Locura X 4 by 00KM

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 Locura X 4 by 00KM
Summary:

 Marilyn (17) años y Axel (14) años reciben una noticia, su papá se volverá a casar con una mujer que había sido su novia cuando él tenía 18 años, ésta tiene dos adorables hijos o quizás no tanto, Matt de 17 años y Souchirou de 19 años...

 ¿Qué va a pasar cuando estos cuatro jóvenes empiezan a vivir bajo el mismo techo?

 Posiblemente volverán locos a sus padres y a cualquiera que trate de encargarse de ellos... Eso, sin mencionar algún que otro romance inesperado...

Imagen de portada: https://img194.imageshack.us/img194/3985/lx4g.jpg



Categories: ORIGINALES Characters: Ninguno

Generos: Romance

Advertencias: Ninguno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 15 Completed: No Word count: 24051 Read: 11693 Published: 04/11/2011 Updated: 20/08/2012
Summary:

 Marilyn (17) años y Axel (14) años reciben una noticia, su papá se volverá a casar con una mujer que había sido su novia cuando él tenía 18 años, ésta tiene dos adorables hijos o quizás no tanto, Matt de 17 años y Souchirou de 19 años...

 ¿Qué va a pasar cuando estos cuatro jóvenes empiezan a vivir bajo el mismo techo?

 Posiblemente volverán locos a sus padres y a cualquiera que trate de encargarse de ellos... Eso, sin mencionar algún que otro romance inesperado...

Imagen de portada: https://img194.imageshack.us/img194/3985/lx4g.jpg



Categories: ORIGINALES Characters: Ninguno

Generos: Romance

Advertencias: Ninguno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 15 Completed: No Word count: 24051 Read: 11693 Published: 04/11/2011 Updated: 20/08/2012 Capítulo I by 00KM

 Esa mañana papá nos hizo sentar en la sala.

 

 Mi hermano Axel, de 14 años acababa de levantarse, tenía los ojos medio cerrados todavía, el cabello castaño claro algo despeinado, aveces pensaba que si él hubiera sido mujer hubiera sido realmente hermosa como lo fué mamá.

 

 Yo más bien había sacado los ojos color verde musgo de papá, el cabello lacio y azabache, aunque afortunadamente había sacado la tez blanca de mamá, sólo en eso me parecía a ella.

 

- Papá... es sábado- se quejó Axel mirando el reloj naranja de Garfield que colgaba en la pared.

 

 Eran apenas las 7 a.m, despertar a Axel un día sábado a esa hora era como estar ofreciendo tu cabeza para que la cortaran apartándola de tu cuerpo.

 

- Hoy vendrán- anunció papá.

 

 Yo sabía que esto tarde o temprano tendría que pasar, hacían ya cuatro meses que papá salía con ella, ya era hora de que la conociéramos.

 

- Si me despertaste sólo para esta estupidez me voy a dormir otra vez- y se le aguó el día a mi querido hermanito.

 

- ¿La adolescencia?- me preguntó papá.

- No, él nunca dejará que otra mujer reemplace a mamá.

 

 Yo era prácticamente la voz de la razón de la familia, tenía que ocuparme de los caprichos de mi hermano y a la vez enseñar a papá a ser padre y madre al mismo tiempo.

 

 Mi vida era una locura, o al menos eso pensaba pero no tenía ni la menor idea de lo que me esperaba.

 

 

 Al medio día alguien llamó a la puerta, papá atendió entusiasmado.

 

 Habían llegado, esa mujer junto con sus dos hijos. Ella no medía más de un metro con sesenta y cinco centímetros y no se veía como una mujer de 39 años sino más bien se veía como una de 24 años.

 

 Sus ojos eran color miel, su cabellera rubia y de tez algo bronceada, era delgadísima y tenía una esbelta figura, ¿tendría cirugías? bueno, quizás dos o tres.

 

- Buenas...- saludó amablemente, Axel la miraba desde lejos como si la quisiera matar con la mirada.

- Tú debes de ser Marilyn- se acercó a mí con una enorme sonrisa dibujada en su rostro- te pareces tanto a tu padre.

 

- Es un placer conocerla señorita- me habló uno de sus hijos, él me pasaba como tres o cuatro centímetros tenía el cabello castaño y había sacado los ojos de la madre, era tan lindo que me impactó a primera vista- mi nombre es Matt.

 

 Me tomó de la mano y la besó educadamente antes de lanzarme una mirada seductora acompañada con una media sonrisa. Cualquier mujer quedaría rendida a sus pies después de eso, pero yo no, necesitaría más que eso para ganarse mi corazón.

 

 Entonces clavé la mirada en la tercera persona, él era el hermano mayor, era alto, tenía buen físico de los que no eran exagerados, pero este no sólo era lindo, tenía algo que su hermano no tenía pero en ese momento no pude descifrarlo.

 

 Estaba igual de amargado que Axel, al parecer tampoco le gustaba tanto la idea de que su madre tuviera algo con mi padre.

 

- Buenas tardes- saludó él dirigiéndose a todos y entró a la casa sin mirar a nadie.

 

 Durante el almuerzo nadie dijo palabra alguna, cada uno estaba concentrado en su propio mundo hasta que Alejandra habló.

 

- Bueno chicos, les tenemos dos hermosas noticias.

  Todos centramos nuestra atención en ella.

- En quince días nos casamos- entrelazó su mano con la de mi padre.

- ¿¡Cómo que se van a casar!?- los cuatro reaccionamos de la misma manera.

- ¿Y cuál es la buena noticia?- preguntó entonces Axel refiriéndose a la segunda noticia.

- Viviremos juntos- respondió papá.

- ¡Qué fastidio!- Axel se puso de pie y se dirigió a su cuarto.

- ¡Axel!- le llamó papá pero no dio resultado.

- Yo me encargo de él, permiso- me retiré de la mesa rápidamente.

 

 La puerta de su habitación estaba entreabierta, estaba acomodando su ropa en... ¿una maleta?

 

- ¿Qué crees que estás haciendo?

- Me voy- respondió cortante y lleno de amargura.

 

 

 

End Notes:

Bueno, este es apenas el inicio de una larga historia, espero que les haya gustado n.n

End Notes:

Bueno, este es apenas el inicio de una larga historia, espero que les haya gustado n.n

Regresar al índiceCapítulo 2 by 00KM

- Ah no... no te irás- mientras discutíamos él metía la ropa en la maleta y yo la sacaba de nuevo.

- Si esa mujer viene a vivir aquí yo me voy.

- Axel no me dejes sola con ellos- le di un abrazo.

 

 

 Sus músculos estaban tensos y su respiración estaba muy agitada.

 

- No me hagas esto Marilyn

- Por favor- le rogué.

 

 Apretó los puños con fuerza, se apartó de mí y se sentó en su cama con la mirada hundida en el suelo.

 

- Tenemos que aceptar sus decisiones- añadí.

- ¿Tú la aceptaste?

- No, pero no hay nada que podamos hacer.

 

 Me quedé charlando con él toda la tarde, observé bien su habitación, ¿cuándo fué la última vez que entré allí?...

