Malos Ejemplos by HatakeFer

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 Malos Ejemplos by HatakeFer
Summary:

Existen buenos ejemplos, otros no tantos y estan los definitivamente Malos Ejemplos. Sakura Haruno era una de los últimos.

AU.lemmon.kakasaku.nejisaku.

Sasusaku.

Capitulo 3 en adelante contiene lemmon! xD



Categories: ANIME/MANGA, NARUTO Characters: Sakura Haruno, Sasuke Uchiha

Generos: Humor/Parodia, Romance

Advertencias: Sexo Gráfico (Lemon)

Challenges: No

Series: No

Chapters: 7 Completed: No Word count: 10729 Read: 8189 Published: 19/03/2008 Updated: 31/01/2009
Summary:

Existen buenos ejemplos, otros no tantos y estan los definitivamente Malos Ejemplos. Sakura Haruno era una de los últimos.

AU.lemmon.kakasaku.nejisaku.

Sasusaku.

Capitulo 3 en adelante contiene lemmon! xD



Categories: ANIME/MANGA, NARUTO Characters: Sakura Haruno, Sasuke Uchiha

Generos: Humor/Parodia, Romance

Advertencias: Sexo Gráfico (Lemon)

Challenges: No

Series: No

Chapters: 7 Completed: No Word count: 10729 Read: 8189 Published: 19/03/2008 Updated: 31/01/2009
Story Notes:

Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen si no a Masashi Kishimoto-sama aunque estoy intentando emborracharlo  y que me ceda los derechos legales muahahaha!

Story Notes:

Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen si no a Masashi Kishimoto-sama aunque estoy intentando emborracharlo  y que me ceda los derechos legales muahahaha!

Capítulo 1 by HatakeFer
Author's Notes:

Subir Fics aquí es problematico! no entiendo

En fin... este fic hablará sobre la vida de Sakura Haruno una mujer que descibe su vida más adelante se sabrá por que.

No es por nada pero lo considero muy bueno xD! no se dejen llevar por tantas letras que contenga vale la pena leer.

Author's Notes:

Subir Fics aquí es problematico! no entiendo

En fin... este fic hablará sobre la vida de Sakura Haruno una mujer que descibe su vida más adelante se sabrá por que.

No es por nada pero lo considero muy bueno xD! no se dejen llevar por tantas letras que contenga vale la pena leer.

     Desde que llegué al mundo, había tenido, por fortuna o desgracia lo que siempre había querido.

     Mi padre era una gran persona, oh si que lo era. Según las anécdotas que me llegó a contar se hizo cargo de la empresa familiar al cumplir la mayoría de edad, sacándola adelante a pesar de los malos presagios dedicándose enteramente a que siguiera de pie. Y cuando digo enteramente es por que así lo fue.

     Tres años después conoció a mi madre, dos años más y se casó con ella, un año agregado y entré yo a la familia.

     Me llamo Sakura Haruno y nací el 18 de marzo de…mmm, ahora que lo pienso a una mujer no se le pregunta la edad ¿cierto?.     

     Pasaba el tiempo y yo seguía creciendo, viéndome rodeada de toda clase de lujos y privilegios brindados claro esta por el hombre de la casa. Dentro de la gran persona que era mi progenitor, se podía hallar la virtud de la responsabilidad, cosa que a mi madre le era conveniente.  

 Primero yo, luego yo y al final yo.

      Lo habitual en mis días de niñez era despertar por la dulce voz de la certidumbre pidiéndome que despertara y alistara para que me llevasen al colegio. Nunca llegué a ver a mis padres en las mañanas, mi padre estaría trabajando y mi madre dormida. - ¿porque ella podía levantarse a cualquier hora y yo no? – le cuestionaba siempre a lo que podría llamársele niñera. Que funcionaba más bien como guardaespaldas de niños envidiosos y chillones que como otra cosa – ¿que riesgos podría correr una niña mimada de 7 años en una escuela de niños mimados de 7 años? - .

     Regresaba del colegio rogándole a kami que no comiera sola ese día, pero mi pequeño corazón de derrumbaba: Ni rastro de mis padres, aunque eso si, al entrar en mi alcoba encontraba un fino y lindo vestido nuevo sobre mi cama, cosa que interpretaba como un “te queremos hija” que hacía reparar los daños ocasionados a mi órgano sentimental.

     Esperaba a que llegará la tarde entre mis montañas de juguetes para poder ver a alguien quien consideraba mi amiga: Hinata.

      Ella era una niña muy linda y tímida, nos conocimos gracias a las fiestas aburridas que brindaban nuestros padres y aunque nuestras platicas no eran mayores a hablar sobre las muñecas que estaban de moda o los vestidos traídos del exterior que obteníamos de regalo me sentía a gusto estando a su lado y ella al mió, convirtiéndonos así en las mejores amigas.

     Poco nos duro el gusto y al cumplir 12 años sus papás decidieron que sería mejor irse a un lugar menos ajetreado que la ciudad de Japón llevándosela lejos de mí, aunque nos habíamos prometido seguir en contacto y no perder esa amistad, poco duramos así ya que la presión de los años pre-adolescentes sobre nosotras termino separándonos. Esa fue mi primera gran perdida. O por lo menos la más importante.

Nada es para siempre

       No paso mucho y conocí a un niño de más o menos mi edad con el que me lleve bien, no inmediatamente ya que tuvo que soportar mucho de mi mal humor pero a pesar de ello siempre estuvo ahí. Hasta la fecha: Naruto, mi amigo de vida.

     Recuerdo que una vez me dijo que estaba enamorado de mi, en ese entonces no sabía como reaccionar así que hice lo que había visto en varias películas y que quería practicar. Lo besé.

     Ese fue mi primer beso, él permaneció estático de la impresión mientras yo disfrutaba de lo lindo, fue muy gracioso ver la expresión de su rostro al separarnos, mantenía los ojos bastante abiertos así que yo aproveche y me puse demasiado cerca de su rostro de nuevo, podía sentir su respiración agitada y como si hacer eso fuera lo más natural del mundo le cuestione - “¿aún sigues enamorado de mí?”-. El no respondió pero tampoco hablo nunca más del tema. Mejor así, nuestra amistad se arruinaría si algo hubiese pasado. 

Es mejor pedir perdón que permiso 

     El tiempo siguió transcurriendo y entré a la muy problemática adolescencia. Me convertí en una chica caprichosa, orgullosa y creída, al grado de ser detestada por muchos. Mis padres siguieron en sus asuntos y yo en los míos, no me importaba lo que hicieran siempre y cuando cumplieran mis berrinches. 

Pídelo y lo tendrás   

    Sin esfuerzos llegué a la edad de los 15 y tuve mi primer novio formal, un chico llamado Sai.

     Lo conocí en el instituto, iba un grado mayor que yo y su padre era presidente de una empresa afiliada a la de mi familia. Cuando mi madre se entero no armo el problema que hubiera tenido en mente simplemente me felicito por el buen partido que había escogido. Yo no supe que significaban esas palabras en aquel entonces así que no me importo mucho que se diga.

      Ahí mismo en el instituto conocí a Ino, quien al tener el mismo carácter que yo fue difícil hacernos amigas, ella me enseño muchas cosas, entre las cuales estaba el como usar maquillaje conforme la ropa que utilices, que no hacer en las citas, como hacer para aparentar más edad, me dio consejos para flirtear y besar chicos así como de hacer que estuvieran a mis pies.  

Ándate con lobos y aprenderás a aullar     

     Sai y yo salimos un año, durante el cual experimenté el encuentro del tacto entre dos personas que se quieren. A veces solíamos escaparnos de clase y escondernos en algún armario. Ahí dentro nos besábamos y tocábamos pero nunca llegamos a nada más profundo. Yo tenía 16 años y no era muy experta en el tema aunado a eso no quería darle mi inocencia a sabiendas que luego podría llamarme zorra.

