El verdadero ser de Grimmjow Jaegerjaquez by Zaol1996

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 El verdadero ser de Grimmjow Jaegerjaquez by Zaol1996
Summary:

Grimmjow es próximo heredero de la familia Jaegerjaquez. Posee un gran ego y mal carácter; es arrogante, pero un prodigio, más aún, la piel de la malicia encarnada.



Al despedir a la mayoría de los sirvientes en su mansión por capricho propio..., su padre se ha enojado y le ha ordenado conseguir a uno nuevo, con el propósito de darle más responsabilidad a su irresponsable actitud.

Para él es un juego de niños, pero a la hora de elegir decide ser más cuidadoso para obtener "un nuevo juguete personal", más las cosas muy planeadas a veces pueden salir mal...



Su nueva "doncella", será la persona que acentué su vida. Esperemos que esté preparado para lo que viene. ¿O será ella la que deba estar preparada?

 



Categories: ANIME/MANGA, LITERATURA, BLEACH Characters: Ninguno

Generos: Romance

Advertencias: Lenguaje Obsceno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 30 Completed: No Word count: 58986 Read: 18204 Published: 11/08/2011 Updated: 13/01/2013
Summary:

Grimmjow es próximo heredero de la familia Jaegerjaquez. Posee un gran ego y mal carácter; es arrogante, pero un prodigio, más aún, la piel de la malicia encarnada.



Al despedir a la mayoría de los sirvientes en su mansión por capricho propio..., su padre se ha enojado y le ha ordenado conseguir a uno nuevo, con el propósito de darle más responsabilidad a su irresponsable actitud.

Para él es un juego de niños, pero a la hora de elegir decide ser más cuidadoso para obtener "un nuevo juguete personal", más las cosas muy planeadas a veces pueden salir mal...



Su nueva "doncella", será la persona que acentué su vida. Esperemos que esté preparado para lo que viene. ¿O será ella la que deba estar preparada?

 



Categories: ANIME/MANGA, LITERATURA, BLEACH Characters: Ninguno

Generos: Romance

Advertencias: Lenguaje Obsceno

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 30 Completed: No Word count: 58986 Read: 18204 Published: 11/08/2011 Updated: 13/01/2013 Engreido, Engreido... Grimmjow. by Zaol1996

 

Jeagerjaques… El apellido de una de las más ricas y famosas familias de Japón.



Estaba conformada por 4 personas, Zion jeagerjaques (padre), Tsubaki de jeagerjaques (madre) y sus dos amados hijos: Grimiony y Grimmjow Jeagerjaques.



Durante años Zion construyo con arduo trabajo “Jeaguer’s” una empresa productora de vinos.



En la sociedad era una familia muy sofisticada y educada, al menos así aparentaban… Grimmjow era el más rebelde de la familia sin dudarlo a duda, igualmente nunca trato de ocultarlo y su hermana era un ángel frente a sus padres pero a darle la espalda se revelaba no su tan angelical apariencia, que su hermano conocía a la perfección.



En su enormica y llamativa mansión, había más de 50 empleados los cuales fueron disminuyendo en número debido a la arrogancia de Grimmjow y sus gustos perplejos para cualquier persona. Al pasar el tiempo solo quedaban 9 personas en total, su padre estaba muy disgustado que usara el poder que le había otorgado en su casa para deshacerse de la mayoría de los empleados, pero el mismo advirtió a su hijo que consiguiera el ó la empleada número 10 o sería castigado.  El joven jeagerjaques no le temía a castigos pero su padre esta vez hablaba muy enserio, debía recapacitar que al estar acostumbrado a grandes y a exageradas comodidades; perderlas seria una total pesadilla.



A la mañana siguiente en el enorme jardín de la familia, se encontraban más de 100 personas; intentando obtener el dichoso puesto del empleado “número 10” de los jeagerjaques. Ser contratados por dicha familia de alta sociedad, dejaría muy bien enmarcados a los trabajadores en sus currículos de trabajo.



El joven Grimmjow estaba parado frente a la gran fila de las personas impacientes por empezar la entrevista, a su lado estaba su hermana menor la cual había nacido un año después de él.



–Atención–Dijo con una sonrisa maliciosa en sus labios, por consiguiente todos prestaron atención a la masculina voz del joven de buena apariencia–Si creen que perderé mi valioso tiempo haciéndole una entrevista a ustedes;  me hacen reír. Insignificantes–Hizo bastante énfasis en la última palabra pronunciada–.



Como era de costumbre o una habilidad nata de Grimmjow, automáticamente se había ganado el odio o la antipatía de las personas. Los hombres y mujeres de diferentes edades lo miraron con cierta rabia y quejándose de lo dicho por parte del joven.



–Que arrogante eres… Causas un alboroto, para luego no controlarlo– Hablo Grimiony con cierta engreídad en sus palabras.



–Me estorbas, que estés aquí es señal de tu aburrimiento– Dijo sin dejar de ver el caos que había ocasionado.



–No te creas la gran cosa por ser el mayor– Dijo levantándose con rabia desde la silla que estaba sentada junto el– Si yo hubiese nacido antes, hubiese sido la próxima heredera de esta maldita mansión– Al terminar su dialogo, entro a la casa enfurecida.



El joven de hermosos ojos azules se acerco al primero de la fila, causando un silencio entre la mayoría.



-No me sirves- Dijo al primer hombre, con apariencia elegante y de edad de 50 años. Parecía como un mayordomo de película– Tu tampoco y ¡tú igual!– Les dijo al segundo y tercero de la fila y sucesivamente fue pasando por toda esa larga columna, insultando, humillando, sin descanso alguno.



Se divertía viendo las expresiones de humillación, decepción, miseria de las personas. Hubo un punto que llego a la mitad de la fila y estaba un poco seco de la garganta, vería unas cinco personas más y mandaría al diablo a la otra mitad. Paso poco a poco sin decir nada, algunas mujeres y hombres se emocionaron pero enseguida el joven hizo un gesto con su mano bajando el dedo pulgar dando así a entender que no servían. De repente se detuvo al frente de una anciana bastante bajita y pudo percatarse que había una joven como de su edad con la cabeza baja, se veía enojada y no le apetecía ver la cara del patán quien rato antes había insultado a toda esa gente. 



–Tu– Dijo con cierto interés en su tono, al contrario la muchacha de cabellos rubios no reacciono– ¡Te estoy hablando ingrata! – Exclamo alzando un poco su voz y a su vez  con su mano el rostro de la muchacha, al hacerlo pudo notar en esos ojos grises un odio y rencor que nunca había visto en nadie más que el.



 –¿Qué? –
 Contesto de mala gana la joven.



Grimmjow tomo su muñeca fuertemente y la arrastro adentro de la casa, causando la sorpresa de todos en el jardín.



–¿Qué haces?, ¡Déjame! –Gritaba la chica desesperada pero no más que molesta–.



 –Pueden largarse, ya he hecho mi elección–
Dijo con voz firme el muchacho, haciendo que la joven se sorprendiera. Los pocos mayordomos que había, estaban coordinando a las personas para salir por la entrada trasera–.



