~Mas que una necesidad un sentimiento~ by Monnyca16

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  ~Mas que una necesidad un sentimiento~ by Monnyca16
Summary:

Ryan es un chico guapo que decide hechar un polvo con la joven mas odiada y "Fea" de la preparatoria. ¿Que sucede cuando esta lo pone de cabeza?

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Categories: ORIGINALES Characters: Ninguno

Generos: Drama, Humor/Parodia, Romance

Advertencias: Lemon, Lenguaje Obsceno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 22 Completed: No Word count: 77212 Read: 15367 Published: 25/06/2013 Updated: 29/09/2013
Summary:

Ryan es un chico guapo que decide hechar un polvo con la joven mas odiada y "Fea" de la preparatoria. ¿Que sucede cuando esta lo pone de cabeza?

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Categories: ORIGINALES Characters: Ninguno

Generos: Drama, Humor/Parodia, Romance

Advertencias: Lemon, Lenguaje Obsceno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 22 Completed: No Word count: 77212 Read: 15367 Published: 25/06/2013 Updated: 29/09/2013
Story Notes:

Bueno he aqui una historia que amo. Espero les guste porque yo la amo, sinceramente la amo. 

Story Notes:

Bueno he aqui una historia que amo. Espero les guste porque yo la amo, sinceramente la amo. 

Capítulo 1 Primera parte "Himen Roto" by Monnyca16
Author's Notes:

Buena lectura. 

Author's Notes:

Buena lectura. 

¡Más que una necesidad, un sentimiento!

Capítulo 1

Parte 1                                                                                     

Más que solo postrada frente a una gran multitud de jóvenes, algunos inmaduros, otros guapos, novatos, y pocos pero algunos inteligentes y buenas personas, Tabata se encontraba observando a la bola de niñatos  y registrando cada paso de ellos, sin juzgarlos por completo solo tratando de hacerse sentir como en casa en este repugnante regreso a clases que no le gustaba, por el simple hecho de estar sola siempre, a todas horas, sin amigas, y lo peor de todo estar rodeada de personas que le hacían bullyng cuando querían.

Tabata no era mala, nunca lo fue, pero para muchas personas ella era molesta solo por sentarse al frente, por poner toda su atención a los maestros y sacar las mejores notas de la clase. Su rostro no estaba tan mal, portaba una linda sonrisa que escondía y tenía esa ceja alzada siempre que hacía  sentir insegura a las personas pero no era porque quisiese, lo hacía porque esas eran sus manías, su mirada aburrida y sonrisa intimidante hacia poner a las personas incomodas, no era su culpa. Nunca tuvo mucha vida social. Sus ojos color celestes y pestañas muy risadas aun sin maquillaje, libre de cualquier imperfección, esas solo son algunas características que a los 16 años Tabata tenía.

Un suave pero doloroso rose fue el que sintió cuando una bola de niñatas fresas paso a un lado de ella haciéndole gestos incomodos y señales obscenas. Como tanta experiencia tenía Tabata solo sonrió ignorando la situación, luego miro su pase y tenía  remarcado con lápiz, la parte que pintaba el lugar donde aprendería; su salón de clases.

Miro por  los edificios inspeccionándolos bien, no era nueva en la escuela, solo le gustaba siempre estar más que segura, pudo notar como dos chicos calientes se besaban toqueteándose las partes traseras y los prefectos aun estando presentes no decían nada. Tabata no era la  joven más buena y perfecta pero tampoco era estúpida, y aunque se sentía alarmada por ver tales escenas luego sonreía como si fuese cosa natural.

Con la mirada puesta al papel donde tenía las materias que tendría, el pase para saber cuál aula seria la asignada y foto para ser aceptada en el mismo plantel, escucho unos gritos que no decían las mejores palabras de bienvenida.

—    Tabata, bienvenida a tu nuevo semestre, espero poder hacer lo que me propuse en mis vacaciones, patearte el culo. —. Mirándolas con una ceja alzada, Tabata ignoro la situación como si fuese aire que el cuerpo no le permitiese respirar, solo apartándolo sin el mayor esfuerzo. — ¡¡Taba tonta!! , escuchaste, te pateare el culo y lo dejare más deforme. Nada podía herir el orgullo de Tabata ella no era una persona con mal cuerpo, y sabía que sus sentaderas estaban entre más mejores 10 del planten y por elección hasta de los mismos maestros.

Las malas palabras la seguían rodeando cuando se dirigía a su aula, aun ella no entendía el porqué de mero  trato tan infantil, solo lo dejaba pasar. Portarse así con ella  era su diversión, la de esos repugnantes compañeros de escuela y la de ella, era como dejar pasar  agua de lluvia tales acusaciones.