      En una de las fiestas en la mansión de Ino, donde solían asistir personas de nuestra misma “clase” las cosas se pusieron alegres y sai comenzó a beber de más al igual que yo.

     No supe como pero de alguna manera terminamos en uno de los cuartos, él había bebido más que yo eso se podía notar con solo verlo. Se encontraba arriba de mi, estábamos besándonos y de pronto las cosas subieron de tono, Sai comenzó a descender sus labios hasta mi cuello y su mano hasta mi muslo descubierto, no conforme exploró más adentro y llego a mis bragas, yo intenté quitármelo de encima no me gustaba lo que hacía, nunca habíamos llegado a tanto pero el no cedía – vamos Sakura es hora que pagues este año – me dijo mientras yo, hastiada de tanta estupidez lo tiré al piso gritándole todo mi mal lenguaje al rostro.  Dando por terminada la relación.

      No tarde mucho y me largue de ahí, - demonios – expresé molesta, se suponía que ese idiota me llevaría a casa, no caminaría de vuelta a casa de eso estaba segura así que con el más grande cinismo del mundo regrese a la fiesta buscando a Sai, me tendría que llevar quisiera o no. me dirigí a la misma habitación donde habíamos estado de “cariñosos” y al abrir la puerta lo pude ver. No se hallaba como lo había dejado ¡NO!, el desgraciado estaba muy bien acompañado y a medio vestir sobre… Ino. Hacían lo que yo no permití y eso más que ser un golpe a mis sentimientos lo había sido a mi orgullo. 

Dime con quien andas y te diré quien eres  

     Decidí entonces, desaparecer de ese sitio tan enfermo e hipócrita, ya vería como llegar a mi hogar, sin la ayuda de esos falsos.

     Ahora que lo veo, yo misma me había forjado ese mundo, yo me había conseguido “amistades” así, yo me había involucrado con un lindo extraño, todo era mi estúpida culpa. Pero estaba “creciendo” y no lo notaba. Idiota.

    Con el orgullo herido y mis sentimientos pisoteados, me caminé un rato por las calles vecinas esperando encontrar un taxi e ir a con Naruto, en estos momentos necesitaba más estar con él que sola en mi habitación. De camino me topé con los “halagos” y “piropos” vulgares de los hombres que pasaban.

     Mis pies me mataban así de me detuve un momento observando mi ciudad. Inconscientemente dirigí mi vista hacía el gran hotel que tenía enfrente.

      Obviamente habría taxis ahí así que me acerque a la entrada, por las grandes puertas del lugar se apreciaba la lujosa recepción y mi reflejo, - kami parezco ramera -, con ese pensamiento en mente me refleje un momento más y me arreglé el cabello y las ropas, andar con esa facha era deprimente.

     De pronto, vi a alguien familiar abrazando a una mujer, se trataba de mi maestro de deporte: Kakashi. Calculo que su edad esta más o menos en los 28 años, era apuesto, inteligente, carismático y sexy, lo suficiente para convertirse en la fantasía sexual de muchas adolescentes hormonales, incluyéndome.

     Viéndolo estaba cuando me fijé en la fémina que lo acompañaba, parecía ser de clase alta, ya que tenía un gusto muy exquisito y caro a mi juzgar, kakashi-sensei la abrazaba por la cadera mientras se encaminaban a la recepción – esto será un buen chisme – dije para mis adentros al divisar que se besaban, la mujer parecía un poco mayor que él pero no por eso dejaba de ser linda.

     Agudicé mi vista y vi mejor a la mujer que envidiaba en esos momentos, mis ojos de abrieron como platos. La conocía, y bastante bien, sus genes se mezclaban con los míos. Era mi madre. 

De tal palo tal astilla

End Notes:

Haber creo que ya quedó.

Espero que sea de su agrado.

Hasta la próxima. Si quieren leer más de mis historias visiten:

https://www.fanfiction.net/u/1478686/

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Haber creo que ya quedó.

Espero que sea de su agrado.

Hasta la próxima. Si quieren leer más de mis historias visiten:

https://www.fanfiction.net/u/1478686/

Volver al indexCapítulo 2 by HatakeFer
Author's Notes:

amm.. segundo cap (: espero les agrade.

¿Reviews? - (texto)

¿Reviews? - (dichos, refranes o frases relacionadas)

~ Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen si no a Masashi Kishimoto-sama, (yo lo inspiré^^...) xD!

• Se dice que en la etapa formativa de la vida te creas una mentalidad y un comportamiento según los ejemplos que recibes. Estos se pueden clasificar como buenos ejemplos, otros no tantos y los definitivamente malos ejemplos. Yo soy uno de los últimos •

Author's Notes:

amm.. segundo cap (: espero les agrade.

¿Reviews? - (texto)

¿Reviews? - (dichos, refranes o frases relacionadas)

~ Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen si no a Masashi Kishimoto-sama, (yo lo inspiré^^...) xD!

• Se dice que en la etapa formativa de la vida te creas una mentalidad y un comportamiento según los ejemplos que recibes. Estos se pueden clasificar como buenos ejemplos, otros no tantos y los definitivamente malos ejemplos. Yo soy uno de los últimos •

Malos Ejemplos

2

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       Sentimientos de vergüenza, traición y coraje comenzó a inundar mi ser, el ver a mi mamá en esa situación era demasiado confuso. Un sin fin de preguntas poblaron mi cabeza ¿desde cuando? ¿mi padre lo sabrá? ¿de donde se conocen? ¿Por qué?. No encontré una razón para ninguna.

     Con la bizarra imagen de mi madre con mi sexy profesor aborde un taxi que me llevará a Naruto, lo necesitaba cerca.

 

     Después de un silencioso recorrido al fin llegué, di un timbrazo pero nadie respondió, si no fuera por ese estúpido pórtico negro ya estaría pateando la puerta. Calmando un poco mi furia le di de nuevo al timbre y espere una respuesta que no llego.

 

     En vista que ya había perdido la poca paciencia con la que contaba comencé a planear muchas malas cosas entre las cuales se enumeraban no volver a hablarle a Naruto, delatar a mi madre, dejar en ridículo a Ino, etc. De pronto algo se escucho desde el otro lado del interruptor - ¿quién es? – preguntaron, deduje que era él, a pesar de que la voz con la que me hablaban se escuchaba cortada, débil, perdida. – ¿Naruto? Soy yo Sakura – atiné a responder. Algo no iba bien.

 

     El gran portón negro se abrió y pude entrar, mi amigo el rubio me recibió con una sonrisa en el rostro y los ojos hinchados. Eso me hizo darme cuenta de algo. Yo, Sakura Haruno era una persona egoísta, que siempre veía cosas a su absoluta conveniencia, la cual nunca se había interesado preocuparse de lo que sucedía a los alrededores, ¿Quién era yo para juzgar a los demás cuando no soy capaz ni de reconocer mis errores? pero esto era diferente, verlo así, ver a la única persona con la que podía confiar ciegamente totalmente mal me hacía sentirme aún más ruin.  

 

…Cuando estés muerto, todos dirán que fuiste bueno… 

 

     Me guió hasta la sala donde tomamos asiento, el seguía igual y yo sólo escuchaba sus vagos intentos por parecer normal. Sin esperar a que siguiera hablando, lo abrace, como hace mucho tiempo no lo hacía, con sinceridad. Él correspondió y se aferro a mi espalda. – ¿crees que después de estos años podrás engañarme con esa sonrisa tan falsa? – le cuestioné mientras me apretaba más fuertemente, fui capaz de sentir como pequeñas gotas saladas escurrían sobre mis hombros. Lágrimas. Nunca había estado en aquella situación, pero sabía que el preguntarle por que se encontraba así estaba de más, sólo atine a posar mi mano sobre su cabeza acariciándole sutilmente el cabello.

