Luz de Luna by Dandelions

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 Luz de Luna by Dandelions
Summary:

"¿¿Y si por un momento me olvido de todo y soy feliz?? ¿¿Qué pasaría si me olvido del mundo externo y sus complicaciones por tan solo un misero momento feliz?? ¿Qué pasaría si soy yo misma una vez en la vida?- Le preguntó.

-Entonces-Dijo-Cuando lo hagas, no te olvides de llevarme contigo.-"



Akari Hoshi es una chica hermosa, con una mirada fría y de odio que viaja a Japón, su país natal, donde es inscrita en un internado. Allí vivirá miles de momentos, situaciones, sentimientos... Ser la chica nueva, hermosa y rica solo hace más complejo y difícil ser la recién llegada a un  internado que no conoce.

"-Tendría que ser demasiado estúpida para que accediera a formar parte de semejante trato.-Dijo.



-O...-Ebosó una sonrisa.-Tendrías que estar enamorada... ¿Aceptas?-"



Las cosas comienzan a salirse de control cuando los chicos del internado, dejándose llevar por su belleza, crean una apuesta de mucho dinero sobre ella: quién lograra enamorar a la famosa, bella, codiciada y rica Akari, sería el ganador del dinero y de la popularidad y respeto de todos los chicos. Hecho que solo le complica más las cosas a Akari.



"-¿¿Qué pasaría si te beso??-Preguntó él.

-Depende...-Dijo ella.-¿¿Qué tan bien besas??-"

 

Todo se vuelve tétrico cuando un día, de la nada, empieza a recibir ciertos mesajes de texto de un anónimo acosándola, pidiéndole que sean novios y diciéndole exactamente todo lo que hacía... La empieza a vigilar, a controlar, a enamorar... Akari se ve obligada a enfrentarse a él y a muchas cosas más para poder sobrevivir en el internado.

 

"-¿¿Por qué te inscribieron en Luz de Luna entonces??-Preguntó él.

-No hay razón...-Dijo ella.-Es como preguntarle a un asesino serial por qué mata...Él no lo sabe, solo lo hace y ya.-"

 

Con la ayuda de Javier Kimura, su nuevo tutor y la persona que descubrirá qué sonrisa se oculta debajo de esa fría mirada, empieza la búsqueda del anónimo que se enamoró de la chica más buscada en el internado Luz de Luna. Sin pistas, sin lógica, sin imposibilidades. Solo una obsesión enfermiza y un amor que surge de las complicaciones.

 

"Se vino como dos veces más…entre sentir el despierto miembro de Javier rozando el suyo rápidamente, sus manos recorriendo su espalda, su abdomen y sus labios, lenguas y dientes disfrutando y devorando sus senos, ya había disfrutado de la experiencia del orgasmo dos veces seguidas y rápidas por la intensidad del asunto.



-Tú decides hasta donde llegamos…Dime lo que quieres y yo lo haré.-dijo volviendo al cuello y a los susurros en el oído.



-No me digas eso por favor…-Dijo sin poder parar de gemir.



-¿Miedo a tus propios deseos?-Preguntó dejando de rozar sus partes íntimas con su miembro.



-Miedo a lo loca que me traes….-Dijo ella."

Una chica que no cree en la existencia del amor y un chico que intenta demostrarle todo lo contrario... ¿Qué pasará?





Y aquí vuelvo yo, con otro seudónimo y con otra cuenta a montar el fic nuevamente con una nueva trama y un sentido más misterioso.

Si eres una de esas personas que solo leen los fics por el lemon... Léete a partir del capítulo 12, ahí empieza lo morboso XD (El 26 y el 29 también les gustará de lo pervertido que es >.....-

-Bueno…Estas chicas si no estuvieran tan locas serían iguales a tus amadas amigas.-Dijo tranquilamente, Akari sonrió, Javier siempre parecía tan despreocupado ante los problemas, tan relajado… esa actitud le restaba importancia y gravedad a cualquier asunto. Con él, ella era capaz de olvidarse de las cosas más preocupantes y dañinas.-¿¿Por qué dejaste de escribir?? Si tanto te gustaba…-



-Le soy leal a mis amigas, escribo para que ellas me lean.-Dijo divertida.-Eso y porque la literatura me transforma, no tienes idea de cuánto. Cada línea que escribo en la historia de mi vida me destruye, me pierdo en las palabras, en el papel... Me desconozco… Las palabras cobran otro sentido y llega un punto en que no sé ni a dónde voy, ni quién soy ni lo que quiero. Me confundo, grito, sueño, lloro… Todo da vueltas en un remolino de pesadillas y se vuelve irónico que para descansar tenga que estar despierta…-



-Eres mi pequeña niña escritora.-dijo acercándosele de golpe en pleno jardín.-¿lo sabes no?-



-Y luego por qué hay fotos de nosotros…-Dijo agachando la cabeza sonrojada. Javier solo sonrió, agarró una flor cercana, la cortó y se la colocó en el cabello, el cual ya tenía bastante largo, mucho más debajo de los hombros.



-No le pares a las locas obsesivas que mientras yo esté  contigo no dejaré que ninguna bruja te haga daño.-Dijo dándole un dulce beso en la frente.



-Eres sin duda alguna la más dañina dependencia y obsesión que no quiero ni estoy dispuesta a dejar.-



-Y me aseguraré de que eso no cambie.-Dijo finalmente dándole un dulce beso en los labios en pleno jardín. Después de eso se fueron a cenar. Su vida, se podría decir, era perfecta hasta que el hechizo se volvió a romper. En el cuarto de ella había otro de los sobres sin remitente y sin lirio de plata. Había fotos de ellos en el jardín. Ella leyó la nota escrita. Era el cuento de Hansell y Gretell.



Semana: La Sirenita.



Era fin de semana y Javier muy amablemente concedió el deseo de Akari de fugarse de toda esa locura de internado y cuentos de hadas. Se la llevó lejos, con él conduciendo como un loco pero aún así se la llevó lejos. Con ella asustada por su forma de conducir pero aún así, se la llevó lejos a eso de las cinco de la tarde.



Ella juraba que la llevaría a la cabaña de sus padres donde se acostaron por primera vez y donde con gusto se volvería a acostar con él pero no fue así. La llevó al muelle, uno tan alejado y distante que parecían los únicos que existían en ese lugar. Era de esperarse, nadie iría a la playa en época de otoño-invierno menos durante el atardecer, debido al frío pero eso a él no le importo, si tenían fríos pues se abrazaban y ya.



Iban caminando por la orilla de la playa, sintiendo como las olas que venían y se iban les mojaban los pies pues él se empeñó en que anduvieran descalzos por la arena aunque ella la odiara. Ya que según sus propias palabras: “Te mostraré lo hermosa y divertida que puede llegar a ser la playa si estás con la persona adecuada en el momento adecuado” Y obviamente, ella tan enamorada, se dejó llevar.



Caminaban tomados de la mano mientras hablaban sobre cualquier tema. Empezaron hablando de por qué ella odiaba la playa. La multitud tan grande, el calor asfixiante, la arena caliente que estaba por todas partes con ese olor que por alguna razón detestaba… esas eran sus razones para odiar el lugar que a cualquiera le parecía hermoso.



-Entonces…-Decía mientras seguían caminando por la orilla.-¿¿Me odias por haberte traído hasta aquí??-Preguntó sonriente.



-no de hecho no…-dijo ella normalmente.-No hay sol, ni arena caliente, más bien hace frío, tampoco hay gente y no estamos en la parte de la arena seca que odio sino en la parte de la arena mojada por las olas… Así que no te odio, más bien te agradezco por traerme aquí.-dijo sonriente mientras seguían caminando tomados de la mano lentamente con el arrullo de las olas viniendo e yéndose lejos. Javier solo sonrió.



Siguieron caminando hablando sobre que ella jamás había tenido unas vacaciones normales, siempre era enviada a alguna clase de academia nueva en vacaciones para aprender alguna nueva cosa. Él por su parte le contó que sus vacaciones era viajar a cualquier país hasta que sucedió lo de Angélica y dejó de hacerlo. Luego comenzaron a hacerse preguntas sobre sus gustos mientras seguían caminando.



