Hermanos. by AiixChaan

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 Hermanos. by AiixChaan
Summary:

En una ciudad como Tokyo abuandan las empresas multinacionales de negocios. La Capital de Japón sitúa a dos de las mas grandes empresas, Por una lado Konoha S.A. y por el otro, su competencia, Akatsuki. 

En esta historia ya no conoceremos a los jovenes ninjas que luchaban a muerte contra sus rivales, sino, en este universo paralelo Naruto Lidera Konoha y su mujer Hinata, trabaja de Pediatra en el hospital mas reconocido de la ciudad. Incluyendo a todos los personjaes ya conocidos y ampliando el repertorio con los descendientes de los mismos: sus hijos.

Cuando todo se veía viento en popa, un nuevo personaje irrumpe en la vida de Naruto, haciéndose llamar Kokona. A partir de su llegada todo empieza a cambiar y surgen nuevos problemas, peleas y desencuentros.

En esta vida normal que llevaban, un surco de acción se abrirá paso en  esta historia de familia, amigos y rivales

Ya nada volverá a ser como antes...



Categories: ANIME/MANGA, NARUTO Characters: Deidara, Gaara, Hinata Hyūga, Ino Yamanaka, Jiraiya, Kakashi Hatake, Kiba Inuzuka, Konohamaru, Moegi, Naruto Uzumaki, Neji Hyūga, Sai, Sakura Haruno, Sasori, Sasuke Uchiha, Shikamaru Nara, Temari, Tenten, Tsunade, Zetsu

Generos: Accion/Aventura, Drama, Romance, Universo Alternativo

Advertencias: Lenguaje Obsceno, Muerte de un personaje, Spoilers

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 11 Completed: No Word count: 17027 Read: 1978 Published: 23/05/2013 Updated: 01/08/2013
Summary:

En una ciudad como Tokyo abuandan las empresas multinacionales de negocios. La Capital de Japón sitúa a dos de las mas grandes empresas, Por una lado Konoha S.A. y por el otro, su competencia, Akatsuki. 

En esta historia ya no conoceremos a los jovenes ninjas que luchaban a muerte contra sus rivales, sino, en este universo paralelo Naruto Lidera Konoha y su mujer Hinata, trabaja de Pediatra en el hospital mas reconocido de la ciudad. Incluyendo a todos los personjaes ya conocidos y ampliando el repertorio con los descendientes de los mismos: sus hijos.

Cuando todo se veía viento en popa, un nuevo personaje irrumpe en la vida de Naruto, haciéndose llamar Kokona. A partir de su llegada todo empieza a cambiar y surgen nuevos problemas, peleas y desencuentros.

En esta vida normal que llevaban, un surco de acción se abrirá paso en  esta historia de familia, amigos y rivales

Ya nada volverá a ser como antes...



Categories: ANIME/MANGA, NARUTO Characters: Deidara, Gaara, Hinata Hyūga, Ino Yamanaka, Jiraiya, Kakashi Hatake, Kiba Inuzuka, Konohamaru, Moegi, Naruto Uzumaki, Neji Hyūga, Sai, Sakura Haruno, Sasori, Sasuke Uchiha, Shikamaru Nara, Temari, Tenten, Tsunade, Zetsu

Generos: Accion/Aventura, Drama, Romance, Universo Alternativo

Advertencias: Lenguaje Obsceno, Muerte de un personaje, Spoilers

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 11 Completed: No Word count: 17027 Read: 1978 Published: 23/05/2013 Updated: 01/08/2013
Story Notes:

Hola! Mi primer fic, espero guste! Básicamente es un universo alterno, con los personajes ya creciditos y MIS parejas preferidas de Naruto. Mucho NaruHina, SasuSaku, entre otras. También hay un repertorio de nuevos personajes que se me fueron ocurriendo por el camino jaja. 

De a poco la trama se va a ir armando y nombrando hechos reales del Naruto original. Sean bienvenidos a mi imaginación (?)

 

Saludos Aii-chan! 

Story Notes:

Hola! Mi primer fic, espero guste! Básicamente es un universo alterno, con los personajes ya creciditos y MIS parejas preferidas de Naruto. Mucho NaruHina, SasuSaku, entre otras. También hay un repertorio de nuevos personajes que se me fueron ocurriendo por el camino jaja. 

De a poco la trama se va a ir armando y nombrando hechos reales del Naruto original. Sean bienvenidos a mi imaginación (?)

 

Saludos Aii-chan! 

Sueño. by AiixChaan
Author's Notes:

Bueno, creo que es un buen inicio. Espero que los deje con intriga la llegada de est señorita tan peculiar. Y se queden encantandas como yo de las pequeñas gemelitas que cree para darle algo de "tortura" a Naruto Ja-Ja. 

Disfruten.

Author's Notes:

Bueno, creo que es un buen inicio. Espero que los deje con intriga la llegada de est señorita tan peculiar. Y se queden encantandas como yo de las pequeñas gemelitas que cree para darle algo de "tortura" a Naruto Ja-Ja. 

Disfruten.

Capitulo primero: Sueño.

 

Sus brillantes ojos azules se abrieron lentamente. Una luz lo atraía. Lo llamaba. La tibia voz lo aclamaba. – Naruto - Decía. No la reconocía pero no le resultaba peligrosa. Dio un paso, luego otro. El canto suave de esa voz aún lo llamaba. Otro paso hacia adelante, lo seguía llamando.  Estaba impaciente, quería saber de quien se trataba. Él comenzó a correr. Corrió, corrió y corrió. La luz se hacía mas radiante. Brillaba y brillaba y cada vez lo enceguecía mas. Impedía la visión de aquel  hombre que corría expectante.

-          Naruto… oh, Naruto…

El rubio se detuvo y fijó la vista en quién le hablaba. Era una mujer.. ¿su madre?  No. Si… ¿Quién era? Era igual a su madre, Kushina, pero no tenía ese cabello rojizo peculiar.. sino, en cambio, lucía una hermosa cabellera dorada hasta los hombros.

-          ¿Madre? – preguntó vacilante.

-          Naruto – repitió la voz – yo no soy tu madre. Yo soy tu…

La alarma sonó irritante como todas las mañana. Uzumaki Naruto se despertó abandonando ese sueño extraño que estaba teniendo.

-          Buen día – Le dijo una voz a su lado - ¿soñabas?

-          Si, y algo muy raro… - se agarró la cabeza y permaneció en silencio por unos segundos, pensando. – Buen día – dijo al fin, con una de sus habituales sonrisas - ¿Te acabas de despertar?

-          No, abrí los ojos diez minutos antes que el despertador sonara…

-          Tu siempre adelantada al reloj, Hinata.

La mujer  a su lado le sonrió. Hinata, vestida con delicadas de seda, se sonrojó. Su pelo, azul como el océano, caía en cascada por su espalda. Sus ojos color perla miraban al rubio con dulzura. Una sonrisa decoró su pálida tez regocijándola de belleza.

-          Al fin ya es Lunes, ¿no es verdad? – dijo Hinata – Los niños empiezan las clases…

-          Si, de vuelta a la rutina – el hombre suspiró – seguramente aquellas dos ya están saltando de la alegría, son demasiado enérgicas… DE-MA-CIA-DO.

-          Seguro, aunque a veces me preocupa Hirot…

La puerta de la habitación se abrió con brusquedad interrumpiendo a la peliazul.

-          Bueeeeeeeeeeeen diaaaaaaaaaaaaa!!!! – Dos niñas idénticas irrumpieron en la habitación saludando con énfasis.  De un salto aterrizaron en la cama de la pareja. – Mamá, papá, Buen día!! – Las pequeñas sonrieron con una sonrisa parecida a la de su padre.

Eran dos gotas de agua. Sus ojos brillaban como la luna por la noche. La mayor (solo por diez minutos de diferencia) tenía el pelo largo, lacio y rubio que le caía en cascada sobre su espalda. La menor tenía el pelo corto,  rubio y crispado como su padre.  Ambas niñas, de diez años cada una, saltaban en la cama con pijamas de diferentes colores.