 

     No recuerdo como, pero terminamos acomodados en aquél sillón, él tenía posada su cabeza sobre mi pecho con mi mano aún en ella, su respiración era tranquila al igual que su expresión. Estaba dormido. – buenas noches Naruto – le susurre mientras caía junto a él en el mundo de Morfeo.      Fue un Sábado por la mañana y desperté al oír unos gemidos mientras sentía que algo se restregaba en mi pecho, abrí los ojos lentamente y percibí que una cabellera rubia era la que hacía eso. – ¡Naruto baka! – expresé, esperando ver su reacción. Creo que de la misma forma que yo, abrió los ojos pesadamente y el ver mis pechos frente a él lo exaltó.

 

     Alzó su mirada cruzándola con la mía. Rápidamente se quito de encima mío, se hallaba completamente rojo cosa que me causo mucha gracia. – y-yo lo siento sakura-chan – me dijo con timidez, intentando esconder el carmín en sus mejillas. – no te preocupes ahora dime, ¿que paso ayer? – le cuestione mientras me sentaba a su lado.

 

     El silencio nos invadió. Él mantenía la mirada baja, perdiéndola en algún punto del piso, yo sólo le observaba. – Sakura-chan… me voy – comentó aferrando sus manos en las orillas de un desafortunado cojín. ¿Qué? Se iba? De que habla? Me dejaba sola? Debía ser un error… tenía que serlo. – mi padre quiere que estudie en el extranjero, yo… lo siento Sakura-chan - La noticia cayó como balde de agua fría sobre mí. Pero tal vez seria mejor así, debía dejar de pensar solamente en mí, se trataba de su futuro, de su vida, no de la mía. – debes volar con tus propias alas Naruto – fue todo lo que pronuncié mientras lo rodeaba con mis brazos. – no quiero hacerlo, quiero estar contigo dattebayo! – exclamó correspondiendo mi agarre. – Naruto… yo estaré bien siempre y cuando no me olvides… por favor – lagrimas comenzaron a rodar sobre mis mejillas, tenía que ser fuerte si no el se quedaría aquí y tal vez terminaría siendo miserable, por mi culpa. – promesa de vida Sakura-chan. Volveré -. 

… amigos en la adversidad, amigos de verdad… 

 

     Regresé a “casa” con el mayor pesar del mundo. Ahora que lo veía, los recuerdos de la noche anterior seguían frescos en mi mente. Le pedí a la mucama que preparara el baño, me quería relajar un rato, el ser testigo del gran engaño de mi madre era algo agotador ¿eso no influenciaría en mi comportamiento cierto? Me decía a mi misma. Definitivamente no sabía de lo que hablaba.

 

 

      La tarde pasó y yo me hallaba frente a las puertas de la mansión Uzumaki otra ves. Naruto me había dicho que ese día habría una fiesta de despedida en su honor, así que me vestí con un lindo vestido blanco de tirantes con bordados rosas, zapatillas blancas, cabello suelto sujetado por dos prendedores a los costados y algo de maquillaje, no me gustaba mucho la idea y me hubiese negado de no ser por que se al día siguiente se iría. – no todos los días se va tu mejor amigo – pensé resignada.

 

     Esta era una de esas fiestas donde suelen acudir, en su mayoría, adultos aburridos y que generalmente ninguno de los queridos hijos de los anfitriones conocían.-

      - Sakura-chan te ves genial – me dijo mientras me brindaba una de sus calidas sonrisas. – aprovecha que será la última ves que me veas en un buen rato – le comente devolviéndole el gesto.

 

    Había pasado ya un rato y ágilmente seguía los movimientos de mi madre y mi maestro los cuales ya había localizado. Los vi intentando perderse hacía una de las habitaciones donde no hubiese personas que los vieran hacer lo que sea que fuesen a hacer. Actuar de esa forma me hacía sentir como la cómplice de mi progenitora.

 

     Después de haber perdido la cuenta de las copas que llevaba encima, me percate que ella apareció de nuevo, hipócrita ciertamente con una gran sonrisa en el rostro pero ni rastro de kakashi.

 

     También pero extremadamente desagradable fue ver a Sai e Ino, juntos, mezclándose entre las personas, saludando a mi padre y a Naruto con una exasperante sonrisa en el rostro, sobre todo ella - ¿Quién se cree esa zorra para meterse con mis hombres? – pensé, dando un último trago a la copa que tenía en la mano – mierda se acercan – musite molesta.  Como la vil cobarde y ahora ebria que era, me dirigí hacía la misma habitación que minutos antes había estado cuidando.

 

     Al entrar, con extrema precaución, maldije para mis adentros al darme cuenta de que la estúpida luz estaba apagada. Con movimientos torpes me moví hacía donde se suponía debía estar una lámpara pero al hacerlo una figura se posiciono detrás mió atrayéndome a su cuerpo, el cual se notaba claramente que estaba subido de temperatura.

     Posó sus brazos alrededor de mi cintura y con una voz sensual en extremo susurró a mi oído - ¿así que viene por más Señora Haruno? –

 … a manos frías, corazón ardiente…

Continuará...

 
End Notes:

es todo (: ahí digánme si les agrada la historia o de plano me dedico a otra cosa

en fin...

https://www.fanfiction.net/u/1478686/

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es todo (: ahí digánme si les agrada la historia o de plano me dedico a otra cosa

en fin...

https://www.fanfiction.net/u/1478686/

Volver al indexCapítulo 3 by HatakeFer
Author's Notes:

hii (:  Capitulo con Lemmon xD!

Quiero Reviews (texto)

Quiero Reviews (dichos refranes o frases relacionadas)

sin reviews hago huelga. xD

Author's Notes:

hii (:  Capitulo con Lemmon xD!

Quiero Reviews (texto)

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sin reviews hago huelga. xD

 

Malos Ejemplos

3

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      Si, se trataba del “otro”, el sexy Hatake Kakashi me abrazaba creyéndome su amante, pude haber dado una respuesta racional pero los estragos del alcohol comenzaban a dar efecto en mi organismo así que en la misma tonalidad le respondí – Señorita Haruno para usted – girándome hasta encararlo, posicionando mis manos sobre su pecho.

 

 

     Aunque no haya sido capaz de percibir su asombro, noté como su rostro no estaba cubierto por la máscara que siempre traía y como con agitación, retiraba sus manos de mi cuerpo, retrocediendo.

 

     En su voz de denotaba claro nerviosismo ya que a duras penas pudo pronunciar mi nombre, - ¿Desde cuando lo sabes? – Cuestionó normalizándose un poco – Oh vamos eso no importa ¿o si? – le respondí acercándome nuevamente a él, dejando que mis manos se moviesen por su pecho desnudo y que mis labios se apoderaran de su cuello brindándole así, suaves y fatales besos.  – Esto no es correcto Sakura – dijo intentando apartarse de mi - ¿y el hacerlo con una mujer casada si lo es? – Touché.  

 

…Todo amante es un soldado en guerra…    

 

      No era completamente conciente de en lo que me estaba metiendo, pero poco me importo, me tomó por la cintura con bastante desesperación y pronto comenzó a besarme con lujuria. Acción que fue bien recibida y muy bien correspondida.

 

     Sin dar sosiego, introdujo su lengua egoístamente en mi boca y empezó a recorrer mi espacio bucal, jugueteando con mi lengua, querías más y yo me aseguraría que lo obtuviera.