-color favorito.-dijo Javier.



-morado.-



-Azul.



-Número favorito.-



-14.-



-¿¿No tiene nada que ver con la fecha en que nos hicimos novios no??-Preguntó divertido.



-Ay Javi yo sería incapaz de cambiar mis preferencias por ti.-Dijo sarcástica, divertida de que él ya entendiera sin necesidad de explicaciones la forma de pensar y actuar de ella.



-El mío también es el 14.-Dijo divertido siguiéndole el juego.-Pero tampoco es porque ese día te hiciste mi novia, eso no tiene nada que ver.-dijo divertido. Ella solo le dio un dulce y fugaz beso en los labios.



-Te amo.-dijo ella sonriente cuando se separaron. Viéndolo fijamente a los ojos con ese brillo de felicidad en la mirada de ella que él amaba tanto ver.



-No sueles decirlo muy a menudo pero cuando lo haces…-Dijo sonrojado volteando la mirada a otra parte.-Logras de una forma u otra decirlo en el momento justo y de una forma increíble, inimaginable, impensable, impredecible,  logras que suene tan real, tan perfecto, tan sincero que cualquiera notaría que no es un cliché más… Que me digas eso, en el momento justo, de la forma justa, logras, no solo que me sonroje siendo lo único que me sonroja cuando se trata de ser novios, sino también haces que me recuerde lo mucho que yo te amo por ser la única que con esas dos palabras, tan sencillas y tan repetidas por todos…. Me recuerdas que yo te amo por ser la única que hace vibrar mi corazón de alegría cuando las dices.-Akari llorando de felicidad por las cosas cuchis dichas por Javier parte: No sigas hablando o no te podré comerte a besos.



Así lo hacía, a penas terminó de decirle eso se lanzó a sus labios sin importarle que él se empeñara en esconder su rostro sonrojado del de ella. Era un beso tierno, delicado, inmóvil en el cual se sentía la conexión que ambos tenían uno con el otro. Y en cuestión de segundos que para ellos fueron eternos, terminaron acostados en la arena besándose, sintiendo como las olas venían y se iban cantando una sinfonía de romance.



Cuando finalmente se separaron, no siguieron caminando sino que se sentaron a hablar en la orilla viendo el mar y escuchando las olas. Él la abrazaba completamente y ella se recostaba en su pecho, sintiendo su respiración tranquila y calmada, escuchando su acelerado corazón debido al abrazo que ella le daba. Siguieron haciéndose preguntas sobre sus gustos. Así hasta que anocheció.



Se hubieran quedado toda la noche admirando la luz de la luna sobre las olas pero el frío no se los permitió. Se fueron con él manejando como un loco, lo que ya no era novedad y le seguía asustando a ella, lo que tampoco era novedad. Volvieron al mundo real, al que no parecía un cuento de hadas como en la playa.



A penas llegaron a su cuarto, notaron otro maldito sobre sin nombre de remitente, sin lirio de plata, solo el nombre de ambos. Lo abrieron y era increíble el miedo que sintieron ambos cuando vieron que las fotos esta vez eran de ambos en la playa. Los estaban observando, los estaban siguiendo, los estaban acosando, los estaban torturando psicológicamente sin darles si quiera una pista de quiénes eran y qué era lo que pedían.



Quisieron irse ya de una vez a España para huir de todo eso pero no podían terminar una semana antes las clases. Ambos estaban de acuerdo de que entre más pronto se fueran a España, más felices serían. Solo eso les faltaba para ser completamente libres: Una semana y se irían de vacaciones. Ella leyó el cuento de hadas en turno. Era el de la sirenita.



Semana: Los tres cochinitos.



Estaban ansiosos por terminar las clases. El viernes pa más colmo no tenían clases a última hora pero aún así tenían que mantenerse en el salón de clases. No estaban haciendo nada con sus vidas así que Javier y Ángel fueron al salón de las chicas a pasar rato con sus novias. Ni siquiera tenían profesor, los tutores impedían que salieran del salón y ya.



Todos estaban hablando animadamente. Javier como ya le era costumbre cada vez que iba a su salón, se sentaba encima de la mesa de ella y le agarraba la mano como ya le era costumbre. Empezaron hablar con Megami y ángel quienes ya tenían problemas con el embarazo.



-Pues…Mi padre me dijo ayer que tenía que hacer dieta, que el sobrepeso que tenía no era nada normal ni común  y que debería cuidarme más.-Decía Megami.



-Deberías decirle sobre el embarazo Megami.-le dijo Javier.-Tarde o temprano lo notará.-



-Exacto.-Dijo Akari.-Sería lo más sano que lo supiera, cuanto antes.-Estuvieron discutiendo si decirle o no al padre de Megami por un largo rato y finalmente llegaron a discutir si querían niña o niño.



-¿¿Y tú qué quieres Ángel??-Preguntó Javier, ya Megami había dicho que quería una niña.



-No me importa si es niña o niño, con tal de que sea con ella.-Megami sonrió y Akari obviamente, siempre tan… tan… Akari no pudo evitar contenerse.



-Es obvio quiere un niño pero prefiere decir eso para que Megami no lo odie.-Dijo divertida Javier sonrió.



-No me sorprende que pienses así sobre las cosas cuchis que dicen los demás.-Dijo Javier sonriente. Megami y Ángel al ver que ellos dos prácticamente que se besaban ahí pues se comían con la mirada a dos centímetros de distancia, se pusieron a discutir si era bueno o no contarle a su padre del embarazo.



-¿¿Tú también me dirás eso para no llevarme la contraria en cuanto a mis preferencias en el sexo de mi primer bebé??-



-Nah… No te diré eso porque de seguro también concuerdo con tus preferencias.-Dijo sonriente.-Déjame adivinar qué quieres… Pero si acierto me tienes que premiar.-Dijo divertido.



-¿¿Y qué quieres ganar si aciertas??-



-Un beso tuyo.-Dijo sonriente.



-Eso te lo puedo dar sin necesidad de que adivines qué quiero…-dijo divertida medio sonrojada mientras volteaba su cara de la de él.



-Okey entonces, si adivino…-empezó a decir rápidamente antes de comérsela a besos ahí mismo.-Me dejarás bañarte por toda una semana.-Propuso divertido y pervertido, ella se sonrojó el triple de lo que ya estaba.



-Eso sería en España…-Dijo volteando aún más el rostro.-Aquí solo perderías esa valiosa recompensa pues de seguro alguien nos interrumpiría.-



-Por supuesto.-dijo divertido. Ella sonrió aliviada de que él siguiera apoyando el viaje a España.



-Solo si adivinas si quiero un niño o una niña…-Le recordó ella sonrojada, era imposible que acertara, jamás habían hablado del tema y ella jamás le había dicho qué era lo que quería tener, si un niño o una niña, jamás se lo había dicho.



-Y lo haré.-dijo sonriente obligándola a verlo, tomando su rostro con delicadez con su mano libre y volteándolo.-Es muy pero muy sencillo Aki, al igual que yo, tú también quieres tener una niña.-



-Malvada sea contigo Javier y con lo mucho que coincidimos en cuanto a gustos.-Dijo entre impactada, sonrojada, asustada y emocionada.



-¿¿Ves??-Preguntó divertido.-Estamos hechos el uno para el otro.-dijo divertido mientras se bajaba de la mesa y le daba un dulce beso en la mejilla.



-Tanto así que aterra…-Dijo ella ocultando su rostro sonrojado del de él. Él divertido solo le dio un beso en la frente.



-Será un gusto bañarte por toda una semana.-Dijo pervertidamente como despedida y después salió del salón. Los demás tutores lo estaban llamando. A la hora del almuerzo, la cafetería estaba prácticamente que vacía pues todos ya se estaban yendo de vacaciones. Javier estaba en su cuarto con Akari como era típico cuando recibieron otra carta.



Con fotos de ellos en el salón, salía Javier dándole el beso en la mejilla Akari y ella sonrojada ocultando la mirada en el suelo. Si la foto no le hubiera parecido tan cuchi y en extremo tierna se hubiera molestado pero estaba demasiado enternecido con lo hermosa que se veía ella en esa foto mientras Akari estaba asustada leyendo el cuento de los tres cochinitos anexado a las fotos.



