La Vida Secreta de Sirius Black by sylar jezabel

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 La Vida Secreta de Sirius Black by sylar jezabel
Summary:

Sirius Black, animago, obstinado, cínico, extrremadamente popular con las mujeres y también el único Black perteneciente a Gryffindor en la historia...

Muy famoso por ser el primer mago en la historia en escapar de Azkaban, persona en extremo valiente y leal. Se sabe de aquello que lo hizo cruelmente famoso en la comunidad magica y aquello que lo hizo alguien que Harry, su ahijado, jamás podrá olvidar.

Un hombre tan incontrolable como aquellos lugares que se hacen inmarcables.

 

TRAILER OFICIAL DEL FANFIC

https://www.youtube.com/watch?v=6vksfRYDc9g

 

 

LIBRO 1: El ultimo año en Hogwarts

Del capitulo 1 al 15

 

LIBRO 2: La Primera Guerra Magica

Del capitulo 16 al ---

 



Categories: LITERATURA, HARRY POTTER Characters: Ninguno

Generos: Fantasía

Advertencias: Spoilers

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 29 Completed: No Word count: 59804 Read: 4646 Published: 16/08/2011 Updated: 02/05/2012
Summary:

Sirius Black, animago, obstinado, cínico, extrremadamente popular con las mujeres y también el único Black perteneciente a Gryffindor en la historia...

Muy famoso por ser el primer mago en la historia en escapar de Azkaban, persona en extremo valiente y leal. Se sabe de aquello que lo hizo cruelmente famoso en la comunidad magica y aquello que lo hizo alguien que Harry, su ahijado, jamás podrá olvidar.

Un hombre tan incontrolable como aquellos lugares que se hacen inmarcables.

 

TRAILER OFICIAL DEL FANFIC

https://www.youtube.com/watch?v=6vksfRYDc9g

 

 

LIBRO 1: El ultimo año en Hogwarts

Del capitulo 1 al 15

 

LIBRO 2: La Primera Guerra Magica

Del capitulo 16 al ---

 



Categories: LITERATURA, HARRY POTTER Characters: Ninguno

Generos: Fantasía

Advertencias: Spoilers

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 29 Completed: No Word count: 59804 Read: 4646 Published: 16/08/2011 Updated: 02/05/2012
Story Notes:

Ahora si en serio… Esta historia esta obviamente basada en Sirius Black personaje salido de la Saga Harry Potter propiedad de J. K Rowling y la cual me ha llegado tras ponerme detenidamente a pensar en lo que la autora ha contado sobre él y en todas aquellas experiencias y sucesos que nadie conoce.





Espero les guste y para cualquier llamada de atención, critica (constructiva, que con las destructivas no llegamos a nada) o comentario pueden postearlo que daré respuesta a todos, saludos y gracias por leer.

Los personajes pertenecen a J.K Rowling a excepcion de aquellos que no conozcan y no pertenezcan a la saga, la historia es creacion mía.

 

Story Notes:

Ahora si en serio… Esta historia esta obviamente basada en Sirius Black personaje salido de la Saga Harry Potter propiedad de J. K Rowling y la cual me ha llegado tras ponerme detenidamente a pensar en lo que la autora ha contado sobre él y en todas aquellas experiencias y sucesos que nadie conoce.





Espero les guste y para cualquier llamada de atención, critica (constructiva, que con las destructivas no llegamos a nada) o comentario pueden postearlo que daré respuesta a todos, saludos y gracias por leer.

Los personajes pertenecen a J.K Rowling a excepcion de aquellos que no conozcan y no pertenezcan a la saga, la historia es creacion mía.

 

Anuncios by sylar jezabel

Era el mes de Octubre el que transcurría en la escuela de magia y hechicería de Hogwarts, una noche ventosa corría fuera de los muros del castillo, el gran comedor estaba decorado con guirnaldas y velas alusivas a Hallowen. Dumbledore con su mirada tranquila reluciente a través de un par de lentes de media luna calmando a los estudiantes a lo largo de las cuatro mesas del comedor mientras realizaba algunos movimientos con sus manos a la par que se aclaraba la garganta, era urgente para él dar su mensaje y su sonrisa lo delataba, aquel debía ser uno de los mejores anuncios que posiblemente realizaría a los alumnos en todo lo que sería aquel año.



 



-Estudiantes, tengo un anuncio. –Decía en voz alta a la par que los alumnos obedecían fijando su mirada en el. –Quizás ya muchos de ustedes se han dado cuenta de las fechas que se avecinan y debo aclarar que he escogido a seis alumnos que asistirán conmigo a la academia Beauxbatons durante el resto del año,- el comedor se lleno de ruido de las voces de los alumnos que el director intento calmar realizando unos sencillos movimientos con sus brazos logrando que la atención de todos se posara nuevamente sobre él. –Sin embargo y aunque muchos de ustedes ya pueden imaginarse que los motivos de esta visita se refieren al torneo de los tres magos, solo puedo decir que por ahora junto los seis elegidos permanecerán ocultos pero si puedo adelantarles que se trata de los seis mejores hechiceros del colegio, sin más que decir, buen provecho. –Concluyo extendiendo sus brazos y con esto apareciendo la comida en las 4 mesas. Sin ninguna excepción los alumnos comenzaron a servirse la comida mientras en las cabezas de más de uno revoloteaba la idea de ser uno de los elegidos para asistir a Beauxbatons, la idea de ser uno de los candidatos a convertirse en el próximo campeón de Hogwarts y el ganador del torneo, suceso que pasaba cada cuatro años y del que se debía tener mucha suerte para ser el elegido del colegio.



-¿Beauxbatons no es la academia de magia que está en Bélgica? –Pregunto Peter Pettigrew un chico de baja estatura y algo rechoncho.



-Está en Francia. – Lo corrigió Lily Evans.



-Bueno al menos Colagusano se acerco bastante, -exclamo Remus Lupin un chico alto aunque bastante delgado pero bien parecido. –Oh miren quienes acaban de llegar. –Dijo al levantar la vista y ver que un par de chicos atravesaban la puerta del gran comedor y corrían hacia sus asientos, uno de ellos alto, bien parecido y de cabello negro, el otro un poco más bajo y de gafas. -¿Sirius y James donde se metieron? Se perdieron el anuncio de Dumbledore.



-Calma señor prefecto ya nos dirá ese maravilloso anuncio.- Dijo Sirius sirviéndose una gran porción de puré de papa inmediatamente después de sentarse.  



-Esta placa dice que deben respetarme y esta otra, -Levantando su mano abierta mostrando la palma de ella en señal amistosa. –Que soy su amigo prometo no decir nada ¿Dónde estaban?  – Concluyo con una sonrisa algo maliciosa en su rostro.



-Usted gana señor prefecto, dile James.   



-Bien, mañana en la clase de Slughorn no toquen nada en las mesas de los Slytherin, es mas no se acerquen a ellas. –Respondió James con una amplia sonrisa.  



-Confíen en el. – Exclamo Sirius rompiendo a reír.



-¿No se cansan de meterse en problemas? –Pregunto Lily bastante seria, ambos quienes la miraron intercambiando miradas entre ellos con una expresión triste en sus rostros.



-¡No! –Ambos contestaron al unisonó a la pelirroja, logrando que Remus se unía a ellos mientras reia, Peter los miraba seriamente como preguntándose si había algo gracioso en aquello, cuando al fin logro entender la broma comenzó a reír mientras las risas de sus amigos se apagaban a escepcion de Lily que no había considerado nada de aquello algo gracioso, al percatarse de que los otros tres merodeadores cesaron sus risas mucho antes que el guardo silencio inmediato y su rostro se puso rojo.



-¿Lily nos perdimos de algo durante la misión? – Pregunto James ya mucho más tranquilo.



-El profesor Dumbledore dijo que escogería a seis alumnos que lo acompañaran a Beauxbatons ya imaginaras para que, solo eso.  