Finalmente llegaron a un estudio privado a donde Grimmjow bruscamente soltó a la chica, haciendo que ella cayera sentada en la silla del escritorio, cerrando la puerta del estudio.



–Empiezas a trabajar mañana mismo–Dijo este lanzándole en la cara la vestimenta de sirvienta a la muchacha–.



 “¿Qué crees que soy, un juguete? “
–Pensó la chica gritarle a la cara, pero necesitaba lo suficiente ese trabajo a pesar que odiara a su nuevo patrón



 –De acuerdo–
Dijo con un poco de esfuerzo–.



 –¿Quieres saber porque te elegí? –
Dijo acercándose ágilmente hacia la chica haciéndola retroceder–. 



 –Si te interesa decírmelo, hazlo–
 Trato de sonar desinteresada, pero deseaba saberlo pero tal vez no tratarlo mucho sería la mejor opción–.



 –Cuando me interesa algo, siempre lo obtengo y lo uso hasta estar contento más llega un momento que se destruye y necesito un juguete nuevo– 
Al terminar lo último se alejo de la chica y abrió la puerta del estudio para intentar salir por ella–Así que tu eres carne fresca para el infierno, seguramente la criada mas joven que hemos tenido–Continuo mientras cruzaba la puerta–.



 –Eres repugnante.- 
Le decía con cierta expresión de asco en su cara, en un tono de voz baja que tal vez no escucharía–.



 –Lose–
Dijo el próximo heredero con una sonrisa sádica, a la chica que quedo boquiabierta. Era increíble como lo había escuchado–.



Cuando la chica salió del estudio. Grimmjow le mostro sus nuevos deberes: limpiar las 4 habitaciones principales de la casa y mantener la enorme sala en perfecto orden.



–¿Entiendes lo que harás? –Dijo con una mirada provocando a la joven–.



 –No me tomes por estúpida, por favor–
Decía enojada dando un giro con su cabeza al lado izquierdo evitando ver esos ojos felinos–.



 –Acostúmbrate a no tutearme, a partir de…
–Grimmjow cayó cuando la mirada violenta de la muchacha choco con la suya, su expresión había cambiado sorpresiva pero nuevamente tomo un gesto aterradoramente malvado– Me pareces extrañamente conocida–.



 -¿Yo?–
Dijo un poco nerviosa, lo cual el instinto de Grimmjow logro percatar–.



El muchacho la miro de arriba abajo, analizando cada parte de su cuerpo y aspecto hasta deducir a donde la había visto antes… Donde había visto una piel blanca, un cabello rubio largo, unos ojos grises que expresaban amenaza.



–Por supuesto–Dijo con cierta expresión maliciosa en su rostro, causándole cierta tención a la joven– Hace poco fui en representación de mis padres a hablar con el director de las bajas notas de mi hermana. Recuerdo a ver visto una chica que hablaba con la secretaria, una “becada”, una chica genio que estaba ingresando al instituto de karakura–.



–Por favor–
Dijo prácticamente en tono de rogar–No le mencione esto a nadie, que trabajare para su familia a partir de mañana–.



 -OH, ya empezaste a tratarme sin tutear… Pequeña niña interesada–
 Decía Grimmjow acercándosele maliciosamente–.



 –No soy ninguna niña–
Decía ella intentando apartar su rostro, a que el de Grimmjow estaba tan cerca que podía sentirse su respiración– Entre mi edad y la tuya no debe haber mucha diferencia–.



 –Tengo 18 años, ¿Cuál es tu edad? –
Dijo tomando distancia, eso de acorralar a la gente le hacía gracia al joven–.



 –Tengo 17 años–
Dijo un poco sonrojada de disgusto, el chico era mayor que ella pero no se dejaría tratar como una niña o menos que no la respetara como tal–.



–Interesante… Estudias con mi hermanita, entonces debemos llevarnos bien–
Estiro su mano hacia la chica, era la primera muestra de educación que le mostraba –Es un placer, Grimmjow o Sr. Grimmjow para ti–.



–Miharu– 
Le arrebato la mano con un ligero manotazo de su parte, dándole la espalda y comenzando a caminar hacia la puerta–.



 –Se supone que la besaras–
Imitó el mismo acto de darle la espalda–Nos vemos mañana–. Al terminar esa última frase la chica volteo a verlo, antes de salir por la puerta, este ya no estaba parado ahí.



Para lo joven de cabellos largos, eso no era más que una casa de locos con  un demonio como hijo mayor. Una bella pesadilla, muy, muy… ¿Bella?

Había que admitir que Grimmjow con todo lo atroz que era, no era feo. Tenía cierto encanto que moría al conocer su personalidad, pero aun así mantenía cierto aire de elegancia.

 

Regresar al índiceEl Beso de la sentencia. by Zaol1996

 

A la mañana siguiente, Miharu despertó como si todo hubiese sido un sueño. 



Se vistió con su uniforme, bastante caro para una persona humilde con un sueldo minino. Tomo un desayuno rápido y sencillo que pudo hacer y finalmente cerró su humilde y pequeño apartamento con llave.

 

La chica camino al gran instituto privado con la mejor educación en la ciudad, sin percatarse que  a su paso se dirigía un poco rápido una limosina negra la cual le pertenecía a la familia a quien le trabajaría en su hogar.



Grimmjow quien observaba por la ventanita la observo por unos segundos y volvió a cruzar su mirada al frente como si nunca la hubiese visto,  su hermanita se encontraba maquillándose con  un compacto. 



–Te vez tan superficial como una muñeca de porcelana, tapan lo horrible con algo peor– Dijo burlón Grimmjow causando el exalte y la antipatía de su hermana–.



 –No necesito la opinión de una basura como tú, un inútil que disfruta hacer sufrir a los demás. Tu pedazo de…



 –Llegamos–Dijo el chofer dejando a los jóvenes en la entrada, interrumpiendo a la menor de los hermanos.



 –¿Qué paso con tu educación hermanita?, Parece que hoy amaneces de un humor monstruoso. Eso podría arruinar lo que te hace linda al frente de los demás– Lo último fue como una patada en el espinazo para la chica, pero ya se estaban acercando sus amigas. Debía mantener la calma e intentar sonreír para todos–.



Ella es esforzaba mucho para encajar en la sociedad a cambio de su hermano que no hacía nada, todos sabían que eran un patán pero aun así lo veneraban por ser tan brillante y la futura cabeza de la familia. En otras palabras Grimiony solo podía estar observando detrás de su hermano, nunca llamaba tanta la atención como el… Incluso con sus amigas era más atendido que por ellas.



–Buenos días–Dijeron en dúo las amigas de Grimiony, más ese saludo parecía ser mas para el mismo Grimmjow el cual paso por un lado ignorándolas.



 –Buen día–Dijo la chica de cabello largo azul a sus amigas, las cuales suspiraron al acto ignorante de el Jeagerjaques.



 –¿Por qué tu hermano se comporta así con nosotras? –Pregunto la chica con tono decepcionante, de cabello negro con dos colas amarradas, llamada Loly.



 –Es tan cruel–Termino de completar la otra chica de cabello rubio corto, llamada Menoly. 



 –No lo sé…–Dijo con cierto sarcasmo en sus palabras.