DICIEMBRE: “Haré de nuestra historia juntos un cuento de hadas sin final, para que nuestra felicidad sea real y eterna” Dandelions.



Los siguientes días fueron tortuosamente exasperantes. Entre las ganas que tenían de desaparecerse juntos de Japón y lo mucho que tenían que rogarles a sus suegros que los dejaran ir, el viaje a España se hacía cada vez más y más deseado y esperado por ambos.



Por el lado de Akari sus suegros estaban felices de que Javier finalmente viajara otra vez así que en cuanto permisos legales y acceso económico no se opusieron. Por el lado de Javier, su suegro si accedió, todo por complacer a su hija menor,  pero odiaba a Javier el triple por convencer a su querida niñita a viajar, además de que la idea de que fueran SOLOS le perturbaba un poco bastante la consciencia.



A la final, después de una muy larga semana de casi ni verse, de rogar, suplicar, dar excusas, prometer cosas y comportarse como ángeles, ambos suegros aceptaron. Se irían a España juntos y completamente solos. Estaban en el aeropuerto, finalmente el sábado después de esa larga semana.



Lo raro del asunto es que Akari se separó de Javier unos minutos para ir a peinarse en el baño y Javier se quedó esperándola en las sillas. Justo cuando ambos se separaron, ambos suegros los llamaron a los dos. A Akari en el baño la llamó la mamá de Javier y a Javier en las sillas lo llamó el papá de Akari.



-Te lo agradezco.-Decía la mamá de Javier.-Eres una gran persona y una gran novia y pareja para mi hijo.-



-Es un placer serlo, créame que si.-



-Si se pone serio o molesto tenle paciencia… Angélica no es fácil de superar.-



-Siempre le he tenido paciencia, ahora más por lo tierno que es que él accediera a acompañarme.-



-Son una gran pareja tienen todo mi apoyo y aprobación.-Akari sonrió triunfante. Y por otro lado…. En una conversación muy distinta.



-Hazla llorar, o si quiera que regrese con un rasguño, un cabello menos o si quiera un moretón y no te lo perdonaré.-Decía el padre de Akari.



-La he cuidado todos estos meses, confíe en mí. Puedo hacerlo.-Respondió Javier nervioso.



-No me queda más opción.-Dijo su suegro.-Ten cuidado con lo que haces, en serio cuidado hasta dónde llegas con ella… Ten presente, siempre que quieras pasártela de romántico y divertido con ella, que un embarazo no deseado se paga con un matrimonio tampoco deseado, en mi familia las cosas son así.-



-No podría estar más de acuerdo.-Momento incómodo modo on.



-En serio Javier… te lo pido.-dijo ahora suplicante, ya veía de dónde Akari a veces resultaba ser bipolar.-Tráela completamente a salvo y feliz de ese viaje.



-Lo haré, delo por hecho.-Finalmente colgó, finalmente Akari salió del baño. Ninguno de los dos le había dicho sobre la conversación por teléfono con sus suegros respectivos. Solo sonrieron al volverse a ver y finalmente caminaron para subir el avión. Allí comenzó toda la aventura en España.



Continuará…



End Notes:

Si tardo en actualizar es porque tengo ensayo. Para los que no sepan, estoy en una orquesta sinfónica y bueee.... Entre ensayar con la orquesta de los niños pequeños como refuerzo y ensayar con mi orquesta... Se me va toda la tarde .-. Estoy en la orquesta desde las dos hasta las seis y bueee, me despierto a la una porque son vacaciones... solo escribo en la noche y si es que Tumblr no me atrapa XD Así que algo de paciencia.

Sé que los últimos dos capítulos no he puesto Lemon, sorry por eso a los pervertidos XD el próximo si habrá bastante lemon :D

Gracias por leer :) nos vemos.

End Notes:

Si tardo en actualizar es porque tengo ensayo. Para los que no sepan, estoy en una orquesta sinfónica y bueee.... Entre ensayar con la orquesta de los niños pequeños como refuerzo y ensayar con mi orquesta... Se me va toda la tarde .-. Estoy en la orquesta desde las dos hasta las seis y bueee, me despierto a la una porque son vacaciones... solo escribo en la noche y si es que Tumblr no me atrapa XD Así que algo de paciencia.

Sé que los últimos dos capítulos no he puesto Lemon, sorry por eso a los pervertidos XD el próximo si habrá bastante lemon :D

Gracias por leer :) nos vemos.

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Author's Notes:

Holis!! Cuánto tiempo vale XD Tuve concierto y tengo otro el domingo y si, obviamente como en todas las temporadas antes de los conciertos nos sacaron la chicha, nos estriparon el alma, nos dejaron sin dedos, se nos rompió la espalda, nos dejaron sin aire en los pulmones y todas esas cosas que suelen pasar por tanto ensayar... Y obviamente, su autora favorita XD Terminó en más de una ocasión demasiado cansada como para actualizar, así que me disculpo.

En fin... aquí la continuación. Tengo buenas noticias para los pervertidos, hay 100 posturas diferentes en el Kamasutra, Akari y Javier cumplen con varias de ellas en este capítulo. El mejor lemon que he escrito si me permiten decir y el que me ha dejado más WTF? ¿¿Han leído los nombres de las posiciones del Kamasutra?? Son demasiado... Claaaarrooo .-.

Tranquilos que si no los han leído en este cap van a leer varios XD Cortesía de la autora por si quieren buscar una imagen en internet de la postura para imaginárselo mejor XD Estoy pasada de pervertida la noche de hoy .-.

Como sea... Cada vez estamos más y más cerca del climax, de la verdad de los múltiples misterios en la historia... Pero en mi cabeza el porno es primero a la revelación del misterio así que bueeee... Jajajajjaa

Disfrútenlo :D

Author's Notes:

Holis!! Cuánto tiempo vale XD Tuve concierto y tengo otro el domingo y si, obviamente como en todas las temporadas antes de los conciertos nos sacaron la chicha, nos estriparon el alma, nos dejaron sin dedos, se nos rompió la espalda, nos dejaron sin aire en los pulmones y todas esas cosas que suelen pasar por tanto ensayar... Y obviamente, su autora favorita XD Terminó en más de una ocasión demasiado cansada como para actualizar, así que me disculpo.

En fin... aquí la continuación. Tengo buenas noticias para los pervertidos, hay 100 posturas diferentes en el Kamasutra, Akari y Javier cumplen con varias de ellas en este capítulo. El mejor lemon que he escrito si me permiten decir y el que me ha dejado más WTF? ¿¿Han leído los nombres de las posiciones del Kamasutra?? Son demasiado... Claaaarrooo .-.

Tranquilos que si no los han leído en este cap van a leer varios XD Cortesía de la autora por si quieren buscar una imagen en internet de la postura para imaginárselo mejor XD Estoy pasada de pervertida la noche de hoy .-.

Como sea... Cada vez estamos más y más cerca del climax, de la verdad de los múltiples misterios en la historia... Pero en mi cabeza el porno es primero a la revelación del misterio así que bueeee... Jajajajjaa

Disfrútenlo :D

“El orgasmo es el éxtasis del cuerpo,  si le sumas amor,  se convierte en el éxtasis del alma.” Frases del Kamasutra.



En Madrid, en uno de los conjuntos residenciales más caros y ricos del país, estaba el edificio en el que ella se había criado prácticamente que sola. Después de un largo vuelo en el que Javier solo estuvo callado mirando con seriedad la ventana y ella perdida en sus pensamientos sin saber qué decirle para cambiar esa seriedad finalmente llegaron a España.



Como siempre, los lujos en cuanto a la familia de Akari, hubo un carro lujoso que los llevó del aeropuerto hasta el edificio. Ella parecía una niña en navidad, le resultaba emocionante estar de nuevo en el único lugar que consideraba su hogar. Él estaba serio pero aún así sonreía cada vez que veía a Akari tan feliz por estar ahí con él.