-¿Beauxbatons? Para mí eso solo significa muchas chicas francesas, eso suena realmente bien. –Exclamo Sirius llevando sus manos detrás de su cabeza y dibujando una sonrisa en su cara.



-Sirius tómatelo en serio, al menos eso es lo que es. –Contesto Lily levantando la voz.



-¿James quieres calmar a tu mujer? –Contesto con una pregunta, generando que James se sonrojara y mirara para otro lugar en el amplio comedor. -¿Dije algo malo? – Pregunto generando un silencio incomodo como respuesta. –No sean amargados, si se trata de ir a Beauxbatons es solo por el torneo de los tres magos. –Dijo arrogantemente obteniendo las miradas de regreso con él.



-¿El torneo de los tres magos? ¿Ese fue el anuncio de Dumbledore?



-Sí, sí lo fue. –Contesto Remus.



-Eso es genial, ya nos perdimos del torneo en Durmstrang y después de cuatro años podemos tener nuestra última oportunidad antes de que nos graduemos.



-Si escogen a alguno, Dumbledore dijo que solo irían seis, los seis que él considere los mejores. –Interrumpió Remus en ese instante.



-Es obvio que iras tu Remus. –Sonrió James con complicidad, para él y para muchos en Gryffindor, Remus era quizás el mejor de los magos de su casa.



–Escuchen, si me llevan a Francia solo podría pensar en dos excelentes cosas buenas, no tendríamos muchas clases en lo que queda de nuestro último año y la última y más importante.



-¿El dinero? –Pregunto Peter.



-No.



-¿La gloria eterna? – Exclamo James.



-Mejor que eso.



-Patearle el trasero a los Durmstrang que ganaron la edición pasada. –Dijo Lily casi sin energía.



-Aun mejor mi querida amiga.



-¿La posibilidad de morir? – Dijo Peter provocando que los otros lo miraran, el bajo la cabeza avergonzado.



-Pues no, tampoco es morir como el pobre Ravenclaw de la anterior edición, que en paz descanse, -Dijo en un tono sarcásticamente solemne. –Lo mejor es que habrán muchas chicas francesas.



-Basta me voy, Sirius solo tiene dos intereses, ser arrogante y las mujeres, que tengan buen provecho, yo me voy tengo mucho que estudiar. –Exclamo Lily severamente levantándose y dirigiéndose a la entrada.



-¿Dije algo malo? –Se pregunto Sirius, mientras los demás mantuvieron el silencio y continuaron cenando.



 



Al día siguiente, la clase de pociones del profesor Horace Slughorn se había convertido en caos luego de que la poción que James y Sirius aplicaron en los calderos de Slytherin saliera mal, provocando que el gas apestoso que en primera solo cubriría a los alumnos de la casa rival se desprendiera más de la cuenta y envolviera por completo el aula, al ocurrir, una estampida de alumnos lucho por salir del salón rápida y desordenadamente hacia un lugar mejor ventilado que las mazmorras. Al encontrarse en el exterior James jalo a Sirius quien no podía dejar de toser hacia un lugar apartado de los otros alumnos.



 



-Te dije que saldría mal. –Decía James tosiendo.



-No me salgas con eso, - respondió entre la tos provocada por aquel gas. –El que lo hayas dicho no significa que no estuvieras en desacuerdo, yo solo puse la poción en los calderos de Slytherin solo habría fallado si alguien de nuestra casa toco esos calderos y se impregno con él, pero sabes que era improbable. –Concluyo inclinándose un poco sobre sus rodillas jalando más aire hacia sus pulmones.  



-PERO SI TE ADVERTI SOBRE PONER MAS CABEZAS DE LAGARTIJAS DE LAS NECESARIAS.



-Calla te escucharan,- respondió incorporándose en un segundo. –Admito que si hice eso, pero quería asegurar que los Slytherin apestaran hasta la graduación y quizás, solo quizás se me pasó la mano un poco, pero solo un poco.



-¿UN POCO?



-Bueno quizás apestaremos por algún tiempo.



-Ahora si te voy a, -miro detrás de Sirius mientras palidecía ante la persona detrás. -Profesor Dumbledore. –Concluyo James con un tono de nerviosismo mientras Sirius movía su cabeza hacia el sitio donde estaba de pie el director de la escuela.



-Señor Potter, Black acompáñenme a mi oficina ahora, la señorita Evans y Lupin ya se han adelantado. –Dijo solemnemente el director dándoles la espalda.



-Señor, Lily y Remus no tienen nada que ver en esto. –Dijo inmediatamente James.



-Señor Potter por favor solo síganme.- Dijo calmadamente girando su cabeza y dibujando una sonrisa en ella. Ambos se quedaron temerosos e imaginando lo peor mientras emprendían el paso hacia la dirección, en sus mentes ya tenían la frase “están expulsados” gracias a su broma, aunque en realidad no les importaba, ya eran mayores de edad y tenían el dinero suficiente para no tener que trabajar el resto de sus vidas, aunque claro, esto habría sido el perfecto deseo cumplido para Sirius. Sin embargo ellos, sobre todo James sabía que había hecho cosas peores junto a los otros merodeadores y nunca había pasado nada que obligase al director a recurrir a ese medio, sin embargo ¿Y si Dumbledore al fin se había cansado de ellos? Tras un recorrido que les pareció eterno, ambos jóvenes vieron a Lily y Remus de pie frente al escritorio así mismo junto a ellos Severus Snape de Slytherin, Sirius no podía evitar pensar en la razón del porque estaba el allí y era la primera vez que lograba sentir algo de temor, temor combinado con el orgullo que sentía por jamás verse a sí mismo derrotado y esta vez tampoco sería así, afrontaría lo necesario y pagaría lo que debiera pagar si era obligatorio. Detrás de ellos los seguía una chica con el emblema de Hufflepuff quien entro detrás de ellos un poco temerosa y mirando hacia el suelo evitando que su rostro pudiera verse.

End Notes:

Actualizare nuevamente en un par de dias.

End Notes:

Actualizare nuevamente en un par de dias.

Regresar al índiceLa llegada a Beauxbatons by sylar jezabel

Un aire solemne se respiraba en la oficina de Dumbledore, Sirius, James, Remus y Lily de Griffindor, Snape de Slytherin y Evie Desurik de Hufflepuff esperaban impacientes la noticia para la que el director los había llamado. Entre ellos se miraban preguntándose si alguno ya sabía a que habían sido llamados, todos menos Severus Snape quien solo miraba a Sirius y James con algo descrito como odio, sentía mucho rencor por ellos tras todas las bromas que el grupo conocido como los merodeadores le habían hecho pasar por 7 años y claro su sentido de deducción no lo hacía equivocarse en sus sospechas para inculparlos acerca de lo sucedido en la clase de pociones, tras lo cual se disponía fervientemente a adelantarse por lo cual tomo unos pasos al frente y fue detenido por el director quien le pidió mantener su lugar.



 



-Creo que se deben preguntar por qué los he llamado. – Dijo el director tranquilamente.



-Señor si es acerca de lo sucedido en el salón de pociones quiero decirle que.



-Que él y Black son los culpables. –Interrumpió Severus a James, concluyendo con una mirada de desprecio hacia ellos.



-¿Señor? –James exclamo dirigiendo su mirada hacia el director.



-No se preocupen, no están aquí por eso y si así fuera hay personas de sobra, -dijo mientras dibujaba una sonrisa en su rostro, -la verdad es que tras estudiar sus notas del TIMO y por supuesto en los EXTASIS que obtuvieron, se que ustedes serán algunos de los mejores alumnos que saldrán de Hogwarts, alumnos qué tienen valor y una determinación sin igual dentro de sus corazones y eso es lo que todo ganador del torneo de los tres magos debe tener.



-¿Torneo de los tres magos? –Dijo Lily.