 

 Estaba tan cambiada, desde que mamá murió, la personalidad de Axel cambió por completo.

 

 

 

 Pasaron rápidamente los días, esa mañana fuí a asegurarme si mi hermano no se había dado un tiro en la cabeza. Suspiré de alivio al encontrarlo dormido.

 

- Axel, despierta- me senté a su lado, en ese momento se me ocurrió una forma de despertarlo al instante.

 

 Acaricié su cabeza y me incliné hacia él.

 

- Axel-le susurré- es hora de levantarse- le soplé en la oreja.

 

 Se le erizó por completo la piel y tal como esperaba reaccionó instantáneamente, abrió los ojos asustado.

 

- ¿Q-qué haces?

- ¿Pensaste que era alguien especial quien vino a despertarte?- me burlé.

- Sí- respondió completamente sonrojado- no vuelvas a hacer eso.

- Vístete ya- le ordené antes de salir de su habitación.

 

 Yo vestía un vestido azul con escote que me alcanzaba hasta las rodillas, Axel llebaba puesto un traje negro y una corbata del mismo color de mi vestido.

 

 Mientras Alejandra intercambiaba los votos con papá, noté un gesto vago en el rostro de Axel, a su otro lado estaba Matt que murmuró una palabrota y más hacia allá estaba el hermano de Matt que por cierto yo aún desconocía su nombre, tenía puesto sus auriculares y estaba recostado por la pared.

 

 Llegó el momento del brindis, papá juró que no habrían muchos invitados, pero al parecer no cumplió con su palabra.

 

 Ya estábamos en casa y tuve que atender a todos nuestros familiares, en eso Matt se acerca a mí.

 

- ¿Viste a Sou?

- ¿Quién?

- Souchirou.

- ¿Quién es ese?

- Mi hermano, tonta.

- Ah, lo vi en la entrada con su novia- él frunció en ceño.

- Él ya no tiene novia.

 

 Tuve un mal presentimiento así que lo seguí. Sou se estaba besando con una chica de alrededor de 17 años de edad, rubia, alta y hermosa.

 

- ¡Bastardo!- Matt se alteró, por un momento creí que una pelea empezaría.

- ¡Hey! no es para tanto- añadió Souchirou con tranquilidad.

- No, no lo es- Matt miró de pies a cabeza a esa mujer- sólo es una zorra más.

- Mi amor yo...- la mujer trató de explicárselo a Matt.

- No me importa, Sou vamos adentro- abrazó a su hermano y entraron juntos como si nada hubiera pasado.

 

 Ignoraron completamente a esa mujer, ella se largó molesta de allí, yo me quedé sorprendida al ver que tan unidos eran ellos dos.

 

 Esa noche comenzó el verdadero problema, limpié toda la casa con Alejandra mientras Matt se acostaba en el living completamente ebrio, Axel se encerró en su habitación, papá llevó a abuela en su casa y Souchirou fue a traer todas sus maletas ya que tenía planeado ir a vivir en un apartamento pero su mamá lo convenció a golpes que viniera a vivir con nosotros.

 

 Apenas me bañé todo, me lié con la toalla y me miré al espejo, estaba tan cansada pero todavía debía quitarme todo ese maquillaje.

 

 Comencé a enjuagarme el rostro cuando la puerta se abrió, clavé la mirada en Sou, ya tenía la camisa desabotonada, "que sexy" pensé.

 

- Perdón- salió rápidamente de allí.

 

 Al mirarme en el  espejo vi la combinación de colores de mi maquillaje corrido.

 

- Entonces esto fue lo que te asustó- murmuré, por alguna razón comencé a sentir una vergüenza exagerada porque Sou me vio de esa manera.

 

 Nuestras habitaciones estaban separadas por el baño así que tendríamos  que compartirlo, yo definitivamente tenía que acostumbrarme a llavear el baño.

 

 Iba a llamar a su puerta para avisarle que el baño estaba desocupado y después me iría de allí, no tenía ni la más mínima intención de entrar allí, y mucho menos así como estaba en ese momento sólo con la toalla, pero fue entonces cuando...

 

 

 

 

End Notes:

¿Qué les pareció el capítulo?... ahora su vida viviendo juntos acaba de comenzar...

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¿Qué les pareció el capítulo?... ahora su vida viviendo juntos acaba de comenzar...

Regresar al índiceCapítulo 3 by 00KM

 

     Iba a llamar a la puerta, pero ésta estaba entreabierta, repentinamente escucho la voz de Matt, estaba completamente histérico.

 

- ¡Eres un hijo de perra!

 

- También es tu madre ¡idiota!- Sou se estaba burlando de él.

 

    En ese momento escuché un sonido, sin duda alguien había golpeado a alguien.

 

- ¡Eso duele tonto!- se quejó Sou, yo entré casi sin pensar, tenía que parar esa pelea de alguna forma.

 

- Hey, cálmense.

 

    Yo estaba de adorno allí, Souchirou empujó con fuerza a Matt, éste cayó sobre en escritorio de Sou desparramando las cosas, hasta a mí me dolió eso.

 

- O te calmas o te desfiguro el rostro- amenazó Souchirou, estaba hablando muy en serio por juzgar por su expresión.

 

    Matt se tiró en el suelo, se tocó la espalda e hizo una mueca de dolor.

 

- ¿Estás bien?- me acerqué a él.

 

    Asintió con la cabeza, me giré contra Sou enfadada, había exagerado bastante, sólo había sido un golpe, además él comenzó todo al besar a la novia de Matt.

 

    Fue en ese momento cuando me percaté de que le estaba sangrando la nariz.

 

- Ouch... eso debió doler- murmuré mientras posé mi mano en la marca roja que se dibujaba en la mejilla izquierda de Sou.

 

- ¡Wow!- escuché a Matt exclamar pero lo ignoré.

 

- Em... Marilyn...- murmuró Sou, estaba tan cerca de mí, mi mirada se perdió en... él no me estaba mirando en la cara, sino al parecer miraba hacia el suelo.

 

- ¿Qué?- pregunté.

 

- Tu toalla- alzó la mirada hacia el techo por respeto.

 

- ¡Ahhh!- la toalla se me había caído, me volví a liar con ella y salí de allí lo más rápido que pude.

 

- Por cierto- dije histéricamente junto a la puerta- vine a avisarte que el baño ya está libre.

 

 

 

     Al día siguiente no tuve ni la más mínima intención de salir de mi habitación, me estaba muriendo de vergüenza y mi mente malvada me recordaba una y otra vez lo que había sucedido esa noche.

 

 

- Marilyn... ¿no vas a bajar a almorzar?- escuché la voz de Axel al otro lado de la puerta.

 

- No tengo hambre- mentí.

 

- ¿Te sientes enferma?- abrió un poco la puerta para verme.

 

- Estoy teniendo síntomas pos-traumáticos- me tapé completamente con la sábana.

 

- ¿Te pasó algo ayer?- mi cara se sonrojó completamente.

 

- Olvida lo que dije ¿sí?... y tráeme algo para comer.