Caminaron por la planta baja del edificio hacia el ascensor, la conserje del edificio estaba bastante feliz de verla. Todo el mundo en ese lugar amaba a Akari. Subieron al piso ocho y ella le abrió la puerta del apartamento. No fue nada exagerada al describirlo, en serio si era enorme, en todo el sentido.



Tenía cuatro habitaciones, dos baños,  un comedor con la mega mesa, una sala de estar y una cocina, habían paredes que por alguna razón estaban completamente vacías y ella le explicó que era porque de pequeña rompió los cuadros que la adornaban.



Aún así el departamento era demasiado enorme. Algo demasiado grande para una pequeña niña de ocho años. Akari, después de dejar sus cosas, comenzó a mostrarle todo el apartamento. De los cuatro cuartos, tres tenían camas matrimoniales y el otro individual pero era porque en él estaban los closets de ropa que ella nunca usaba.



-Bueno te parecerá loco pero GG siempre llegaba por la ventana.- Decía Akari mostrándole la casa, en el lateral de la casa había una ventana con  unas escaleras que unían un apartamento con otro.-Pero Sebas jamás entraba por ahí pues al igual que a mí, le dan miedo las alturas.-



-Adivino…-dijo celoso dándole la espalda viendo las escaleras laterales.-Irás corriendo a buscarlo.-culminó enojado.



-Nah ese debe de estar aquí en cuestión de segundos.-Javier volteó a verla sorprendido.-su tía es la conserje que saludé y él vive en el piso cinco así que debe de estar aquí en cuestión de nada.-Palabra cierta, a penas terminó de decirlo sonó el timbre de la casa.



-Perfecto.-Dijo divertido.-Anda, ve a abrirle, muero por conocerlo.-Dijo maliciosamente.



-Javi compórtate…-Dijo ella caminando hacia la puerta.-Él es importante para mi…-



-Si él se comporta con gusto me comporto.-Dijo seriamente. Sebas a penas la vio se lanzó a sus brazos emocionado y la cargó y Akari obviamente como era muy amiga de él le siguió el juego y se dejó cargo y abrazar por él. Javier obviamente estaba gruñendo en su puesto por tal escena. ¿¿Cómo pretendía ella que Javier siendo tan celoso y sobreprotector no se enojara si a penas abrió la puerta un modelo, porque realmente parecía un modelo musculoso y sexy, la abrazó y la cargó emocionado??



-Que bien que hayas venido.-Decía emocionado sin soltarla. Pa colmo, pa más ñapa para sus celos, tenía la voz tan seductora y se veía tan perfecto sonriendo que realmente Javier se estaba cuestionando de cómo Akari no era novia de él y no suya.



-¿Y dejar que te metas solo en problemas?-Preguntó divertida zafándose antes de que su novio matara ahí mismo a su amigo.-Pensé que me conocías un poco más.- Sebas caminó intrigado y emocionado hasta donde estaba Javier con cara de querer matarlo y Akari se fue a cerrar la puerta.



-Uuuuu trajiste un amigo.-Preguntó viendo con curiosidad a Javier quien estaba a nada de matarlo, la cara de seriedad que tenía no era nada normal.-¿¿es real o sigo estando tan loco que aún puedo ver a tus amigos imaginarios??-Es que Sebas pa colmo, como niño chiquito lo estaba tocando con un dedo para ver si era real o no. Javier tenía unas ganas de morderlo para que dejara de hacer eso que se le notaban en la mirada.



-Nah este si es real.-Dijo Akari divertida, Sebas seguía siendo el mismo niño chiquito encerrado en cuerpo de modelo de televisión.



-Y también muerdo si no dejas de hacer eso.-dijo enojado con tono de seriedad. Sebas paró divertido de picarlo con el dedo para ver si era real o no.



-Javier ¿qué hablamos?-Preguntó Akari, conociendo a Sebas no la iba a parar a los malos tratos de Javier pero aún así ella se tenía que asegurar de que él no mataría a su amigo a penas ella se distrajera.



-Él empezó.-dijo como niño chiquito refunfuñando.



-¿Javier?-Preguntó divertido.-¿¿Así te llamas??-Preguntó sonriente mientras empezaba a caminar de un lado a otro imperativo.



-Sí, Sebastián así me llamo.-Dijo él con tono de paciencia agotado.



-Me conoces.-Dijo entusiasmado y alegre como si eso fuera relativo a recibir un premio o un halago.



-Si ya tuvieron el gusto de hablarme maravillas de ti.-Dijo sarcástico. Akari solo podía verlo medio seria, era importante para ella que su novio se llevara bien con su mejor amigo pero al parecer eso era medio imposible. Sus dos mundos completamente distintos, Japón y España, estaban chocando y no de la mejor forma.



-Akari tengo algo muy importante que decirte.-dijo Sebas serio cambiando de tema y dejando de caminar de un lado a otro, tan serio que Akari se asustó.-Ven.-dijo tomándola de la mano y guiándola hasta el sillón de la sala de estar. Javier se sentó al lado de ella echando chispas.



-Tengo algo que confesarte.-Le dijo Sebas seriamente mirándola a los ojos, con su mano agarrada entre las de él. Javier en serio estaba a nada de matarlo, no lo hacía porque Akari se estaba dejando guiar y después Javier se cobraría cada roce que él le diera a ella.



-Claro dime.-dijo asustada con tanta seriedad.



-Es una confesión…-empezó a decir…-Yo…Yo…-“Que no le diga que la ama, que no le diga que la ama, que no le diga que la ama” Pensaba Javier mientras que Akari pensaba “Que no me diga que es gay, que no me diga que es gay, que no me diga que es gay”



-Me estás asustando.-Dijo ella viéndolo fijamente.



-Es que yo…-empezó a decir.-Tengo novia.-



-GRACIAS AL CIELO.-Dijo Javier aliviado Akari volteó a verla sorprendida.



-¿¿QUÉ??-Preguntó ella impactada, Sebas no era chico de tener novia… era demasiado… Relajado como para tener una, jamás Akari le conoció novia alguna y era impactante que tuviera una.-¿¿Y tú más o menos??-Preguntó impactada refiriéndose a Javier.

 

-Perdón Aki pero te decía que te amaba y no respondería por mis actos algo violentos hacia él.-



-Javi no sabes la gravedad de que él tenga novia, es demasiado despistado como para tener una.-Dijo impactada.



-¿Qué? ¿Molesta porque perdiste el chance de ser tú?-Preguntó enojado.



-No puedo ser yo su novia y tú lo sabes.-



-Bien que te gustaría…-Decía enojado.



-¿Si la amas tanto para sobreprotegerla de la forma en que lo haces por qué no confías en ella?-Preguntó Sebas si entender después de oírlos discutir dos veces. Javier quedó impactado, según Akari ella no le había dicho nada a nadie de que ellos dos eran novios, a nadie ni a sus amigas y que Sebas lo notara… Era algo que lo tenía impresionado.



-¿Ves?-Dijo Akari.-es inteligente y no hubo que decirle que somos novios.-Javier seguía con su cara de sorpresa.



-Discúlpame pero se nota a cinco cuadras de aquí que lo son.-dijo relajado mientras se ponía de pie y empezaba a caminar por la casa. Sebas era así. Era una persona que solo vivía para decir tonterías y hacer reír a la gente. Era muy extraño verlo serio o triste, pues le encantaba reírse y hacer reír a los demás era algo en lo que realmente era muy bueno.



Después de ser Akari intermediaria entre Javier y Sebas discutiendo por ve quién de los dos la conocía más, Javier muerto de seriedad y celos, Sebas divertido creyéndolo un juego, finalmente Sebas se fue pues tenía “cosas” que hacer. Akari asoció esa excusa tan falsa con su novia secreta que no le decía quién era. Akari lo vio con seriedad a penas Sebas cerró la puerta.



-No me mires así.-Dijo en su defensa volteando la mirada al suelo.-Él comenzó con que te conocía más que yo…-



-Javier…-Empezó a decir ella, luego se detuvo y soltó un suspiro.-Olvídalo, avísame cuando aprendas a confiar un poco más en mi.-Dijo decepcionada mientras caminaba a su cuarto pero él la detuvo cuando pasó por su lado, la agarró del brazo.