 

 

     Sin percatarme, me acorraló entre su sensual anatomía y la pared, provocando que gimiera contra sus labios, creo que eso fue lo que le incitó a descender hasta mi cuello.

 

     Succionó, besó, mordió, lamió todo lo que pudo mientras yo, con tortuosa lentitud me deshacía de su molesto pantalón; no le tomo mucho excitarse y lo demostró bastante bien al apegarse más a mi dejándome saber de su erección, al mismo tiempo que, con afán bajaba el cierre de mi lindo vestido dejándolo sólo hasta la mitad, permitiendo que mis pechos quedaran casi al descubierto, tapados únicamente por un par de parchecitos en forma de flor. Eso le hizo sonreír – hubiera sido menos humillante que me quitara el sujetador que esas cosas – pensé.

 

     De forma brusca acomode mis piernas alrededor de su cintura, dando acceso a que tomara el control de la situación, creo que estar en esa posición comenzó a desesperarlo así que, con mis muslos sobre él y sus labios hundiéndose sobre mi cuello me llevó hasta la cama, sentándose al margen de ella conmigo en sus piernas.

 

 

      El pantalón comenzó a molestarme y más ese cinturón negro suyo que es realmente difícil de quitar. Era momento de ponerse serios, ya que mientras más tiempo pasaba más hacía de sus besos un veneno salvaje y delicioso que me mataba poco a poco.

 

 

     En ningún momento dio tregua con mis pechos, después de tirar los lindos parches que los protegían de su cazador, los botones rosados que los conforman estaban completamente despiertos, ya había hecho de todo con ellos, los apretó tan furtivamente, los succionó de la forma que mejor supo, pasando su calida lengua sobre ellos proporcionándoles calor ¡era completamente sensacional! – No te culpo madre – dije para mis adentros antes de ahogar un gemido sobre su cuello al sentir como acariciaba mi intimidad a través de las bragas.

 

     Pero no me iba a quedar atrás, así que de manera sorprendente me despegue de él, dejándole ver mi mirada más perversa y empujándolo rudamente sobre la cama, ante la expresión confusa que me daba; fue ahí donde entre en acción. Por fin después de tanto batallar, logré ganarle a los pantalones y se los quite. Ahí pude ver el – gran -tamaño de su excitación.  

 …Las pasiones son viajes del corazón…  

 

     Queriendo torturarlo, ascendí mis manos de manera lenta hasta llegar al bóxer y de ahí comenzar a bajarlo, ante la mirada ansiosa que me enviaba – ¡hazlo de una ves! – expresó, y yo como buena estudiante accedí.

 

 

     Tome su miembro al descubierto y empecé a masajearlo, de arriba abajo, mientras observaba con diversión sus gestos, estaba demasiado excitado… para mi bien. Pose la punta de su virilidad sobre mis labios y con ellos la delinee con sutileza hasta seguir bajando por el escuchándolo gemir y rogar.

 

     Debo admitir que yo también estaba completamente ansiosa así que sin más, cedí ante la pasión e introduje su pene en mi boca. Comencé por chuparlo tal como una rica paleta, después lo succioné, al principio algo insegura ya que, cabe recordar era la primera vez que hacía algo así, pero no me tomo mucho tomar confianza y eso lo pude percibir en su expresión, viendo como estaba llegando al primer toque de cielo, pero no, Sakura Haruno no haría las cosas sencillas así que con una gran sonrisa maldosa en el rostro abandoné la misión que con tantas ansias había estado realizando para cruzar mi mirada ante la suya, la cual estaba algo… colérica

 

     Me tomó por los hombros y cambiamos posiciones, ahora yo estaba debajo.  Como si supiera lo que pensaba terminó dejándome desnuda cosa de la que no me percate rápidamente ya que estaba ocupada manteniendo nuestras bocas trabajando en conjunto.

 

     Descendió el tacto hasta mi entrepierna y sonrío al ver que me encontraba húmeda. Por él. De ahí pude sentir uno de sus dedos juguetear con mi entrada. Entre gemido y gemido de mi parte estiré los brazos hasta toparme con la cabecera de la cama, de la que me sujeté esperando que continuaras.

 

     Y así fue. Entre dolor y placer fue lo que experimente al percatarme de que uno de los maravillosos dedos de mi maestro por fin había entrado en mí. Seguido de otro. Dios la experiencia era indescriptible. Comenzó a entrar y salir rápidamente, y yo por inercia me acoplé a sus movimientos queriendo sentirlo más cerca. Pero de pronto se detuvo, disfrutando ver mis gestos de desacuerdo al dejarme a medias. Con esa misma expresión en el rostro acercó los dedos a su boca y degustó de ellos, los cuales tenían sabor a mí.  

 

     Subió de nuevo marcando un camino de besos desde mi entrepierna hasta mi cuello, pasando por mis pechos y mi abdomen.  Esperando recibir su boca me acerque, pero él se desvió hasta mi lóbulo susurrando – la venganza es dulce –

 …Y lo es… 

 

     Dicho eso, celosamente lo tomé de la barbilla y lo besé lujuriosamente. Tomó posición sobre mí, con las piernas al cada lado de mi cadera dejándome ver de nuevo el efecto que lograba darle. Me miró dudosamente, pidiendo acceso, el cual no dude en ceder. Para ser virgen me había comportado como una ramera, no corrección, una experta ramera.

 

     Se introdujo en mí de una sola embestida, fuerte y concisa haciendo que soltara un grito, el cual después intento ahogar con un beso como los anteriores. Parecía que le gustaba dejar mis gemidos sólo para él. Entraba y salía, besándome y acariciándome, mientras se dejaba consentir por mí al enredar las hebras grises de su cabello en mis dedos para halarlas.

 

 

     El primer orgasmo de la noche vino conjunto, mi profesor y yo unidos por el placer – Quien lo diría – pensé, antes de sucumbir enteramente ante tal sensación.  Pero uno no fue suficiente, nos volvimos a acoplar al vaivén de nuestras caderas, oscilando de arriba abajo llegando hasta el segundo, el cual nos dejo exhaustos.   

…El arte de agradar, es el arte de engañar…    

 

     Y es así como Hatake Kakashi se adueño de mi, dejando las estúpidas excusas cediendo ante mis encantos convirtiéndose así, en el primer hombre en entrar a mi cuerpo, el afortunado al que le entregue mi inocencia por así llamarlo. Mi profesor, el amante de mi madre.

 

     De no haber sido por que me hallaba en casa de mi mejor amigo, desaliñada, media ebria, en una fiesta, con mucha gente afuera – mierda, tranquila Sakura tranquila – me hubiese quedado dormida. Intentaba subir el estúpido cierre del vestido cuando unas manos masculinas llegaron por atrás entrando en acción, dándome besos en el hombro izquierdo. – Eso fue genial Sakura – expresó, terminando de arreglar mi ropa mientras yo me encargaba de su corbata. Parecía que no había notado que fué el primero...mejor para mí – Lo sé, ahora tendrás que salir por la ventana – lo último pareció no agradarle del todo así que decidí darle un beso de despedida, jalando de la corbata para acercarlo. – ahora, ve -.  …Si no quieres que se sepa, no lo hagas…  

 

     Antes de salir, procuré dejar todo medio arreglado no fuera a ser que alguien se enterara de mi pequeña “travesura” aunque tarde o temprano se sabría que ahí pasaron “cositas” ¿Cierto?

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      Me acoplé de nuevo a la fiesta tomando una de las copas de vino que el mesero repartía, a leguas se podía notar que me encontraba feliz ya que no deje de andar entre las personas con una estúpida sonrisita plantada en el rostro.

