Mi aventura Pokemon by Aita_11

Fanfics en Español El sitio de referencia de los fanfics en español, con miles de fanfics gratis y en español

  Mi aventura Pokemon by Aita_11
Summary:

Ania, una joven de 15 años del pueblo Hojaverde , inicia su primera aventura pokémon por la Región de Sinnoh. Todo comienza con un ataque de dos Starlys y teniendo que usar un Piplup que no es suyo, pero que al final acaba siéndolo. 

En ese momento decide ser una gran entrenadora pokémon y pone rumbo a su viaje, donde por el camino conocerá a un solitario chico de otra región.

 

(Modificado un poco)



Categories: ANIME/MANGA, VIDEOJUEGOS, POKEMON Characters: Ninguno

Generos: Ninguno

Advertencias: Spoilers

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 14 Completed: No Word count: 12248 Read: 2056 Published: 16/06/2013 Updated: 23/08/2013
Summary:

Ania, una joven de 15 años del pueblo Hojaverde , inicia su primera aventura pokémon por la Región de Sinnoh. Todo comienza con un ataque de dos Starlys y teniendo que usar un Piplup que no es suyo, pero que al final acaba siéndolo. 

En ese momento decide ser una gran entrenadora pokémon y pone rumbo a su viaje, donde por el camino conocerá a un solitario chico de otra región.

 

(Modificado un poco)



Categories: ANIME/MANGA, VIDEOJUEGOS, POKEMON Characters: Ninguno

Generos: Ninguno

Advertencias: Spoilers

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 14 Completed: No Word count: 12248 Read: 2056 Published: 16/06/2013 Updated: 23/08/2013
Story Notes:

La historía esta basa en el juego de Pokémon Perla, así que puede que contenga Spoilers. 

 

Personajes:

  • Ania: Tiene 15 años, es un poco baja y delgada, tiene el pelo negro recogido en una cola con dos mechones que le caen sobre la cara a los lados y ojos negros. Lleva una camiseta blanca, pantalones cortos y tirantes de colores. Es muy atrevida y decidida, se mete en líos constantemente sin darse cuenta y siempre está animada y contenta.

 

  • Aiken: Tiene 17 años, alto, delgado, pelo negro desalineado y ojos verdes. Suele llevar una gorra, pantalones vaqueros, una camiseta sin mangas y con capucha, también lleva en el brazo una muñequera roja. Tiene un aire solitario, se le ve serio y callado. Es muy atento con sus pokémons y no deja que nadie les  haga daño.



 

Si veis que es horriblemente malo avisarme, acepto cualquier crítica, pero sin insultos xD

Story Notes:

La historía esta basa en el juego de Pokémon Perla, así que puede que contenga Spoilers. 

 

Personajes:

  • Ania: Tiene 15 años, es un poco baja y delgada, tiene el pelo negro recogido en una cola con dos mechones que le caen sobre la cara a los lados y ojos negros. Lleva una camiseta blanca, pantalones cortos y tirantes de colores. Es muy atrevida y decidida, se mete en líos constantemente sin darse cuenta y siempre está animada y contenta.

 

  • Aiken: Tiene 17 años, alto, delgado, pelo negro desalineado y ojos verdes. Suele llevar una gorra, pantalones vaqueros, una camiseta sin mangas y con capucha, también lleva en el brazo una muñequera roja. Tiene un aire solitario, se le ve serio y callado. Es muy atento con sus pokémons y no deja que nadie les  haga daño.



 

Si veis que es horriblemente malo avisarme, acepto cualquier crítica, pero sin insultos xD

Capítulo 1 - La pokeaventura comienza. by Aita_11
Author's Notes:

Basicamente este capítulo es el inicio del juego, pero más adelante la iré haciendo más mía.

Author's Notes:

Basicamente este capítulo es el inicio del juego, pero más adelante la iré haciendo más mía.

"A pesar de todos los esfuerzos del equipo de exploración, el Pokémon de extraños colores aún no ha sido localizado.

La moral del equipo empieza a decaer mientras busca infructuosamente al Gyarados rojo del que tanto se habla..."

-Y aquí concluye nuestro reportaje especial "En busca del Gyarados rojo". Ofrecido por Jubileo TV para toda la red nacional. Les esperamos la próxima semana a la misma hora en este canal.



-¡Aniaaa! ¿No crees que llegas un poco tarde? -la voz de su madre le llamaba desde el piso de abajo con tono de enfado.

Ania miro el reloj de de la mesilla, y se dio cuenta de que ya se retrasaba 10 minutos. Apago rápidamente la tele y se vistió corriendo.

-¡Ya voy mamá!

-Siempre con prisas... Dani ha venido a verte pero tu aun estabas durmiendo, te estará esperando, así que corre a buscarle.

-Voooy -alargo Ania la palabra con cansancio.

-Y ya sabes, nada de ir por la hierba alta.

-Lo sé mamá, lo sé.

-Ten cuidado.

-Si mamá. Que pesada... -A veces también hablaba sola.

 

Ania es una joven del Pueblo Hojaverde que quiere iniciar su primera aventura pokémon, por eso salió de su casa lo más rápido posible para poder recoger a su nuevo amigo, mientras pensaba en cual de ellos elegiria. Pero por el camino se encontró con su amigo de la infancia Dani, era un año menor que ella y siempre competían por todo.

 -¡Ania! ¡Has llegado tarde! ¡Ya se acabaron todos los pokémon! Te ido a buscar pero tu madre me ha dicho que estabas durmiendo. 

-¿Qué? ¡¿Me he quedado sin pokémon?!

-Sí.

-Ya es la segunda vez que me pasa... ¡No me lo puedo creer! -se desanimo mucho.

-Vamos Ania, no te desanimes.

-¿Cómo quieres que no me desanime?

-Vamos a dar una vuelta al lago, a ver si se te pasa el disgusto.

-No creo que se me pase...

Ania y Dani tomaron camino al lago. Caminaba lenta y no hablaba, a pesar de que era muy habladora. Mientras Dani intentaba animarla sin éxito o cambiando de tema.

-¿Viste el reportaje de la tele?

-Sí.

-Pues me hizo pensar en serio ¡Seguro que en el lago de aquí también hay un pokémon como ese!

-Que haya aparecido un pokémon en un lago no significa que aparezca en todos.

-De todas formas yo voy a ver si lo encontramos. 

-Si te empeñas...

-Estas muy borde.

-Claro, como tú ya tienes un pokémon. Por cierto, aun no me lo has dicho ¿Cual te has cogido?

-A Turtwig.

-¿El de tipo planta?

-Si... ¿Eh? ¿Y esos de allí?.

Dijo señalando a un hombre mayor de pelo blanco con chaleco azul contemplaba el lago, acompañado de un chico unos pocos años mayor que Ania y Dani, que llevaba una gorra roja y una bufanda roja.

-Profesor, tampoco hay nada extraño en el otro lago. -se le oía hablar al joven.

-Mmm... Puede que me haya equivocado. Yo diría que algo ha cambiado, pero... ¡Bueno! Con haber visto el lago es suficiente. León, nos vamos.

-Profe, ha estado fuera durante cuatro años. ¿Se alegra de haber vuelto a Sinnoh?

-Hay algo que me llama la atención. En Sinnoh hay muchos tipos peculiares de pokémon. Esta región será perfecta para nuestros estudios.

El profesor y el joven abandonaron la orilla del río y se dirigieron a la salida donde se encontraban Ania y Dani que estuvieron escuchando todo lo que decían.

-Perdonar, dejadnos pasar.-les dijo el profesor y se echaron a un lado.

-¿Quiénes serían esos dos? -pregunto Ania.

-¡Vamos a echar un vistazo!

-Mi madre no me deja meterme en la hierba alta.-dudo por un momento, solo un momento.- Aunque... Será solo un segundo, no pasará nada. 

-Aquí hay algo.

-Se han dejado un maletín. Deberíamos devolvérselo.- se agacho al recoger un maletín marrón que había entre la hierba.

-Busquémosles.

De pronto sonó un rugido y dos Starly voladores les cerraron el paso. El maletín se les cayo de las manos y se abrió dejando caer tres pokeballs. Ania cogió un rápidamente y de ella salió un Piplup,  Dani saco su pokémon y los dos se pusieron en posición para luchar.

-Piplup ¡Destructor! –el pokémon vacilo sin saber si hacerle caso o no. . Pero al ver que que se encontraban en peligro le hizo caso a Ania y con las patas golpeo al Starly que les amenazaba tirándole al suelo. Ania sabía que ataques podría utilizar, pero no con demasiada seguridad– ¡Bien hecho! -se alegro al ver que le hacía caso.

