia las distintas tiendas de ropa y demás accesorios del Centro Comercial, en las cuales solo veía como Luca y Fernanda elegían montones de ropa, que a continuación ella se probaba y las prendas que recibían la aprobación de aquel dúo hiperactivo terminaban siendo compradas. Y asi siguieron buena parte de la tarde, solo variando entre ropas, zapatos, sombreros, collares, broches, aretes y muchas otras cosas.

Ya cargados con bolsas de distintas tiendas, su siguiente parada fue una Estética. El interior de aquel sitio era tan prolijo y blanco que Alex sintió vértigo.

 

– Shantel – pronunció Luca para atraer su atención, para luego agregar con convicción – en este sitio comienza tu transformación

– ¡estoy tan emocionada! – soltó Fernanda dando pequeños brinquitos de alegría sin poder contenerse

 

Aun sin asimilarlo, Alex se vio rodeada por un séquito de estilistas, que para su buena fortuna eran todas chicas, las cuales luego de analizarla, se lanzaron sobre ella para desnudarla y recostarla sobre una especie de camilla, una vez allí, las mujeres se dieron a la tarea de untarle crema a su rostro, algo que se sintió grumoso en sus pies, y sintió unas piedras tibias en su abdomen.

 

Sin embargo cuando su incomodidad estaba en su punto máximo, la rodearon con una bata y la sentaron frente a una dura e incómoda silla. Después de un rato entre jalones de pelo, un calor insoportable a causa del secador y que le aplicaran maquillaje a su rostro, la transformación terminó.

 

Cuando creyó que todo había acabado, Fernanda se acercó a ella sosteniendo un vestido negro que recientemente habían comprado, a juego con unos tacones del mismo color con unas decoraciones en blanco y la empujo hasta un cambiador.

 

 

– !Shantel sal ya, queremos ver como quedaste! – la llamó Luca desde fuera, y como si esas palabras hubieran sido una señal de "adelante", Alex salió del probador.

 

 

Quedó desconcertada al ver la sorpresa en el rostro de sus dos acompañantes, y sin esperar más se acercó a un espejo de cuerpo entero para ver como había quedado, ya que desde que ingresaron a aquel lugar le prohibieron verse en algún espejo, y asi había hecho, sin embargo nada la preparo para la imagen que aquel espejo le devolvió.

 

 

¿Se suponía que esa era ella?

 

 

Sus ojos azules se veían tan brillantes, y resaltaban tanto a causa del maquillaje ahumado que habían aplicado a su alrededor, su cabello, antes castaño oscuro, ahora lucia un vivo rubio dorado y caía libremente sobre sus hombros como una cascada. Y aquel vestido se amoldaba perfectamente a su cuerpo y dejaba a la vista unas piernas largas y estilizadas.

 

 

– ¡Alex, estas llorando! – resolló Fernanda en tono preocupado, mientras se acercaba a la joven. Aquel comentario la tomó fuera de base, ya que no se había percatado de que estaba llorando. – ¿te paso algo?, ¿te duele algo? – se podía sentir como la preocupación de la castaña iba en aumento

– no, no es eso – se apresuró a contestar la joven cambiada – es solo que nunca me había visto tan bonita, en realidad nunca creí que fuera bonita – ese comentario provoco que la expresión de Fernanda se relajara a una expresión de comprensión, para luego pasar a una sonrisa

– eres hermosa – agregó Luca con una sonrisa – y no dejes que nadie te diga lo contrario, nosotros solo te mejoramos, ademas lo que vale en realidad es la  belleza interior

 

 

Aquella última frase hizo que tanto Fernanda como Alex soltaran una pequeña risa

 

 

– gracias por todo – dijo con voz ahogada la chica mientras se secaba las lagrimas de su rostro con cuidado, para no dañar el trabajo que habían hecho con el maquillaje – nunca me había visto tan bonita

– ¡Eres tan tierna! – exclamó Fernanda al tiempo que hacia un puchero y se lanzaba sobre Alex para darle un fuerte abrazo de "oso" – ven Luca, únete – sugirió Fernanda con emoción, sin embargo cuando Alex vio que el chico de cabello bicolor se acercaba con la intención de unirse al abrazo, el pánico la invadió, al igual que todos los malos recuerdos de su padrastro.