-          Aiko, Akira, dejen de saltar por favor – Hinata cerró los ojos y respiró hondo. Paciencia, paciencia, eso era lo que había que tener con dos gemelitas.

-          Si señora! – Las gemelas uzumaki dieron un último salto y cayeron de cola al colchón. Ambas sonrieron – Podemos ir a molestar a Hiroto? Si? Podemos?

Naruto puso los ojos en blanco y les dio una palmadita en la cabeza a cada gemelita.

-          Vayan, pero por favor dejen el alboroto para mas tarde…

Las pequeñas rubiecitas rieron traviesas y bajaron saltando de la cama. Dejaron la habitación cerrando la puerta a sus espaldas.

En la habitación de al lado un joven, acostado boca abajo en su cama, miraba atentamente una foto entre sus manos. Sus amigos de la secundaria plasmados en una imagen. Empezando desde la izquierda, mostrando una amplia sonrisa, estaba Yota Uchiha, su mejor amigo. “Todo un galán”, el siempre le decía, un muchacho de su misma edad de pelo crispado y azul, y de ojos verde agua. A su lado, tomándolo por el cuello en señal de amistad, estaba él, con sus ojos celeste cielo y su pelo azul oscuro. Tercera, con su dulce y carismática sonrisa, estaba Mei, hija única de Sai e Ino.  De pelo largo y negro como la noche. Abrazada a ella, última en la foto, estaba la alegre y enérgica Hoshiko. De sonrisa amplia, corto cabello color cacao y de profundos ojos celestes. Si, sus amigos de la secu.

Hirtoto suspiró resignado. Rozó con su yema la imagen de la bella joven de cabello cacao. La miró detenidamente. Estaba enamorado y él lo sabía.

-          Hermanoooooo!! – de nuevo las pequeñas, como un tornado, irrumpieron en una habitación ajena.

-          ¿Qué estas mirando, hermano? Es es una foto? – Aiko estiró el cuello para mirar la foto.  Akira lo hizo también.

-          Mira Aiko, es Yota! Pero no reconozco… a esas dos chicas, hermano. – Akira miró con curiosidad y señalando la foto preguntó: - ¿Quiénes son?

-          Mei y… Hoshiko – dijo Hiroto suspirando. Era un tonto enamorado.

Las gemelitas tornado se miraron cómplices. Una sonrisa socarrona decoró sus inocentes caritas.

-          Hiroto tiene novia, novia, novia, Hiroto tiene noviaaa – chillaron al unísono.

El joven de ojos como el cielo tomó a cada una de sus hermanas, las subió a cada uno de sus hombros y las sacó inmediatamente de su habitación.

-          Son peor que una mosca zumbándome al oído. – Dijo Hiroto conteniendo sus ganas de gritar – Mamá pidió paciencia…. PERO YO NO LA TENGO! ADIOS! – dijo a los gritos y cerró la puerta  provocando un estruendo que retumbó en toda la casa.

Abajo en la cocina, Hinata servía el desayuno vestida ya para trabajar, cubriéndose con un delantal violeta, que le sentaba perfecto. “Todo te queda bien” le había dicho Naruto en una de sus primeras citas en el secundario.

Naruto agradeció su porción y comenzó a engullir su ración de desayuno. Las niñas bajaron corriendo, porque sabían que era lunes de panqueques. Hiroto, bostezando, bajó detrás de ellas. Todo era igual aquella mañana de lunes… por lo menos hasta ese momento.

Luego de desayunar Naruto subió a su Mercedes, “el auto de sus sueños”, que había comprado luego de heredar la empresa que lideraba; y partió al trabajo. Hinata, sobria y elegante, llevó a las gemelitas a la escuela y luego arribó a su trabajo. Hiroto nunca se apuraba, sabía perfectamente que en diez minutos llegaría a la escuela caminando. Pero hoy, primer día de clases luego de las vacaciones, quería salir temprano y encontrarse con ella por el camino.

Naruto llegó a su trabajo, dejó su saco y maletín sobre su pequeña mesita acomodado justo al lado del escritorio, y se paró enfrente de su amplio ventanal. Las calles de Tokyo siempre estaban atestadas de gente, autos, animales, bicicletas, puestos ambulantes… era una locura, pero a él le gustaba lo loco. Sonrió y se sentó en su silla reclinable. Por alguna razón amaba su trabajo, era el Jefe de toda esa empresa de negocios, él haría todo por ella y la amaba. Sabía que exageraba pero Konoha S.A. era la herencia de sus padres a quiénes…

-          Uzumaki-sama, hay una mujer que quiere verlo – Le dijo una voz por el intercomunicador – No tiene cita pero dice que es urgente… ¿La hago pasar?

Naruto miró el intercomunicador extrañado. Nadie hablaba con él sin citas. Pero esa mujer decía que era urgente. De repente una imagen de su sueño cruzó su mente como un relámpago. Titubeó pero al fin dijo:

-          Hazla pasar, Moeghi-san.

Naruto volteó con su silla hacia el ventanal. Apreció una vez más la vista de esa gran ciudad y se quedó pensativo mirándola.

-          Uzumaki Naruto-san, ¿Es usted? – Naruto no reconoció la voz, pero le resultó familiar.

-          El mismo – contestó con desdén - ¿Qué se le ofrece?

Naruto giró intrigado su silla. Al voltear observó petrificado a la mujer en frente suyo. Su rostro, su boca, sus ojos… todo. Era ella. O no?  Recordaba a su madre de rojizos cabellos color fuego, lacio y largo. Pero esta mujer solo lo tenía hasta cortado impecable hasta los hombros y su pelo rubio y fino como el oro, brillaba por los rayos de luz que entraban por el ventanal. Pero… ¿Por qué? ¿Por qué esa aquella mujer se parecía tanto a su madre? Acaso todo aquello… ¿Era solo un sueño?

 

                                                                     Fin Capitulo Primero. 

End Notes:

Gracias por leer!

Adelanto:

¿Quién será esa mujer? ¿Por qué se parece tanto a la madre de naruto?

" Aún no puedo entender, que conociendo mi rostro, no te des cuenta que yo soy tu... " 

End Notes:

Gracias por leer!

Adelanto:

¿Quién será esa mujer? ¿Por qué se parece tanto a la madre de naruto?

" Aún no puedo entender, que conociendo mi rostro, no te des cuenta que yo soy tu... " 

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Author's Notes:

Chan chan chan(? Bueno creo que averiguaremos quien este rubia de por aqui... Intente darle un explicación razonable a porque en la serie original no aparece este personaje... bueno, todo puede pasar en naruto.. Obito seguia vivo o.o asi que ya nada me sorprende jajaja! 

 

Saludos Ai~chaaan! 

Author's Notes:

Chan chan chan(? Bueno creo que averiguaremos quien este rubia de por aqui... Intente darle un explicación razonable a porque en la serie original no aparece este personaje... bueno, todo puede pasar en naruto.. Obito seguia vivo o.o asi que ya nada me sorprende jajaja! 

 

Saludos Ai~chaaan! 

Naruto suspiró para tranquilizarse. Se apretó una mejilla disimuladamente y al notar dolor, comprobó que un sueño no era.

“Debe ser solo una coincidencia”, se dijo. Naruto, tan iluso como siempre…

-          Buen día señorita – dijo acomodándose en su asiento – Yo soy… bueno supongo que ya sabe quién soy – la miró fijo, pero tuvo que desviar la mirada… veía a su madre en ella. – quisiera saber… ¿Con quién tengo el gusto?- Naruto sonrió amablemente. Él nunca dejaba de sonreír.

-          Mi nombre… mi nombre es… - La rubia lo miró fijamente, aunque sabía que él intentaba evitar su mirada. Lo miró e hizo una corta pausa. Pestañó, suspiró y por fin dijo: Mi nombre es Kokona, Kokona Uz…

La puerta se abrió y Moegui entro apenada.

-          Disculpe Naruto-sama – tosió para aclarar la voz – el secretario de finanzas ha llegado y tiene las cuentas para revisar… Desea verlas ahora?