—    ¿Ya la miraste? Su culo aún sigue perfecto. —. Los típicos chistosos y patéticos compañeros llamados Bryan y Lían murmuraron mirándola sin ningún descuido. Ella les conocía desde primer semestre, pero solo de vista porque nunca hablo con nadie desde que entro a la preparatoria. —. ¿Aún no se ha topado con las casanovas? —. Se preguntaban a sí mismos. El ambiente que sabía toda la preparatoria era que Tabata seria aplastada por las “casanovas” un grupo de 5 chicas fresas y con poder de personas gánster gilipollas. Pero a ella siempre le dio igual. Tabata se las había encontrado hace un momento en el  trayecto a su aula y ellas solo hablaron como perros, ladrando pero no mordiendo, como siempre lo hacían. —. Las patéticas fresitas aún siguen perdiendo su tiempo, quiero ver cuando esto explote de una vez por todas. — se bufaron cerca de su oído, esa burla patética solo hizo sonreír a Tabata como siempre.

 

Árboles, personas, muchas personas, caminado, bajando las escaleras de otro edificio, abrazándose  para darse la bienvenida, todo eso era lo que Tabata podía viborear desde el segundo piso donde estaba parada, recargada en los tubos que cerraban el paso a cualquier intento de suicidio y atrás, aun las voces de Lían y Bryan, que por lo visto ellos estarían en la misma aula que ella pues no se movían y estaban sentados afuera, casi en la puerta del salón.

Aún pendiente de todo lo que podía ver desde su segundo piso, siguió con la mirada a un profesor que la trataba como si fuera la reina de la escuela y sonrió en tan solo suponer que esa gran persona que la valoraba siempre seria su maestro de matemáticas pensó tomando en cuenta las experiencias anteriores con él. Elevo la miraba hacia cielo sonriente mientras lo suponía. El maestro seguía ahí, se dirigía al segundo piso del edificio donde estaba instalada ella, paso por su lado, le sonrió y después saco las llaves del aula, y abrió la puerta. Era un alivio saber que sería su maestro de matemáticas y marco una sonrisa leve a cada paso que daba para entrar al salón.

 

Limpio, sin rastros de polvo, sin mal olor, con un bote de basura a su lado, Tabata observaba su nuevo lugar de trabajo, se rasco un poco la frente y escogió con la mirada el banco que tenía a dos pasos de ella. Como siempre, escogió un banco de la parte de enfrente, no para poder mirar bien, ni para entender mejor, ella podía entender perfectamente desde atrás, pero lo que no quería era rosarse con los otros y para que no le colmaran la paciencia mejor prefería mantenerse al margen. Tabata no se enojaba muy a menudo, es más nada se lo tomaba a pecho solo ignoraba todo y en su cara nunca se podía ver un sentimiento, ni de amor, ni de odio hacia nadie, pero cuando en realidad se enojaba se portaba como un demonio, pero eso nadie lo sabía porque para hacerla enojar tenían que joderle mucho, lo suficiente como para hartarla y poder soportar su furia.

 

Tomo asiento con las piernas cruzadas lo más decente posible, y con los brazos cruzados, con un aspecto cansado y enfermizo como siempre lo hacía. Ladeo la cabeza con pose segura y le voltio la cara a todos aquellos que pasaban frente a ella.

 

—    Ya vieron ¡taba tonta! Esta aquí, en nuestro salón ¡qué asco! — gritos espeluznantes soltaban aquellas chicas fresas, con mucho maquillaje en la cara para llamar la atención de los demás y más de los varones que en ese tiempo se encontraban sedientos por tener sexo con tan  solo un día de novios.

 

—    Si ya vi, anda Britany no quiero que te enfermes con tan solo ser mirada por ella. — Cloe le hablo, jalándole el brazo para apartarla de Tabata. Britany conocía a Tabata, estaban juntas desde la primaria y Tabata como buena memoria que portaba aun la recordaba como una compañera más, se hablaban antes y desde que Tabata mostro más ingenio durante las clases, Britany se apartó de ella por envidia misma.

 

 

Minutos más tarde llego el guapo del salón, y de la mismísima preparatoria, Tabata trago saliva en tan solo verle de cerca, su nerviosismo explotaría en su interior con la mirada arrogante que ella misma ponía en ese instante para no ser notada como enamoradísima. Ella ya tenía mucho con las burlas y ahora no quería soportar más por estar completamente perdida y enamorada del guapo de Ryan. Ella no le hablaba, solo le conocía de vista desde el primer semestre como todos los primeros amores empiezan, pero siempre se mantuvo al margen por las fechorías que le hacían, nunca tuvo la suerte de hablar con él, ni de topar por el camino con su presencia basta, hasta hoy, en el primer día de comienzo para trabajar en su tercer semestre, tembló en tan solo enlazar los recuerdos y datos.

