LIVING DEATH - Historia Interactiva by TheRagde

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 LIVING DEATH - Historia Interactiva by TheRagde
Summary:

Living Death es una historia interactiva basada en el genero “zombi”, en la cual tu participas, incorporas personajes y decides sus decisiones.

 

“” 

 



Categories: LITERATURA, PELICULAS, ORIGINALES Characters: Ninguno

Generos: Accion/Aventura, Angustia, Drama, Horror, Misterio

Advertencias: Incesto, Lenguaje Obsceno, Muerte de un personaje, Tortura

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 11 Completed:Word count: 14362 Read: 4184 Published: 17/08/2012 Updated: 25/08/2013
Summary:

Living Death es una historia interactiva basada en el genero “zombi”, en la cual tu participas, incorporas personajes y decides sus decisiones.

 

“” 

 



Categories: LITERATURA, PELICULAS, ORIGINALES Characters: Ninguno

Generos: Accion/Aventura, Angustia, Drama, Horror, Misterio

Advertencias: Incesto, Lenguaje Obsceno, Muerte de un personaje, Tortura

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 11 Completed:Word count: 14362 Read: 4184 Published: 17/08/2012 Updated: 25/08/2013
Story Notes:

 

Un honor dar por finalizada la primera historia de Living Death. He pasado grandes momentos escribiéndola.

Una historia ORIGINAL ha sido todo un logro para mi; con +3200 lecturas y +60 comentarios Living Death se ha convertido en una de las HISTORIAS ORIGINALES más leídas de la web, y eso me enorgullece. No es fácil despertar el interés de una historia ORIGINAL en una web de Fanfics. Estoy muy contento, muchas gracias a todos. Nos leemos pronto. 

 

Story Notes:

 

Un honor dar por finalizada la primera historia de Living Death. He pasado grandes momentos escribiéndola.

Una historia ORIGINAL ha sido todo un logro para mi; con +3200 lecturas y +60 comentarios Living Death se ha convertido en una de las HISTORIAS ORIGINALES más leídas de la web, y eso me enorgullece. No es fácil despertar el interés de una historia ORIGINAL en una web de Fanfics. Estoy muy contento, muchas gracias a todos. Nos leemos pronto. 

 

Capitulo 1 - El avión. by TheRagde
Author's Notes:

INSTRUCCIONES:  

  • Living Death es una historia INTERACTIVA donde tu, estimado lector, tendrás la oportunidad de decidir como transcurre la historia, incluso tendrás la opción de crear tus propios personajes.
  • ¿Como participar? Es simple, necesitamos vuestra ayuda para que la historia fluya. Tenéis que dejar comentarios, todos los que queráis. Al final de la historia siempre habrán dos opciones: Opción A / Opción B. En los comentarios debeis escribir A/B dependiendo de lo que os gustaría que pasase en la historia. EJEMPLO: 

    Al final de cada capítulo ( a partir del segundo) habrá dos opciones: Opción A  y Opción B 

    (Ejemplo: Opción A: Anna va a comprar     Opción B:  Ana se queda en casa )



    La opción más votada será la elegida y a partir de esa opción se desarrolará la historia.

  • ¿Como puedo crear un personaje? Para crear un personaje simplemente teneis que dejar un comentario, con el nombre y la descripción física de vuestro personaje. También podéis añadir, como es su carácter, etc.
  • ¿Como crear escenarios? Para crear un escenario en el que quereis que trascurra algún engrandecimiento de la historia, simplemente teneis que dejar un comentario explicando como es lugar, entorno, clima, vegetación, edificaciones, etc.
  • ¡Eso es todo! Esperemos que os parezca una manera de leer un fanfic divertida y entretenida. Esperamos con ilusión vuestros comentarios ya que, ¡Sin vosotros este FIC no es posible! ¡Gracias!
Author's Notes:

INSTRUCCIONES:  

  • Living Death es una historia INTERACTIVA donde tu, estimado lector, tendrás la oportunidad de decidir como transcurre la historia, incluso tendrás la opción de crear tus propios personajes.
  • ¿Como participar? Es simple, necesitamos vuestra ayuda para que la historia fluya. Tenéis que dejar comentarios, todos los que queráis. Al final de la historia siempre habrán dos opciones: Opción A / Opción B. En los comentarios debeis escribir A/B dependiendo de lo que os gustaría que pasase en la historia. EJEMPLO: 

    Al final de cada capítulo ( a partir del segundo) habrá dos opciones: Opción A  y Opción B 

    (Ejemplo: Opción A: Anna va a comprar     Opción B:  Ana se queda en casa )



    La opción más votada será la elegida y a partir de esa opción se desarrolará la historia.

  • ¿Como puedo crear un personaje? Para crear un personaje simplemente teneis que dejar un comentario, con el nombre y la descripción física de vuestro personaje. También podéis añadir, como es su carácter, etc.
  • ¿Como crear escenarios? Para crear un escenario en el que quereis que trascurra algún engrandecimiento de la historia, simplemente teneis que dejar un comentario explicando como es lugar, entorno, clima, vegetación, edificaciones, etc.
  • ¡Eso es todo! Esperemos que os parezca una manera de leer un fanfic divertida y entretenida. Esperamos con ilusión vuestros comentarios ya que, ¡Sin vosotros este FIC no es posible! ¡Gracias!

La media noche llegaba cuando los pasajeros del vuelo destino Holanda intentaban dormir plácidamente. Muchos de ellos ya se mostraban impacientes para llegar, mientras que otros intentaban descansar. El ruido del motor se hacía algo tosco y las constantes visitas de las azafatas eran algo pesadas.

Al tocar las doce, un aviso informativo del comandante despertó a los pocos durmientes y altero a los impacientes.

 

— Les informamos que vamos a pasar una zona de turbulencias, por favor pónganse los cinturones, no se los quiten hasta nuevo aviso. — dijo el comandante por los altavoces.









* * *













Genial, era lo que me faltaba, turbulencias. Desde pequeña he odiado los aviones y obviamente las turbulencias son mi peor enemigo. Cierro los ojos e intento no pensar, olvidarme de que estoy en un avión e imaginarme una larga carretera en el coche de mi padre, acompañándome al trabajo.

Manhattan es un sitio grande, y sin coche tardo mucho en ir de una punta a la otra, así que mi padre me acompaña al hospital, cuando tiene fiesta. Mejor no pensar de trabajo, me voy de vacaciones a Holanda y lo último que quiero es pensar en trabajar.

Entonces, algo estalla en mi cabeza y hace añicos mis pensamientos. Me doy cuenta de que me golpeado la cabeza contra la ventanilla. Hay muchas turbulencias, el avión se tambalea de un lado a otro y las luces se apagan y se encienden. Intento relajarme, miro a mi alrededor y veo a dos chicas muy nerviosas, el resto esta bastante tranquilo, así que respiro hondo y todo pasará rápido.

Un último tambaleo tira a una azafata al suelo, se levanta y va corriendo a sentarse. De golpe, las mascaras de oxigeno caen del techo, la gente empieza a ponérselas y a respirar lentamente, así que hago lo mismo sin pensarlo dos veces. Agarro fuerte el asiento y ruego en mis pensamientos “Saldrás de esta”.

A mi lado, un chico rubio, esta sudando y muy pálido. Lo intento mirar y me quito la mascara unos segundos, hago una pequeña sonrisa y me vuelvo a poner la mascara. Pretendía parecer simpática y hacerle pensar que todo iba bien, aunque pensándolo mejor, pensará que soy una psicótica amante de las turbulencias.

Un nuevo informativo del comandante hace que me altere, aun que se escucha un poco entrecortado;

 

— Tenemos una pequeña avería en el avión, pero no hay por lo que preocuparse. Por favor colóquense los salvavidas hasta nuevo aviso. — dice el Comandante con una voz un tanto alterada.