 

     De pronto alguien me jaló del brazo – ¿que demonios? – dije, al percatarme de quien osaba a molestar - ¿Qué pasa Naruto? – le pregunté soltándome de su agarre. Naruto empezó a cuestionarme acerca de donde había estado y me dijo algo que logró quitarme la aparente felicidad – Sai te esta buscando Sakura-chan – de mala gana aclaré que había estado afuera y sobre el bastardo de Sai me limité a responder con un – dile que se vaya al diablo – Mientras el rubio, con notable asombro y alegría sonrío, él nunca le había caído bien, ahora entiendo por que.   

..Nuestra amistad no depende de cosas como el espacio y el tiempo…  

 

     El día había llegado y yo no era buena con las despedidas. De verdad no quería decir adiós a Naruto pero el momento llegó, nos hallábamos en el aeropuerto esperando el llamado que anunciara el próximo vuelo, su vuelo.

 

     Después de medio escuchar el montón de patrañas cursis de parte de su madre, el discurso aburrido de su padre y las palabras baratas que le dio alguien cuyo nombre no se, por fin había llegado la hora, de que tal ves dijese cuanta falta me haría tenerlo a mi lado o que necesitaría a alguien que me bajara de la nube la cual me negaba abandonar o que simplemente expresará cuanto representas para mí.

 

     Pero no, las palabras no salieron de mi boca y en lugar de eso un montón de pequeñas y cristalinas lágrimas recorrieron mi rostro haciendo que por inercia mis brazos se estiraran hasta atraparlo en un cálido y solidario abrazo. Más lágrimas tocaron mi cuerpo, sus lágrimas, junto con la promesa de que regresaría. – Vuelo 210 favor de abordar por la sala 4 – maldije para mis adentros al momento de escuchar esas palabras por el estúpido altavoz.

 

 

     Con un último abrazo en medio de mi silencio nos despedimos – ¡¡esto sólo es un hasta luego Sakura-chan!! – Gritó antes de pasar por la puerta de abordaje regalándome una de las sinceras sonrisas que me hacen feliz – espero que cumplas tu promesa – musite por lo bajo mientras daba la vuelta alejándome de ahí.      Las cosas serían interesantes de ahora en adelante.  

…La melancolía es la felicidad de estar triste…

 

 

 Continuará...

 

 

 
End Notes:

bieeen es todo

que tal? les gusto el lemon? apuesto que si pervertidos muahahaha

IMPORTANTE:

 Hay una cuestión por la parte donde dice porque no quería hacerlo con Sai y con Kakashi lo termino haciendo, esto es porque kakashi, al ser su profesor y un adulto "responsable" le es más conveniente mantener lo sucedido en secreto del mismo modo que no tendría derecho a llamarle "zorra". xD

 

en fin ya dije:

No Reviews entonces No Fic.

End Notes:

bieeen es todo

que tal? les gusto el lemon? apuesto que si pervertidos muahahaha

IMPORTANTE:

 Hay una cuestión por la parte donde dice porque no quería hacerlo con Sai y con Kakashi lo termino haciendo, esto es porque kakashi, al ser su profesor y un adulto "responsable" le es más conveniente mantener lo sucedido en secreto del mismo modo que no tendría derecho a llamarle "zorra". xD

 

en fin ya dije:

No Reviews entonces No Fic.

Volver al indexCapítulo 4 by HatakeFer
Author's Notes:

hiii [:

new chapter

veo que la amenaza de huelga no funcionó según lo planeado... ni modo soy una deficiente escritora con deficientes historias u.u

xD

disfruten ^^

Author's Notes:

hiii [:

new chapter

veo que la amenaza de huelga no funcionó según lo planeado... ni modo soy una deficiente escritora con deficientes historias u.u

xD

disfruten ^^

Malos Ejemplos

4

oO…-…-…-…-…-…-…-…-…-…Oo

 

Así se fueron pasando los días de estas eternas vacaciones de verano, el calor estaba casi del mil demonio hoy y yo regresaba de pasar la mañana en el club deportivo aprovechándome de la refrescante alberca con la que contaban, y sobre todo, intercambiando miradas con uno de los encargados de seguridad, imaginarlo sin todo ese traje encima era realmente divertido.

Llegué a casa alrededor de las 4 esperando no encontrar a nadie más que a la certidumbre – como siempre – topándome con la no grata sorpresa de ver a mis padres manteniendo una discusión marital. – kami ¿A quien le importa saber cuando fue la última ves que lo hicieron? – pensé, al escuchar la voz de mi madre reclamar de sus asuntos sexuales – que vergüenza -.

Estar ahí era realmente un dolor de cabeza, estaba a punto de irme cuando escuche algo que me llamó la atención. Era uno de los cínicos argumentos brindados por mi madre en los cuales mencionaba la existencia de una amante por parte de mi padre aunado a eso los típicos “nunca estas en casa”, “me siento muy sola”, etc. – Dios esa mujer si que es el diablo – dije para mis adentros al observar como mi cínica progenitora arremetía en un falso mar de llanto al ver que mi padre asentía ante semejante acusación.

Recordé la fiesta de despedida de Naruto y una leve sonrisa maliciosa dio aparición en mis labios, hubiese durado más con ella de no ser de nuevo por mi madre – Sakura cariño ¿has escuchado? Tu padre admite tener otra mujer – en lugar de sorprenderme como debiera ser el caso, respondí con significativa tranquilidad – que bien, deberías seguir su ejemplo – cosa que a mi madre no le agrado. Esa noticia no era de extrañarse, los dos nunca se veían y cuando lo hacían era o para pelear o para fingir un feliz matrimonio en reuniones de viejos aburridos.

Un esplendoroso ruido invadió el silencio que nos aquejaba, pude ver el rostro atónito de mi padre, escuchar los murmullos de los sirvientes, sentir la indignación de mi madre y padecer el resultado de esta sobre mi mejilla izquierda. Me había abofeteado.

-

…Cría cuervos y te sacarán los ojos…

-

Me dolió, si, y hubiera sido capas de soltar toda la información que tenía sobre ella y kakashi dejándola al descubierto pero eso no me beneficiaría, ya que, si las cosas no tomaban un rumbo adecuado para mí, también quedaría expuesta. – vamos madre no finjas, todos saben que el amor que profesas es una vil y conveniente farsa – le dije, tratando de calmarme.

Se quedó a punto de plantarme otra cachetada en el rostro de no haber sido por que el bueno de mi padre intercedió, sujetándole la mano antes de ser estampada contra mí. – Sakura será mejor que te vayas – me dijo, sujetando aún a mi madre – en cuanto a ti – volteo a verla – deja de montar un espectáculo -.

Y así sucedieron las cosas, un divorcio sería la idea más acertada, pero casi podría oírla pregonando el “que dirán” frente al hombre de la casa – vaya lío –.

-

…En la venganza el más débil es siempre más feroz…

-

Después de eso, mi papá me dio una charla acerca de cuan preciada soy en su vida, que la existencia de una amante no tenía nada que ver conmigo, cosas así. De verdad que saberlo no me interesaba, no quería enterarme de los problemas ajenos cuando ni siquiera podía con los propios, y no es que tuviese muchos pero era lo mejor, así que durante todo el rato que estuve fingiendo solidaridad, posando mis pensamientos en el guardia de seguridad con el que había estado teniendo sexo visual; era alto, delgado, tenía unos extraños ojos aperlados y cabello castaño, el cual mantenía largo dándole un toque sensual.

Había pasado alrededor de una semana desde la partida de Naruto y todo era muy aburrido. Las personas con las que salía eran generalmente hijas o hijos de empresarios con los que convenía llevarse bien, todo era un desastre y yo necesitaba diversión. Diversión de verdad.