 

—    Ryan, siéntate aquí conmigo. — le ofreció elevando una mano como toda una  ofrecida, Britany. Esto era realmente aceptable, Ryan era irresistible, alto, cuerpo marcado, jugador de americano, grandes ojos mieles y cabellera oscura.

—    Que hermosa te ves hoy Brit. — la saludo Ryan con los ojos mirando sus pechos sobresalientes. Tabata se sintió extraña, Ryan era un pervertido de lo peor y eso nadie lo podía negar, hasta los guardias y los conserjes lo sabían.

 

Como Ryan fue el último en llegar, pues era el último que faltaba supuestamente las estadísticas de Tabata al ver el salón lleno y con muchas voces por detrás, se había completado todo el alumnado.

 

—    Chicos, seré su maestro de matemáticas. — mirando a Tabata se presentó Jorge, así llamado; su maestro. — ¿están listos?, este semestre será pesado, espero verles con ánimos. — metiéndose las manos en los bolsillos de sus pantalones bien presentables y marcando buena postura. — las formas en las que serán calificados serán las mismas, que las de todo el semestre, solo quiero que me cumplan con los trabajos, que participen en clase y que sean respetuosos. — soltó y miro detenidamente a Tabata, su mirada hacia ella descifraba muchas cosas… una de ellas, alegría por tenerla como alumna, o que la miro después de mencionar la palabra respeto solo porque sabía que nadie la respetaba y que  por ella pedía tal valor. — saquen ahora su libreta y apunten lo que les pondré en la pizarra, es algo importante después de eso pueden salir para descansar, mañana será un día duro para comenzar las clases. — concluyo el profesor Jorge, sacando su pintaron y empezando a escribir.

 

Las pequeñas voces comenzaron a sonar detrás de Tabata, comenzaron de nuevo, y si como siempre estaban hablando de ella, de su atuendo y de su rostro que nadie se atrevía a tocar, ni a besar para iniciar un saludos común.

 

—    Ya viste Ryan, aun no es aplastada por las casanovas. — soltó Bryan, mientras miraba y apuntaba despistadamente a Tabata desde atrás hasta al frente como todo un chismoso.

 

—    ¿Y a mí que me importa? — sonó serio Ryan mientras penetraba los ojos de Bryan.

 

—    No, yo solo decía Ry. — comento casi con voz temblorosa y Ryan miro a Tabata desde su asiento. Tabata en ese  entonces estaba anotando lo que el maestro les estaba apuntando cuidadosamente, y  le pareció patético pues nadie lo apuntaba solo ella, que diablos pasaba, era la única nerd en clase y eso le repugnaba a todos, y a él ya le estaba dando un poco de asco la situación, y esa perfecta pose de niñata seria.

 

 

—    se ve patética. — detono secamente Ryan mientras se rosaba la nariz con el segundo dedo de su mano derecha por comezón normal.

 

—    Algunos dicen que tiene un lindo culo, y unas tetas grandes. — murmuro Lían que se sentaba tras Ryan. Ese comentario hizo llamar la atención de Ryan y luego sonrió despreocupado y con malicia.

 

 

—    ¿sí?, entonces hay que estar seguro. — estaba ansioso tanto que miro frenéticamente a Tabata tratando de sacar su cabeza para detectar las declaraciones anteriores. — se le ve un grande bulto, nunca antes se lo había visto. — soltó frunciendo el ceño.

 

—    No es que nunca lo hayas visto, es que nunca la viste bien, ese bulto siempre lo ha tenido desde primer semestre y ese culo también, solo porque está sentada ahora, solo por eso no puedes vérselo. — se saboreó en tan solo imaginársela parada y caminando, mientras Lían Le daba dato de todo.

—    ¿En qué piensas Ryan? — interrogo Bryan tras ver el rostro pensante de su amigo y compañero. — ¿la quieres probar? — concluyo.

 

—    Tal vez…. — dejo inconclusa sus palabras y pensó llevándose los ojos hacia el suelo y sin quitar la sonrisa coqueta. — me están dando ganas ahora. — Su mirada decía muchas cosas, se miraba ansioso, coqueto y extremadamente caliente en esos momentos.

 

 

—    Joder Ryan te estas poniendo caliente con tan solo echar a volar tu imaginación. — sarcásticamente Lían le comento un poco impresionado. Ryan era un puto de primera, le gustaba tener sexo con  las mujeres más hermosas de la prepa y hasta de su colonia  y en ese momento estaba deseando tenerlo con Tabata, la cual para muchos era extraña y fea.