El pokémon volador se levanto enfadado y con toda su fuerza ataco con un placaje a Piplup, al que no hizo mucho daño y contraataco enseguida con otro destructor a las órdenes de Ania. El Starly se volvió a levantar y salió huyendo.

-¡Vaya Piplup!¡Eres increíble! –Ania alegre levanto a Piplup y lo lanzaba en el aire.

-Pero hay que admitir que mi Turtwing es mucho más fuerte.

-Tú a callar Dani. Este Piplup es genial.

-¿Piplup? –El pequeño pokémon en forma de pingüino azul mira extrañado la conversación de los dos humanos.

-Pero es el pokémon de otra persona, tendré que devolverlo –Ania al darse cuenta de eso volvió a la tristeza y fue en busca de su verdadero dueño cuando el joven de antes volvió.

-¡Menos mal! ¿Lo habéis encontrado? El profe ya estaba que se subía por las paredes. Esperar un momento ¿Habéis usado este Piplup? –Al ver al Piplup se puso nervioso y empezó a temblar- Ahora como voy a explicárselo… Voy a llevárselo corriendo.

-Tengo que ir a explicárselo –Ania salió corriendo tras el joven.- Disculpe señor…

-Umm… León me ha dicho que habéis utilizado uno de los pokémon.-Le interrumpió el profesor cuando la vio.

-Si… lo siento mucho… pero…

-Piplup… Con que así están las cosas… León, vuelvo a mi laboratorio. –y el profesor se fue pensativo.

-Deberías pasaros mañana… creo. –y el joven llamado León le siguió.

-¿De qué iba todo eso? Lo mejor será que vuelva ya a casa.

-Si… pero mañana me gustaría pasar por su laboratorio y volver a pedir disculpas.

-¡Y yo te acompañare!

-Gracias Dani.

 

Y así comenzó la primera aventura de Ania, con un ataque de dos Starlys.

Regresar al índiceCapítulo 2 - Mi propio pokémon. by Aita_11

Ania le costó esa noche dormir pensando en lo ocurrido, por lo que se levanto muy temprano.

Su  madre se sorprendió, y al verla despiertas a esa hora supo que algo le pasaba , así que Ania se lo conto todo.

-Ese debió de ser el profesor Serbal –le contesto su madre con una sonrisa.

-¿Lo conoces?

-Un poco. Su laboratorio se encuentra en Pueblo Arena. ¿Por qué no vas a visitarle?

-¿Ahora?

-Claro.

-¿Y si está enfadado conmigo?

-No creo. Busca a Dani y ves.

-Voooy.

-¡No llegues muy tarde!

 

Ania  fue en busca de su amigo  y los dos juntos tomaron rumbo al pueblo que se encontraba a media hora del suyo y era un poco más grande. Por el camino hablaban de lo ocurrido y de lo genial que sería iniciar su propia aventura pokémon.  Por el camino Dani tuvo que luchar con un Bidoof salvaje, y se encontraron con un mercader que daba muestras de poción gratis.

Cuando llegaron al pueblo se encontraron con León que les estaba esperando sentado en la entrada.

-¡Hola! –les saludo.- Te estaba esperando. –le dijo a Ania- Venir conmigo. El profesor quiere verla.

-¿A mí?

-Si, a ti. –se río y le llevo a una gran casa que se encontraba muy cerca de ellos- Este es nuestro Laboratorio.

-Ania, solo quiere verte a ti, yo creo que voy a iniciar ya mi viaje. –le soltó Dani antes de entrar.

-¿Qué? Pero ¿qué dices? –le contesto un poco confusa.

-Sí, verás, estoy muy impaciente y tengo muchas ganas de llegar a ser un gran entrenador pokémon.

-Pues si es lo que verdad quieres… yo no te lo puedo impedir.

-Muchas gracias Ania. No te enfades.

-Claro que no. ¡Que tengas mucha suerte!

-¡Adios! –y Dani, así de pronto, dejo a Ania e inicio su aventura pokémon  desapareciendo entre las casas. De lo que sí que estaba segura Ania es de que volvería a verle.

-Vamos dentro.

-¡Sí!

-Ah… -le dijo el profesor cuando la vio.- Por fin has llegado. ¿Cómo te llamas?

-Ania.

-No he dejado de contemplar al Piplup que utilizaste. Sin duda te echaba de menos. Por lo que está decidido. ¡Te voy a regalar este Piplup!

-¡Queeeeeé!-se sorprendio mucho.

-Pues que este Piplup, es tuyo –El profesor saco una pokeball de su bolsillo y la lanzo, saliendo de ella el mismo Piplup de la otra vez, que se abalanzó sobre Ania al verla. –Parece muy contento contigo.

-¡Piplup! –gruño feliz el pokémon-

-No sé qué decir profesor ¡Muchas gracias!

-Aunque tu pokémon es aun pequeño, ya estáis estrechando lazos. Por eso quiero confiarte a Piplup.

-Menos mal que tratas bien a los Pokémon –le dijo León- Porque si no… no quiero ni pensar en qué pasaría.

-Volvamos al tema –comenzó el profesor.- Quiero que hagas algo por mí.

-Todo lo que usted quiera profesor.

-He dedicado mi vida a estudiar a los Pokémon. Y quiero saber con exactitud qué tipos de pokémon viven en la región de Sinnoh. Y para eso necesito recopilar datos con la Pokédex. Y aquí es donde entras tú. Voy a confiarte esta Pokédex.-se acerco a una de las mesas y cogío una especie de maquina roja.- ¿La utilizarás para reunir información de los pokémon de Sinnoh para mí?

-¡Por supuesto que sí!

-¡Bien! Buena respuesta.  Es un dispositivo de alta tecnología –le decía entregándole la pokédex- Registrara automáticamente los datos de cualquier pokémon que encuentres. Quiero que vayas a todas partes y busques todos los tipos de pokémon que existen en esta región.

-Yo tengo las misma Pokédes –le dijo León-

-He vivido 60 largos años y aún me emociono cuando estoy con un pokémon. Espero que tu sientas los mismo.

-¡Lo mismo y más, profesor!

-En este mundo hay incontables pokémon. Eso quiere decir que ahí fuera te esperan innumerables emociones. ¡Anda, ponte en marcha!

-Yo también le voy a echar una mano al profesor Ania –le dijo León- Eso nos convierte en compañeros. ¡Tenemos el mismo objetivo!

-¡No sabes lo que me alegro León! ¡Estoy muy emocionada! ¡Muchas gracias por todo! ¡Os prometo que seré una gran entrenadora pokémon! –Ania se sentía la persona más feliz de todo Sinnoh y veloz como un rayo salió del laboratorio mientras se despedía con la mano- ¡Hasta la próxima! ¡Ya tengo mi propio pokémon!

-León, esta chica es muy especial –le dijo el profesor cuando Ania ya abandono el laboratorio.

-Sin duda.

-Su gran aventura pokémon acaba de empezar.

Regresar al índiceCapítulo 3 - Recuerdos desde Hoenn by Aita_11

-¡Piplup! ¡Esto es genial! ¡Estoy encantada de ser tu entrenadora! -se agacho para hablar con su pequeño pokémon.

-Piplup.

-Tomemos camino a… espera,  primero tengo que avisar a máma. Pues tomemos camino a Hojaverde y ya veremos lo que hacemos.

-¡Piplup!

Ania y su nuevo amigo volvieron a Hojaverde  sin ningún problema por el camino, para avisar a su madre. Cuando llegaron y se lo contó todo parecía que estaba incluso más emocionada que Ania.

-Oh, Ania, es maravilloso, tienes todo mi apoyo.

-Muchas gracias mama.

-Ten.-su madre le extendió la mano y le entrego una mochila vieja.

-¿Y esto?

-Lo preparo tu padre para ti.

-¿Papá? ¿Y cuando te lo dio?

-Antes de irse, quería que estuvieras preparada cuando iniciaras tu propia aventura pokémon, es la misma que uso él. ¿Por qué no la abres?

-¡Siiií! – Ania se sentó en el suelo y comenzó a sacar cada una de las cosas.- Un botiquín, 5 pokeballs,  un diario, cartas y un mapa. Me vendrá genial. ¿Eh? ¿Y esto qué es? –Saco de la mochila una especie de aparato-

-Es la pokenav de tu padre.

-¿Y para qué sirve?

-Eso ya lo sabrás ¡Ania!

-¿Qué?

-¿A qué esperas? ¡Corre! ¡Ves a iniciar tu viaje!

-¡Vooooy! ¡Adiós mamá!