La verdad era que si lo sabía, su hermano no devolvía ese tipo de saludos debido a lo que él llamaba “analfabetismo”. Las personas están acostumbradas altamente a saludar con un “buenos días”, mientras que el saludo correcto sería “buen día”, el respetaba mucho la literatura a pesar de no parecerlo.



Miharu llego unos minutos después de una larga y relajante caminata, ya estaba acostumbrada a caminar esa distancia y le ayudaba a ejercitarse en las mañanas.



Tenia aproximadamente una semana y media de llegada al instituto, aun no hacia tantos amigos pero ella no se quejaba. Mientras pudiese terminar el año felizmente y graduarse el próximo todo estaría bien, ella tenía secretos igual que toda persona más no confiaba en nadie en esa ciudad.



El día transcurría tranquilo en el gran instituto Karakura, todos estaban en sus respectivas aulas hasta la hora que sonó la gran campana avisando un pequeño receso para todos, es decir, la hora del almuerzo.



Era increíble la cantidad de alumnos que tenía esa institución tan grande, muchos de ellos eran unos prodigios y futuros líderes del estado.



–¡Hermanita! –Dijo una voz masculina muy familiar para Grimiony, la cual voltio a ver con cierta cólera a su llamador–¿A dónde ibas? –Pregunto con cierta curiosidad en sus palabras.



 –No hay necesidad que finjas interés en mi, Grimmjow–
Finalmente se voltio con antipatía para irse caminando, acto que fue detenido por su hermano tomándola de la muñeca y volteándola–.



 –¿Qué preten…–Fue interrumpida por un rápido susurro de su hermano–.



 –El director ha hablado conmigo de cierta materia en la que no vas bien, así que debes contenerte si quieres que te ayude con esto–Luego la soltó para ver su mirada de rabia la cual fue domada, para tranquilizar a la bestia.



 –¿Que es lo que quieres a cambio, hermanito? –Era un cambio radical de actitud, paso de un demonio a una angelical niña–.



 –Aun nada, pero…–Se interrumpió a si mismo al ver que Miharu iba por el mismo pasillo que los hermanos, la chica se había percatado y se detuvo al verlo, un poco espantada–Sabes conocí a una amiga tuya–Dijo mirando a la chica de cabellos rubios, la cual no estaba tan lejos para no poder escuchar lo que charlaban.



 –¿Amiga… mia? –
Dijo atónita la chica.



 –Si–Afirmo sonriéndole–Tal vez sea amiga tuya, es un poco más alta que tu, tiene un cabello largo y sedoso y sus ojos son impotentes–Estaba describiendo en parte a Miharu, la cual le hacía señas de ruego para que no continuara.



–Ve al grano, ¿Cómo se llama? –.




 –Se llama…–Dijo pensativo– Creo que no lo recuerdo… para lo que me importa tus amistades– Esto último hizo sacar de sus casillas a su hermana.



 –Bastardo–Dijo yéndose furiosa, mientras que la otra chica suspiraba sin darse cuenta que “una bestia azul” se le acercaba.



–Eres tu…–Dijo un poco exaltad a la velocidad que se le acerco Grimmjow–.



 –¡Miren a quien me encontré!–
Decía juguetonamente– Si es la pequeña niña ingrata, si no te hubiera conocido ayer supongo que tu existencia nunca la habría percibido–Lo ultimo sonó con mucha malicia–.



 –Eres…–
Trago saliva para no decir algo muy “mal educado” –¿no tienes algo mejor que haces?, trabajaremos juntos pero no es para que me molestes–.



 –Si soy sincero amo lo que hago y lo que soy, amo tantas cosas entre ellas la desdicha de los demás–Por ultimo rio malvadamente como villano de película–.



 –Tu debes tener algún problema–Dijo nerviosa–.



 –No, solo bromeo y me divierto al ver tu reacción– Parecía estar feliz cada vez que incomodaba la chica, extraña manera de alegrarse–Parece que la gente nos empieza a observar.



 –Que incomodo– 
Argumento al darse cuenta del hecho.



 –Sí. Pero supongo que almorzare ahora, nos veremos entonces–Sonrió de medio lado.



 –Supong…–Fue interrumpida su respuesta por un leve beso en la mejilla.



El besó marco la sentencia de la chica, quedo totalmente estupefacta e inmóvil a tal acto mientras que Grimmjow solo se iba tranquilamente caminando al comedor. La gente que había visto toda la escena empezó a hablar de lo visto, en cuestión de minutos todo el instituto se enteraría de lo sucedido… Por lo visto Grimmjow Jeagerjaques marcaba mucho la diferencia en ese lugar.

Pero ahora le había declarado la guerra a la chica, la cual se encontraba un poco sonrojada pero siguió su camino sin mirar atrás.

 

Regresar al índiceHagamos un trato. by Zaol1996
Author's Notes:

Disculpen la tardanza en actualizar este capitulo, bueno lo hice un poco mas largo de lo normal ^^ en fin le dedico este capitulo a mi amiga Yoshi_cl16 Ella es una gran escritora, se las recomiendo :D bueno saludos a todos.

Author's Notes:

Disculpen la tardanza en actualizar este capitulo, bueno lo hice un poco mas largo de lo normal ^^ en fin le dedico este capitulo a mi amiga Yoshi_cl16 Ella es una gran escritora, se las recomiendo :D bueno saludos a todos.

Eran las 3 P.M. de ese día, ya habían terminado las largas lecciones del instituto y Miharu ya estaba ubicada en su apartamento.



Rápidamente se ducho y tomo una pequeña merienda,  esta metió algunos utensilios de su vida cotidiana en su bolso y el patético (le pareció así) uniforme que le había dado Grimmjow, parecía uno de esos uniformes de sirvientas de revistas pornos o para ser más esterilizada, como los de los personajes de anime.



Salió de su casa a pie, rumbo a la mansión de los Jeagerjaques.  Esta se cambiaria en el tocador de la residencia, por ahora solo llevaba un conjunto de una falda blanca, una camisa sin mangas de rayas verdes y blancas y unos tenis.



Esta por primera vez entraría por la puerta principal, la última vez para la entrevista de los trabajadores, habían entrado por una entrada trasera del enormico patio.

La gran entrada de rejas de metal puro, fueron abiertas por dos mayordomos que se encontraban como esperándola, o tal vez era su trabajo recibir las visitas. Entro sin algún remordimiento e intento ocultar su asombro al ver el frente de la hermosa mansión blanca con rojo oscuro,  cerca de la entrada de esta se encontraba una gran fuente con ángeles y cinco de los flamantes autos de la familia.



Sin perder tiempo alguno se paro en la entrada y toco el timbre, sin esperar más de 10 segundos

le había abierto la puerta un joven mayordomo de cabellera negra y ojos tan cautivadores como de una fiera, claro que no se comparaban con los del hijo del señor de la casa.



-Madame- Dijo este haciendo una reverencia  y apartándose para que la joven pudiera entrar.





-Merci, monsieur-
La respuesta de la rubia había dejado atónito al joven, era claro que esta sabia francés al igual que el.