 

—    Pues no es fea, tiene ojos lindos lo note apenas hoy que la vi tan de cerca. — desosegado Bryan menciono, pues tenía miedo a lo que los demás fuesen a pensar de él y sobre todo  a ser juzgado por hablar con seriedad sobre Tabata. Él no podía mentir ella era bonita pero la demás gente la catalogaba como fea por su inteligencia y solo aquellos que quisiesen verle sin todos esos chismes sabrían y la podrían describir correctamente.

 

 

—    Pues entonces todos la han juzgado mal. — miro por un segundo a Bryan y luego vio  a Lían con una sonrisa divertida. — no la he mirado bien para comentar o dar opinión de ella aun. — angustiado Lían paso saliva he hizo que su manzana de adán formara ese sonido molesto que tanto le molestaba a  Ryan.

 

—    ¿Qué estas tratando de decir? — invadió su vista Lían cuestionándolo, esperando ansioso una respuesta de la persona que para él era el líder. El molesto sonido del pintaron gruñir con la pizarra al ser movido por el mismo profesor pues aún se mantenía escribiendo con dureza marcando cada palabra, le puso la piel de gallina a Ryan lo que causo que se sacudiera bruscamente  no por la pregunta  cómo estaba pensado su amigo Lían sino por el sonido que se escuchó más al frente, luego lo miro levantando una ceja.

 

 

—    ¿de qué hablas?, ¿acaso me estas tratando de joder?, no estoy diciendo nada importante, ¿acaso piensas que me compadecí de ella por un instante? — interrogo mientras tomaba con fuerza el bolígrafo con el que llevaba para escribir. — la voy a tomar por una noche y entonces  responderé a todas tus preguntas. — aparto su mirada y la centro en la pizarra. Estaba decidido a escribir lo que su maestro les pidió.

 

—    ¿La piensas seducir? — uniéndose a la conversación  el curioso de Bryan  le pregunto a Ryan mientras le miraba con los ojos brillantes y sorprendidos.

 

—     estoy ansioso por saber que tal es para coger. — se burló y se dibujó una sonrisa en el rostro de Ryan

 

 

—    ¿Entonces es un hecho?, ¿piensas acostarte con ella? — causándole dolor de cabeza, y haciendo una mueca de indignación Ryan asentó con la cabeza, respondiéndole así a Lían. — jajaja, que bajo as caído. — sarcásticamente le golpeo en el hombro como seña de felicitación.

Entre risas, malas palabras y planes formados, habían terminado las clases y todos se dirigían a la puerta de entrada y salida del plantel, unos irían a sus casas, otros irían con sus novias y los demás tal vez a drogarse o a pasarla bien en otro lugar. Y Tabata como siempre iría a su casa que estaba cerca del plantel, lo que nadie sabía o de lo que nadie se había percatado antes. Miro a su alrededor y se echó a caminar lentamente como si una pierna le pidiera permiso a la otra para poder avanzar, tenía  pereza en el rostro y su también en su caminar, tanto que aburría a quien la viera.

 

Entonces Ryan aprovecho ese momento, se despidió con una sonrisa de sus amigos y la siguió, había empezado a llover así que pequeñas gotas de agua mojaban su ropa. Sonrió mientras la miraba y  reiteraba los comentarios anteriores sobre su culo y sus grandes tetas, no dudo en irse saboreando mientras caminaba con las manos metidas en los bolsillos delanteros de sus pantalones, que eran pequeños y lindos.

 

La forma de caminar de Tabata era distinta a la de las demás chicas, tenía tanta normalidad, no acentuaba ninguna parte de su cuerpo al caminar, y se le podía ver mucha pereza tanto que hasta bostezaba poniéndose una mano en la boca ocultando el bostezo con amabilidad mientras agachaba la cabeza cuando veía a los señores pasar en forma de respeto y saludo al mismo tiempo.

 

A Ryan le daba un poco de risa tanta amabilidad de ella junta, sentía un poco de asco y más que nada mucho sueño cuando la veía caminar, así que  decidió marcar con la misma velocidad el paso para alcanzarle y ella sin notarlo siguió caminando lentamente y viendo como las gotitas de agua caían en su cabeza, mirando hacia el cielo se detuvo y con la mano derecha bien extendida  comenzó a sentir las gotas de  agua mojarle cuidadosamente ya que aún estaba chispeando.

La vio parar en una tienda y se detuvo, espero afuera de la misma recargado en la pared donde no podía mojarse pues la cubría un pequeño techo de lámina. Y ahí estaba afuera de la tienda a 3 pasos de él encendiendo un cigarrillo. ONE STEP: 1-step semi-permanent nail polish – Nailists | Permanent enamels and nail products — Nailistas

—    ¿Con que la nerd fuma? — se preguntaba  en voz alta mientras la miraba.