-          Déjalas sobre mi escrito Moegui-san – propuso amablemente Naruto – más tarde las reviso y me comunico con Shikamaru. Te agradezco el aviso.

La castaña se ruborizó (cuando no ), dejó el papeleo sobre el escritorio de su  jefe y salió discretamente de la oficina. Naruto tomó las cuentas y comenzó  acomodarlas, era una buena manera de evitar la mirada tan parecida a la de su…

-          ¿En qué estábamos? Oh si… Kokona-san, verdad? – Naruto sentía esa mirada penetrante sobre su cabeza, pero de ninguna manera la miraría a los ojos. No le daba miedo, pero el recuerdo de su madre era tan tenue… solo conocía sus ojos por fotos que Jiraya le había regalado y se sentía… raro cuando esa mujer lo miraba. Sin embargo se volvió a mirarla y al recordar su nombre sintió un gran alivio. Ahora sabía porque se le hacía familiar – Disculpe, Kokona … Kokona.. usted no es la exitosa modelo Koko-san que reside en Paris?  Corríjame si me equivoco pero juraría que la he visto antes.

-          Pues no está herrado… - Kokona sonrió – De todas formas… no vine aquí a hacer propaganda…

Naruto fijo su vista en ella y la miró expectante.

-          No puedo entender… - dijo con tono amargo – que aun conociendo mi rostro no pudieras darte cuenta que yo soy tu…

Fuera de las oficinas de Konoha S.A. un joven de ojos como el cielo llegaba a su ya conocido salón de clases. No había alcanzado en el camino a su querida joven, pero se alegró de ver que estaban en la misma…

-          Buen día, Hiroto-Kun! Qué bueno es saber que estaremos todos juntos en la misma clase otra vez, no es asi? – Ella, ahí estaba, hablándole, sonriéndole como siempre. Hoshiko, la chica que lo descolocaba.

Hiroto se sonrojó y bajó sus enormes y vistosos ojos azules. Sin embargo Hoshiko tenía otros planes. Lo tomó de las suaves mejillas y tiró para inducirle una forzada sonrisa.

-          Ho.. ho… Hoshiko – dijo entre apretones – du.. duele!  - La joven rió socarrona y lo soltó.

-          Disculpame… es que amo tus mejillas Hiroto…

 Hiroto tragó saliva y se sonrojó. Si algo había heredado de su madre era su extrema timidez. Su padre siempre le decía: “has heredado las mejores características de ambos” y él siempre respondía: “claro, mamá te conquistó de a poco verdad? Ni se atrevía a hablarte” y bueno lo demás salía por lógica… Hinata tampoco era Sra. Paciencia y Hiroto terminaba con un chichón en su cabeza.

-          Buen día – saludaron al unísono Mei y Yota.

Hoshiko sonrió y tomó asiento al lado de su amiga. Yota y Hiroto, detrás de ellas.

Hiroto seguía pensando en sus padres y como se habían conocido en la secundaria. Esa típica historia de “Na-na-naruto-kun, acepta mis chocolates por favor!” y claramente su padre había sido tan torpe que con una de sus sonrisas peculiares había contestado “Claro Hinata-chan, siempre aceptaré tus chocolates de amigos” Eso siempre hacía reír a Hiroto, y no por su tímida madre, sino por el idiota de su padre. Como podría ser que fuese tan…

-          Se a formado una pareja…

Hiroto giró en torno a la voz que le hablaba, Yota susurraba otra vez “se ha formado una pareja” y él sacaba un lápiz para lastimarlo, con mucha intención de hacerlo, pero al darse cuenta, Hoshiko y Mei lo veían extrañadas.

-          Oye, no sabía que eras un sicario o algo por el estilo…

-          Pues no lo soy, Mei-chan… pero mi amigo esta incentivándome para que lo mate solo a él…

-          Entiendo, Yota-kun suele tener ese efecto en las personas… - Mei sonrió. Esa sonrisa tan peculiar y dulce, bajo sus hermosos ojos azules. Giró rápidamente y siguió hablando con Hoshiko.

Yota codeó a su vecino de asientos.

-          Tienes que dejar de negarlo, Hoshiko y tu tienen algo especial… yo diría que son novios…

-          Callate. No somos novios – Hiroto ya se estaba volviendo a irritar - Igualmente… no deberías hablar mucho chiquillo… ni siquiera te atreves a mirar a la chica que te gusta…

-          Oye, cállate tu. Se perfectamente que solo somos amigos. –Yota suspiro derrotado- ya okey, esta tortura matinal de saber que nunca seremos “sus chicos” debe acabar.

-          Yo ya me di por vencido, si por eso lo dices…

Ambos jóvenes apoyaron sus cabezas en el banco, provocando un sonido seco.

-          Eso dolió…

-          Si, lo se…

Hoshiko  volteó y los miró riéndose.

-          Oigan, se supone que los bancos son para escribir… no para desgranarse los sesos… literalmente. En fin, que les parece si vamos a tomar algo a la salida? Ninguno tiene actividades extracurriculares todavía y…

-          Claro! – ambos jóvenes respondieron a coro, sin darse cuenta de lo idiotas que se veían…

Una mujer de grandes atributos, ojos color café y cabellos claros como el sol, cruzó los pasillos del hospital a grandes zancadas ondeando su blanco e impecable guardapolvos.

-          Sakura!!! – Chilló la rubia de pechos descomunales.

-          S-si, Tsunade-sama?

-          ¿DÓNDE DIABLOS ESTA HINATA? ¿DÓNDE?

-          E-lla esta en sector pediatría, debe entregarle un análisis a Ino… - Sakura tragó saliva y confundida preguntó: - Qué ocurre Tsunade-sama?

-          Necesito hablarle URGENTE a Naruto. Mi celular se quedó sin batería y supuse que Hina… OYEEEEEEEEEE – la rubia encontró su objetivo y con su dedo índice la apunto sin pasar desapercibida, de todas formas ya sabían quién y cómo era Tsunade-sama: la directora de aquel muy reconocido hospital de Tokyo.

Hinata, en un acto reflejo, levantó los brazos y y abrió las boca para gritar, pero nada salió, solo un pequeño gemido.

-          Tsu-tsu-tsunade-sama, juro que no hice nada juro que yo…

-          Calla mujer, llama de inmediato a tu marido.

-          Pe-pero Naruto  está  trabajando no creo que pueda…

-          LLAMALO!!!

-          Si, señora! – como si de su vida dependiera ( y diría casi que si) Hinata buscó el número de su marido en el celular y lo llamó en menos de lo que canta un gallo.

-          Hinata? – contestó algo preocupado Naruto – Acaso pasó algo?

-          Hola Naruto, bueno disculpa que te llame en el trabajo es solo que… - derepente la voz de la Ojiperla  sonó como en distorsión, se escucho como si alguien le arrebatara el celular y Naruto se sorprendió al escuchar a la voz chillona y mandona de…

-          Naruto!!

-          A-O-E-TSUNADE-SAMA?! – Naruto tragó saliva. No recordaba ya cuantas veces ella lo había reprendido con esa voz tan peculiar y casi diría, viril – Qué… qué ocurre?

-          Escucha… acaso estás con alguien ahora?

Naruto recordó a su invitada de ojos color mar. Estaba allí parada, a punto de decir algo hasta que sonó el teléfono y volvieron  interrumpirlos. Naruto tapó su celular con una mano y amablemente le dijo a la presente:

-          Disculpa, no tomará más de diez minutos. – Kokona asintió y Naruto volvió a concentrarse en la arbitraria voz de Tsunade.

-          Naruto – Dijo la señora de pechos prominentes – dime, con quién estas en este momento?

-          Qué? – Naruto miró intrigado a la rubia que lo miraba con paciencia – Buen… espera que tiene que ver todo esto con Kokona-san?

-          Escucha – Tsunade tomó una gran bocanada de aire – Te dijo su nombre completo, acaso?

Naruto miró el celular absolutamente confundido. Volvió a mirar a la rubia que lo miraba serenamente y colocó nuevamente el oído sobre el celular.