-Aki no es que no confíe es que tengo miedo de perderte.-



-¿y? ¿¿Estás loco o qué??-Preguntó impactada.-¿O sea no puedo vivir sin ti y tú tienes miedo de perderme? ¿¿En serio??-



-Perdón…-dijo por lo bajo.



-Intenta llevarte mejor con él ¿Si?-Le preguntó con cara de perrito arrepentido.



-Está bien… Te prometo que intentaré llevarme mejor con él.-Dijo después de segundos de silencio. Ella solo le dio un dulce beso en el cachete.



-Gracias.-dijo medio sonriente, Javier sonrió divertido.



-Solo espero que tus amigas no estén tan locas como él…-



-Entonces tenemos problemas porque Sebas es normal en comparación a ellas.-Dijo divertida continuando su camino a su cuarto, él la siguió divertido.



-¿¿Vendrán??-Preguntó interesado.



-Son las ocho de la noche, no las dejan salir tan tarde y GG salió con su mamá así que no va a bajar sino hasta mañana.-Dijo ella caminando hasta la cama matrimonial.-Esto no es Japón Javi, aquí todas necesitan permiso para salir, no son como nosotros que hacemos lo que queremos.-Javier solo se tiró con ella en la cama a ver el techo como hacía ella.



-¿Normalmente todas siempre estaban aquí?-Preguntó divertido volteando a verla a dos centímetros de distancia.



-Si bueno… Cuando entré en la academia de baile arrastrada por Sebas, Joy comenzó a venir para que le enseñara y después todas siempre estaban metidas aquí.-Javier refunfuñó y volteó a ver el techo con seriedad.



-¿¿siempre bailaste con él??-Preguntó con cara de muerte.



-¿Con quién más si no?-Preguntó ella tranquilamente sonriendo de lo más despreocupada. Javier solo se quedó pensativo por segundos hasta que sonrió divertido.



-Entonces debes bailar muy bien…-empezó a decir con algo de ironía.-De seguro en las fiestas de tus padres bailabas impresionante.-Volteó a verla con ese brillo, esa sonrisa… Se le notaba que estaba maquinando algo.



-De hecho…-Comenzó a decir ella dudosa.-En la academia no nos enseñaron a bailar bailes lentos de salón sino los movidos. Creo que nunca en mi vida he bailado en pareja un baile lento así que realmente eso es lo único que no sé bailar.-Sonrió de oreja a oreja y poniéndose de pie rápidamente la jaló hasta la sala.



-Perfecto.-dijo soltándola a mitad de la enorme sala.-Yo te enseño.-Propuso sonriente mientras bajaba el volumen de las luces hasta dejarlos prácticamente que a oscuras y se iba al reproductor de música.



-¿Sabes bailar?-Preguntó ella sonriente. Ya se había acostumbrado a las geniales ideas de él que surgían de un momento a otro.



-Mis padres se empeñaron en que yo viera clases de etiqueta, en esas clases, bailar era un requisito indispensable, así que con gusto te enseño.-Decía mientras ponía la música, Akari por alguna razón estaba más nerviosa de lo normal. Podían acostarse, besarse, bañarse mutuamente pero que él la enseñara a bailar era algo que la tenía con los nervios de punta.



La verdad es que ella solo quería ser perfecta para él. Antes quería cumplir con las expectativas de los demás sobre ella… Pero ahora… ahora solo quería cumplir las de Javier y el resto sobraba en su vida y hasta estorbaba.



-Javi…-Comenzó a decir nerviosa cuando él se le acercaba.-Realmente no sé bailar este tipo de música.-Ya la canción estaba sonando, la poca luz en la habitación de milagro y la dejaba ver en dónde es que estaba parada y Javier al frente sonriéndole solo lograba ponerla más nerviosa.



-Tranquila yo te enseño.-



-Sin luz no veo ni en dónde estoy…-Dijo nerviosa, Javier e le acercaba lentamente, cada vez más y más.-Te voy a pisar.-advirtió algo avergonzada volteando a ver al suelo.



-Soportaré el dolor.-Dijo tomando su mano y entrelazando sus dedos con los suyos. Akari solo miraba como lentamente su cálida mano levantaba la suya hasta la altura de los hombros. Volteó a verlo a él y por alguna razón su mirada estaba como en trance, como si con ese simple y rutinario roce él hubiera sentido algo mucho más profundo.



-Si lo vas a hacer hazlo y ya…-dijo ella divertida. Javier la miraba con una cara de no creerse todo eso, de estar ahí, en España, solos, casi a oscuras completamente con una hermosa canción sonando de fondo… Pero sobretodo no se creía que semejante hermosura de persona fuera su novia.



-Claro.-Dijo rápidamente saliendo de su trance.-Ven.-dijo con un tono inaudible mientras que con una mano en su cadera la atraía hacia él, Akari con gusto obedeció, amaba estar entre los brazos de él, siempre tan cálidos, tan seguros…Colocó su mano en su hombro y como siempre hace, se dejó llevar por él…



Comenzaron a bailar a un ritmo lento, delicado y hasta sutil. Las notas del reproductor sonaban, salían y los envolvían pintando el ambiente de colores. Al principio, bailaban con algo de torpeza y nervios, uno podría escuchar el corazón del otro mientras se movían y eso aunque los hacía sonreír, los ponía aún más nerviosos. Ella comenzó a sentirse más y más cómoda en sus brazos, él la guiaba con lealtad, como siempre. En un momento que ni notó bailaba con perfección al compás de su abrazo.



En un baile de salón normalmente la pareja se separa para que el hombre le dé una vuelta a la mujer pero ellos no se separaban ni para eso. Akari comenzó a hacerse aún más adicta a su abrazo, a su cuerpo cálido rodeándola, él quería sentirla más cerca, comenzó a subir la mano de su cintura y comenzó a acariciarle la espalda.



Ella solo pudo sonreír, no paraban de hacerlo. Ella sintiendo su respiración tranquila en su oreja, con minis escalofríos repentinos que venían e iban junto a las notas, junto a su caricia. Él la sentía tan frágil, tan pequeña y tan perfecta que solo se separó de ella por un micro segundo cuando se estremeció al rozar ella con su rostro el punto exacto de su cuello.



Era realmente sencillo bailar con Javier de guía, tan sencillo que se le hacía fácil leer los movimientos de su cuerpo y coordinar sus propio cuerpo al paso del de él para dejarse llevar por la música, por la notas, por la letra… Las notas de la canción comenzaron a transportarlos a un lugar, un momento diferente. Uno en el que al igual que en ese, solo existían los dos… Y eso… Eso bastaba para ser feliz.



Javier comenzó a mover cada vez más su mano, no solo estaba en su cintura sino que con dedos ágiles y lentos, rozando con suavidad su cuerpo debajo de la chaqueta que llevaba puesta, siguió un camino de notas  por su espalda, por su costillas, por debajo de sus senos, para justo en el medio subir, agarrar el cierre y mientras la música seguía sonando bajar la cremallera hasta abajo.



Él metió su mano entre la chaqueta y la camisa y después de recorrer si abdomen lentamente con una sinfonía de sueños perdidos sonando de fondo. Subió hasta sus hombros y le quitó el suéter hasta mitad de sus brazos mientras la música y sus cuerpos seguían bailando en un pentagrama de caricias y roces sostenidos y bemoles, armónicos y melódicos, mayores y menores…. (Solo los músicos lo entenderán. Tenía que decirlo sino no iba a ser feliz XD)



Akari estaba concentrada en no ponerse tan nerviosa y seguirle el paso en el baile que cada vez se ponía más y más rápido. De una forma rápida como si no soportara tenerla por mucho tiempo lejos de su cuerpo, la apartó por unos segundos, le dio una vuelta, la acercó de nuevo a sus brazos e inclinándola hacia el suelo, casi hasta acostarla en el suelo, la sostuvo suspendida en sus brazos, abrazándola completamente a pocos centímetros del suelo.