 

En un solo descuido pudo observar como sacaba el celular del bolsillo delantero de sus pantalones, hizo un gesto cuando miro la pantalla y se miraba indecisa para poder contestarlo, hasta que por fin lo hizo.

 

—    ¿sí? A madre…— frunció el ceño mientras sostenía el celular. — ¿Qué mierda me estas tratando de decir?

 

—    No me hables en ese tono mi vida… solo que no podemos mandarte dinero esta semana. — sonó por la otra línea. — tu padre no tiene dinero…

 

 

—    No tiene y están en las vegas, no me pidas que me tranquilice ¿me escuchaste?, diviértanse y follen demasiado, no los quiero volver a ver ¿lo entendieron? Váyanse a la mierda…

 

—    Mi vida, escúchanos no tenemos ni un cuerno…

 

 

—    Nunca me envían lo suficiente como quiera ¿Qué se creen que son?

 

—    Somos tus padres Tabata….

 

 

—    Unos verdaderos padres no dejan a sus hijos solos y descuidados y mucho menos sin dinero. — se elevó una mano a la barbilla para rascarla con cuidado pues había tenido comezón.

 

—    Somos tus padres Tabata

 

 

—    Deja de repetirlo. — levanto la voz. Tabata siempre había vivido sola desde los 12 años sus padres salían de viaje y ella se quedaba sola con el poco dinero que ellos le enviaban.

 

—    No me grites muchachita…— Tabata Ladeo la cabeza desesperada.

 

 

—    No los quiero volver a ver ¿vale?, eso es lo único que les pido.

 

—    Hija…— trato de insistir la madre. La voz de la mama de Tabata se escuchaba realmente sarcástica, era como si estuvieran hablando de una broma. Nada se lo tomaba enserio.

 

 

—    No me llames así, de ahora en adelante solo seremos dos desconocidas. — colgó el teléfono rápidamente.

 

Ryan Pudo observar cómo se tronaba el cuello de tanta tensión que cargaba, también había escuchado un poco la conversación que había tenido segundos antes, pero él estaba interesado en una sola cosa así que decidió empujarle para llamar la atención, al sentir eso Tabata se recorrió a un lado de él con la ceja alzada como si lo que estuviera haciendo Ryan fuera tremendamente patético.

 

—    Fíjate por donde caminas, ¿vale? — alardeo y empezó a caminar ignorándole. En ese instante Tabata fingió  no sentirse atraída, ella no quería ser descubierta, no quería ser la burla de todos en el plantel así que lo tomo a la ligera.

 

—     ¿Vives cerca? — cuestiono tomándole el mismo paso a Tabata, ahí estaba ella  alzando una ceja de nuevo.

 

—     algo. — el sonido cortante de esa pequeña charla hizo encabronar a Ryan porque lo hacía sentir como todo un perdedor ante una nerd con cara de pito.

 

—     estamos en la misma aula, ¿sabes quién soy? — cuestiono un tanto serio pero divertido al momento.

 

—     eres…— se acercó para verle más de cerca y entonces Ryan pudo ver sus ojos celestes. — en realidad no sé quién diablos eres. — soltó mientras se le escapaba una risita juguetona. En ese momento, Ryan decidió cortejarla un poco para alentarla a tener sexo así  que tuvo que portarse como en realidad no era. Tenía en su mente un plan como el de los animales, cuando el macho coqueteaba para que la hembra  aceptara tener sexo con él.

 

 

—    Tienes lindos ojos. — asentó con la cabeza Tabata mientras lo viboreaba burlonamente con la ceja alzada, le encantaba hacer sentir extrañas a las personas.

—     eres… jajá. — se burló. — eres el tercero en todos estos 16 años que lo notas. — concluyo y segundos después  le dio una calada al cigarrillo.

 

—    Se supone que eres demasiado buena, pero ahora estas fumando, ¿eso quiere decir que eres falsa? — Tabata se burló y siguió fumando. — entonces eres una falsa. — los labios de Ryan se abrieron con esa voz inigualable que tanto le gustaba  a la delicada problemática.

 

 

—    La verdad  da igual lo que sea… ya es tu problema si piensas que soy falsa o normal. — dejo salir  el humo del cigarro por sus narices, frunció el ceño y siguió caminando para llegar a su destino; su casa. A Tabata no le costaba trabajo fingir ser una persona dura y divertida, era toda una experta actuando por la experiencia que la volvió así y eso le molestaba cada vez más a Ryan, nunca antes había batallado tanto para llevar a la cama a una chica, pensó  en solo decirle quiero coger contigo, donde vives, si quieres lo podemos hacer en tu casa, quiero saber que tan buena eres para follar, Pero lo aparto de su mente cuando algo lo atraía y eran las ganas de verle actuar con toda esa malicia pero en la cama, ella agarrándolo y haciéndole  cosas sucias que a él le gustaran.