-          Bueno no, justo cuando iba a presentarse correctamente nos interrumpiste, Tsunade-sama… Qué esta pasando?  Dímelo ya… no soy bueno con los acertijos…

-          Naruto, ella es… - Tsunade volvió a llenar su tanque de oxígeno y sin filtro dijo: - ella es tu hermana, Naruto.

-          Que… que demon…

Naruto giró violentamente su cuello. Kokona yacía parada enfrente de él. Mirando atentamente su rostro paralizado. Ella sonrió, se acomodó un mechón de pelo con una pequeña horquilla. Su rostro era igual, claramente él lo sabía, ella lo sabía y Tsunade-sama también lo sabía. El mechón que colgaba sostenido con la horquilla a un lado de su cabeza, era la señal. Naruto la captó al instante. La rubia bajó sus brazos a los costados de su cuerpo y suspiró.

-          Mi nombre es Kokona, Kokona Uzumaki. Es un gusto conocerte al fin, hermano. 

End Notes:

Woaah creo que se pone interesante no? xD Me encantaría saber que opinan, que puedo mejorar y si les gusta >.

Adelanto:

Con un movimiento rápido la estrechó entre sus brazos y lloró con nostalgia. 

End Notes:

Woaah creo que se pone interesante no? xD Me encantaría saber que opinan, que puedo mejorar y si les gusta >.

Adelanto:

Con un movimiento rápido la estrechó entre sus brazos y lloró con nostalgia. 

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Author's Notes:

Wuuuuu estoy emocionada por ahora 172 lecturas *-* espero sigan asi please. y ya dije, cualquier comentario duda o recomendación pueden hacerla anyanan♥ Bueno espero disfruten el capitulo, esta muy emotivo Q^Q

 

Aii~chaan.

Author's Notes:

Wuuuuu estoy emocionada por ahora 172 lecturas *-* espero sigan asi please. y ya dije, cualquier comentario duda o recomendación pueden hacerla anyanan♥ Bueno espero disfruten el capitulo, esta muy emotivo Q^Q

 

Aii~chaan.

Lo sabía, si él lo sabía. No la reconoció por las publicidades. No porque fuese una modelo. Ella era la persona con la que había soñado la anterior noche. Ella era igual a su madre. Ella era… su verdadera hermana. Pero.. ¿Cómo? Por  38 años él había pensando que era hijo único. Jiraya y Tsunade jamás le habían dicho nada. ¿Cómo? Y lo más importante… ¿Por qué después de tantos años?

-          Her-hermana? Kokona-san, es mi hermana? – preguntó todavía atónito Naruto – Tsunade-sama, ¿POR QUÉ NUNCA ME LO HABÍAS DICHO? Luego de la muerte de mis padres… de tanta protección… ¿Por qué nunca…? – la rubia apoyó su mano en el hombro de su hermano y lo miró afligida.

-          Naruto, deja que te explique…

El uzumaki cerró el celular sin escuchar las disculpas que Tsunade le ofrecía. Giró bruscamente en torno a Kokona. Con un movimiento rápido la estrechó entre sus brazos y lloró con nostalgia. No sabía si decía la verdad pero estaba ofuscado, nervioso, furioso y triste. Lloró aunque sin saber muy bien cuanto.  Luego levantó la vista y la miró hasta que de nuevo imaginó que era su madre. Imaginó que estaba viva, imaginó que todo había sido un sueño. Hasta que volvió a la realidad y recordó que su familia ya no estaba viva excepto por…

Mientras tanto en la Escuela central de Tokyo una joven castaña abrió su locker y tres cartas de amor cayeron instantáneamente. Tomó las cartas resignada, suspiró y las guardó en su bolso.

-          Más cartas?

-          Si, Mei-chan… Hoy son tres… de diferentes personas – Suspiró. Hoshiko era una chica muy linda. Que había sacado la alegría y ojos de su madre y el pelo rebelde de su padre, y tal vez uno que otro de sus gestos. Muchos chicos  la admiraban, al igual que muchas chicas. Era muy inteligente, vivaz y linda. Todos dirían que era la chica perfecta… Luego de cambiarse los zapatos, se levantó y salió del establecimiento con su amiga.

-          Hoshiko, Mei!! – Las llamó Yota a lo lejos – Vamos?

Mei y Hoshiko asintieron algo desanimadas.

-          Pasó…algo? – preguntó tímido Hiroto

Hoshiko suspiró y subió la mirada para clavar sus preciosos ojos celestes en los del joven. Lo miró como esperando una respuesta. Pero él solo se atrevió a quitar sus ojos del paso y mirar para otro costado, lo que dejó muy decepcionada a la castaña.

-          Ah erm ehmmm…  - Mei sintió ese tenso momento e interrumpió – Hoy le llegaron tres cartas de diferentes admiradores… y solo es el primer día!

-          Es… es que… NO SE CANSAN NUNCA DE ESCRIBIR ESAS COSAS?! – gritó de repente Hiroto.

Todos voltearon a verlo, hasta los profesores. Unos pajaritos cercanos echaron a  volar y Hiroto se congeló al oir su propio gritó. El rubor cubrió todo su rostro, dejándolo del color de la sangre.

-          Claro.. ehm.. lo digo solo porque a ti te molesta… No es verdad Hoshi.. hoshiko?

-          Gracias Hiroto-kun… La verdad es que no tengo nada contra los admiradores… todos fuimos algo acosadores alguna vez verdad? – sonrió – Es que ya no sé cómo darles a entender… que a mí ya me gusta alguien…

“Línea ocupada, por favor inténtelo más tarde.”

-          Maldición!! No puedo comunicarme – estiró bruscamente el brazo y le devolvió el celular a la peliazul.

-          Tsunade-sama… Es enserio lo que acaba de decir…? – Hinata miró desesperada a su superior. Acaso Naruto tenía una her…

-          Pues… si Hinata. Naruto.. – La rubia suspiró – Naruto tiene una hermana mayor…

Hinata miró anonadad a Tsunade. Su respiración comenzó a entrecortarse y muchas imágenes cruzaron por su mente. Pensamientos, ideas, sensaciones, sentimiento… ¿Cómo debería sentirse?

-          No puedo creer que nunca se lo hayan dicho… Él siempre tuvo una hermana… y nunca se lo dijeron – Sus ojos se llenaron de lágrimas. Conocía a Naruto desde el primer año de secundaria. Su sonrisa, sus enojos, su torpeza… Todo, hasta su triste historia. Pero era hasta al día de hoy que su pasado lo perseguía. - ¿Cómo puede ser que nunca le hayan dicho nada? ¡¿NADAA?! – las lágrimas de Hinata cayeron a borbotones, sin parar, recordando todo el dolor que había visto ante sus ojos y como su marido jamás lo había demostrado.

Sakura presente ante esa situación escuchaba preocupada y sin saber qué hacer. Decidió que lo mejor sería…

-          Tsunade-sama, Hinata y yo iremos a Konoha. – luego la Haruno estiró su brazo y se lo alcanzó a la rubia. – Llame a Sasuke y avísale lo ocurrido. De seguro a él se le ocurrirá que decir…

La de ojos color café, tomó el celular y marcó el número del Uchiha. Observó cómo sus médicas abandonaban el hospital y rogó que Naruto fuese lo suficientemente adulto como para entender aquella situación…  Hoy era un día de revelaciones.

Sasuke salía de su oficina. Tenía que entregarle unos informes a Naruto, su socio. Acomodó bien el papeleo y salió de su oficina. Cuando cerraba la puerta detrás de su espalda sintió la vibración de su celular en el bolsillo.

-          Sakura?

-          No, soy Tsunade, Sasuke.

-          No quiero ser evasivo pero ¿por qué me llama con el celular de mi mujer? Todas las noticias, análisis y comparativas de los mejores smartwatches del mercado. Todo Smartwatch, smartbands y pulseras de actividad

-          Escucha con atención Sasuke, Naruto se acaba de enterar de algo muy importante y no se en que situación se encuentre… apagó el celular y …

-          Escucheme, puedo ver a Naruto desde aquí. Es más, tengo que ir hasta él para darle algo pero… Que mier…?

