Amando a un traidor. by Princesa Tsunade

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 Amando a un traidor. by Princesa Tsunade
Summary:

Luego de unos años después de la traición de Loki, Thor se casa con Sif y tienen una hija. La joven siempre ha tenido un cariño especial hacia Loki, pero al crecer ese cariño se transforma completamente. ¿Podrá Freya cumplir su deseo y estar junto a la persona que ama? ¿O sus padres lo mataran primero? ¿Acaso Loki estará realmente enamorado? ¿O está será su venganza hacia su hermano? 



Categories: PELICULAS Characters: Ninguno

Generos: Romance

Advertencias: Lemon

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 17 Completed: No Word count: 93840 Read: 6270 Published: 15/11/2012 Updated: 18/10/2013
Summary:

Luego de unos años después de la traición de Loki, Thor se casa con Sif y tienen una hija. La joven siempre ha tenido un cariño especial hacia Loki, pero al crecer ese cariño se transforma completamente. ¿Podrá Freya cumplir su deseo y estar junto a la persona que ama? ¿O sus padres lo mataran primero? ¿Acaso Loki estará realmente enamorado? ¿O está será su venganza hacia su hermano? 



Categories: PELICULAS Characters: Ninguno

Generos: Romance

Advertencias: Lemon

Challenges:

Series: Ninguno

Chapters: 17 Completed: No Word count: 93840 Read: 6270 Published: 15/11/2012 Updated: 18/10/2013 Capítulo 1 by Princesa Tsunade
Author's Notes:

N/A: Bienvenidos! Espero que les haya gustado el primer capitulo. Quería comentarles que estoy basando mi historia en la mitología nórdica. Según la mitología Thor se caso con Sif y tuvieron hijas. Bueno yo estoy tomando a una de ellas. Sólo que le cambié el nombre y bueno la estoy vinculando con la primer pelicula de Thor y con mi personaje favorito, Loki :D

Gracias a todos los que han pasado por aquí, cualquier sugerencia siempre es bienvenida. Muchas gracias. Hasta el próximo capitulo

Author's Notes:

N/A: Bienvenidos! Espero que les haya gustado el primer capitulo. Quería comentarles que estoy basando mi historia en la mitología nórdica. Según la mitología Thor se caso con Sif y tuvieron hijas. Bueno yo estoy tomando a una de ellas. Sólo que le cambié el nombre y bueno la estoy vinculando con la primer pelicula de Thor y con mi personaje favorito, Loki :D

Gracias a todos los que han pasado por aquí, cualquier sugerencia siempre es bienvenida. Muchas gracias. Hasta el próximo capitulo

Loki nunca creyó que se enamoraría. Nunca creyó que alguien fuera capaz de verlo como un ser normal y llegar a amarlo con todo su espíritu por ser quien era. Era extraño porque él empezó a cambiar gracias a ella. Cuando la vio por primera vez no sintió nada especial. Era tan sólo una bebe envuelta en una manta, en brazos de su padre Thor. De niña, la pequeña perseguía a Loki por todo el palacio. Por más que todos le dijeran que no se acercara al hijo adoptivo de Odin, debido al mal genio del dios y debido a sus acciones en el pasado, la niña tenía plena confianza en el hermanastro de su padre. Solía tomar su mano y sonreírle ampliamente. Incluso se colgaba de su cuello y le decía abiertamente que lo quería y lo admiraba.

Thor sonreía divertido ante aquellos cariños de su hija, la niña era muy parecida a él cuando era niño. Su madre Sif muy de acuerdo no estaba en que su hija persiguiera al temible y traidor Loki por todo el castillo. Pero la niña tenía un magnetismo hacia el frío dios.

Por su parte, Loki no estaba muy feliz con que su sobrina lo persiguiese por todos lados. Él era solitario y después de sus acciones pasadas, al haber cumplido su castigo impuesto por Odín, se había retraído en sus aposentos y si salía era totalmente vigilado por los guardias. Aquella niña era idéntica a su padre, fuerte, enérgica, con esa brillante sonrisa. Sus cabellos rubios siempre estaban despeinados debido a la energía que tenía la pequeña. A pesar de no estar muy de acuerdo con que la hija de su hermanastro lo siguiera por todas partes, curiosa por la magia de su tío, el dios no echaba a la niña. Sino que la recibía y solía jugar con ella, de vez en cuando le dedicaba alguna que otra sonrisa. Para la hija de Sif y Thor esas sonrisas valían mucho más que los cariños de su padre o las sonrisas de su abuelo Odin.

Todo para para la niña era Loki. Le gustaba perseguir a su tío hasta los jardines del palacio y pedirle que le mostrara los hechizos que él, como maestro de la magia, podía hacer. La pequeña de largos rizos dorados se asombraba al ver la magia de la persona que más quería y siempre le pedía que le enseñara. Loki solía negarse, si bien, por más que no lo admitiera, tenia cierto cariño hacia la niña, sin embargo no quería tratar con nadie. Loki sentía que las personas de Asgard le temían, lo odiaban, lo evitaban, hasta los sirvientes solían evitarlo. Y por eso él quería estar solo. Pero la niña se negaba a dejarlo solo, lo amaba, y no sólo eso, sino que también lo admiraba. Eso asombraba a Loki, porque los únicos que no lo evitaban eran su padre Odín, su madre Frigga y su hermano Thor, a estas tres personas se sumaba la pequeña hija de Thor y Sif, llamada Freya. Ella solía sentarse en los jardines junto a Loki y le pedía dulcemente que le leyera las poesías o las leyendas de Asgard, el dios solía suspirar enojado porque ese debía ser el trabajo de Thor, quien era el padre de la niña, pero ella solía escaparse para estar con su tío.