 

—    No eres falsa, eres diferente. — Tabata se detuvo y presto atención al comentario de Ryan, guardo silencio y le dio otra calada al cigarrillo que se encontraba pequeño, estaba por terminarse. Ryan aprovecho para hablar más dulcemente con ella. — en realidad eres buena persona. — el lenguaje de Ryan había ido tan lejos que hizo estallar en carcajadas a Tabata, no se las aguanto y se las soltó en la cara, aventó el cigarrillo a la cera y se empezó a burlar como si le doliera el estómago.

 

 

—    ¿Es joda? — jajá se bufo en su cara y los ojos brillaron más que nunca. — ¿dime que quieres de mí? — le interrogo. Los ojos de Ryan brillaban demasiado, se quedó totalmente impresionado, en realidad nada más tenía que decirle a la cara lo que él quería de ella. El tono serio de Tabata hizo sentir las cosas más en serio de acuerdo con la pregunta. — ¿Qué tanto piensas?, ¿Qué es lo que quieres de mí?, no soy estúpida, tu…— mirándolo de los pies a la cabeza sin ningún descuido y con gran sarcasmo para que pudiera el entrar más en la conversación. — ¿eres de esos que buscan cosas, no es así?, hace un momento dijiste que era falsa, ahora me alagas, y aparte eres el más popular de la escuela, dime ¿Cómo diablos me voy a creer tus buenos actos cuando te juntas con personas de la alta y te la pasas caminando con tanta chulería, papito? — Ryan sonrió ante todo.

 

—    Quiero sexo. — le soltó a la cara y sonrió maliciosamente. — quiero tener sexo contigo. — concluyo y Tabata ladeo la cabeza, entre cerro los ojos y después sonrió. Para ella esto sería una gran oportunidad, en realidad ella lo quería, a ella le gustaba desde primer semestre, eso era algo que la animaba, también pensaba por otra parte  que él se atreviera a divulgarlo por toda la preparatoria y entonces temió al ser asesinada de  una vez por todas por las casanovas.

 

 

—    ¿Y quién me asegura que no iras con el chisme después? — sonrió y alzo una ceja. — estoy de acuerdo, un buen sexo no se le niega a nadie ¿no es así?... pero… no quiero estar en boca de algunos otros, ¿cómo puedo creer que solo quieres diversión y no solo burla? — le cuestiono mirándolo de los pies a la cabeza. Ryan trataba de pensar en algo bueno para que ella lo hiciera sin preocupación alguna.

 

—    Grábame diciendo te amo, esa será tu carta, la ganadora, así podrás utilizarla en mi contra si llego a divulgar algo, aunque no me atrevería, me daría vergüenza que se estuviera hablando de un amor con una nerd barata, ¿eres una puta sabias?, pensé que esto sería difícil, pero solo costaba decir quiero coger para que tu contestaras positivamente.

 

 

—    En realidad estás equivocado porque hasta el gallo más marcado tiene ganas de follarme. — se burló. — tampoco barata porque te amarrare de los huevos con esa grabación y con otras cosas a mi favor… no te olvides que el menos inteligente pierde…— se burló y siguió caminando sacando otro cigarrillo y prendiéndolo.

 

—    Entonces. — pidió una respuesta con los pasos al mismo nivel que ella. — ¿tendremos sexo? — se portó curioso y ansioso por saber que se sentiría tener sexo con una tipa, la más odiada del plantel  y la más nerd.

 

—     mi casa queda cerca, no hay nadie, vamos. — termino de hablar mientras de nuevo le daba otra calada al cigarrillo.

—    ¿y quién me asegura que tu no iras con el chisme en el plantel? — Ryan cuestiono. Ella tenía una forma de protegerse pero el no y eso le hizo temer.

 

—    Tengo palabra, solo debes confiar en mí, nunca apuñalo por la espalda, además nadie me creería. — le soltó muy segura, tanto que convenció a Ryan. Ella no era tan mala, ni siquiera hablaba con nadie, además si ella divulgaba algo también saldría perdiendo así que Ryan ya no comento nada y quedo satisfecho con el jugoso plan que se había montado antes.

Después de caminar dos cuadras más, Tabata con el rostro más relajado que nunca hizo pasar a Ryan pues estaba tras ella aprendiéndose el camino y vitoreándola aún más.

—     ¿vives sola?

—     Mm. — asentó con la cabeza Tabata cuando cerró la puerta.