-          Sasuke? Qué has visto Sasuke?

-          Naruto está en este momento saliendo con una mujer de su oficina… es alta y de pelo rubio… acaso la conoce?

-          Pásame con él, por favor…

El frio, calculador y posesivo Uchiha, siempre fue igual. No le gustaban las explicaciones pero tampoco quería ser parte de algo que no conocía. Frunció el seño y miró su celular. Tsunade había acompañado a Naruto mucho de los años de su vida… igual que aquel viejo que se la pasaba mirando a cual chica se le cruzaba… sabía muchas cosas de Naruto y no quería dejar de saberlas. Además de socios eran amigos y casi, familia.

El peliazul, algo furioso, le alcanzó el celular a Naruto al topárselo. Naruto lo miró titubeante pero finalmente lo agarró.

-          …Si…?

-          Naruto – detrás del celular se escuchaba la voz casi calma de Tsunade – por favor, escucha.

-          No tengo mucho que escuchar creo yo…- dijo el rubio evasivo – Dime Tsunade, no has tenído tiempo para contármelo? Yo no creía en nadie… solo en ti y Jiraya… sin embargo…

-          Sin embargo, nada – la voz imperativa volvió a aparecer – me debes muchas Uzumaki Naruto asi que concédeme el beneficio de la duda.

Naruto tragó saliva. Tsunade volvía a darle miedo, aún siendo mayor el sentía escalofríos al escuchar esa voz tan imperativa y mandona. Era como… ella era como la abuela que nunca tuvo y era verdad que le debía muchas pero… pero…

Kokona lo miró fijamente a su hermano. Le sacó el celular cuidadosamente de la mano y asintió, dándole a entender que ella se encargaría. Naruto accedió despejándose de sus pensamientos.

-          Abuelita Tsunade…

-          Ko… Kokona? – La mujer pelos dorados se paralizó. Escuchar esa voz después de años la dejó hundida en un mar de recuerdo. Era un sonido nostálgico y endulzante. Por un momento olvidó la realidad en la que se encontraba y recordó viejos tiempos…

Flashback.-

-          Tsunaaaadeeee, Abueliiitaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa – Una niña pequeña, rubia y de pelo largo hasta la cintura corría a través de un pastizal con unas cuantas flores en su mano derecha – Mira lo que encontré! – apenas tendría cinco años.

-          Kokona no corras te puedes caeeeer!!

La niñita sonrió y mostró con inocencia las flores que llevaba. La rubia de ojos marrones la miró y tomó las flores. Acarició la cabecita de la pequeña Kokona y muy suave al oído le dijo: - Cuídate mucho pequeña, tu eres el legado que han dejado tus padres…

Fin del Flashback.-

-          Me alegro de poder volver a escucharte, Tsunade…

-          A mi igual… 38 años no son en vano y hace casi cinco no se nada de ti…

-          Bueno, vine justamente para traer noticias – Kokona se humedeció los labios – y no son muy buenas…

Naruto y Sasuke se miraron. Sasuke no entendía mucho y escuchaba con atención. Naruto solo quería entender que carajo era lo que estaba pasando y Kokona que no reunía el coraje suficiente para…

-          Creo saberlo… - Tsunade suspiró

-          Lo sé, pero debía comunicárselo a Naruto – Aún con el celular sobre su oído la mujer hermosa de bellos ojos giró en torno a Naruto, inspiró y con toda su valentía reveló: - Jiraya… Ha muerto. 

End Notes:

Ayy que triste todavía recuerdo la muerte real de Jiraya como lloré ;_; era un erosennin pero me ca bieen buaaaaah.. Escribir eestoo me trae recuerdo :') Espero les haya gustado!

 

Saludos, Ai~chan! 

End Notes:

Ayy que triste todavía recuerdo la muerte real de Jiraya como lloré ;_; era un erosennin pero me ca bieen buaaaaah.. Escribir eestoo me trae recuerdo :') Espero les haya gustado!

 

Saludos, Ai~chan! 

Regresar al índiceConfesión. by AiixChaan
Author's Notes:

Uhhh que emoción mucha gente lee mi fic soy feliz *-* Gracias gracias t espero les gusteee!! y espero comentarios n3n ♥ Ando media enfermita y algo ocupada asi que subo cuando puedo... Pero bueno intetaré que no se alarguen los tiempos :D

Saludos, Aii~chaan! 

Author's Notes:

Uhhh que emoción mucha gente lee mi fic soy feliz *-* Gracias gracias t espero les gusteee!! y espero comentarios n3n ♥ Ando media enfermita y algo ocupada asi que subo cuando puedo... Pero bueno intetaré que no se alarguen los tiempos :D

Saludos, Aii~chaan! 

Naruto abrió la boca para decir algo, pero luego la cerró. Volvió a abrirla pero lo único que salió de él fue un confuso gemido. Miró boquiabierto a su hermana. Dió un rápido vistazo a Sasuke y luego bajó la mirada y la clavó en el suelo. Era… acaso era verdad…?

-          Tsunade, te llamo luego… Tengo que hablar con él. – La rubia colgó el teléfono y miró a su hermano.

En ese momento Sakura y Hinata ingresaban al edificio. Llegaron corriendo al lado del trío que se encontraba parado y silencioso justo enfrente de la oficina de Naruto.

La peliazul miró a los presentes y luego clavó la vista en su marido, que al levantar la vista comprobó que estaba llorando. Hinata dio dos pasos largos y lo acurrucó entre sus brazos. Lo besó  y lo abrazó más fuerte hasta que las lágrimas cesaron un poco.

-          Mi amor… esta mujer realmente es tu hermana?

El Uzumaki asintió y se secó las gotitas que pendían del rabillo del ojo.  Su mujer miró a Kokona, Kokona la miró a ella, capaz fueron segundos pero se hizo una eternidad hasta que Sasuke interrumpió.

-          Acaso… Jiraya-san Pidió que vinieras? – Todos giraron en torno a Sasuke, luego miraron interrogantes a la uzumaki.

-          Nada mal para ser un Uchiha…

-          A… a que te refieres? – Hinata abrazó a s esposo - ¿Cómo puede ser que Jiraya-san pidiera que vinieras después te tanto tiempo? Es verdad que ha muerto? Realmente eres quien dices…?

-          Hinata… - Naruto le apretó levemente el brazo para pararla, luego le sonrió con tristeza y ella bajó la vista preocupada cediéndole el lugar a su pareja. Naruto tosió para aclarar su garganta.- Hermana… creo poder decirte asi… Cómo puede ser esto posible? Y cómo es que Jiraya murió? Quisiera algunas… respuestas…

-          Tienes toda la razón, hermano – Kokona suspiró y sonrió amargamente – pero tú no fuiste el único con una amarga vida…

Mientras tanto en el instituto…

-          Eh? – Yota miró sorprendido a Hoshiko – EEHHH?!!!

-          Perdón que no se los dije antes…-  Hoshiko sonrió – Es que ni siquiera pude decirle a esa persona lo que siento… está claro que soy una idiota – La castaña mostró una sonrisa deslumbrante. Nunca se dejaba ver triste.

Hiroto nunca ocultaba su furia, y esta no fue la excepción.

-          Vámonos – dijo fríamente y comenzó a avanzar delante de las chicas. Mei y Hoshiko se miraron preocupadas. Yota, sin saber bien que hacer, corrió hasta alcanzar a su amigo.

Estaba finalizando el verano. El sol era algo agotador pero una brisa fresca decoraba el aire. Muchas polleras cortas ondeaban por el viento. Muchos pelos alborotados danzaban bajo la brisita veraniega. Muchas lágrimas se borraban en el estupor de la tarde.

Hiroto quitó las pequeñas lagrimitas que quedaban en su rostro al escuchar las pisadas que lo seguían.

-          Idiota – dijo una voz a sus espaldas.

-          Callate – el peliazul bajó la vista indignado.

-          Imbécil – Insistió nuevamente Yota.