 

- ¿No era que no tenías hambre?

 

- Claro que sí la tengo, sólo... no quiero bajar.

 

- Ya veo, no quieres almorzar en la misma mesa con esa mujer, te entiendo, por hoy te cubro y les diré que te sientes mal- él estaba completamente equivocado.

 

- Gracias hermanito.

 

- De nada, sé que soy un amor, voy a ver a quién envío para que te traiga el almuerzo.

 

- Axel, no vayas a enviar a alguno de...- cerró la puerta, no me escuchó.

 

    Al rato alguien llamó a la puerta.

 

- ¿Axel?- pregunté tímidamente mientras abría la puerta.

 

- No soy Axel, te traje tu almuerzo.

 

- Gracias- lo hice todo bien rápido, agarré el plato y los cubiertos e iba a cerrar la puerta, pero ésta no se cerró completamente.

 

    Puso su pie en medio para que la puerta no pudiera cerrarse, entonces él que tenía mucha más fuerza que yo la abrió.

 

- ¿Q-qué quieres?- pregunté nerviosa, él cerró la puerta tras de sí.

 

- Si es por lo de anoche...

 

- No quiero escucharte- me tapé los oídos con las manos y comencé a cantar histéricamente- lalalalalalalalalalalala

 

- ¡Escúchame Marilyn!- apartó mis manos de mis oídos.

 

    Yo retrocedí, entonces mi espalda chocó con la pared, me tenía acorralada.

 

- Matt estaba completamente ebrio, no recuerda nada.

 

- Pero también estabas tú, completamente sobrio- añadí.

 

- Yo no vi nada, todo pasó muy rápido.

 

- Dices que no viste nada, pero en tu frente está escrita la frase "sí, lo vi todo"

 

- Y si lo vi todo o no, no es para tanto, ni siquiera le presté atención a tu cuerpo, no eres mi tipo- por alguna extraña razón me sentí ofendida.

 

- Ah, bueno, no hablemos más del tema, finjamos que eso nunca sucedió.

 

- En tu cabeza, ahora mismo lo estás recordando de nuevo.

 

- ¿Eres psíquico o qué?

 

- Tu cara está completamente colorada.

 

- E-eso no es cierto- yo sabía que eso era 100% verdad.

 

- Aunque tengo que admitir- dijo ya estando junto a la puerta- que tú estando con ropa o sin ropa eres muy linda.

 

    Cerró la puerta tras de sí, primero me negaba haberlo visto y ahora lo estaba admitiendo, ahora sí que no me atrevería a salir de mi cuarto.

 

 

    Esa tarde mi padre salió con esa mujer, yo tuve que salir de mi habitación y dirigirme a la cocina para preparar la cena.

 

     En ese momento sentí la presencia de un intruso justo detrás de mí.

 

- ¿Qué preparas?- sentí su respiración en mi nuca, me volví hacia él apuntándole con la cuchara.

 

- N-nunca vuelvas a asustarme de esa manera.

 

- ¿Por qué te pones tan nerviosa cuando estamos solos?

 

    Esa pregunta no la esperaba, ni yo sabía la respuesta, entonces el teléfono comenzó a sonar, me había salvado el pellejo.

 

- ¿Hola?

 

- ¡Mariyn!

 

- ¡Cristian!- me alegró el día.

 

 

- ¿Quién es ese?- preguntó Sou.

 

 

- ¿Estás con tu novio?- preguntó Cristian al escuchar la voz de Sou.

 

- No, sólo es mi hermano.

 

- Ah ya, ¿cómo has estado?

 

- Y bien, ¿qué pasó de ti?... desapareciste un tiempo.

 

- Mi novia era muy posesiva, pero ahora he vuelto en mi vida de soltería.

 

- Felicidades...

 

- ¿Estás ocupada ahora?

 

- No, estoy preparando la cena.

 

- ¿Puedo irme a visitarte?

 

- ¿Ahora?- mé miré en el reflejo de la ventana.

 

 

- ¿Es tu novio?- entró Matt en la cocina, pero qué metiche.

 

 

- Estoy yendo en camino- me aseguró.

 

- Ah, te espero...

 

 

    Cortó, Sou y Matt se me quedaron viendo extrañados.

 

 

- ¿Acabas de invitar a un amigo?- preguntó Sou.

 

- Marilyn tiene novio, Marilyn tiene novio- me tentó Matt.

 

- No es mi novio, y sí, está en camino.

 

 

- Marilyn- escuché la voz de Axel, él entró en la cocina- sabes que Cristian no me cae bien, no es para tí.

 

- ¿Q-qué?- él tenía en su mano el teléfono inalámbrico del piso de arriba, había escuchado toda nuestra conversación.

 

 

- ¿Acaso no se puede tener un poco de privacidad en esta casa?- pregunté histérica, subí a mi cuarto y me arreglé, Cristian era un viejo amigo mío, bajé cuando escuché el timbre.

 

    Encontré a los tres sentados en el living mirándome con expresión seria y cruzados de brazos.

 

- Me arruinan la velada y conocerán que tan mala puedo llegar a ser- les advertí antes de abrir la puerta.  

 

 

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Aparentemente todos entendieron bien mi mensaje, ninguno de ellos interrumpió en la cocina, nadie charló durante la cena, todo iba a las mil maravillas, al menos eso fue lo que yo creí.

    Sí, estaba muy equivocada, no todo es color de rosas, con semejantes hermanos que tengo, nada es así.

    Estábamos viendo una película romántica en el living, las luces estaban apagadas, estábamos a solas, el escenario perfecto para...

    Mi inspiración fue vilmente arruinada por Axel que repentinamente se sentó en medio de nosotros.

- Oh, perdón- añadió sarcásticamente, ¿qué le pasaba a ese niño?- no me percaté de que estabas intentando el viejo pero eficiente truco de fingir un estiramiento y rodear con tu brazo a la chica.

- N-no es lo que crees- Cristian trató de excusarse.

- ¿Qué ven?- entró en eso Matt, también se sentó con nosotros- esta película es aburrida, veamos muerte letal en la ciudad 2- (no existe esa película n.n)

- No, quiero ver el final- le fulminé a Matt con la mirada.

- Es cursi- se escuchó entonces la voz de Sou- la chica se entera que él la estaba utilizando, se va directo a la cama con el hombre casado por despecho, entonces descubre que el es casado, pero se enamoran y tratan de luchar por su amor, al final el hombre casado muere en un accidente y ella se queda cuidando a sus hijos.

- Gracias por arruinarme el final- sarcasmo.

- Oh, pensé que querías saberlo.

- Ahora que sabes el final, veamos muerte letal en la ciudad 2- insistió Matt.

   Al final Matt y Cristian se llevaron muy bien, al fin algo bueno salía de todo esto, pero todavía no me desaparecían las ganas inmensas que tenía de fusilar a Sou.

    Llegó la hora en que Cristian tenía que irse, Axel ya casi lo estaba echando de la casa porque según él Cristian tiene mala fama y no es para mi, su sobreprotección aveces me hace aborrecerlo.