Como si pensaran lo mismo, como si la música les estuviera diciendo qué hacer y solo ellos pudieran entender lo que las notas de la canción decían, ella dejó caer sus brazos hacia atrás dejando que la chaqueta que llevaba puesta se deslizara por sus brazos hasta caer completamente en el suelo, dejándola a ella con su camisa normal.



Con caricias lentas, suaves, con un baile romántico completamente pegados el uno con el otro, él siguió acariciando su cuerpo. Mientras bailaban, se sentían como en una clase de atmósfera diferente, como si estar juntos escuchando la música sonar al ritmo del corazón acelerado del otro los transportara y los dejara volar.



Estaba tan atenta a sentir que cerró los ojos y se estremeció el triple al sentir como la mano de él se deslizaba por toda su espalda, abdomen, senos delicadamente con sutileza,  ni notó cuando él le había desabrochado la camisa de botones que llevaba puesta y repitiendo el mismo proceso de antes, la separó por unos segundos, le dio una vuelta y suspendiéndola en el aire otra vez, abrazándola completamente a pocos centímetros del suelo, le quitó la camisa dejándola completamente en sostén.



Akari se acercó a él aún más rápido que antes. Estaban en invierno y estar en sostén era una de las cosas que más frío causaba. Se pegó completamente a su cuerpo cálido. Él volvió a rodearla en la cintura, entrelazando sus dedos sonrió divertido al ver como todo su cuerpo se ponía piel de gallina por el frío que sentía cada vez que apropósito la alejaba tan solo un poco de él.



Akari ni se atrevía a quejarse, no tenía palabras, no tenía quejas, su mente simplemente ya no funcionaba, se había ido de vacaciones. Su cuerpo reaccionó por ella y cada vez que Javier la separaba de su cálido abrazo unos centímetros no solo se erizaba toda sino que también por inercia le apretaba la mano fuertemente.



No hablaban, no querían arruinar ese momento tan perfecto, tan romántico, tan apasionada, tan especial, tan erótico... Akari comenzó a quitarle la camisa sin mirarlo, solo se abrazaba a él quien colocó ambas manos en su cintura y la abrazó completamente, dejándose desvestir por ella.



 Le quitó el suéter, le quitó la camisa…. Ambos quedaron desnudos de la cintura para arriba pues mientras ella hacía eso, el recorría su espalda lentamente, subiendo cada vez más y más arriba hasta llegar a su sostén y en cuestión de segundos desabrocharlo y dejarla desnuda completamente. Akari se pegó aún más a él, se estaban ambos congelándose pero como se estaban comenzando a excitar por el movimiento de sus cuerpos bailando completamente desnudos juntos no les importó.



Javier le dio la vuelta sintiéndose excitado por el movimiento de sus senos desnudos girar con su cuerpo bien formado, la separó de su cuerpo y la enrolló en sus brazos manoseando todos sus senos en el camino mientras seguían bailando. Akari estaba completamente de espaldas a él, así que le habló en el oído.



-Quiero que te acostumbres…-Akari estaba tan ida y comenzando a sentirse tan excitada con su miembro tan pegado a su trasero que realmente no sabía a qué se refería hasta que continuó hablando.-Quiero que ya no te duela más sentirme dentro de ti…-Lo dijo con una pasión, una excitación y entre una respiración entrecortada queriendo reprimirla que ella no pudo evitar estremecerse en sus brazos.



-¿Qué propones?-Preguntó entre cortadamente sintiendo como sus propias palabras se le salían de control por la forma en la que él dirigía sus caderas de tal forma que rozaban y hasta masturbaban su miembro que no podía evitar perder el control de sus gemidos y de sus palabras, más porque él la besaba en el cuello haciendo que además se arqueara de placer en contra de su cuerpo.



-No te va a agradar…-dijo divertido en su oreja sin detener el movimiento sexy y provocativo de sus caderas sobre su miembro al compás de la música que seguía sonando.



Akari iba a responderle que le dijera aunque el supusiera que no le iba a agradar la idea pero el tan pervertido como siempre dejó de mover su cadera sensualmente y con una mano bajó hasta su parte íntima y la rozó completamente sobre el pantalón haciendo que ella no solo se volviera a arquear pegando más su trasero en su miembro sino que también se le escapara un mini grito de placer.



-Ahorita me agradaría cualquier cosa que implique que tú me penetres.-Normalmente estaría apenada de decir algo como eso, pero se estaba realmente excitando y estaba experimentando esa necesidad de tenerlo dentro, de tener sexo con él como le pasó en detención. Nuevamente… Necesitaba que él la tocara para calmar la ansiedad, la excitación y el placer que un simple baile nudista entre ambos le estaba causando.



-Ese es el punto… No te voy a penetrar solo una vez…-Dijo divertido en su oreja, tener a Akari tan excitada en sus brazos, lo excitaba  a él, así que a medida de que hablaban el movimiento de sus caderas, el movimiento de su trasero sobre su miembro se iba haciendo más y más rápido, poniéndose él cada vez más y más excitado con su miembro duro y erecto.



-¿a qué te refieres?-Preguntó cerrando los ojos y echando la cabeza para atrás de la excitación tan grande que le causaba las manos de Javier recorriendo sus piernas, su parte íntima, sus nalgas, su cuerpo, su abdomen, sus senos… Si no lo hacía gritaría ahí mismo de placer y molestaría a los vecinos.



-Kamasutra, muchas posturas diferentes. ¿Puedes aguantarlo?-Sin detenerse, cada vez más acelerados, cada vez más excitados, cada vez moviéndose más y más rápido…



-Si mientras más me penetras menos me duele pues hazlo….-Dijo excitada.-Si te sabes perfectamente las cien posturas del Kamasutra, pues hagámoslas… Yo te sigo.-Javier sonrió pervertido. Ambos eran igual de cochambrosos y morbosos cuando se lo proponían.



Ella siguiendo sus paso de meterle mano al otro, con una mano comenzó a recorrer sus piernas, sin dejar de mover aceleradamente su nalgas sobre su erecto y duro miembro, con la otra mano comenzó a tocar su miembro a la par de que lo hacía de derecha, izquierda, arriba y abajo con sus nalgas.



-¿¿Cómo sabes que son cien??-



-No eres el único pervertido…-Dijo ella sin detenerse y besándole el cuello.



-¿Puedo intentarlo? ¿Prometes que te detendrás a penas no puedas más?-



-Hazlo.-Dijo ya sin poder reprimir un gemido justo cuando él pasó su mano aún con más fuerza frotando y penetrando con sus dedos tan solo un poco su parte íntima. Fue el gemido que colmó la excitación.



Javier la volteó de golpe, comenzó a besarla desesperadamente en los labios, jugaban con sus lenguas al punto de que llegó un momento en que ella abrió la boca dejando que él con su lengua hiciera todo lo que quisiera. Jugaban, se lamían mutuamente, se besaban, y solo se separaban para sonreír mutuamente excitados y seguir besándose.



Mientras se besaban, él recorrió su espalda, metió su mano dentro de su pantalón, manoseó su trasero, recorrió su abdomen, jugó con sus senos, volvió a masturbarla haciendo que se separara de sus labios sin poder evitar gemir…



Ella recorría su abdomen y empezaba a desabrocharle el pantalón. Lo dejó en bóxer, comenzó a masturbarlo divertida de que él perdiera la concentración en el pasional beso a causa de la excitación. Con manos temblorosas y apuradas ambos se desvistieron completamente, sin dejar de masturbarse mutuamente mientras lo hacían… Más cálida, más duro, más mojada, más parado…



Terminaron completamente desnudos en plena sala, masturbándose y besándose. Javier estaba lo suficientemente excitado como para comenzar salvajemente con las cien posturas diferentes y ella estaba lo suficientemente mojada como para que la penetración no le doliera tanto, igual se dejarían llevar.



Javier apretó sus nalgas en contra de su miembro aumentando más y más el calor en ambos pues estaba a nada de penetrarla. Con sus manos logró cargarla de forma de que quedaron sus partes juntas, y las piernas de ella rodeando la cadera de él. Sin separar su lengua de la suya la guió hasta la mesa del comedor. En todo el trayecto, ella excitada no se dejó de mover hacia arriba y hacia abajo sobre su miembro erecto a nada de penetrarla.







