Nuestras vidas juntos by hoshi haruno

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 Nuestras vidas juntos by hoshi haruno
Summary:

Aiko es una chica que trata de recomponerse de una tragedia, ver morir a su novio, y empieza a tener sueños con un sujeto que no conoce. Pero un dia descubre que ese hombre existe y que se encuentran unidos desde hace tiempo...



Categories: LITERATURA Characters: Ninguno

Generos: Romance

Advertencias: Lenguaje Obsceno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 7 Completed: No Word count: 20698 Read: 142 Published: 22/07/2011 Updated: 18/09/2011
Summary:

Aiko es una chica que trata de recomponerse de una tragedia, ver morir a su novio, y empieza a tener sueños con un sujeto que no conoce. Pero un dia descubre que ese hombre existe y que se encuentran unidos desde hace tiempo...



Categories: LITERATURA Characters: Ninguno

Generos: Romance

Advertencias: Lenguaje Obsceno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 7 Completed: No Word count: 20698 Read: 142 Published: 22/07/2011 Updated: 18/09/2011
Story Notes:

Es mi primer ficc, he leido mucho ficc y quize volcar mi imaginacion en esta creacion, agrezco que dejen comentario... besos

Story Notes:

Es mi primer ficc, he leido mucho ficc y quize volcar mi imaginacion en esta creacion, agrezco que dejen comentario... besos

Capítulo 1 by hoshi haruno

Capitulo 1 “Los sueños nos buscaban”

 

Hubiera deseado recordar su imagen en mi mente, pero el frió y la cama calida de invierno me retenian mas de la cuenta  en mi ensueño, que no quería dejar escapar, pero era inebitable siempre despertaba y parecia que solo lo soñaba por cortos periodos de tiempo, ¿quien era èl? aquel sujeto con el cual venia soñando Todas las noches. Me desperte asustada y mi corazon di un vuelco increíble, mire la ventana del departamento, Kusumi, mi hermana  mayor,  aun estaba durmiendo lo supuse, yo siempre madrugaba ante de la cuenta. La lluvia me mantuvo entretenida, era las 4 PM.  De la mañana y mis ojos estaban tan despiertos. Tome el libro de mi escritorio, yo tenia 20 años y había comenzado diseño relativamente hace poco tiempo, y la verdad después de tanto creo haber encontrado mi lugar, no era fácil, últimamente mi corazón no andaba bien de amores y hace tiempo que no me fijaba en nadie mas que mi propio reflejo en el espejo, ni siquiera mi mente me recordaba el hecho de hacerlo, sabia que no había nadie aun, pero mis sueños, me llevaban a un extremo opuesto a todas mi sanciones vividas era como un hechizo, era atrapante y vicioso, pero con solo recordar la figura de ese hombre y su cabellos negro revueltos a la altura de unos prominentes hombros masculinos, y suponía que siempre estaba tan atento conmigo, pues él me tomaba de las manos y las entrelazaba con las mías y yo no podía verle a la cara era borroso, pero era agradable me hacia sentir muy bien en mi inconciencia y rogaba dentro de mi mente que alguien así existiese para mi…

Aun con el libro en la mano seguía mi cabeza procesando un mundo de ideas que debía desconectar si quería aprobar este semestre historia del diseño de la indumentaria, estuve horas con el ordenador portátil haciendo un trabajo para la facultad, la verdad que a las 7 de la mañana empezaba a sentir un poco de sueño, aunque los litros de café a veces solían hacer efecto. Cuando lo termine , camine al la habitación de Kusumi ella era algo eufórica a diferencia de mi, yo prefería estar mas callada y yo solía hablar solamente lo necesario, aunque sabia bien el esfuerzo que había hecho ella junto a Luciano para ayudarme a sobrepasar muchas cosas, entre ellas la muerte de nuestros padres.

-         hermana. La llame

-         hola Aiko chan, ¿cómo has dormido?. Me dijo aun mirandome. -Tienes ojeras, no has dormido mucho. Dijo seria

-         Es que me desvele. Conteste suavemente.

-         Tienes que dormir más, ya estas cansadas. Por que mejor no tomas el día eh. Me dijo sonriendo.

-         Hoy tengo un importante trabajo que dar. Le dije

-         Bueno esta bien, haré el desayuno.

-         No ya esta preparado. Le dije. – solo ven. Le dije tendiéndole la mano.

 Ella siempre amanecía de buen humor, en cambio yo tenias mis leves rayes y no siempre podía estar así. La miraba y lucia hermosa con el traje ese, la abogacía le asentaba tan bien, incluso la hacia mas madura de lo era, y solo tenia 26 años. No me di cuenta cuando fue que ella se levanto y cojio todo dejando el orden que sólo ella sabia poner en la cocina. Realmente empezaba a sentir que la imaginación, que mi mundo alterno me afectaba demasiado. Tal vez dejar la terapia no fue buena decisión.

-         Aiko, ¿por que estas así?. Pregunto indecisa

-         Yo no… le dije

-         sabes que puedes confiarme todo, yo te entenderé.

-         Hace unas noches, vengo soñando con alguien que no conozco, pero en mi sueños me siento tan bien. Dije con tranquilidad.

-         A veces parecen hechos reales, pero no lo son aiko, son solo sueños. Veras que cuando empiezes a estudiar se te olvida todo eso.

-         Ese es el problema, kusumi. Yo no quiero soñarlo pero siempre esta en mis sueños, ese hombre.

-         ¿Como es él?.

-         No le he visto el rostro, solo se que es alto y tiene un alborotado cabello de color negr, y su piel es nivea.

-         Aiko chan, estas enamorada

-         Claro que no, de quien yo estaria.

-         No lo se, siempre evades ese tema, tal vez si te diera la oportunidad, no has pensado que tu sueños reflejan eso, que quieres conocer a alguien, a quien querer y amar.

-         No se si pueda, no lo se. Conteste angustiada, el recuerdo de mi ex novio volvió a mi, no queria pensarlo, por que me dejo de ese manera tan triste.

-         Aprende a vivir el pasado como lo que en verdad es aiko, el hubiera querido que fueras feliz.

-         Kusumi, no aun, me retraso dije tomando mi bolso y dirigiendo a la puerta.- nos vemos en el campus.

-         De acuerdo, cuidate y ve tranquila. Dijo seria.

Yo sabía que ella detestaba quedarse de esa manera, pero tampoco entendia que no queria recordar a Neji sama, queria que estuviese acá conmigo pero no fue justo, por que tuvo que morir, aun recuerdo sus ojos verdes claros, y sus cabellos castaños oscuros, y su sonrisa. No podía dejarlo atrás el era mi amor, mi amigos después de 4 años siempre mantenía esa imagen lo que fue, lo que fuimos, lo extraña si, pero no volvería nunca, ya todo había cambiado. Las lagrimas cayeron por mis ojos rumbo a la salida, coloque los lentes de sol y para evitar preguntas de los tantos conocidos de mi calle, y camine, la verdad había salido muchas veces temprano, pero sobre pase el limite y supe por que Kusumi me miro de esa manera.

El campus estaba abierto como de costumbre, y por alguna razon  que desconcha yo la intranquilidad que había tenido desde que había salido de casa, me sentía mal, era seguro, pero también normal.

Los chicos iban y venia, algunos conocidos me saludaban y yo también levantaba mi mano, por que no podía borrar el gusto amargo de mi. Trate de ignorar toda la mañana mi mal humor y me senté lo mas alejada posible de la clase, cual seria la diferencia, nadie me conocía y yo solo tenia algunos pocos compañeros con los cuales solo cruzábamos el saludo, amigos no aun, era muy pronto por que solo hacia dos semanas que había empezado, por una lado me alegre cuando escogí esta carrera eran solo tres días de cursada y yo me sentía aliviada en cambio Kusumi tenis toda la semana sumándole que trabaja en un estudio junto a su novio, Luciano ya lo había nombrado, pero si que era un buen hombre se complementaban perfectamente.