-Así es señorita Evans, los he elegido para que me acompañen al colegio Beauxbatons. –Respondió felizmente.



-Director Dumbledore, -interrumpió Severus, -la habilidad necesaria para ese torneo es quizás mucho más que la fuerza bruta y la egolatría de algunos.



-El torneo no se trata de conocimientos solamente, también hay que tener valor y el coraje para enfrentar lo que sea y comúnmente en la egolatría y la fuerza bruta se esconde mucho de ello, -suspiro y guardo silencio unos segundos. –Empero, ya he tomado una decisión y sé que ustedes son los más indicados, cada uno tiene algo que es indispensable en todo ganador, partiremos hoy mismo antes de la cena, no me gusta llegar tarde, ahora pueden retirarse alumnos y hagan su equipaje, empaquen sus libros que el hecho de que partamos a terrenos extranjeros no significa que las clases se suspendan. –Dijo dibujando una sonrisa en su cara mientras los alumnos abandonaban la oficina, aunque Sirius había imaginado la noche anterior que los elegidos no estarían obligados a estudiar.



-Han tenido tanta suerte, tanta. –Dijo Severus entre dientes.



-Escucha yo no sé qué…



-No, - interrumpió Lily deteniendo a James. -Severus ya estamos juntos en esto, al menos podrían mantener a raya sus peleas si nos eligieron y hacemos esto es por el colegio, nada más. – Concluyo ante la mirada impotente de Severus quien dio media vuelta y se alejo por el corredor del colegio.



-Bien ya estamos en esto, iré a preparar mis mejores galas para las chicas francesas ansiosas por conocerme. –Dijo Sirius metiendo sus manos en sus bolsillos y caminando por el mismo corredor, mientras los otros lo miraban y la chica de Hufflepuff los miraba con la cabeza baja. 



-Ah, lo siento. – Repuso Lily mirando a aquella chica. –Yo soy Lily Evans y el es James Potter.



-Evie Desurik.- Dijo aquella chica con el cabello sobre su rostro y la mirada hacia abajo partiendo de aquel lugar enseguida.



-Esa chica seria perfecta para Sirius. –Dijo burlonamente James.



-Solo es tímida, debe ser menor a nosotros, no recuerdo haber compartido clases con ella, bueno mejor regresemos a la torre, esta ropa apesta.



 



Por la tarde  de aquel día la noticia de los seis elegidos que irían con Albus Dumbledore a la academia Beauxbatons ya se había regado por toda la escuela, los alumnos de Gryffindor festejaban en su sala común ya que cuatro de esos estudiantes elegidos eran de aquella casa y eso era algo que no le hacía mucha gracia a los Slytherin.



 



-Esto es algo difícil, no lo crees así Sirius. –Le decía en un tono de preocupación Remus.



-Un poco, extrañare a mis amigas en Hogwarts ahora deberé soportar y verlas hasta la graduación, espero no me cambien por otro.  –Dijo con un aire melancólico que era interrumpido por las risas de James que empacaba sus cosas junto a él.



-Que ocurre Peter. –Dijo Remus al verlo sentado en su cama observándolos.



-Se van y me quedare solo.



-Nos obligan.  



-No, tú estás melancólico por otra cosa. –Se refirió seriamente James a Sirius.



-Quidditch James, el Quidditch.



- ¿Quidditch? Sirius allí también hay Quidditch.



-Era nuestra última oportunidad como parte del equipo de Griffindor en darle la victoria consecutiva a nuestra casa y de ganarle por sexta vez a Slytherin.



-Ya había pensado en eso y sé que regresaremos un par de semanas antes del partido final y es muy posible que el director Dumbledore nos deje regresar a los dos para competir y si no es así ya dispuse de dos suplentes.



- ¿Suplente de capitán y del mejor golpeador que haya tenido Gryffindor? Si claro, serán mejores.



-Sera una buena oportunidad para ellos de prepararse para cuando realmente no estemos aquí. Ahora alégrate y piensa en las chicas que conocerás.



-Le diré a Lily sobre eso que acabas de decir.



-Por las barbas de Merlín quieres que me haga un Cruciatus por tu culpa. –Concluyo arrojándose sobre Sirius y fingiendo golpearlo mientras ambos se reían.



 



Las horas pasaron y los seis alumnos llegaron con su equipaje a la entrada principal del colegio donde ya los esperaba el profesor Dumbledore mientras hablaba con Hagrid y Argus Filch sobre las labores que llevarían a cabo cada uno los días que estuviera ausente asegurándoles regresar las mayor cantidad de veces que pudiera para seguir administrando sin problemas la institución sin tener que exigir demasiado a la profesora McGonagall, no hacía falta decir que Filch se sentía por demás contento sabiendo que James y Sirius, los causantes de sus dolores de cabeza los últimos siete años se irían por una larga temporada, Dumbledore le pedía con apego a Hagrid que cuidara de su Fénix Fawkes, quien muy a su pesar no podría acompañarlo y no quería que entristeciera en su ausencia, por sobre todo le pedía que le cantase una canción a medio día, para Hagrid esto no le incomodaba, ya era bien sabido que tenía una fascinación increíble por los animales así que le aseguro que todo estaría en orden.



 



-Buenas tardes Hagrid. –Dijo James con una sonrisa en su cara.



-Buenas tardes, espero se diviertan en Beauxbatons.



-Lo haremos. –Dijo Sirius con una inusual cara de felicidad.



-¿Profesor? –Profirió Lily.



-¿Qué ocurre señorita Evans?



-¿Cómo iremos a la academia Beauxbatons?



-Eso señorita Evans se arregla con un traslador.



-Profesor, esa no es manera de que los próximos campeones de Hogwarts se trasladen. –Dijo Sirius en un tono burlesco.



-Tardaríamos mucho en llegar si usáramos escobas y nos ensuciaríamos mucho si usáramos polvos Flu, así que todos pongan sus manos sobre esta caja de madera que amablemente Hagrid nos ha regalado, debemos irnos. –Concluyo, mientras los seis alumnos iban poniendo sus manos sobre la caja, de inmediato se vieron envueltos en una especie de remolino del que caían estrepitosamente sobre un piso duro mientras alguien a la lejanía profería decir “A los alumnos de Hogwarts”, los seis alumnos poco prestaron de atención, la caída había sido dolorosa para sus espaldas, escuchando como los pasos del profesor Dumbledore se alejaban un poco, el no había caído tan bruscamente como ellos, aparentemente estaba acostumbrado a esta clase de viajes y por supuesto sabía exactamente el momento en el que el viaje terminaría para evitarse esa caída accidentada.



 



-Gracias estamos muy halagados por este recibimiento. –Dijo con un tono alegre en una habitación silenciosa que se llenaba con el eco de su voz. –Señores y señoritas, vamos arriba hay que ser educados. –Concluyo mientras ellos abrían los ojos y descubrían con sorpresa que estaban sobre el piso de un gran salón hermosamente decorado con candelabros y mesas atiborradas de flores, delante de las miradas atónitas de una gran cantidad de personas vestidas con uniformes color azul claro, esta sensación les provoco a todos una inevitable vergüenza que se demostró en el cambiante color de sus caras mientras se levantaban y mantenían las cabezas agachadas tras su entrada nada elegante al Beauxbatons.

End Notes:

Lo admito, me encanto escribir ese final de capitulo xD

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Lo admito, me encanto escribir ese final de capitulo xD

Regresar al índiceEl cáliz de fuego y los tres campeones by sylar jezabel

Uno a uno fueron levantándose tras aquel accidentado aterrizaje en el traslador, los seis se fueron acercando al profesor Dumbledore que se encontraba saludando a los profesores de Beauxbatons y con mas animo a su director con quien al parecer solía llevarse bien desde hacia tiempo dado lo animado que le hablaba al mismo, el director de la academia Beauxbatons, Pierre Prideux un hombre alto y de apariencia joven, quizás muy joven para ser el director de una escuela tan prestigiosa.