-          Callate

-          Hi…

-          No entiendes todavía, Yota? Acaso no te das cuenta? Ya no hay chances para mi… Perdí toda oportunidad con Hoshiko…

Yota tragó saliva. No era bueno levantando el ánimo de las personas…

Naruto suspiró.

-          Te escucho.

-          Cuando yo nací, según me contaban Tsunade y Jiraya, Mamá y papá estaban en su mejor momento. Mamá era pediatra en el hospital central de Tokyo y papá, como ya sabes, era el jefe de esta enorme compañía, Konoha . – Kokona sacó una hoja papel de su bolsillo y lo desdobló. Lo miró con nostalgia y luego se lo alcanzó al rubio parado frente de ella – Aquí están, en la puerta de nuestra casa. Yo soy la pequeña en los brazos de mamá… En fin, cuando yo nací todo era perfecto, pero enfermé y papá decidió tomarse una pequeña licencia. Daba órdenes y solucionaba problemas desde casa. Pero no fue suficiente… Akatsuki aprovechó la vulnerabilidad de ésta y logró ponerla en bancarrota, extorsionó muchos empleados, les pagaba el doble, robaba correspondencias clasificadas, hasta llegó a jackear la cuenta bancaria de papá… Fue realmente una desgracia… sin embargó nuestro padre, Minato, logró poco a poco, reconstruirla, cambió muchos empleados y usó sistemas mucho más complejos… Finalmente la empresa volvió a su auge cuando yo cumplía mis 6 años. En estos años yo vivía junto a Tsunade y Jiraya… que básicamente me criaron, aunque mis padres siempre que podían me veían y yo me sentía feliz… Cuando Mamá, Kishuna, Volvió a quedar embarazada nos volvimos a juntar los tres para esperar al pequeño nuevo integrante…  Cuando mamá ya estaba en el noveno mes, Akatsuki logró ingresar a la base de datos de Konoha y volvió a joderlo todo. – La ojiceleste se humedeció los labios y frunció el entrecejo algo nerviosa, estaba reviviendo en su propia mente todo lo que relataba. – Papá no salió de la empresa por ningún motivo, debía mantenerla en pie. Jiraya y Tsunade cuidaron de mi esos dos días que mamá permaneció en el Hospital. Llegó a casa junto a Jiraya y el nuevo hermanito… Yo estaba tan feliz, mucho no entendía lo que pasaba pero estaba feliz de verte allí con mamá. Sin embargo ese mismo día mama recibió una llamada, eran los del hospital.  Al cortar, recuerdo haberla visto casi transparente, pálida como una hoja de papel. Se acercó a Tsunade y Jiraya, les dijo algo que no pude entender y luego se acercó a mi  me dijo con su espléndida sonrisa: “Nunca te separes de Tsunade, juega con tu hermanito y mantén alejado a Jiraya de las menores. Te amo, Hija. ” Besó mi frente desesperada, giró sobre sus talones y abrió la puerta. Cuando puso un pie fuera de la casa, pude ver cuando ella… moría.

Mientras Kokona contaba su lamentable historia, cuatro alumnos de la preparatoria llegaban a un café de las afueras de Tokyo.

-          Me encanta este lugar aunque quede algo lejos – Mei había estado hablando todo el camino, sintiendo la tensión todo el tiempo – Además tenía hambre – le pegó un bocado a su pequeño pedazo de torta y miró desesperada a Yota.

-          Si… claro es un lugar muy tranquilo… -  Yota sorbió de su jugo – No piensan los mismo?

Hiroto miraba por la ventana, mientras sorbía sin casi degustar su batido. Hoshiko suspiraba y revolvía su café sin mucha convicción.  Los dos estaban sumidos en sus propios pensamientos.

-          Bien… - Dijo Yota incorporándose – Creo que voy a salir a comprar algo cerca de aquí… Mei puede acompañarme?

Mei asintió rápidamente, entendiendo las intenciones de su amigo. Se levantó como un rayo y salieron del café casi a los tropezones.

Hoshiko tomó de su café y luego miró preocupada a Hiroto.

-          Hiroto-Kun… Te pasa algo?

El joven de ojos celestes bajó la vista y no respondió.

-          Hiro-chan? – la castaña lo miraba preocupada – estas enojado conmigo? Te hice algo..? Si es eso dímelo por favor… - Sus precioso ojos color del mar se llenaron de lágrimas.

-          No llores… Son solo celos…

-          Celos?  De quién? – Hoshiko se secó las cristalinas lágrimas y lo miro algo nerviosa.

-          De… de quién amas. Ahora entiendo porque somos solo amigos… – Hiroto se levantó, miró lleno de tristeza a la Joven que lo miraba confusa y encaró hacia la puerta.

-          Espera!! – Hoshiko lo tomó del brazo para detenerlo – De quién estas celoso Hiroto-kun… Si la persona que me gusta… eres tú?

End Notes:

UUUUUH A mi me esta gustando xD como ya dije, alguna recomendación o sugerencia pueden decirmelo.. capaz algo que les gustaría que pase, etc... En fin, gracias por leer y les desea un lindo día, su servidora,

 

Aii~chan :3

End Notes:

UUUUUH A mi me esta gustando xD como ya dije, alguna recomendación o sugerencia pueden decirmelo.. capaz algo que les gustaría que pase, etc... En fin, gracias por leer y les desea un lindo día, su servidora,

 

Aii~chan :3

Regresar al índiceCálidos sentimientos. by AiixChaan
Author's Notes:

Wuuuu esto esta interesante.. Yo se que es medio complicado acostumbrarse a los nuevos personajes.. parecería casi una historia original, peor mas adelante voy a implicar a mas personajes reales y problemas con Akatsuki.. digamos que estos primeros capitulos son mas tranquilitos... Despues se pone heavy e.e Bueno espero les gusteee! 

Author's Notes:

Wuuuu esto esta interesante.. Yo se que es medio complicado acostumbrarse a los nuevos personajes.. parecería casi una historia original, peor mas adelante voy a implicar a mas personajes reales y problemas con Akatsuki.. digamos que estos primeros capitulos son mas tranquilitos... Despues se pone heavy e.e Bueno espero les gusteee! 

El silencio predominó en el pasillo de Konoha S.A. Un gemido de angustia salió de la garganta entristecida de Hinata. Sakura no podía evitar su mirada terrorífica. Sasuke permaneció atónito e inmóvil hasta que Naruto respiró y dijo al fin:

-          Acaso… mamá no murió dándome a luz a mi?

Kokona negó con la cabeza. Inevitablemente comenzó a llorar, Hinata y Sakura se acongojaron también.

-          Naruto… - dijo la rubia con la angustia entre las cuerdas bocales – Vi como nuestra madre moría, y se quién lo hizo… Fue ese asqueroso de Madara, sangre Uchiha. – Sasuke avanzó un paso pero Sakura lo detuvo. – Madara y sus malditos seguidores… ellos mataron a Mamá, Papá y ahora terminaron con la vida de Jiraya… - Calló rendida sobre sus rodillas – y ahora… - Levantó la vista y miro llena de lágrimas a Naruto - … seguimos nosotros.

Todos callaron. Naruto miró a su alrededor las caras de preocupación que lo rodeaban. Se arrodillo junto a su hermana y la tomó de los hombros.

-          No se porque nos odian tanto. Porque alguien sería capaz de matar sin culpa. Porque nos pasa todo esto y porque me ocultaron parte de mi familia por tanto tiempo. Pero lo que si se es que nunca se le da la espalda a la familia… - Naruto sonrió triunfante, todos sonrieron con él, confiando en que él lograría salir de aquello…

Mientras tanto en algún café de Tokyo…

-          Hoe? – Hiroto miró a Hoshiko sorprendido… sorprendidísimo. La castaña continuaba mirándolo asustada. ¿Qué rayos acaba de pasar? Eso había sido… Una confesión?!!