Dándole la última calada a su cigarrillo, se fue quitando la camiseta. Tenía otra de tirantes debajo de la formal que utilizaba para estudiar. Se estiro elevando los brazos dejando al descubierto la visión de su sostén  casi por completo por la forma de la camisa de tirantes, que le quedaba holgada. Ryan pudo ver la copa de ese brasier, era enorme, ella en verdad tenía unos senos lindos y firmes. Se saboreó mientras no tardaba tiempo en desabrocharse el cinturón del pantalón.

 

Tabata se le lanzo, lo abrazo por el cuello con ayuda de  los brazos y lo empezó a besar. La acción había comenzado rápidamente. Tabata ya estaba completamente decidida a terminar con su agonía y la de él. Ryan le correspondió cada beso húmedo y se lo recompensaba con otros más acalorados, bajo sus manos hasta llegar a sus nalgas buscando la verdadera respuesta de las historias que le contaban sus amigos y se encontró con tremendos trozos de carne bien formados y duros como si estuviesen operados. Tabata aprovecho para besarle el cuello, pasando su lengua tibia casi por todo el  oído de su acompañante lo que por cierto  hizo estremecer a Ryan y lo que también provoco fue que  su monstro despertara. Este se empezó a elevar con rapidez, el caliente muchacho pudo sentir su pene ya erecto rosándole el pantalón, queriendo salirse para divertirse después.

Ella se percató y empezó a mover sus caderas para poner más duro al miembro que tenía frente a su entrada, para poder sentir lo grande y grueso que era. Ryan gimió en tan solo sentir que su miembro necesitaba explotar, y desgarrar todas aquellas cavidades que lo volvían loco con cada rose, fue tanta la agonía de Ryan que lo hizo gruñir una vez más, quito las manos de las nalgas de ella  y las puso en su pantalón para quitárselo por completo, la pequeña chica  ayudo quitándose la camiseta de tirantes  para quedar  así en puro sostén y  dejar a la visión medio seno carnoso y bien levantado.  Ryan sonrió al verle caliente y ansiosa. Dejo al descubierto su erección sin ninguna vergüenza, no le importo que Tabata viera su pene ya agrandado, rojo y con las venas remarcadas de puro gusto que le daba sentir su cuerpo. Tabata se saboreó en tan solo verle el pene apuntándole hacia la entrada, se divertía viéndolo caliente, miro el rostro de Ryan y sonrió, el levanto una ceja con las mejillas rojas de tanto calor que sentía su cuerpo y empezó a quitarle el pantalón. Comenzó a arrancárselo  con tanta bestialidad que hasta hacia moverse a por todos lados a Tabata, a él se le veía muy ansioso y a ella se me miraba la misma ansiedad. A Tabata le gustaba desde hace mucho tiempo y esa era su gran oportunidad para disfrutar lo que tenía frente a ella.

 

Se la llevo entre beso y beso a la pared para dejarla sin salida alguna, su tez se sentía más suave que nunca y Ryan más caliente que nada, elevo sus brazos sosteniendo las muñecas de ella y besándola con bestialidad para así sentir sus senos rosarle el pecho y causar una mejor sensación, con mucha diversión en su rostro, Tabata siguió moviendo sus caderas haciendo chocar el falo ya  mojado con su entrada aun tapada con un bóxer muy apretado color rojo.

La  tomo de las axilas levantándola, obligándola a que postrara sus piernas como un abrazo en su cadera, ya bien cargaba y ella bien sostenía, la separo de la pared donde la tenía indefensa, la tomo por la espalda cuidándola para que  no se cayera. Aun con los labios unidos y con respiraciones aceleradas y divertidas busco un lugar cómodo donde poder estar, para poder desgarrar todo lo que tenía a su alcance. Después de caminar y tocar sin mirar las cosas encontró un cuarto, el cuarto de ella, era color blanco con amarillo y tenía objetos lindos y refinados, sin prestar atención a las pertenencias busco una cama y sin aun soltarla desato el sostén que tapaba esos pechos bien formados. Al sentir su cuerpo ya casi desnudo por completo beso su cuello y bajo locamente al comienzo de las montañas que tenía cerca de él. Tabata sentía cosquillas, los labios de Ryan eran demasiado suaves y deseables que al sentirlos muy ansiosos la hacían estremecer de puro gusto, ese gusto que nunca había sentido.