- Me divertí mucho hoy, espero que esto pueda volver a repetirse.

    Ahí estaba otra vez esa sonrisa tan dulce, estábamos junto a la puerta, solos, el momento perfecto para una confesión.

- Puedes volver cuando quieras, me disculpo por el comportamiento aveces infantil de mis hermanos.

- Sólo Axel es tu hermano de sangre ¿verdad?

- Sí, pero ya me estoy acostumbrando a los otros dos, somos una familia después de todo.

- De seguro que a Axel le costó mucho lo del segundo matrimonio de tu padre.

- Sí, hasta ahora aborrece a esa mujer.

- Mm... bueno, ya me voy, hablamos otro día.

    Él se acercó a mí, iba a besarme, finalmente iba a hacerlo, cerré los ojos.

- ¡Epa!- escuché entonces otra voz que me resultó muy familiar, alguien me estiró repentinamente del brazo.

- So...- no pude terminar de hablar, los labios de la persona menos esperada se acababan de posar en los míos.

- Adiós- Cristian se fue a pasos apresurados, yo cerré la puerta agresivamente.

    Examiné cuidadosamente la expresión de los tres.

- ¡Idiota!- le di una cachetada, mi cuerpo se movió por sí solo- ¡no vuelvas a hablarme en toda tu vida!

    Todos se sorprendieron por mi reacción, hasta Sou que siempre tenía un semblante tranquilo estaba sorprendido.

- Marilyn- Sou me siguió.

- Recuerda, nunca más me hables- añadí antes de encerrarme en mi habitación.

    Esa madrugada, entre mis sueños sentí cómo unos cálidos labios me besaban en la frente.

- Perdón pero quería espantarlo, me importas mucho y no quiero que él quiera jugar contigo- me susurró al oído, me estremecí por completo al sentir su respiración en mi oreja.

    El despertador sonó, ¿eso había sido real o sólo un sueño?

    Tuve que bajar hasta la cocina para averiguarlo, una parte de mí se estremecía con tan sólo recordarlo, a Sou susurrándome eso, ¿qué me estaba pasando con él?

Regresar al índiceCapítulo V: "Silencio Perturbador" by 00KM

    No lo encontré por ninguna parte de la casa, eso me extrañó, él casi no salía por las mañanas.



 



    Matt y Axel estaban jugando play en la sala, papá fue a trabajar al igual que esa mujer.



 



-          ¿Y Sou?



 



-          Salió de compras.



 



    Y hablando del rey de Roma, la puerta se abrió, escuché los pasos característicos de él, calmados como siempre.



   



    Me miró con esos ojos helados, se dirigió hasta la cocina, preparó la mesa y bajó las bolsas sobre ella.



 



-          ¡Matt, Axel, vengan a comer!- había comprado el almuerzo.



 



-          ¿No vas a invitarme a mí?



 



-          …- puso en mi lugar un paquete sin decir nada.



 



    ¿Estaba Enojado conmigo?... debería ser yo la que estuviera enojada, él me besó así sin más.



 



    Siguió ignorándome por el resto del día, eso me molestaba tanto, tuve ganas de entrar en su habitación y discutirlo con él, pero eso sería ya algo muy atrevido, no lo hice.



 



-          Este lunes comenzarán las clases- añadió papá durante la hora de la cena.



 



-          Seré compañera de Matt, ya lo sé.



 



-          Nos iremos de luna de miel- dijo repentinamente haciendo que me atragantara con mi jugo.



 



-          ¿L-luna de miel?- volví a preguntar.



 



-          Ya están bastante grandes como para cuidarse solos.



 



-          ¡Sí!- Matt no disimuló su entusiasmo.



 



-          Pero igual vendrá su tía Marga a quedarse con ustedes.



 



-          ¿Es joven?- preguntó Matt.



 



-          No- respondió secamente papá.



 



-          Qué aburrido- se volvió a sentar en su lugar.



 



    Pasó el día sábado y el domingo, finalmente el lunes…



 



-          ¡Levántate Matt!-  le destapé, ya iba la tercera vez que intentaba despertarlo en esa mañana.



 



-          N-no…- se quejó.



 



-          ¡Levántate imbécil!- le grité cerca de su oído.



 



-          ¡Agh!- funcionó.



 



-          Me duele la cabeza ahora por tu culpa- añadió plagueándose.



 



El desayuno estaba servido, la tía Marga ya estaba allí.



 



-          ¿Cómo amaneciste me niña?



 



-          Bien tía.



 



-          Axel ha crecido mucho- señaló a mi hermano.



 



-          Sí, ya tiene mi estatura.



 



-          Se parece tanto a…- no terminó, una vieja herida en mi pecho se abrió.



 



-          Sí, se parece mucho a mamá- terminé su frase.



 



    Había sido un largo día, por primera vez en toda la historia decidí saltarme las dos últimas horas.



 



    Me paseé por el pasillo de todo el colegio, Matt también había desaparecido del curso ya desde la quinta hora.



 



-          ¡Te pillé!- salió repentinamente en mi camino dándome un gran susto.



 



-          ¡Ah!



 



-          Shhh… que no te oigan o estaremos en problemas.



 



-          ¿Qué haces aquí?



 



-          Fumo- me mostró un paquete de cigarrillos- ¿quieres?



 



-          No gracias, yo no fumo.



 



-          Mejor, más para mí.



 



-          Escapémonos…



 



-          Sou está en casa, sigue de vacaciones, nos pillará.



 



-          No nos dirá nada, a ti ni siquiera te habla.



 



-          ¿Sabes por qué se enojó conmigo?



 



-          ¿Acaso no fuiste tú quien le pidió que no te dirigiera la palabra?



 



Entonces lo recordé, durante mi ataque de histeria le había dicho eso a Sou.



 



-          Axel le pidió que lo hiciera, Axel odia a Cristian.



 



-          ¿Axel?... no te creo…



 



-          No es un angelito, ¿revisaste alguna vez su cuarto y todas sus revistas porno?



 



-          ¿Axel?- volví a preguntar incrédula.



 



-          Sí, tu hermano pequeño… que por cierto ya casi es más alto que tú.



 



-          Jamás- me picaba ser la más enana, yo medía un metro con 72 centímetros.



 



-          Jajaja revisa si no me crees, bajo su colchón.



 



-          Si me estás mintiendo voy a fusilarte.



 



-          Nunca me alcanzarás, corro muy rápido.



 



____________



 



-          todavía no entiendo cómo me convenciste- añadí ya estando fuera del colegio.



 



-          Tu dolor de estómago fingido fue muy exagerado.



 



-          Y nadie creería que te preocupas por mí y por eso me acompañas.



 



-          Pero nos hayan creído o no, estamos afuera.



 



-          Eres mala influencia.



 



-          Tú tienes la culpa por dejarte influenciar.



 



-          Ahora cómo entramos en la casa sin ser percibidos…- pregunté.



 



-          Hay un árbol al lado de la muralla, subimos al árbol, y saltamos de la muralla.



 



-          ¿Qué no hay por allí un rosal?



 



-          No, el rosal está más a la derecha.