El reloj mostraba que pronto se terminaría la clase, festeje internamente, era pesado historia y me recordaba lo mal que me iba en el instituto. Y había terminado por fin era mas del mediodía y me encamine a la cafetería, y pedí lo mismo de todos los días, no había casi gente. Entonces lo lleve a amplio jardín del campus y espere a Kusumi sabia que vendría, tal ves nos parecíamos en lo solitarias que podíamos llegar a ser. Suspire y me perdí otra vez en mis pensamientos, ¿Por qué? Esa banca se me hacia tan familiar, y ese lugar verde, algo me venia a la mente y no podía descifrarlo, esas manos fuerte, suaves sin sentirlas podría jurar que eran suaves como el algodón y sus pelos al viento, hermosos. Kusumi toco mi frente y me percate de que ella me estaba mirando y yo no la podía ver.

-         estas bien hermana pregunto.

-         Si solo que…

-         Ya se te perdiste en tu imaginación, tu sueñas despierta

-         Si. Dije apenada

-         Esta bien, pero quiero que pienses lo que dije esta mañana. Solo prénsalo si.

-         Claro.

-         Se que no debe ser fácil, dejar los recuerdos pero tu aun eres muy joven

-         Lo se.

-         No vas a comer nada. Me dijo mirando el plato

-         Si, ahora en un rato entro a clases.

Rápido llego la noche, y por suerte ya me encontraba en la cama tapada y mirando el techo blanco de mi habitación, que tanto los días se acortaban, que ya estaba en ese sitio, incluso

El día de trabajo pasó rápido, aunque no hacia mucho en la fotocopiadora de la esquina.

Cerré los ojos y quise olvidar todos los hechos del DIA hoy y así paso, me inunde en el silencio y el sueño otra ves arranco…

En el sueño…

-         a donde vamos

-         ven. Me dijo

-         dime a donde dije dándole vuelta, supe que une miro y yo aun estaba enojada. Me senté en el banco y calle. Solo un momento el me dio la espalda y sus cabellos corrían carrera contra el viento, mire mis rodillas, nunca cambiaba nada el no me diría nada, pero esa pensión no era de mi mente ella era igual a mi pero no era yo.

-         Aiko, sabes. Dijo acercándose a mí. Sus manos tomaron las mías con fuerza y luego se separaron para acariciarme la mejillas como si fuera una niña pequeña. –te amo tanto…

Me desperté exaltada y podía recordar ese sueño, me desvele, su vos me recordaba algo, como si ya hubiese estado allí, en ese sitio, con el. Tome mi cuaderno de la mesita de luz y guarde esos datos, me felicite mentalmente hacia cuanto tiempo que no lograba escribir un diario, hoy empezaría uno, era aun temprano , las dos de la mañana, tuve sueño, y me volvía dormir.

- Umm

- despierta ya . IEE

- Aiko, son las 9. Grito mi hermana.

- que demonios, no. Me levante y me vestí. – se me hará tarde Kusumi, me va a  matar el profesor.

Lastimosamente rogué a mi hermana que me llevase en su auto, ni modo para nadas sirvió ya era tarde y el profesor no me dejo entrar, me maldije internamente, si no me hubiera desviado escribiendo ahora estaría sin trabajos extras. No es que fuera complicado pero no tenia nada de ganas de cortar y coser esa tarde. Camine enojada, entre la multitud del campus, iba con mi propia furia, cuando mi cabeza, por Kami me dolía demasiado, acaso como había llegado al piso, ¿cuando pasò?

-         Que no ves por dios por donde caminas.

-         Ahí, gemí. ¿Que paso?

-         Te choque, es decir nos chocamos. Dijo una vos seria.

-         Lo siento, dije tratando de aguantar una ira de mandarlo al caño a ese extraño, como si ya lo hubiera visto antes.

-         Necesitas que te lleve a la enfermería, tienes rasgado el labio. Me dijo

-         Umm. No me habia dado cuenta que tan infantil podia llegar a ser, y ese chico se quedo estatico esperando mi respuesta. – lo siento, no es necesario. Dije aun en el suelo.

-         ¿Que paso?. Dijo luciano quien se acercaba a mi corriendo,

-         no es nada Lu. Dije cariñosamente. El chico se quedo mirando. Y tal vez era por que luciano actuaba mas como un padre preocupado, que como un cuñado.

-         Se conocen. Dijo el chico, mientras me daba su mano para levantarme del suelo. Ese gesto, me ruborizo.

-         Ella es la hermana de Kusumi, es Aiko-chan, Zero

-         Disculpame. Me dijo Zero mirandome y sonriendo levantente. – soy Zero un gusto conocerte.

Yo lo mire sorprendida, acaso estaba soñando, el era simplemente tan magnifico, el contorno de sus labios delicados, su piel blanca su cabello oscuros enigmático. Era perfecto.

-         Zero… yo lo siento mucho, en verdad. Dije tímida.

-         Descuida, ven dijo tomando mi mano con la suya. – vamos a la enfermería así te curan.

-         Bueno yo me voy, nos vemos luego. Te la encargo acoto Luciano.

-         Si papa. Conteste

-         Pero un padre joven y apuesto. Dijo orgulloso, riendo y se alejo.

Ambos vimos como Luciano se alejaba, y yo no podía controlar mis nervios, ese chico me estaba llevando a su antojo, el me estaba tomando mi mano, y yo me sentía tan rara y era especial ese tacto electrizante.

-         bueno, a ver. Parece que no hay nadie, por que no te sientas. Yo asentí con mi cabeza. Mis labios aun sangraban.- esto servirá. Dijo tomando unas comprensas embebidas en agua.

-         Umm. Me quejé. El me miro, entonces tomo las gasas y la mojo en alcohol

-         no. Grite suavemente.

-         Déjame, no dolerá lo prometo.

-         Si dolerá y picara.

-         Si sigues hablando no se cerrara nunca. Dijo mientras en un rápido movimiento se coloco detrás mío para sujetar mis brazos y con la otra mano ponerme la gasa. El presiono con fuerte y vio mi cara de disgusto por el espejo que tenia enfrente, mis ojos se estaban cristalizando, y yo parecía si una pequeña niña, me ardía pero tenia que aceptar que era muy sensible  al dolor. Dejo de hacer presión y mis labios ardían demasiado entonces se arrodillo y soplo contra mi labios, cerré mis ojos y sentía que todo ese ardor estaba pasando.

-         Bueno, ya estas mejor. Dijo mirándome a los ojos.

-         Si mucho mejor. Dije resentida por sus actos. – gracias

-         Estas enojada. Me pregunto.

-         No tendría por que estarlo. Le dije.

-         Si lo estas. Me dijo.

-         Zero, verdad. No es nada si, gracias. Le dije mientras el me miraba otra vez y se concentraba odiosamente en mis labios.

-         Estas sangrando otra vez, aunque menos.

-         Dame eso, no es nada si. Gracias me tengo que ir. Adiós.

-         Pero…

Fue tarde, yo me aleje corriendo de allí como si fuera mi ultima huida, y entonces me di cuenta de todo, ¿por que me habías puesto de esa manera?, ¿quien era el?, ¿por que el me recordó algo?, ¿por que? Eran muchas interrogantes,  camine largo tiempo por las calles, hacia mucho que no andaba por el vencidario y la placita de allí, me senté en un banco color cemento, y observe a los niños jugar. El paisaje se tenia de un multicolor, como deseaba ser la niña otra vez, y no la mujer que intentaba ser ahora. Mi casa había quedado solo a veinte minutos , y como había olvidado el lugar en donde crecí, el lugar donde me divertía, junto a mi viejos amigos. Por que el tiempo voló, ya aun así solo tenia el leve recuerdo de ellos, no podía sentir nada ese día y hacia unos años que no sentía nada, llegue a la conclusión de que estaba vacía de alguna forma eso sentía.