Lo admito estoy asustada. Alargo los brazos hasta debajo del asiento y agarro el salvavidas con fuerza. Me lo pongo como puedo y espero a que todo pase.

Y de nuevo, otra turbulencia gigantesca, esta vez el avión se queda ladeado durante unos segundos. Algo va mal. Un estallido corrompe mis oídos y mis ojos. Miro por la ventana, la ala del avión esta ardiendo en llamas. Vamos a morir.

Saco el móvil del bolsillo y lo enciendo a toda prisa. Escribo un mensaje rapido a mis padres y a mis amigos: Os quiero. Es lo único que me da tiempo a escribir, le doy a enviar y el móvil se me cae en el suelo. Es imposible recuperar-lo.

Los altavoces del avión emiten un chirrido y se oye como el micrófono del comandante cae al suelo. Más ruido aún, genial.

 

— ¡May day! ¡May day! — se oye por los altavoces. — Aterrizaje forzoso en Londres, responda central.

— Comandante, nadie responde





¡Que cuelguen el maldito micrófono! Escuchar como los pilotos suplican poder aterrizar no ayuda a morir en paz. La mitad del avión esta gritando, y yo intento no gritar, morir en paz, posiblemente no me entere, no creo que duela, ¿dolerá? ¡No quiero morir!, mierda.

 

— ¡May day! ¿Central? — se vuelve a escuchar por el altavoz.

— Comandante, ¡la central no responde!

— ¡Maldita sea! ¡May day! ¡Central!

— ¡Oh dios mio! ¡Comandante miré la pista de aterrizaje!





La voz de esos dos pilotos me esta poniendo más nerviosa. Aunque supongo que les da igual que el micro este descolgado. Supongo que intentarán aterrizar, ojalá lo hagan, ojalá sepan hacerlo, por favor.



— ¿Que diablos? ¡¿Que coño hace esa gente ahí?! — grita el comandante.

— ¡Mierda! Central, hay personas, repito. Hay personas en la pista de aterrizaje.

— Mierda, tio. Tenemos que aterrizar, nos caemos.





¿Personas? ¿Qué hacen personas en la pista de aterrizaje? No hay motivo alguno para ponerse en frente de una pista de aterrizaje. A lo mejor es una manifestación, o están de huelga y no quieren dejar aterrar al avión. Al final, cuando vean que estamos ardiendo se apartarán.

 

— ¡Sesenta metros para aterrizar!, comandante. ¿Por qué diablos no se apartan?

— ¡Dios! Los vamos aplastar. — dice el comandante jadeando.





Eso es lo último que oigo, eso y millones de gritos retumbando en mis oidos. Noto un fuerte golpe, cierro los ojos. Abro los ojos, solo veo humo y oigo niños gritar, muchos niños. O eso parecen.

Me saco el cinturón como puedo y agarro con fuerza la mascarilla de oxigeno y la arranco. La coloco en mi boca y nariz para intentar respirar lo menos posible el humo y pongo una mano en frente de mi. No veo nada así que voy tocando mi entorno hasta que encuentro el pasillo.

 

— ¡Ah! — se me escapa un grito de dolor.





Tengo una herida en la pierna, y si no es eso, me he roto un hueso. Intento seguir avanzando arrastrando la pierna como puedo. Oigo gente gritar; ayuda, pero como ser humano e instinto animal que tengo, hago lo posible para omitir esos gritos y seguir adelante para salvar mi propia vida.

El pasillo se hace infinito, entreabro los ojos y veo una salida. Una de las puertas del avión esta abierta, la detecto rápido por qué veo que todo el humo esta saliendo al exterior.

Me arrastro hasta la puerta y me apoyo a la pared de la avión. Primero saco la cabeza fuera y tiro la mascara de oxigeno que me ahoga. Agotada, me dejo caer hacía fuera, caigo encima del duro pavimento de la pista de aterrizaje. Me golpeo la nariz. Empiezo a ver doble, me froto los ojos con fuerza pero sigo sin ver. He ingerido demasiado humo y la tos me empieza a dominar. Solo veo sombras corriendo, sombras agarrando a gente y personas gritando de dolor.

 

— ¡Me ha mordido! ¡Mamá! — oigo gritar desde lejos. — Papá me ha mordido.

 

Me caigo de rodillas, no puedo más. He ingerido demasiado dióxido de carboneo. El mundo me empieza a dar vueltas y mi celebro desconecta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Continuará.





End Notes:

No os olvideis de dejar vuestros comentarios!

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Regresar al índiceCapítulo 2 - Desconocidos by TheRagde





Hora de la infección: 12:12 PM

Supervivientes: 10

Lugar: Inglaterra









Me arrastran, me arrastran hacía algún lugar desconocido. No tengo fuerza para abrir los ojos, por miedo quizá, prefiero no saber nada. Si muero, quiero morir tranquila. Un dolor fuerte en la pierna me hace abrir los ojos de golpe.

 — ¡Ah! — chillo.

Se acerca una chica corriendo, rubia, joven y bastante alta. Se arrodilla a mi lado y me coge la mano.

 — ¿Te duele verdad? — dice la chica. — Nos hemos refugiado en este edificio, parece no haber nadie.

 — ¿Que... que me pasa? —digo tartamudeando por el dolor.

 — Verás... — empieza la chica. — Vi como te desmallaste, y caíste encima de una piedra puntiaguda, tienes un corte profundo en la pierna.

 — Mierda. —musito. — Vale, escúchame. Soy enfermera, me tienes que desinfectar la herida.

 — ¿Con que? —me pregunta.

 —¿Donde esta mi bolso? yo... llevaba un bolso colgado. —digo.

 — Ah si, te lo he sacado por si te molestaba —dice la chica. — Aquí lo tienes.

 — Dentro, hay alcohol y unas vendas. —explico. — También hay antibiótico, dámelo.

La chica me echa alcohol a la herida, cosa que hace que vea las estrellas del dolor. Me venda la herida y me tomo antibiótico. Menos mal que soy enfermera, si no, ahora mismo estaría perdida.

Me incorporo un poco y me apoyo a la pared, veo que estoy en un edificio, posiblemente abandonado por su aspecto. Si no recuerdo mal, los pilotos informaron que aterrizaríamos a Londres. Enfoco mi vista a lo lejos, y veo más gente, más supervivientes. Somos diez.

Hay una niña de unos 14 años tirada en el suelo, tiene una herida en el brazo y esta perdiendo mucha sangre. Su madre, de unos 50 años esta a su lado intentando no llorar delante de ella, esta temblando.

 — ¿Que le pasa? — digo en voz alta.

La madre me mira con los ojos humedecidos, veo que intenta hablar pero le cuesta. La chica rubia de antes, que me ha curado la herida antes.

Se sienta a mi lado y me habla bajito.

 — Se muere. —me dice.

 — ¿Como se ha hecho esa herida? —pregunto.

 — Ha sido muy raro... —explica. — Cuando los supervivientes del avión hemos salido al exterior, unas personas han empezado a atacar a los supervivientes.

 — ¿Atacar? —digo extrañada. — ¿Atacar de que forma?

 — Con los dientes. —dice. —Es decir, a morder a la gente. Nosotros hemos salido corriendo y cuando te he visto caer te he agarrado y arrastrado hasta aquí.

 — Gra-gracias. —tartamudeo. —¿Entonces la herida de la niña?

 — Una mordida, una mordida de su... padre. —dice susurrando.

 — ¡¿Su padre?! —digo exaltada. —Ahora si que, no entiendo nada.

 — Yo tampoco lo comprendo, de verás. —confiesa. — Ahora estábamos intentando llamar a la policía, ambulancias, etc. Pero no hay linea, no entendemos por qué.