 

Ania caminaba por la ruta 201 con el mapa en la cara sin mirar por donde iba, al lado su piplup caminaba dando saltitos feliz cuando de pronto un Bidoof salvaje se interpuso en su camino.

-Genial Piplup, nuestra segunda pelea. Usare la pokédex antes.

-Bidoof, Pokémon Gran Ratón de tipo normal. Habilidades simples e ignorantes. Roe constantemente los troncos y las rocas para limarse los dientes. Anida cerca del agua.

-Pero si habla y todo. Bien Piplup. ¡Destructor!

Piplup golpeo con las piernas al pokémon salvaje, que le devolvió el golpe con un placaje, Piplup volvió a usar destructor y el pokémon intento volver a usar placaje, pero Piplup lo esquivo y contraataco con un rayo burbuja y de nuevo destructor, provocando la huida de Bidoof.

-Bien hecho Piplup, y has aprendido Rayo Burbuja. ¿Te apetece descansar un rato?

-Piplup.

El pokémon se tiró al suelo y a su lado se sentó Ania.

-Aún ni he usado la pokédex contigo, a ver que dice de ti.

-Piplup, pokémon pingüino de tipo agua. Vive en las costas de los países nórdicos. Es un gran nadador y puede bucear más de 10 minutos.

 Ania guardo la pokédex y saco el diario para anotar su segunda victoria, pero al abrirlo vio que ya estaba escrito.

-Diario del aventurero: Alex.-Leyó la primera frase de la primera pagina.- Es el diario de mi padre. Región: Hoenn. Es de cuando inicio su primera aventura. Mi padre es un gran maestro pokémon ¿Sabes? Ahora es líder del gimnasio de Petalia en Hoenn desde hace unos años, por eso ya casi no lo veo, también gano la liga pokémon de su región cuando era joven. Algún día quiero ser como él.

-¿Piplup?

-Jeje, creo que deberíamos ir Ciudad Jubileo. Esta a una hora del pueblo Arena. Sera mejor que nos pongamos en camino cuando antes.

Ania fue a meter el mapa en la mochila pero el diario se cayó y se abrió por la página que estaba el marcador y vio que algo había escrito.

-Ania, seguramente no podré estar ahí cuando inicies tu propio viaje. Por eso te dejo mi antiguo diario, más de la mitad esta en blanco, para que puedas escribir todas tus victorias, y derrotas, porque las tendrás, te deseo toda mi suerte y que llegues a ser una gran entrenadora pokémon. Ten cuidado. Psdt: ves por la hierba alta. ¡Piplup! ¡En marcha! ¡No podemos decepcionar a mi padre!

-¡Piplup!

Regresar al índiceCapítulo 4 - 3 payasos y un nuevo amigo. by Aita_11

-Al fin hemos llegado a Ciudad Jubileo Piplup. Es enorme.

Ania acababa de llegar emocionada a la ciudad acompañada de su pequeño amigo. Era una gran ciudad con un edificio enorme y al estar anocheciendo las luces iluminaba el tránsito de la gente que pasaba. A lo lejos un hombre con una chaqueta morada pregonaba.

-…Uno no puede ir por ahí diciendo que es un entrenador si no tienes un poke-relok... Para participar solo tienes que buscar 3 payasos si los encuentras ¡Ganaras un fantástico poke-reloj!

-Podemos intentarlo Piplup ¡Vamos a buscar a los 3 payasos!

Ania se emociono con la nueva ciudad y el juego le pareció divertido, sobre todo si recibía algo, le encantaba ganar cosas. Tras un rato buscando encontró el primero que se encontraba cerca de la tienda pokémon, un payaso grande vestido de amarillo, este le hizo una pregunta muy fácil que acertó, luego le entrego un cupón y fue en busca de los otros dos. El siguiente que era idéntico a la anterior se encontraba en las puertas de un edificio con una enorme pantalla. Y el último cerca de un edificio de una empresa. Al final acabó con 3 cupones y fue emocionada a por su premio.

-Estoy emocionada Piplup, acabo de llegar y ya tengo algo nuevo. Ahí está el hombre. ¡Disculpe señor! –al ver al hombre de la chaqueta morada fue corriendo a por el deconcetandolo- ¡Tengo los 3 cupones!

-¿QUÉ? ¿Los tres? –parecía realmente sorprendido.

-Sí, aquí tiene.

-No puedo creer que alguien los haya encontrado, con lo grande que es la ciudad. Pues no me queda más remedio, aquí tiene su poke-reloj, que lo disfrute. ¡Y le puedes añadir más funciones! Es un magnifico artilugio.

El hombre le entrego un reloj con una gran pantalla, a Ania no le pareció muy espectacular, pero algo era algo.

-Bueno, siempre viene bien saber la hora.

Pasaron la tarde en la ciudad curioseando en los sitios de interés y por la noche decidieron volver  a la ruta 202 a acampar. Por la mañana Ania volvió a mirar su mapa y busco la siguiente ciudad, desayunarían y tomarían camino a ciudad Pirita. Pero de pronto un Starly apareció y le vino una idea a la cabeza.

-Piplup ¿Te gustaría tener un nuevo amigo?

-¿Piplup?

-Piplup ¡Rayo burbuja!

Piplup obedeció sorprendiendo al pokémon salvaje dejándolo confundido en el suelo y Ania aprovechó para lanzarle una de sus pokéballs. La bola roja y blanca se abrió y absorbió al pokemon y cayó al suelo.

-Una… -contaba las sacudidas del pokémon que intentaba escapar- Dos… ¡Y tres! ¡He capturado a mi primer pokémon!

-Bien hecho piplup. Sal Starly.

El pokemon apareció desde la pokeball con cara de enfado, pero no le duro mucho.

-Venga, no te enfades, te cuidare muy bien. Sacaré la pokedex.

-Sratly, pokémon Estornino tipo volador. Suele volar en bandadas, pero pasa desapercibido cuando está solo. Chilla de forma estridente.

- Seremos buenos amigos, ya verás.

-Starly…

-Nos ponemos rumbo a ciudad Pirita, Starly, vuelve.

Caminando distraída por ciudad Jubileo choco sin querer con un chico, que le tapaba la cara con una gorra roja, tirándole la mochila al suelo. Ania se agacho corriendo a recogerla, pero el se le adelanto.

-Lo siento mucho…-

Comenzó a decir Ania, pero el ya caminaba en otra dirección, Ania le molesto que no hiciera caso a su disculpa, pero ella siguió con lo suyo y volvió a tomar camino dirección Ciudad Pirita.

Regresar al índiceCapítulo 5 - El primer combate. by Aita_11

Mientras Ania caminaba tranquilamente por la ruta, un chico vestido con un peto verde se interpuso en su camino sin dejarle pasar.

-¿A dónde crees que vas?

-A ciudad Pirita…

-¡Nadie pasa de aquí sin luchar conmigo! –decía con entusiasmo.

-¡Genial! Mi primer combate con un entrenado. ¡Adelante Piplup!

-No lograras pasar ¡Te elijo a ti Shinx!         

-Shinx, pokémon flash tipo eléctrico. Los músculos de sus patas delanteras generan electricidad. Si está en peligro, brilla.- decía la pokédes de Ania.

-Bien piplup. ¡Rayo burbuja!

Un rayo de burbujas salieron disparadas del pico de Piplup impactando con fuerza en el Shinx, que ataco un placaje que Piplup evitó y el enemigo se golpeo con una roca, es seguida aprovecho y cumpliendo órdenes uso destructor golpeándole con las patas y debilitándole.

-Tampoco erais muy fuertes.

-Aun no ha acabado ¡Pysduck! –una especie de pato amarillo, que parecía tener dolor de cabeza, apareció un gruñido.

-Psyduck, pokémon pato de tipo agua. Psyduck tiene un extraño poder, consiste en generar ondas cerebrales iguales a las que se generan cuando se está dormido. Este descubrimiento levantó una gran polémica entre eruditos.  

-¡Te toca a ti Starly! –el pequeño pokémon volador salió de su pokeball con un gruñido dispuesto a pelear.

-Psyduck ¡Pistola agua!

Un chorro de agua impacto en Starly, seguido de un ataque rápido para devolverle el golpe. El psyduck volvió  a atacar con látigo y starly con un gruñido. Tras unos minutos peleando, el pokémon amarillo lanzo un arañazo dispuesto a ganar, pero el pokémon volador con sus últimas fuerzas lanzó un ataque ala que marco su victoria.

-¡Bien! ¡Lo hemos conseguido!

-¡A sido suerte! –le interrumpió el campista enfadado- A la próxima ganare yo.