Ante la vista del pueblo de Asgard, Freya podría haber sido un ejemplo a seguir, no juzgando a Loki por sus acciones sino teniendo plena confianza en él. Odín Y Frigga estaban orgullosos de su nieta, era inocente, dulce y sin darse cuenta le estaba dando una nueva oportunidad a Loki para ser aceptado de nuevo en la sociedad. Ya que por más crimines que le digan a Freya que su tío había cometido ella sólo se levantaba sus hombros y no le daba importancia al asunto. Dejando a su madre confundida y enojada por la falta de preocupación de su hija.

Freya creció así. Sin miedo, inocente y con una total confianza en Loki. Siempre discutiendo con aquel que llamara traidor o fenómeno a su tío. Debido a que la ascendencia de Loki no era Asgardiana. Al crecer la joven no perdió su amor por Loki, sin embargo aquel cariño cambio, y por quien sabe que razón dejo de llamarlo tío. Pero no dejo de perseguirlo, de quererlo, de abrazarlo y de besarlo demostrándole su cariño. Lo único que cambio entre Freya y Loki fue que la joven ya no le decía tío y él ya no le decía sobrina.

Freya ya había dejado de ser una niña, ahora era una hermosa adolescente, de larga cabellera rubia, ojos azules y piel blanca. Idéntica a su abuela, decía el pueblo de Asgard. Sus padres estaban orgullosos de ella, era inteligente, refinada, y a la vez una guerrera como su madre. Sin embargo nunca nadie supo, ni pudo prever el secreto que Freya guardaba en su corazón. Un secreto que la pondría en peligro y que cambiaría la historia de Asgard.

Regresar al índiceCapítulo 2 by Princesa Tsunade

Freya se había convertido en una hermosa adolescente. Ya había alcanzado la mayoría de edad y ese día el palacio y todo Asgard fue un revuelo. El cumpleaños de la joven tenía a todos los sirvientes e incluso al pueblo corriendo de un lado para el otro. Ya que no todos los días una princesa alcanzaba la mayoría de edad.

Odín y Frigga estaban orgullosos de su nieta, quien era una joven delicada, refinada y sobre todo hermosa. Tenía su largo cabello rizado, sus ojos verdes y su piel blanca.

Sif, su madre, se encontraba emocionada de ver a su bebe convertida ya en una hermosa mujer. Y Thor… bueno… Thor iba con su martillo de un lado a otro ahuyentando a todos los pretendientes de su hija. Lo cual divertía mucho a Loki, ya que su hermano celoso era todo un espectáculo. Ya que su pequeña era sólo de él, y no dejaría que ningún vikingo de malos modales (así veía él a todos los pretendientes) se le acercara a su linda y refinada hija.

Claro que Freya no era ninguna niña inocente. Su madre Sif la había entrenado y la joven se había vuelto tan fuerte como su madre. Incluso ya había realizado varias misiones exitosas. Digna hija del príncipe Thor decía la gente.

Aquella noche el palacio estaba de fiesta, el motivo era el cumpleaños de la princesa. Freya se encontraba en su habitación, junto a sus sirvientas, quienes la peinaban y la ayudaban a vestirse. En ese momento la puerta de los aposentos de la joven se abrió y su madre Sif entro para  saludar a su hija.

-Freya te ves… hermosa… –dijo emocionada la guerrera.

La princesa se puso de pie y camino hacia a su madre para abrazarla.

-Gracias mamá. –sonrió agradecida la joven.

Sif miró fijamente a su hija y no podía creer lo que sus ojos veían. Había crecido, estaba alta, su cuerpo agraciado parecía tallado por los mismos dioses, pero la dulzura en sus ojos verdes delataban a leguas que la niña era amable y gentil. Se encontraba vestida de blanco, con un corsé de color verde, que marcaba el escote del vestido.  

-Has crecido tanto. No puedo creer que mi pequeña ya haya obtenido la mayoría de edad. Espero que hoy disfrutes tu fiesta de cumpleaños. –la abrazo emocionada Sif.

-Gracias mamá. Estoy segura que así lo haré. Especialmente cuando papá se ponga celoso y no deje que ningún hombre me saque a bailar. –dijo la joven mientras soltaba una delicada risita.

Sif también exhalo una risa divertida y contagiosa. En menos de un segundo las dos mujeres reían divertidas y no dejaban de abrazarse. Sin embargo la risa se detuvo cuando escucharon que alguien golpeaba la puerta de los aposentos de Freya. La joven indico a las sirvientas que abrieran y al abrirse las puertas el príncipe Loki hizo su aparición. Con sus vestiduras de gala y su cabello más corto de lo normal y con su característica sonrisa.