Respiro hondo, cierro los ojos he intento asimilar lo que me esta diciendo, no hay teléfonos, una niña se esta muriendo y alguien nos ha atacado al salir del avión en llamas. No entiendo nada, nada. Parece una película de ciencia ficción.

 — Dale una. —digo mientras saco una pastilla antibiótica de mi bolsillo. — A ver si podemos salvarla.

 — Vale. —me dice, se levanta y se dirige hacía la niña.

La niña se incorpora un poco, esta pálida, le dan la pastilla y se la traga con un poco de agua. Su madre me mira y me da las gracias con la cabeza.

Me fijo en los demás supervivientes. 6 chicas contando a la niña y a mi, y 4 chicos. Se han formado grupos mientras he estado inconsciente por lo que veo. Todos hablan de cosas que no logro comprender, me mantengo sentada ahorrando fuerzas y mirando a la niña.









***









Es tarde, y el sueño se empieza a apoderar de mi, sin hablar con nadie, sin hacer nada, solo preocupándome y esperando la llegada de la policía.

Entonces, veo como todos los supervivientes se acercan a mi, y se quedan mirándome. ¿Seré una molestia?



 — Hola. —dice un chico rubio de ojos azules. — Siento si te has sentido un poco apartada, pero pensábamos que estabas cansada y necesitabas descansar.

 — Tranquilo, estaba bien. —miento.

 — Yo soy Dereck, tengo 29 años —dice el chico rubio.    — Soy de América, Nueva York. ¿Tu como te llamas?

 — Me llamo Annie. —digo. — También soy de América, Manhattan... Ah si, y tengo 21 años.

 — Vaya, ya tienes una amiguita. —dice la chica rubia entre risitas nerviosas.— Yo me llamo Alice, encantada.

 — Yo soy Mike —dice un chico pelirrojo, bajito y regordete. — Tengo 35 años y soy de Alemania.

 — Bueno... supongo que me toca. —balbucea una señora, con el pelo canoso y con la piel tostada. — Soy Sofia, tengo 56 años y mi país es America del sur. Y...

 — Yo soy Caroline. —dice una chica joven, muy nerviosa, con el pelo teñido de negro. — Soy Americana, de Fénix. Y mi edad, no la digo...

 — Todos decimos nuestra edad, y tu no. mal educada... —suelta un señor. — me llamo Gilbert tengo 48 años y soy Holandes.

 — Yo también. —dice otro chico de cabello castaño. — Mi nombre es John y tengo 37 años... a tus servicios.

 — Y ellas dos son Sandra la madre y Maggie la hija...—dice señalándolas con el dedo.

Después de su presentación, la verdad, me siento mejor, más integrada e incluso más segura. A pesar de que me haya olvidado de la mitad de nombres.

Algunos me dan la mano otros no. Empiezan a discutir lo ocurrido, Dereck menciona que los que nos han atacado eran unos locos, quizás presos que se han escapado o drogadictos. Mike menciona que posiblemente no tengamos linea por estar en otro país o que a lo mejor hay un problema con las lineas telefónicas.

Todos coincidimos en que estamos en Londres, o si no, muy cerca.

 

— ¡A dejado de respirar! — grita Sandra, la madre. — ¡Mi niña! ¡Maggie!

 

Jhon se acerca rápidamente a ellas, se agacha i le hace el masaje cardíaco a Maggie, pero no responde.

Sandra llora y grita el nombre de Maggie, John la abraza y se limita a consolarla, no puedo evitar que me caigan un par de lagrimas, todos quedamos consternados por la situación.

Pero entonces, ocurre algo milagroso. Maggie abre los ojos poco a poco, y agarra con fuerza la mano de su madre.

— ¿Maggie? —dice su madre casi sin habla. — ¡Dios mio! Es un milagro, mi niña...

Todos nos quedamos estupefactos, desde luego nunca había visto nada igual en mis años en de medicina. Después de un paro cardíaco y una reanimación sin éxito. Maggie ha vuelto a la luz de la vida. Desde luego, puede tratarse de un milagro.



 — ¡Ah! ¡Ayuda! — grita Sandra.— Hija me aprietas mucho la mano, me... haces daño.

 — Maggie, tranquila, suelta a tu madre. —dice Annie con tono tranquilizador.

Esas palabras fueron las que hicieron que Maggie se levantará de golpe. Maggie se mantuvo quieta durante unos segundos, mirando a un punto fijo, desorientada.

 — ¿Maggie? —pregunta Sandra. — ¿Estas bien cielo?

Maggie, se abalanza brutalmente al cuello de su madre, hinca sus dientes en su garganta y estira su carne hasta hacerla añicos. Un chorro de sangre sale disparado de su cuello empapando todas las paredes de rojo.













Opciones del Capítulo, elije A) o B) en un comentario. :

A) Jhon mata a Maggie 

B) Maggie muerde a John

End Notes:

¡Acordaros de seleccionar una opción, y ponerla en un comentario!

Si no lo entendeis teneis las instrucciones en el primer capítulo.

End Notes:

¡Acordaros de seleccionar una opción, y ponerla en un comentario!

Si no lo entendeis teneis las instrucciones en el primer capítulo.

Regresar al índiceCapítulo 3 - Plaga by TheRagde

 





Horas pasadas desde la infección: 1h:30min.

Supervivientes: 9

Lugar: Inglaterra





 

 

  Jhon levanta su pierna y le pega una patada a Maggie. La pobre niña cae al suelo, pero en menos de tres segundos ya esta en pie. Grita con rabia, esta enfadada. Sus gritos resultan agonizantes. Se dirige hacía Jhon, dando pasos torpes y alargando los brazos hacia él. Jhon se palpa el bolsillo y saca una navaja, y la pone frente a él.

 

— Niña no te acerques. — advierte Jhon con la navaja en sus manos.

 — ¡¿Pero que coño haces?! — grita Alice. — ¡Es una niña!

 — ¡Será una niña, pero acaba de arrancarle medio cuello a su puta madre! —grita Mike que intenta parar la hemorragia del cuello de la madre.

 

Me pongo en pie cuando reacciono a la situación. Me apresuro hacía el lado de Mike.

 

— ¿Como esta? —digo.

 — Mal, creo... —dice Mike.

— No pinta bien, por poco le muerde en la artería. —digo contemplando el brutal desangre que no para de salir de su cuello.

 

Miro la niña, sigue andando lentamente hacía John, parece que este en trance, sonámbula quizá.

Entonces, recuerdo la palabras de Alice; “Cuando los supervivientes del avión hemos salido al exterior, unas personas han empezado a atacar a los supervivientes.” Ese pensamiento me provoca miedo, ¿acaso puede tratarse de algún tipo de reacción cerebral? ¿quizás por una fuga de radiación? Mi mente investiga posibilidades... pero no encuentro nada que encaje, nada lógico.

En un instante, veo como la niña alza la cabeza y inspira aire profundamente. Su cabeza se gira hacía nosotros, y abre y cierra su boca constantemente, como un tic, como si masticara aire. Chirría sus dientes, y empieza a andar hacía nosotros.

 

— ¿Que hace? —dice Gilbert con tono relajado, apoyado en la pared y contemplando como si fuera un espectáculo.

— A lo mejor, quiere ir con su madre... —dice Mike intentando averiguar.

— Lo dudo. —respondo.

— ¿Que carajo le pasa a esta niña? —dice Dereck. — No creo que este comportamiento sea normal, ¿esta sonámbula?

— Ya lo había pensado. —digo. — Pero, lo he descartado.

— ¿Por qué? —dice Sofia preocupada. — Es decir, ¿si no, como es que ataca a su madre?

— Fijaros en sus ojos... — alerta Dereck.