-Enseguida iré a traer al señorita Grimmjow, mi bella dama-
El caballero se retiro, dejando un leve sonrojo en sus mejillas ese hombre era verdaderamente educado a diferencia de otros...



Habían transcurrido 5 minutos de esperas y de las gigantescas escaleras bajo un peli azul, bastante adormilado,  aun llevaba puesto su uniforme y su cabellera estaba un poco desaliñada pero no significaba que le quedara mal.





-Por fin llegas-
Se limito a decir después de bostezar y chasquear sus dedos para que su mayordomo se quedara a su lado -Ggio, espera un momento junto a mi- Este pareció retomar su mirada amenazadora y se acerco ágilmente a la rubia, para levantarle la barbilla suavemente con una mano -¿Y el uniforme que te di? - Pregunto alzando su rostro en forma de autoridad.





-Esta en mi bolso-
Dijo esta quitando la mano ajena que levantaba su delicado rostro.





-¿Qué esperas para ponértelo? -
Pregunto este amenazante intentado irritarla.





-¿Donde se encuentra el baño-
Esta actuó muy serena sin responder a las provocaciones de su nuevo señor.





-Sube las escaleras, al fondo del pasillo a la izquierda o derecha. Se encuentran dos baños, elige el de tu preferencia-
Esta agradeció y camino hacia las escaleras, a el le molestaba algo y enseguida se volteo para llamar su atención -Espera- Dijo este, cuando la joven no iba ni por la mitad de las escaleras.





-Dime-
Respondió dulcemente.





-¿Eso es rubio natural?





 -¡Claro que si! -
Alzo su voz eufórica y Grimmjow rio victorioso, ya podría estar tranquilo y relajado, mientras que este terminaba de subir perturbada.





 La joven eligió el baño de la izquierda y entro para encontrar un enorme sitio, decorado de cerámica; con una hermosa bañera, inodoro, lavamanos con la decoración de color azul. Esta no pareció muy sorprendida de tal esplendor, solo saco el traje su bolso y se lo coloco sin quejas. 



-No se que es peor- Se dijo a si misma, viéndose en los espejos que estaban colocados en el techo del baño -Si parecer una vulgar sirvienta o una chica sacada de una revista para complacer hombres.





 Aproximadamente habían transcurridos 10 minutos y aun no había bajado, el joven Jeagerjaques que de poca paciencia se caracterizaba estaba a punto de irla a buscar, cuando repentinamente esta ya había comenzado a bajar de las escaleras: con un vestido negro (típico de las sirvientas de las historias) muy revelador... Este era hasta las rodillas, con un escote en forma de V y en la cintura tenia un delantal blanco con un lazo más o menos grande atrás más incluía unas medias negras y unos tacones bajos del mismo color.  



En los ojos del mayordomo Ggio Vega (Si, ese era su nombre completo) se empezaba a ver un brillo en sus ojos como si fuera de emoción, mientras que en los ojos pardos de Grimmjow solo mostraban ¿decepción?



-Ya estoy lista- Dijo esta suspirante mientras que se paraba en frente del señor.





-Eres mas pecho plano de lo que pensaba-
Lanzo sin algún remordimiento, mientras que su nueva trabajadora intenta tragar palabras de enojos y alguna reacción de parte de su mano -Pero...- Los dos trabajadores miraron a su amo para escucharlo atentamente -Ggio, hiciste un excelente trabajo eligiendo el traje. Digno de mi mayordomo personal, ya puedes retirarte.





 No eran muchas las esperanzas de la chica, al ver que el mayordomo personal de Grimmjow tenía gustos exageradamente extraños y que su nuevo amo era mas lunático y grosero de lo que pensaba.                 





-Yes, my Lord-
Respondió orgulloso del cumplido haciendo una reverencia, y dando media vuelta para dirigirse en lo que era la dirección de la cocina.





-Ahora quedamos tú y yo-
Dijo malicioso el peli azul, mientras que la chica solo prefirió guardar silencio -Escucha- Prosiguió -He decidió cambiar tus tareas.              





-Si antes tenía que mantener el aseo de las 4 habitaciones principales y la sala, ahora ¿Cuáles serán las nuevas tareas?       






-Veo que lo recuerdas-
Este sonrió al sentirse escuchado el día anterior -Ahora te encargaras de mi habitación, de los 3 baños de la casa, de los 3 cuartos de visitas, que deben estar bien descuidados y creo que... de mas nada. ¿Entendiste?





-Maldito...-
Murmuro para si misma.





-¿Qué dijiste? -
Pregunto perturbándola con su mirada.





-¡Si señor! -
Cambio a un tono entusiasta, para disimular su rabia.    





 -Prefiero que me llames "Amo" o "Señor Jeagerjaques" -
Sugirió este orgulloso antes de dejar ir a la chica.                                             



-No abuses de mi confianza, Grimmjow- Respondió esta camino a las escaleras.      





-Ni tú de la mía, Miharu-
 Se podía oler el olor de la guerra en el aire, en ese justo momento. 





 La chica subió las escaleras y revisando cada una de las 7 habitaciones de la planta de arriba, al abrir la tercera puerta encontró la habitación de Grimmjow.

Era una habitación enorme de paredes rojisas oscuras. Su cama era matrimonial, cubiertas por sabanas negras (bastante perturbador, por cierto), tenia como 5 guitarras autografiadas de cantantes que no conocía, un armario muy grande,  dos mesas de noches con lámparas rojas, afiches de algunos políticos históricos del mundo, de futbolistas, guitarristas, un enorme televisor de plasma con pequeños muebles al frente y diversos video-juegos y finalmente un estante lleno de libros, no pensaba que Grimmjow era del tipo que leía mucho.





-¿De que será este libro? -
Dijo agarrando uno mas o menos grande con el titulo de "kamasutra", lo abrió y no se espero lo que creía -¡Por Dios! - Dijo cerrando el libro y colocándolo en su lugar.





-Veo que encontraste mi habitación-
Dijo el peli azul recostado del marco de la puerta.





 -Si, lo hice-
Respondió con indignación, después de ver ese libro con posiciones sexuales muy abrumadoras.





-Escucha. Los utensilios de limpieza, están en la cocina, si necesitas algo dímelo-
Finalmente este estaba dispuesto a salir de la habitación.





-¿En serio? -
Pregunto esta muy sorprendida al oír unas palabras tan amables de su parte.





 Este se devolvió y la miro -No - Exclamo con una sonrisa burlona, luego se retiro del lugar.





-Este debe ser el peor trabajo del mundo-
Se dijo así misma con cólera -Pero, necesito el dinero si quiero sobrevivir después de...





Esta paro de hablar cuando vio a una figura femenina paralizada que la observaba sorprendida, después de todo estaba dentro de la habitación de su hermano. Enseguida reconoció que era su compañera de clases,  Grimiony,  la menor de la familia.





-¡E-Espera! -
Dijo nerviosa estirando una mano hacia ella, sabia lo que pasaría.





 Repentinamente en toda la casa se escucho un grito abrumador que parecía mas un chillido de un  animal.





-Comenzó de nuevo, Tsk-
Dijo irritado Grimmjow en la planta de abajo en el estudio.





-¡Una pervertida! -
Volvió a gritar la oji azul.