Pude perderme por otro lado en mundo alternos, y recordé a Zero, el tenia el pelo negro, y sus ojos también era de ese color. Zero se grabo en mi mente y yo quería seber por que ese chico había producido ese cambio en mí. Por que desde ese DIA, me di cuenta que tenia la leve sensación que nos conocíamos, de donde no se, en que sitio tampoco y en que tiempo menos que menos, pero Zero era alguien que yo espera conocer, lo que no sabia era que  ya lo había hecho sin darme cuenta.

Di la vuelta para volver a casa, no me quedaba otra que preparar el trabajo para mañana, pero no tenia materiales, tal encontraría algo que reciclar en el vestidor de mama, se que le hubiera gustado probarse algunas de mis creaciones. Pude ver que anochecía lentamente, y busque las llave en mi bolso, camine a dentro de casa y no había nadie, entonces fui prendiendo las luces  y me encerré en el cuarto que había sido de mis padre, abrí el vestidor, en realidad no me gustaba estar mucho allí, así que tome lo primero que pude y Salí inmediatamente. Fui al pequeño living ahí reencontraba mi costurero y la maquina de coser, cerré mis ojos y solo tenia un vestido negro y un saco del mismo color. Lo único que pude imaginar fue una faldita con encantes negro y una pequeña blusa del mismo color con demasiado encaje en su delantera, me mordí el labio, diablos volvió a sangrar, lo lamentaba de verdad por que yo tenia que ir vestida con eso puesto. Marque rápido el diseño y lo corte y cocí, así pasaron unas 4 horas, y me quede dormida en el sillón.

 

-         se debe a ver quedado trabajando. Dijo Kusumi

-         pobre Aiko. Dijo Luciano. Mientras la cargaba en brazo para llevarla a al su habitación.

-         Quien era ese chico, que estaba con ella.

-         Es Zero.

-         Aiko conocio a Zero. Dijo Kusumi

-         Bueno chocaron así se conocieron. Dijo señalando el labio de la chica.

-         Genial, sabes Zero, me parece encañador para mi hermanita.

-         Kusumi, deja que ella haga lo que quiera.

-         Luciano, será genial, no crees.

-         Umm, no quiero imaginarme a Zero un tipo tan serio, con una niña como Aiko.

-         Claro que no es una niña, es una adulta.

-         No quiero que sufra por el, no lo conoces como yo. Luciano callo y Kusumi lo miro.

 

Regresar al índiceCapítulo 2 by hoshi haruno

Capitulo 2 “las casualidades podrían no existir”

 

Sonó el despertador, eran las seis y media de la mañana, con flojera me levante y me metí en la ducha, ay había olvidado lo placentero que era dormir tan corrido, pero como habia  llegado a mi cama, quien me había traído. Ya me lo imaginaba, seguramente Luciano y Kusumi me encontraron en el sillón, Salí de la ducha envuelta en mi toalla y allí sobre el escritorio estaba la ropa que hoy debía lucir, suspire, la  tan mal no me quedaba, el negro me gustaba, y yo simplemente no parecía yo, me parecía mas a Kusumi, con un elegante traje, me puse los tacones leves, del mismo color y prepare mi bolso negro también, me maquille levemente y me peine mis cabellos castaños ondulados.

-         buen día hermana. Salude a Kusumi quien me sonrrio mientras tomaba el café.

-         Estas muy linda hoy. Dijo

-         Te parece bien esto, no tuve otra idea. Me escuse.

-         Te queda bien, has tenido una imaginación increíble, creedme que si yo la tuviera no gasataria tanto dinero en trajes.

-         Si tu lo dice, te tomo la palabra. Dijde sonriendo.

-         Te llevo hoy. Me pregunto.

-         Si vas para alla si, no quiero molestarte.

-         Vamos. Dejas las cosas alli.

 A veces podia sentir que Kusumi era mi media costilla, cerre con llaves la puerta principal, viviamos solo en un departamento que era el de nuestros padres, mi hermana era muy silenciosa cuando se lo proponia, y yo la conocia mejor que nadie y cuando actuaba de esemodo tan particular solo me daba la sensación de que queria que yo le hablara y siempre lograba su objetivo, por que no me podia mantener tan seria mientras su mirada se desviaban hacia  mi en el camino a la universidad.

- Kusumi

- si hermana que sucede. Me dijo mirando el camino.

- tu conoces a zero- kun

- es una amigo de luciano.

- en serio. Por que nunca lo habia visto.

- zero es un chico muy ocupado, y bastante molesto cuando quiere. No me llevo mal con el pero solo puedo decir que he cruzado pocas palabras, me parece un buen chico pero no lo conozco tanto como luciano.

- ah esta bien, solo por curiosidad. Chau hermana gracias por traerme.

- de nada después no vemos.

  Si pudiese conocer los motivos por el cual en mi cabeza solo estaba el, ere un dia hermoso no hacia casi nada de frio y la nubes despejaban lentamente el cielo azul, el sol iluminaba fuertemente sobre mi y el arbol en el cual estaba recostada mi espalda, la Clase transcurrio lo mas normal posible, el trabajo me salio bien para los ojos de mi molesto profesor y luego era todo lo mismo, es decir la  rutina que llevaría a cabo, me senté a esperar a Kusumi, comprendida y con hambre almorcé sin ella y me detuve en silencio contemplando el paisaje del campus, la gente que pasaba y los grupos que formaban redondeles. Y yo no podia ser como ellos, claro que en la adolescencia lo habia intentado, siempre era tan callada, me daba vergüenza hablar sino era con alguien de mi absoluta confianza, seria por eso el motivo por el cual no tenia amigo, no tenia novio, desde que Neji murio mi corazon se cerro, silenciosamente se aferro a primer y unico amor, y tambien a la soledad que habia quedado sin el. Mis ojos se cristalizaron un poco, y  tenia ganas de correr y que nadie me detuviese. Pero los recuerdos me volvian y me sentia sola, eso era yo estaba sola, mi alma se sentía de ese modo y anhelaba la compania que antes tenia. Me tire en la hierba  y inhale el olor a frescura que desprendía el pasto verde, lleno de vida. Cerre mis ojos y luego al rato pude divisar una fijura acercarse a mi, sus pantalones negro y una camisa blanca. Volvi a cerrar los ojos.

-         hola, que tal estas

-          quien . Dije aun manteniendo los ojos cerrado.

-         Soy yo, zero

-         Zero, que haces aquí. Pregunte

-         Bueno solo saber si te encuentras bien, sabes no es normal ver todos los dias a una chica que se duerme en el jardín del campus.

-         Solo fue un momento, estaba algo cansada. Que hora es

-         Son las 5 de la tarde.

-         No puede ser otra ves, me perdí su clase. Le dije fajando la mirada en mi acompañante que me veia desde arriba.

-         Puedo sentarme.

-         Si. Siéntate. Dije triste

-         Tuviste exámenes hoy. Cuestiono mirándome serio.

-         Algo así. Respondí. Veras me dormí y llegué tarde a unas de mis clases y tuve que hacer un diseño y buen es este conjunto.

-         Es muy elegante, hasta llegue a pensar que estudias abogacía, como tu hermana. Asi eue estudias diseño.

-         Si nada serio cierto

-         No dije eso, cada quien disfruta de sus gustos.

-         Yo tengo una pregunta.

-         Si dime

-         Como es nosotros no nos conociamos, si tu eres amigo de luciano.

-         Bueno, yo ya pronto me resivire, hagos cursos intensivos en esta universidad y el no cursa conmigo.

-         Claro, me di cuenta que están algo distanciados

-         Mi vida es algo aburrida y complicada. Sonrió de medio lado.

-         Cuantos años tienes.

-         Vaya que curiosa, ah solo 28. y tu

-         20. dije sonriendo. gracias por lo de ayer.

