Memorias de idhun 4: resurreccion by isuzu_chan

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 Memorias de idhun 4: resurreccion by isuzu_chan
Summary:

ES LA HISTORIA DESPUES DE QUE VICTORIA Y JACK HUYERAN DE IDHUN PARA IR A LA TIERRA.TRANSCURRE AÑOS DESPUES,CUANDO LOS HIJOS YA SON ADOLESCENTES Y NO SABEN NADA SOBRE IDHUN.Y POCO A POCO VAN DESCUBRIENDO COSAS Q NUNCA SE IMAGINARON...NO OS LO PERDAIS!!JEJE

 

 



Categories: MEMORIAS DE IDHUN Characters: Ninguno

Generos: Fantasía

Advertencias: Spoilers

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 14 Completed: No Word count: 12802 Read: 73483 Published: 22/12/2007 Updated: 28/05/2011
Summary:

ES LA HISTORIA DESPUES DE QUE VICTORIA Y JACK HUYERAN DE IDHUN PARA IR A LA TIERRA.TRANSCURRE AÑOS DESPUES,CUANDO LOS HIJOS YA SON ADOLESCENTES Y NO SABEN NADA SOBRE IDHUN.Y POCO A POCO VAN DESCUBRIENDO COSAS Q NUNCA SE IMAGINARON...NO OS LO PERDAIS!!JEJE

 

 



Categories: MEMORIAS DE IDHUN Characters: Ninguno

Generos: Fantasía

Advertencias: Spoilers

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 14 Completed: No Word count: 12802 Read: 73483 Published: 22/12/2007 Updated: 28/05/2011 EL COMIENZO by isuzu_chan

-¡Apártate ahora mismo! ¡Hoy me toca a mi!-dijo una voz femenina mientras apretaba el brazo de alguien que se sentaba frente a un ordenador.

  La habitación era un salón amplio adornado con un gran sofá entre dos pequeños sillones y una televisión con su video y su estantería repleta de cintas de video y dvd’s. Y en un rincón dos hermanos se peleaban por acaparar el único ordenador de la casa.

-¡No es justo! Ayer estuviste mas de tres horas haciendo dios sabe qué…-respondió el chico rubio apartando a su hermana.

-Lo necesitaba para un trabajo de clase de modo que ese tiempo no cuenta. Además la vida no es justa, vete acostumbrándote.

El muchacho miro a su hermana con sus grandes ojos castaños.

-De todos modos yo soy el mayor asi que puedes darte por vencida, Eva.-sonrió

La joven de penetrantes ojos azules no quiso darse por vencida asi que busco la solución fácil.

-¡MAMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-grito con todas sus fuerzas.

Al de un rato una joven de mediana edad bajó las escaleras. Tenia unos grandes ojos marrones intensos y un bonito recogido q le hacia mas madura. Llevaba entre sus brazos unos libros y se acercaba con una expresión impasible, como si hubiera vivido muchas veces esa situación.

-¿Se puede saber porque os peleáis esta vez?-pregunto con voz cansada.

Eva, se acerco a ella rápidamente. Llevaba el pelo suelto con tirabuzones y vestía con unos vaqueros rasgados y una camiseta negra de algún grupo de música heavy. El negro era un color que le gustaba ya que también decoraban sus uñas y el maquillaje de sus ojos.

-Mama, dile a ese idiota que me deje el ordenador porque sino lo hace…

Su madre, no se molesto en alzar la voz. En realidad, nunca la había alzado hacia sus hijos.

-Lo siento cariño pero Erik tiene razón. Ayer estuviste casi toda la tarde metida en tus asuntos. Hoy le toca a el.

Eva aun no se dio por vencida.

-Mama, por favor necesito mirar mi correo, es importante.

Oyeron a Erik soltando una carcajada.

-¿Tu correo? ¿Y para que quieres mirarlo? Si ni siquiera tienes amigos con quien escribirte.

Eva entrecerró los ojos y deseo machacarle por ese comentario. Victoria, que asi se llamaba la madre de aquellos dos rebeldes, Quiso intermediar pero su hija se lo impidió.

-Haber si sigues riéndote igual cuando un día descubras a Kirtash rondándote por la cama-amenazo con una media sonrisa.

A Erik se le congelo la sonrisa. Detestaba a la nueva mascota de Eva. Desde que vio a su hermana llegando a casa con una gran serpiente entre sus brazos, gritando al cielo que se llamaba Kirtash,se le congelo la sangre. Fue solo verla y entrarle ganas de gritar del asco que le producía ese animal. Ella, en cambio estaba radiante. Era un regalo por su decimosexto cumpleaños y no era un regalo de alguien normal, sino de su querido tío Cristian. Ese tío que se pasaba media vida viajando por el mundo y no veía mucho. Pero algo invisible les unía. A ella le encantaba estar con el y oír sus historias. Además, siempre iban al tejado a admirar las estrellas durante horas o incluso toda la noche. A Erik, no es que le molestara que ella tuviera esa relación tan estrecha con el, es que ese hombre no le daba buena espina. Tenia que reconocer que a veces le echaba de menos cuando se iba para no volver en largo tiempo. Pero no demasiado como para echarse a sus brazos cada vez que lo veía aparecer, como lo hacia su hermana.

Lo único que le molestaba es que Eva nunca se ha sentido así de feliz cuando estaba con su padre, Jack. Siempre le esquivaba o directamente pasaba de el, y lo hacia sin ningún tacto. Siempre tan fría con la persona con la que compartía su vida y su sangre.Bueno, esa ha sido una incógnita desde siempre, porque su hermana tenia la manía de decirle que estaba segura de que su padre no era Jack. Lo presentía.

El no la hacia caso. Pensaba que lo decía para llamar la atención. Pero, a veces le era inevitable pensar que quizás tenía razón ya que no hay ningún rasgo de su padre en ella. A quien verdaderamente se parecía era a ese hombre, al tío Cristian. El mismo color de pelo, los mismos ojos y hasta la manera de hablar y comportarse. En ocasiones pensó que podría ser una paranoia suya y que veía parecidos donde no los hay, Pero cada vez que los veía juntos, era imposible no pensar que se trataba de un padre con su hija. Y eso le rompía el corazón. Ya que al ser la segunda hija, quería decir que su madre, la madre que tanto amaba, había engañado a su padre y no era justo para el. Porque Jack, su padre, era una persona bondadosa y aunque a veces era un poco tozudo y orgulloso, no se merecía un engaño así. Aunque había algo que le desconcertaba. Por la manera que tenia de mirar a Eva cuando se reunía con Cristian, era como si lo supiera todo y lo aceptaba sin ningún problema. Eso le ponía de los nervios al joven Erik. Era como si demostrara que no tuviera dignidad. Intento creer a si mismo que no podía ser, que su hermana Eva y él eran hijos de Victoria y Jack.

Volvió a la realidad. Al comentario de su hermana sobre dejar su “mascota” dentro de su cama. No supo que contestarla, estaba horrorizado al pensar en esa imagen. En la imagen de estar en su cama rodeado de esa repugnante serpiente.

Eva, lo intuyo y sonrió para si.

-He decidido no pelearme mas por el ordenador.Aunque a valido la pena ver esa cara de susto-rió sarcástica-Me voy a mi habitación.Asi que cogere algo de comida para no tener que dar tantas vueltas.

Victoria, intentó hacerla recapacitar para hacerla volver a su antigua habitación.

-Mama, ya lo hemos hablado muchas veces. Sabes que prefiero estar allí. Sabes que me gusta estar sola.Sin intrusos-hablaba por Eric

-Eva, aquí no será como en Silkeborg. Tendrás una habitación para ti sola.

Los cuatro, habían vivido hasta hace poco en Silkeborg,vivian en la antigua casa de Jack. Y como solo había dos habitaciones, los dos hermanos tenían que dormir en la misma habitación. Algo, que por supuesto, detestaban. Y no por que eran adolescentes o eran de distinto sexo, era porque aunque fueran hermanos y en el fondo se querían, no podían estar juntos ya que no se soportaban. Fuera como fuera siempre acababan discutiendo.