-¡Yo no soy una pervertida! -
Grito eufórica la otra.





-¡Si lo eres! -
Contesto en forma de grita -Aunque... ¡Espera! ¡Yo te conozco! - Dijo señalándola con el dedo y recapacitando.





-No, no me conoces-
Argumento en vano con los ánimos muy bajos, ya sabia que era lo que pasaría.





-¡Si! -
Exclamo recordando quien era -¿No eres la becada? - Pregunto estupefacta -¡Eres una pervertida! - Dijo antes de poder dejar responder a la rubia.





- 1. No soy una pervertida-
Pronuncio con enojo - Y 2. Estoy trabajando para esta casa.





 -Sabia que a mi hermano le gustaban las rubias-
La miro repulsivamente -¡Pero esto es demasiado!





 Parecía como el aura tranquilo de la oji gris, se volvía muy perturbadora y densa al oír el motivo de "las rubias".





 -Ese bastardo...-
Murmuro intentando salir de la habitación.





-Nadie te pidió tu opinión de mi decisión, hermana-
Dijo una voz masculina detrás de esta, Grimmjow pareció atorméntale los gritos de antes.





 Esta se volteo a verlo y enseguida recordó lo que le había dicho esta mañana, un poco enojada se retiro a su habitación sin decir mas nada a lo del asunto.





-Entiendo porque no quieres que nadie se entere de que trabajas aquí-
Continúo el Jeagerjaques -Esos malditos cuervos de la sociedad, te acabarían. Pero te ofrezco un trato- Dijo malicioso.





 Esta se coloco incrédula a las palabras y el entendimiento de Grimmjow a la situación, pero el silencio de las personas tenia un precio muy malicioso.





-Dime, ¿Cuál es el trato? -
Suspiro y lo miro directo a sus ojos pardos.





-Durante el tiempo que trabajes aquí, serás mi leal perro en cualquier lugar, me obedecerás hasta el final. Ese es el pago del precio del silencio de mi hermana (Si, esta era algo chismosa) y de cualquier otra persona
- Este sonreía orgulloso, al ver la mirada de impacto de su compañera.





-¡Trato! - Dijo esta ofreciéndole un apretón de manos que enseguida fue bien recibido. trucos y consejos de fitness para ponerse en forma Blog de Fitness

 

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Author's Notes:

Bueno acá les dejo otro capitulo más, esta vez preocure de no tardarme tanto jeje :D

Author's Notes:

Bueno acá les dejo otro capitulo más, esta vez preocure de no tardarme tanto jeje :D

Exhausta pero firme, había terminado de limpiar todo lo que le había ordenado el Jeagerjaques en el día. El tiempo no era amigo de nadie, habían llegado las 7 de la noche, ya era hora de cambiarse e irse a su casa, después de todo tenia que cumplir con las obligaciones del instituto. 





-Necesito hablar contigo- Dijo el peli azul, apareciendo detrás de la rubia antes de entrar a cambiarse.





-Deberías dejar de hacer eso- Respondió con desdén.





-Mis padres llamaron y quieren que te quedes para cenar, para conocerte- Este tosió para disimular la situación.





-De acuerdo, solo déjame cambiar...





-No lo hagas-
Interrumpió - Prefiero que te quedes en uniforme -Este sonrió victorioso para dar media vuelta e irse.





-Van a creer que soy una lunática- Confeso para si misma viendo su uniforme -Pero si Grimmjow es así, sus padres deben parecerse -Suspiro desanimada.





Miharu actuaba con tanta naturalidad sin saber que era observada, desde una habitación de puerta blanca. Donde la peli azul asomaba su ojo,  entre la puerta media abierta.





-Ajam,  dime que es lo que quieres para que no le digas a mamá y papá- Dijo esta cerrando la puerta y volteándose a ver a su hermano, quien estaba sentado en su escritorio.





-Tu silencio- Respondió serio.





-¿Mi silencio? - Pregunto atónita, no comprendía sus palabras en absoluto.





-Escucha, hermanita- Este se levanto de la cómoda silla -Tu no mencionas nada de que Miharu trabaja aquí en el instituto o cualquier otra parte, y yo no menciono nada a mis padres de tus notas.





-¿Ah? - Respondió mas en forma de sorpresa que de pregunta -¿Qué tanto te importa ella? Acaso ¿Te gusta?





Este camino peligrosamente y se acerco directamente a su rostro con una sonrisa burlona -Eso no te importa- abrió la puerta para retirarse, pero antes de cerrarla volvió a continuar -Ese es el trato.





-Hmp-
Fue el único sonido que emitió la menor.





La chica de cabellos rubios se encontraba sentada en la cocina frente al chef y su asistente, charlando de las trivialidades de la mansión.





-¿Cuándo tiempo planeas trabajar aquí- Pregunta la menor del grupo, llamada Lilynette. 





-No lo se, supongo que hasta que me canse-
Respondió esta algo insegura -Espero no serles ninguna molestia.





-Para nada-
Contesto el chef Starrk, quien tenía una apariencia muy serena y encendía un cigarrillo para fumarlo.





-¡Tu eres el que eres una molestia, con ese estúpido cigarrillo! - Replicaba la chica peli verde, mientras que el otro hacia como si no la oyera.





-¿Te molesta el humo, señorita? - Le pregunto a la rubia.





-Para nada. Puedes fumar en paz-
Este sonrió y siguió en lo que hacia, causando que Lilynette se irritara una vez mas.





Uno de los mayordomos que cuidaba la entrada de la mansión (se llamaba Yammy), entro por la cocina y saludo a los otros para darles un aviso.





-Los señores han llegado de su viaje- Este dijo y finalmente se retiro, haciendo así que los especialistas en la cocina se apresuraran en servir la comida.





-Señorita, llame a los hijos de los señores. La cena estará servida en un momento- Este apago su cigarro y lo tiro en la basura, para lavarse las manos y empezar a server.





-De acuerdo- Esta salió de la cocina casi chocando con el otro sirviente, Luppi -Lo siento- Dijo apresurada, mientras que este la ignoro y entro a la cocina.





-Tsk, no se por que el señorito Grimmjow eligió a tal chica para trabajar aquí- Comenzó el tema de conversación este, con un poco de desdén.





-Pareces celoso, Luppi- Dijo provocativa Lilynette, quien reía muy burlona de su compañero mientras serbia el cordon blue.





-¡No seas ridícula! No necesito estar celoso de una niñata, Hmp-
Este se cruzo de brazos.





-Eso significa que si lo estas- Starrk decidió tomar parte de la conversación, para molestar al molesto Luppi quien siempre se quejaba de todo.





-No saben nada. Starrk, Lilynette- Las provocaciones funcionaron.





-Lo que se es que debes servir estos platos-
Le dijo el chef, al otro hombre.





La mesa ya estaba servida, los dos hijos de la casa estaban sentados mientras esperaban a sus padres.

Por fin entraron al comedor, la madre llevaba un hermoso vestido Europeo color amarillo y el padre un hermoso traje de la misma prominencia de color negro.





-Permítame, madame- Dijo el mayordomo personal de la dama, Aizen. Mientras que sacaba la silla y esperaba que se sentara, para arrimarla adelante.