 

Su mirada... una mirada odio y a la vez de temor. Su mirada esta perdida, no mira a ninguna parte; ni a mi, ni a su madre, simplemente...

 

— Esta ciega. —susurro.

 

Todas las miradas se dirigen a mi, sorprendidos y a la vez alarmados. Se escuchan respiraciones fuertes, hay tensión en el ambiente.

 

— Sí, es lo que yo pensaba... —añade Dereck. — Fijaros, en el color de sus ojos.

 

En eso no me había fijado. Pese a mis años de enfermera, se me pueden escapar pequeños detalles como estos. Sus ojos están recubiertos de una película grisácea, se ha quedado completamente ciega en menos de una hora.

 

— Podría ser alguna enfermedad que desconozcamos. —advierto.

— ¿Es contagioso? — dice Mike alarmado.

— No lo sé. —añado.

 

La niña cada vez esta más cerca de nosotros, la situación me sobrecoge. La madre de la niña esta inconsciente y si no recibe una transfusión de sangre, morirá en breve. Lo sé, lo he visto antes.

 

— ¡Annie esta casi encima de nosotros! — dice Mike tenso.

— Apartaros de ahí. — ordena Dereck.

— Pero si nos vamos, ¡morirá su madre! — digo exaltada.

 

La niña esta a tres pasos de nosotros. Mike se levanta y se tira hacía atrás. Me agarra del brazo para que me vaya con él. Pero lo aparto fácilmente. De repente, me hallo sola, con una mujer desangrándose en mis manos y una niña loca que se dirige hacía mi.









***

 



— ¡Apártate! —grita Dereck.

— Lo siento. — le susurro a la madre.

 

Aprieto la herida lo máximo que puedo una ultima vez, y me aparto rápidamente. Un chorro de sangre sale de su cuello y oigo como empieza a dejar de respirar.

La niña tropieza, pero eso no la frena. Empieza a arrastrarse incapaz de volver a ponerse en pie, hasta su madre. Toca su brazo y su piel, finalmente esta a su lado. Un chillido sale de dentro de la niña, un grito anormal. Su cuerpo se incorpora y lo vuelve a dejar caer encima de su madre, hinca sus pequeños dientes en el cuello de su madre y empieza a estirar la carne y ha saborearla. Esta disfrutando.

 

— ¡Oh dios mio! —grito.

— ¡Que alguien haga algo! —exclama Sofia.

— ¡Jhon! —grita Gilbert. — Hazlo.

 

Jhon reacciona, corre hasta la niña. Cuando la niña se percata de su presencia ya es demasiado tarde. Jhon le clava la navaja en la espalda, repetidas veces. Sin embargo, la niña sigue viva. Jhon hace un paso atrás y la niña se gira, ahora va a por el, ha enloquecido por completo.

 

— ¿No se muere? —pregunta Jhon.

— Ni si quiera le duele... —añade Dereck.

— ¡En la cabeza! —grita Mike.

 

Las palabras de Mike son suficientes. Jhon se aleja de la niña y la rodea poco a poco, por suerte es lenta, jugamos con ventaja. Se posiciona detrás de ella, y rápidamente le arranca el cuchillo de su espalda. Alza el cuchillo y lo clava profundamente en su cabeza, un chorro de sangre sale disparada y empapa a Jhon. La niña cae al suelo muerta.

 

— ¿Como coño sabias que moriría si le daba en la cabeza? — pregunta Jhon, aún atónito.

— ¿No esta claro? — dice Mike. — ¿Soy el único que ha visto una película de zombis?

— ¿Zombis? —digo. — Es ficción, no hay nada que pueda provocar semejantes síntomas. Ni un virus, ni una bacteria.... nada conocido.

— Tu lo has dicho. — añade Alice. — Nada conocido.

— Exacto. — dice Mike. — Quizás un nuevo virus, o un atentado terrorista.

 

Analizo la conclusión de Mike. Si fuera así, todo encajaría. Gente comiéndose entre ellas, reanimación y perdida de la visión y otros sentidos. ¿Realmente un virus puede ser capaz de resucitar a alguien? Mi mente divulga, analiza y elimina posibilidades. Cada paso que doy, estoy más cerca de lo desconocido y eso me aterra.

 

— Espera, espera. —dice Gilbert. — Que me entere yo del asunto. Si realmente son zombis, ¿ahora su madre debería de convertirse en uno no?

— Eso creo. —afirma Mike.

— A ver, ¿estáis proponiendo; matar a la madre? — pregunta Caroline, que se ha mantenido callada casi todo el rato. — ¿Quien se manchará las manos con su sangre? Es decir, no tenemos la certeza de que se convertirá en una sonámbula caníbal.

— ¿Prefieres esperar a que se convierta? —pregunta Dereck. — Y que nos mate a todos.

— Dereck tiene razón. —digo yo, sorprendida por mi decisión. — De todas maneras, no podemos hacer nada para salvarla, ha perdido mucha sangre, a lo mejor ya esta muerta... debería ver si tiene pulso.

— ¡¿Donde coño esta?! —exclama Caroline.

 

Todos nos giramos de golpe, no hay nadie. La madre de la niña ha desaparecido. En el caso de que se hubiera convertido en un bicho andante, el efecto de este virus actúa más rápido de lo que esperaba. Miramos a todos lados, por miedo y precaución. ¿Nos atacará? ¿estará meditando un plan? Lo dudo, la niña no tenia pinta de ser demasiado inteligente.

Me apoyo a la pared y medito que deberíamos hacer, un plan o una solución.

 

 

 

Opciones del Capítulo 3:



 

A) Buscan a la madre por el edificio.

 

B) Se van del edificio en busca de ayuda.

 

Regresar al índiceCapítulo 4 - Escondite by TheRagde

 





Horas desde la infección: 3 horas

Supervivientes: 8

Lugar: Inglaterra





 

  El tiempo pasa, nos mantenemos callados, nadie mira a nadie. Todos meditamos, hasta que John corrompe el silencio.

— Deberíamos irnos. —propone John con temblor en la voz.

— No creo que sea buena idea...—digo.

— Annie esta en lo cierto, si esto esta pasando aquí, imagínate fuera. —añade Mike.

Al menos Mike me apoya, si John quiere salir lo hará él solo, es mejor esperar, esperar a algo que nos rescate. Mi conciencia me dice que vendrán a rescatarnos pero mi subconsciente teme lo contrario.

— Pues yo estoy con John. —dice Caroline.

— Yo también. —añade Gilbert. — Quedarnos aquí es una perdida de tiempo, solo podemos esperar que esa madre loca nos mate a todos.

— Alto, alto. —anuncia Dereck. — Aquí nadie esta obligado a hacer nada. Quien quiera irse es libre de hacerlo.

— Bien. —añade John. — ¿Alguien más esta conmigo?

Por suerte o por desgracia, nadie más se quiere marchar. John resopla y se dirige a Caroline mientras refunfuña cosas que no comprendo. La coge de la mano con fuerza y le hace una seña con la cabeza a Gilbert, que él enseguida va detrás de él como un perrito faldero.

Los tres se acercan a la puerta, John le da una palmada a Gilbert y le ordena que abra la puerta. Un rallo de sol ciega mi mirada, mientras ellos salen al exterior. Como una escena en cámara lenta, los veo alejarse poco a poco, el pelo de Caroline revolotea al compás de sus pisadas mientras John i Gilbert comparten una mirada que no se interpretar. Dereck se acerca a la puerta y la cierra dando un golpe ensordecedor.

— ¿Y ahora que hacemos? —dice Alice.

— No lo sé... —responde Dereck. trucos y consejos de fitness para ponerse en forma Blog de Fitness

— Pues, a lo mejor era buena idea eso de salir...—añade Alice.

— Si tantas ganas tienes de morir, sal. —dice Dereck interrumpiéndola.