-         No fue nada , aiko quieres que te lleve a tu casa

-         Es muy amable de tu parte pero no quiero estar en casa.

-         Quieres ir a caminar un rato conmigo.

-         Bueno, estaria bien hace tiempo que no tengo nadie con quien hablar. Dije sin pensarlo.

-         Podemos intentarlo. Creo que estamos en las mismas condiciones.

-         En serio

-         Claro. Ven me dijo tomado mi mano. – debes tener mas cuidado de andar durmiendote y mas vestida asi.

-         Oh, si acaso alguien quedria…

-         Eres una chica muy linda solo ten cuidado.

- lo que me faltaba otro celoso. Me puse colorada.

-         Si lo eres.

-         Zero. Cuestione.

-         Sabias Aiko, alguien que desea conocer a una persona también vela por su seguridad

-         Entiendo, lo siento no soy muy buenas con las relaciones sociales. Dije apenada, el me miro y no dijo nada. Pero pude oír casi en un susurro que decia – vaya pero somos dos.

Que puedo decir de lo que sucedió esa tarde, camine mucho con zero a mi lado, y tumidamente hablabamos, no podia creer como nos conectabamos, con el no tenia miedo de decir nada, me senti libre después de mucho tiempo, tomamos café y el me llevo a casa ya de noche, en su auto, y me intrigaba tanto, por que al verlo mas claramente solo veia un hombre engreido y frio, fino y serio, y cuando callaba era eso, pero cuando me hablaba era todo lo contrario, era atento y amabla, sueva con sus palabras. Cuando llegamos a cas alo invite a pasar, lo que no sabia era que Kusumi y luciano estaban tan temprano. Tome las lalves de la puerta y sonriendo, la abri, zero espero que yo pasara y luego con una sonriza de medio lado paso educadamente. Fue cuando ambos Kusumi y luciano me vieron llegar junto a el. Ellos se saludaron y note algo tenso a zero y luciano rapidamente entablo una conversación. Kusumi me miraba fijo, me senti muy observada y me dirigi a la cocina.

-         comeremos pizza te gusta zero. Le pregunte

-         claro.

-         Bien vamos hermana ven conmigo. Kusumi me sigio a la cocina y ya alejada de ellos me habla.

-         Que se supone que pasa aquí. Me dijo

-         A que te refieres

-         Que hacias con zero a estas horas por alli

-         Soy mayor para estas conversaciones, aparte solo salimos a pasear

-         No puedo creerlo si se conocieron ayer

-         Tengo que esperara un mes para salir con alguien que simplemente me agrada. Le dije

-         No dije eso, es decir.

-         Es el amigo de luciano, no me iba a secuestrar o a violar no crees, por que no confias en mi

-         Si que confio tengo miedo de que algo malo te suceda, no me respondiste ni siquiera un mensaje hoy.

-         Tu me has dejado plantada hoy, y  has sido al mismo tiempo la primera que me ha dicho que salga mas, que me socialice. Dije en tono ironico

-         De acuerdo.

Kusumi me ayudo con la comida, y la noche transcurrio como siempre, pero algo mas alegre para mi gusto, aunque veia a mi hermana observando cada detalle de zero, y a luciano algo mas tenso con la presencia de su amigo. Sonrrie varias veces, y me habia dado cuenta que hacia mucho tiempo que no me ansaba tanto solamente pr disfrutar un poco de esta vida. Zero me agradaba, aunque note que su arrogancia molestaba a mi hermana y a su novio, aunque luciano en cierto modo reia con el, pues eran amigos desde la infancia aunque hubos varios momentos turbios o perdidos entre ellos, conservaban recuerdo, que de hecho aunque vergonzosos si lo ois de la boca de luciano. Se habia hecho tarde, y ya eran la una de la madrugada, acompañe a Zero a la puerta .

-         has sido un placer. Dije sonriendo

-         no es nada, gracias ti, hacia tiempo que no me sentia asi.

-         Tampoco es nada puedes venir cuando quieras.

-         Aiko, hasta mañana. Susurro y me dio un beso en la megilla.

-         Bueno. Dije respondiendo de la misma manera. Cuidate

-         Adios buenas noches.

Fueron las últimas palabras que cruzamos ese noche, estaba muerta de cansancio y por primera ves también logre dormirme sin rodeo, sin preocupaciones, pues mañana no tenia clases.

En mis sueños podia ver el hermoso paisaje de una montaña, y una mujer joven con sus cabellos oscuros. Sentaba mirando el horizonte, camine , y vi que su ropa eran antigua me recordaba en cierta parte a mi abuela, ella era japonesa y solia mostrarme esa clase de vestimentas. Me acerque cuidadosamente y aunque el cielo estaba brillante, esa chica escondia su rostro entre sus piernas, segui caminando y justo di con ella la tome por los hombro y cuando pude ver su rostro, me que estatica, y me desperte.

Esa chica que lloraba era yo, aunque algo diferente a mi, su cabellos largo y un poco mas oscuros, su kimono rojo vino y sus pequeñas sandalias de base de madera, me dio a entender, que era un clase de antepasado mio. Me levante y para mi suerte el sueño transcurrio muy largo, entonces me percate que eran las diez de la mañana, y en la mesa solo habia una nota de que decia “Heiwa ya comio”. Heiwa era mi mascota, era una gata de color negro y sus ojos eran amarillos, me encataba su compania y hacia unos dos años que la habia adoptado, sin embargo no podía creer lo prejuiciosa que podia ser la genta abandonar a un pobre animalito por su color, heiwa, significa paz y ella habia sido la mia en mucho tiempo.

Me di cuenta que dormia placenteramente sobre el moisés,y encamine al living, donde encendí el ordenador y enseguida y curiosa por mi sueños, comenze a averiguar sobre ellos, los sueños eran manifestaciones de la inconciencia, eran como un deja vu. Un sin fin de significados para ellos en google. Y no me habia dado cuenta de cómo voló el tiempo y se habían hecho mas del medio dia, fue entonces cuando vi que en la heladera no había nada, me vesti y Salí a comprar.

 

……………………………………………………………………………………………..

 

En otro lado se encontraba luciano y Kusumi hablando.

-         luciano por que no dices nada de el.

-         Que quieres saber,

-         Quien es zero,

-         Ya sabes quien es, por que me preguntas tanto por el sera que aiko

-         No, quiero sabes con que clase de persona mi hermana fomenta una clase de amistad. Dijo enojada

-         Ya son amigos, tan rapido, oh hablare con el en algun momento lo hare.

-         No lo haga , por que no me dices que sucede entre ustedes, por que te vi anoche

-         Que fue lo vistes.

-         No te via ti, vi alguna parte tuya que yo no conocia, dime por favor quien es zero.

-         Escucha Kusumi san, no me corresponde a mi decirte uquien pero si quieres puede averiguar, zero es alguien muy popular, no solo aquí, sino en todo el mundo.

-         Quiero escucharlo de tus labios. Dime algo quiero saber si es conveniente que aiko

-         Mi amor, aiko ya no es una niña a quien decides con quien personas debe relacionarse, si se cruzaron fue por algo, al igual que si se conocieron, odio hablarte asi,

-         Lo se, pero la idea de que se conocieran me agradaba pero… Todos los regalos y muestras gratis, promociones, productos gratis, cupones descuento, sorteos, concursos, ofertas España del 2022 Muestras gratis y regalos

-         Pero crei que aca el loco era yo.

-         No, es que viendo a tu amigo, algo me dice que no esta bien. Pero tu no me lo dices.

-         No puedo hacerlo, hay secretos que uno jura llevarselo a la

-         Tumba. Finalizo Kusumi.

-         El no es mala persona, creeme. Lo conozco

Kusumi vio como su novio se acerco a ella para depositarle un beso e irse, se quedo pensativa y por que algo no cuadraba en todo ese rollo, por que ahora sentia una angustia en su interior. Algo no estaba bien, lo sabia y viendo los ojos negros de zero anoche lo confirmaba, eran triste y apagados, pero juraba que cunado dedicaba una mirada a su hermana sus ojos brillaban viendola, no creia que fuese un perverso no, pero algo ocultaba.