-Eso ya lo veremos –Ania le saco la lengua como una niña pequeña y siguió con su camino sin importarle lo que le decía su primer rival.

 

-¿Eh? ¿Una cueva?

Ania ya se encontraba cerca de la ciudad, pero para poder llegar necesitaban atravesar una cueva. Ella y Piplup se adentraron en ella sin fijarse en el cartel que rezaba “Cuidado con los Zubat salvajes”.

Piplup sin querer le dio una patada a una piedra, que rodo hacía una parte oscura de la cueva. De pronto se escucharon muchos gritos de muchos pokémon seguidos de una bandada de Zubats que comenzaron a perseguidles.

-¡CORRE PIPLUP!

Ania cogió a su pokémon en brazos y se puso a correr como nuna lo había hecho. Tuvo suerte de que se encontraba cerca del final, prácticamente salió de la cueva volando porque había tropezado, aterrizando a los pies de alguien. Levanto la mirada y se encontró un un chico con gorra roja y en la cabeza un pequeño pokémon marrón con un cráneo en la cabeza.

-Podrías tener más cuidado. –le dijo el joven con tono de enfado.

-Eso es un Cubone ¿Verdad? No se suelen ver por Sinnoh. ¿Te importa si saco mi pokédex?

-Sí que me importa… -Pero no pareció escucharle porque ya la tenía en mano dispuesta a usarla.

-Cubone, pokémon solitario de tipo tierra. A Cubone le ahoga la pena porque no volverá a ver jamás a su madre. La luna le recuerda a veces a ella y se pone a chillar. Los churretes que tiene en el cráneo que lleva puesto, son debidos a las lágrimas que derrama.

-Vaya… ¿De dónde lo has sacado?

-Piérdete… - El muchacho la miro con cara de pocos amigos y siguió con su camino adentrándose en la ciudad.

-Que simpático… Me hubiera gustado saber de dónde saco ese cubone. Sigamos nosotros también.

Ciudad Pirita era grande y rocosa y tenía una gran mina, un museo y un gimnasio pokémon.

-¡Piplup, en esté gimnasio podríamos ganar nuestra primera medalla! Pero aun nos falta algo de práctica, mañana buscaremos gente con quien poder entrenar, y cuando estemos listos nos enfrentaremos al líder del gimnasio.

-¡Pip! ¡Piplup!

-Pero lo mejor será ir al centro pokémon, Starly no quedo muy bien.

Preguntaron a un hombre mayor donde se encontraba al centro pokémon y se pusieron en marchar hacía el. Cuando llegaron una mujer con el pelo rosa y vestida de enfermera les atendió.

-Hola, les doy la bienvenida al Centro Pokémon. Aquí tu equipo se recuperará por completo. ¿Quieren que descansen hasta que se repongan?

-Si, por favor.

-Vale, espere hasta que le avisemos.

-Está bien, gracias.

 

Ania se quedo a dormir en el centro pokémon y al dia siguiente junto a Piplup y Starly se estuvieron entrenando. Se esforzaron bastante y tenían la sensación de que ya estaban listos. Así que a la mañana siguiente se plantaron en la puerta del gimnasio.

Regresar al índiceCapítulo 6 - ¡Ya somos cuatro! by Aita_11

-¿QUÉ? ¿Cómo que no está? –Ania se había quedado de piedra cuando llego al gimnasio y el líder no se encontraba.

-Eh… Si, ha tenido que ir a la mina, pero estoy seguro que no le importa que le molesten si vas a buscarle.

-Gracias, iré a buscarle.

La mina era bastante grande, habían muchas maquinas y raíles que salían del interior como una montaña rusa. Ania se adentro en ella, dentro había gente y pokémon trabajando juntos, picando las paredes y llevando escombros.

-Disculpe, ¿qué hace aquí? –Le pregunto un hombre con un casco amarillo y abundante barba.

-He venido a buscar a Roco, el líder del gimnasio.

-¿A Roco?

-Si.

-JAJAJA –se rió con una estruendosa risa.-No creo que tengas lo que te haga falta, niña.

-No soy ninguna niña.-contesto molesta- Y mis pokémon y yo tenemos lo que hace falta y más.

-¿Cuántos tines?

-Bueno… De momento solo dos.

-Necesitaras al menos tres.

-Con ellos basta.

-Entonces no te importara entrenar conmigo.

-Claro que no.

-Bien, ¡Sal Geoude!

-Geoude, pokémon roca de tipo roca y piedra. Cuanto más larga es la vida de Geoude, mayor es el desgaste y la erosión que sufre, y más redondeada la forma que va adquiriendo. Sin embargo, el corazón permanece siempre duro, rocoso y tosco.

-¡Te elijo a ti Piplup!

-Jajaja –se volvió a reír-

-¿Pretendes ganarme con esa cosita?

-¡Vamos Piplup! ¡Rayo burbuja!

Ania estaba que expulsaba humo por las orejas y piplup pareció ofenderse. El día anterior estuvieron entrenando mucho y todo lo que aprendieron dio sus frutos, con un solo golpe derroto al pokémon roca.

-¡Ja! ¿Qué te ha parecido?

-Ha sido suerte, los pokémon de tipo roca son débiles con los de tipo agua. De todas formas no ha acabado.

-Entonces ¡Te toca a ti Starly!

-¿Un Starly? Ahora sí que ganaré. Adelante Onix.

El enorme pokémon que parecía una serpiente dejó a Ania impresionada. “Tal vez no fue buena idea” pensó Ania” pero ya era demasiado tarde. El pequeño pokémon atacó primero con un ataque ala, pero como si no lo hubiera notado. El combate duró poco con la derrota de Starly, dejando a los dos entrenadores igualados.

-Vuelve Starly, lo has hecho muy bien.

-Acabemos con esto ya.

-Espere ¿no ha dicho que los pokémon de tipo roca son deboles contra los de tipo agua? ¡Piplup! ¡Rayo burbuja!

Pero Piplup no pareció hacerle caso porque lanzó un fuerte chorro de agua a mucha potencia estampando al Onix contra la pared.

-¿Eh? Eso no era rayo burbuja ¡Pero hemos ganado! ¡Bien hecho Piplup!

-No puedo creer que haya perdido contra una mocosa.

-No te enfades –se le hacerco un hombre flaco con el pelo rosado oscuro y gafas.-Lo ha hecho muy bien, puede que tenga posibilidades.

-Gracias, nos hemos esforzado mucho.

-Ya se ve. Yo tengo que irme. Ha sido un hidrobomba genial.

-Con que era un hidrobomba. Has aprendido un nuevo movimiento Piplup, eso es genial.

-¡Piplup!

-Bueno muchacha. Tengo que admitir que lo has hecho bien. –le dijo el hombre dejando la derrota a un lado.

-Gracias señor.

-Pero con dos pokémon no tendrás suficiente. Acepta este regalo-busco en su bolsa de trabajo y de ella saco una pokeballs azul y blanca.- Es una Superball. Es mejor que las pokeballs. En la ruta 207 hay algunos buenos pokémon. Coge uno bueno por mí.

-Sin duda que lo haré. ¿Podré encontrar algún Machop?

-Si, en esa zona hay muchos.

-Atrapare uno grande –comenzó a correr mientras se despedirá- ¡Muchas gracias! ¡Hasta otra!

Ania se paso el día buscando un Machop entre las hierba alta, pero cuando se dio por vencida encontró uno durmiendo, así que aprovecho y lo capturo.

Cuando saco al pokémon de la superball parecía confuso  y tardo en coger confianza, pero cuando más o menos empezó a hacerle caso pensó que sería suficiente. Y al día siguiente se volvió a plantar en la puerta del gimnasio después de pasar por la tienda. Prospecto de Meriestra 1 mg comprimidos recubiertos

-Ahora sí que conseguiremos nuestra medalla. Ya somos cuatro ¡podremos conseguirlo!

Anía cuando fue a pasar por la puerta el chico del Cubone le sorprendió, cuando la vio aparto la mirada e hizo como si no la hubiera visto. Ania intento hacer lo mismo, pero le seguía intrigando ese Cubone. Una vez dentro se olvido del cubone y del joven, el gimnasio era impresionante, tenía una gran pista rocosa de combate y pequeñas montañas de tierra a su alrededor. En el centro de la pista de combate se encontraba el mismo hombre de pelo rosado y gafas del día anterior.

-La niña del otro día. Te estaba esperando. Mi nombre es Roco y soy el líder del Gimnasio Pirita.