…La pasión es una emoción crónica…

Harta de escuchar estupideces, llamé por teléfono a Ten Ten, la única hija de un gran magnate en el negocio de la publicidad, y la invite al club, donde por las noches se abría el bar con el que contaban cerrando las propiedades deportivas excepto la alberca ya que les servía como decoración.

Eran aproximadamente las 8 de la noche cuando se nos podía ver montadas en un automóvil deportivo negro de mi propiedad, cuyo origen había sido uno de los muchos “te queremos hija” de parte de mis padres. No porque ellos tuviesen problemas iba a dejar de vivir.

Había decidido usar un vestido negro con corte descendente dejando ver algo de mi muslo derecho, el cabello suelto, algo de maquillaje ligero y listo, mientras que Ten Ten utilizaba un vestido sencillo color rosa pardo de tirantes con el cabello ligeramente recogido por un lindo broche. Usualmente lo lleva en dos chongos atados por cintas, ya que, según sé es fanática de los deportes extremos.

Después de llegar, no tardo mucho cuando un mesero se nos acerco con dos martinis excusando que era el ofrecimiento de un hombre en la barra al que señalo. Al aceptar las bebidas, el mismo hombre se acerco y se sintió con el derecho de sentarse con nosotras, comenzando así una “animada” platica. Hubiese estado más interesada de no ser por los 10 años que casi nos saca a cada una. – kami has que desaparezca – pensé, enfocando mi mente en alguna otra cosa más interesante.

El límite de mi paciencia se hallaba próximo así que decidí pararme y cuando estaba a punto de llevarme del brazo a mi compañera el tipo me detuvo de manera salvaje - ¿dónde vas preciosa? – Me cuestionó, acercando su alcohólico aliento a mi rostro – ¿Qué se ha creído? ¡Suélteme le digo! – ese hombre hubiese sido capas de lastimarme más de no haber sido por la oportuna interrupción del cuerpo de seguridad. Mi aventura visual estaba ahí.

- En mejor momento no pudo haber llegado – dije para mis adentros mientras disimuladamente le daba un vistazo.

- ¿Se encuentran bien señoritas? – nos pregunto dándome un vistazo rápido para después posar sus orbes en mi compañera. Yo sólo asentí mientras que Ten Ten pronunció un “arigato” retraídamente.

– ¿De cuando acá es tan tímida? – Pensé, antes de escuchar una voz masculina – Hyuuga Neji, para servirles – pasando a interrumpir mis pensamientos al momento de verle marchar.

Podría jurar que mi compañera estaba a punto de decir algo cuando una nueva interrupción surgió. Esta vez se trataba de un joven un tanto extraño, con muchas cejas si se me permite expresar. De forma alegre comenzó una conversación con ella, la cual correspondió, yo nada más alcance a oír que se presentaba como Rock Lee.

Su plática había continuado calmadamente, y yo viéndome excluida de tal eché una mirada al lugar esperando encontrar algún conocido al que hipócritamente iría a saludar. Y así fue. Me levanté de forma educada excusando que saludaría a unos “amigos” dejándolos solos. Mentí.

…No tropieza quién no anda…

En lugar de hacer lo que dije, me perdí entre las personas queriendo ir a donde la alberca para siquiera alejarme de la gente molesta un rato. Pero vi algo que llamo mi atención, observe como ese tal Hyuuga se despedía de sus compañeros llevando el saco negro de su traje plegado en el antebrazo. Iba en dirección a los vestidores. Entonces decidí dar marcha y seguirle sigilosamente sin ser detectada por él… ni por los demás.

Lo vi entrar así que le seguí y me acople traspasando la entrada con extrema precaución, después de todo me hallaba en el vestidor masculino. Sabía que espiar a las personas era una completa violación de la privacidad pero yo no pretendía husmear en la intimidad de nadie, sólo quería agradecerle la acción de hace unos momentos… ¿Cierto?

Sin más, me moví por los altos casilleros recordando donde había escuchado ese apellido –Hyuuga mmm – pero sin lograr que mi memoria ayudase. Y de pronto lo vi, de espaldas al lugar donde me encontraba tirando la corbata azul del uniforme y abriendo lentamente los botones de su impecable y blanca camisa.

Estaba muy cómoda teniéndolo en la mira y antes de que pudiese expresar algo lo hizo él – ¿No debería estar en el bar señorita? – Escucharlo con aquel tono de voz sin duda me había puesto nerviosa – Entonces, ¿Quién me protegería si usted esta aquí? – parece que mi respuesta fue de su agrado ya que se digno a verme, dejando que a través de su camisa entreabierta pudiera observar cuan bien le había servido trabajar en seguridad.

…Sólo falta el tiempo a quien no sabe aprovecharlo…

Minutos después se me podía observar bañada en sudor, despeinada, mal vestida, excitada; siendo embestida salvajemente contra la pared, montada sobre el extraño de cabellos largos los cuales se hallaban enredados en mis dedos en un acto desesperado por alivianar el éxtasis que mi cuerpo recibía.

Uno, dos, tres empujones más, salir y entrar, gemir y susurrar. No fue nada difícil terminar de esa forma según recuerdo; después de que voltease, basto un acercamiento seguido de unas cuantas palabras para que se abalanzara sobre mi y entre besos empujarme hasta que topase con la fría pared y entrase en contacto con mi espalda, haciendo que los botones de mis pechos reaccionaran, provocando a su vez, que él reaccionara, aparcando mi muslo descubierto con su mano y recorriéndolo hasta llegar más a fondo, a mi intimidad, jugando con ella sobre la tela, sacando gemidos de mi boca sin piedad.

Sentí como con maestría bajaba sus pantalones seguidos de su bóxer, presionando su erecto y cubierto miembro contra mi sexo aún protegido por la suave seda de mi ropa interior mientras se posicionaba entre mis piernas incitándome a rodearlo con las mismas.

No esperó mucho tiempo para que mandase a volar mi tanga bajando sus manos hasta mis nalgas, apretándolas con sus manos, acariciándolas, obligándolas a que ejercieran el mayor contacto posible. Debo admitir que me pilló desprevenida cuando se introdujo en mí, y tan distraída estaba que no note cuando solté un desaforado gemido el cual lo hizo detenerse y postrar sus orbes perla sobre mí con cierto asombro, como si hubiese descubierto algo seguido de una sonrisa lujuriosa en los labios. – así que… ¿te gusta esto? – expresó al mismo tiempo que se hundía bruscamente en mi interior haciéndome gemir de nueva cuenta sin dar tregua con sus jugueteos en mis zonas sensibles, excitándome de sobremanera. Parecía que le gustaba torturarme con esos jueguillos así que con la poca cordura que mantenía le ordené que se dejara de estupideces, el accedió, gustoso al ver que su teoría sobre cuanto efecto causaba era cierta. Un último golpe y el orgasmo nos había alcanzado, dejándome llegar primero y disfrutarlo sin inhibición alguna.

Después mostrándome satisfecha ante las recientes acciones decidí dejarle marcado un sello morado sobre su blanquecino cuello, como muestra de mi gratitud, el cual seguramente desaparecería en unos días, pero me conformaba con saber que este día lo recordaría mucho un tiempo más.Definitivamente ese sexo visual previo había servido, y muy bien.

…Cuando el diablo está satisfecho, es una buena persona…

Continuará...