…………………………………………………………………………………………..

 

Era jueves, y caminando hacia el supermecado aiko, miro el cielo, estaba algo gris pronto una tormenta se acercaria, tomo el celular en su manos, y vien el mensaje de su hermana “ aiko chan, hoy a la noche tenemos que hablar, no salgas”, aiko fruncio el seño y le contetso “ mama, hoy no se que hare, tal ves salga por la tarde”. Otra vez el pequeño aparato vibro “ no me tomes el pelo, no tengo edad de ser tu madre, pero hermanita, necesito que hablemos, aparte hoy llovera”, ella volvio a contestra “ de acuerdo pero, no se si estare en casa esta noche, besos”. Aiko no podia imaginar la cara de rabieta que tendria su hermana, a veces jugaban de ese modo, entro por la puerta y tomo el carrito, aver que ponia hoy para comer, cuando sentio finalizar, las comprasse distrajo a causa de la gente que habia haciendo la cola para pagar y sin darse cuenta un ruido metatalico la hizo retroceder. No podia ser tan despistada no podia ser, que demonios tenia en la cabeza.

-         yo lo siento. Dijo apenada. Pero cuando levanto la mirada vi a la ultima persona que penso ver alli.

-         Hola. Despistada como siempre.

-         Tu aquí,

-         Bueno es un mercado.

-         Insisto tu aquí, no tienes trabajo o clases hoy.

-         No yo, solo rindo en unos meses y termino los estudios. por que te sorprendes tanto

-         Tu das esas apariencia sabes, pero me alegro que pronto promociones todo. Le dijo

-         Gracia. Y tu que haces por aquí. Dijo riendo

-         Lo obvio comprando alimento. Dijo apenada. -A ver que locura me invento.

-         No sabes cocinar, vaya mujer.

-         Uh no se, tampoco es la muerte.

-         Quieres comer conmigo

-         Bueno nose. Crees que es coveniente

-         ¿Hay mucho que pensar? Le pregunto serio

-         Zero hace dos dias que te conozco, no te parezco una extraña

-         No lo eres, eres la cuñada de un amigo mio.

-         Yo soy un extraño para ti. Pero todos somos extraños algunas ves

-         Eso creo

-         Entonces que dices eh.

-         ¿Vives lejos de aquí?

-         No, solo a unas cuadras, muchas preguntas.

-         Bueno, esta bien pero antes debo dejar las compras en casa, y alimenta a Heiwa

-         Heiwa

-         Oh es mi hija. Zero la miro por un momento y no pudo entender, esa chica tenia una hija tan joven, y por que no la habia visto la noche anterior.

-         Tu hija. No me lo has dicho esa parte.

-         Es mi mascota Zero, mi gata. Sonrió a verlo mas aliviado

-         Ah mi cabeza creo muchas cosas con esa frases.

-         No te preocupe todos piensan eso, vaya me vere siendo una madre algun.

-         Yo creo que si. Es parte de la vida. Contesto el.

-         Hay gente que nunca se casa zero, no es algo que todos deseen.

-         Tienes razon, pero aun así. Todos alguna vez de niños lo pensamos, yo sueño con ser alguien, no solo profesionalmente, sino alguien también para otras personas como mis futuros hijos, alguien que tengan de ejemplo. Entiendes

-         Claro. Es tu turno pasa tus cosas. Le dijo la chica señalando la caja.

-         Tu turno. Dijo el al pagar sus pocas mercancías.

-         Bien. Ya esta dijo saliendo del mercado, junto a Zero.

Ella sigio riendo con los comentarios que aquel chico hacia, y ambos. Se miraron otra ves y el silencio reino por unos instante, cuando el le hizo seña de que subiera a su flamante BMW color negro, parecía asentarle perfecto ese color,  tomaría una nota mentalmente para el dia de su cumpleaños. Siguió el silencio mientras el conducía y ella miraba la por la ventanilla polarizada, se percato de que había llegado a su edificio cuando el suavemente poso una mano sobre su hombro izquierdo y ella salio de su trance.

-         llegamos. Le dijo

-         ah si, bien vamos ven conmigo.

-         Por supuesto.

El la sigio en el silencio que reinaba netre ambos a su departamento, ella era una chica sensilla estaba  simple vista, y muy linda tambien tenia el pelo oscuro y sus ojos levemente rasgados, tal ves eso de ser descendientes de japoneses lo atraia. Sus ojso tenia un color tan vivaz de color marrón oscuros, pero a la luz podia ver como esa hermosas orbes brillaban y le producían como un embrujo en su pecho. ¿se había enamorado? Aun no lo sabia, pero un hombre tan serio y responsable como el, a veces no incluia en su vocabulario la palabra amor, si había salidos con chicas, y eran de su mismo entorno social, pero aiko tenia algo que las otras no tenia, su carisma sincera y su dulcura escondidas en un manto de tristeza que adornaban su hermosos rostro, era hermosa arreglada, desarreglada, en todo sentido sentia que era linda por sobre manera, y era joven unos años mas joven que el. Que lo llevo a sentir eso, ni el lo sabia, solo sabia que a su lado dejaba de ser el hombre que todos conocian, para pasara ser alegre, y en cierta parte dulce, solo con ella.

-         pasa. Dijo ella sonriendo levemente.

-         Si. Dejare tus bolsas en la cocina. El encamino en la cocina era pequeña, pero podia imaginar que en esa casa habia habido una calidez de amor familia, que en la de el no hubo.

-         Bueno guardo esto y nos vamos. Crees que deba cambiarme. Le pregunto ella. Y el que podia decir, no se veia mal, aunque esa forma de vestir que poseia era completamente nueva para el, sus botas negras y su poleron negro junto con las calzas floreadas estampada tambien en una tela oscura, era raro, pero esa era aiko.

-         Te ayudo. No hace falta que te cambien solo vamos a mi casa, es decir vivo en un departamento.

-         ¿Vives solo?

-         Si hace tiempo ya, soy soltero.

-         Ah.

-         Bien es todo no

-         Si, chau Heiwa.

El la miro un rato mientras se despedía de su pequeña gata, parecía raro y lo era para el, pero se acerco al el y le sonrió dándole a entender que ya todo estaba en orden para ir.

Y cuando se dio cuenta ya le estaba abriendo la puerta de su auto y no podía por alguna razón soltar su pequeña mano, ella se puso roja y el lo observo. También sonrió por esa actitud al parecer también tenia eso que la hacia irresistible antes sus ojos.

 

Regresar al índiceCapítulo 3 by hoshi harunoCapitulo 3 conociendote





Ver la imagen de la ventana no era un hobby que solia hacer para distraerme cuando subia a los autos de otras personas, pero al sentir el roce de su mano con la mia era algo que habia olvidado esa sensación de estremecerme con el, y la vergüenza a su vez, por lo que entonces preferi mira el paisaje, y estabamos solo a unas tantas cuadras de la mia, peor jamas habia pasado por esas calles en mucho tiempo, tal por que no prestaba la atención debida cuando Kusumi conducia, o por que yo simplente no conducia. No tardo mucho en entrar al estacionamiento del su edificio, y estab algo solitario, aunque ese sitio toso aquellos autos eran importado, me abrio la puerta y tomo unas de mi manos, de nuevo, lo mire queriendo codificar su accionar pero en sus ojos solo vie un brillo, o eso me parecio ver, por que tuve la certidumbre de que eran tal vez el brillos de los mios sobre los ojos profundos de el. Rápido me guio a un elevador que quedaba justo en el vértice del aquel estacionamiento. Ambos subimos y el silencio entre los dos me incomodo, y aun los nervios de tener su mano apretando la mia, ni bruscamente ni subvente solo haciendo contacto. Me habia quedado estatica y habia dejado que el me guiase a su antojo.