— No, yo solo... —empieza Alice. — Intento dar ideas.

— Deberíamos buscar a la madre. —propone Mike.

— ¿A la madre? —dice Sofia. — Eso sería como perseguir a la muerte.

— En realidad no es mala idea. —digo. — Osea, la idea me aterra. Pero, imaginaos que no hay nadie en todo el edificio, solo la madre.

— Claro, la podríamos sacar del edificio, así podríamos pasar aquí unos días tranquilos sin preocuparnos de mucho. —dice Mike.

— Me parece estupendo, pero os habéis olvidado de algo importante. —dice Alice. — Os olvidáis, ¿que tenemos que beber agua y comer?

— Podríamos entrar en algún piso, posiblemente haya agua potable. —propone Dereck.

— Esto tiene pinta de estar abandonado desde hace tiempo, pero no perdemos nada en intentarlo. —dice Sofia.





* * *









Decidimos ir en grupo, Alice y Sofia van al medio, Mike cubre las espaldas y yo y Dereck vamos delante.

Subimos las escaleras de ese gran edificio con precaución. En cada planta hay tres apartamentos de puertas de madera. Todas las puertas permanecen cerradas con llave, así que seguimos subiendo en busca de la madre.

Al llegar a la tercera planta Dereck se detiene, se agacha y recoge algo del suelo y se lo queda contemplando unos segundos.

— Esto servirá. — dice Dereck con un bate de béisbol en la mano.

— ¿Para que quieres eso? —pregunta Sofia.

— Por si la madre nos ataca. —responde Mike por Dereck.

— Bien... —digo, sin ver las cosas claras. — Sigamos.

Seguimos subiendo, en cada piso comprobamos todas las puertas pero siguen sin abrirse. Al fin, llegamos a la cuarta planta, la última.

Pero, no hay ni rastro de la madre. Algunos se sientan en el suelo apoyándose a la pared por el cansancio, mientras Dereck recorre toda la planta una y otra vez, pensativo.

De repente, algo me alerta. Un ruido extraño, golpes. Comparto una mirada de tensión con Dereck unos segundos. Entonces, todos se percatan que algo ocurre y se ponen en pie.

El ruido procede de uno de los apartamentos de la cuarta planta. Golpes cada vez más fuertes.

— ¡Es en esta! —dice Mike señalando la segunda puerta.

Dereck se coloca en frente de la puerta con el bate tendido hacía atrás, esperando a que salga alguien para pegar el golpe magistral. Pero nadie sale, los golpes cesan y un silencio aterrador recorre el edificio.

— Ábrela. —ordena Dereck a Mike.

Mike se prepara sin rechistar. Se coloca en frente la puerta mientras Dereck prepara su bate. Sofia y Alice se sostienen de pie aterradas al fondo de la planta.

— ¡Ahora! —grita Dereck.

Mike patadea la puerta repetidas veces, hasta que el último golpe hace estallar la puerta en añicos. Me tapo los ojos por una reacción involuntaria de protegerme. Cuando separo las manos de mis ojos, mis ojos no creen lo que ven.

La madre que estamos buscando, esta tirada en el suelo, muerta, con el cráneo abierto y hay partes de su cerebro por todas partes. En lo último que me fijo es en el niño que hay al lado del cadáver, tiene la mirada congelada y la piel blanquecina. Los tirabuzones de su largo pelo le cubren media espalda y la mitad de su cara. Tiene la ropa rasgada y heridas en ambos brazos. Y por último, sostiene en sus pequeñas manos un enorme martillo ensangrentado.

— Ho-hola. —digo tartamudeando.

El niño, que debe tener unos catorce años gira la cabeza cuarenta y cinco grados al escuchar mi voz.

— No te vamos a hacer daño, tranquilo. —digo intentando poner un tono tranquilizador. — Somos buenos, no somos monstruos de estos.

Todos mis compañeros permanecen callados y perplejos por la imagen de este niño ensangrentado.

— ¿Como te llamas? —digo con voz suave. — Yo soy Annie y ellos son mis amigos...

— A lo mejor es mudo. —dice Alice con tono burlón.

— No lo soy. —susurra el niño. —¿Que quereis?

— Ahora ya nada, la estábamos buscando. —dice Dereck señalando a la madre muerta.

— Lo siento, tenia que hacerlo... —dice el niño. — Ella era un merodeador.

— ¿Un que? —dice Sofia.

— Merodeador... —repite el niño. — Ya sabéis, un monstruo como ha dicho ella.

— ¿Como te llamas, crio? —dice Mike.

— Me llamo... —empieza el niño. — Reiko.

— ¿Reiko? —repite Alice. —¿Eso que es, japones?

— ¿Que más da? —digo mientras me arrodillo para ponerme a su altura. — Puedes venir con nosotros, si quieres. No se que haremos ahora, pero así estaremos todos juntos.

Dereck apolla su mano en mi hombro y se acerca a mi oído.

— ¿Estas segura? —me susurra. —Mira lo que le ha echo a la madre.

Le lanzo una mirada de desprecio. ¿Como se le ocurre abandonarlo? Lo ha echo por que posiblemente la madre lo estaba atacando. Posiblemente no, seguro que ha sido por eso.

— ¿Me dejáis venir? —pregunta Reiko.

— Claro que si, cuantos más seamos mejor. —responde Sofia.

Reiko hace una sonrisa, que más que una sonrisa parece una mueca. Y viene hacía mi. Yo, lo agarro de la mano, cosa que no parece molestarle y decidimos volver a la planta de abajo.









* * *





 



— Tu em... —empiza Mike. — Reiko, ¿desde cuanto estas aquí? ¿nos puedes contar que esta pasando?

— No sabéis... ¿nada? —dice Reiko sorprendido.

— No, nuestro avión se acaba de estrellar. —digo. —Cuando subimos al avión todo era normal.

— ¿Sois supervivientes del avión? Pensé que habías muerto todos. —dice Reiko.

— ¿Sabes algo que nos pueda ayudar? —insiste Dereck.

— Todo empezó cuando en los informativos notificaron que algunos humanos padecían síntomas de locura y que lo mejor era quedarse cerrado en casa y no salir hasta que avisarán. La gente se puso paranoica, pero muchos no dieron demasiada importancia y salieron a la calle... como mi padre.

Todos escuchamos a Reiko con tensión y misterio. Solo se escucha la respiración ajetreada de Reiko y su voz que retumba por todo el edificio.

— Me levante por la mañana y me encontré solo en casa, normalmente mi padre me preparaba el desayuno, por eso me estaño no verle ahí. Más tarde, por casualidad, encendí el televisor. —narra Reiko entre susurros. — Ningun canal funcionaba, todos estaban fuera de señal menos uno. El tele noticias 24h estaba emitiendo. Decían que algo se había propagado, algo infeccioso y que no nos acercáramos a nadie que pareciera infectado. Los síntomas eran, agresividad, andar dando tumbos y la mirada perdida. En ese instante, la cadena dejo de emitir. Me quede solo esperando, pero mi padre no regresó. He estado días mirando por la ventana y viendo como los merodeadores se comían a gente desesperada...

— ¿Esto ocurre en todo el mundo? —pregunta Sofia.

— No lo se... —contesta Reiko. — Pero desde entonces no he visto ningún helicóptero de rescate, ni si quiera coches.

— ¡¿Quien coño se ha dejado la puerta abierta?! —grita Alice interrumpiendo la atmósfera de misterio —Me cago en todo ¡Dereck!

— ¿Que ocurre? —decimos todos a la vez, mientras giramos nuestras cabezas hacía la puerta.

De pronto, veo como más de ocho pares de manos se asoman por la puerta entreabierta, en unos segundos se empiezan a escuchar gemidos y gritos dormidos. La puerta se abre de par en par y vemos como una multitud de Merodeadores entrar en el edificio, alargando las manos hacía nosotros y desesperados por comernos.