 



-          ¿Seguro?



 



-          SIP, segurísimo.



 



    Y estaba equivocado, ambos logramos entrar a la casa, pero con cortaduras y unas cuantas espinas.



 



-          ¿Segurísimo eh?



 



-          Nadie es perfecto.



 



-          Te odio Matt…



 



-          Se me hace que nos olvidamos de algo.



 



-          Mmm… puede ser, no sé.



 



-          Trajimos nuestras mochilas, pero hay algo que…



 



Nos miramos al mismo tiempo.



 



-          Axel…



 



 



    Al abrir la puerta para ir a buscarlo escuchamos la voz de Sou.



 



-          ¿Qué no sales a las tres Matt?



 



-          Ho-hola Sou- Matt estaba completamente intimidado.



 



    Afortunadamente Sou no me dijo nada a mí, regañó a Matt y a mí sólo me miró mal, esa era la ventaja de que él no me hablara, podía acostumbrarme a eso, aunque extrañaba su amabilidad al hablarme.



 



    Esa noche fui a buscar agua y me encontré con él, acababa de bañarse todo, tenía el pelo todavía mojado, algunas gotas caían y se deslizaban por su cuello, hombros, y su pecho desnudo, abajo tenía puesto un pantalón blanco y unas zapatillas de goma hawaianas.



 



-          Buenas noches…- me despedí.



 



-          …- me ignoró completamente, llegué a mi límite, ya no lo soportaba más.



 



-          Sou…- le agarré del brazo- háblame por favor- no sabía yo que estaba tan desesperada, mi voz había sonado casi suplicante. Noticias sobre apple,mac, osx, iphone,ipad,apple watch, juegos para mac y appletv Todo sobre Apple, Mac e Iphone



 



-          …



 



-          ¿Qué quieres que haga para que vuelvas a hablarme?



 



    Entonces se giró hacia mí, su toalla cayó de su hombro al suelo, me dio un empujoncito para que mi espala chocara con la puerta del baño ya cerrada, el pasillo estaba desierto, Matt quizás estaba viendo televisión con Axel y mi tía ya estaba dormida.



 



    Mi corazón por poco se detuvo en ese instante, él me gustaba tanto y no me había dado cuenta, se inclinó hacia mí, cerré los ojos con fuerza por miedo, ¿iba a volver a besarme?



 



    Traté de impedirlo, le dí un débil empujón que no hizo que se moviera un solo centímetro, cualquier mujer suspiraría al sentir lo que mis manos sentían, su rostro estaba cada vez más cerca del mío, podía oír los latidos acelerados de mi corazón en mi pecho.



 



    Pero entonces él gentilmente me da un beso en la mejilla, después de eso dio un pequeño suspiro.



 



-          Buenas noches Marilyn- finalmente habló, me dejó sola en el pasillo, sola suplicando en mi interior que no se fuera.

End Notes:

¿Cómo les parece la forma en que van pasando las cosas?

Aww... después de describir tan perfecto a Sou creo que más de una se enamorará de él (incluyéndome) XD

 

End Notes:

¿Cómo les parece la forma en que van pasando las cosas?

Aww... después de describir tan perfecto a Sou creo que más de una se enamorará de él (incluyéndome) XD

 

Regresar al índiceCapítulo VI by 00KM
Author's Notes:

Me tardé más de lo que esperaba, pero como recompensa les dejo un capítulo más largo de lo normal y que de seguro les encantará ^^ vieron que no soy tan mala n.n

Author's Notes:

Me tardé más de lo que esperaba, pero como recompensa les dejo un capítulo más largo de lo normal y que de seguro les encantará ^^ vieron que no soy tan mala n.n

    Me quedé un largo tiempo allí en el pasillo, sacudí la cabeza tratando de sacarme todos esos pensamientos de la cabeza, él no podía gustarme, él era ahora mi hermano.



 



    Tenía que despejar mi mente de alguna manera, fui a la sala y prendí el televisor plasta gigantesco y me tiré en el living, estuve cambiando una y otra vez los canales, no había nada interesante, sin darme cuenta me había dormido, había tenido un sueño muy raro, éramos Axel, papá y yo de vacaciones, pero ese momento yo ya lo había vivido, estaba soñando o simplemente recordando las últimas vacaciones que pasamos con mamá en una playa de Brasil.



 



    Esos habían sido momentos hermosos, papá había entrado en una depresión cuando ella murió, yo estaba destrozada y Axel justo estaba en la edad en que más la necesitaba. Poco después papá volvió a encontrarse con su ex novia, habían tenido una relación durante la época del instituto, ella volvió a pintar de colores la vida de papá y ahora se acababan de casar.



 



    Ella era y sigue siendo prácticamente una desconocida para Axel y yo, pero papá está bien y eso es lo que más importa ahora.



 



-          No llores- escuché una voz entre mis sueños.



 



-          Mamá… - murmuré.



 



 



    Me aferre fuerte a los brazos de alguien.



 



-          ¡Despierta!- alguien gritó cerca de mi oído.



 



-          ¡Agh Matt!- me quejé.



 



 



-          Jajaja sólo es mi venganza por lo de ayer, ahora vístete.



 



    Iba a levantarme, entonces noté algo extraño, ¿cómo había llegado yo hasta mi habitación?... recordaba perfectamente que estaba frente al televisor de la sala.



 



    Entonces recordé esa voz, había sido masculina, pero no recordaba bien de quién era.



 



-          ¿Dormiste bien?- preguntó Sou, ¿qué hacía él despierto a esa hora?, si yo fuera él estaría aprovechando y durmiendo.



 



-          Sí.



 



 



-          La próxima vez trata de no dormirte otra vez en el sofá o al menos acomódate bien.



 



-          ¿Fuiste tú?



 



-          ¿Qué?



 



 



-          ¿Tú me llevaste hasta mi habitación?



 



-          No.



 



 



-          ¿Entonces cómo amanecí…?- miré a mi hermano.



 



-          Jamás te cargaría, estás un poco gorda- añadió con la boca llena, estaba comiendo papas fritas ¿a esa hora?



 



 



-          Y tú estarás peor si sigues así- añadí enfadada.



 



    Matt era la persona que restaba, pero él no lo haría, ¿o sí?



 



-          Puede que seas sonámbula- agregó él cuando lo miré.



 



    Decidí no preguntar más, no es que importara tanto ¿o sí?



 



    La semana pasó más tranquila de lo normal, y eso tuvo lastimosamente sus consecuencias.



 



-          ¿Todavía no estás lista?- preguntó Matt mirándome de pies a cabeza ese sábado.



 



-          ¿Lista?... ¿para qué?



 



-          No te hicimos doler la cabeza en toda la semana, hoy saldremos juntos.



 



-          Yo no recuerdo haber dicho que iría a vagar con ustedes.



 



-          Tu “adorable” tía- enfatizó la palabra “adorable”- no nos dejará salir si tú no vas ya que teme que nos pase algo si alguien maduro no va, bueno, al principio quería que la llevemos con nosotros, pero ni loco.



 



-          No voy a ir.