Asi que cuando por asuntos de sus padres, decidieron trasladarse a Madrid, optó por convertir la habitación que se situaba encima del garaje, como un sitio especial para ella. Un lugar donde sentirse a gusto, decorarlo como ella quisiera y no dejar entrar a nadie a su santuario, como ella lo llamaba. Solo dejaba entrar a su madre y Cristian. Nunca a Erik o a Jack, su supuesto padre.

-Mama, sabes que no voy a ceder. Por favor, respeta mi usshak

Su madre no creyó oírlo bien.

-¿Qué has dicho?-con una voz ligeramente angustiada

-¿Lo de usshak?-sonrió-me lo enseño Cristian. Dijo que así llamaba él a su sitio especial.-al ver la cara pálida de su madre-¿Qué ocurre? ¿Te molesta que la use? Es solo una palabra, mamá.

Victoria intento relajarse, cuantas veces le habrá repetido a Cristian que no dijera nada sobre ese “otro” mundo. Aunque solo fuera una palabra.

-No pasa nada, cariño. Es solo que creo que no deberías hacer tanto caso a las locuras de Cristian. Y dejar de copiarle en todo.

-¿Y porque no? El siempre me entretiene con esas historias que tanto me gustan. Me hacen sentir especial ya que solo me los cuenta a mi.-lo decía con la intensidad de una chica enamorada. Pero ella no lo veía con esos ojos.- ¿y esos libros? ¿De que son?

Victoria se sobresaltó y pensó lo malo que era que su hija fuera tan curiosa.

-Son los libros de lectura de los niños-contestó dulcemente. Para sus hijos siempre ha sido una profesora de guardería.

Eva se acercó y cogio uno de los libros. En la portada salía un gran unicornio que miraba el cielo.

La joven se exasperó.

-¿Otro cuento sobre unicornios? Mama, vas a acabar aburriéndolos. ¿Es que no hay más animales fantásticos en la biblioteca?

Victoria suspiró. ¿Animales fantásticos? Si ella supiera. Claro que algún día todo le sería revelado pero quería esperar a que fueran más maduros. Hace muchos años decidió junto a Jack y Cristian no mostrarles ni decirles nada sobre Idhun o sobre sus posibles dones. Quería regalarles una vida normal, al menos una adolescencia normal. Como la que nunca tuvo ella y los demás. Aunque no fue nada fácil. Cuando tuvieron que escapar de Idhun tras el nacimiento de Eva y regresar a la Tierra, no tuvieron mas remedio que quedarse unos meses en Limbhad para pensar que podrían hacer. Cristian estuvo buscando un lugar para ellos, ya que estuvo reacio de dejar a Jack entrar a su apartamento en Nueva York. Jack propuso ir a Silkeborg ya que aun tenía la granja de sus padres allí. Le dolía volver allí pero no tenían elección. No podían quedarse en Limbhad ya que habían decidido ocultarles todo a sus hijos. Pasaron un tiempo alli, pero Eva no termino de acomodarse y acabaron por volver a la mansión de Allegra. El cambio fue difícil, y no solo por el idioma, ya que Vic y Jack les enseñaron sus respectivos idiomas, sino el hecho de llegar nuevo a un colegio. Eric se las arreglo bien, pero Eva no congeniaba con nadie, preferia estar sola todo el dia, pensando en sus cosas.

Victoria sabia que llegaria el dia en el que todo seria revelado pero preferia esperar. Pero no sabia que fuera a ser tan pronto…

 

 

Regresar al índiceEmpezar a creer by isuzu_chan

2:30 de mediodía. La alarma que indicaba el final de las clases acababa de sonar y una multitud de adolescentes salían despavoridos y desesperados por llegar a casa para comer. Una chica de pelo negro largo salía de su clase sin la menor compañía, y parecía no importarle. Caminaba por los pasillos con su mochila al hombro y al andar se oían las cadenas que adornaban sus vaqueros.

Fuera, un grupo de chicos y chicas comentaban el partido de fútbol que se celebraba ese fin de semana. Mientras hablaban y reían, la chica solitaria salía por la puerta del instituto.

      -     Erik, no puedo creer que esa tía tan rara sea tu hermana-dijo un amigo de Erik- aunque es muy guapa…

Erik le golpeo en el hombro sonriendo.

      -     ¿Insultas a mi hermana y luego quieres ligar con ella?-rió- Aunque no te lo aconsejo además de rara es una borde.-y volvieron a reír.

Una de las chicas del grupo, interesada en el joven Erik, se acerco con la intención de llamar la atención del chico.

-         Veo que as traído la moto. Podrías acompañarme a casa y seguiríamos hablando del partido.-la chica se agarro a su brazo- Se que eres el mejor jugador, por eso eres tan popular, ¿verdad?

-         Supongo que será por eso…-murmuro intento zafarse del agobiante abrazo- De todas formas, no puedo acompañarte, he traído la moto para llevar a mi hermana a casa. Lo siento.

Se despidió como pudo y se acerco a Eva, que estaba sacando un ordenador portátil de la mochila.

-         ¿De donde has sacado ese portátil? ¿no lo abras robado, no?

-         Muy gracioso Erik, de veras. Me lo ha prestado el profesor de literatura para terminar el trabajo, ya que tú acaparas el único ordenador que tenemos.

Erik intento cambiar de tema, no quería empezar a discutir.

-         Esta bien, vamos al aparcamiento que tengo la moto aparcada. Así pronto llegaras a tu querido zulo y podrás terminar tu maldito trabajo, ¿vale?

No era eso lo que quería, pero discutir con su hermana era algo que no podía controlar. Las malas maneras salían solas.

-         No hace falta – contesto Eva- Hoy me quedo a comer el cafetería para terminarlo. Además preferiría ir andando antes que montarme en tu moto, y parecer otra de tus estupidas novias. Aunque gracias por el ofrecimiento- se despidió y se dirigió a cruzar la calle, hacia la cafetería que se encontraba delante del instituto.

A Eva le encantaba esa cafetería. Nunca iba mucha gente, asi que era un sitio tranquilo donde poder relajarse. Cuando no sabía a donde ir o se aburría en casa, siempre iba a la cafetería, pedía una coca cola, se ponía los cascos y se tiraba horas escribiendo en su pequeño cuaderno, a modo de diario. En él, escribía pensamientos, dudas y hasta pegaba fotos. Hasta ahora, había tres fotos en el cuaderno. En la primera foto, salía ella sola sentada en un banco de su casa. No sonreía pero su mirada, de un color azul penetrante lo decía todo. En la segunda foto aparecía de pequeña, abrazada a su madre, cuando vivían en Silkeborg. Y en la ultima aparecía ella con su tío Cristian, los dos abrazando a kirtash, la serpiente, el día en que se lo regalo. No había ninguna foto ni de jack, su padre, ni de su hermano Erik.

En algunas ocasiones se asustaba al no mostrar ningún cariño ni por su hermano ni por su padre. A veces llegaba a pensar que si algo les ocurría y murieran, ella no sufriría ni les echaría de menos. Eso la atormentaba, porque esos pensamientos hacían que dudara de su humanidad, y que en realidad era una especie de monstruo cruel y sin sentimientos. Cuando pensaba en esas cosas, siempre intentaba llevarse bien con Jack y Erik, pero no lo conseguía. Era algo extraño, porque siempre que intentaba contestar bien a su padre, se le escapaba algún comentario con desprecio o alguna mirada fría y era algo que no sabia o podía controlar. Era como el instinto que la decía que no se juntara con esa gente, a pesar de ser su propia familia y haber crecido con ellos. De todas formas no podía ocultar que nunca quería estar con ellos, solo con su madre y con su tío. La encantaba estar con el, le veía poco ya que viajaba mucho, pero cada vez que venía traía regalos para ella y Erik, a pesar de que a Erik no le caía bien. Subían los dos al tejado por las noches y le contaba historias y era algo que le encantaba. Tenia un vinculo especial con el, y hasta se parece un poco a el. Nunca ha pensado nada raro, solo lo piensa para chinchar a su hermano.