– ¡No! – gritó y notó como sus brazos se movieron involuntariamente en un gesto defensivo, cuando la lucidez poco a poco volvía a ella y su respiración se normalizaba, vio la cara de desconcierto de sus dos acompañantes, ahora fue el turno de la vergüenza para invadirla – yo…yo lo siento, no es nada personal, en serio – musitó dirigiéndose a Luca – es solo que...no nada – dijo al final soltando un suspiro de frustración, entendiendo que aun no se encontraba preparada para contar esa parte de su vida.

 

 

Luca notó la incertidumbre enraizada en los ojos de la joven recién cambiada y le dirigió una mirada de comprension para luego sonreir tenuemente

 

– tranquila, no te preocupes – dijo el chico mientras colocaba la palma de su mano sobre el cabello rubio de esta y la despeinaba levemente, sin mucha dificultad, ya que él era mucho más alto que ella – todo está bien – ante esas palabras Alex le devolvió una sonrisa

 

 

Al ver que la tensión en el ambiente se había disipado, la euforia volvió a Fernanda

 

 

– ya quiero ver la reacción de Frank cuando te vea – agregó la castaña con gesto soñador

 

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Una vez que pusieron un pie en el apartamento, Alex corrió a su habitación y se lanzó en la cama para descansar, aquel día había sido agotador, hacer compras con Luca y Fernanda casi podía ser un deporte de alto riesgo. Al poco rato de despertar se había quedado recostada sobre la cama con la vista fija en el techo, recordando el episodio que había sufrido en el centro comercial.

 

Realmente, ella sabía que no era culpa de Luca, por el contrario, el joven se había portado de lo más amable y atento con ella, sin embargo era difícil explicar que ella tenía esa reacción defensiva cuando un hombre se acercaba a ella con alguna muestra de afecto; ademas se sentía como un fraude por ocultar aquella informacion, pero es que aun no se sentía preparada para revelarlo.

 

 

Al poco rato pudo escuchar un gritito de emoción de Fernanda proveniente de la sala

 

 

– ¡Shantel, ya puedes salir a la sala para que Frank te vea! – exclamó Fernanda desde el otro lado de la puerta.

 

 

Mientras Alex se ponía de pie frente al espejo en su habitación para acomodar sus ropas, se preguntó qué pensaría aquel sujeto irritante y egocéntrico de su cambio.

 

 

¿Le gustaría su cabello rubio y su vestido?...

 

 

Horrorizada por sus pensamientos, decidió dejarlos de lado y encaminarse hacia la sala.

 

Al llegar a su destino lo primero que vio fue la gran espalda de Frank y a Fernanda contando con emoción cada detalle de su incursión al Centro Comercial, pero cuando notó que ella se había hecho presente, detuvo su perorata y la señalo con un dedo, haciendo que Frank se volteara.

 

Cuando sus ojos hicieron contacto con los de ella, vislumbro la sorpresa en el rostro del joven y como luego la recorrió con la mirada de arriba hacia abajo, haciéndola sentir expuesta.

 

Sin embargo al ver más detalladamente el rostro de Frank pudo ver un rastro de diversión y deleite en sus ojos haciéndola estremecer.