Sif suspiro seriamente, las sirvientas hicieron una reverencia, temerosas y dieron un paso hacia atrás, asustadas. Pero Freya sonrió ampliamente y se arrojó a los brazos del príncipe menor de Asgard.

-¡Loki! –exclamo Freya mientras sus delicados brazos pasaban alrededor del cuello del dios de Asgard.

-Freya… –susurro el hijo menor de Odín mientras sus manos acariciaban la delicada piel de la joven.

Sif se acercó a su hija y con delicadeza la alejo de su peligroso cuñado. Con seriedad le hablo a Loki.

-¿Qué haces aquí? Deberías estar ya en la fiesta con los invitados. –hablo cortante la esposa de Thor.

-He venido para hablar a solas con Freya. Si me lo permites Sif. –respondió Loki simulando amabilidad. Después de todo, la única persona que merecía su cariño y gentileza era Freya.

-No se si permitírtelo Loki. –respondió cruzada de brazos Sif al mismo tiempo que con su mirada fulminaba a su cuñado.

-Jamás le haría daño a mi sobrina. Además Freya ya es mayor de edad, ¿no debería ser ella la que decida si quiere hablar con su tío? –pregunto Loki con elegancia y sin perder esa sonrisa burlona.

Sif frunció el ceño y tensó la quijada pero Freya se interpuso entre ellos y levanto sus manos.

-Si quiero hablar con Loki, Madre. Por favor... –sonrío la niña.

Sif miro desconfiada a su cuñado pero se dio media vuelta y se encamino hacia fuera de la habitación. Ante la señal de Freya las criadas hicieron lo mismo y los dejaron solos.

Al ver cerrarse las puertas Loki sonrió victorioso y se dio media vuelta para mirar a su sobrina. Con la elegancia de un caballero tomo la mano de Freya y la beso en el dorso de su mano. La joven al sentir los labios de Loki se sonrojó y sintió como su corazón comenzaba a latir más rápidamente.

-Cuéntame Loki. ¿Qué quieres hablar conmigo? –pregunto con una sonrisa Freya.

-Bueno… para empezar quiero felicitar a mi princesa por su cumpleaños. –comento mientras miraba de manera galante a la joven. –Y además quiero darte tu regalo.  

El dios metió su mano en su bolsillo derecho y sacó una gema preciosa, sostenida por una fina y delicada cadena de oro. Al mostrarle la gema, color verde, a su sobrina, esta se asombro y lo miro sorprendida.

-Loki… –susurro Freya.

De forma caballerosa Loki se acercó a ella y se ubico detrás de la joven. Con delicadeza le corrió el largo cabello y le coloco la gema preciosa. La tomo de los hombros con suavidad y la guio para que se mirara en el espejo. Durante estás acciones el corazón de la joven palpitaba y parecía apunto de salirse de su corazón. La respiración de la princesa se hizo mas agitada, sus dedos comenzaron a recorrer la delicada gema que descansaba en su pecho, al mismo tiempo que sentía la respiración de Loki en su cuello y sus frías manos sobre sus hombros desnudos.

-Te ves hermosa… –susurro seductor el menor de los hijos de Odín.

Freya sintió una descarga eléctrica recorrerle todo su cuerpo al sentir aquella voz seductora, aquel susurro y aquel aliento embriagante impregnarse en su blanca piel.

-Es hermoso. Es la gema más hermosa que he visto. Muchas gracias Loki. –respondió con una brillante y sincera sonrisa la joven.

Loki abrazo por detrás a la joven. Sus brazos pasaron alrededor de la cintura de la princesa y las frías manos del dios se apoyaron sobre el vientre de la joven al mismo tiempo que apoyaba su mentón sobre el hombro de Freya.

-No tienes nada que agradecerme. Te ves encantadora. Toda una dama. –susurro seductoramente Loki.

Freya se sentía atrapada en los brazos del príncipe. Pero no quería huir, quería quedarse así con él. Eso es lo que su cuerpo le pedía. La princesa exhalo un largo suspiro, acción que hizo que Loki la soltara lentamente para poder mirarla a los ojos.

-¿Qué sucede Freya? ¿No estás feliz por tu cumpleaños? –pregunto confundido Loki.

Freya sonrió tristemente y exhalo un delicado suspiro.

-No estoy triste. Sólo estoy un poco nerviosa. Eso es todo Loki. –sonrió la joven.

El hermano menor de Thor correspondió la sonrisa. Y tomo el rostro de su sobrina entre sus manos.

-¿Te ha gustado mi obsequio? –pregunto seductoramente. –Cuando vi esa gema pensé en ti y en tus preciosos ojos. –dijo con una sonrisa. Evidentemente Loki sabia como tratar a una mujer.

-Me ha encantado. Me fascina. Te prometo que nunca me quitare este collar. –respondió sonriente la princesa.

Loki se irguió, ya que se había agachado para ver a los verdosos ojos de su sobrina, y se encamino hacia la puerta. Pero el cálido y suave tacto de una mano lo detuvo.  

-¿Sucede algo malo? –pregunto el frío príncipe sin darse vuelta.