- no son muchos pisos, creo que dijo viendo que ella estaba inquieta

- no es nada

- vamos dimelo. me exigió

- dijistes que no eran muchos piso

- solo es el 14. dijo como si nada, yo estaba acostumbrada solo al piso 5 y suspirar antes de meterme en el elevador.

- El 14. me agustie de sobremanera

- Que sucede

- Podemos subir escaleras por favor. Roge

- No por que no podemos parar este no deja justo dentro del apartamento.

- No. Quiero salir de aquí. Me quedare sin oxigeno.

- Tranquila por que no me habias dicho. Dijo el

- Por que no sabia que vivias en un piso tan alto, yo

- Ven cierra los ojos y trata de pensar en otras cosa. Dijo mientras me abrazaba y ese abrazo ahogo todo en mi.

- No me dejes sola. Le dije inconscientemente.

- No lo hare.

Me refugie en su pecho y jamas me habia sentido tan segura como lo sentia estando a su lado, olvide el tiempo en su abrazo y olvide el dolor que hacia varios dias habia vuelto con aquella conversación de Kusumi. Su fragancia no podia descibrar pero su aliento a mentol me estaban embrujando de una manera adictiva. ¿Por qué olias tambien? Por que no podia despegarme de su cuerpo, podia jurar que tenia un hermoso y escultura cuerpo debajo de ese abrigo negro. En que estaba pensando, todo se borro cuando escuche su vos.

- Llegamos.

- Por fin. Gracias. Suspiré

- Tendrías que haberme avisado. Dijo mientras sacaba sus llaves de su bolsillo

- Descuida estoy bien. Dije ya calmada

- Por un momento pensé que morirías abrazándome.

- No seria tan malo. Dije sin pensarlo

- Es cierto, somos dos extraños intentando conocerse. Pasa por favor y sientete como en tu casa.

Me habia quedado maravillada, su casa era tan como decirlo tan altamente fina, delicada y por sobre todo ello. Era muy adquisitivamente costosa. Como era que el tenia ese tipo de lujos, mi cabeza medito.

- no podria tu casa es

- lujosa, lo se.

- ¿Quién eres Zero? Por fin de mis labios salio eso, y fue lo único que quería saber de el. El contorno se su rostro se volvió algo mas serio que de costumbre y camine con el a la cocina, era grande. La mesa estaba puesta, y lo que mas me llamo de todo eso fue la decoración, era oriental.

- Toma prueba esto. Dijo poniendo un trozo de sushi en mi boca.

- Es rico.

- Sientate. Te lo responderé todo, cuando terminemos de comer.

- Esta bien.

La comida fue silenciosa, supe que el estaba algo preocupado como queriendo decirme algo.

- aiko

- dime quien eres

- soy zero akiran, pero lo mas importante de todo esto es soy el unico heredero de mi empresa familiar, soy millonario, mis padres contruyeron la empresa akira, seguro que la conoces es una multinacional muy famosa.

- Lo conozco, asi que tú eres el dueño de eso. Dije asombrada.

- Por un momento senti miedo.

- Zero, se que no es habitual preguntar esto pero, que tipo de amistad llevas con luciano

- Luciano y yo somo viejos amigos si, pero el tiempo tambien nos separo, yo elije irme de aquí junto con mi familia a los 14 años, aunque asi nosotros nos comunicabamos algo seguido, lo ves en mis soy japones, mi lugar siempre fue estar en japon con mi familia no aquí.

- Entiendo.

- Volvia hace unos dos años a América, para terminar mi carrera aquí, y lo encontre a luciano, pero nuestra amistad o relación es algo rara, yo no soy hombre de muchos amigos. Supe que salía con tu hermana y simplemente los salude un par de veces.

- Quiero probar eso. Dije señalando el sake.

- No es adecuado que lo hagas. Los has tomado ya.

- Tal vez en alguna ocasión. Dije sonriéndole

- Sabes lo necesario de mi, y ahora dime tu quien eres aiko chan.

- Pero si tu sabes quien soy, no hay mucho de que hablar. Dije

- Eres americana no es cierto.

- En parte, yo naci aquí, pero mis padres eran japoneses vera por que aparento ser una tambien. Tengo una abuela, se llama Sora y vive en japon.

- Sabes lo que significa tu nombre aiko

- Niña del amor o niña de amor, increíble verdad

- Es un lindo nombre. El acoto

- El problema es q no hay amor en mi.

- Deja eso ya. Dijo sacándome la botella.

- Te has enamorado alguna vez.

- Eso es complicado, creo que en realidad no he amado a nadie lo he dejado de lado. Tu que me dices

- Una vez. Sentencie. Pero eso ya acabo.

- Te sientes bien.

- Si solo tengo algo de sueño. Me presta tu lujosa cama un rato.

- Claro niña. Ven por aquí.

- Gracias zero empiezo a creer que las casualidades no existen.

En ese momento ella se desvaneció, y solo había un motivo el sake. El tomo su ligero cuerpo y la llevo a la cama.

Zero camino a su living de su casa y sentó, miro el ventana, el cielo estaba gris, unos minutos mas tarde, la lluvia comenzó. y medito en silencio ¿en que lió se metió? Si su amigo supiera que estaba con Aiko y encima ella había bebido en su casa, lo mataria sin pensarlo, se dio cuenta de ello en el momento que hablaban por teléfono, Luciano cuidaba a esa chica como si fuera su pequeña hermana. Como le hacia falta a el su hermano mayor, siempre lo recordaría aun cuando no lo pudiese ver mas que sus fotografias y los recuerdo que guardaba en su memoria de Khan. Que podia decir de sus padres, solo habia una familia armada para los negocios, ellos vivian para sus actividades y nunca le prestaba la suficiente atención, incluso solian exigirles mas de los que podian dar. En ese intante se dio cuanta aun siendo un niño que el dinero no llenaria ni un poco el vacio de su corazon, zero acomodo sus piernas y tomo el vaso de la mesa derecha y bebio sake.

Las pequeña y algunas nubes grises seguian rondando el cielo, y en el instante en cual zero cayo rendido de cansancion en el sofa, Aiko se levanto extrañadamente mareada de la cama, puso sus pies sobre el suelo y se dio cuenta que estaban desnudos, sintio la suavidad del piso de porcelanatos negro y a su vez la calidez de las sabanas de seda azul marino, se preguntaba a mil veces que habia pasado, pero pronto el recuerdo de la conversación y la botella de sake le vino a la cabeza, en verdad se sentia muy mal , nunca habia sentido tremendo dolor de cabeza y tan agotada. Quizá intentó levantarse pero se dio cuenta de que era inútil y cayo rendida en la cama y sus ojos otras vez lentamente se cerraron, se volvió a sumergir en el sueño.

La sacudió un poco casi sin fuerza pero se daba cuenta que lo por sudada que se veia estaba teniendo un mal sueño. La volvio a llamar pero nada, acaricio sus mejillas al sabes que ella estaba llorando atormentada en sus sueños y se quedo a su lado esperando que ella despertara.

- aiko chan me escuchas

- neji. Repitio ella. No te vayas no

- aiko. Dijo acariciandola. Despierta, ella abrio sus ojos y en verdad sus parpados le pesaban de sobre manera, por que se sentia de ese modo. zero que paso. Le pregunto al chico

- bueno creo que estabs teniendo un mal sueño. Estabas llorando.

- No te preocupes, ya ni siquiera recuerdo

- aiko no se pero deberias llamar a tu hermana tu telefono no ha parado de sonar desde hace media hora. Otras vez ese aparato sono hola , estoy bien solo estoy cerca no te preocupes, después hablaremos. Chau

- Es tarde. Le dijo cuando termino el llamado.

- Que hora es

- Masomenos las 3 de la madrugada y cae un llovizna fea

- Tienes que llevarme a casa, puedes.