Eva se puso a escribir el trabajo, tranquila mientras escuchaba a Tokio Hotel, su grupo favorito, cuando de pronto empezó a escuchar susurros. Se quedo quieta, concentrándose en ese susurro para saber si era algo suyo o simplemente era un sonido de la música que estaba escuchando. Se quito los cascos muy despacio y los susurros volvieron a meterse en su mente. >, , >,

decían las voces.

Eva se levanto de un salto, sorprendida por lo que había oído. ¿Habrá sido una paranoia suya? ¿Quien era el dueño de esas voces? ¿Que era Idhun? Esas preguntas martilleaban su mente y se puso a recoger las cosas. Quería ir a casa y echarse una buena siesta, seguramente las voces habrán sido producto de su imaginación. Cuando salio de la cafetería se choco con una mujer de mediana edad. Se trataba de una mujer de origen japonés que miraba con atención a Eva. Ella de disculpó, pero al mirar sus rasgados ojos se quedo como paralizada. La misteriosa mujer acaricio el cabello de la asustada Eva.

-         Asi que tu eres la hija de ese maldito shek…Eva, ¿verdad?

-         ¿Quién eres?-pregunto al no entender lo que decía, aunque se sorprendió que hablara un perfecto español a pesar de ser japonesa.

La mujer volvió a mirarla intensamente y sonrió.

      - Mi nombre es Shizuko y creo que nos haremos buenas amigas…

 

 

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Author's Notes:

OLA!!!

YA LO SIENTO SI ESTOS DIAS TARDO EN ACTUALIZAR PERO ES QUE EN ESTAS FECHAS VA A SER UN POCO XUNGO,E?

DE TODAS FORMAS INTENTARE ACTUALIZAR LO ANTES POSIBLE

Y GRACIAS A LOS REVIEWS,QUE ME ACEN MUXA ILUSION Y ME ACE SEGUIR CON LA ISTORIA

Author's Notes:

OLA!!!

YA LO SIENTO SI ESTOS DIAS TARDO EN ACTUALIZAR PERO ES QUE EN ESTAS FECHAS VA A SER UN POCO XUNGO,E?

DE TODAS FORMAS INTENTARE ACTUALIZAR LO ANTES POSIBLE

Y GRACIAS A LOS REVIEWS,QUE ME ACEN MUXA ILUSION Y ME ACE SEGUIR CON LA ISTORIA

Ya era de noche. Eva volvía a casa después de una tarde importante para ella. El viento soplaba con fuerza sus cabellos pero ella no parecía ni darse cuenta. Esa tarde había escuchado una historia que le costaba creer pero sin embargo la dejaba nadando en un mar de dudas. Hacia el camino a casa, recordaba una y otra vez la conversación que había tenido con esa joven japonesa.

La desconocida quiso que la acompañara al parque que había junto al instituto, para poder hablar mas tranquilas y Eva la siguió confusa. Por una parte, tenia miedo ya que no conocía a esa persona pero a la vez quería saber porque conocía su nombre y que eran las palabras extrañas que había dicho sobre ella.

Cuando se sentaron en un banco alejado de los niños que jugaban en los columpios, la joven asiática comenzó a hablar.

-          Se que no me  conoces y estoy segura de que cuando llegues a casa desearas no haberme conocido nunca, porque lo que voy a contarte no es algo fácil de asimilar y puede que no llegues a creerlo. Pero creo que debo decirte algo muy importante sobre ti y tu hermano Erik.

-          ¿Mi hermano? ¿Qué ocurre? No entiendo nada-susurro una asustada Eva.

-          Si te digo la verdad, no se como empezar. Asi que te lo diré directamente.

Tú y tu hermano no sois humanos.

-          ¿Qué? – dijo ella – Es una especie de broma, ¿no?

-          Te dije que no era fácil de creer, pero es así. Tus padres no son quien dicen ser. Os han estado ocultando cosas toda vuestra vida. ¿Acaso no notas nada raro en tu vida? Creo saber que no te llevas bien ni con tu hermano ni con tu padre, pero tienes un vínculo especial con tu tío, con el que tienes un claro parecido.

-          ¿Cómo sabes todo eso? ¿Quién eres? –Eva no hacia más que preguntas. Esa extraña sabía demasiadas cosas sobre su vida y lo que ella decía no tenia sentido. ¿Qué no eran humanos? ¿Entonces que eran?

Estaba temblando y no lo podía evitar. Se le paso por la cabeza dos opciones: o que la joven estaba loca o era una broma que le estaba gastando el idiota de su hermano. Cualquier cosa menos creerla.

-          Soy una antigua amiga de tu tío. Y se ese tipo de cosas sobre tu vida porque os 

E estado vigilando- ese comentario hizo sobresaltar a Eva- Pero quien soy no importa ahora, sino lo que vuestros padres os han ocultado todo este tiempo. Y es que ellos tampoco son humanos, ni siquiera pertenecen a este mundo.

       -     A hora resulta que nadie es humano aquí, ¿verdad? –había optado por no creer

              En sus palabras así que decidió ponérselo difícil- Ahora me dirás que tu tampoco lo eres.

-          Asi es. Yo tampoco lo soy, al menos no del todo. Soy de una raza muy poco

común en la tierra. De la misma raza que tu padre.

-          ¿Qué Jack? No me lo creo.

-          No me refiero a ese padre, sino al otro, a tu verdadero padre. A Cristian.

Fue un golpe para ella. Eso si que no podía creerlo. Su madre no le habría ocultado algo tan importante. De todos modos, no reacciono como esperaba porque dentro de ella algo le decía que podía tener razón. Pero siguió en sus trece.

-          Sigo sin creer nada de lo que me dices, pero adelante sigue con la historia.

-          Entonces lo diré todo y espero que me escuches con atención.

Le contó lo mas importante. Que pertenecían a Idhun, la historia entre Victoria, Jack y Cristian. Que su madre era un unicornio, que Jack era un dragón y que Cristian era un shek, eso conllevo a explicarle lo que era un shek. Eva ni se inmutaba, tenia claro que era una loca y desvariaba y no dijo ningún comentario. Cuando ella dejo de hablar, Eva se levanto del banco, se echo la mochila al hombro y se despidió.

-          Lo siento pero no puedo perder el tiempo en tonterías. Tengo que ir a mi casa.

-          Se que no me has creído, pero se que pensaras en todo lo que te he dicho y que sabrás actuar en consecuencia. De todos modos, me gustaría que te quedaras con mi tarjeta. Esta mi numero de teléfono para cuando quieras  seguir escuchando la verdad.

Eva cogio la tarjeta y se la guardo en el bolsillo de su polar negro. Murmuro un “adiós” y se dirigió a casa.

 

 

Cuando llego, se esculpo de cenar ya que estaba cansada y se fue a su habitación. Se tumbo en la cama y sin querer volvió a rememorar la historia y decidió que al día siguiente investigaría un poco. Era algo difícil de creer pero en el fondo sentía que podría descubrir cosas importantes.

 

 

    

 

Regresar al índiceMiedo by isuzu_chan

Ya había llegado el sábado y toda la familia estaba preparándose para animar a Jack en su primer partido de fútbol de la temporada. Cada vez que tenía partido, toda la familia, incluso Cristian, se reunían para ver el partido juntos y luego celebrar la victoria o la derrota con una gran comida familiar. Pero esta vez Eva no se encontraba bien y pidió quedarse en casa. Victoria estuvo compasiva.

         -       Quédate tranquila entonces. Estarás mas cómoda si estas sola para que puedas descansar-acaricio el cabello de su hija, que estaba tumbada en la cama quejándose de un fuerte dolor de tripa- Cuando te encuentres mejor me llamas, ¿vale?