 

 

– y… ¿qué tal quedó? – le preguntó Fernanda haciendo que el apartara los ojos sobre el cuerpo de la chica y que ella soltara un suspiro de alivio

– se ve muy bien – contestó Frank escuetamente mientras dirigía su mirada a cualquier punto muerto de la sala, excepto su hermana y Alex

– ¡Oh por Dios! – Exclamó Fernanda mientras señalaba el rostro de Frank – estas sonrojado, supongo que en verdad debe de gustarte como quedó – concluyó la castaña con una sonrisa

– ¡ya cállate, tu chica con Síndrome de Peter pan! - le decía Frank a Fernanda, para luego enfrascarse en una rara discusión que poco entendía la joven frente a ellos, pero que sin embargo no evito que se le escapara una sonrisa

 

 

 

Tal vez Frank no fuera tan malo…

 

 

 

 

– y tú qué haces parada allí como una idiota – dijo él con el seño fruncido con dirección a ella

 

 

 

 

…me retracto, es un cretino

 

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End Notes:

 

¿Que tal?

Espero que les haya gustado

 

Recuerden: Los reviews son el alimento de un Autor

 

si quieren saber mas sobre los personajes de esta historia, pueden pasarse por mi blog

tsubasadreams01.blogspot.com

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Había pasado cerca de una semana desde que la apariencia externa de Alex hubiera sido cambiada, pero ella se encontraba algo inquieta, por esa total calma en la que se encontraba su entorno, ya que, si algo había aprendido de la vida es que las cosas empeoraban cuando más calmadas parecían.

 

Y eso la tenia sumamente preocupada.

 

Una vez que salió del baño, aun con aquel pensamiento en mente, se dirigió hacia el inmenso armario que tenía ahora, gracias a Fernanda, y se detuvo frente a la ropa delicadamente organizada en su interior, mientras recordaba las palabras que la castaña le había mencionado luego de que acomodara cada prenda en su lugar.

 

 

 

 

Desde ya tienes que vestir como una estrella, así que elige con cuidado lo que te vas a poner…

 

 

 

 

Luego de decidirse por un sencillo vestido fucsia con aplicaciones rosa y peinar su, ahora, rubia cabellera en una trenza, se le hizo raro que Fernanda no hubiera llegado a invadir su habitación como un terremoto con su usual euforia y gritos de emoción, así que supuso que se encontraría sola en el apartamento y decidió salir con rumbo a la cocina para hacerse algo de comer.

 

Sin embargo al llegar a su destino se congeló ante la imagen que se encontró en aquel lugar.

 

 

Ahi estaba, el siempre egocéntrico y arrogante Frank tratando de hacer unos panqueques, sin éxito alguno, ya que a su lado en el mesón, se encontraba una pila de estos carbonizados y mezcla regada por diferentes partes.

 

 

-porque tenía que irse Fernanda sin haberme hecho el desayuno – mascullaba el castaño con irritación, seguido de un quejido de dolor debido a que agarró mal la sartén, para luego dirigirle una mirada asesina al utensilio de cocina.

 

Alex no pudo evitar pensar que se parecía a la mirada que le dirigía a ella misma cuando hacía algo mal. Ante aquel pensamiento la rubia no pudo reprimir la risa, logrando captar la atención de Frank.

 

 

– y tú, qué haces allí parada como una tonta – dijo el con irritación mientras la miraba de arriba abajo, para luego volver la vista a la mezcla frente a él – no me digas, apuesto que estabas espiándome como una acosadora.

 

Alex abrió la boca para replicar, pero la cerró sin decir nada, después de todo, últimamente Frank no hacía más que irritarla y ella presentía que él disfrutaba de aquello, así que decidió ignorar sus provocaciones.

 

-si quieres te puedo hacer el desayuno - ofreció amablemente

 

 

El ceño del castaño se frunció

 

 

-¡claro que no! - soltó con ímpetu - yo soy perfectamente capaz de hacerme el desayuno - agregó mientras volvía su atención a lo que estaba cocinando

 

Sin más ella se alzó de hombros y dio media vuelta, pero un estropicio la hizo detener su marcha, cuando volteó la mirada, se encontró con el castaño en el suelo cubierto de mezcla de panqueques. Al parecer había resbalado con un poco de la misma.

 

- entonces, ¿qué quieres de desayunar? - le preguntó al ver una expresión de derrota en su rostro.