 



-          Por favor Marilyn- me suplicó Axel.



 



-          ¿Y Sou?... él es una persona madura.



 



-          Él va a salir con unas amigas, em, digo amigos.



 



-          Y que los deje en la fiesta y que vaya a recogerlos.



 



-          Ya se fue.



 



-          Marilyn, prometo limpiar toda la casa por un año si aceptas- mi hermano me hizo una oferta bastante tentadora.



 



-          Trato hecho, pero…- intenté aprovechar la situación al máximo- no tengo ropa y tampoco suficiente dinero para…



 



-          Te compro lo que me pidas- Matt estaba desesperado.



 



-          Bueno, quiero algo caro y lindo, ve a comprar tú mientras me baño, y si no me gusta, no voy.



 



    No pude creer que estuviera hasta ese punto de desesperado, apenas salí del baño, lo encontré a él esperándome con tres bolsos de marcas diferentes.



 



-          Sólo vístete ya- me suplicó.



 



-          Voy a ver si me gusta lo que me compraste- era sólo un juego, no podía ser tan mala como para no ir después de todo lo que había hecho por mí.



 



    En un bolso encontré un vestido rojo hermoso con la mitad de la espalda abierta, no sabía que Matt tendría tan buen gusto, era sexy, ero a la vez no era muy provocativo, revisé el segundo bolso.



 



    Me maravillé al ver esos zapatos, a pesar de que eran altísimos, tenía plataforma y eran muy cómodos, por último el tercer bolso, que era más pequeño, me encontré con una hermosa cadena de plata, una pulsera y aros que hacían juego con ella.



    Teniendo en cuenta las marcas, hice un cálculo mental de lo que aproximadamente le había costado.



-          ¿De dónde conseguiste tanto dinero?



 



-          Sou llegó a casa cuando iba a salir, al parecer se peleó con su novia, me debía un favor así que usé su tarjeta de crédito y me ayudó a elegir la ropa.



 



-          Si Sou está aquí,  ¿por qué quieres que vaya?, él pudo haber ido con ustedes.



 



-          ¿Ir a una fiesta con Sou de mal humor? ¿acaso estás demente?



 



-          Eres su hermano, acaba de pelearse con su novia, tienes que animarlo.



 



-          No lo conoces como yo.



 



-          Él también irá.



 



    Me dirigí hasta el cuarto de Sou, toqué la puerta.



 



-          Adelante- escuché su voz algo diferente.



 



-          Em, me preguntaba si… no querrías ir con nosotros.



 



-          No gracias.



 



-          ¿Te pasa algo?



 



-          No.



 



-          Bueno, tal vez te venga bien distraerte un poco, ya sabes…



 



-          ¿Qué sabes tú de mí?



 



-          …- no lo había visto tan nervioso antes, me intimidó un poco verlo así.



 



    Iba a cerrar la puerta.



 



-          Espera…- sonó un poco más calmado.



 



-          ¿Qué pasa?



 



-          Ven acá- obedecí, tal vez necesitaba hablar con alguien.



 



-          Sabía que te quedaría muy bien- me mostró una sonrisa mientras se ponía de pie.



 



-          G-Gracias- me encogí de hombros.



 



-          Perdón por lo de antes, estaba un poco nervioso, discutí con alguien.



 



-          N-no hace falta que me cuentes los detalles.



 



-          Yo nunca la quise, ella estaba celosa de ti, nunca tuvimos una relación muy estable, ella se obsesionó conmigo y cada vez que termino con ella hace cosas estúpidas y sus padres me buscan y me ruegan que vuelva con ella.



 



-          Ella sabe que…



 



-          Sí, pero me tiene atado a ella con la excusa de que se va a suicidar o lo que sea, terminamos hace poco, tomó veneno para ratas, afortunadamente sólo le agarró una intoxicación y le lavaron el estómago, discutí con sus padres, digamos que se me escapó el comentario de que su hija estaba loca y necesitaba terapia.



 



-          Yo pienso que tienes razón.



 



-          Afortunadamente no saben dónde ahora vivo.



 



-          Ven con nosotros y diviértete un poco.



 



-          Si tú invitas cómo rechazarlo- era más una frase amigable que una frase para seducir.



 



    Finalmente paramos los cinco en la camioneta, me sentí algo sola ya que Sou no tardó en tener compañía, Axel y Matt estaban embobados por el show de chicas en bikini que pasaban una y otra vez en la pasarela.



 



    Me senté bien a observarlos divertirse.  Fue gracioso ver a Matt bailando ebrio, mi hermano no resultó ser un santo como pensaba, se estaba besando apasionadamente con una joven que acababa de conocer y Sou desapareció del mapa.



 



    Di un suspiro, si yo tuviera un novio no estaría tan aburrida, alguien se sentó a mi lado.



 



-          No quiero verlo por la mañana- añadió Sou encendiendo un cigarro.



 



-          ¿Dónde estabas?- ok, ni yo entendía por qué preguntaba eso.



 



-          No necesito niñera- respondió amargadamente.



 



    Pronto Matt también se sentó con nosotros.



 



-          No seas aburrida, bebe algo- me pasó un vaso lleno de quien sabe qué.



 



-          No soy aburrida, es sólo que…



 



-          ¡Fondo blanco! ¡fondo blanco!- me interrumpió, le di el gusto, sentí cómo me quemaba la garganta, pero lo bebí hasta no dejar una sola gota.



 



-          Agh…- me puse una mano en la garganta.



 



-          ¡Otra! ¡otra! ¡otra!- era tan insistente que hice lo que me pidió más de una vez.



 



-          Bailemos- me estiró del brazo, al pararme me tambaleé un poco.



 



    Matt empezó a bailarme provocando quizás que más de una me envidiara.



 



-          Muévete- se quejó, yo tenía tanta vergüenza.



 



-          No sé bailar.



 



-          Sólo sígueme.



 



    Me moría de calor, me seguía pasando las bebidas, estaba fría y tenía sed, poco después se unió a nosotros Sou, yo sólo hacía las cosas por hacer, ni siquiera me entendía ya a mí misma.



 



    Me acerqué a Sou y le hice una danza que yo estando en mi sano juicio sería completamente incapaz de hacer, le di la espalda, él me agarró de la cintura y se pegó a mí.



 



-          Ahora es mi turno- me susurró.



 



    Me giró de una, acercó su rostro al mío como si fuera a besarme, yo simplemente esperé que lo hiciera, pero entonces se apartó de mí dejándome con las ganas, hasta hice un intento de seguir sus labios inconscientemente apenas se alejó de mí, sonrió como si yo hubiera hecho exactamente algo que él planeaba.



 



    Yo estiré a Matt de vuelta y bailé con él, sabía que Matt sería menos peligroso que Sou, entonces Axel y su nueva amiga se unieron a nosotros.



 



    Fue una de las mejores noches de mi vida, bailamos todo ritmo de músicas, hasta esas que yo nunca en mi vida me había imaginado a mí bailando.



 



-          Definitivamente, serás mi compañera de fiestas- Matt se apoyó en mí, yo sabía que él ya ni podía mantenerse de pie.