End Notes:

gracias por leer las ideas de yo!

ten un buen día jojoj

End Notes:

gracias por leer las ideas de yo!

ten un buen día jojoj

Volver al indexCapítulo 5 by HatakeFer
Author's Notes:

hiii [:

new cαp. que lo disfruteeen

 

Author's Notes:

hiii [:

new cαp. que lo disfruteeen

 

Malos Ejemplos

5

oO…-…-…-…-…-…-…-…-…-…Oo   

 

      Unos orbes castaños se posaban sobre mí con cierta curiosidad - ¿Dónde estuviste Sakura? – me cuestionó la dueña de aquellos ojos, íbamos de camino a su casa en mi deportivo, dejando que la suave brisa de los 120 Km. Por hora tocase nuestro cuerpo y se entretuviese con nuestro cabello.

 

      De reojo podía ver su expresión, seria, con cierto toque de acusación y curiosidad, - deberías agradecerme salvarte de tu conquista – le comente con burla para esperar su reacción. Se sonrojo.

 

 

     Recuerdo que después de regresar al bar la encontré aún acompañada por aquel tipo de las cejas grandes y mientras este hablaba y hablaba de no sé que, pude notar los disimulados gestos de mi compañera por que la sacase de ahí, así que con simulada tranquilidad pedí que la excusase que era hora de partir.  

 

 

…La confianza sirve en las conversaciones más que el ingenio… 

 

 

     Ahí íbamos, yo procuraba evadir sus preguntas sobre mi paradero, no le podría decir abiertamente que me había acostado con el guardia que nos salvo.  – El guardia ese que nos quito al tipo feo era muy apuesto – dijo de pronto, yo sólo asentí – Sakura… - su voz se había tornado seria - ¿Sí? – respondí. Entonces hubo un momento de silencio hasta que se decidió a continuar - ¿Qué dirías si te dijera que salgo con alguien como él? – su tono cambiaba de nueva cuenta, ahora era tímido, como no queriendo. – ¿Alguien como “él”?, no entiendo, se más explicita – le dije, de verdad no entendía su pregunta – Si, que no es de nuestro “nivel” tu sabes – pronunció. – Entonces, ¿Qué dirías? – nunca hubiese esperado una pregunta de es tipo de parte de ella, además ¿Qué me intentaba decir? ¿Porque me preguntaba a mí? – Pues, no tendría derecho a opinar Ten Ten, es tu vida y las opiniones ajenas no deberían influirte – fue todo lo que atiné a decir, fijando mi vista en el camino – gracias – musitó mostrando una amarga sonrisa. Parece que mi respuesta no era lo que esperaba ¿Qué quería que le dijera entonces?

 

 

      Pasamos otro momento en silencio, la curiosidad me estaba carcomiendo así que me armé de valor y le cuestioné el “porque” de la conversación pasada. Su confesión me dejo en shock. Dentro de toda la historia que me contó, estuvo la parte en la que mencionó que mantenía una relación secreta desde hacía ya un mes con Hyuuga Neji.  

 

 

…Es más vergonzoso desconfiar de los amigos que ser engañado por ellos… 

 

     La respuesta de mi “porque” definitivamente no fue lo que yo esperaba oír. Acababa de tener sexo con su novio y sin embargo estaba junto a ella escuchándole hablar de cuan maravillosa se sentía estando al lado de él. - Si que soy una baja – pensé - Pero, yo no sabía nada de eso, simplemente fue un momento de debilidad ¿no? además el participó muy activamente – intentaba convencerme de que mis actos no habían sido una mala acción mientras me despedía de mi compañera, quien iba sonriente, hasta me agradeció el haberle escuchado sin juzgarle.  – Mala broma del destino – dije para mis adentros, alejándome.

 

 

     Después de eso no volví al club… hasta el año que siguió, - 365 días bastarán para limpiar mi karma – musite. 

…Nunca es tarde para el arrepentimiento y la reparación… 

 

 

     Cuando termino el verano regresamos al colegio, cada viernes recibía una llamada de Naruto, donde casi siempre durábamos mucho hablando, se emocionaba relatándome sus nuevas experiencias mientras yo me conformaba con escuchar su voz. Nunca le conté mis actos y hasta la fecha ruego porque nunca se entere. En una de esas charlas me platicó que ya tenía amigos nuevos, me sentía reemplazada, de no haber sido por que después dijo – “Pero ninguno será nunca como tu Sakura-chan” – hubiese colgado y nunca vuelto a contestar. Soy muy infantil.

 

 

 

     Pasaron algunos meses y deje de ver a Ino y Sai juntos. Una tarde llego Ino de sorpresa, después de verla revolcándose con mi novio –ex – no había vuelto a cruzar oración con ella, sin embargo ese día vino y me pidió perdón. Se disculpó de haberse aprovechado de la situación al verme salir de la habitación donde nos había visto entrar a Sai y a mí, no pude evitar dudar de cuan falsas sonaban sus palabras ni tampoco evite dudar de mi hipocresía. Sin embargo…la perdoné.  

 

 

…amigos por la mitad…  

 

 

     Aparte de eso puedo decir que mis últimos 2 años de vida preparatoriana fueron geniales, llenos de emociones y adrenalina… y si no…

 

 

     De mi encuentro con Kakashi-sensei no sólo quedo el recuerdo si no también nos encargamos de crear muchas memorias más. Las cuales contaban con diversos panoramas como armarios oscuros, junto a escobas, escritorios, vestidores, duchas, etc.

 

 

     En la primera clase de deporte después de entrar estuve intercambiando miradas con el profesor, quien al principio se negaba anteponiendo la “ética profesional”, en mi opinión esa excusa dejo de valer hacía bastante. Ya para la segunda jornada fingí necesitar algún medicamento para el dolor de cabeza. En lugar de ir a enfermería conocimos los recónditos almacenes del colegio, donde guardaban el inmobiliario usado, libros nuevos, archivos viejos, camas. A estas últimas les dimos un buen uso en más de una ocasión.

 

 

 

     Una sola vez intento hablar del tema de mi madre, y no le fue muy bien; me le lancé encima haciendo que retrocediese hasta dar tope con la pared, ahí comencé a distraerlo con besos fogosos mientras mi mano daba un viaje por su entrepierna. Mi método evasivo funcionó… y de que forma.

 

 

 

     Su miembro despertó formando un bulto en su pantalón, sus manos recorrieron mi espalda, bajando por encima de la falda deportiva hasta mi trasero, el cual apretó gustosamente. Dado el caso de estar en clase supuestamente alejados, solos y con una deficiente excusa no teníamos mucho tiempo antes de que alguien sospechase, así que sin hacernos del rogar apresuramos el asunto, con una mano recorría su torso y con la otra me entretenía jugueteando con su cabello, él por su lado se deshacía de su ropa inferior y de mis bragas dejando al descubierto nuestros sexos.

 

 

 

     En un movimiento rápido, su cuerpo quedo sentado sobre una silla conmigo a cuestas. El vaivén giratorio de mis caderas sobre su virilidad lo incitó a penetrarme presurosamente, comenzando con las corrientes de placer mientras lo escuchaba susurrar al traspasar mi sujetador con sus dedos para empezar a jugar con mis pezones, al igual que su cálida lengua recorriendo lentamente mi clavícula cuando yo, al estar totalmente deleitada por tal sensación orgásmica alejaba mi cabeza hacía atrás para desenfundar mi repertorio de gemidos. La única molestia en todo eso era estar después al pendiente de la toma de la “píldora” pero la recompensa ante tal era escucharlo gimotear mi nombre cuando me hacía dueña de su cuello, cuando sus labios eran apresados por los míos, cuando veía su expresión al sentir mis paredes atrapaban su miembro llegado el clímax, cuando me aseguraba que sólo yo pudiese darle semejante placer. Y no mi madre.