-huevos revueltos con tostadas y mermelada - contestó él mientras dejaba salir un suspiro de frustración al tiempo que intentaba ponerse de pie

-en 10 minutos estará listo – dijo ella mientras se metía en aquel desastre que era la cocina

 

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Después de aquel incomodo y divertido momento en la cocina Frank y Alex se encontraban en el auto y ella concluyó que aquel día seria “vigilada” por el castaño.

 

Desde que iniciaron la marcha la chica no había dejado de tener la impresión de que Frank le estaba rehuyendo la mirada, sin embargo después de un rato concluyó que era idea suya.

 

 

Así que se dedicó a mirar el paisaje por la ventana

 

 

-oye tu- la llamó él cuando un semáforo en rojo los hizo detenerse – no digas ni una palabra de lo que ocurrió en el apartamento - dijo mientras le dirigía una mirada fulminante - ¿entendido? – ella solo se limitó a asentir sin poder evitar que una risita se le escapara haciendo que el chico mascullara algo.

 

Eso le hizo recordar que había sucedido luego de que él hubiera dicho que era capaz de hacerse su desayuno, y rió aún más…

 

-disculpa, pero a donde vamos – preguntó la ojiazul luego de terminar de reírse

-donde Andrew, queremos saber qué tal es tu voz - contestó el sin apartar la mirada de la vía

-ya veo – musitó al tiempo que bajaba la mirada  

 

Aquello fue todo lo que se limitó a responder, para luego sumirse en el silencio. Ciertamente ella no se había puesto a pensar sobre qué pasaría si ella no fuera buena como cantante… ¿Qué pasaría con ella?

 

Habían pasado solo pocos días, pero de cierta forma ya se había acostumbrado a la euforia de Fernanda, la alegría de Luca, incluso a la arrogancia de Frank.

 

Sin ser muy consciente de cuánto tiempo estuvo divagando, no se percató que de hecho ya habían llegado a su destino.

 

 

 

Realmente debo dejar de perderme en mis pensamientos…

 

 

 

 

-se te terminó de atrofiar el cerebro o que – pronunció aquella voz que la estaba comenzando a irritar - baja ya!

 

 

Mientras soltaba un bufido, la joven se bajó rápidamente del auto

 

 

-¿tienes que ser siempre tan grosero? – Le comentó irritada

-no, es solo contigo - mencionó con una sonrisa burlona mientras se encaminaba y me hacia una seña para que lo siguiera - además, no lo puedo evitar, es parte de mi encanto

 

 

 ¿Encanto?.... ¿cuál encanto?

 

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Aquel era un apartamento, que aunque amplio, era sencillo, comparado al que actualmente compartía con Fernanda y Frank.

 

Mientras ella se hallaba tímidamente reparando del lugar, una voz que ya antes la había estremecido se hizo presente

 

 

 

-Frank, ¿Por qué tardaste tanto? – regañó Andrew que había salido a recibirlos

-tuve un accidente – fue lo que respondió el castaño mientras rodaba los ojos, y Alex no pudo evitar recordar el incidente de la cocina - ¿empezamos ya?

-Ok. - dijo Andrew mientras sacaba un cigarro de su bolsillo y proceder a encenderlo, luego de eso su mirada se posó en la chica que había estado en silencio durante el intercambio de los dos – toma – musitó al tiempo que le pasaba un Ipod – escucha la canción que está ahí y apréndetela, dentro de 30 minutos te escucharemos - finalizó el chico, al tiempo que los dos la dejaban sola en la sala de aquel apartamento.

 

 

 

Sin perder tiempo, Alex se puso a la tarea de lo que le habían dicho. Sin embargo no pudo evitar que la tristeza la invadiera, aquella canción era sobre una chica de 15 años.

 

 

 

La edad que ella quisiera olvidar…

 

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Cuando los 30 minutos pasaron, Andrew se apareció en la sala, para llevarla a lo que parecía un mini estudio en el que se encontraban reunidos unos chicos acompañados de todo tipo de instrumentos musicales.