 



-          Eres mala influencia- le culpé.



 



-          Tú eres la que se deja influenciar- otra vez con la misa respuesta, y tenía razón.



 



    Eran las cinco de la madrugada, salimos del lugar, en mis manos llevaba mis zapatos, Matt se me colgaba de un lago, hacía media hora que me estaba insistiendo para que lo besara, Axel venía colgándome del otro lado quejándose que se sentía mal.



 



    Todo el camino a casa estuvimos frenando y frenando ya que Axel quería vomitar, pero nunca vomitaba.



 



-          Alto, alto, alto- esta vez era Matt.



 



-          ¡Qué!- dijimos sin paciencia a la par Sou y yo.



 



 



-          Tengo que haces pis.



 



-          Espera a llegar en casa- añadió Sou.



 



 



-          Enserio, es urgente.



 



-          Ah… que rico, ¿quieres?- le tentó Axel agitando una botella de agua.



 



-          ¡Para eso idiota!- se quejó Matt.



 



-          Baja ya a hacer lo que tienes que hacer- Sou frenó, Matt se bajó casi al instante.



 



-          ¡Asco!- exclamé al verlo acercarse a una muralla ajena- ustedes los hombres sólo hacen donde se les pega la gana.



 



    Esperamos a Mat quince minutos, seguía allí, veinte minutos, media hora.



 



-          ¿Qué le pasa que no viene?- pregunté.



 



-          Voy a apurarlo- añadió mi hermano bajándose de la camioneta caminando en zigzag.



 



-          Matt- empujó a Matt, éste casi se cae.



 



-          ¡Desgraciado! ¡estaba durmiendo!- Sou empezó a reírse.



 



    Estaba apoyado a la pared, y sí, se quedó dormido, volvieron a subirse en la camioneta.



 



    Finalmente llegamos, tratamos de no hacer mucho ruido, estacionamos frente a la casa,  Axel que estaba junto a la puerta la abrió.



 



    Entonces cuando intentó bajar casi cayó.



 



-          ¡Axel!- le agarré de la remera, si se caía se golpearía y rasparía con el empedrado.



 



-          ¡Agh!- no cayó gracias a mí, pero se dio un fuerte golpe en la cabeza con la puerta de la camioneta- ¡Marilyn!- se quejó.



 



-          Ups, perdón.



 



-          ¡La mejor noche de toda mi vida!- gritó Matt.



 



-          ¡Shhh!- traté de callarlo, abrimos la puerta.



 



-          ¡Monstruo!- se sobresaltó Matt.



 



    Era la tía Marga con sus ruleros y mascarilla que nos estaba esperando enfadada con los brazos cruzados.



 



-          Venir a estas horas de la mañana, así de borrachos, ¡castigados los cuatro!



 



    Y al día siguiente…



 



-          Me duele la cabeza- se quejaba Matt.



 



-          Al menos tú no vomitaste toda la mañana- entró a la cocina Axel todavía medio dormido.



 



-          Me siento mal- mi cabeza estaba por reventarme, era la hora de almorzar, la tía Marga salió a visitar a su madre que estaba enferma.



 



-          En serio la próxima vez ya no te cargo hasta tu habitación- se quejó Sou, entonces recordé, me tiré en el living a descansar y me quedé dormida otra vez allí.



 



-          Entonces tú fuiste…



 



-          ¿Quién más sería?- añadió dándome un beso en la frente- gracias por lo de anoche, me divertí mucho.



 



-          …- no entendía por qué me sonrojaba, sólo era un beso en la frente, entonces sentí su respiración en mi oreja.



 



-          La próxima vez que vestida así, me bailes de esa manera y te encuentre dormida en el living puede que haga cosas que no debo contigo.



 



    ¡Pero qué!... le encantaba perturbarme, él notaba mi reacción, ¿tanto le gustaba jugar conmigo?



 

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    El timbre sonó, caminé perezosamente hasta la puerta.

 

 

-         ¿Qué se le ofrece?- pregunté una vez que abrí la puerta.

 

 

    Frente a mí estaba un hombre bastante elegante, con unas pocas canas.

 

 

-         ¿Aquí vive Souchirou?

 

-         ¿Quién es usted?

 

 

-         Papá, ¿qué haces aquí?- se oyó la voz de Matt, él le pasó la mano a su hijo.

 

-         Necesito hablar con Sou.

 

-         Ah, lo voy a llamar.

 

 

    Yo aún estaba como piedra junto a la puerta, el extraño me mostró una gentil sonrisa así cómo Sou acostumbraba a mostrar.

 

 

-         Ah, disculpe señor- reaccioné después de un tiempo- adelante- me hice a un lado.

 

-         Me sorprende que  hayas venido hasta aquí sólo para hablar conmigo- se oyó la voz de Sou, él estaba bajando por las escaleras.

 

-         Es sobre algo muy delicado.

 

 

    Los dos pasaron a la sala, Matt y Axel salieron por ahí, yo decidí llevarles una jarra de jugo.

 

 

    Me detuve con la bandeja en mis manos, no podía abrir la puerta corrediza que daba del comedor a la sala.

 

 

-         ¡Esa mujer está loca!- escuché a un alterado Sou.

 

-         Toda su familia lo está.

 

-         Diles que yo no tengo ni la más mínima intención de casarme con ella.

 

-         Traté de negociar con ellos, pero es imposible, ellos quieren que te cases con ella sea como sea.

 

-         No voy a hacerlo.

 

-         Si lo piensas del lado bueno, son una familia con una buenísima posición económica.

 

-         No me importa su posición económica, ni si una de las tantas mujeres con las que estuve viniera a decirme que está embarazada yo jamás me haría responsable.

 

-         ¿Embarazaste a alguien?

 

-         ¡No!... tendría que ser un idiota, no pienso arruinar mi vida a esta edad.

 

-         Hijo, yo también le tenía una fobia al casamiento, bueno, me he divorciado pero fui muy feliz y no me arrepiento de nada.

 

-         No es que tenga miedo a casarme.

 

-         ¿Entonces?

 

-         He encontrado a la única mujer con la que quiero pasar el resto de mis días.

 

-         ¿Te enamoraste?- soltó una risita- eso es algo nuevo en ti.

 

-         Si la conocieras conocerías mis razones.

 

-         ¿Quién es ella?

 

-         Su nombre es…

 

 

 

 

    Se oyó un fuerte sonido, se me había caído un vaso de la sorpresa, alguien abrió repentinamente la puerta.

 

 

-         ¿Marilyn?

 

-         Em, yo les traía algo para tomar, intenté abrir la puerta pero no pude…

 

-         Gracias- me sacó la bandeja y volvió a cerrar la puerta.

 

 

    Sabía que espiar las conversaciones ajenas no se tenían que hacer, fue por eso que me enteré de algo que me había afectado un poco, me dirigí hasta mi cuarto encerrándome allí.

 

 

    Encendí el televisor y cambié los canales una y otra vez sin dejar en uno específico, estaba sumergida en mis pensamientos… ¿era bonita?, ¿de dónde era?, ¿dónde la conoció?, ¿cómo es ella?, ¿lleva mucho tiempo con ella?, y la pregunta más importante ¿quién era ella?