— ¡Mierda! —grita Dereck





 

A) Se enfrentan a los Merodeadores.

B) Suben las escaleras hasta el apartamento de Reiko.

C)Se quedan paralizados por el terror.





Regresar al índiceCapítulo 5 - Plan de huida. by TheRagde
Author's Notes:

Si queréis saber siempre cuando actualizo, podéis ponerme en la lista Autores Favoritos, así os informaran de cuando suba. De todas maneras las fechas fijas que subiré son los Martes y/o los Viernes, por la tarde.

Gracias.

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Gracias.

Horas desde la infección: 5 horas

Supervivientes del grupo: 6

Lugar: Inglaterra

 

— ¡Subid! —grita Dereck señalando las escaleras.

— ¡Corre! —le ordeno a Reiko agarrándolo de la mano.

Reiko se suelta de mi mano y empieza a subir las escaleras. Se gira y me hace una seña con la mano, “seguidme”, entiendo.

— Vamos a mi piso —balbucea Reiko mientras sube las escaleras a toda prisa.

Todos nos apresuramos a subir las escaleras, la respiración forzosa hace que agote antes de llegar a la última planta. No pienso, solo corro, subo, trepo, por estas escaleras interminables. El sonido de los merodeadores detrás de mi hace que el miedo se convierta en frenesí. Sigo subiendo concentrada en seguir los pequeñitos pies de Reiko, que corren más que los míos.

— Solo una planta. —anuncia Dereck, que esta detrás de mi.

Hemos llegado a la última planta, asomo la cabeza por el agujero de las escaleras y de golpe una manada de cabezas se asoman para mirarme atentamente. Están podridos, ensangrentados. Sin embargo, estoy equivocada otra vez, no me miran. Me están oliendo. Igual que los perros rastreadores que levantan su hocico en cuanto huelen algo que les altera. En menos de cuatro segundos los merodeadores empiezan a subir de manera tosca y alguno que otro tropezándose. Se arrastran por las escaleras, quieren nuestra carne cueste lo que cueste.

— ¡Aquí, vamos! —grita Dereck, que esta en la puerta de su apartamento.

Me dirijo corriendo hacía su piso, entro y cierro la puerta ajustándola poco a poco. Me apoyo en ella y me dejo desplomar en el suelo. A mi pesar, no recuerdo que la madre aún sigue tumbada en el suelo con el cráneo abierto y se me hace imposible sentarme en frente de ella.

Me levanto y miro confundida a mi alrededor.

—¿Donde está Sofia? —pregunto alterada.













***













 

Alice y Reiko se quedan mirándome fijamente, no se interpretar esa mirada hasta que aparece Dereck.

— Esta bien, solo que... —empieza Dereck.

— Estoy bien. —Se oye la voz de Sofia que proviene de una habitación.

Me dirijo a la habitación, esta oscura, las paredes acolchadas de color granate y una moqueta grande de color marrón inunda el suelo. Sofia esta estirada en la cama de sabanas grises que ocupa toda la habitación.

— ¿Que pasa? —pregunto.

— Me he caído al subir las escaleras. —dice Sofia. — Y ya sabes, que las personas mayores no tenemos la misma resistencia, creo que me he echo un esguince en el pie, o...

— Déjame ver. —digo. —Soy enfermera.

— ¿Así? —pregunta Sofia con un tono entusiasta. — Genial, no sabía que había una curandera en nuestro grupo.

— Veamos... —digo mientras aparto las sabanas para examinarla bien.

Examino su pierna y su pie, pero no veo nada que llame la atención. Tampoco soy médico así que no quiero descartar nada.

Entonces, algo me llama la atención, detrás de su pierna tiene una pequeña herida, tal vez un rasguño.

— Parece ser un esguince, —digo. —¿Y esta herida? Te la tendré que limpiar.

— Ah, no me había fijado. —responde Sofia. —Me la habré hecho al caer.

Voy en busca de mi bolso con mis medicamentos, y entonces me acuerdo.

— ¡El bolso! —exclamo. — Me lo he dejado abajo.

— Solo es un bolso... —dice Mike.

— Es un bolso con todos los medicamentos. —digo. — Pedazo de idiota, ahora no podré limpiarle la herida a Sofia.

— Tranquilidad. —anuncia Dereck. — A lo mejor Reiko tiene algo en su casa.

Todos miramos a Reiko, pero él niega con la cabeza. Dereck le va a explicar a Sofia que no podemos desinfectar la herida.

¿Ahora que hacemos? Tenemos a un niño y a una anciana herida. Hay merodeadores en el edificio, por lo tanto no podemos volver a bajar las escaleras.

Me siento en el sofá azul que hay en el salón, resignada y esperando una idea luminosa que nos salve a todos.

Reiko me da un golpecito en la espalda, me giro, y veo en su cara una sonrisa radiante.

— ¿Que pasa? —pregunto.

— Tengo un plan. —me dice como si nada. —Es arriesgado, pero...

— Cuéntamelo.

— Te lo contaré. —promete Reiko. —Pero antes, cortame el pelo.

— ¿Que, qué? —pregunto.

— Un día, cuando salí por ver si algún vecino estaba en edificio... —empieza a contar. —Estaba andando por los pasillos, y sin darme cuenta me salió un merodeador de la nada. Era el primer que veía, y no sabía que hacer. Empecé a correr hacía mi piso. Pero él me agarro de mi largo pelo y me tiró hacía él. Riberk, era mi vecino de en frente, él me salvo. Riberk siempre se mofaba de los demás diciendo que tenia un revolver muy antiguo. Se ve que era cierto.

— Vaya. —respondo anonadada. —Riberk... ¿esta en el edificio?

— No, se lo comió el merodeador que me intento matar a mi, su revolver solo tenía una bala y la gastó con mi vida.

— Lo siento... —digo agachando la cabeza. —Bien, nunca he cortado el pelo a nadie, así que te tendrás que conformar con lo que salga pequeñajo.

Reiko asiente, nos encerramos en el baño y en menos de veinte minutos su pelo a quedado corto y semejante a una esponja.

— Lo siento. —repito una y otra vez. —¡Te dije que no era buena peluquera!

— Prefiero esto, a que me coma un caníbal. —dice Reiko con tono irónico.

Pequeños momentos, que se agradecen. Algo tan rudimentario como puede ser cortar el cabello de alguien, puede convertirse en un gran pasatiempo en situaciones desesperadas.

Dereck llama a la puerta del baño y nos obliga a salir.

— ¡Que guapo estas Reiko! —dice Alice dándole un meneo al cabello de Reiko.

Reiko se limita a mirar abajo, mientras se sonroja. Por la atención que esta recibiendo.

—Bien. —dice Dereck serio. —¿Que hacemos, es decir...?

— Reiko tiene un plan. —digo. — Dilo Reiko.

— Bueno... —empieza. —Mi plan era salir.

— ¿Y como vamos a salir? —dice Alice. — A demás, aquí estamos bien, los grifos funcionan, y hay algo de comida en la casa.

— Unos minutos después que las cadenas de televisión dejaron de emitir. —dice Reiko. — Puse la radio de mi padre, y conseguí encontrar una frecuencia; en concreto la frecuencia 123.3. Decían que había un sitio seguro, una barricada militar en Buckhurst Hill, a las afueras de Londres.

— ¿Es seguro? —pregunta Alice.

— No lo sé. —añade Reiko.

— A mi me parece bien. —añade Mike. — De todas formas, cuando se nos acabe la comida estaremos jodidos, mejor empezar a movernos y buscar ayuda.

— Necesitamos un coche. — dice Dereck.

— Yo me ocupo.—dice Alice.