-Gracias- Respondió esta colocándose una servilleta en su regazo.





-Monsieur-
Llamo la atención del señor de la casa, su mayordomo personal Dordoni. Imitando lo que había hecho antes Aizen.





-Merci- Este complacido miro a la familia y carraspeó su garganta en forma de atención -Queridos hijos, hemos llegado de un cansado viaje. Lamentamos nuestra ausencia por estos días, hemos traído regalos.





Los dos sonrieron complacidos, después de todos sus padres cuando viajaban y los dejaban solos, por un largo o corto periodo siempre les traían obsequios.





-Ahora-
Continuo la mujer -Quiero conocer a la nueva dama- Lo dijo de esa forma para no sonar grosera ni muy directa, como lo hacia usualmente su hijo.





El chef, su asistente, Luppi y los otros trabajadores, exceptuando a los que cuidaban la entrada se posaron alrededor del comedor para saludar a sus señores.

La chica por fin había entrado al lugar, un poco tímida a paso lento.





-¡Cariño! - Le dijo a la joven exaltada -¡Que hermosa y joven eres! Esa vestimenta te asienta muy bien.





"-Tenia que ser la madre de Grimmjow, la que me dijera que esto me queda bien-": 
Pensó la chica ida en sus pensamientos.





-Gracias, Señorita. Usted es muy amable-
Zeon la miro pero se limito a no decir nada, le sonrió a su esposa e hijo para confirmar que la aceptaba.





-Que halagadora- Dijo esta riendo por el uso de "Señorita" -Pero aunque parezca muy joven, no puedo cambiar mi edad.





-En eso concuerdo con usted, madame-
Cada vez esta simpatizaba más con la mujer, mientras que los otros se limitaban a cenar y no dar opiniones.





-Pero-
Prosiguió -Creo que ese traje no es el mas adecuado- Grimmjow desvió su mida hacia su madre, no le gusto lo que oyó.





"-¡VICTORIA! ¡YU-HUU! -"
Fue lo primero que pensó.





-Estoy para servir sus ordenes-
Dijo reverenciando.





-¡Grimmjow! Hiciste una excelente elección.





-Gracias, madre.





-Sígueme linda-
Dijo esta levantándose, ya había terminado de comer.





-
Yes, Your Highness- Al decir esta frase, nuevamente reverencio e hizo que la dama se estremeciera de felicidad, mientras que esta la seguía.





Grimmjow reía en voz baja mientras que su hermana lo miraba antipáticamente, la rubia se había comportada demasiado bien, hasta el punto de exagerar y parecer la doncella perfecta.

Ahora los trabajadores se habían retirado y solo quedaron los miembros de la familia.





-Hijo mío, te felicito por la elección- Chasqueo los dedos para que su mayordomo personal que aun seguía a su lado, se llevara su plato.





-Me alegra que sea de tu agrada- No expreso emoción alguna.





-Pero ¿No es muy joven? - Pregunto en forma molesta, para que Grimmjow protestara pero este no la complació.





-Si, lo es. Pero si tu hermano tomo su decisión, así será-
El comentario molesto a la neurótica hermana que se levanto molesta y salía del comedor.





-Estaré en mi cuarto-
Fue lo único que dijo.





Ya todos los platos habían sido retirados de la mesa, y aun las dos damas no bajaban de las alcobas de arribas.

Pasaron algunos minutos, luego de una corta charla de padre e hijo sobre el trabajo. Tsubaki apareció muy emocionada y alardeando con sus brazos, al son de sus pasos camino junto a ella Miharu vestida de forma diferente que antes.





-¿Se supone que eres una "Mayordoma"? -Pregunto burlón el hijo mayor.





La rubia no contesto, prefirió que la madre lo reprendiera mientras que ella se sentía mucho mejor de usar ese traje.

Llevaba puesto un traje con: saco negro, bléiser, camisa blanca, falda negra, unos elegantes guantes blancos  y unos tacones con medias oscuras que cubrían las dos piernas.





-Se ve tan elegante
- Decía la mujer orgullosa, estaba tomando a la ojigris como si fuera una muñeca al cual vestir.





-Tengo que admitirlo-
Dijo Zeon, levantándose enfrente a las dos damas.





-Mis señores- Dijo esta serenamente -Temo que ya es tarde y debo retirarme- Si ya eran las 8:40P.M. y aun no había ni comenzado su primera tarea.





-Te esperamos mañana-
Argumento Grimmjow levantándose de la silla.





-De acuerdo. Puedes retirarte por hoy.





-Gracias, señor-
Finalmente esta salió del comedor despidiéndose con la mano del indiferente Grimmjow, que solo se limito a bajar su pulgar.



 

End Notes:

Porfavor dejen comentarios, eso es lo que me da mas fuerza para seguir*-*

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Regresar al índiceMi rival recuerda aun ese día. by Zaol1996

Erase una vez una doncella enamorado de su amo.

 Esta era hermosa como una princesa, esplendida como la luna y humilde como cualquier otro “no” noble. Su amo, el príncipe no sabia exactamente si la amaba o no, pero la doncella que trabajaba duro por el, le juro eterna lealtad haciendo que el corazón del príncipe se estremeciera.



Los padres del príncipe al enterarse de ese amor, despidieron a la doncella y la enviaron a la calle. Ella no se rendiría hasta estar con su amor, mientras que el príncipe solo podía estar bajo la sombra de sus progenitores.





–Me pregunto… ¿Qué habrá pasado con la doncella y el príncipe? No termine de leer ese cuento, cuando era niña– Dijo esta pensando en voz baja. Caminaba para llegar al instituto Karakura.





La chica estaba muy animada a pesar de que tenía unas grandes ojeras, se desvelo todo la noche terminando unas tareas para la clase de química.





Esta había llegado a la misma hora que todos los días, entro tranquilamente a la gran edificación pero noto que algo estaba mal. Los estudiantes la veían y empezaban a secretearse entre si, prefirió no darle importancia y caminar a su aula.





Repentinamente sintió un fuerte empujo en su hombro derecho, cuando volteo para ver quien era el que le había golpeado con su propio hombro al pasar, se percato que era ese peli azul que tanto “encantaba su vida”. Este solo medio volteo, sonrió y siguió de largo.





Solo es, el– Pensó, suspirante mientras que llegaba a su aula.





Algo de verdad que no encajaba, llego y había pasado lo mismo que hace rato. Todos murmuraban a excepción de Grimiony, quien ni si quiera se había dado el lujo de mirarla, solo se concentraba en sus propios pensamientos.





Transcurrió un día sospechosamente tranquilo, era la hora de ir a almorzar pero no podía quedarse en ese sitio a donde todos la mirarían ni tampoco iría al comedor. Se sentía tan extraño que todos la mirasen, pero ¿Qué había hecho ella para tanta atención? Lo que mas le molestaba era que ninguno tenía el valor de decirle de lo que hablaba.





–¡Ella! – Exclamo una voz desconocida de un joven a ver la rubia caminar pensativa.