 

 

    Di un suspiro tratando de aliviar mi pecho, pero el dolor no se fue por mucho tiempo, la puerta se abrió repentinamente.

 

 

-         ¡No entres así!... ¡me diste un susto!- él cerró la puerta tras de sí.

 

-         ¿Qué fue lo que escuchaste?

 

-         Nada, no me gusta estar metiéndome en asuntos que no me incumben.

 

-         Marilyn- gruñó- dime lo que escuchaste.

 

-         Nada, importante- me puse de pie- voy a ir a preparar la cena, la tía Marga no regresa aún.

 

 

    Salí de allí, sentí sus pasos detrás de mí, me giró con fuerza y me apoyó contra la pared, me agarró de ambos brazos colocándolos cada lado a la altura de mi cabeza.

 

    Me perdí en ese rostro completamente serio, podía ver mi reflejo en esos ojos verde musgo, tragué saliva, él estaba enojado.

 

 

-         ¡Qué oíste!- me alzó la voz de una manera intimidante, casi nunca reaccionaba así.

 

-         Sólo sobre una chica que te gusta, no escuché nada más porque el sonido de la caída del vaso no me permitió escuchar.

 

 

    Me soltó, froté mis muñecas, me había agarrado con demasiada fuerza.

 

 

-         Y sabes qué, tampoco me interesa en lo más mínimo saber quién es ella, tu vida entera no me interesa- seguí por el pasillo, me estiró del brazo.

 

-         Marilyn.

 

-         Suéltame Sou.

 

-         No- me volví hacia él aún enojada, pero mi enojo se me pasó al ver esa carita triste.

 

-         …- me puse a analizar lo que acababa de decir y la manera en que se lo dije.

 

-         ¿Es verdad?

 

-         ¿Qué cosa?- se me salió la pregunta más estúpida, claro que sabía a qué se refería.

 

-         Si me caso no te importaría.

 

-         …- miré al suelo, no sabía qué responder, decir la verdad me delataría, mentir… no quería mentirle.

 

-         ¿Mi vida no te importa?

 

-         …Sou yo…- mala idea, volví a alzar la mirada para encontrarme con su rostro esta vez más cerca.

 

 

    Sus manos me tomaron de la cintura y me pegaron a su cuerpo, él seguía sosteniendo la mirada en la mía.

 

 

-         ¿Quieres saber quién es ella?

 

-         ¡Hola a todos!- se escuchó entonces la voz de Matt.

 

 

         Yo bajé por las escaleras encontrándome  con Matt, Axel y…

         Cristian estaba con ellos.

 

 

-         Hola- saludó, entonces clavo su mirada en quien estaba detrás de mí.

 

-         Espero que mi presencia no les moleste- le habló a Sou.

 

-         Para nada, los amigos de Marilyn siempre son bienvenidos- enfatizó la palabra “amigos”.

 

-         Trajimos pizza- interrumpió Matt- y unos DVDs

 

 

    Después de cenar todo, todos fueron a la sala para ver la película dejándome a mí sola con los cubiertos sucios, me irritó bastante, pero decidí no quejarme, entonces alguien entró a la cocina.

 

 

-         ¿Te ayudo?- Cristian se paró justo detrás de mí.

 

-         Puedes secar los platos- al girarme me encontré con su rostro completamente serio.

 

-         ¿Por qué Sou?

 

-         ¿Cómo?

 

-         Sales con él ¿no?

 

-         No salgo con Sou, lo del beso sólo…

 

-         No me mientas, ¿interrumpimos algo cuando llegamos?

 

 

    ¿Qué era eso?, ¿una escena de celos?... mi amor de la infancia estaba poniéndose celoso de mi hermanastro, qué situación más incómoda.

 

 

-         Él sólo es mi hermanastro, lo del beso sólo fue un juego.

 

-         Yo jamás jugaría contigo de esa forma.

 

-         Cristian, él no es nada más que un hermanastro para mí- en ese momento escuché un portazo, ¿alguien más estaba allí?

 

-         Me alegra- Cristian estaba sonriendo- Marilyn, tú me gustas.

 

 

    Mi corazón se detuvo en ese momento, era algo que siempre había esperado oír de sus labios, se inclinó hacia mí.

 

 

-         Tú también me gustas- la voz casi no me salía por los nervios.

 

-         Sé mi novia- no me dio tiempo para decir nada más, me besó.

 

-         E-espera- me aparté de él una vez que sentí su mano bajo mi blusa- no apresures las cosas.

 

-         Ah, perdón- puso ambas manos en mi rostro y me volvió a besar- ¿así está bien?

 

-         Sí.

 

 

 

    Aún me costaba creerlo, pero estaba pasando, Cristian y yo éramos novios, pero desde entonces no esperaba que todo en esa casa cambiara completamente.

 

 

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Author's Notes:

Bueno, les dejo un capi que disfruté muchísimo escribiéndolo n.n espero que también lo disfruten mucho leyendo.

Author's Notes:

Bueno, les dejo un capi que disfruté muchísimo escribiéndolo n.n espero que también lo disfruten mucho leyendo.

    Las semanas transcurrieron rápidamente.



 



 



-          ¿Y Sou?- pregunté algo extrañada una mañana cuando no lo encontré.



 



-          Hoy empieza con sus clases- respondió mi tía despreocupadamente.



 



-          ¿Axel aún no se ha levantado?- preguntó Matt entrando en el comedor.



 



-          Él ya se fue con Souchirou.



 



-          Nosotros también ya nos vamos- me puse de pie, Axel no me hablaba desde que empecé a salir con Cristian, y con Sou nunca terminamos nuestra conversación, es más, últimamente sentía que él me estaba evitando.



 



______________________________



 



-          ¿Saltándote otra vez las clases?- escuché su voz, me senté junto a él en la escalera que te llevaba hasta la biblioteca, casi nadie nunca pasaba por ahí.



 



-          Matt, ¿qué piensas tú de Cristian?



 



-          Me cae bien.



 



-          No hablo de ese sentido, Axel dice que él no es para mí.



 



-          No me gusta meterme en asuntos ajenos, yo creo que debes hablar con Axel y preguntarle por qué piensa eso- era raro, estaba escuchando consejos maduros de Matt.



 



-          ¿Aún te queda uno?- ni yo sé en qué estaba pensando.



 



-          ¿Qué cosa?



 



-          Quiero fumar.



 



-          ¿Sabes fumar?



 



-          ¿Importa acaso?- tenía un peso de conciencia, algo me atormentaba pero no tenía bien claro la razón que me hacía sentir de esa manera, sentía como si mi corazón estuviera dividido en dos, por un lado Axel y por otro Cristian.



 



 



    Empecé a toser el humo, Matt se burló de mí, volví a intentarlo, después de un tiempo pude hacerlo bien.



 



 



-          Trata de no tragar el humo- para Matt todo eso era pura diversión.



 



-          ¡Cállate!



 



 



Locura X 4 by 00KM

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