         -        Gracias mama. Dormiré solo un rato-y al decir esto cerró los ojos.

Victoria salio de la habitación en silencio y les contó a los demás que no tendrían la compañía de Eva ya que se encontraba mal. A Erik no le importo y se puso a cantar con su padre el himno del instituto mientras salían de casa. Victoria y Cristian se quedaron atrás sonriendo y poco a poco se fueron acercando para acabar abrazados. Victoria cerró los ojos y hundió su rostro en el pecho de él.

-                Es una pena que tengamos que escondernos para poder abrazarnos-susurro ella- Te echado tanto de menos.

-                Yo también a ti .Pero debemos seguir como hasta ahora hasta que se lo contemos a los chicos, ¿no crees?- hizo que ella levantara la mirada y le dedico una de esas miradas intensas que tanto le caracterizan. Victoria se derretía con aquellas miradas. A pesar de todo lo que han pasado juntos sigue quedándose sin habla cada vez que la mira de esa manera.

-                Supongo que tienes razón. Es lo mejor para ellos, imagínate como se lo tomaran. Cada vez tengo más miedo a que ese momento llegue.

-                No tienes que preocuparte. Jack y yo también estaremos ahí para apoyarlos en todo lo que necesiten. Pero todavía no están listos.

Desde fuera de la mansión empezaron a escucharse gritos de Erik y Jack ansiosos por llegar al partido. Cristian y Victoria se separaron y decidieron dejar esa conversación para más tarde. Cerraron la puerta con cuidado para no despertar a Eva, pero no se dieron cuenta de que ella ya estaba despierta y que había presenciado la amorosa actuación de su madre y su tío desde lo alto de la escalera que da al segundo piso.

Eva se sentó en el suelo apoyándose en la pared y se quedo pensando en lo que acababa de ocurrir. Al despertarse esa mañana había decidido fingir un dolor de tripa para quedarse sola en casa e investigar un poco para comprobar si la japonesa loca tenía razón. Y nada mas empezar había descubierto la primera verdad. Cabía la posibilidad de que fuera hija de Cristian. Lamentablemente no había podido escuchar bien la conversación entre su madre y su supuesto padre. Pensó que la joven asiática podía tener razón en las demás cosas y decidió ponerse a buscar en el sótano. El sótano era un lugar al que sus padres nunca les han dejado entrar ni a ella ni a su hermano, con la excusa de que solo habia muebles viejos llenos de polvo. Algo había allí abajo que querían ocultar pero ella estaba dispuesta a encontrar cualquier cosa sospechosa. Cogio la llave del sótano del cajón de la cocina y la abrió con cuidado.

Dio al interruptor de la luz pero no funcionaba asi que tuvo que bajar las escaleras en total oscuridad hasta llegar a la bombilla. Cuando la encontró la giro un poco y al final se encendió, aunque no demasiado, dejando ver una habitación llena de trastos viejos. Todo estaba lleno de polvo. Eva dio un rodeo fijándose en todo, la mayoría de las cosas le resultaban familiares: su cuna, cochecitos, juguetes de cuando eran pequeños, álbumes de fotos y un montón de muebles que ya no usan pero que da pena tirarlos. No encontró nada fuera de lo normal pero cuando ya se iba a ir, vio como algo parecido a una pequeña luz le molestaba a los ojos, y es que la luz de la bombilla se estaba reflejando en un gran baúl metálico que se escondía detrás de unas sillas de madera. Eva se acerco lentamente y retiro con cuidado las sillas. El baúl era enorme y en el centro había un símbolo de un hexágono que brillaba con intensidad. Fue a abrirlo pero estaba cerrado con un candado. No quería irse sin abrir aquel baúl asi que cogio una pala que reposaba en una esquina y golpeo repetidas veces el candado hasta que se rompió. Tiro a un lado la pala y abrió el baúl. Vio un montón de mantas que retiro con cuidado y al fondo vio algo increíble.

Se trataba de una  especie de vara con una bola en la parte de arriba y estaba metida en su funda. La cogio y la saco con cuidado, y al contacto con su mano la esfera comenzó a brillar con mucha intensidad. Eva la tiro al suelo, asustada. Volvió a mirar dentro del baúl, y esta vez encontró una espada enorme, con la empuñadura de un dragón. Pero cuando fue a cogerla, su mano empezó a quemarse y la soltó rápidamente. Gritó de dolor al ver la palma de su mano totalmente quemada. Hizo lo primero que se le vino a la cabeza. Rompió un pedazo de sabana que ocultaban algunos muebles y se vendo la quemadura como pudo. Respiraba entrecortadamente mientras se sujetaba la mano y pensaba en como podía haberle echo eso una simple espada, y porque sus padres guardaban esas armas tan raras. Decidió mirar el baúl por última vez y encontró libros sobre unicornios y dragones, y dos colgantes con forma de hexágono. Cogio con cuidado los colgantes y se los guardo en el bolsillo del pijama. Volvió a meter las cosas como pudo y cerró el baúl. Se preocupo de colocar todo como estaba y cuando estaba a punto de salir del sótano, se oyó el sonido de la puerta principal. Alguien había entrado en la casa y ella estaba en el único lugar en el que no podía entrar. Suponiéndose además de que se encontraba mal y debía estar en la cama. Si la encontrarían allí no podría inventar una excusa convincente. Pero si todos estaban en el partido de Erik, ¿Quién podía ser?

 

End Notes:

espero no tardar para el proximo capitulo,pero estos dias estoi un poco liada,ok??

 

End Notes:

espero no tardar para el proximo capitulo,pero estos dias estoi un poco liada,ok??

 

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Author's Notes:

 

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Era el ruido de la puerta principal. ¿Quién podía ser? Todos estaban en el partido de Eric, su hermano. Eva se acerco hasta el final de las escaleras. Se maldijo a si misma. Había dejado la puerta del sótano abierta. Sabia que iban a pillarla in fraganti. Se quedo mirando fijamente hacia la puerta esperando que la persona que hubiera entrado en casa no la descubriera. Oyó ruidos de pisadas en el segundo piso y poco a poco fue subiendo las escaleras. Al llegar arriba intento cerrar la puerta con lentitud. Cuando iba a cerrarla del todo una mano captura la suya. Y del sobresalto ahogo un grito.

 

-         ¿Se puede saber que hacías ahí dentro?- pregunto Erik – Al ir a tu cuarto y ver que no estabas pensaba que te habías escapado, jaja

-         Me has pegado un susto de muerte, idiota- dijo ella empujándolo para salir del sótano- Y te he dicho mil veces que no entres en mi cuarto.

-         Bueno, bueno, tranquila. Solo era para decirte que el partido se ha suspendido porque el equipo contrario no se ha presentado…

-         ¿Y Jack, Cristian y mama? ¿Están aquí?-pregunto nerviosa

-         Ahora iba a decírtelo que no me dejas acabar. Hemos  pensado en ir a comer todos juntos de todas formas y he venido para dejar la mochila y a avisarte. Aunque creo que tu también te puedes venir porque parece que no te encuentras tan mal, ¿me equivoco?- estaba seguro que su hermana ocultaba algo, Estaba nerviosa y no sabia que hacia en el sótano. Se supone que lo tenían prohibido.

-         Ahora es cuando me dices el precio que debo pagar para que no te chives, ¿verdad? –estaba acostumbrada a los chantajes de su hermano mayor. Cuando vivían el Silkeborg tuvo que hacerle los deberes durante un mes para que no se chivara cuando la pillo intentando escaparse de casa para ir a un concierto.

-         En efecto-contesto Erik triunfante- Esta vez, tendrás que hacerme la cama durante dos meses.

-         ¿Dos meses? Tú deliras…

-         Como quieras. Pero creo que a mama no le gustara saber que has fingido encontrarte mal para curiosear en el sótano.