 



-Bienvenidos a Beauxbatons, Albus, -dijo Prideaux con una sonrisa asomándose en su rostro, -espero encuentres agradable tu estancia en el colegio pueden disponer de sus instalaciones como mejor les parezca, les hemos preparado unas habitaciones en el área norte que colindan con una hermosa vista de la academia.



-Esa es una oferta tentadora, sin embargo nos quedaremos en los jardines, bajo las estrellas. –Dijo muy animado Dumbledore asomando una sonrisa de entre sus barbas y ante los oídos que se desanimaban de sus alumnos sin importar lo hermoso que fuera la vista del comedor y posiblemente lo maravilloso que habría sido quedarse dentro de la academia, tras unos minutos mientras el discurso de bienvenida a los asistentes de Durmstrang quienes eran mayoría con veinte comparado al pequeño clan de alumnos de Hogwarts, Prideux animadamente dictaba las reglas del torneo de los tres magos y el cáliz de fuego, así mismo del procedimiento para escoger a los tres campeones que participarían, aunque a pesar de lo interesante que fuera el discurso dos de los alumnos de Hogwarts poco tenían para comenzar a interesarse en ello, sus miradas estaban clavadas a los alumnos de Durmstrang de los cuales Lily había investigado brevemente y les había informado a ellos, que aquella escuela en el norte de Europa era conocida por su enseñanza estricta en las artes oscuras y el rumor de que en aquel colegio nunca aceptaban magos que provinieran de familias Muggle, leer aquellas palabras para Lily había sido mucho menos de su agrado ya que ella procedía de padres Muggle y era algo que Snape se había encargado de dejarle en cara hacía un par de años por lo que la amistad que tenia con él desde su infancia había terminado en aquella época, sin embargo para Sirius y James esto les dio permiso de reírse sobre lo bien que  ellos dos podrían haber quedado bien en aquel instituto, después de todo los Black y los Potter eran familias particularmente orgullosas de su sangre pura, aunque a pesar de aquellas bromas con solo mirarlos se podía observar una apariencia dura y engreídas miradas que eran dignas de un Slytherin y la apariencia del director no era menos discutida, tras varios minutos hablándose entre ellos la ceremonia se dio por concluida con el director de Beauxbatons invitando a ambos colegios a quedarse a la cena especial que se había preparado, invitación que fue rechazada por Dumbledore quien aseguraba estar agotado por el viaje, cosa extraña ya que el mismo le había asegurado a sus alumnos que debían estar antes de la cena, creían al menos hasta ese momento que lo había dicho por otra razón y ahora parecían que todos se quedarían hambrientos y sin cenar.



 



-Vaya fiasco, quien lo entiende. –Dijo James en voz baja.



-Si tú no lo haces, yo menos, me muero de hambre. –Contesto Sirius.



-Tranquilos estudiantes, yo también estoy hambriento. 



-¿Entonces porque nos hemos salido del comedor? –Pregunto Lily.



-Porque todo estomago debe acostumbrarse a los nuevos sabores, es solo por seguridad, no queremos que alguien se enferme antes del torneo y Poppy  no está aquí para curarnos, cuando lleguemos al lugar donde nos hospedaremos este tiempo, cenaremos. – Dijo mientras salían de la academia e ingresaban al bosque y se acercaban a una cabaña maltrecha, la cabaña de Hagrid era un palacio comparado con aquel lugar, los techos lucían gastados y apenas parecía poder continuar de pie, a pesar de eso era lo bastante grande para todos, pero no parecía el lugar idóneo para quedarse.



–Al fin en casa, entren. –Les dio el paso a los seis estudiantes quienes al entrar cinco de ellos quedaron maravillados con lo que veían, por fuera parecía un lugar sucio e inhabitable por dentro era un lugar amplio que recordaba mucho a Hogwarts, la mesa principal estaba ya puesta y con comida caliente esperándolos, Severus atravesó a los maravillados estudiantes y se dirigió a una habitación marcada con su nombre sin decir ni una palabra. Aquella velada transcurrió con los relatos del profesor sobre los torneos pasados, todos reían y pensaban en lo que pasaría durante este torneo.



 



-Estoy repleto, comí mucho. –Dijo Sirius mientras se cambiaba sus ropas por las ropas de noche mirando a su alrededor donde estaban alojados los tres muchachos de Gryffindor, mientras que en las contiguas estaban Lily quien compartía habitación con Evie la chica de Hufflepuff y Snape que dormiría solo, por otra parte Dumbledore dormiría en la habitación del piso superior.



-¿Pasa algo Remus?



-No nada.



-Yo creo que sí.



-Solo pienso, no, me sorprendí cuando supe que los premios para el ganador serian mil galeones.



-¿Solo eso? ¿1000 galeones? La cámara que me heredo mi tío Alphard tiene mucho más que eso.



-Cállate Sirius. –Dijo James.



- ¿Qué dije?



-Sirius esa cantidad es algo que nunca he tenido, creo que ya lo sabías.



-Es cierto,- respondió. –Bien, buenas noches. –Termino de hablar metiéndose dentro de la cama y quedándose con una sonrisa en su rostro.



 



A la mañana siguiente los alumnos se reunieron en el comedor de su casa provisional, Lily quien recién se acababa de arreglar encontró a Remus, James y Evie desayunando uniéndose a ellos y notando de inmediato que un par de personas faltaban.



-¿Donde está Sirius? –Pregunto ella.



-No sabemos, cuando despertamos ya no estaba. –Contesto Remus.



-Quizás fue a conocer a las chicas, cuando nos dijeron que vendríamos eso era de lo único que hablaba.



-Tampoco esta Snape. –Dijo la chica de Hufflepuff con una voz muy baja.



-Bueno el no, nos importa mucho. –Contesto James.



 



Por su parte Sirius se había adentrado en Beauxbatons y claro la presencia de aquel chico de Hogwarts de ojos grises y apuesto había sido casi de inmediato notada por las alumnas de la academia mientras se dirigía al salón donde le cáliz de fuego había sido instalado, para su suerte o quizás no tanta se encontró frente al cáliz a Severus Snape, acercándose sigilosamente a su lado.



 



- ¿La gloria eterna? ¿Para ti o para las serpientes?



-No te metas en lo que no te incumbe Black. –Respondió al verlo a su lado.



-Es cierto no me incumbe que el mundo sea un lugar mejor sin ti. –Esgrimió un sarcasmo mientras Sirius se acercaba al cáliz y arrojaba su pedazo de pergamino marcado por su nombre.



-Creo que es otro quien busca la gloria eterna, creí que los Black tenían mucho de ello. –Contesto mirandolo despectivamente.



-No me importan los Black, ese nido de serpientes… oh vaya, tu habrías sido un Black perfecto. –Concluyo burlonamente mientras se retiraba de aquella habitación, dejando indignado y balbuceando maldiciones a Severus quien arrojaba el pergamino con su nombre al cáliz.  Sirius regreso a la cabaña donde se hospedaban y tomo un poco de comida mientras sus amigos y la chica de Hufflepuff que estaba callada mientras ellos hablaban.  Recetas de comidas rapidas y fáciles de preparar, con ingredientes ecónomicos y baratos Comidas rápidas



-Introduciré mi nombre en el cáliz. –Dijo entre risas Lily.



-NO PUEDES DECIRLO EN SERIO. –Hablo preocupadamente James.



-Que ocurre acaso crees que los chicos son los únicos que deberían participar.



-No, no es eso, -contesto inmediatamente. –Es porque es muy peligroso lo sabes.



-Si lo sé, pero igual cual es la probabilidad que salga escogida suponiendo que todos los residentes de Hogwarts aquí lo ponen apenas es un pequeño porcentaje.



-Mejor tu que Snape. –Dijo Sirius.