Regresar al índiceCapítulo 7 - La Medalla Lignito. by Aita_11

- Mi nombre es Roco y soy el líder del Gimnasio Pirita.

-Yo soy Ania –empezó a decir nerviosa.- y vengo a por mí medalla.

-Eso habrá que verlo. Mi gimnasio es uno de los poco que utiliza Pokémon de tipo Roca. Como líder tengo que comprobar tu potencial y habilidades, al igual que poner a prueba a los pokémon que combaten contigo. –Explicó el líder del gimnasio- pero dejémonos de charlas.

Solo ha hablado el-pensó Ania.

-Comencemos.

Cada uno se puso el un su lugar en pista, en las gradas habían espectadores, pero no muchos, lo que tranquilizaba a Ania que estaba demasiado nerviosa.

-¡Geodude!

-¡Sal Machop!

El pokémon roca intercambio miradas con el pokémon de tipo lucha. El primero en atacar fue Machop con una patada baja que lanzo atrás al oponente, que poco después uso Trampa Rocas, rodeándole de puntiagudas piedras. Machop salió del cierculo y atacó con un golpe karate, seguido de un lanzarrocas por parte del Geodude. Pero todo acabo con el golpe final de Machop usando una patada baja combinándola con un golpe karate debilitando al contrincante.

-Esto aun no ha acabado ¡Onix!

-Bien hecho Machop, adelante Piplup, te toca a ti.-pero el trampa rocas hizo efecto en ese momento y el impacto mareo un poco a Piplup- Aguanta Piplup. Este será fácil. ¡Hidrobomba!

El siguiente combate tardo segundos en acabar con la victoria de potente chorro de agua, dejando al líder con su último pokémon.

-No conseguirás vencer a mi Cranidos.

El pókemon enemigo intimido a Piplup usando su malicioso provocando que diera unos pasos atrás y se clavara las rocas que anteriormente había lanzado el Geodude y golpearon a Piplup al salir al combate, Piplup utilizo su rayo burbuja y el Cranidos su persecución seguido de otro rayo burbuja.

-¡Cranidos Cabezazo!

El grande pokémon se abalanzo contra el pequeño Piplup envistiéndole con su gabeza azul y con cuatro pinchos. El impacto hizo que Piplup volara unos cuantos metros atrás y cayera otra vez en la trampa del Geodude. Piplup parecía derrotado aun así intentaba levantarse.

-Venga Piplup ¡Tu puedes! –Le animaba Ania preocupada desde su posición– ¡Solo un esfuerzo más! –los gritos de apoyo parecían tener efecto y el pokémon pingüino se levanto- ¡Genial Piplup! Acabemos con esto ¡Hidrobomba!

De nuevo el potente chorro de agua tuvo el mismo resultado, dando la victoria a Ania.

-He… he ganado…

-¡Mis Pokémon! Qué vergüenza… Perder contra alguien que no tiene ni una sola medalla de gimnasio…-decía el líder mirando hacia abajo- Pero es lo que hay –se coloco las gafas y sonrío- Tú has combatido bien y yo, no tanto. Según el reglamento de la Liga Pokémon tengo que darte la medalla del gimnasio. ¡Aquí tienes la Medalla Lignito de la Liga Pokémon!

-¡No me lo puedo creer! ¡Muchas gracias! –sin darse cuenta y dejándose llevar por la emoción abrazó al líder haciéndole que se sonroje- Eh, lo siento –se disculpo avergonzada llevándose una mano tras la cabeza.

- Aquí tienes… -le entrego la medalla plateada- Alguien como tu llegará lejos, deberías ir a curar a tus pokémon.

-Llegaré a lo más lejos posible, lo tengo muy claro. ¡Hasta otra! –se despidió y salió corriendo como hacía siempre.

-¡Qué tengas suerte!

 

Después de que sus pokémon se recuperasen tomaron rumbo a Ciudad Vetusta, pero al llegar a la ruta 207 le impidieron el paso grandes máquinas y hombres con cascos amarillos.

-Disculpe, peor la ruta está cerrada –le dijo uno de ellos-

-¿Y cómo llego a la ciudad? –se enfado Ania.

-Tendrás que ir a Ciudad Jubileo.

-¿¡Otra vez!?

-Lo siento señorita, pero así es. ¿Ha visitado ya nuestro museo? Es…

-No, no me interesa la minería. Adios. Tendremos que volver atras Piplup.

-Piplup…- suspiró el pokémon.

 

Ania comenzó su viaje de vuelta a ciudad Jubileo algo molesta. Pero al darse cuenta de algo se le pasó el mosqueo…

-¡Piplup! ¡Ya tenemos nuestra primera medalla de la Liga Pokémon! ¡La Medalla Lignito!

Regresar al índiceCapítulo 8 - El Equipo Galaxia. by Aita_11

-Ya estamos de vuelta en Ciudad Jubileo Piplup… Estoy tan casada.

-Pi… plup.

-Veo que tu también. Mira esos de ahí parecen el profesor Serbal y León –señalo Ania a la otra salida.- ¿Pero quién esos tipos que visten tan raros con lo que está?

Ania se acerco al profesor y a su amigo que estaban acompañados por dos hombres muy parecidos, vestidos de forma muy extraña con trajes que parecían  espaciales y con el pelo azul. Cuando se acerco el profesor pareció alegrarse.

-Tienes el don de la oportunidad Ania. Estos villanos están diciendo tonterías escandalosas y no puedo soportarlo…

-¿Villanos? –Ania no le entendía, pero parecían que molestaban al profesor.

-Enséñales buenos modales, por favor. – le dijo con una sonrisa.

-Encantada –le respondió con otra sonrisa.

-¿Por qué lo pone todo tan difícil? –dijo uno de los hombres.

-Nos dirigimos a usted exclusivamente como hombres de negocios –añadió el otro.

-Solo le pedimos que nos felicite los resultados de sus investigaciones.

-A cambio, nos comprometemos a no causarle un daño atroz a su ayudante.

-¿A mí? –se molesto León. – ¡Luchemos contra estos tipos Ania! –se mosqueo tanto que casi se podía sentir llamas a su alrededor. -¡Adelante Chimchar¡

-Vamos Piplup.

-No nos dejáis más remedio.

Los hombres extraños sacaron dos zubat que no costaron debilitarles.

-Cómo… es… posible. –uno de los hombres parecía realmente desanimado.

-No nos dejáis alternativa. –mientras el otro muy enfadado. –Pero por esta vez nos retiramos. El Equipo Galaxia es benévolo, por eso nos vamos.

-¡Si, correr! ¡Así aprenderéis! –les echo León.

-Ese par de… Se hacen llamar Equipo Galaxia –comenzó a explicar el profesor mientras contemplaban como huían.- Cuando los pokémon evolucionan, parecen liberar algún tipo de energía, creo que es una energía mística que no podemos controlar. Pero parece que el Equipo Galaxia está buscando la forma de usarla… Te felicito Ania.

-Sí, combates muy bien –le dio un empujoncito con el hombro León.

-Pero, ¿ qué querían de usted, profesor?

-El profesor también investiga la evolución de los pokémon, algunos deben de sufrir evoluciones asombrosas.

-He estudiado mucho sobre ello, por eso querían mis apuntes. Si me disculpas Ania, debemos de irnos. Te agradezco lo que has hecho por nosotros.

-A seguir trabajando en nuestra pokédex Ania. Ya nos veremos.

-Claro León, y gracias profesor, espero volver a veros pronto. Al fin podremos descansar Piplup, vayamos al centro pokémon y así descansas.

-Piplup –suspiro.

-¡Oh, eso ha estado muy bien! ¡Pero que muy bien! ¡Excelente! –se acerco de repente un hombre muy emocionado.

-¡Piplup!

-Ho… Hola…

-Perdona, no me he presentado. Soy de Jubileo TV.

-¡¿La tele?! –se emociono Ania.

-Permíteme regalarte esto por permitirme ver este combate tan emocionante. –el hombre de la tele le entrego una caja en forma de corazón.

-¿Eh? Gracias… supongo.

-Es una caja corazón, contiene un montón de accesorios. ¡Viste a tu pokémon y verás cómo aumenta su atractivo!

-No hacía falta… de verdad… je je.

-La cadena de TV ofrece sus instalaciones. ¡Hasta puedes ganar muchos premios! ¡Pásate por los estudios de televisión! ¡Buenas tardes!

-Solo era publicidad… ¿no se cansaba de sonreír?

-¡Piplup!