Eva se encontraba entre la espada y la pared. Si su madre se enterara quizá lograra adivinar saber que buscaba ella en el sótano. Y aun no estaba preparada para ello. Ha sido demasiado reciente encontrar todas esas armas extrañas tras haber hablado con la mujer japonesa. Todavía tenia que asimilarlo. Pero tampoco quería ceder ante el chantaje de su hermano. No soportaría entrar todos los días en su cuarto para hacerle la cama bajo la mirada de los pósteres llenos de chicas ligeras de ropa. Además en su habitación siempre hacia un calor agobiante y pesado. No lo soportaría. Pero no tenía otro remedio. Todo sobre plantas: cuidados, tipos, trucos Todo sobre plantas

-         Esta bien- le tendió la mano a modo de cerrar el contrato

Al estrecharlo no se acordó de su mano vendada y torció el gesto por el dolor. Erik se percato de ello. Miro su mano vendada.

-         ¿Qué te ha pasado en la mano? Estas sangrando- Miro la mano fijamente y después miro la puerta del sótano, y la mano una vez más- ¿A que has bajado al sótano? ¿Has encontrado algo interesante?

Eva se acuno la mano con cuidado. La sangre había traspasado la venda. Después lavaría la herida. Miro a su hermano. ¿Y si esta era la oportunidad perfecta para contárselo todo y compartir dudas o averiguaciones? El también debía saberlo ya que también le incumbía. El también había sido engañado todos estos años. Pero desecho pronto la idea. Erik nunca la creería. Se reiría de ella sin duda alguna. Además todavía quería asegurarse de que todo era real y no un producto de su imaginación. Instintivamente se llevó la otra mano al bolsillo, palpando los dos colgantes que se había llevado del baúl. Erik no tardo en darse cuenta de que sucedía algo raro.

-¿Qué escondes? ¿No habrás encontrado un tesoro y lo estas robando? – pregunto con una gran sonrisa en la boca.

- No es asunto tuyo. Y lo de la mano ha sido un pequeño accidente, no pasa nada. Ahora vete, quiero estar sola.-empezó a arrastrarle hacia la puerta- Y a mama no le cuentes nada.

Erik se despidió, aunque se quedo intranquilo. Pero no le dio demasiada importancia. Conocía a su hermana y siempre esta en su mundo de Yupi. La rareza lo llevaba en la sangre.

Después de lavarse la herida y vendarla en condiciones y subió a su habitación y guardo los dos colgantes en su joyero. Se tiro en la cama y se quedo mirándose la mano vendada con preocupación. Tenia que inventarse una excusa por la quemadura. Aunque ya lo pensaría mas adelante. Su preocupación se dirigió al sótano. Había encontrado cosas demasiado extrañas y se le vino a la cabeza la conversación alocada que tuvo con Shizuko, la mujer japonesa. Cogio de la silla su polar negro y miro en los bolsillos. Encontró en el derecho una tarjeta con un nombre y un teléfono. El teléfono de Shizuko. Creyó que era el momento de creerla y llamarla.

Regresar al índiceValor by isuzu_chan

   Estaba nerviosa mientras marcaba el número, pero encontró el valor suficiente para quedar con ella el lunes, cuando Eva saliera de clase. Pondría la excusa a sus padres de que se quedaría toda la tarde estudiando en la cafetería.

    Después de todas esas averiguaciones su cuerpo y mente pedían descansar pero su corazón gritaba que investigara más. Todavía tenía tiempo suficiente para averiguar mas cosas. El único sitio que quedaba de la casa en la que pudiera encontrar algo era en la habitación de sus padres. Entro despacio, sintiéndose mal al instante por irrumpir así en la intimidad de sus padres. Queriendo terminar lo antes posible empezó a revolverlo todo con rapidez. Abría armarios, los cajones del tocador sin encontrar nada inusual. Se dio la vuelta y su mirada la dirigió hacia la pequeña mesita que había junto a la cama. Abrió los 3 cajones con fuerza, tanta que el último se desencajo y cayo al suelo. Revolvió papeles y bloc de notas que se hallaban en su interior pero no había nada extraño. Cuando fue a colocar de nuevo el cajón, se sorprendió al ver q no encajaba correctamente ya que algo en el fondo impedía cerrarlo.

    Eva metió la mano y toco algo grueso que saco con sumo cuidado, y vio una especie de libro con tapas gruesas. La forma del libro capto su curiosidad y miro dentro. En realidad, era como un cuaderno donde alguien había escrito como si fuera un diario. Un diario…el diario de su madre…era su letra…la reconocería en cualquier sitio…estaba bastante escrito ya que pocas hojas quedaban en blanco.

     Volvió a colocar el cajón que ya cerraba bien y al levantarse, lo hizo tan rápido que se mareo. Sin embargo no sabía si el mareo era por el movimiento o porque tenía en sus manos la verdad, la verdad que tanto se han esforzado en ocultar.

     Recogió todo lo que había tirado, dejándolo todo como estaba en un principio y se encerró en su habitación. Tenía hasta el lunes para leerlo todo y lo haría sin dudarlo. Quería saberlo todo y ahora lo sabría de primera mano.

      Se tiro en la cama y abrió con cuidado el diario. Había una especie de introducción en la primera hoja. Respiro hondo antes de empezar a leer.

 

Este diario lo utilizare como recordatorio para todo lo que e vivido hasta ahora. Espero acordarme de cada detalle porque para mi es muy importante.

Empezare desde el momento en el que conocí a Jack, porque mi vida, mi verdadera existencia, comenzó a partir de ese instante.

 

Cerro de golpe el cuaderno. Una especie de gusanillo la corroía por dentro. Iba a dar un paso importante leyendo el diario de su querida madre y quería estar preparada. Se incorporo y vio su reflejo en el espejo que tenia enfrente. Vio la imagen de alguien horrible, la imagen que alguien que iba a invadir la intimidad de su madre. Pero no había otra forma. Podría dejarse de tonterías y preguntarles directamente que ocurría, pero solo le contarían lo que debería saber y ella quería saberlo todo.

Miro de refilón a Kirtash que la miraba con curiosidad desde su prisión de cristal.

 

-         No me mires así…-murmuro Eva- no hay otra forma…

 

Se volvió a tumbar y empezó a leer el primer episodio de una larga historia…

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No había acabado de leer la primera hoja cuando oyó cerrarse la puerta principal. Rápidamente escondió el diario debajo de la almohada. Se levanto de la cama y se dispuso a salir de la habitación. Pero al ir a agarrar el pomo se dio cuenta de que tenía la mano vendada. ¿Cómo explicaría eso a sus padres? Instintivamente se acunó la mano.

-         No sabré que decirles…-se lamento- ¡Cúrate, cúrate, cúrate!

 

De pronto, empezó a sentir con cosquilleo, pero pensó que era simplemente el dolor de la quemadura. Cuando se volvió a mirar la mano noto algo raro. Tuvo una intuición, como si supiera que iba a pasar en cuanto se quitara la venda y se sorprendió al ver que la quemadura ya no estaba allí. Toda señal de herida y dolor se había esfumado.

Se quedo unos segundos mirándose la mano, como si fuera la primera vez que la veía.

Alguien toco la puerta de su habitación y la devolvió a la realidad. Rápidamente se tiro a la cama y se tapo con la sobrecama y murmuro un “adelante”

Victoria abrió lentamente la puerta y asomo la cabeza.

-         Cariño, ¿te encuentras mejor? ¿has conseguido dormir algo?

Eva entrecerró los ojos, fingiendo como ella solo sabia.

-         Bueno…había conseguido dormirme pero luego Eric me ha despertado y ya no e podido coger mas el sueño…-murmuro con voz ronca.- Creo que me quedare el fin de semana en la cama, para estar bien el lunes. No quiero faltar a clase…

Vic se apiado de ella y se acerco a su cama. Eva comenzó a ponerse nerviosa al saber que el diario estaba bajo su cabeza y que un movimiento en falso podría descubrirla. Su madre se sentó cerca de ella, en el borde de la cama, y toco su frente.