-¿Snape? –Interrumpió Remus. – ¿Porque lo mencionas?



-Hace un rato mientras recorría Beauxbatons lo vi entrando al salón del cáliz, seguramente el lo hará.



-Bueno pues yo también lo hare. –Se levanto Lily y salió de la cabaña seguida inmediatamente por James, todo parecía indicar que estaba decidida a ingresar su nombre en el cáliz.



 



Los días pasaron y el plazo para los postulantes se dio por terminado, era hora del sorteo final para lo cual se reunieron todos los alumnos de Beauxbatons, junto a los invitados de Durmstrang y Hogwarts, el director Prideaux pidió guardar silencio a los alumnos mientras las llamas del cáliz obtenían un tono rojo y se movían frenéticamente arrojando un trozo de pergamino hacia las manos del director de Beauxbatons, quien la leyó por unos segundos.



 



-El primer campeón ha sido escogido de nuestros hermanos del norte, de Durmstrang ¡Ivan Wozniak! –Una acogida de aplausos se soltó desde el lugar donde estaban los alumnos de aquella institución, Ivan tenía 17 años, cabellos rubios y ojos azules, su musculatura podía verse aun sobre el uniforme rojo, era bastante apuesto, Ivan se dirigió al frente hacia donde estaban los profesores, siempre con su mirada en alto y un aire de superioridad que tras estrechar la mano del director Prideaux se dirigió a una sala contigua al comedor, mientras los aplausos iban cediendo y las llamas del cáliz volvían a encenderse arrojando un segundo pergamino casi incinerado por completo, Prideaux lo tomo y se aclaro la garganta.



-El campeón de Hogwarts es, -Hubo una pequeña pausa. –Sirius Black. –El salón se quedo en silencio mientras los amigos de Sirius lo observaban.



-¿Por qué no me dijiste Sirius?- Le dijo James entre susurros.



-No creí que fuera importante. –Respondió el sacando sus manos de sus bolsillos.



-Vamos no importa solo ve al frente. – Dijo Lily tranquilizadoramente, haciendo que Sirius se apartara y se dirigiera a la misma habitación continua que la que se había dirigido Wozniak, siendo observado sin un cambio de expresión que no fuera odio por parte de Severus. Nadie aclamo a Sirius desde que se menciono su nombre, el lugar tenía un ambiente sepulcral mientras las llamas del cáliz volvían a encenderse arrojando un pergamino más que fue tomado por el director quien esbozo una sonrisa.



–La campeona de Beauxbatons es, Lisange Anhrefn. –Las aclamaciones retumbaron por el salón mientras una chica se levantaba de una de las mesas y se dirigía junto al director y estrechaba su mano. –No podía esperar menos de mi ahijada. –Le dijo dibujando una sonrisa aun más grande que antes. Lisange era una chica de séptimo año de Beauxbatons, sus habilidades mágicas eran famosas en la academia que no menos posiblemente comparables por su belleza física.



 



-Pobre chica no creo que dure, luce muy frágil. –Dijo James sin ánimos.



-No la subestimes no creo que solo lo haya hecho por orgullo. –Respondió Lily.



-Quizás, dudo que ella sea como Sirius. –Concluyo saliendo del comedor rosando su hombro contra el de Severus quien hizo una mueca de desagrado.

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Author's Notes:

Ya esta el trailer del fic ; )

https://www.youtube.com/watch?v=6vksfRYDc9g

Author's Notes:

Ya esta el trailer del fic ; )

https://www.youtube.com/watch?v=6vksfRYDc9g

Habían pasado algunos días tras la elección de los tres campeones y los días para comenzar el torneo ya estaban en cuenta regresiva, en Hogwarts ya era noticia de alegría por parte de los Gryffindor y desencanto por parte de los Slytherin que Sirius Black  había sido escogido campeón para el torneo de los tres magos, aunque la noticia no era muy grata para James Potter, sin duda no se encontraba feliz o entusiasmado siquiera porque su mejor amigo competiría, en realidad se sentía algo traicionado, él creía fervientemente que su relación con Sirius era de confianza para haberle contado que se postularía, sin embargo no lo había hecho, creía que quizás aquella mañana el haber visto a Snape postulándose en el cáliz para ser campeón de Hogwarts había herido su orgullo, por lo que no había podido controlarse para postular su nombre y ganarle ese lugar a Severus, todo por las razones equivocadas, esto le preocupaba, era sabido que era un torneo peligroso en el que los participantes podían perder su vida y para James la posibilidad de perder a quien consideraba casi un hermano era menos fácil, pensaba en lo mucho que también le dolería si el nombre de Lily hubiese salido de aquel cáliz ya que ella también se había postulado, sin dudas en aquel momento deseaba que el nombre de Severus Snape hubiera sido el elegido entre los alumnos de Hogwarts. A pesar de todo,  para Sirius no resultaba menos fácil, debía lidiar con la presión del torneo y la frialdad de su mejor amigo tras que su nombre fuera nombrado.

 

-Bien, ya es suficiente, -Dijo Sirius mientras sujetaba a James por su túnica y lo metía a la fuerza a un salón de clases de Beauxbatons. -¿Por qué no quieres dirigirme la palabra James?

-Déjame en paz Sirius. –Contesto fríamente.

-No, nosotros somos mejores amigos, dime ahora ¿Qué ocurre? – La expresión de Sirius se puso melancólica. -Por favor dímelo.

-¿POR QUÉ? ¿QUERIAS GANARLE OTRA VEZ A SNAPE? ¡NO PENSASTE EN QUE PUEDES MORIR!–Respondió James mientras lo sujetaba de sus ropas y lo sacudía un poco. 

-No me interesa el dinero, ni la gloria, -le contesto tranquilamente mientras ponía sus manos sobre las de su amigo para quitárselas de encima, -tampoco lo hice por querer ganarle a Snape, antes de verlo frente al cáliz ya tenía la idea de postularme. –Concluyo con las fuerzas de James menguándose y soltándose. 

-¿Entonces por qué? ¿Acaso no entiendes que no quiero perder a mi hermano?

-Lo hice por Remus.

-¿Remus? ¿El que tiene que ver en esto? – Le pregunto mientras en su rostro se marcaban señales de confusión.

-Aquella noche que llegamos y hablamos sobre el premio pensé que Remus necesitaba el dinero pero que nunca se postularía para ser campeón de Hogwarts, el es demasiado sensato por eso yo me postularía para darle el premio, solo no quiero que el sepa nada, será su regalo de cumpleaños.

-Eres un idiota Sirius.

-Lo sé. –Le respondió sonriéndole, mientras ambos salían de aquel salón y se dirigían a la cabaña improvisada donde estaban hospedándose mientras el torneo continuara.

 

Las horas de aquel día pasaron rápidamente y llegaron a mas allá de la medianoche en la que Sirius se levanto inesperadamente, había tenido una pesadilla en la que miraba a su prima Bellatrix junto a su esposo Rodolphus Lestrange discutiendo con un hombre al que no lograba ver su rostro debido a la túnica que lo cubría, su sueño había culminado estrepitosamente en el segundo en el cual aquel desconocido comenzaba a reír, aquella risa escalofriante lo había despertado y atemorizado, con su mano sintió el sudor frio que recorría su frente y pensó que todo había sido un sueño y nada más, no quería comenzar a pensar que se tratara de una visión del futuro o de un instante del presente o de un pasado no muy lejano, aunque la idea de que pudiera tratarse de aquello ya estaba en su mente, no por nada tenía el record de excelencia en todas las materias durante las pruebas de TIMO, por encima de aquel sueño, solo deseaba poder tranquilizarse, su corazón no dejaba de latir rápidamente y necesitaba calmarse como fuera por lo que decidió salir de la habitación dirigiéndose a la puerta principal de la cabaña para tomar un poco de aire y calmar sus pensamientos, eso hubiera estado bien de no ser porque en aquel instante que asomo su cara al exterior escucho a dos personas discutir cerca, un tanto confundido pero decidido decidió adentrarse al bosque y localizar a los protagonistas de aquella discusión, sin problemas identifico a dos mujeres llevando a cabo la discusión dada la agudeza de sus voces.