-          Hiroto yo… - La castaña intentó seguir pero todo el café había volteado a verlos. Ambos jóvenes palidecieron. Ella reaccionó. – Yo.. yo creo que deberíamos irnos…

Dos jóvenes enamorados ahora salían a los tropezones de aquel lugar, dejando sus pedidos a medio comer, dejando atrás una amistad. Dos segundos después de su excelente desaparición, Mei y Yota regresaron. Vieron la mesa vacía, la cuenta sin pagar y maldijeron a sus amigos.

-          Debe arreglar sus diferencias, pero por lo menos… PODRÍAN HABER DEJADO EL MALDITO DINERO!!! – Yota y su característico carácter... que claramente había heredado de su Madre.

-          Yota- kun… - Acotó sonriendo Mei. Esa sonrisa delicada y tranquilizadora, muy parecida a la de su padre – Te ayudaré a pagar.

-          Graciaaaaaaaaaaaaas, Mei-samaaa!! – Yota la abrazó y la levantó entre sus brazos, agradecido.

Mei permanecía presa de los brazos del joven, sonrojada e inmóvil. Yota al darse cuenta que era lo que hacía, la bajó enseguida y comenzó a buscar algo de dinero en su bolsillo para que no se notara lo roja que estaba su cara…

Kokona se levantó y lentamente limpió su rostro empapado en lágrimas. Sonrió a los presentes y con un gesto amable agradeció cada sonrisa que se le era dada.

-          Hermana, creo que lo mejor es que esta noche te quedes en mi casa. Mañana por la mañana hablaremos más sobre el asunto…

-          Gracias Naruto… me arrepiento por no haberte conocido antes. Solo queríamos protegerte…

-          Ahora puedes protegerme… a mí y a mi familia.

-          Ya quiero... conocer a mis sobrinos.  

Dos jóvenes corrían a Kilómetros de ahí. No querían parar porque sabían que si lo hacían, tendrían que dar explicaciones. Cada uno sumido en sus pensamientos corría y corría sin saber que habían dejado atrás su merienda sin pagar.

Hoshiko, sin saber por dónde iba, tropezó y por el tirón Hiroto cayó también.

-          Estas bien, Hoshiko?! – Hiroto volteó a verla.

-          Sii.. a.. auh… es mi rodilla…

El instinto y su preocupación hicieron que todo lo que acababa de pasar se le olvidara. Se acercó a centímetros de la castaña y tomó su rodilla. La miró con detenimiento, el raspón cubría toda la rodilla, dos hilillos de sangre caían formando un surco en la pierna de la joven, y un moretón comenzaba a formarse alrededor de la herida. Hiroto comenzó a soplar. En su mirada había desilusión, preocupación, tristeza y pena. No sabía cómo ayudarla. No sabía cómo reaccionar ante lo que le acababa de confesar.

-          Hiroto… - Hoshiko tomó del rostro al joven que la auxiliaba. – Escucha, mi rodilla ya no importa… veremos cómo sanarla después… ahora yo quisiera que… que… - Imposible fue parar el mar de lágrimas que comenzaron a desbordar de sus pupilas.

-          Por favor… no llores, no llores… - Cómo si fuese un acto reflejo él la abrazó. La acurrucó entre sus brazos y acomodó su rostro entre el hombro y la cabeza de ella. – Escúchame a mi Hoshiko, quisiera saber… saber si lo que acabas de decir es cierto…  

Hoshiko le devolvió el abrazo y cesaron sus lágrimas.

-          Papá siempre me dice que soy fuerte y tengo el carácter de mi mamá… Qué por suerte no salí con su vagancia y tengo aptitudes para caerle bien a quien sea… Pero nunca pensé que por amor me convertiría en una llorona…

Hiroto quería decirlo, comprobarlo. Tenía unas ganas tremendas de besarla, de mirarla fijo a los ojos y decirle que él la amaba, pero su maldita vergüenza no lo dejaba. ¿Por qué había heredado aquello de su madre? Pero no podría ser que fuese tan cobarde… Aunque era igual de tímido que su progenitora, era igual de luchador que ella… y sabía perfectamente que su madre había logrado estar con quién siempre amó y él debería poder hacer lo mismo…

-          Te acuerdas el primer día de preparatoria? – El adolescente de 16 años hablaba bajito y titubeante, pero ya había tomado una decisión – Me choqué contigo y al instante me di cuenta lo hermosa que eras. Nos hicimos amigos y coincidimos en las clases. No tardamos en llamarnos por nuestros nombres y nos enteramos que nuestros padres son socios y amigos, y nuestras madres trabajan en el mismo hospital… - el peliazul suspiró, tomó aire y continuó – Tardé muy poco en darme cuenta lo que sentía por ti, sin embargo Hace ya un año que no puedo decírtelo… Hoshiko yo…

La oración de Hiroto fue interrumpida por un abrazo fuerte de la joven que estaba acurrucada a él. Lo abrazó y sonrió como nunca lo había hecho. Hiroto sonrió otra vez. Los segundos se hicieron horas, el aire se hizo más liviano y algo entre ellos también cambió. Se separaron y se miraron fijamente a los ojos. Sonreían, parecían dos niños de primaria jugando.

-          Siempre fui un idiota, Hoshiko

-          Y yo una ciega….

Con un rápido movimiento La joven tomó de la corbata del instituto al chico enfrente de ella. Le sostuvo la mirada por dos segundos  y en un susurro que voló por el aire hasta llegar a los oídos del ojiceleste, le dijo que lo amaba. Antes de poder corresponderle, la castaña llegó a los labios del Uzumaki sin dejarlo hablar. Sus labios eran pequeños y carnosos. Estaban secos y fríos, pero el beso fue cálido y dulce.  Hiroto olvidó todo por un minuto y se dio cuenta que todo había salido bien. Relajó su cuerpo y rodeó a la mujer que tenía enfrente con sus brazos mientras continuaba besándola. El cielo cayó sobre ellos, el sol los iluminó y el tiempo se paró en aquel instante.

-          Hoshiko… Hiroto? Acaso… alguno de los dos necesitaba respiración boca a boca?

Yota sonrió. Mei rio también. La joven Nara se volvió del color de las manzanas y Hiroto, como aún no sabía cómo afrontar las situaciones vergonzosas, se echó a correr mientras el sol de la tarde dibujaba su sombra en el asfalto… 

End Notes:

Jeje, chicos enamorados e.e♥ Bueno espeor les haya gustado, como ya dije la acción esta casi por llegar. Estos capitulos son introductorios, te la pintan como que todo esta bien jojo... 

Un adelantito: " Me estas diciendo... que si tu hubieras muerto yo debería haber abandonado a mis hermanas...?"



Espero nos veamos pronto, byee~nii.

Aiichaan!

End Notes:

Jeje, chicos enamorados e.e♥ Bueno espeor les haya gustado, como ya dije la acción esta casi por llegar. Estos capitulos son introductorios, te la pintan como que todo esta bien jojo... 

Un adelantito: " Me estas diciendo... que si tu hubieras muerto yo debería haber abandonado a mis hermanas...?"



Espero nos veamos pronto, byee~nii.

Aiichaan!

Regresar al índiceTiempo de pensar. by AiixChaan
Author's Notes:

Alo Alooo, estuve ausente un tiempo, por los estudios, amlditos sean. Pero I cam back y ya estoy en vacacioness :D y ademas, como no subia caps en un laaargo tiempo, ahora les dejo 4 :O 

Saludos, Aii-Chaan♥

Author's Notes:

Alo Alooo, estuve ausente un tiempo, por los estudios, amlditos sean. Pero I cam back y ya estoy en vacacioness :D y ademas, como no subia caps en un laaargo tiempo, ahora les dejo 4 :O 

Saludos, Aii-Chaan♥

Sus ojos celestes reflejarolan al sol de aquella mañana, pestañó varias veces y luego bostezó.

- Buenos dias Naruto - Su mujer de caabellos azules lo saludó con una sonrisa y luego lo besó.

Naruto le devolvió el beso con una fuerza apasionante. Hinata sonrojada le sonrió tímida y luego juntos se levantaron.

Mientras tantos en la cocina, la sobria mujer de cabellos dorados buscaba con énfasis entre las armarios de la cocina.