-Ya vamos, ya vamos, si al fin nos dejan…

 

-Ya es un nuevo día Piplup, según el mapa, el próximo gimnasio se encuentra en ciudad Vetusta ¡Estamos lejísimos! Tardaremos días en llegar. Parece que por el camino hay un pueblo “Pueblo Aromaflor” ¡En marcha! Pongamos rumbo desde el “Camino desolado”… vaya nombre…

Tras cruzar el camino y otra nueva cueva, llegaron al pequeño pueblo lleno de flores. Ania emocionada, como siempre, fue a conoce todos los lugares de interés, una mujer le explico una pequeña historia del pueblo: “Hace mucho tiempo, Pueblo Aromaflor era una colina yerma y desolada. Era un lugar tan triste que la gente empezó a plantar flores. Pero no florecían. Las plantas no crecían y la gente no sabía qué hacer. Hasta que un día, alguien dio las gracias a la naturaleza por sus regalos. ¡Y toda la colina se llenó de flores”. Dispuesta a visitar el Valle Eolico, algo le llamo la atención. En el lugar encontraban varios hombres muy parecidos a los que intentaron robar al profesor.

-Mira Piplup… El Equipo Galaxia.

Regresar al índiceCapítulo 9. La Llave de la Central. by Aita_11

-¿Qué hará aquí el Equipo Galaxia?

-¡Ayúdame, por favor! –un niña pequeña con un vestido amarillo vino corriendo desde el Valle Eólico.

-¿Qué ha pasado?

-Mi papá trabaja en el Valle Eólico ¿Puedes ir a buscar a mi papá?

-Eh, pues no se…

-Por favor-dijo casi llorando.- Iría yo, pero esos tipos malos que parecen astronautas no me dejan pasar.

-No soy muy fuerte…

-¡Por favor! –se le salieron las lagrimas y comenzó a llorar.

-Vale, vale, iré, pero por favor no llores. Espera aquí.

-¡Muchas gracias!

Ania se escondió atrás una valla en la hierba alta. En el valle había un edificio rodeado de molinos de viento y en la puerta se encontraba uno de los hombres que parecían astronauta con el pelo azul, todos se parecían mucho.

-¿En qué me he metido Piplup?

-¡Piplup! –soltó un gruñido de enfado.

-Tienes razón, no podía dejar a esa niña así. Tendremos que luchar con él. ¿Preparado?

-¡Piplup!

Ania se hacer despacio hacía la puerta, pero tenía que salir a la vista si quería entrar.

-Ni se te ocurra acercarte a la puerta. -le advertio el hombre.

-Eh… Perdona, pero es que estoy buscando a mi padre. –Se invento.

-No me importa. Tengo órdenes de no dejar pasar a nadie que no pertenezca al Equipo Galaxia.

-Por favor, por favor. Déjame entrar a buscar a mi padre.

-No insistas niña, ¡lárgate! –comenzó a enfadarse.

-Pero…

-¡Qué sea por la fuerza, pues! ¡Glameow! –saco una pokeball y de ella salió el pokémon de cola enroscada.

-Ya le hemos cabreado… A ver que dice la pokédex.

-Glameow, pokémon gastuto.Hipnotiza ligeramente a sus enemigos con su mirada fija. Es impredecible.

-¡Vamos! ¿A qué esperas?

-Ah claro. Adelante Starly.

-¡Golpes Furia, Glameow!

El contrincante atacó a con sus garras varias veces seguidas a Starly , que este seguidamente uso ataque ala, sus alas comenzaron a brillar y con un movimiento en forma de X le tiró al suelo. El Glameow atacó con Golpe Bajo seguido del Ataque rápido de Starly dando fin al combate.

-Aggg –gruño enfadado- Va y me gana una cosa que no levanta un palmo del suelo.

-Eh, tampoco soy tan baja.

-Bueno, si me encierro con la Llave de la Central… ¡Gano yo! Lo siento niña pero ya sí que no verás a tu padre.

-Ya la he fastidiado.

-Que sepas que la otra llave no está aquí. Mis compañeros tienen la única copia que hay. ¡Y están en el pradro…!

-¿Eh? –exclamo sorprendida.

-¡Ja, ja, ja! ¡El que gana el último, gana mejor! –y se encerró tras la puerta.

-¿Me acaba de decir donde se encuentra la otra llave? No  son muy listos… Bien hecho Starly. Te mereces un descanso. –le acaricio la cabeza al pequeño pokémon y lo trajo de vuelta a su pokeball.-Vayamos a buscar la llave.

Ania fue lo más rápido que pudo al otro lugar típico del pueblo. Al llegar a la entrada se dio cuenta de que había un rastro de flores pisadas que llevaban directamente a dos hombres, vestidos con el mismo uniforme del Equipo Galaxia, acorralando a otro hombre.

-¡No quiero oír nada más! –Dijo uno de ellos- ¡Dame la Miel! ¡Ya!

-¡Haz lo que te decimos! –dijo el otro -¡El Equipo Galaxia quiere esa Miel!

¿Todo esto por miel? –pensó Ania escuchando por detrás.

-¡La necesitamos para atraer a hordas y hordas de Pokémon! –siguió hablando el segundo.

No deberían ir gritando sus planes a todo el mundo –siguió pensando.

-No le cuentes nuestro planes inútil.

Ania sin querer pisó una rama y uno de ellos se giró.

-¡Aquí hay un testigo! ¿Qué hacemos?

-No es por decir nada, pero estaba a simple vista en todo momento.

-Un momento ¡Es la niña del otro día!

-¡Es verdad! –De pronto les cambio a enfado.

-¡Anda! No os había reconocido. Como sois todos iguales.

- Esta vez ganaremos. ¡Mi nombre es Sin y te venceré! –se presento el primero.

- Yo soy Fausto ¡Y te cerraremos la boca!

-No es por entrometerme, pero… ¿por casualidad no tendréis una llave del Valle Eólico?

-¿Cómo lo sabe?

-Entonces la tenéis. Bien.

-Falco, ¡Eres un inútil!

Prácticamente volvió a pasar lo mismo que la otra vez, los dos sacaron un Zubat cada y con un ataque ala de Starly y una patada baja de Machop los derrotaron enseguida.

-Deberíais entrenar más a vuestros pokémon.

-Aggg ¡No me lo puedo creer! ¡Otra vez! –se enfureció Sin.

-No… ¿Por qué? –Dijo totalmente desanimado Fausto.- Me has dejado mudo… Y lo normal es que hable sin parar.

-Si eso ya lo he comprobadao.

-¡Volvamos al Valle Eólico!

Sin y Falco se fueron corriendo dejando solo al hombre agacho y luego se acerco a ella.

-No… -se entristeció Ania.- Se han llevado la llave.

-Disculpe, pero a esos tipos se le ha caído esto –el hombre de antes llevaba en la mano una llave y se la entro.

-¡Seguro que es la Llave de la Central! –se emociono Ania. - ¡Gracias!

-No, gracias a ti, tú me has rescatado. Esos maleantes querían robarme la miel. Que tipos más raros.

-Con solo ver como visten.

-Y decían cosas raras, sin pies ni cabeza. ¡Ay! ¿Cómo puedo agradecerte tu ayuda?

-No hace falta.

-Claro que si ¿Qué tal un poco de Miel? Con ella podrás atraer pokémon.

-Bueno, pues gracias – cogió el tarro que le ofrecía y lo guardo en la mochila. –Vaya, este lugar es precioso. –En ese momento se dio cuenta en el lugar que se encontraba, una pradera verde llena de flores de varios colores se extendían a lo largo de kilómetros dejando un increíble paisaje.

-Sí, esto se lo debemos a los pokémon.

-Ahora iré tras esos hombres. Debo ayudar a una niñita ¡Deséeme suerte!

-Ten cuidado.

-¡Vamos Piplup! ¡Ya tenemos la Llave de la Central!

Regresar al índiceCapítulo 10 - Batalla en el Valle Eolico. by Aita_11

Ania se volvió a esconder en el mismo lugar que antes para ver si había alguien cerca, pero tuvo suerte y se acerco a la puerta sin problemas. Uso la llave temiendo que no fuera esa, pero la cerradura se abrió sin problemas. Pero el guardia de antes se había quedado frente a la puerta.

-¡¿Cómo has conseguido la llave?! –grito enfadado.

-Tú me dijiste donde encontrarla…

-Aggg –gruño de rabia- ¡Al final no me ha servido de nada cerrar la puerta! ¡Soy un perdedor! –comenzó a llorar.

-Bueno hombre, un perdedor tampoco, al menos lo intentaste –comenzó a consolarle.

-¿Tú crees?

-Verás… ¡¿Pero qué hago animándote?! ¡Si eres uno de los malos!