- Bueno, pero esperemos que pare un poco, si

- Claro.

Por que solia mirarme de esa manera.

-pasa algo

- me preguntaba si podría dormir en mi propia y lujosa cama

- claro es tuya. Respondí sin rodeos

-buenas noche

- buenas zero kun.

La noche paso asi y al otro dia la llegada de casa era algo que nuca hubiera querido resignarme, pero Kusumi sama era algo desesperante, sus preguntas y sus enojos, me daba la sensación de que nunca nos poníamos de acuerdo en algo últimamente. Zero habia sido muy caballeroso al compañarme a casa, pero creo que la cara de mi hermana al verlo en la puerta y sus frias palabras, lo alejaron de la situación, igualmente habiamos quedado en vernos otro dia. Lo salude y entre suspirando, por que tenia que ser asi, era una adulta y no tenia que pedirle permiso de que hacer. Esas eran actitudes que me hacia pensar en mudarme.

- Kusumi

- Te has quedado con el

- No es lo que piensas, lo sabes solo me quede dormida y fue imposible venir con la tormenta

- Aiko, puede hacer lo que quieras pero estas segura que con el, ni lo conozces

- Pues quiero conocerlo a el,

- No quiero juzgar a nadie pero hay algo que de el no me cuadra.

- Hermana por favor, has hecho de una miga un pan entero.

- Quiero tu bienestar, me preocupo por ti, lo sabes

- Déjame vivir

Fue la ultimas palabras que dije ante de irme a mi cuarto y encerrarme, la cara que ella traía era de poco amigos, siempre me torturaba con la idea de que debía conocer a alguien y ahora que lo tenia resulta que no le agradaba.Regresar al índiceCapítulo 4 by hoshi harunoCapitulo 4 sentimientos nuevos y culpa



Ya casi caía el sol de la tarde, yo estaba en la plaza de la vuelta de casa, mirando a los niños ir y venir, despidiéndome sin decirlo del invierno, el viento me golpeo el rostro y por un momento sentí mi cuerpo helar, estaba ahí, respirando el aire puro y mi cabeza estaba ocupada de un sentimiento que me oprimia el pecho con solo recordarlo. Me di cuenta hace un para de semana que al mirar el almanaque tan solo faltaba una semana de su aniversario, era una ocasión que hace un tiempo atrás jamas habia olvidado, pero esta vez lo hice, y quize acordarme de algunos momentos felices junto a neji sam, pero ya me quedaban algunos que deseaba recordar pero eran extremadamente pocos. No habia pensado nunca que el amor de la infancia y la adolescencia se desvanecería con los años, y yo hundida en algun vacio existencial que aun no lograba entender, pero todo eso cambio el dia que conocia a Zero kun, el vagaba lentamente en mi todo el tiempo, y no me preocupaba, por que generaba en mi un lindo y viejo sentimiento, con el podía cruzar el caminos mas oscuro y de su mano seguramente no tendria miedos, mis miedos se iban, creo que habia desarrollado un vinvulo muy fuerte como amigos hace 3 meses atrás. ¿y neji? Donde habian quedado mi adorable neji, eso me ponia triste y no al mismo tiempo, estaba ahogándome en un mar de emociones que no podia controlar.

Tampoco pude creer como el tiempo volaba a mi alrededor y cuándo menos lo pensé el día, ese dia llego.

Acá en América los japoneses no suelen seguir sus costumbres, la familia de neji al igual que la mía son japoneses, su madre hace unos años que dejo de ir al verlo, una vez me dijo que ella ya no quería ir a aquel sitio, que su hijo vivia en su corazon, esa vez tambien llore a mares por que Neji era y fue el mejor de mis amigos y el unico de mis amores. Yo mas que nadie supe lo difícil que era dejar de amarlo, no aceptar que ya no lo podia ver y que jamas podría tomar sus manos y besar sus labios. Yo tenia mis propias creencias y me agrada llevar cada año su plato preferido al cementerio y una rosas de color salmon a su tumba y me siento, y pienso que el esta a mi lado y me escucha, lloro largos minutos en los cuales siento no tener oxígenos, pero esta vez no fue asi. Cuando limpie su tumba hablaba y también mi corazón se sintio por primera vez en mucho tiempo que logro desprenderse de ese dolor dije tu me has dado mucho en esta vida, no podria perdir mas, tu amor, tu amistad tu vida, y ahora me doy cuenta de cuanto te ame, y lo duro que fue dejarte ir, no podría decirte con palabras, neji, se que algún día nos veremos y charlaremos como antes, se que leerás filosofia en verano, y me harás reir como nunca, no quiero olvidarte, lo sabes verdad, no lo hare nunca siempre te recordare esas fueron mis ultimas palabras, y me fui. Kusumi no me acompaños esa vez, pero yo camine triste por entender lo que sucedia, mi telefono movil sono un par de veces, no pude contestar, volvio a sonar y me percate de quien llamba era zero, torpemente lo atendi, borrando de mi vos esa tristeza que me inundaba en ese momento

- zero kun, como estas

- bien, y tu me preguntaba si querias

- si quiero. Dije sin pensarlo

- aun no lo he dicho. Dijo riendo

- dime que quieres ir al cine conmigo

- buen en verdad queria proponerte algo, pero me gustaria ir al cine esta noche que dice.

- Si genial.

- En donde te encuentras fui a tu casa y no estabas.

- Estoy en el cementerio

- ¿Cementerio?

- ¿Puedes venirme a buscar?

- Si en 15 minutos de acuerdo,

- Gracias

- Sabes que no es nada por eso somos amigos

- Si amigos. Adios te esperare en la entrada

- Ok.

Amigos, éramos amigos, y por cierto no llevábamos muy bien, yo no queria ser su amiga, pero tampoco era el prototipo de mujer que le gustaria a zero, si algo habia aprendido a su lado era raramente disfrutar de los lujos, aunque era algo obvio que no encagaba bien, yo era muy sencilla al lado de el, el siempre lucia extrañadamente muy bien, sexy y moderno, sus trajes siempre eran negros y sus camisas vayas camisas hermosas de sarkani, elegante, me encantaba como lucia con el blanco y el negro o todo blanco, podria haber sido modelo fácilmente, las fracciones de su rostro me hacia sufrir por que era tan delicado, sus labios finos apena de un color suave, su piel extremadamente nívea. Podria adorarlo por siempre, lo sabia. Llegue a la porteria y su BMW me estaba esperando, sus vidrios polarizados no me dejaban ver su rostro, yo me tome mi tiempo y camine despacio hacia el. El se levanto del coche antes de que llegase y me saludo, y me abrio la puerta, definitivamente adoraba esos detalles, quize sonreir pero no me salía nada, tal era por que sabia lo que estaba perdiendo y lo que estaba ganado al mismo tiempo. Aunque dudaba que lo que perdia fuera su culpa, en fin era muy temprano aun y el dia hermoso sin duda el cielo despejado y el calido sol habia vuelto después de varias lluvias. Zero como siempre me invito a su casa a comer, yo acepte gustosa total ahora ya podia quedarme a vivir en su casa, Kusumi ya no le molestaba tanto que lo viera seguido, creo que conocer su verdaderas identidad, es decir la de empresario multinacional, le habian abierto los ojos, aunque podia tenes la sensación de que habia cosas que aun no le cerraban del todo, zero por su parte fue discreto, no estaba acostumbrado a hablar mucho y cuando lo hacia realmente lograba sorprender a kusumi.

- no has comido casi nada

- esta rico como siempre. Dije dando vuelta al tenedor

- que hacias en el cementerio.

- Visitaba a un ser querido, hoy es su aniversario.

- Es el aniversario ¿de tus padres?

- No mis padres no estan aquí, ellos estan en japon.