La  sentó al borde de una mesa. Él se colocó delante de ella con las piernas ligeramente dobladas para poder mantener el equilibrio, guiándola completamente, moldeando su cuerpo a su gusto para adquirir la primera postura del Kamasutra, hizo que ella se apoyara sobre sus hombros, colocó primero su pierna derecha y luego la izquierda hacia arriba y las presionó con cuidado contra los hombros de él, cogiéndola por el glúteo le dio un impulso y la penetró haciendo que gimiera aún más de placer. Ahí comenzó el juego amoroso entre los dos. Y con esa postura “La V erótica” comenzó el Kamasutra.





Él la embistió como diez veces nada más y antes de que ella pudiera siquiera imaginarse llegar al orgasmo, él ya se había salido dentro de su ser, fue algo demasiado rápido y profundo como para poder reaccionar y dejar de gemir como ambos lo hacían. Pero él no quería que se corriera dentro de él sino que se acostumbrara a que él la penetrara. Besándola pasionalmente la volvió a cargar pero esta vez la llevó al sofá.





Él se sentó con las piernas cruzadas y se apoyó en el respaldar del sofá. Guiando nuevamente a Akari, la sentó de cara a él en su regazo, penetrándola lentamente, haciéndola gritar de dolor y de placer, estando ella abrazándole los costados con los muslos. Parar a cada rato sin siquiera llegar al orgasmo hacía cada penetración más y más satisfactoria.



En esta posición del Kamasutra llamada “el balancín”  ella decidía la velocidad y la profundidad de la penetración. Así comenzó ella a moverse con él a dentro, con varias embestidas que hicieron los gemidos mucho más profundos y notorios. Lentas, suaves y muy profundas… mientras él jugueteaba con sus senos a su antojo… Javier quería que siguiera así por toda la noche de lo bien que se sentía, de lo placentero y excitante que era… Pero todavía había muchas posiciones por probar.



Detuvo a Akari antes de que no pudiera contenerse y la dejara seguir en esa postura toda la noche. Sujetándola por las caderas, ágilmente, se colocó de pie con los pies firmemente anclados en el suelo al frente del sofá con Akari aún en sus brazos, rodeándole con las piernas, Akari no sabía mucho de esa postura llamada en el Kamasutra “Ascensión a la lujuria” pero supo, en medio de su excite, que se debía apoyar con los pies en el sofá. Él comenzó a  jugar con la posición de ella, alzándola y bajándola. El movimiento era de arriba abajo, rápido y a la vez profundo.



Nuevamente la embistió por muy pocas veces, aún así, el calor que se sentía en ambos, la respiración agitada, los gemidos y hasta los mini gritos que ambos pegaban con cada embestida eran de tal magnitud que Akari no pudo evitar llegar, finalmente, al primer orgasmo de la noche.  Javier sonrió divertido  pervertidamente al sentir como su miembro se humedecía aún más a causa de su orgasmo, pero aún así no se detuvo.



Bajó a Akari y la dejó de penetrar. Se tumbó de espaldas con las piernas juntas en el sofá. Guiando a Akari como siempre, la sentó sobre su miembro, cada penetración dolía menos que la anterior y era cada vez aún más placentera. Javier dobló el torso hacia atrás y se apoyó en una de sus manos ya que con la otra comenzó a estimular su clítoris. Akari llevaba el ritmo en esa posición llamada “El clip” y como acababa de llegar al orgasmo fue rápido queriendo llegar otra vez al orgasmo.



Después de unos segundos de Akari estar en la gloria con él masturbándola por la parte de arriba de su parte íntima y con su miembro saliendo a toda velocidad de sus partes, Javier se sentó y la besó profundamente en los labios haciendo que Akari detuviera la velocidad por completo. Akari perdida en el beso, ni notó cuando se tumbó en el sofá de lado abrazándola completamente por detrás. Comenzó a masturbarla haciendo que se corriera en su mano llegando al segundo orgasmo. Primero lamió sus dedos divertido y excitado y después la guió a ella para que le apretara con las piernas. Con una mano comenzó a masturbarla nuevamente, mientras la otra jugaba con sus pezones. Era “En caja”.



Antes de notarlo Javier la penetró por detrás haciéndola sentir tanto dolor como la primera vez que la penetró por detrás. No gritó pero si se tuvo que morder la lengua para no hacerlo. Javier comenzó a embestirla lentamente en consideración a su dolor. Ambos estaban quedando realmente acalorados con todo eso. Gemidos, gritos, respiraciones aceleradas y difíciles…



Mientras la penetraba se tumbó sobre la espalda. Ella también se tumbó, pero de espaldas, sobre él apoyándose en los codos, con las piernas dobladas y sus pies sobre las rodillas de él. Cumpliendo con la posición de “La Cascada” Javier  la siguió penetrando con movimientos suaves y sujetándola por la cintura. La embistió lentamente, esperando a que se acostumbrara al dolor de una penetración trasera.



Akari no aguantó mucho tiempo, más porque ella llevaba el ritmo con esa posición. Se quitó de esa postura, mientras Javier se paraba a su lado, ella se tumbó en el sofá completamente agitada, excitada y con ganas de seguir sin parar tanto. Javier la hizo colocarse con las piernas ligeramente abiertas y las rodillas dobladas.



Javier comenzó a besar sus piernas mientras las recorría lentamente con sus manos para finalmente deslizarse entre sus muslos, elevándola suavemente por la pelvis para penetrarla. Al mismo tiempo, le alzó el vientre de ella para poder llegar hasta su boca, y así besarla dulcemente. Era la “Inspiración Oriental”



Besando sus labios, su cuello, su oreja y jugueteando con sus senos comenzó a penetrarla cada vez más rápido haciendo que llegara al tercer orgasmo. Los gemidos no paraban, el calor era tan sofocante que sentían que morirían asfixiados  y eso que era invierno y estaban completamente desnudos. En cuestión de pocas embestidas estaban completamente sudados y ella a punto de correrse otra vez… Justo cuando iba a llegar al orgasmo, Javier se detuvo, dejándola con muchísimas ganas de más y sintiendo aún mucha más necesidad de tenerlo dentro.



Javier se detuvo y se paró, parándola a ella, se sentó en el sofá cómodamente y dándole la mano fuertemente la guió para que se sentara sobre su erecto miembro. Ella lo vio con cara de reproche se estaba muriendo por dentro pues estaba a punto de llegar al orgasmo justo cuando él se detuvo y él solo la vio divertido. Akari a penas se sentó sobre su miembro comenzó a moverse rápidamente llegando finalmente a su orgasmo tan deseado, él mientras tanto jugaba con sus senos tocándolos, manoseándolos hasta incluso pellizcándolos. Era la posición “Amazona”.



A penas sintió su miembro aún más húmedo, Javier la tumbó en el sofá con las piernas abiertas sobre su espalda,  apoyó su pelvis sobre un cojín para que su miembro se pudiera introducir mejor, hecho que sorprendió Akari, era increíble que él supiera tantas posiciones y tantos tips sexuales, demasiado increíble.



Excitado, Javier se tumbó entre sus piernas y la penetró, ya no le dolía cuando él la penetraba, aunque seguía haciéndolo con cuidado pues no quería lastimarla. Cumpliendo con esta posición llamada “el compás” comenzó a moverse rápidamente, muy bruscamente haciendo que ella se excitara el triple y gimiera el triple de placer. Javier solo podía verla divertido y excitado mientras aumentaba más y más el ritmo.



Bajó el ritmo luego de que Akari se corrió dos veces más con él adentro de ella mientras le hacía un chupón en el cuello succionando una parte sensible del mismo cuando la besaba ahí. La devoró con los labios, sus senos no paraban de moverse con Javier jugueteando y mordiéndolos a cada rato, ella tocando su abdomen que tan buen físico la traía de cabeza… Se amaban sin limitaciones.



-¿¿Puedes seguir??-Preguntó algo preocupado pero sonriendo con perversión al ver que Akari estaba incluso más agotada que él con todo eso, se veía realmente cansada, agitada y agotada, pero sobretodo, se veía realmente complacida y satisfecha pues su rostro era el vivo retrato de la lujuria y el placer-Si quieres paramos…-Dijo sin salirse de su interior pero sin moverse.