-Loki… antes de que te vayas… ¿puedo pedirte un favor? –pregunto tímidamente Freya mientras sostenía con cariño la mano del hermanastro de su padre y lo acariciaba.

-Adelante Freya, puedes pedirme lo que sea. –respondió seriamente Loki y se dio media vuelta para verla a los ojos.

-Me gustaría que esta noche… bailes conmigo. Sé que odias el protocolo de las fiestas, pero yo también, y me gustaría bailar contigo está noche y no con esos brutos vikingos. –comento sonrojada la princesa.

Loki soltó una risita divertida y asintió con un leve movimiento de su cabeza.

-Imagino como te debes sentir. Es muy difícil encontrar un caballero en este reino lleno de bestias pervertidas. –comento el príncipe.

Ese comentario hizo que Freya sonriera divertida y le diera la razón al menor de los hijos de Odín.

-Me alegra que puedas entenderme. Además me siento más segura cuando estoy contigo Loki. –opino con una sonrisa la princesa.

Loki correspondió el gesto y, con caballerosidad, se arrodillo frente a su sobrina.

-Entonces así será. Está noche sólo seremos tú y yo. –dijo mientras le besaba su delicada mano a la sonrojada joven.

Cuando Loki se puso de pie Freya se colgó de cuello y lo abrazo con todo su afecto. Loki sonrió y le acaricio la espalda.

-Gracias Loki. –dijo la princesa al mismo tiempo que sentía las manos del dios acariciarla con ternura.

-No tienes nada que agradecerme. Además yo tampoco soporto que brutos vikingos toquen a mi sobrina. –comento Loki sin perder esa seductora mirada.

Freya exhalo una delicada risita y se prendió del brazo de Loki.

-Me alegro que podamos entendernos. Siempre ha sido así. –comento dulcemente.

En ese momento la puerta de la habitación de  Freya se abrió de par en par y Thor, vestido de gala y con su martillo en mano, apareció para buscar a su hija, y la encontró en los brazos de su hermano menor. Eso no asombro al dios del trueno, ya que Freya siempre estaba con Loki.

-¿Qué estás haciendo Freya? Ya debes estar en el salón principal. –dijo seriamente Thor.

La joven princesa soltó lentamente el abrazo de Loki y se acercó a su padre.

-Es que Loki vino a darme mi regalo. Mira padre… ¿no es hermoso? –respondió Freya mientras le mostraba a su padre la hermosa gema.

Thor miró asombrado a su hermano y sonrió.

-Vaya hermano. Te has portado muy bien con mi hija. –dijo divertido.

Loki fulmino con su mirada a Thor y le respondió secamente:

-Ella se lo merece.

Freya sonrió al igual que su padre mientras que el menor de los hijos de Odín se encaminaba hacia la puerta.

-Los veré en el banquete. –se despidió Loki antes de desaparecer de la vista de su familia.

Freya quedo de pie con una sonrisa en su rostro, Thor miro a su hija y exhalo una carcajada.

-Quieres mucho a tu tío a pesar de que no lleven la misma sangre ¿No es así? –pregunto sonriente.

La princesa se sonrojo y se prendió del brazo de su padre.

-Siempre lo he querido. Padre… sabes muy bien que no me importa que no llevemos la misma sangre. Loki siempre será mi familia. –respondió prudente la joven.

Thor sonrió orgulloso de su hija y acarició la mano de la joven que descansaba en su fuerte brazo.

-Me alegra que sea así. Vamos Freya, la gente te está esperando. –dijo Thor al mismo tiempo que comenzaba a caminar junto a su hija.

El palacio estaba repleto de personas. Al ver llegar a la princesa todos se acercaron a saludarla con cortesía y amabilidad. Uno de Los Tres Guerreros, Fandral, le besó la mano y la propició de galanterías, todo para molestar a Thor, quien comenzó a correrlo por el palacio. Sif suspiro cansada y al igual que su hija. Mientras que Loki llevaba su mano a su frente indignado del comportamiento de su hermano. Odín y Frigga sólo sonreían divertidos. Thor corrió a Frandal hasta que los otros guerreros lo detuvieron para calmarlo. Finalmente se sentaron y disfrutaron todos del banquete.

Después de la cena, la princesa se dedico a abrir los regalos. Odín le regalo a su nieta un discurso sobre lo que significaba cumplir la mayoría de edad. A pesar de que su esposa, Frigga se negaba a que hiciera eso el dios lo hizo de todas maneras. La reina Frigga le regalo una hermosa yegua blanca a su nieta. Sif y Thor le regalaron una espada forjada especialmente para ella, tenía un balance perfecto y un peligroso filo. Y así la princesa fue recibiendo todos sus regalos. Los cuales agradeció con amabilidad.

Cuando llegó el momento del baile, a la joven princesa le tocó iniciarlo junto a su padre Thor, su abuelo Odín siguió el baile con ella. Cada hombre de la nobleza de Asgard bailó con la joven. Incluso los Tres Guerreros bailaron con ella, ya que así era el protocolo. Fandral fue el último, debido a que todos bailaban, aprovecho que Thor no lo miraba, ya que estaba muy ocupado bailando con su esposa Sif, y comenzó a hablar con la joven.