 

 

 

-no perdamos más tiempo – musitó Andrew al aire 

-solo síguete por la melodía - dijo Frank, que se encontraba sentado en una esquina

 

 

 

La chica solo asintió ante aquel consejo, para proceder a pararse nerviosamente frente al micrófono.

Por un instante se sintió fuera de su cuerpo, y la melodía que sonaba tras ella hizo que aterrizara….aquella melodía agitada, pero melancólica.

 

Su boca se abrió y el sonido comenzó a fluir de su garganta.

 

Mientras cantaba sentía como si esa canción la hubiese escrito su “yo” del pasado…su “yo” que alguna vez fue inocente.

 

 

 

 

 

 

 

 

-“Porque cuando tienes 15, algunos te dicen que te aman y tú les creerás…”*

 

 

 

 

 

 

 

 

Alex, hija mía, no sabes cuánto te quiero

…tú eres lo único que tengo…

 

 

 

 

 

 

Aquel recuerdo de su madre cruzó por su mente lastimándola profundamente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-“Y cuando tienes 15, te sientes como si no hay nada que entender…”*

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Porque a mí, porque me haces esto a mí!!…

 

 

 

 

 

 

 

Ante aquel otro recuerdo se sintió morir, aquellos eran sus gritos. Y de forma inconsciente su mano fue a parar en su pecho, en busca de una manera de evitar el dolor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-“luego estás en tu primera cita y te sientes como volando...Y tú bailas en el cuarto cuando la noche termina…”*

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mientras ella cantaba todo lo que había en su mente era la pregunta del porque su vida no había podido ser así, siendo una chica normal, con citas, un primer amor, una madre cómplice y un padre sobreprotector.

 

 

 

Pero muy a su pesar, ella sabía que no todo en la vida era alegría, porque le había tocado soportarlas en carne propia, aquel sufrimiento que no le desearía  a nadie.

 

 

 

 

Poco a poco sintió como su voz comenzaba a temblar un poco y como la desesperación la consumía

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-“Cuando todo lo que querías era ser querida…”*

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando pronunció aquella frase que sintió como algo húmedo se deslizaba por sus mejillas. Lo sabía, ella sabía que lloraría, porque lo único que ella había ambicionado toda su vida era el cariño de alguien.

 

 

 

Alguien que la abrazara, la escuchara, la cuidara…alguien que la amara.

 

 

 

Y eso era lo que más le dolía, el saber que ahora nadie la amaría, porque ella estaba sucia y rota.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-“Desearías poder volver y decirte a ti misma lo que sabes ahora…”*

 

 

 

 

 

 

 

Sentía deseos de gritar, correr, llorar, y todo a causa de la impotencia, porque ella sabía que por mucho que lo deseara, el tiempo no retrocedería, para evitar que su vida se derrumbara, para evitar que aquella chica ingenua pasara por aquel infierno que la atormentaba.

 

 

 

 

Pero sabía que ahora solo le quedaba, dejar todo eso atrás e intentar con todas sus fuerzas mirar hacia adelante.

 

 

 

 

 

Cuando abrió sus ojos, vio los rostros de los presentes y se sintió abrumada, sentía como si todos aquellos ojos sobre ella la estuvieran juzgando, por estar ahí de pie esperando a que tal vez su vida cambiara.

 

 

 

 

Y sin esperar más hizo aquello que durante toda la canción deseó hacer. Correr. Huir.

 

 

 

 

 

Sin embargo Alex no logró salir del apartamento, porque en ese instante alguien la haló del brazo. Ella hizo el amago de soltarse, pero aquel agarre era fuerte y firme.

 

 

 

 

 

Cuando levantó la vista se encontró con unos ojos color miel que la miraban confundidos

 

 

 

 

 

-¿qué te pasa? - preguntó Frank mientras sus ojos la escrutaban en busca de algo que estuviera mal – dime!! -  exigió el ahora con fiereza, él aun no enten

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