- Algún tio o tia

- Quieres saber a quien

- Si

- El se llamaba Neji sam. Dije seria

- Lo siento no debi,

- El era mi novio

- Lo siento

- Zero deja de decir lo siento, si

- Estas tristes por el

- Fue difícil, pero logre aceptarlo con el tiempo

- Fue hace mucho

- Conocia a neji a los 3 años, nuestras familias era muy unidas, pero crecimos y nos dimos cuenta tarde en la preparatoria que nos habiamos enamorado desde niños.

- La muerte es difícil de aceptar, mas cuando hay lazos fuertes de romper.

- Si, fue difícil, aunque fue injusto, el no merecia morir. El permanecio en silencio y yo me acomode, en la sala. No pense hacerlo nunca con otra persona pero algo me decia que con el podría - éramos jóvenes zero y soliamos escaparnos juntos, sonrei por ello, a los 15 años no tomas precaución de todo, solo disfrutas y te siente poderoso rebelde, y sientes que el amor mueve todo, y asi lo era, movia todo, llegue a hacer locuras por el, y asi fueron dos años. Cumplimos 17 y tomamos responsabilidades como adultos, o sea habiamos crecido juntos como amigo y como novios que éramos, fue una tarde en la cual saliamos del centro de la ciudad, habiamos hecho unas compras y nos asaltaron, yo no sufri ni un razguño, pero neji estaba herido en el abdomen con un cuchillo, la ambulancia tardo mucho, neji no reaccionaba, estab tan blanco y lo tenias en mis brazo, y me di cuenta tarde, que el habia muerto no podia dejarlo ir, no queria que me dejase sola, no hubo nada que yo pudiese haber hecho. El murio en mis brazos y yo pense en ese momento que deseaba morir tambien. Dije mientras mis ojos se llenaban de lagrimas. Zero me abrazo y senti morir por eso, llore como nunca y eso que no sabia toda la historia.

- No llores mas, por favor. Dijo el viendo como esa chica le partia el alma.

El la guio hasta el sofa y la acamodo en sus brazo, su cuerpo se relajo, después de varios minuto, ella habia sufrido mucho, y el sabia de esos dolores, pero no tenia idea de que hacer para que verla feliz, en ese tiempo se habia acostumbrado al verla sonreir, hasta parecia una niña pequeña, cuando estaba alegre y todo eso lo etsban volviendo loco, por que sentia algo especial, algo que el no entendia, pero no podia decirselo hasta no comprenderlo del todo, no la queria lastimar.

- ya estas mejor. Dijo cuando sintio que sus musculos se relajaban.

- Si mejor.

- Aiko, yo queria proponerte algo

- De que se trata. Dijo intrigada con sus ojos ya cansados

- Me ire una semana a Japón tengo negocios que tratar, y me preguntaba si queria ir conmigo, ya sabes, no quiero estar solo alli, y disfrutaria tu compania.

- Yo, no lo se, cuanto tiempo tengo que pensarlo

- Sera dentro una semana mas, tienes tiempo, y luego me dice

- No se que dira Kusumi

- Tu puedes tomar esa decisión sola eso creo

- si, pero ella ha sido mi madre y padre, no puedo dejarla sola

- No estara sola, esta luciano

- Es cierto pero si se enoja

- No te parece que es hora de hacer lo que sientas, quieres ir

- Si quiero, pero

- Nada de peros, ya esta decidido

- Zero kun, me encantaria ir contigo.



¿Qué debia hacer? Estaba bien seguir mis instintos, dejarme simplemente llevar por mis sentimientos, mi corazón latió fuertemente y me mantuve viendolo a los ojos, no me cansaría jamás de verlo, era algo enigmatico pero nunca podia evitar sentirme tan debil a su lado.

Mire mi muñeca y eran las 2 de la tarde, aun estaba a su lado en el sofa, mis ojos se tornaron de repente agobiados por las lagrimas y me incline para apollar mi cabeza en sus piernas, no podía evitarlos, ese aroma tan propio de el me embriagaba y así me logre quedar dormida.



En el sueño yo caminaba con un semblante triste por unas calles de tierra, parecia una enorme estancia, estaba en otra poca diferente a la que habia soñado anteriormente, del fondo se veia una granja, mis cabellos, en esta ocacion era extremadamente liso, y me llegaban a los hombros, de repente alguien me giro y quede muda al verlo, la persona quien tenia enfrente era alguien a quien no deseba ver por el rechazo que me provoco al distinguir su rostro , yo no lo soportaba, sacudi mis ropas antiguas y poco finas y me aleje de el, el chico corrio y me volvio a tomar del brazo con brusquedad.

- que quiere señor. Dijo seria

- por que me evades. Que te he hecho

- por que no le pregunta eso a su padre claro el monarca, un pequeño detalle que olvido decir.

- Como lo sabes. Quien te dijo que el

- Golpe bajo ¿no? su mentira, aun asi hay algo peor, como dejarnos sin trabajo

- eso no puede ser

- vendió nuestra parcela.

- Espera aiko

- por que no me deja en paz, no basta con su ser su esclava, se divirtió jugando conmigo.

- No fue un juego yo

- No quiero escucharlo mas, lo odio.

- tu no me odias, es todo lo contrario, lo sabes, arreglare ese problema

- no quiero nada de usted, déjeme

- aiko ven aquí. Grito mientras veia como esa pequeña mujer corria.

- No alejese.

fin del sueño



- noooooooooo.

Me desperte exaltada por que tenia esas clases de sueños, eleve la mirada y me encontre con el rostro de Zero, me veia algo desconcertado

- te encuentras bien. Me pregunto

- si, solo que tuve un sueño raro.

- ¿que soñastes? Se puede saber. Pregunto intrigado el joven.

- veras es algo complicado, yo

- no me lo dijas si no quieres

- te parecera una estupidez, pero soñé contigo

- oh tan feo fue por como gritaba

- no entiendo por que sueño como si ya hubiera vivido algo contigo, como si ya te hubiera conocido en algun otro lado.

- Aiko, crees en la reencarnación

- Yo no lo se.

- Es algo básico en nuestra cultura, pero como tu no has crecido en japon

- Te ha pasado eso a ti

- Alguna veces si

- Has soñado conmigo

- No podia ver su rostro, pero luego cambio, el dia en que te conoci vi que ella era muy parecida a ti.

- Ella que es en tu sueño. Pregunte con vergüenza, el se acomodo el cabello

- Es es como decirlo

- Dilo

- Como mi amor eterno sonó muy cursi, pero ella es atrapante alguien a quien no dejo de amar nunca.

- Vaya dices que soy atrapante, me paso lo mismo. Confese y sentia el ardor de mis mejillas al decirlo

- ¿Tu sueñas conmigo de esa manera?. Me pregunto

- Bueno en verdad sueño con alguien muy parecido a ti, y aunque lo niegue me encanta

- Es verdad soy muy atractivo, no lo has notado. Dijo en chiste

- Mejor ire a dormir, presumido

- Ve al cuarto, dejame descansar mis piernas. Dijo riendo

- Ohh por kami, lo siento mucho zero kun

- Descuida, solo ve y descansa.







Camine a la habitación, ese sueño realmente era algo perturbador, hacia semanas que no soñaba nada, pero ¿tendría alguna señal ese sueño?, me sente en la cama y antes corri las cortinas, me recosté y habia sido una mañana extremadamente pesada, cerre mis ojos y me volvi a quedar dormida



En el sueño..

- a donde vas. Volvio a gritar

- dejeme ya, por favor

- por que no me escuchas. Le dijo mientras se acercaba a ella.- desde hoy vendras a trabajar a mi casa

- no quiero ir

- no estas en condiciones de reclamar nada, yo me encargare de que no le falte nada a tu madre.

- No le creo, dejeme ir,

- Te quiero a ti malcriada. Su rostro cambio cuando la chica le dio una bofetada.- como te has atrevido

- Soy capaz de volverloNuestras vidas juntos by hoshi haruno

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