-Freya te has convertido en toda una mujer. La más bella de todas las del reino. –le hablo galante el guerrero.

-Muchas gracias Fandral. Me halagan tus cumplidos. Pero no soy la más hermosa. Hay muchas jóvenes que son más fuertes y más hermosas que yo. –respondió la princesa.

-No digas eso Freya. Para mí eres la más hermosa. –dijo el guerrero mientras besaba la mano de la princesa.

Freya sonrió porque en ese incomodo momento llego Loki. Con una fría mirada apoyo su mano sobre el hombro del guerrero y pareció asesinarlo con su mirada.

-¿Me permites? Quisiera bailar con mi sobrina. –dijo fríamente el príncipe.

El guerrero miro de forma asesina a Loki y este le devolvió la misma mirada. Freya frunció el ceño preocupada.

-Claro… adelante. –fingió amabilidad Fandral mientras se hacía a un lado y buscaba otra pareja para el baile. Pero al pasar junto a Loki le susurró: –Traidor… cuidado con lo que haces.  

Loki se dio media vuelta y lo tomo del brazo con dureza.

-¿Qué has dicho? –pregunto con su rostro desfigurado de la furia.

Freya se preocupo e intervino. Tomó del brazo a Loki y lo obligo a que soltará al guerrero.

-Loki por favor… –dijo preocupada la princesa.

El menor de los hijos de Odín soltó la mano del guerrero, lentamente. Y lo miro de forma asesina.

-Agradécele a Freya. –dijo furioso Loki.

El guerrero sonrió y tomo a otra joven para bailar. Freya tomó la mano de Loki y lo acaricio con ternura.

-Tranquilízate Loki. No sabe lo que dijo. –trato de calmarlo.

-Si en verdad me conocieras tú dirías lo mismo. –respondió Loki.

Freya sonrió tranquilamente y paso sus manos alrededor del cuello del príncipe. Quien con delicadeza la tomo de la cintura. La joven al sentir las manos de Loki sobre su cuerpo sintió como si una descarga eléctrica, como las que invocaba su padre con sus poderes, se apoderaba de todo su cuerpo.

-Creo que me estás subestimando. Yo nunca pensaría algo así de ti. –comento Freya mientras bailaba con su tío.

-Si vieras mi verdadera naturaleza no dirías eso. –respondió Loki sin dejar de moverse al ritmo de la música.

Freya sonrió y le acaricio con ternura el rostro. Por primera vez el frío dios de las travesuras sintió que algo se movía en su interior. ¿Amor? Tal vez…

-No digas eso. Yo siempre estaré orgullosa de ti. Eres muy importante para mí. –dijo Freya sin perder su cálida sonrisa.

-Freya... –susurro asombrado el dios al sentir las suaves caricias de su sobrina.

-Para mí eres muy importante y te tengo un cariño enorme. No me importa de donde sea tu ascendencia sino quien eres. –dijo con cariño la joven.

-Tal vez sólo lo dices porque me quieres. Pero… –Loki no pudo terminar la frase porque los dedos de su sobrina se posaron sobre sus labios. Ese inocente tacto hizo que Loki temblara.

-Loki… yo siempre te amare. No importa que pase. –sonrió inocentemente la joven.

-Freya. –susurro Loki con un nudo en su garganta.

El príncipe la miro profundamente a los ojos y no pudo evitar creerle. ¿Estaría pasando en verdad? ¿En realidad él se estaba enamorando? Se lo preguntaba porque no podía evitar los latidos de su corazón, el sonrojo en sus mejillas y tampoco podía obviar como sus manos, sobre la cintura de Freya, temblaban.

Desde su trono Frigga los vio. Vio el extraño comportamiento de su hijo, vio su sonrojo y vio, algo que nadie se había percatado, la mirada de su nieta. Perdidamente enamorada de Loki. Frigga sólo inspiro hondo y sonrió, como alguien que lee una hermosa pero a la vez trágica historia de amor.

Ya casi todos los invitados se habían ido a sentar, y en la pista, sólo estaban Freya y Loki, Sif suspiro tristemente y Thor la abrazo.

-¿Qué sucede? –pregunto preocupado el dios del trueno.

-Estoy preocupada por nuestra hija Thor. –respondió Sif mientras exhalaba el aire cansada.

El dios del trueno frunció el ceño confundido. ¿Qué había de malo con su hija? Parecía muy feliz en su cumpleaños.

-¿Qué quieres decir Sif? –pregunto confundido Thor.

La esposa del hijo de Odín fue a hablar pero cuando vio que su hija caminaba hacia ellos para sentarse, la guerrera cayó. Tal vez era sólo la impresión de ella. Pero sus sentidos la alertaban. Como mujer podía leer las facciones y las sonrisas de su hija. ¿Acaso Freya estaba empezando a enamorarse de Loki? Eso sería un desastre. Porque Loki era maligno, podría utilizar a Freya y llevarla a la muerte misma, pero más que nada la haría sufrir hasta el último suspiro. Esto era lo que Sif pensaba. Y con razón ya que ella había sido una de las victimas de la ira de Loki, tiempo atrás.