Todos nos giramos y la miramos sorprendidos por su colaboración espontanea.

— Se hacer puentes*. — añade Alice. — Me enseño mi hermano, de pequeña. Aún no comprendo por qué.

— A lo mejor sabía que te encontrarías en medio de una apocalipsis. —dice Mike entre carcajadas.

— Un puente es arriesgado, pero no tenemos otra opción. —digo. — ¿No?

— Entonces estamos todos de acuerdo. —dice Mike.

Reiko nos trae un mapa de la zona, y lo extienda encima de la mesa del comedor, es un amapa gigantesco, nos puede ir de perlas.

— Nosotros estamos aquí. —dice Reiko señalando en el mapa Tooting.

— Bien. —dice Dereck mientras lo marca con un boli. — Tendríamos que coger la carretera A3205. Es todo recto.

Sin decir nada más, Reiko nos presta unas cuantas mochilas de colegio. Las cargamos con botellas de agua y comida, al menos para unos días.









***













Ha llegado el momento de salir. Todos estamos dispuestos a hacerlo, Sofia se apoya a Mike, nos retrasará pero no la íbamos a abandonar.

Me acerco a la mirilla de la puerta, no veo a nadie y no se escucha ningún ruido que nos alerte. Entre abro la puerta con un cuchillo en la mano que he cogido de la cocina. Primero sale el cuchillo y después yo. Miro a ambos lados y hago una seña con la cabeza para que vayan saliendo.

El plan es bajar al ultimo piso y salir por la ventana, pero mi mente reacciona a tal fatalidad de plan y se me ilumina una idea. La salida de emergencia, miro a mi alrededor y la localizo.

— Eh, por ahí. —susurro señalando la salida de emergencia.

A todos les parece buena idea, supongo, ya que nadie rechista ni baja las escaleras. Dereck hace los honores y abre la puerta de emergencia. Salimos uno por uno y bajamos las escaleras metálicas de emergencia. Las escaleras al pisarlas hacen un ruido metálico chirriante. Así que, nos movemos muy poco a poco.

En cuanto me doy cuenta, estoy en medio de la calle. El sol invalida mis pupilas durante unos segundos y puedo recordar, tal vez, como era este sitio antes de que vinieran los merodeadores. Los chirridos de un grupo de cuervos me hace reaccionar. La soledad inunda las calles y cada pisada parece una avalancha.

Por suerte, nuestra salvación se ve a menos de veinte metros, un coche azul, con unas lineas transversales de color negro nos espera.

Nos dirigimos a él mirando a todos lados. Las ventanas del coche estan cerradas y desde fuera vemos que dentro hay un bate de béisbol y unos guantes. Sería el coche de un aficionado al béisbol.

— ¿Que hacemos? — dice Alice.

— Romper las ventanas. —dice Mike.

— Dereck, con tu bate—añado. — Cuanto antes mejor.

Dereck se pone en posición de batear, alza su brazo y rompe la ventana de un golpe.

Nos lo tendríamos que haber imaginado, por sorpresa; la alarma del coche empieza a sonar de manera ensordecedora.

En menos de tres segundos, los merodeadores salen del edificio, y no solo eso. Una jauría de ellos empieza a andar hacía nosotros.





A) Los merodeadores se comen a dos personajes.

B) Alice los salva.

C) Se encierran dentro el coche sin poder arrancar.

 

 

Extra; Imagen del mapa de Londres de Living death

copia y pega el enlace en tu navegador para ver la imagen: 

https://oi50.tinypic.com/2l9pr2w.jpg

 

 

 

End Notes:

Diccionario:



*Hacer un puente: encajar los cables del coche de manera que se pueda poner en marcha sin necesidad de las llaves.

 

 

 

Nota:

En este capítulo teneis un extra, la imagen del mapa. Si os gutaria tener más imagenes, como una de los personajes. Decidmelo en los comentarios!

Nos leemos

End Notes:

Diccionario:



*Hacer un puente: encajar los cables del coche de manera que se pueda poner en marcha sin necesidad de las llaves.

 

 

 

Nota:

En este capítulo teneis un extra, la imagen del mapa. Si os gutaria tener más imagenes, como una de los personajes. Decidmelo en los comentarios!

Nos leemos

Regresar al índiceCapítulo 6 - Infección by TheRagde
Author's Notes:

Queridos lectores;

Siento actualizar la historia tan tarde, pero aquí tenéis un nuevo capítulo, espero que os guste! 

Además como me habéis pedido, al final del capítulo hay un enlace; en el que podréis ver un dibujo caricaturesco de los personajes de Living Death. 

 

Si quereis saber cuando se actualiza la historia, solo teneis que agregarme en "Autor Favorito" (Si estais registrados)

Author's Notes:

Queridos lectores;

Siento actualizar la historia tan tarde, pero aquí tenéis un nuevo capítulo, espero que os guste! 

Además como me habéis pedido, al final del capítulo hay un enlace; en el que podréis ver un dibujo caricaturesco de los personajes de Living Death. 

 

Si quereis saber cuando se actualiza la historia, solo teneis que agregarme en "Autor Favorito" (Si estais registrados)

 

 

 





 

Horas desde la infección: 7:30 horas

 

Supervivientes del grupo: 7

 

Lugar: Tooting, Inglaterra.

 





 

 

 

 Cuantas veces he pensado que la vida era complicada, cuantas veces habré soñado en ser millonaria. Años sin tener lo que quizá me haría feliz, pequeños tiempos vacíos que llamaba aburrimiento. Mirando detrás de las paredes de madera que crujen por la noche, preocupándome del zumbido de un mosquito o de la tele del vecino. Disfrutando bellos momentos pero atrapando cientos de malos. Devorando mi cerebro mientras pienso en el chico de ayer. ¿Que habré hecho? ¿He logrado algo? Bueno, la respuesta es no. Siento como si mi vida formara parte de otra. Siento como mi mente quiere volar y mis pies en el suelo tienen que estar. ¿Cuantas cosas horribles pasan en este mundo cruel? ¿Esto es solo “una cosa más”, o es la definitiva?... Planteo la idea que no he aprovechado mi vida, que la he tirado del avión sin paracaídas.

 Cuesta imaginarse un mundo así, donde la gente se mutila y se degolla unos a otros. ¿Pero a caso eso no pasaba antes? A lo mejor en algún lugar, me está esperando mi familia, en casa. Mi casa. Se que están vivos, tienen que estarlo.

 — Gracias por salvarnos —le digo a Alice.

 — Nos hemos salvado mutuamente, si no hubiera encendido el coche a tiempo todos estaríamos... —dice Alice.

 — ¡En marcha! — dice Mike con entusiasmo.

 Dereck está en el volante, yo en el asiento del lado y llevo a Reiko en mi regazo. Mike, Sofia y Alice están en los asientos de atrás.

 Reiko extiende el mapa para que lo pueda volver a ver Dereck. El coche coge la primera carretera directa al autopista.

 — Bien, ahora lo prioritario es encontrar alguna gasolinera para repostar gasolina e ir a coger algo de comida. Con suerte nos encontraremos a alguien que nos ayude. —anuncia Dereck.

 La idea de encontrar a alguien ya se me ha ido de la cabeza desde hace horas, pero esta bien que alguien del equipo conserve la esperanza, supongo.

 





 * * *

 

 

 

— La primera carretera a la derecha. —dice Reiko que sostiene el mapa.

 — Ahí. —dice Mike señalando una pequeña gasolinera.

 — ¿Tiene supermercado? —pregunta Sofia.

 — Vamos. —digo.

 Dereck aparca delante. Cuando salgo del coche, noto la sensación de terror que me provoca estar sola en un sitio tan grande. Tengo que calmarme, es lo mejor.