 

-¡CRUCIO! – Grito una de ellas mientras la segunda voz gemía de dolor sin proferir ningún grito, Sirius no entendía como podría estarse efectuando aquella discusión sin que nadie en Beauxbatons o en la cabaña que estaba tan cerca la escuchara, ¿Porque él?, ¿Porque en ese instante? Se pregunto, sin embargo no había nadie más que pudiera interceder y terminar aquella pelea que se estaba manchando por un juego que no debía ser llevado a cabo, sabía que debía hacerle frente y ayudar a quien fuera víctima de aquella maldición.  En aquel segundo tras encontrar la zona exacta de la discusión se quedo de pie escondido en la maleza mientras sacaba su varita, logrando ver que la chica que era torturada por Cruciatus, era una estudiante de Beauxbatons, lograba mirar su uniforme azul y su cabello oscuro y suelto sobre su rostro, sin embargo no podía identificar a la mujer que la atacaba, solo veía una larga túnica que la cubría enteramente.

 

-Accio varita. –Exclamo en voz muy baja, su varita apareció en segundos en su mano derecha. -¡Expelliarmus! –Grito mientras estaba escondido desarmando en ese instante a la mujer encapuchada y liberando a la chica que era atacada por el maleficio, en ese instante la atacante dirigió una mirada rápida a Sirius y se desvaneció en una neblina oscura que se dirigió al lugar exacto donde su varita había caído, desapareciendo en ese segundo, a Sirius no le importo y corrió rápidamente hacia con la chica que aun estaba en el suelo respirando agitadamente.

 

-¿Comment ça va? (¿Como estas?) –Le pregunto a la chica mientras ponía una de sus manos en la espalda de ella, mientras la otra, sobre su brazo para que pudiera apoyarse y se levantara, ella solo lo miro aun con la cabeza baja y respirando aun agitada.

-Hablo español idiota. –Le contesto.

-Sí y creo que un excelente español. –Dijo él mientras usaba su fuerza para que ella se pusiera de pie quedando frente a frente con ella.

-No debiste meterte. –Dijo ella mirando al piso.

-Normalmente las personas agradecen cuando otra los salva.

-Lo tenía controlado.

-Si eso era evidente, -la soltó, -esa mujer tenía sobre ti un maleficio imperdonable y tu varita, -decía mientras caminaba un poco y se agachaba para tomar la varita en el suelo, -estaba a una distancia considerable de ti y no creo que esa mujer se pudiera tentar el alma para enviarte un Avada Kedavra y acabar con todo. –Concluyo mientras le regresaba su varita a ella.

-Está bien gracias. –Contesto arrebatándole la varita y guardándola en sus ropas.

-¿Qué hacías aquí a esta hora?

-Lo mismo podría preguntarte.

-Bueno yo me desperté escuche una pelea y creí que eran dos chicas peleándose por mí. –Contesto él mientras hacia una mueca de mala gana y se rascaba un poco su cuello. –Tu turno ¿Qué hacías aquí?

-Practicaba.

-¿Practicabas? ¿Qué cosa practicabas para que no pudieras practicarlo durante el día?

-Defensa contra las artes oscuras no está bien visto en Beauxbatons a menos que sea un asunto de vida o muerte.

-Eso está mal, en Hogwarts está bien siempre que sea responsablemente, supongo que eso nos distingue de los soldados de Durmstrang, -suspiro. -¿Qué practicabas? Dime la verdad, es mejor que lo hagas así puedo imaginar alguna razón para que esa cosa o esa mujer o lo que sea te haya atacado.

-Expecto Patronum ¡¿Feliz?!

-Sí, -respondió dirigiéndole una sonrisa, -eres fácil de convencer o es que tengo un encanto irresistible para que las mujeres me digan sus secretos.

-No, solo eres engreído. –Ella se dio la vuelta y comenzó su camino de regreso a la academia. –De nuevo gracias.

-Me llamo Sirius Black, puedes llamarme Sirius, solo una dime una cosa más, -ella se detuvo y lo miro con sus ojos cafés fijamente. -¿Quién era la mujer que te atacaba?

-No lo sé señor Black. –Comenzó a caminar nuevamente, -oh sí, me llamo Lisange Anhrefn, pero puede llamarme Lisange.

-¡Descansa Lisange! –Dijo entre risas Sirius mientras ella continuaba su regreso al castillo. –Que engreída… ¿Dónde habré escuchado sus apellidos? –Se quedo pensativo mientras el también regresaba a la cabaña y la noche se convertía en día, desde aquel instante no había pensado en nada más que en el pensamiento de haber escuchado los apellidos de esa chica, aquella sensación ya la tenía desde el instante en el que escucho sus apellidos desde la habitación contigua al comedor de Beauxbatons durante la ceremonia del cáliz de fuego, por lo que se encontraba intranquilo y caminando por la habitación donde todos estudiaban mientras el balbuceaba los apellidos una tras otra vez intentando recordar, esto llego a desesperar rápidamente a James y Remus quienes solo querían concentrarse en sus estudios aquella mañana.

-¿Quieres callarte de una buena vez? –Protesto molesto James a Sirius quien detuvo su intensa y repetida caminata en círculos.   

-Es que estoy preocupado, juro que he escuchado ese nombre antes y debo saber donde, ahora mismo. –Le respondió con su seño fruncido continuando su marcha sin rumbo.

-¿Qué tanto te preocupa? Esa chica es solo contra quien debes competir. –Menciono Remus quien tenía los ojos clavados en su libro e intentaba escribir algo en un pergamino.

-¿La chica contra quien debo competir? –Pregunto con tono sarcástico Sirius, -no, no solo es eso, yo sé que he escuchado ese apellido en algún sitio “Anhrefn” y debo saberlo y debo saberlo ahora.

-¡Ya basta! –Hablo fuertemente Lily. –Si tanto te molesta solo entra a la biblioteca de Beauxbatons y búscalo, si esos apellidos forman parte de un par de magos importantes que leíste hace años tú no te detendrás hasta estar seguro, así que solo vayamos y busquemos.

-Lily, -interrumpió James. –Es posible que no podamos tomar los libros de la academia.

-Son datos de magos, si en Hogwarts tenemos información de muchos magos y otros colegios ellos también, solo veremos eso y nada mas no buscaremos secretos sobre el colegio ni nada.

 

No dijo mas y en aquel segundo la pelirroja llevo a sus tres amigos a la biblioteca que tras explicar el asunto y mentir diciendo que solo se trataba de una tarea sobre magos famosos dejada por Dumbledore por lo que accedieron a permitirles el paso. Tras lo cual las horas pasaron y la cena estuvo a punto de comenzar, por lo que dejaron a Sirius y sus dudas medio conspirativas solas con él mientras ellos cansados se dirigieron a cenar junto a los alumnos de Beauxbatons, en aquel instante ya se sentían preparados para comer su comida y no desaprovecharían la oportunidad e insistencia de algunos alumnos en invitarlos a su mesa personalmente.

 

-Que mujer tan rara, solo quiero saber donde escuche su apellido. –Menciono en voz desanimada Sirius recargando su cabeza sobre uno de los libros en el momento preciso en el que sintió como alguien jalaba aquel libro.

-¿Cronología de magos famosos? –dijo una voz la cual Sirius identifico inmediatamente como la de Lisange. –Aquí no encontraras nada.

-Que haces aquí, deberías estar en la cena.

-Comí rápido debía estudiar, -regreso el libro  a la mesa de Sirius. -¿Qué haces investigándome?