La esposa de Thor tomo la mano de su hija y la miro con ternura. Freya no comprendió porque su madre estaba tan preocupada, y tampoco comprendió porque al terminar la fiesta, fue escoltada por la guardia real hasta su habitación. Evidentemente Sif se estaba tomando en serio el papel de madre sobreprotectora.

Freya fue ayudada por sus sirvientas a vestirse. Cuando la dejaron sola, la joven princesa se acostó en su cama, boca arriba y miro el techo de su habitación a oscuras. Su mano derecha acariciaba la gema que Loki le había regalado.

“¿Que me está pasando? ¿Qué es lo que siento por Loki? ¿Por qué me siento tan extraña cuando estoy en sus brazos? Bueno… he crecido con él a mi lado. Pero… ahora es diferente. Sus manos… sus gestos… no puedo dejar de pensar en él. ¿Por qué? ¿Por qué lo amo tanto?” –se preguntaba la princesa mientras miraba el techo y jugueteaba con la gema que colgaba de su cuello.

En ese momento, en la profundidad de la noche, mientras todos dormían. La imagen de Loki apareció en los aposentos de Freya. La princesa se asusto y se tapo con las sabanas. De todas maneras no dormía desnuda, estaba vestida con un largo y blanco camisón.

-Loki… ¿Qué sucede? –pregunto preocupada mientras trataba de taparse.

-Freya… necesito hablar contigo a solas. Ven a verme a los jardines del palacio, ahora. –dijo Loki y su imagen desapareció, por arte de su magia.

La princesa se levanto de un salto y tomo un largo saco para cubrirse. Con cuidado salió de su habitación y caminó apresurada y sigilosamente por los pasillos del palacio. Agitada llegó a los jardines y allí vio a Loki. De espaldas a ella mirando fijamente los cielos, con una expresión sería en su rostro.

-Loki. –lo llamo con suavidad la princesa.

El hermano de Thor se dio media vuelta y le tendió la mano a su sobrina. Ella la tomó con plena confianza y se sentaron juntos en el suelo.

-Espero no haberte despertado. –murmuro cabizbajo el frio dios de las travesuras.

Freya sonrió y se acurruco junto a Loki, con dulzura, la princesa paso sus brazos alrededor de la cintura de su tío y apoyo su cabeza sobre el fuerte pecho del dios.

-Freya... –la miro sorprendido Loki. Aunque a estás alturas no debía sorprenderse de que Freya siempre le demostrara su afecto.

-Dime Loki… ¿Qué quieres decirme? –pregunto Freya.

El dios de las travesuras ya no lucía como siempre. Esta vez se veía abatido, confundido, y triste. Como el día en que se supo la verdad acerca de su origen.

-Freya… quiero saber… ¿Por qué me has dejado de llamar tío? –pregunto Loki mientras la miraba fijamente. –Acaso ¿es porque soy el hijo de Laufey y no soy tu verdadera familia? ¿Tú también me aborreces? –pregunto cabizbajo el príncipe.

Freya abrió sus ojos desmesuradamente, si bien su abuelo le había dicho la verdad, la joven jamás pensó algo como lo que Loki le estaba planteando. La princesa se incorporo de rodillas y abrazo con toda su fuerza (la cual era mucha) a Loki.

-¡No! –exclamo mientras sus brazos rodeaban el cuello del pálido dios. –No es por eso. Loki… ¿Cómo puedes pensar eso de mí? A mi no me importa que seas un gigante de hielo. Para mí siempre serás Loki de Asgard.

-¿Estás segura? –pregunto Loki mirando fijamente a los ojos de Freya.

-Si. Estoy más que segura. Loki… no me importa. Yo te am… digo… yo te quiero. –se corrigió sonrojada la princesa.

El hermano de Thor frunció el ceño y se percato de la acción de la princesa.

-¿Freya? ¿Qué me estás ocultando? –pregunto seriamente Loki.

La princesa comenzó a temblar y miro nerviosa hacia ambos lados. La mirada de Loki la hacia ponerse tiritar de nervios.

-Nada. No te oculto nada. –respondió mirando hacia otro lado, tratando de evitar que el dios viera su rostro enrojecido.

-Entonces… ¿Por qué no me miras a los ojos?  ¿Qué estás ocultando? –pregunto el hijo adoptivo de Odín.

Freya suspiro y miro hacia un costado tristemente.

-No puedo decírtelo. –respondió mientras se tapaba con el saco.

Loki se enfureció y la tomo de los brazos. La tumbo hacia atrás y se ubico sobre ella levanto los brazos de la joven. Freya se asusto y lo miro aterrada. Loki había cambiado, su piel ahora era azul, y sus ojos rojos como la sangre.

-Dímelo… es porque no puedes llamar familia a un monstruo como yo. –dijo furioso mientras acercaba su rostro al de Freya.

La joven lo miro compasiva y comenzó a llorar desconsoladamente. Esa acción confundió a Loki y fue aflojando el amarre de las muñecas de la joven. Al sentirse liberada Freya abrazo a Loki y este se dejo caer sobre ella y apoyo su cabeza sobre el pecho de la princesa.

-No eres un monstruo. Supongo que esto es mi culpa. Quería… quería… poner una distancia entre nosotros. –dijo entre sollozos la joven.