 La gasolinera esta en buenas condiciones, sin embargo el absoluto silencio hace que se convierta en un lugar tenebroso. Dereck se hace con un bate y Alice coge el otro. Pediría un bate, pero Alice nos acaba de salvar la vida a todos, creo que se merece la sensación de estar más protegida que los demás, al menos por un rato.

 Nadie pronuncia ni una palabra, Dereck se acerca a los cristales del aparador de la gasolinera y nos hace una seña con la mano. Todos nos acercamos menos Sofia que se ha ofrecido para vigilar el coche.

Dentro la gasolinera hay todo tipo de alimentos, estamos de suerte. Entramos poco a poco por la puerta principal que permanece abierta.

 Mike y Alice revisan los pasillos de la izquierda, mientras Dereck, Reiko y yo nos encargamos de los pasillos de la derecha. Uno por uno. 

Por suerte, esta todo despejado.

 — Llenar las mochilas hasta que revienten. —susurra Dereck.

 Latas en conserva, agua, bollos, refrescos. Todo lo que puedo y que no necesite una cocción previa, lo guardo. Necesitamos lo máximo posible.

 — ¿Has oído eso? —me susurra Dereck.

 — No he oído nada. —respondo. — ¿Qué ocurre?

 Dereck se queda mirando la puerta principal y permanece callado unos segundos.

 — Nada...—dice. — Me ha parecido oír algo.

 — Si pasará algo Sofia nos habría avisado o habría chillado. —le digo para tranquilizarlo.

 

Seguimos llenando las mochilas, Alice y Mike aparecen en pocos segundos.

 — Ya no nos cave nada más. —susurra Mike.

 — ¿Sofia? —pregunta Alice, mientras todos dirigen la mirada hacia mi.

 — No... —digo. — Annie ¿Aún no te sabes mi nombre?

 — ¡Me cago en la puta! —exclama Dereck.

 Unas garras se abalanzan hacía mi y me tira hacía atrás.

 Ya estoy muerta, me ha mordido, maldita sea, odio este mundo. Me va a comer, mierda, mierda, mierda...

 Un baño de sangre carmín cae sobre mi, una y otra vez, estoy empapada, rebozada en sangre. De pronto una arcada hace que mi estomago tiemble y empiezo a vomitar. Escucho ruido, gritos y ordenes de Dereck. Pero lo único que me importa en este momento soy yo. ¿Que pasará conmigo? Permanezco inmovil durante unos segundos y entonces veo como alguien se desploma justo a mi lado. Su cara demacrada, sus ojos abiertos y cegados y su craneo partido por la mitad. Es el merodeador que me ha mordido, es... Sofia.

 Mi mente reacciona y se espabila, miro hacía arriba y veo a Alice ensangrentada sostiene el bate en alto y remata a Sofia con un par de golpes en la sien.

 — ¡Mierda! —dice Mike. — ¿Estáis todos bien?

 — ¿Me ha mordido? —pregunto exaltada y mirándome el cuerpo rasgado.

 — No, solo te ha arañado. —dice Reiko y me da una botella de agua.

 Bebo a saciar, la garganta me escuece.

 — ¿Me convertiré en uno de ellos? —digo mirando la cara de Sofia, ya no parece ella.

 — No lo sabemos, te mantendremos vigilada. —dice Dereck.

 

Me parece bien, prefiero que me maten si me convierto en un merodeador.

 Miro a Alice y veo su cara sudorosa, su vestido esta manchado de sangre y su pelo rubio parece teñido de rojo. Ella me ha salvado.

 — Gracias... —le digo mientras le lanzo una mirada de compasión.

 — De nada. —dice. — Al fin y al cabo no iba a comer a todos.

 Me levanto como puedo, cojo la mochila y ando cojeando hacía el coche. Lo llenamos de gasolina y nos llevamos un par de bidones.

 

 

* * *

 

 

 

  — ¿Como se ha convertido Sofia? —pregunta Alice.

 — No lo sé. —digo.

 — Yo creo que si. — dice Mike. — La herida esa de la pierna, debería ser una mordedura. ¿Al final no la desinfectaste no?

 — No. —digo mirando al suelo. — Lo siento, debería haberme fijado mejor.

 — No sirve de nada arrepentirse ahora, tranquila. —dice Alice.

 Mike y Dereck se van turnando para conducir, las horas se me hacen largas y pesadas. Pasamos gran parte del tiempo mirando por la ventana y hablando de nuestras vidas, nuestra familia y contando anécdotas. Nos pone nostalgicos a todos, pero nos entretiene y mantenemos despiertos a los conductores. El sol empieza a salir, un bonito amanecer naranja para un mundo manchado de rojo.

 

Me fijo en el frondoso paisaje de las carreteras, me pregunto se habrán más como nosotros, yendo al refugio de Buckhurst Hill. Espero que lleguemos sin problemas.

 

Algo me llama la atención, humo ¡Humo! Alguien ha encendido una hoguera, un pequeño hilo de humo sale del bosque y cada vez se aprecia mejor.

 — ¡Mirad! —exclamo. — Alguien ha encendido una hoguera.

 — Si, eso parece. —confirma Alice. — ¿Deberíamos ir?

 — No lo sé, no tenemos armas, imaginaros que nos quieren quitar el coche. —dice Dereck.

 — ¡Imagínate tu que es un niño como Reiko, o que es un grupo como nosotros! —digo bruscamente.

 — Esta bien. —dice Dereck. — Mike y Reiko se quedarán aquí, nosotros tres iremos a ver si alguien necesita ayuda.

 Me gusta que Dereck confié en mi, creo que ir puede ser arriesgado pero no me quito de la cabeza que puede ser alguien que este en una situación peor que la nuestra.

 — Vamos. —dice Dereck.

 Alice y yo lo seguimos, Dereck anda lento, y cautelosamente, yo lo imito lo mejor que puedo.

 



 

* * *

 

 

En menos de un cuarto de hora llegamos. Nos quedamos detrás de unos arbustos observando unos minutos. El fugo esta encendido y no hay nadie.

 — Podría ser una trampa. —susurra Dereck.

 — Que películero eres... —añade Alice.

 

Dereck resopla y hace un paso en adelante. Empieza ha andar y llega a la hoguera mira en ambos lados. Se agacha y mira dentro de un saco de dormir que hay tendido en el suelo. Ahora que me fijo, parece estar relleno. Dereck alza el bate y pega una patada al saco. No se mueve nada, abre la cremallera del saco con cuidado.

 Se queda perplejo durante unos segundos entonces, cae al suelo y se levanta disimuladamente. Yo y Alice nos dirigimos hacía él.

 — ¿Que ocurre? —pregunta Alice.

 — Mejor no miréis... —añade Dereck. — Es...

 — ¡Dios! —grito tapándome la nariz por el putrefacto olor.

 Carne putrefacta, carne humana y reconocible. Me temo que no les salieron bien las cosas, y que irse en ese momento no fue una buena decisión. Caroline descansa en paz.

 





 





 



a) Aparece Gilbert vivo.

 

b) Vuelven al coche y no informan a los demás.

 

c) Caroline se convierte en un merodeador.

 





EXTRA:



ENLACE PARA VER EL DIBUJO DE LOS PERSONAJES:

 

https://oi48.tinypic.com/33jh30n.jpg





 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 







































Regresar al índiceCapítulo 7 - Bienvenidos by TheRagde
Author's Notes:

Siento la tardanza!

Aquí teneis el capítulo 7 espero que os guste, os dejo el link del dibujo caricaturesco de Living death: https://oi48.tinypic.com/33jh30n.jpg

Nos leemos!

Author's Notes:

Siento la tardanza!

Aquí teneis el capítulo 7 espero que os guste, os

LIVING DEATH - Historia Interactiva by TheRagde

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