 

 

-…Amo la traición, pero odio al traidor…-    

 

 

     No supe cuando comenzó el jueguito estúpido de superación, tampoco me enteré cuando comencé a sentir tales bajezas hacía mi progenitora, y a pesar de saber que lo mío no era más que la búsqueda de algo para llenar un vacío interno seguía haciéndolo. ¿Qué hay de feliz en saber que no importa donde mires no eres imprescindible?

 

 -…La soledad es muy hermosa, cuando se tiene alguien a quien decírselo...-

 

 

      En marzo del siguiente año cumplí 17 y en abril conocí a un chico llamado Deidara. Durante ese tiempo los encuentros con mi profesor de deporte habían cesado, más no completamente. Deidara era sin duda diferente, tenía 23 años y era el guitarrista de una banda medianamente reconocida. Vestía casi siempre tonos oscuros haciendo contraste con su larga y rubia cabellera, contaba con 2 perforaciones en los labios lo que a mis ojos era enteramente sensual. Era espontáneo, simpático, detallista y bueno en la intimidad ¿Qué más pudiese pedir? Oh si claro, que dejase a su novia.

 

 

     El no era de aquí, venía de Londres y se hallaba de gira con su banda, en ese entonces yo no estaba enterada de que contase con una relación y no lo hubiese conocido de no ser por Ino quien consiguió que fuésemos invitadas a una fiesta privada donde ellos tocarían.

 

 

     Desde el primer momento hubo “química” entre los dos, su manera tan desinteresada y relajada de ver todo me atrajo desde el inicio, entonces me pidió mi teléfono.      Dos días luego del encuentro me invitó a un concierto dándome un pase especial para pasar a los camerinos. Durante todo el concierto de la banda “Akatsuki”  estuve entretenida observando los movimientos del rubio guitarrista y el de que yo siguiera observándole.

 

 

-…Quien sabe tocar una guitarra, sabrá tocar una mujer…-

 

 

     En su camerino –privado- lo felicité por la interpretación y sin darle tiempo de reacción aproveche para agradecerle también el haber llamado pegando mis labios a los suyos en una acción que el correspondió metiendo su lengua en mi boca y mientras sus manos recorrían mi anatomía. De ahí nos dejamos caer en la alfombra y pasó lo que tenía que pasar.

 

 

     Dos meses de excelentes experiencias hasta que el tuvo que partir de regreso. En su despedida me dijo que la había pasado de lo mejor y que ojala y nuestros caminos se volviesen a cruzar. Un último acostón y se fue para ya no regresar.

 

 

    Al mes siguiente me entere que se había comprometido con su novia de preparatoria.
End Notes:

jojojo teníα que poner α Deidαrα!! xD lo ααmoo xD!

es uno de mis 182 novios ñ3ñ

grαciαs por sus reviews ^3^

¿Reviews?

End Notes:

jojojo teníα que poner α Deidαrα!! xD lo ααmoo xD!

es uno de mis 182 novios ñ3ñ

grαciαs por sus reviews ^3^

¿Reviews?

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Author's Notes:

hii (:

nvo. cαp.

Disfruten!

Author's Notes:

hii (:

nvo. cαp.

Disfruten!

 

Malos Ejemplos

6

oO…-…-…-…-…-…-…-…-…-…Oo   

.

Ya tenía 19 años y no recordaba tener un lazo de cariño tan fuerte por alguien que no fuese yo. Me sentía como una extraña en mi propia vida…inútil, perdida, sola. Siempre había sido así, y a este paso… siempre lo sería.

Mi padre, últimamente no perdía oportunidad para intentar acercarse a mí, tal vez enterarse de mi mayoría de edad le había hecho querer formar los vínculos que nunca tuvimos.

Secretamente lo agradecía.

Mi madre, por su lado, se encargaba de sabotear esos vínculos – si supiera – pensaba en cada ocasión que veía sus vagos intentos por llamar la atención de papá.

.

Pese a todo, siempre me había preguntado que era “amar a alguien”. Sabía que amar es el más maravilloso sentimiento que pudiese haber, sabía que decir “te amo” era importante e incluso peligroso, por eso al escuchar a Ino decírselo a cada nuevo novio con el que contaba, una duda impregnaba mis pensamientos

¿Cómo era el amar?

Sabía que amaba a mis padres y sabía que amaba a Naruto, pero fuera de lo fraternal, la cuestión llegaba de nuevo… ¿Cómo era el amar?

Me hallaba sola en mi habitación, iluminada únicamente por la poca luz del sol al ocultarse colada por mi balcón. Llevaba ahí no se cuanto, sola. Seguía pensando sobre “amar” y que realmente no tenía idea de que quería hacer con mi vida.

-

… Pensar tanto afecta al corazón…

-

Tomé mi teléfono móvil y tecleé unos números. – ¿Sakura? – Respondió la voz al otro lado del auricular -¿si? Kakashi? – Todo estaba claro, iría en busca del único amor que conocía bien… el placer.

Esa noche lo busqué, y no volví a casa. Lo busqué y no hubo amor.

Quedamos extrañamente de encontrarnos en el Parque Kenta al norte de la ciudad. Un lugar hermoso poco recurrido por personas que pudiésemos conocer.

Hacía frío y el silencio nos invadía. Caminábamos uno al lado del otro y por alguna misteriosa razón me sentía bien con él.

- Estos últimos dos años han sido geniales – dijo, rompiendo la mudez que nos llenaba – y pese a todo… no me arrepiento de nada. –yo no sabía que decir. ¿A que venía eso?

Una leve brisa de inicios de otoño golpeo mi rostro y entonces le oí decir

- Sakura, me he enamorado… - sin saber exactamente porque, mis ojos se abrieron como platos y un nudo se formó en mi garganta impidiéndome respirar. – Le propuse matrimonio a Anko, y acepto. – dijo.

Entonces me detuve, con la mirada cabizbaja escondida entre mi rosada cabellera, sabía que esto pasaría, y aunque había intentado negarlo, lo supe desde siempre. Él también se detuvo.

Se paró frente a mí y con una mano tomó mi mentón, haciendo que alzase la vista hasta toparla con la de él.

Me sonreía.

Me abrazó.

Sentí que un calor diferente al que experimentaba estando a su lado se pasaba por mi cuerpo y sin que pudiese evitarlo, la tristeza que había estado guardando hasta ahora por fin fue liberada.

- Fue bueno…y aunque no fuese correcto… de verdad fue bueno – pronunció, apretando el agarre. – Gracias – susurré, mientras sentía sus manos acariciar mi cabello.

-

…Más vale la pena en el rostro que la mancha en el corazón…

-

Él, mi amante, mi confidente, mi maestro de estos años, me había liberado de mi propia condena.

¿Mi madre?

Que decir de ella, hacía aproximadamente año y medio que Kakashi había dejado de verla, él nunca me lo dijo pero de alguna u otra forma me enteré. Hacía año y medio que Kakashi conoció a Anko.

Aún me pregunto porque siguió conmigo. Sin complicarme con posibles explicaciones, me limito a pensar que fui especial.

.

La imponente luz de los faroles de esa noche me permitió ver algo que nunca me había tomado la molestia de observar; sus ojos. Las pocas veces que me detuve viéndolos, mantenían el deslumbre del placer en todo su esplendor.

Ahora era diferente.

Caminamos por los alrededores y en ese tiempo le escuché hablar de lo maravilloso que se sentía, de sus planes, sus pesares. La emoción que denotaba en cada expresión, cada gesto y cada palabra me contagió, y agradecí, el conocerlo, el que me contase de su nueva vida y que me dejase el recuerdo de lo que alguna vez fue un “nosotros”.

-

…Saber olvidar, más es dicha que arte…

-

Malos Ejemplos by HatakeFer

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