Loki se irguió y miro profundamente a los ojos de la joven, verdaderamente confundido.

-¿Por qué? –pregunto sin perder su verdadera forma y sin hacerse a un lado. El príncipe todavía estaba sobre su sobrina.

-Porque te amo Loki. –confesó la joven en medio del llanto. –Me he enamorado de ti. Y quería poner una distancia entre nosotros porque sé que es imposible. –declaró entre sollozos.

Loki comenzó a temblar. Su único pensamiento era que había muerto y que estaba en el paraíso. Era un sueño, un estúpido y excitante sueño.

-Mientes. ¿Quién podría amar a un monstruo como yo? –pregunto mientras la tomaba de los hombros.

Freya sollozo y negó con un movimiento de su cabeza.

-No miento. Te amo… quiero que seas el único hombre en mi vida. –confesó la joven.

-¡Mientes! –grito colérico el hijo de Laufey mientras clavaba sus uñas en los hombros de la joven y la zamarreaba. – ¡Mientes! Te han dicho que digas esto. ¡Nadie puede amar a ser tan monstruoso como yo! ¡Mírame! ¡Soy un gigante de hielo! No soy asgardiano. ¡Soy un monstruo que los padres de Asgard usan para asustar a los niños! –grito furioso.

Freya lloró, todavía más, su cuerpo temblaba bajo el cuerpo de Loki, quien la zamarreaba y clavaba sus uñas lastimando a la joven. Ella lo miraba y no sentía miedo. Lloraba porque no podía verlo sufrir así. Lloraba porque podía sentir el dolor de Loki en su alma.  Por eso hizo un esfuerzo y levanto sus manos. Tomo el rostro, de piel azulada, de Loki entre sus delicadas y suaves manos y lo besó. Besó aquellos fríos labios con toda la dulzura y la inexperiencia que podía tener una joven virgen como ella. Loki quedo pasmado ante esta acción pero poco a poco fue cediendo y su boca se apodero vorazmente de la de su sobrina adoptiva. Las manos del dios de la travesura tomaron el rostro de la joven y la acariciaron con algo que Loki no sabia que conocía, amor. Aquel beso, tímido, suave, casto, hizo que Loki aflojara sus músculos y que por primera vez disfrutara y se dejara llevar. Ambos tuvieron que separarse para poder respirar nuevamente. Loki apoyo su frente sobre la de Freya y no perdió su verdadera forma. Free Games for Mac, Free Games for ipad and Free Games for Iphone, without in app purchases or something like that Free Browser Games

-Freya… ¿Qué has hecho? –pregunto tristemente.

La princesa suspiro y acaricio el rostro de Loki.

-Demostrarte lo que siento. No eres un monstruo. No me importa que seas el hijo de Laufey, no me importa que seas un gigante de hielo. Te amo Loki. –dijo entre sollozos la hija de Thor.

El dios de la travesura suspiro y acaricio los rubios cabellos de Freya.

-Esto es imposible. Tú eres una futura reina asgardiana y yo… sólo soy…

-No lo digas. –lo silencio la joven. –No eres un monstruo. Loki… yo… –susurro la joven mientras acariciaba la azulada piel del joven príncipe.

-Freya… ¿Estás dispuesta a arriesgar tu vida por un traidor como yo? Thor… él nunca lo permitirá… tu padre… se enfurecerá.  –dijo Loki, no pudiendo creer cuanto había crecido su querida niña.

-Si Loki, estoy dispuesta a arriesgarme por ti. –sonrió la princesa. Claro que estaba dispuesta a arriesgarse, ella haría lo que fuera por estar junto a Loki. Y con dulzura volvió a besar los fríos labios del dios que estaba sobre ella.

Loki ya no opuso más resistencia. Se dedico a besar a la joven que estaba bajo él. Los fríos labios del dios se apoderaron de los dulces y cálidos labios de la princesa y los saborearon como si no hubiera un mañana. Las manos de Freya acariciaron el rostro y el cuello de Loki al mismo tiempo que el dios la besaba apasionadamente.

Sin embargo en ese momento los guardias hicieron su aparición. Loki y Freya se separaron rápidamente al escuchar los pasos.

-Princesa Freya ¿Qué está haciendo aquí en medio de la noche con el príncipe Loki? –pregunto uno de los guardias.

-Príncipe Loki… ¿Qué hace encima de la princesa? –preguntaron los guardias empuñando sus armas. 

-¡Suéltela! ¡Ahora! –grito furioso otro guardia. 

End Notes:

Buenas tardes!!! Espero que les haya gustado el capitulo. Cualquier sugerencia, ya saben que pueden decirme. Desde ya muchas gracias por leer. 

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Buenas tardes!!! Espero que les haya gustado el capitulo. Cualquier sugerencia, ya saben que pueden decirme. Desde ya muchas gracias por leer. 

Regresar al índiceCapítulo 3 by Princesa Tsunade

Sin embargo en ese momento los guardias hicieron su aparición. Loki y Freya se separaron rápidamente al escuchar los pasos.

-Princesa Freya ¿Qué está haciendo aquí en medio de la noche con el príncipe Loki? –pregunto uno de los guardias.

-Príncipe Loki… ¿Qué hace encima de la princesa? –preguntaron los guardias empuñando sus armas. 