Este individuo era un chico alto como de la estatura de Grimmjow, su cabello era negro y un poco (solo un poco) largo por la parte trasera de la cabeza, tenia una diminuta cicatriz en la nariz que lo caracterizaba y unos ojos decisivos.





–¿Tendré algo en los dientes? – Se dijo a si misma pasándose la lengua por los dientes –¡nada! –exclamo en voz baja.





–Disculpe– Dijo el mismo chico de antes un poco sonrojado. Parecía seriamente nervioso, pero no le quitaba el buen porte que tenia.





–¿Si? – Era primera vez que lo veía desde que ingreso allí, no sabia que quería de ella.





¡¿Quisiera ser mi novia?! – Este tenía la intención de decirlo en un tono de voz correcto, pero lo dijo tan alto que todos alrededor escucharon y quedaron estupefactos.





La chica al principio no proceso la información que había llegado a su cerebro, ¿eso era un declaración? Si era así ¡era la peor que ha presenciado! Y lo peor es que era de un extraño. Esta se quedo un poco incrédula y sorprendida, a su vez no transmitió palabra alguna. Si antes la estaban mirando y hablando de ella tras su espalda, esto aumentaría esa acción mas rápido.





Oh, disculpa. Mi nombre es Kaien Aaroniero– Este hizo una reverencia aun apenado de la propuesta.





Yo…– Esta fue interrumpida antes de poder decir algo.





–¡Se quien eres! – Nuevamente subió el tono de voz –Eres Miharu Hayato ¡la novia de mi rival, Grimmjow! Por eso debo tenerte.





Miharu quedo como un hielo al oír esas palabras, eso era… ¡Por eso seguro eran los rumores! Pero ahora el caso era, acaso ella ¿se había convertido en un objeto? O de verdad había corrido con suerte… Atraía fácilmente los lunáticos.





–¡Maldito Perro! – Se escucho a los pocos segundos detrás del peli negro, que volteo rápidamente –No tendrás a nadie de mi pertenencia, sin pasar por mi podrido cadáver, Tsk.





Solo con oír esa varonil y nefasta voz, se podría suponer que era el Jeagerjaques quien aparecía en el mejor momento.





–¡Ja! He esperado este día para humillarte, delante de lo que mas quieres– Sonrió este de medio lado –Y…





–¡Alto! – Grito por primera vez la rubia, eufórica a la situación de esos dos rivales –¡Yo no soy  la novia de nadie! – Excelente aclaración para todos.





–¿NO? – Gritaron todos los que presenciaban la escena, el tema se había hecho como que muy popular.





–¡No! – Volvió a repetir con una mueca de incredulidad en la cara.





–¿NO? – Pregunto el pelinegro aun dudoso.





–Que ¡NO! – Volvió a gritar.





–¡Grimmjow! Pero tu… ¿Y esos rumores?





–¡Si que eres idiota! – Camino hacia la rubia y se coloco a su lado –Son solos rumores de los buitres de esta pocilga, pero… ¡Esta mujer me pertenece nada mas que a mi! – En esto último doblo su brazo en el cuello de la oji gris, acercándola a un costado de su cuerpo y esta se ruborizo un poco.





¿Qué podía pensar después de esa declaración publica? Fácilmente podría ser mal interpretado como antes… Debido al beso en la mejilla el día anterior, ya habían sacado conclusiones herradas.





–¿Qué? – Gritaron todos en conjunto.





–Era de esperar de una comadreja como tu– Este rio amenazadoramente, haciendo que Grimmjow se colocara serio –Desde ese día tu…





–¡Cállate! – Interrumpió este irritado, sin darse cuenta soltó a la rubia bruscamente haciéndola sorprender. El oji azul en un movimiento feroz agarro fuertemente, cerca del cuello de la camisa al peli negro.





–Eres aburrido– Argumento sonriendo divertido –Pensé que habías superado ese trágico momento.





Ella no comprendía nada  ¿ese día? ¿Qué día? Esto era una estupidez.

En ese momento la ira se estaba apoderando de un orgulloso heredero peli azul.





–Si que eres una molestia, hermano– Grimiony le había llegado el chisme de que su hermano y Kaien estaban peleando, se encontraba  en el comedor cuando Meloly su amiga quien vio el encuentro se lo conto.





–¿Grimiony? – Dijeron los dos en dúo.





–¿Para que demonios arman un alboroto de nuevo? – Les reprendió esta –¿Y ustedes que ven? – Se refería a la multitud que se había formado ya –¡Largo, chismosos! – Así espanto a todos.





–Tsk– Fue el único sonido que produjo Grimmjow al soltar a Kaien. La rubia aun seguía mirando a la mandona hermana que logro espantar a toda esa gente.





–Ustedes dos váyanse antes que llegue el…





–¡Aoroniero! ¡Jeagerjaques! – El de esta voz gruesa y perturbadora, era nada mas ni nada menos que del director Baraggan Louisenbairn.





Era de esperarse que en menos de un mes de comenzar clases, esos dos se metieran en problemas. Desde los diez años eran rivales... Haciendo así 8 años de rivalidad, por estupideces o tal vez algo mas severo.

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“–Me siento culpable por que estén en la dirección ahora mismo, después de todo la pelea era por mi. Tontos…”–: Pensó la rubia, distraída de su clase de historia.





Baraggan tuvo a Grimmjow y a Kaien todo el periodo del almuerzo. Este estaba indignado por el comportamiento inapropiado de los jóvenes, todos los años era lo mismo, pero esto tenía que cambiar… Si sucedía un próximo encuentro, los dos serian expulsados del instituto.





Luego de terminar la reprimenda que casi no se le fue prestada atención estos se retiraron por diferentes pasillos a sus salones. Desde luego que ya había comenzado el último periodo, que terminaría a las 2 P.M.





«Nuevamente era la hora de irse a la residencia de los Jeagerjaques. Esto le causaba estrés, apenas tenia tiempo para sus deberes escolares más necesitaba el trabajo. El dinero que había reunido para vivir sola, no dudaría lo suficiente.»





En la entrada se encontraba los mayordomos fortachones de la familia, Yammy y Zommari. Era extraño ya que parecían mas guardias que otra cosa, pensándolo bien no toda era cuerdo en esa casa después de todo.





La oji gris esta vez se vino con su “nuevo” uniforme de servidumbre, así se le dificultaría menos traer bolsos que fácilmente podría dejar debido al cansancio o despiste suyo.

Como el día anterior a ese, toco el timbre y, fue recibido nuevamente por el buenmozo mayordomo personal de Grimmjow.





–Buenos días, señorita Miharu– Fue lo único que dijo al dedicarle una sonrisa, esta vez no había reverenciado como la ultima vez –No hay necesidad que usted toque el timbre, ya es parte de nuestra sociedad y puede entrar libremente– Vaya que Ggio Vega, era muy buen con las palabras.





–Gracias– Fue lo único que dijo la joven muy alagada al entrar, la idea era hacerla sentir bienvenida.





–Deberías tutearla, después de todo no es que sea de un alto mando–
Bufó una voz conocida.





–Como diga, joven Grimmjow.





–Buenas tardes–
Se limito a decir Miharu, recordando lo que había sucedido en la hora de almuerzo. Un poco de cortesía para recompensar no mataba a nadie, así no se la mereciera el peli azul.