- Si fuera arroz... dónde estaría? - luego de buscar en tres cajones, dos estanterias y un mueble rústico, lo encontró en una de las alacenas que estaban sobre el lavaplatos.

Luego, se puso un delantal color lila que encontro colgado detrás de la puerta de la cocina, tomó todo lo que necesitaba y preparó el desayuno, como jyraya le había enseñado... Por un momento su corazón latió muy rápido. Casi podía escuchar sus propios latidos, como si le hubieran puesto un estetoscopio y ella pudiera escuchar el constante palpitar de ese músculo incesante. Por unos segundos la dominó la tristeza, la melacolía, recordó tantas cosas en esos segundos... esos segundos que parecieron horas.

Hinata ingresó a la cocina justo a tiempo.

- Buen día, Kokona-san... Acaso .. estas haciendo el desayuno?! - le preguntó espantada.

Kokona enmudeció.

- Disculpa, he hecho algo mal?

- No... - Hinata se sonrojó, no era su intención hacerla sentir incómoda. - disculpame a mi... es que eres una invitada, no permito que mis invitados cocinen - Una despampanante sonrisa decoró su rostro de porcelana.

Kokona se encogió de hombros.

- De todas formas ya esta hecho... - Hinata le sonrió - Ven, te ayudo a servirlo.

Kokona estaba encantada. Era una mujer grande, sin embargo nunca pudo descubrir el mundo. Descubrir la forma de una veerdadera familia. Claro que no culpaba ni a sus padres ni a Jiraya o Tsunade, era solo que hubiera preferido formar una familia que estar escapando como modelo a todas partes.

- Buen día, one-chan - Kokona giró conmocionada. Y alli estaba, Naruto, saludandola como si hubieran estados juntos una vida entera.

Detras de ellas entraron las mellizas. Cada una con su pijama de colores. Aiko se resfregó los ojos y se acomodó un poco el pelo. Akira bostezo al estilo Uzumaki. Cuando alzaron la vista y vieron a Kokona alli parada, no sabían que se trataba de su tía, pero si que se trataba de...

- Papii, Mamii... Por qué hay una supermodelo en nuestra casa? - preguntó chillona Akira

Aiko la examinó de pies a cabeza. En las fotos ya le parecia que tenía un ligero parecido a su abuela (había visto fotos), pero personalmente podría jurar que los muertos vivían...

- Por qué esta mujer es tan parecida a la abuela, Papi? - Akira, como leyendole el pesamiento a Akira, preguntó sin rodeos.

Naruto se agachó entre medio de ambas, las abrazó y esbozó una sonrisa marca Uzumaki.

- Es una historia larga, y quiero que este su hermano para contárselas...

Las mellizas se miraron intigadas. Akira miró a su padre, luego a su hermana y le guiñó un ojo. Acto seguido ambas pequeñas inspiraron suficiente cantidad de aire como para...

- HIIIIIIROOOOOTOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!

Dos segundos despues pasos apurados y furioso se escucharon bajando las escaleras. Hiroto casi se cae pero llegó rapidamente a ver porque demonios sus hermanitas lo habían llamado.

- Malditas pequeñas demonio. Respeten, es sábado por la mañana yo... - Hiroto entró torpemente a la cocina, casi a los tropezones, hablandole furioso al aire, pero al ver a Kokona también notó lo que sus hermanitas habían notado. El muchacho de pelos azules se calló repentinamente y la miró inmutable.

- Creo que es mejor que nos sentemos... - Hinata condujo a todos al comedor y sirvió el desayuno.

Mientras todos comenzaban a desayunar, Naruto, sentado en la cabecera de la mesa, aclaró su garganta y comenzó a hablar.

- Hiroto, Aiko, Akira, quiero presentarles a su tía.

Los tres descendiente uzumaki giraron bruscamente la cabeza, Aiko permaneció un buen rato con su mandibula abierta de par en par, Akira dejó caer sus palillos y Hiroto tragó con dificultad una gran porción de arroz, sin dejar de mirara a la rubia que los observaba sigilosa- El silencio predominó en la sala, hasta que Naruto le hizo una ligera señal a Kokona para que comenzara su relato.

Kokona, sorbió algo de su té y su mirada se volvió la mirada pétrea de una esfinge. Comenzó su relato con angustia, sin levantar la vista de su plato o de sus manos. Relataba con el mayor detalle posible, porque no era posible relatar todo esto sin derramar una o dos lágrimas. Contó lo que había contado en la oficina de Naruto, expresó su furia con Akatsuki y su trsiteza por la pérdida de tanta gente amada. Se sorbió la nariz una cuantas veces, pidió disculpas por ser tan boba y bromó diciendo que ya estaba en terapia. Todos rieron. Todos rieron ecepto Hiroto. Había escuchado la historia de principio a fin sin omitir comentario, prestando mucha atención, mientras la impotencia, furia y horror crecía en sus entrañas.

Mientras todos reían Hiroto al fin demostró su furia. Se levantó brucamente pegándole a la mesa con sus dos manos. Todo el mundo giró a verlo, pero él no quería ver a nadie. Con la cabeza gacha comenzó a expresar sus sentimientos de enojo.

- Sin embargo... no encuentro motivo aún por el cuál tu abandonaste a mi padre cuano era pequeño...

Kokona abrió la boca para hablar pero Naruto la detuvo. Miró fijamente a su hijo y lo penetró con la mirada.

- Hiroto, ella no me abandonó. Al contrario lo único que hizo fue protegerme... Andemas yo no estuve solo toda mi vida, Fui cuidado y protegido por Tsunade.... te parece poco eso? - Naruto hablaba tranquilo, pero estaba totalmente furioso con su hijo.

Hiroto subió la vista. Era impenetrable, rígida y desafiante.

- Yo estuve en una situación similar a la de ella pero no abandoné a mi recién nacidas hermanitas! - Hiroto levantó la voz. Hinata lo miraba preocupada, mientras abrazaba a sus hijas.

- Te equivocas, mocoso - Naruto casi nunca lo llamaba asi, pero no podía entender como su propio hijo no podía tener un poco de compasióon y estudiar la situación.- Tu situación fue totalmente diferente. Aquella vez yo logré ganarle a las conspiraciones de Akatsuki y por eso sigo aqui, vivo. Ademas... tu no lo sabes pero con el fin de protegerte a ti y a las niñas, pensaba separarlos y...

- Acaso me estas insinuando que si tu hubieras muerto yo debería separarme de mi hermanas, sin explicación alguna? Acaso estaríamos destinados a separarnos por mucho tiempo y...

- Acaso crees Hiroto que estando juntos van a pasar desapercibidos teniendo la informción que ganaron a travez de los años y los dejaran vivir solo porque son niños?

Hiroto enmudeció. Ya no tenía argumentos y... era la primera vez que veía a su padre asi. Era sincero y duro. Sus facciones eran inamovibles, tenía la cara rígida como una estatuta, lo sentía frío y... serio. Tal vez él si se estaba equivocando...

Hiroto bajó la vista casualmente intimidado por su padre. Se levantó de su lugar, agarró una abrigo y salió de su casa con un portazo. Naruto no omitió palabra. Kokona estaa totalmente apenada por lo que que acababa de pasar hasta que levantó la vista y vió que, no solo Naruto, sino también Hinata le sonreían.

- Kokona-san, por favor perdónelo... es un chico totalmente honesto y solo quiere proteger a su familia. Tiene un carácter muy fuerte aunque sea una persona tímida.

- Exacto. - acotó el rubio - lamentablemente sus impulsos solo los ha sacado de mi... Ya volverá por ahora disfrutemos del sábado que nos espera... - de nuevo una sonrisa de blancos y perfectos dientes se acomdó en las facciones del rubio de ojos celestes que hacía 5 minutos miraba ferozmente a su propio hijo.

Hinata abrazó a sus gemelitas y le dijo al oído: Hiroto ya volverá...

Al salir de su hogar el peliazul cruzó la calle, dió vuelta la esquina caminó cinco cuadras y se sentó cabi

Hermanos. by AiixChaan

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