-Yo no te investigo, -respondió rápidamente mientras ella lo fulminaba con la mirada. –Está bien si estoy buscando información de ti, al menos de tu apellido, se que los he escuchado pero no sé dónde.

-Sirius Orión Black, primogénito de Walburga y Orión Black.

-Silencio mujer, -interrumpió el señalándola, -¿Tú eres quien me acusa de investigarla?

-No te investigo, -sujeto su mano y la quito de enfrente, -eres famoso muy famoso tras que tu madre te borrara de tu árbol familiar, eso fue bastante sonado me lo contaron antes de ingresar al último curso en Beauxbatons cuando me visitaron los Lestrange.

-¿Los conoces? –Pregunto sorprendido Sirius.

-Infortunadamente, -suspiro. –No tenia opciones, en fin eso no importa si quieres saber de mi solo busca en los árboles genealógicos unas filas arriba de aquel estante y por cierto el apellido de mi padre era Syrielle, siempre uso el apellido de mi madre. –Concluyo mientras señalaba un estante de libros a unos cuatro metros de ellos, a la par que se iba alejando de Sirius quien al verla desaparecer tras la puerta de la biblioteca tomo un pesado libro de aquella estantería el cual ya tenía una separación preestablecida abriéndolo en exactamente una hoja en especifico, siendo que su sorpresa comenzaba a ser mayor tras leer lo que se encontraba escrito en aquellas viejas paginas.

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Tras su descubrimiento en la biblioteca de Beauxbatons, Sirius corrió a la cabaña de Hogwarts para contar a sus amigos lo que había descubierto con mucha ayuda de su oponente en el torneo de los tres magos, abriendo la puerta principal sin cuidado, dejando entrar una estela de aire que removió algunos pergaminos en donde estaban realizando sus deberes.

 

 -¡SIRIUS! -Replico con fuerza Remus a su vez que se levantaba a recoger los pergaminos que el aire había empujado.

 

-¿Quejicus está cerca? -Pregunto sin titubear Sirius.

 

-No, hace horas que salió. -Dijo James.

 

-Mejor, la campeona de Beauxbatons me ayudo a saber donde había escuchado sus apellidos.

 

-¿Le preguntaste? -Pregono confundido Sirius.

 

-Ni cerca, ella estaba allí e intuyo que la investigaba y me indico un libro, -menciono al sentarse en la silla vacía de aquella mesa, -Lisange es una sangre pura, su padre era francés, su madre galesa y ella es la ultima de ambas familias.

 

-Y yo soy el último Potter.

 

-Si hay algo, al ser la última lo más razonable es que mis padres la buscaran para casarla conmigo.

 

-¿Es tu prometida y te estás enterando ahora? -Pregunto Lily.

 

-No, no para nada. -Trago saliva y se sonrojo un poco. –Realmente no creo que lo sea, recuerda que hace casi dos años me expulsaron de mi familia, en todo caso sería prometida de Regulus o Rabastan Lestrange.

 

-¿El cuñado de tu prima maniática? -Pregunto James.

 

-Exacto James y creo haberte dicho que mi tío Alphard me conto algo.

 

-Recuerdo que tu tío Alphard te conto sobre los gnomos, su ropa interior y unas ranas de chocolate.

 

-Eso no, -levanto una ceja y se apeno levemente. -Mi tío Alphard me conto los rumores que dicen Bellatrix y Rodolphus son partidarios de ya-sabes-quién.

 

-Y también se sabe que eso es una sospecha. -Respondió James al instante.

 

-Bueno eso es cierto, pero entonces ¿Por qué fueron a ella?

 

-Si lo que dices es cierto, es algo obvio, -Respondió Lily manteniendo un libro de hechizos y encantamientos avanzados en sus manos con la vista pegada en el, -los sangre pura se casan con sus iguales.

 

-Yo no lo haría. -Contesto inmediatamente Sirius con una muestra de enojo en su voz.

 

-Claro que no, -interrumpió Remus tranquilizando la mirada de Sirius. -Tú no eres como ellos.

 

-Basta Sirius ¿Por qué te importa tanto lo que haga esa mujer? -Pregunto en un tono insistente James.

 

-¿Por qué? -Mantuvo silencio un momento. -No lo sé.

 

-Quizás debas pensarlo.

 

-No debo pensar nada, todo es culpa de anoche.

 

-¿Anoche? ¿Qué paso anoche? -Pregunto James mirándolo fijamente, Sirius recordó que no les había dicho nada sobre su encuentro con ella y la mujer desconocida en el bosque y creía que no debía siquiera mencionarlo para evitarse problemas, sin embargo ya era tarde. -¿Ocurrió algo malo?

 

-No, solo que no podía dormir y salí a caminar unos minutes y la encontré, practicaba encantamientos. -Mintió y el corazón en ese instante le dio vuelcos, era la primera vez que le mentía a James.

 

-No veo nada sospechoso en eso James. -Respondió Lily.

 

-Exacto no hay nada sospechoso, recuerda como ayudábamos a Peter durante sus exámenes del TIMO.

 

-Sí, lo recuerdo, pero de cualquier manera, -se puso de pie. -te conozco lo suficiente para saber que no es usual que te encuentres así con otra persona y menos con una mujer, si tan solo eso de tener una novia a la vez se te diera, podría creerte.

 

-James, esa chica no me interesa.

 

-¿Bebiste algo o comido algo con ella? -Pregunto con un aire de preocupación.

 

-Nada, -se detuvo unos instantes. -absolutamente nada.

 

 

 

Las horas pasaban interminablemente y ya se había hecho bastante tarde en la noche en la cual Sirius no lograba conciliar el sueño y mantenía en su cabeza a su naciente obsesión, quizás solo quería saber más de quien era su contrincante en el torneo de magos, creía que encontrando la razón al porque los apellidos de la chica le generaban tanta curiosidad aquello terminaría, sin embargo, había pasado todo lo contrario. Esa tarde tras la cena y el aun en la biblioteca había sido guiado por el mismo objeto de su búsqueda hacia un libro que una vez abierto le había dado lo que quería en la primera pagina marcada, posiblemente por la misma Lisange, aunque eso era un dato desconocido por él, sin embargo, sentía que podía apostar su amada escoba de Quidditch para asegurarse de ello, aquel libro titulado "Ensayo sobre celebres descubrimientos a través de la historia", tenía en primera página a Beaufort Syrielle, gran sanador y combatiente de la viruela de dragón, Beaufort durante el siglo XIV desarrollo una medicina que lograba dar excelentes resultados para curar a los magos jóvenes infectados que en el peor de los casos funcionaba dejándolos el salpullido característico en algunas partes del cuerpo, sin embargo era inútil para curar a los magos más viejos, teniendo esta información Sirius partió a buscar otro libro más uno que no había notado hasta llegar a la ultima escalinata de un largo librero, dicho libro tenia por título "Grandes familias a través de los tiempos", en aquel titulo había logrado dar con un apartado completo de casi 50 páginas que daba los nombres de los integrantes de la familia Syrielle, ahora sabía que era un grupo de magos particularmente famosos y muy antiguos, practicaban la herbologia y le dieron al mundo mágico especialistas en pociones, el ultimo nombre no se destacaba por sus habilidades mágicas, sin embargo si en las habilidades políticas, Bastian Syrielle nacido en 1925 y muerto en 1960, entre sus logros habían estado el ser el embajador mágico francés más joven en el ministerio de magia de Gran Bretaña, lugar donde había contraído matrimonio con Sia Anhrefn, su muerte había sido descrita como una rara enfermedad mágica desconocida, tras recorrer cientos de páginas del grueso libro e inclusive pasando por capítulos sobre los Black,  Preweet, Potter, Yexley, Malfoy y otros centenares de familias mágicas que él desconocía encontró en a los Anhrefn, una familia galesa de magos cuyos orígenes exactos eran desconocidos.