-¿Cuántas llevamos?-Preguntó respirando con bastante dificultad. Le gustaba. Le gustaba tanto que si no se cansara tanto con tantas posiciones y penetraciones distintas estuviera recorriendo todo el Kamasutra con él durante toda la noche.



-Perdí la cuenta cuando pasamos de las diez.-Dijo divertido, Akari ya no sabía qué más hacer para no sentirse tan acalorada y cansada, aunque no quería decirle a Javier que se detuviera, siempre se detenían antes de que él se corriera y eso era algo que le parecía injusto pero aún así…Su cuerpo no estaba acostumbrado a tanta acción por una noche.



-Sigue…-dijo con falta de aire, Javier la vio con ternura, era típico en ella esforzarse tanto en todo. Le acarició dulcemente la cabeza y le echó el pelo del flequillo para atrás sin dejar de sonreírle. Finalmente soltó un suspiro.



-Como ordenes princesa.-Dijo divertido volviendo a sus labios. Akari estaba con las piernas ligeramente entreabiertas, seguía con el cojín debajo de sus nalgas para facilitar la penetración. Él estaba tumbado sobre ella, apoyado sobre sus brazos y colocando las manos a ambos lados de la cabeza de ella hizo que Akari colocara sus manos en las caderas de él y le ayudara a llevar el ritmo que a esas alturas, no era el que quería sino el que podía soportar.



 Guiándola, entre ambos, mientras la penetraba, en vez de embestirla, comenzaron a hacer movimientos en forma de 8. Un 8 horizontal es el símbolo de infinito, por lo que esta postura puede ser una manera divertida de hacerse una promesa mutua, conocida en el Kamasutra como “El número 8”.



-Te amo.-Dijo en su oreja, Akari ya estaba demasiado agotada por todo lo que hicieron ese día, llevaban una hora teniendo relaciones contando el baile nudista y tenía miedo de que él se corriera en su interior.



-¿Lo prometes?-



-Lo prometo.-Dijo dándole un dulce beso en su cachete. Javier se salió de su interior y se sentaron uno al frente al otro besándose tiernamente en los labios. Ella se pegó completamente a él y comenzó a masturbarlo para que en cuestión de minutos se corriera en su mano. Javier ni se detuvo con eso, no dejó de besarla de la misma forma tierna e interesada. Solo se detuvo para lamer su semen de su mano y ya, siguió con el beso.



Akari no podía con el calor, sentía que se estaba quemando por dentro y él lo notó, por eso se mantenía en plena sala completamente desnudos besándola suavemente en los labios. Le estaba dando tiempo de calmarse, relajarse, pasar la excitación y funcionó más o menos, lo que no se le  pasó fue el gran cansancio que tenía.



Javier se paró y como ya se les estaba siendo costumbre se vistieron mutuamente y ni siquiera ella seguía sintiendo esa sensación de asfixia que tener sexo con él por tanto tiempo le causaba así que él para complacerla solo le puso la ropa interior y su camisa de resto seguía completamente desvestida. Él si se vistió con otra camisa aparte además de vestirse completamente. En pocos minutos estaban en la cama, ella a nada de dormirse.



-Tenemos una semana para cumplir con las otras 80 posturas.-Dijo divertido jugando con su cabello, él estaba debajo de las sábanas ella no, él la abrazaba con una postura de lado, ella por su lado solo veía el techo perdida en su sonrisa de tonta enamorada.



-Romperemos record.-dijo sarcástica con tono cansado.



-¿¿Estás bien??-Akari seguía con la respiración medio acelerada y eso le estaba preocupando.



-Tengo calor como si estuviéramos en verano y hubiera corrido un maratón con tres suéteres de invierno.-



-¿¿Quieres bañarte con agua fría??-Preguntó tiernamente.



-Me da flojera…-Dijo acomodándose aún más en la almohada, dándole la espalda. No podía, ni con todo el calor del mundo borrar esa sonrisa de sus labios.-¿Te molestaría si te pido que por hoy no me abraces al dormir?-Preguntó viendo la pared.



-con tal de que se te pase el calor… Si quieres también te echo aire.-Dijo divertido. Ella solo ensanchó aún más su sonrisa.



-Te amo…-dijo de espaldas a él, el cual se sonrojó y volteó a ver el techo.



-Un sueño hecho realidad.-dijo divertido pero ella ya estaba demasiado agotada como para responderle. Pasaron la noche durmiendo en la misma cama matrimonial como si fueran esposos. Amaneció y él estaba tan intranquilo por todo lo que hicieron que se despertó a penas se hicieron las siete.



Se volteó y sonrió al ver a Akari dormir como un angelito a su lado, tan tranquila, tan serena… en algún momento de la noche se había arropado así que era obvio que se le había quitado el calor. Sintió un alivio. Estuvo admirándola por un rato largo, recorriendo su rostro delicadamente para no despertarla, le bastó cinco minutos verla dormir así de hermosa para saber que no había nada que quisiera más en toda su vida  que amanecer a su lado todos los días.



Estuvo a nada de besarla pero se detuvo para no despertarla. Para evitar tentaciones se paró de la cama, saliendo con extremo cuidado para no despertarla, recogió la ropa de ella que estaba tirada en la sala, limpió todo dejándolo como si no hubiera pasado nada y fue hasta la cocina. Se preparó un café y estaba como tonto enamorado sonriendo, sumergido en sus recuerdos de la noche anterior, pensando en lo mucho que la amaba a ella, mientras se lo tomaba que casi no notó a una de las amigas de Akari ahí frente a él, justo en medio centro de la sala.



-Hola GG…-Dijo de lo más normal sin moverse, GG en vez de asustarse, en vez de gritar y llamar a la policía pues un completo extraño estaba en el apartamento de su amiga y sabía su nombre, solo sonrió.



-Hola.-Gritó emocionada. Era incluso tan bajita como Akari, tenía el cabello marrón el cual se notaba que luchaba por mantener peinado aunque también se notaba que no le paraba mucho a su cabello. Su ropa era como los adictos al rock, al metal, con guantes negros, pantalones negros, converses, cadenas, muñequeras y maquillada. Se notaba de lejos era adicta a las bandas de rock.



-Shhhhh…-Dijo acercándosele a mitad de sala, Akari le había advertido que ella solía entrar por la ventana lateral. Y también tenía razón con eso de que estaba loca, era la única que al frente de un extraño se mostraba tan feliz.-Akari sigue dormida.-



-¿¿Akari?? ¿¿Desde cuándo es ella una persona que duerme hasta tarde?? Que yo me acuerde, mi linda Akari ni dormía en las noches.-Dijo medio seria.-¿Quién eres y qué le hiciste?-



-Soy Javier y no le hice nada.-Mintió vilmente.-Solo está cansada… Nada más.-Javier se estaba comenzando a sentir nervioso con eso. Era un muy extraño primer encuentro.



-Claro.-dijo ella sin creérselo.-solo ella duerme hasta tarde en días como hoy… ¿Tú eres su…?-Preguntó curiosa.



-Depende… ¿Qué parte de nuestra relación quieres saber? ¿La parte en la que soy su tutor, su amigo, su novio o su guardaespaldas?-Preguntó divertido.-¿¿Qué pasa un día como hoy??-Preguntó cambiando su expresión a serio.



-Sabía que tenía un novio… Actuó igual con Adrian.-dijo sonriente. Javier estaba a nada de morir de celos ahí mismo.-Hoy llega el circo a la ciudad y quería ir con ella pero bue… cuando se despierte dile que me busque o que en su efecto me llame para yo bajar.-dijo caminando rumbo a la ventana.



-Espera…-Dijo Javier serio haciendo que ella se detuviera a mitad de camino.-¿¿Cómo actuó cuando era novia de Adrian??-Preguntó seriamente.



-Deja los celos Javier, se nota que te ama más que a él, si no lo hiciera, no estarías aquí en Bass Fishing Vids – Top Videos for bass fishing, lures and gear from YouTube today. Tiny boat nation

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