–Hmp–
Único sonido que produjo Grimmjow, este se percato que hoy no seria tan divertido jugar con la rubia –Hoy saldremos a un lugar.





–¿Saldremos? –
Pregunto extrañada –Mi deber es limpiar, no salir. Hasta donde yo se…





–¡Por supuesto! Pero–
Prosiguió haciendo una breve pausa –No tengo guardaespaldas, los despedí por seguirme a todos lados. Eran una molestia, pero mi padre insiste que lleve compañía, Tsk.





“–Se supone que eso hagan las guardaespaldas–“:
Llego a pensar la chica en un momento de meditamiento mental.





–Pero si pasara algo, ¿Cómo se supone que te defenderemos? – Esta ninguna vez en su vida había levantado su mano contra alguien, no poseía ninguna capacidad de ganar una pelea.





–Tonta ilusa–
Ofendió Grimmjow –Todos los sirvientes de esta mansión saben pelear, cada uno domina una arte marcial diferente. Y Ggio es el mejor de todos ellos.





Al oír eso, el humilde mayordomo pelinegro no pudo evitar sonrojarse de felicidad y hacerle una reverencia a su amo. Lo que había dicho era totalmente cierto, Vega era un experto en las artes marciales así que su conocimiento era mas amplio que cualquiera en el hogar.





–¡Pero yo no se pelear! –
Replico nerviosa.





–Uno– Levanto su dedo índice – Yo solo podría eliminar a cualquier persona y dos…





–Mi deber es hacer que mi amo no levante ni un solo dedo–
Completo el pelinegro, cruzándose de brazos.





–Como veras tu inutilidad no será problema, igual no soy estúpido. Iremos a un sitio de confianza de la familia.





No sabía que era peor, si tener que aguantar todos sus insultos todo el día o ser colgada de su propia ropa interior en una pared.





–Si– Respondió de mala gana –¿Cuándo nos…





–¡Ahora! –
Respondió sin dejarla terminar su pregunta.





«Era de esperarse que cuando el peli azul decía “ahora” era “ahora”. Ya estaban sentados en la gran limosina negra de la familia, Miharu había conocido por fin al decimo empleado de la casa que era el chofer, llamado: Aisslinger Wernarr.

Para ser sincera, a ella le había parecido un sujeto con una rostro amenazador y muy perturbante, digno de ser un trabajador de los Jeagerjaques, después de todo, todos tienen personalidades diferentes».





En solo media hora llegaron a un club muy sofisticado llamado: The blue.

Grimmjow pudo notar cierta inquietud en Miharu, seguramente estaba muy sorprendida al ver tal sitio enorme. Después de todo ella seguía siendo una plebeya aun para el.





–Aquí no comen sirvientes– Dijo en forma burlona saliendo de la limosina. La rubia frunció el seño.



Pasaron dentro del gran edificio donde un portero alto y canoso los recibió. Los dos sirvientes estaban ubicados uno a cada lado de Grimmjow, con las manos cruzadas sobre su espalda.



–Pase señor  Jeagerjaques–
Fue lo único que dijo el portero a abrir la puerta, mientras que el arrogante lo ignoro.





Desde luego que se notaba que Grimmjow y su familia venían mucho por ese club, hasta posiblemente tenían acciones en el.

Era una gran edificación, que incluso tenia un especie de recepcionista que era muy peculiar. Tenia la cabellera un poco larga de color rosa y usaba unos lentes a la medida, le quedaban muy bien.

Los dos muchachos se acercaron a el, mientras que la oji gris se quedo un poco mas atrás mirando hacia el estacionamiento.





–Bienvenido, mi señor. Ha pasado mucho desde la última vez que vino– Dijo coqueto este, asqueando a Grimmjow mientras que Ggio se mantenía a su lado sin opinar.





–Solo registrarme–
Pronuncio de mala gana, mientras mas rápido lo hiciera se sentiría realizado de no ver a ese sujeto tan raro.



Grimmjow noto que su nueva empleada no estaba a su lado izquierdo, pero rápidamente con su vista la encontró a unos metros de la entrada.



–¡Miharu ven acá! –
Llamo con cierta antipatía, haciendo que esta viniera nerviosa a acudir a su llamado –Te dije que no comían sirvientes– Regaño sin importarle si alguien lo oía, después de todo la “recepción” estaba casi vacía.





La chica solo volteo su cara con enojo y decidió no responder, algo le pasaba debido a que se comportaba extraña en ese momento.

El hombre peli rosa que buscaba un libro y terminaba de anotar el nombre del Jeagerjaques, noto la presencia de la rubia la cual estaba evitando la mirada del raro.





–Disculpe–
Dijo este amablemente guardando el libro. No lo oyó, así que decidió llamarla nuevamente mientras que esta parecía ignorarlo –¡Disculpe! – Alzo esta vez la voz en forma de grito, así haciendo que la chica volteara.





–Diga– Dijo suspirante y dudosa. Grimmjow podía notar cierta incomodidad en ella.





–Usted me parece muy conocida
– Este se empezó a tocar la barbilla en forma pensativa.





–Ya me registro, así que me largo–
Dijo el Jeagerjaques antes de que la chica pudiera responder y, finalmente se volteo junto a sus sirvientes.





–¡Espere! –
Llamo de forma muy poco masculina a la joven. Esta apenas volteo, mientras que el ajetreado Grimmjow estaba empezando a impacientarse.





–¿Usted acaso no es…





–¡Nunca nos hemos visto! –
Dijo esta en voz alta –D-Deje, de molestarme– Y finalmente se volteo y siguió junto a sus compañeros a una puerta.



–Juraría que se parecía a la hija de los señores del club–
Musito para si mismo, quedándose solo en la recepción.





–¿Qué fue eso?
– Pregunto mirándola directamente a los ojos de la rubia.





Entraron a un salón que parecía restaurant., tenía mas de 25 mesas con un pianista y, gente siendo servida por uno que otro camarero. Se notaba que dicho club era para ricos, en cada mesa se encontraban personas apartes paradas que obviamente eran guardaespaldas personales.





–Soy homofóbica–
Dijo esta volteando su rostro, esa fuerte mirada del Jeagerjaques eran como ojos ignotisantes.





Este no puedo evitar soltar una carcajada, era una ridiculez tener una especia de fobia a ciertos homosexuales. Era cierto que el los asqueaba, pero ¿una fobia? ¡Jamás! Mostrar debilidad no era su estilo.



A la par que este reía e incomodaba a una avergonzada Miharu, una chica de cabellos negros se acerco rápidamente hacia ellos, llamando a el peli azul.



–¡Grimmjow! – Dijo
esta en un tono de voz chillón, abrazándolo por detrás.





–Cirucci–
Fue lo único que dijo al voltearse y tomarla por la cintura para poder darle un beso muy húmedo, que duro unos pocos segundos.





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La rubia sentía que un rubor recorrió su rostro al ver tal escena. Quiso mirar a ver si su compañero tuvo la misma reacción, pero este tenía los ojos cerrados y se

El verdadero ser de Grimmjow Jaegerjaquez by Zaol1996

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