 

Llego el momento, la bajo con cuidado a la cama  dejándola recostada, observando su rostro juguetón y esa lengua que mostraba, esa lengua color rosada que humedecía sus labios saboreándose, lo descuidaban… se perdía en esa boca, tanto que hasta volvía por ella para devorarla porque no podía verla sedienta y abandonada por mucho tiempo. Entre beso y beso llego a sus senos, que beso sin piedad haciendo gemir locamente a Tabata, lamiendo sus pezones dejarlos duros de tanta excitación. Simplemente recorría cada parte de ellos con cuidado y sin maltratarlos. Bajo y  recorrió lamiendo  cada parte del estómago de ella, que  por cierto era plano y severamente blanco, uso una mano para acariciar su entrada  aun con la pantaleta puesta para que estuviera mojada y preparada para lo que viniera. El tipo sinceramente disfrutaba verla en la cama, moviéndose desesperada y con excitación reprimida sin querer gemir… eso lo mataba y lo hacía poner más caliente. Su falo no podía esperar más, quería entrar, quería rosarlo con el interior de aquella chica. Nunca había deseado tanto su miembro entrar en una parte estrecha. Hasta ahora que Tabata causo esa gran necesidad.

 

—    Sueles… ¿ser así se ansioso? — Tabata con poca respiración y con mirada juguetona cuestiono a Ryan que no se encontraba en deseo de responder.

 

—    Eres una maldita puta. — le soltó en la cara mientras observaba la parte aun cubierta de ella, estaba ansioso por quitarle esa pantaleta que tanto le impedía el paso a su hombría, hasta que se decidió y la empezó a bajar. Podía sentir su entrada sin bello alguno, ella no tenía bello y eso lo hizo poner más caliente, nunca antes se había acostado con una muchacha que estuviera calva por la parte de abajo, ni las fresas tenían tan suave la piel y la vagina como ella. Segundos después sintió las  manos  de ella impedirle tocar su parte y riéndose por su reacción comenzó a hablar. Se le miraba muy ansioso y Tabata ya había cortado un poco su inspiración.

 

 

—    Polla dura, te olvidas de algo. — le soltó a la cara mientras  se sentaba en el filo de la cama, aventándolo para otro lado, saco su celular y lo puso en grabación, puso el lente directo a su rostro orgásmico. — dime cuánto me amas, para poder follarme. — una sonrisa maléfica soltaba la chica y un rostro orgásmico y desilusionado daba a conocer Ryan. Se acomodó y se puso más de frente a la cámara y divulgo lo que estaba en juego, para así disfrutar toda la noche y que su falo estallara con ese líquido que lo hacía relajarse después. — Te amo, Te amo Tabata. — levanto la voz y  ella capto todo, después lo miro a los ojos y el actuó como una bestia con necesidades vitales.

 

—    Ahora te daré tan duro que te arrepentirás de a verme hecho decir esa porquería de confesión. — Ella se burló felizmente y él se lanzó sobre ella rápidamente callándole la risa con besos acalorados, penetrando su boca con esa lengua que tanto deseaban  muchas. Ryan recorría la comisura de sus labios con la lengua, estaba tan caliente en esos momentos que hasta Tabata sintió que no la dejaba respirar. Sin pedirle ir más lento ella beso con más profundidad para que el siguiera su juego y lo hiciera más lentamente. Por suerte lo siguió y él fue más lento. Bajo su mano y le acaricio la entrada, Tabata se estremeció y se arqueo un poco pues la situación se estaba poniendo color de hormiga.

Ella tenía un poco de miedo, quería que fuera distinto, quería que fuera lindo y no solo diversión. Lo tomo de la cabeza con las dos manos y le acaricio las mejillas para que el sintiera cosas distintas. El falo ya muy húmedo y grande empezó a tocar  su parte, solo rosándose. Ryan la llevo al centro del único lecho que había y aun compartiendo la misma respiración y justo sobre ella empezó a hacer su trabajo.

 

Penetro suavemente y salió el primer gemido de la mona. Tabata tocando su estómago con una mano, el moviéndose suavemente provoco que segundos después la ansiedad se triplicara por parte de los dos. No podía dejar de moverse lo hacía rápido y luego lento. Despertaron sus gemidos como un gato juguetón. Cada penetración iba acompañada de un beso donde no se apoderaba la lengua sino los mismos labios.

No había ruegos pidiendo más, ni tampoco había posiciones sexuales. Era más que escénico, era más que cualquier acción. Se podría decir que hicieron el amor aun si estar enamorados.

 

Curioso fue tal acto que dejo sin habla a los dos. Al terminar demasiado cansados Ryan se recostó en el pecho de Tabata. Su extraña actitud salió. Tabata pensó que eso hacia después de haber tenido un buen sexo, porque había sido un buen sexo, miro las sabanas color melón de su cama y había sangre; su himen se había roto.

End Notes:

Espero que dejen sus quejas en Reviews, nos leemos cuando vea que este gustando mi fic. Muchas gracias por darle la primer Leida.

End Notes:

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Regresar al índiceCapítulo 1 segunda Parte by Monnyca16
Author's Notes:

Aqui les dejo la segunda parte del primer capo. 

Espero les guste.  La escribi con mucho amor

~Mas que una necesidad un sentimiento~ by Monnyca16

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