-         Al menos no tienes fiebre.- Tu tranquila que ya le digo a tu hermano que no te moleste. Tú descansa que ya te traeré la cena, para que comas algo, ¿vale?

-         ¡No! –se sobresalto. Tenía que leer el diario lo más rápido posible, y no podía estar escondiéndolo cada vez que entrara alguien. Victoria retrocedió y se sorprendió por la respuesta de su hija. Eva se dio cuenta de la reacción tan estupida y descuidada que había tenido e intento arreglarlo. Volvió a poner la voz ronca- Es que…no tengo mucha hambre…solo me apetece dormir…Cuando necesite algo te avisare, ¿vale?

-         Esta bien…-respondió Vic, aun sorprendida, pero no quiso darle importancia. Se agachó para besar su frente, se levanto con cuidado y miro a su pequeña hija antes de salir de la habitación.

Una vez que su madre se fue, salto de la cama y cerro la puerta con pestillo. Apoyo la espalda en la puerta y resoplo. “Por que poco no me ha pillado. Tengo que ser mas cuidadosa.” De pie, miro hacia la cama, fijando su mirada en la almohada, fue corriendo y la levanto con rapidez  para clavar la vista en el diario. Ahora tenia todo el fin de semana para leerlo y no iba a perder mas el tiempo.

 

 

Termino de leerlo al día siguiente. No fue capaz de descansar para dormir unas horas. Una vez que comenzó a saber la verdad, sobre ella y su familia cerro el libro y dirigió una mirada extraña a su mascota Kirtash. El animal le devolvió la mirada, curiosa.

Eva se levanto y se acerco a su serpiente. Alzo la mano y rozo el cristal.

 

- Kirtash…-apenas se oyó el susurro- así que por eso te llamo así…-una lágrima cayo por su mejilla- ahora lo entiendo todo… ¿Por qué ocultarnos todo esto? ¿Para que intentar ser normales cuando no lo somos?-se agacho se acabo con la mejilla rozando también el cristal- ¿sabes? Somos iguales…Creemos que nacemos libres pero míranos…Los dos encerrados, aunque en diferente sentido. Tú en esta urna de cristal y yo en mi propia casa llena de mentiras. Pero se acabo…te juro que seremos libres.

 

 

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El domingo por la noche bajo a cenar con su familia, continuando con la farsa de volver a encontrarse bien. Bajo las escaleras con cuidado, intentando controlar la furia que la corroía por dentro y ansiosa por sentarse en frente de esa familia de embusteros y comprobar que actúan tan bien como en todos estos años. Le había dolido tanto que empezaba a verles como enemigos, aunque no quisiera porque al fin y al cabo era su familia.



Apareció en el comedor y se sentó en la mesa junto a su hermano. El la miro y sonrió pícaro.



- Vaya…la mentirosilla vuelve a aparecer… ¿ya te encuentras mejor o hay que llevarte con urgencia al hospital?

- Muy gracioso, Erik –“serás imbecil…si tu supieras…” pensó.



Al instante, aparecieron sus padres con la cena preparada. Victoria se sorprendió al verla.



- ¡Eva! –exclamo alegre- Me alegro de que ya te encuentres mejor.

- Ya pensábamos que un día de estos encontrábamos tu cadáver -bromeo Jack

Todos rieron pero Eva no se lo tomo precisamente a risa asi que contesto como solo ella

sabía hacerlo.

- Supongo que un dolor de tripa no es suficiente para acabar con alguien como yo, ¿no?

Erik no entendió ni una sola palabra, pero sus padres cruzaron una mirada significativa, y Eva se concentro en observar aquella mirada esperando alguna respuesta pero se tuvo que quedar con las ganas porque ellos hicieron como si no hubieran oído nada. Eso enfado mas aun a Eva.



Cenaron en silencio, hasta que Jack se harto y comenzó a contar sus anécdotas en la carpintería en la que supuestamente trabajaba. Una de las anécdotas se basaba en que un año contaron con el para hacer una hoguera en una fiesta con la madera que no usaban y que le costo muchísimo prenderla. Tanto que se demoraron mas de una hora en empezar la hoguera. Eva lo miraba fijamente esperando el momento adecuado para soltar una nueva puya y esa historia le vino como anillo al dedo.

- Me cuesta creerlo-dijo lentamente mientras cogia una patata frita con el tenedor.- Tenia entendido de que eres muy bueno con el fuego. Que era como un don o algo así…

Nuevas miradas surgieron entre Jack y Victoria. Jack fingió una risa como pudo.

- ¿Por qué dices eso? –pregunto cauteloso.

- Bueno, me acuerdo de cuando íbamos de acampada al campo-contó Eva sin inmutarse- Siempre te encargabas de encender el fuego y lo hacías al instante…es muy raro que de un tiempo para otro te hayas olvidado. A no ser que nos mintieras y tendrías algún secretillo por ahí escondido…-Jack respiro entrecortadamente- como un mechero o unas cerillas…

Jack suspiro aliviado “menos mal que no sabe la verdad…aunque he estado a punto de creer que lo sabía todo…”

La única persona sentada en aquella mesa que no veía normal el comportamiento de Eva era su madre. La veía distante y cortante, más de lo normal quería decir. Nadie la conocía mejor que ella y la veía diferente. Tanto que empezó a sentir como algo le oprimía en el interior. Un presentimiento. Y malo.



- Joe, se nota un ambiente caldeado…-rompió el hielo Erik, cansado de no entender nada. - ¿Qué estas molesta por algo? Porque para amargarme la cena te podrías haber quedado en tu zulo.

Eva no se lo tomo a mal, al contrario, lo tomo como la mejor excusa para poder irse.

- Pues ya puedes estar tranquilo porque ya he terminado- cogio su plato y los cubiertos y se dirigió a la cocina- estaba delicioso mama. Hasta mañana.



Después de dejar todo en el fregadero, se acerco por última vez al comedor.

- Mama, mañana pasare la tarde en la cafetería para preparar los exámenes, ¿de acuerdo?

- Esta bien, cariño. No te exijas demasiado, ¿vale?

- Esta bien…Buenas noches.





Subió rápido las escaleras y entro en su habitación para coger una muda. Se encerró en el

cuarto de baño preparada para ducharse y cuando estuvo bajo el chorro de agua se calmo.

Lo único que esperaba es que llegara mañana lo antes posible para poder hablar con esa tal

Shizuko. Tenia que explicarla muchas cosas. Sobretodo lo que ella podía hacer.

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Author's Notes:

gracias x los comentarios ke me acen muxa ilusion!! sobretodo los ultimos.y gracias tb por las criticas ya ke me ayudan a mejorar,jeje

 muxos besos

Author's Notes:

gracias x los comentarios ke me acen muxa ilusion!! sobretodo los ultimos.y gracias tb por las criticas ya ke me ayudan a mejorar,jeje

 muxos besos

Se reunió con ella después de las clases. Entro en la cafetería y allí estaba ella, esperándola.

Estaba sentada en la mesa mas alejada y la miraba mientras Eva se acercaba lentamente y tomaba asiento delante de ella.

-         No has tardado mucho en llamarme.Intuyo que descubriste algo jugoso, ¿verdad?

-         No descubrí algo sino que lo descubrí todo- respondió Eva, que a pesar con serenidad, por dentro se sentía nerviosa. Iba a ser una tarde interesante.- Encontré el diario de mi madre.

-         ¡Vaya!- contesto Shizuko sorprendida- a debido de ser duro. ¿Ha aclarado tus dudas?

-         No todas.El diario hablaba también de ti.

-         ¿A si?- pregunto interesada- ¿y que decía?

Eva no quería rebelar los pensamientos de su madre, pero necesitaba sincerarse con alguien y Shizuko era con la única que podía hacerlo, aunque no confiara en ella.