 

 

“La familia Anhrefn no tiene fechas exactas de su nacimiento y tampoco magos conocidos provenientes de la familia hasta el siglo XII, a través de los tiempos han sido pertenecidos a la casa de Slytherin en Hogwarts, dando al mundo expertos consagrados en las Artes Oscuras”.

 

-¿Slytherin? vaya novedad, lo supuse desde el comienzo. -Menciono en voz alta con un tono sarcástico.

 

“Fergal Anhrefn es uno de los mayores conocidos que provienen de esta familia, este mago durante los dos primeros siglos de la fundación de Hogwarts, se dedico exhaustivamente a defender los ideales por los que Salazar Slytherin había trabajado en infundirle al colegio, era fiel partidario de la pureza de sangre y la superioridad de la misma sobre magos de sangre Muggle”.

 

Tras revisar las páginas encontró a Brutus Malfoy entre los familiares políticos de la familia y llegando al final encontró a Sia y Mariam Anhrefn esta ultima marcada como miembro Squib, Sia había sido mencionada en otras líneas como esposa de Bastian Syrielle, por lo tanto ellos eran los padres de quien le había generado esa obsesión, James incluso sospechaba que él se sentía atraído por ella, sin embargo Sirius no se sentía de aquella manera. 

 

 

 

Aquella noche no durmió, se quedo mirando hacia la ventana sin moverse hasta que el sol comenzó a salir, en ese momento cambio su ropa y se dirigió hacia el comedor de Beauxbatons donde esperaba encontrarse con Lisange, aunque en su lugar lo que encontró fue a un grupo de chicas arremolinándose a su alrededor.  

 

 

 

-¿Cuales son tus pasatiempos? -Pregunto una chica de cabello castaño con fuerte acento francés.

 

-Quidditch, soy golpeador del equipo de Gryffindor y también me gusta molestar a Quejicus, ahora debo…

 

-¿Quejicus? ¿Qué es Quejicus? -Interrumpió una chica más alta de cabello oscuro.

 

-Ah… una clase de planta come hombres de 14 metros de alto que hay en Hogwarts. -Respondió él para no terminar contando sobre las razones a las cuales Snape se le conocía con ese apodo.

 

-¿Existe eso? -Interrumpió nuevamente aquella chica.

 

-Sí, -intentaba zafarse mientras a unos metros veía a Lisange tomando una silla en el comedor. -Discúlpen debo irme. -Concluyo saliendo de la multitud y acercándose a la mesa donde Lisange comía sola.

 

-Ten cuidado mi novio se aparecerá en cualquier momento. -Dijo ella sin mirarlo.

 

-No tienes novio, si lo tuvieras seria uno de sangre pura -respondió el tajantemente. -¿Por qué estás aquí sí parece que tu lugar está en Hogwarts? 

 

Lisange sin mirarlo bajo su mano y dejo su tostada con mantequilla sobre el plato.

 

-No quería ser una serpiente y tampoco saber más de esa familia toda poderosa con las que Bellatrix se mezcla.

 

-¿De qué hablas?

 

-Bellatrix es defensora de la pureza de sangre ya deberías saberlo y ella no quiere que mi sangre se extinga y tampoco quiere que sea una traidora de sangre como un tal Weasley o alguien llamado Alphard.

 

-Oh Sirius. - La miro. -Ya tu misma lo dijiste ayer, mi madre me borro del árbol familiar. -Respondió el mientras ella lo miraba fijamente, -no me mires así, no tengo problemas con eso y con hablar de mi expulsión familiar, sin embargo, -hizo una pausa, -¿Por qué te afecta tanto la pregunta que hice sobre Hogwarts?

 

-Tiene que ver con el pasado de mi familia.

 

-Supongo que no estás de acuerdo con los ideales de… como se llamaba… -Cerro los ojos mientras acercaba su mano a su cara.

 

-Fergal Anhrefn.

 

-Exactamente, el, de alguna manera se que no estás de acuerdo con sus ideales, aunque me sorprende que no haya registros de tu familia en Gales hasta que un demente comenzó a defender a Slytherin, que pérdida de tiempo.

 

-Sí, pérdida de tiempo, -ella dio una pausa. -Sabes debo irme a clases, espero que podamos hablar otra vez antes de que el torneo comience o más tarde en la revisión de varitas.

 

-Lo mismo digo.  

 

Ella se levanto y movió su cabello hacia atrás, pasando frente a él, él se quedo mirando mientras ella salía del comedor. 

 

-Jazmín y canela… ¿Donde he olido eso? Dijo para sí mismo Sirius en voz muy baja, quedándose en aquel sitio de pie sin hacer ni decir nada. Ahora solo esperaría a que el torneo comenzara de una vez. 

End Notes:

Ojala les guste.

PD: personalmente me emociona de sobre manera el siguiente capitulo, habra algunas apariciones importantes para la historia.

End Notes:

Ojala les guste.

PD: personalmente me emociona de sobre manera el siguiente capitulo, habra algunas apariciones importantes para la historia.

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Esa misma tarde los tres campeones se reunieron con Olivander en la oficina del director Prideux, todo debido a que la organización del torneo había decidido que la mañana siguiente fuera el primer reto del torneo, Ivan Wozniak, campeón de Durmstrang ya había pasado, su varita había sido descrita como "agresiva" por el fabricante de varitas Olliuvander, que según muchos en el reino mágico, era el mejor fabricante del mundo. Ahora era el turno de Sirius quien a toda costa ocultaba su culpabilidad sobre las runas que el había dibujado al mango de su varita durante su cuarto curso.



 



-Insisto señor Black, no recuerdo haberla fabricado con estas marcas.



-Y yo le insisto que así me la vendió, no lo recuerda me dijo "es un objeto muy especial sacado de las mejores maderas de roble del norte", - mentía mientras con su brazos realizaba ademanes parecidos a los que Olivander solía realizar. -Eso fue lo que usted me dijo y sabe ha sido la varita más fuerte que ha tocado Hogwarts en su historia y claro es porque usted la fabrico. -Concluyo con una expresión de felicidad.



-Quizás solo lo olvide, -agito la varita y de ella se desprendió una pequeña luz azulada, -ya que está en perfecto estado señor Black. -Concluyo sonriéndole y estirando su mano izquierda hacia Lisange quien permanecía de pie junto a Sirius.



-Quizás la reconozca. -Dijo ella con una tímida sonrisa en su rostro entregándole su varita.



-¿Reconocerla? -Menciono intrigado al mirar la varita. -Claro, claro que la recuerdo 26 centímetros rígida, madera de acebo ¿Cuál es su núcleo? 



-Fibra de corazón de Dragón. -Respondió un poco intrigada, a los otros campeones no les había preguntado esto, al escucharla Olivander dibujo una sonrisa en su cara.



-Conoce bien a su varita.



-La compre con usted hace siete años.



-Sí, esta varita la hice yo, la concebí como un arma excelente en duelos y encantamientos, el lado que tomen los encantamientos dependen del corazón del mago, -la agito. -Está en perfecto estado. -Dijo mientras una niebla de color rojizo salía de la varita. Tras escuchar estas palabras el director Prideaux pidió a los tres alumnos abandonar la oficina ya que debía hablar con Olivander, los tres obedecieron inmediatamente.



 



-Supongo que nos veremos mañana, buena suerte les deseo. -Dijo Ivan con un fuerte acento mientras se apartaba de ellos. Sirius observo fijamente a Lisange.



-Sé lo que hiciste.



-¿Lo que hice? ¿De qué hablas?



-Amortentia.



-¿Amortentia? ¿Qué quieres decir?



-Quieres engatusarme para ganar el torneo, usaste Legeremancia para saber que me gusta el olor a jazmín y el pan de canela.



-¿Engatusarte? -Se pregunto confundida estallando en una risa que confundió

La Vida Secreta de Sirius Black by sylar jezabel

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