-Tengo que avisar al comandante. –se fue corriendo.

-¡No, espera!

Intento seguirle pero lo perdió de vista entre los pasillos. Se puso a recorrerlos todos hasta que entro en una gran sala llena de maquinas y en el fondo de ella había un hombre con gafas y bata sentado en una silla que le hablaba una mujer de peinado raro y rojo. Y Ania se escondió tras una maquina

- Soy uno de los tres Comandantes del  Equipo Galaxia. No deberías contradecirme. –Se les oía hablar.- Estamos intentando crear un nuevo mundo que sea mejor que este… Pero la gente no acaba de entender lo que estamos haciendo.  

-No te dejare usar la energía del Valle.

-Tú tampoco lo entiendes  ¿Verdad? Es muy triste.

Ania trago saliva y empezó a andar despacio para intentar enfrenarse a ellos. De pronto una mano le cogió del hombro por detrás y sintió como el corazón le dejaba de latir. Se giro y se encontró con el chico del Cubone.

No puede ser uno de ellos –pensó Ania aun agitada por el susto.

El chico le dijo que no hiciera ruido poniendo un dedo en la boca y luego se señalo a él, dando a entender que sería él quien lucharía.

-Buenas tardes –se acerco.

-¿Quién eres tú?

-Soy alguien. – hablaba con desgana.- Una niña me pidió ayuda,  y como no aguando que los niños llore le dije que sí. Supongo que es su hija señor –se dirigió al hombre con gafas.

-Yo soy Venus uno de los tres Comandantes del…

-Sí, lo he odio antes. Los pokémon de ella –señalo a Ania- Ya han luchado bastante, así que ahora me toca a mí.

-Qué te parece si hacemos un trato. Si gano yo me quedo con la energía del Valle, si ganas tú el Equipo Galaxia se va.

-Me parece bien.

-¡No! No podemos arriesgarnos con un trato como ese –se levanto el hombre de golpe.

-Adelante –hizo oídos sordos y saco una pokeball que se abrió y de ella salió un enorme pokémon semejante a un gran dragón rojo.

-¡Es un Charizard! –se impresiono mucho Ania, desde pequeña ese había sido su pokémon favorito.

-Charizar, pokémon llama. Se dice que el fuego de Charizard arde con más fuerza si ha vivido duras batallas.

-¿Qué? ¿Un Charizard? –Se sorprendió también la contrincante.- Vamos Purugly.

-Purugly, pokémon gato tigre. Para intimidar y parecer más corpulento, se aprieta la cintura con sus colas gemelas.

- Purugly ¡Finta!

El pokémon enemigo utilizo finta acercándose al Charizard golpeándole. Charizard ataco con cuchullada y luego con colmillo ígneo que consistía en un mordisco en llamas. El purugly utilizo afilagarras y Charizard con lanzallamas. El pokémon contrario utilizo golpe cuerpo pero todo acabo cundo el tajo aério les dio la victoria.

-Ahora fuera –le contesto el joven seriamente.

-Maldito mequetrefe ¡Esto no me lo esperaba! –Decía muy enfadada.- Tampoco me importa mucho. Ta tengo lo que quería de aquí. Pero me voy ¡Por el momento!

Venus se fue furiosamente marcando con brusquedad los pasos y todos los pertenecientes del equipo galaxia abandonaron el lugar rápidamente y de fuera se escucho un ruido de algún vehículo.

-El Equipo Galaxia… Estaban diciendo que tenían que reunir Pokémon y energía a cualquier precio. Por lo visto su idea era crear un universo nuevo. Nada tenía ningún sentido para mí. Debo de darte las gracias chico, la verdad dudaba de que lo consiguieras, pero al ver ese combate ¡estaba muy equivocado!. No sé cómo agradecértelo.

-Ella ha hecho todo. –señalo a Ania.

-Entonces gracias a los dos.

-¿A qué se refería que ya tenía lo que necesitaba? –le pregunto Ania.

-No lo sé, puede que no lo haya dicho de verdad.

-¡Papa! ¡Papa! –apareció la niña del vestido amarillo corriendo entre las maquinas.

-¡Cariño! –padre e hija se abrazaron fuertemente.

-Puaj papa ¡Hueles Mal! ¡Tienes que ducharte!

-Es que me hacían trabajar sin parar –se disculpo rascándose la cabeza.

-¡Gracias, gracias a los dos! ¡Habéis echado a la gente mala! Seguramente ahora vuelve el pokémon globo. Vamos papa, ¡Tienes que lavarte!

La niña se llevo de la mano al padre y se fueron quedándose los dos jóvenes solos.

-Yo me llamo Ania. –le extendió la mano amistosamente. Y el chico dudo si devolverle el saludo.

-Yo Aiken. –solo contesto el nombre.

-¡Tus pokémon son geniales! ¡Ha sido un combate genial¡ - dijo entusiasmada pero Aiken pareció molestarse un poco.

-Yo ya he terminado aquí. Me voy.

-Espera ¿vas a ciudad Vetusta?

-Si…

-¿Qué te parece que vayamos juntos?

-No quiero cargas.

-Solo hasta ciudad Vetusta, por favor, acabo de iniciar mi primer viaje y podría irme bien ir acompañada de alguien.

-¿Y tiene que ser conmigo?

-Bueno, eres la única persona que he conocido con la que podría ir. No seré una carga.

Ania siguió intentando convencerle hasta que llegaron e vuelta al pueblo.

-Solo, SOLO, hasta Ciudad Vetusta. –accedió al final, con tal de que se callara. –¡Pero déjame en paz de una vez!

-¡Gracias, gracias de verdad! –Ania como siempre que se entusiasmaba lo demostraba sin darse cuenta y se abalanzó hacía el.

-¡Puedo cambiar de opinión! –se incomodo.

-Lo siento mucho… ¿Cómo es que tienes esos pokémon tan extraños en Sinnoh?

-¿Eres siempre tan entrometida? –pregunto con tono de enfado.

-¿Y tu tan amigable?- contesto sarcástica.

-¿Y tu tan pesada?

Regresar al índiceCapítulo 11 - El bosque Vetusto. by Aita_11

-“Al este de la Región de Sinnoh hay un vasto océano de arboles conocido como el Bosque Vetusto. Los cientos de arboles forman un laberinto natural y cuando se unen la oscuridad y la atmosfera el misterio bajo ese manto, alejan a quien se atreva poner un pie dentro.”-leía la entrenadora- Así que esto es el bosque Vetusto. Es muy oscuro ¿No crees?

-Sí, pero es el único camino.

Los dos jóvenes entrenadores siguen con su viaje con el objetivo de conseguir las ocho medallas, tomando rumbo a su próximo objetivo, Ciudad Vetusta, donde les espera su segundo gimnasio.

-El mapa no marca los caminos del bosque. Tendremos que descubrirlo, es emocionante ¿No Piplup?

-¡Piplup! –se emociono el pokémon junto a su dueña.

-Se dice que el camino es tan complejo que no se puede cruzar en un solo día –siguió con la explicación Ania.

-Tendremos que acampar.

-Me encanta acampar.

-En marcha.

Se adentraron en el bosque, la oscuridad lo cubría todo nada más entrar y varios caminos se abrían ante ellos.

-¿Y cuál cogemos…? –Pregunto Ania.

-No lo sé…

-Hola… disculpen –se acerco una chica de pelo verde, vestida también de verde y que parecía un poco nerviosa.- Se que no os conozco, pero ¿puedo pediros un favor enorme?

-Depende –contesto Aiken.

-Necesito atravesar este bosque…-se puso más nerviosa - pero me da miedo hacerlo sola.

Quiere acompañarnos, otra carga más… -pensó Aiken.

-He oído que hay por ahí un grupo de gente siniestra… creo que se llama…

-Equipo Galaxia, ¿A qué si? –se adelanto Ania.

-Sí, y creo que es más seguro ir acompañada. ¿Podría ir con vosotros, por favor?

-No nos conoces…

-Hasta ayer yo tampoco Aiken, y mira.

-Ya, pero es que no me dejabas en paz…-se sonrojo un poco.

-Sí que nos puedes acompañar. –le dejo Ania sin ninguna pega.

-Muchas gracias, para agradecéoslo me aseguraré de que vuestros pokémon estén en perfectas condiciones.

-No hace falta.

-Eres muy amable.

-Muchas gracias. Yo me llamo Malta.

-Yo Ania, y el Aiken, y este de aquí es Piplup, mi mejor amigo.

-Piplup- se presento alegremente.

-Vaya, ¿eso es un Cubone? –se intereso por el pequeño pokémon que reposaba en los hombros del chico.