-         Que quizás estabas en el bando equivocado. Y que hiciste buenas migas con…mi padre- aun la costaba referirse a su tío Cristian como papa.

-         ¿Asi que según ella, estaba en el bando de los malos?- evito el otro comentario de Eva. No quiso rebelar esos momentos ya que significaron algo para ella.

-         No lo dijo con esas palabras. Es mas, en algún caso hasta os defendía.

Shizuko soltó una risilla

-         Ay…Victoria…tan buena e imparcial como siempre. Pero lo más importante es lo que tú creas. ¿Piensas que somos los malos?

Eva se miro las manos, que se los frotaba con ansiedad.

-         No se que creer después de haber leído el diario. ¿Porque pensar que sois los malos cuando mi padre y yo misma somos en parte sheks? Según el diario el malo era Asrhan, no los sheks.- levanto la mirada y penetro sus ojos azules en Shizuko- ahora mismo solo me interesa lo que soy capaz de hacer. Tengo poderes, ¿no?

Shizuko alzo la barbilla triunfante. Sus intenciones desde el primer momento fue destruir aquella familia y conseguir que Eva le llevase de vuelta a Idhun junto con el ejército de sheks que se quedaron atrapados en la Tierra junto a ella. Pero nunca imagino tener tanta suerte. Al haberse interesado solo en sus poderes en vez de aclarar muchas cosas, ha descubierto en Eva a un ser ambicioso y que podría manejarla a su antojo.

-         Claro que tienes poderes, Eva. Solo que no se cuales. Eres un ser único. Eres parte unicornio y parte shek. Eres…una mezcla de esos dos espíritus asi que no tengo idea de lo que serias capaz.

Eva bajo la mirada desolada. Se había citado con Shizuko  para que la hablara sobre las habilidades que poseía y había acabado por darse con un canto en los dientes.

-         ¿Entonces que debería hacer?

-         No lo se- contesto con sinceridad- Tendrás que conectar contigo misma y supongo que encontraras algo. La magia corre por tus venas, asi que la respuesta solo la encontraras tú.

-         Y si hago todo eso ¿podré leer la mente como los sheks?

-         Puede ser. O puede ser que seas capaz de curar o entregar la magia a voluntad como los unicornios- Shizuko la tenia en sus manos. Ilusionarla un poco mas y pronto su plan daría resultado- o…

-         ¿O…?- pregunto Eva con intensidad.

Shizuko sonrió con malicia.

-         O puede que tengas los poderes de ambos.

Eva abrió los ojos sorprendida. "Poder curar, entregar magia, leer la mente y muchas otras cosas mas…increíble"

-         Entonces ayúdame- vio que Shizuko se apoyaba en el respaldo dubitativa- Por favor…

-         Nos llevara cierto tiempo conseguirlo.

-         No importa. Tengo todas las tardes libres.

Shizuko no tuvo otra alternativa. La necesitaba y con la tontería de enseñarla aprendería a confiar en ella y eso era algo importante para después poder traicionarla sin que ella lo percibiera.

-         Esta bien. Mañana a la misma hora. Y procura descansar bien porque necesitaras toda la energía que seas capaz de acumular. Será duro.

-         No te preocupes. Lo conseguiré.-estaba ilusionada. Miro el reloj y vio que era bastante tarde. No podía imaginar como habían pasado tantas horas tan rápidamente.- He de irme o mis padres se preocuparan. Hasta mañana entonces.

 

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Se encontraron al día siguiente en la cafetería y Eva recomendó un pequeño descampado alejado de la ciudad. Necesitaban encontrarse totalmente a solas. Caminaron en silencio, Shizuko marcando el rumbo, aun sin saberse el camino, y un poco mas atrás la seguía Eva, que iba sumergida en sus pensamientos.

 

    Cuando llegaron, Shizuko miro a los lados para cerciorarse de que no hubiera nadie alrededor.

 

-          Aquí esta bien. ¿Por donde quieres empezar?

   

     Eva se miro las manos con intensidad.

 

-          Hay algo que no te he contado.-suspiro- Cuando estuve “investigando” en casa sufrí una quemadura en la mano y…no se como…cuando me quite la venda ya no había nada. No…no se como lo hice…solo desee que se me curara porque sino tendría que inventarme algo para contarle a mi madre y no sabia que hacer y…

-          Tranquila Eva. –susurro Shizuko- eso es una buena señal. Empezaremos con el poder de la curación entonces.- Saco de su bolso una pequeña navaja y se hizo un corte profundo en la palma de la mano.

-          ¿Qué haces?-pregunto Eva asustada.

-          Te estoy ayudando. Ahora cúrame.

-          No…no se si podré hacerlo. Puede que solo fuera casualidad. Yo…

-          Eva, mírame.-espero a que ella levantara la mirada hacia ella- Se supone que e venido hasta aquí porque querías saber cuales eran tus poderes, ¿verdad? Pues ahora concéntrate y cúrame la herida.

Eva la miraba con nerviosismo mientras respiraba entrecortadamente. Tenía miedo de no poder hacerlo. Suspiro con fuerza y levanto las manos lentamente, acercándolas a la palma herida de Shizuko. Las coloco encima del corte sin llegar a tocarla y cerró los ojos. Intento concentrarse pero cada vez que abría los ojos la herida seguía ahí. Tras muchos intentos se dio por vencida.

-          No puedo hacerlo…-se derrumbo en el suelo. –parece que solo funciono aquella vez en mi.- esperaba una respuesta de consuelo por parte de Shizuko y al ver que no llegaba, la miro. Se estaba quitando la chaqueta y se estaba arrancando una manga de la camisa para vendarse la mano. Cuando termino miro fijamente a Eva pensativa. Eva creyó ver en sus ojos decepción pero Shizuko nunca llego a decir esa palabra. Se acerco a ella, se agacho, cogio la mano de Eva con rapidez e hizo un nuevo corte.

-          Ayyy!!! –grito- ¡¿se puede saber que intentas?!

-          Solo quiero probar una teoría.-contesto sin inmutarse

-          ¿Y no podrías al menos avisarme? Por dios, ¡me has cortado la mano!

-          Te he hecho un pequeño corte, no exageres…Ahora concéntrate y trata de curarte.

 

Eva respiraba con dificultad mientras mecía su mano herida. Sangraba demasiado. Al fin, se armo de valor y decidió intentarlo una sola vez más. Cerro los ojos y se concentro se decía. Oyó una respiración fuerte, como de asombro y abrió los ojos. Shizuko la miraba con intensidad, volvió la mirada a su mano y descubrió que el corte había desaparecido sin dejar rastro.

 

-          Lo he conseguido…No…no puedo creerlo…-sonrió

-          Tienes un poder increíble, Eva- dijo sorprendida- es un poder un tanto egoísta ya que no puedes sanar a los demás… pero poder curarte a ti misma es… un gran poder…

Eva estaba emocionadísima.

-          Lo extraño es que no te dieras cuenta antes. ¿Es que nunca te has herido y has deseado que la herida desapareciese?

Eva pensó la respuesta con detenimiento.

-          La verdad es que nunca he sido torpe ni he sufrido caídas aparatosas. Eso le va mas a Eric- confeso- de todas formas, no se, si me habría caído de pequeña mi madre me habría curado, ¿no?

-          Eso es cierto-cambio de tema- bueno por hoy a sido suficiente. Vamonos

-          ¿Ya? ¿tan pronto? –pregunto Eva ansiosa- ¿Es que no puedo practicar más?

-          Bueno, es algo masoquista pero estas en tu derecho- reconoció Shizuko tirando con cuidado la navaja al suelo- pero yo me voy ya. Te recuerdo que mi mano sigue sangrando ya que no pudiste curarla.

-          Lo siento

-          No importa- contesto orgullosa- Las heridas físicas son insignificantes para mi. Mañana aquí a la misma hora. Adiós

 

 Shizuko se fue dejando a Eva con su pequeño entrenamiento. Se hizo unos pequeños cortes más, y los curo todos. Le habría gustado intentar sanar unos cortes más profundos pero había un límite. Decidió que ya lo controlaba bastante bien. Ahora en lo único que pensaba era lo que poder nuevo descubriría mañana.

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     Era viernes y el gran reloj que adornaba la parte central de la fachada del colegio marcaba el final de las clases dando paso al esperado fin de semana. Los chavales planeaban las actividades de los dos días de descanso.

     Bajo un árbol, sentados en un banco de madera, se encontraban Eric y sus amigos ultimando los preparativos de la fiesta de cumpleaños de un amigo del equipo.

     Una chica morena de pelo largo y demasiado flacucha se acerco al grupo, saludó y se sentó al lado de Eric. Cuando este se percato de su presencia recordó que era la misma chica de la otra vez. Resopló.

     -      Oye, me podrías llevar hoy a dar una vuelta por el barrio, ¿no?- sugirió ella mientras se acercaba mas a el.

     Antes de que Eric pudiera contestar, la joven le interrumpió.

-            Y no me digas que estas esperando a tu hermana porque la he visto irse hace un buen rato.

Llevaba toda la semana sin recoger a su hermana ya que se quedaba en la cafetería estudiando. Recordó de pronto que aquella chica iba también a la misma clase que su hermana.

-            ¿Y tú no tienes que estudiar? –preguntó con la  esperanza de librarse de ella.

-            Nop…-contesto incrédula- Tengo algo de deberes pero ya se los copiare a alguien.

-            Pero si mi hermana lleva toda la semana estudiando porque tenia exámenes- explico extrañado

La chica le dedico la mejor de sus sonrisas.

-            Pues tu querida hermanita te ha mentido. Bueno, ayer tuvimos el examen de matemáticas, pero te aseguro que tu hermana no necesita estudiar esa asignatura.

Eric se quedo en blanco. > pensó. No lo sabía pero lo averiguaría. Estaba seguro que era algo muy importante y estaba deseando pillarla in fraganti para poder chantajearla después. ¿Que castigo la pondría a cambio de su silencio? Ya se le ocurriría algo. Comenzaba la misión de espiarla. Y lo estaba deseando.

 La chica se canso de esperar.

-            Bueno que, ¿me llevas a algún lado?

-            Pues…tendrá que ser otro día porque tengo que hacer algunas cosas antes de entrenar.- se levanto, cogió la mochila y se despidió de los demás dejando con las ganas a la pobre chica.

Antes de coger la moto, se dirigió con paso firme a la cafetería a comprobar si su hermana estaba ahí. Nunca había entrado allí. No le iba mucho el pasarse las horas metido ahí dentro. Le gustaba más los lugares al aire libre. Siempre que podía iba con sus amigos al campo a echar unos partidos o simplemente al parque a pasar el rato. Cuando entro confirmo lo que esa chica tan pesada le había dicho. No había rastro de su hermana. Ni siquiera había clientela, solo un profesor tomándose un café.

Eric sonrió.

 

 

No muy lejos de allí, en mitad de un descampado se encontraban dos personas. Estaban sentadas sobre la hierba una delante de la otra.

-            ¡No puedo! –grito Eva con desesperación- llevamos así días y nada. No puedo comunicarme con la mente y ya esta. No pasa nada…

-            Tendrás que concentrarte mas- presiono Shizuko- si eres capaz de oírme también lo eres para contestarme.

-            ¿Y si solo puedo oírte y ya? Puede que no pueda hacer más. En el poder de la curación era muy distinto al de mi madre. Puede…-prosiguió nerviosa- puede que en el tema de la mente también sea distinto.

-            Tal vez tengas razón. Aunque creo que deberíamos seguir un poco más.

Eva negó con la cabeza.

-            ¿Sabes que? Mejor me voy a casa ya. Estoy bastante cansada. Mañana será otro día y no se, puede que lo consiga.- se levanto y recogió su mochila.-Hasta mañana.

Shizuko se quedo sentada viendo como Eva se alejaba. .Tenia unos planes preparados. Unos planes que no debían fallar por nada del mundo. Pero sentía que ya quedaba menos para su venganza. No había un día en que no se acordara de Idhún. Llevaba mas de diez años atrapada en la tierra y cada vez lo soportaba menos. Detestaba su cuerpo, su voz, a los humanos y poco le quedaba para perder la cordura, sino la había perdido ya. Vivía con la esperanza de volver a su hogar y vengarse de cada idhunita. Deseaba poder vengarse de aquella que la encerró en ese cuerpo humano tan insignificante pero sabia que ya no podía. Como envidiaba a esos sheks que cruzaron a otro mundo, salvándose. No era justo que alguien tan importante como ella hubiera acabado así. Era su deber el hacer cualquier cosa por volver con los suyos, también atrapados y en peor situación viéndolo desde la perspectiva humana. Ella deseaba volver a ser un shek, es lo que mas deseaba, pero sabía que no podría haber echo nada como shek. Su ejército debía estar oculto para pasar inadvertidos. Tuvo la suerte de que aquella persona a la que pertenecía el cuerpo era de alguien adinerada. Pudo comprar un gran terreno apartado para guarecer a su ejército. Pero quedaba poco. Tenía a Eva. Esa estupida niña les salvaría.

-             

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Author's Notes:

Siento aber tardado tantisimo en actualizar pero no e tenido muxo tiempo para seguir con la historia. intentare seguir mas a menudo y gracias por los emails de apoyo y por animarme a seguir escribiendo.

bss

Author's Notes:

Siento aber tardado tantisimo en actualizar pero no e tenido muxo tiempo para seguir con la historia. intentare seguir mas a menudo y gracias por los emails de apoyo y por animarme a seguir escribiendo.

bss

A la mañana del día siguiente toda la familia se reunía en el comedor para desayunar antes de ir al partido de fútbol de Eric. Estaba eufórico porque ese día jugaba contra el equipo que siempre ganaba en las finales, y tenia unas ganas tremendas de derrotarles. Casi todos sus pensamientos estaban en estrategias y jugadas para vencerles, pero una parte de el no dejaba de mirar a su hermana. Sabía que escondía algo y quería averiguarlo a toda costa. ¿Cuánto de importante seria para mentir? ¿Qué escondía su hermana pequeña? Solo sabia que cuando lo averiguaría la chantajearía con algo a cambio de su silencio. Todavía no tenía pensado el que, pero seria algo brutal. Sonrió y Eva, que sentaba en frente se percato que sonreía mientras la miraba.

 

-         ¿Y tú de que te ríes? - le espetó. Esa mañana se había despertado con mal humor y no estaba dispuesta a aguantar las tonterías de su hermano. Esa noche no pudo conciliar bien el sueño. El entrenamiento del día anterior no la dejaba dormir. Estaba furiosa consigo misma por no ser capaz de controlar el poder de su mente, bueno no había sido capaz de controlarla ya que ni siquiera podía usarla. Como si su mente estuviese vacía. Pero a la vez se preguntaba que si podía recibir los mensajes mentales de Shizuko porque no era capaz de contestar.

 

Eric se sobresalto y contesto con lo primero que se le ocurrió.

-         Estaba pensando en la fiesta que me voy a pegar esta noche en la fiesta de David. ¿vas a venir?

-         ¿Yo? ¿presentarme en la fiesta de uno de tus amiguitos sin cerebro? Ni de coña.

Su hermano pasó por alto su comentario y continúo:

 

-         Ahhh…claro…tendrás que estudiar y todo eso…- notó como el cuerpo de su hermana se tensaba- Por cierto, ¿Qué tal vas con los exámenes?

-         Bien…-contesto tímidamente. Sentía un calor asfixiante. Odiaba tener que mentir y mucho mas a su hermano ya que el secreto también le incumbía a el. Una cosa era mentir en cosas banales y sin

Memorias de idhun 4: resurreccion by isuzu_chan

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