-Otra igual…

-Entiéndelo Aiken, aquí es extraño encontrar uno. ¡Y también tiene un Charizard impresionante!

-Cojamos este camino- Se adelanto Aiken.

Con una nueva compañera siguieron con su camino. Ania y Malta se fueron conociendo hasta hacerse amigas, mientras Aiken seguía sin contar nada de él.

-Ya es muy tarde- miraba el Aiken el reloj. –Deberíamos acampar ya.

-Sí, estoy cansada. ¡Y muero de hambre! –le regían las tripas.

-¡Piplup! –le paso lo mismo que su dueña y juntos comenzaron a reír.

- No os preocupéis, yo os haré algo de comer. –se ofreció Malta.

-Hora de comer algo, salir Starly y Machop –Ania saco sus pokéball y de ellas salió sus otros dos pokémon alegrándose de verla.

-Yo haré lo mismo –saco Malta dos pokéball.- Vamos Chansey, Mothim.

-¿Tus los vas a sacar Aiken?

-Sí. –Aiken saco 6 pokéball y de ellas salieron pokémon que impresionaron a Ania a parte del Charizard.

- ¡Son geniales Aiken! –sacó Ania rápidamente su pokedex.

- Pidgeot, Pokémon pájaro. Aleteando sus alas con toda su fuerza, Pidgeot puede hacer una ráfaga de viento capaz de doblar árboles altos.

-Cyndaquil, Pokémon ratón fuego. Es un Pokémon muy tímido. Si se asusta, las llamas de su lomo arden con más fuerza.

-Feraligatr, pokémon gran fauce. Se suele mover lento, pero alcanza velocidades de vértigo al atacar y morder a sus enemigos.

-Grovyle, pokémon geco bosque. Vive en selvas frondosas. Salta de rama en rama para acercarse a sus presas.

-Hitmonlee, pokémon patada. Sus piernas se extienden hasta doblar su longitud para sorprender a enemigos desprevenidos.

-¿De dónde eres Aiken? -Le pregunto Malta.

-Soy de Pueblopaleta, en Kanto.

-¿Tan lejos? Eso explica que tengas estos pokémon. Este Cyndaquil es tan mono-Ania llamo la atención del pokémon provocando que sus llamas se encendiera y se escondiera tras de Aiken.

-Piplup…

-Starly… -miraban fijamente los dos pokémon celosos.

Entre todos montaron un pequeño campamento. Ania coloco su saco de dormir agarrado a dos árboles mientras que los otros se quedaron en el suelo. Encendieron un fuego y Malta les preparo algo de comer a todos los pokémon a pesar de que eran muchos. Después de que los pokémon estuvieran un rato jugando juntos todos volvieron a sus pokéballs y se fueron todos a dormir.

Bien entrada la noche un ruido despertó a Aiken y a Malta, mientras Ania seguía durmiendo, que no duro mucho, ya que Aiken la tiró de su cama.

-¡Eeeeh! –se molesto tirada en el suelo pasándose la mano por la cabeza.

-Shhh –le silenciaron los dos.

-¿Qué pasa? –les pregunto susurrando.

-Hemos oído un ruido.

-Ahí hay alguien –miraba el chico hacía los arboles.

-¡Nos han descubierto Fausto! ¡Y todo por tu culpa! –se escucho una voz enfadada.

Dos hombres vestidos con el uniforme del Equipo Galaxia salieron entre los árboles.

-Ya que nos habéis descubierto no tenemos más remedio que quitaros vuestros pokémon por la fuerza.

-Eso, ese Charizard le gusto mucho a la jefa.

-¡Ey! ¡Sois vosotros! –los reconoció Ania.

-¿Los conoces?

-Son los idiotas del Equipo Galaxia. Chin y Fausto.

-¡Es Sin!

-Son realmente malos entrenadores.

-Pero ahora que tenemos nuevos pókemon y mejores.

-Nadie podrá detenerlos.

-Adelante Sneasel –Lanzó Sin una pokeball.

-¡Vamos Skorupi! –Saco Fausto otra pokeball.

-A ver que dice mi pokedex de ellos –sacó Ania su aparato, pero solo salió el nombre de los pokemon. –No lo entiendo ¿Por qué no sale nada?

-Por qué la pokédex está incompleta, tienes que recoger los datos luchando con ellos. –le explico Aiken.

-¿Tu cómo lo sabes?

-Yo también…

-¡Basta de charla! –les interrumpió Sin.

-¡Eso! ¡Luchemos!

-Yo luchare con el Sneasel, vosotras con el Skorupi.

-De acuerdo. Vamos Starly. –salio el pokémon de Ania durmiendo -¡Pero despierta!

-¡Satarly! –se sobresalto el pokémon.

-Sal Chansey.

-¡Ataque ala!

El pokémon de Ania ataco con las alas formando una x, y el pokémon de Marla uso Bomba Huevo lazando el huevo que llevaba y explotando en el pokñemon enemigo, que se defendió con poder oculto impactando con el Starly y cola férrea contra Chansey. Luego el Starlay utilizó remolino y el pokémon amigo doble filo. El Skprupi volvió a utilizar poder oculto contra Starly y seguido de tóxico envenenándole. El combate termino cuando un ataque seguido de Chansey debilito al enemigo utilizando doble filo y luego bomba huevo.

Mientras el Hitmonlee de Aiken utilizaba megapatada dándole fuertemente al enemigo, que al levantarse utilizó golpes furia atacando con varios golpes. Doble patada atacó contra el Sneasel, que se defendió con rayo hielo que fue esquivado. El final del combate llego con la patada ígnea de Hirmonlee debilitando al contrincante.

-Nos vamos ¡De momento! –se enfureció Sin mientras salía corriendo.

-Otra vez no… -se deprimió Fausto siguiendo a su compañero.

-Starly ha quedado envenenado –Ania sujetaba a su pequeño pokémon preocupada.

-No te preocupes –le sonrío Marla. –Le curaré con un antídoto y luego Chansey le sanara. -Al curar Marla al pokémon este comenzó a brillar intensamente.

-¡Esta evolucionando! –se emociono Ania. Mientras su pokémon cambiaba de forma y tamaño.

-Staravia, pokémon estornino. Vive en bosques y campos. Si dos bandadas se encuentran, pelean por el territorio.

-Genial Staravia. Ahora te has hecho más fuerte. Puedes volver –Ania sacó su pokéball y el pokémon volvió dentro de ella. –Muero de sueño.

Ania se volvió a subir en su cama y se durmió enseguida, pronto los otros dos la imitaron.

Regresar al índiceCapítulo 12 - La estatua. by Aita_11
Author's Notes:

Puede que la historia vaya un poco lenta, pero pienso que si los capitulos son demasiado largos puede cansar al leer. 

Espero que vaya gustando ^^

Author's Notes:

Puede que la historia vaya un poco lenta, pero pienso que si los capitulos son demasiado largos puede cansar al leer. 

Espero que vaya gustando ^^

Los jóvenes entrenadores se despertaron pronto, cuando Malta mientras paseaba piso una trampa, seguramente puesta por el Equipo Galaxia, pero Aiken no tardo en sacarla. No mucho tiempo después llegaron a la salida.

-Ahí está la salida.

-Qué alivio… Hemos conseguido llegar. –Se alegro su nueva amiga.- Creo que yo sola no lo habría conseguido la verdad.

-Tampoco ha sido para tanto.

-Muchas gracias a los dos. Ya no os molesto más trampas como esa.

-Si no eres ninguna molestia. Me ha alegrado conocerte. Nos veremos otra vez ¿Vale?

-Claro Ania. Ha sido un placer conoceros. Y gracias por sacarme de esa trampa Aiken. –le agradeció avergonzada.

-No hay de qué. Pero me preocupa que haya más.

-¿Te preocupa? –le miro Ania con una sonrisa.

-No he dicho nada. –Se sonrojo el chico desviando la mirada.

-Bueno, yo me voy.

-Que tenga muchas suerte Malta, y espero que llegues a ser una gran cazatesoros.

-Tengo muy claro que lo seré. Gracias por todo. ¡Adios!

-¡Hasta la próxima!

 

-No ha estado tan mal ¿Verdad Aiken? –le pregunto cuando ya se quedaron solos. Pe

Mi aventura Pokemon by Aita_11

Si crees que alguno de los contenidos (texto, imagenes o multimedia) en esta página infringe tus derechos relativos a propiedad intelectual, marcas registradas o cualquier otro de tus derechos, por favor ponte en contacto con nosotros en el mail [email protected] y retiraremos este contenido inmediatamente

Top 20