-¡Suéltela! ¡Ahora! –grito furioso otro guardia mientras empuñaban sus armas en alto y se abalanzaban sobre los dos jóvenes. Con fiereza los guardias sujetaron a Loki.

-¡No! –intervino Freya mientras se ponía de pie. –Esto es una equivocación. Por favor… suelten a Loki. –dijo preocupada.

-Él estaba sobre usted. No podemos permitir que un traidor como él se acerque tanto a la princesa. –dijo uno de los guardias.

Loki sólo los miro con odio hizo un amague a atacarlos, pero no lo hizo por Freya, el príncipe ya había recuperado su forma humana y su piel era blanca. La princesa se acercó a ellos y los obligo a soltar a Loki.

-Les digo que no paso nada. Suelten a Loki. Él es un príncipe de Asgard no deben tratarlo así. –lo defendió la princesa.

-Pero estaba sobre usted. Le estaba haciendo daño. –dijo otro de los guardias.

-No estaba sobre mí por eso. Verán… lo que pasó fue algo muy gracioso en verdad. Fue muy torpe… de mi parte. –Freya comenzó a inventar una historia.

En ese momento Thor apareció y no parecía muy contento:

-¿Qué demonios está pasando aquí? –pregunto cruzado de brazos.

-Padre. –lo nombro asustada la princesa.

-Thor. –lo llamo Loki.

-Mi señor, el príncipe Loki estaba sobre la princesa. Ambos estaban en el suelo y él estaba sobre ella. –dijo uno de los guardias.

Las pupilas de Thor se dilataron de la furia y se encamino, como una tromba enfurecida, hacia su hermano. Sin embargo Freya le intercepto el paso a su padre. Antes de que pudiera hacerle algo a Loki.

-No lo lastimes. Todo esto es una confusión padre. –intervino la princesa.

-¿Una confusión dices? –pregunto Thor confundido pero a la vez enojado.

Freya sonrió tratando de disimular los nervios que sentía en ese momento y continuo su relato falso.

-Si, verás, no me sentí bien en mi habitación y salí a tomar un poco de aire fresco. Casualmente me encontré al tío aquí también. Y cuando corrí a saludarlo… me tropecé. Loki quiso ayudarme pero sin querer lo hice caer también. Y así fue como los dos caímos al suelo. En realidad fue sólo eso. –dijo la princesa mientras miraba a Loki.

El dios de las travesuras la miro sorprendido, sin embargo Thor se acercó a su hermano y lo tomo fuertemente del brazo.

-¿Es eso verdad? –pregunto seriamente. Thor tenía la quijada tensa.

Loki miro a Freya y esta le sonrió y lo miro suplicante para que dijera que si.

-Si, es verdad hermano. Freya tropezó. La quise sujetar pero me llevo con ella en la caída. –respondió tranquilamente Loki.

Thor suspiro aliviado al igual que su hija.

-¿Fue por eso que hicieron tanto escándalo? –pregunto Thor a los guardias.

Los guardias cruzaron miradas entre ellos, avergonzados, y asintieron.

-Mi hermano jamás le haría daño a mi hija. Esto es una tontería. Pídanle disculpas a Loki por el mal momento que le hicieron pasar. –dijo Thor seriamente.

-Si, señor. Lo sentimos príncipe Loki. –se disculparon los guardias.

Loki pensó en burlarse de ellos pero no pudo hacerlo. Cuando vio que Freya lo miraba dulcemente y tenía una sonrisa en sus labios. Les hizo un ademan para que se fueran y se acercó a ella, sin importarle que Thor estaba ahí.

-¿Te has lastimado Freya? –pregunto Loki mientras la tomaba de la mano y la acariciaba.

La princesa sonrió y negó con un leve movimiento de su cabeza.

-No. Gracias por intentar sujetarme. Lamento haberte hecho caer. –respondió mirando embelesada los ojos verdes de Loki mientras Thor miraba la escena y no captaba la realidad de la situación.

-Bueno Freya es hora de que te vayas a dormir. Mañana tienes entrenamiento. –dijo Thor y levanto a su hija en sus brazos.

-Papá… esto no es necesario. –dijo sonrojada mientras se tapaba el rostro con las dos manos.

-Lo siento hija pero a pesar de que tengas la mayoría de edad para mí sigues siendo mi pequeña. –respondió el dios del trueno. –Tú también ve a descansar hermano. –dijo el hijo mayor de Odín.

-Si. Buenas noches Freya… Thor. –saludo amablemente Loki. El dios de las travesuras  desapareció con su magia y Thor comenzó a caminar con su hija en brazos.

-Papá esto no es necesario. No llegue a golpearme. –decía avergonzada la princesa.

-Aun así eres mi pequeña y te llevare hasta tus aposentos. –respondió Thor como todo padre orgulloso.

Freya sólo se tapo el rostro y dejo que su padre la llevara hasta su habitación. El dios del trueno dejó a su hija sobre su cama y la beso en la frente antes de dejar su habitación. Freya suspiro porque pensó que sería imposible convencer a su padre de que estaba enamorada. Especialmente porque la seguía tratando como a una niña.

Al otro día la princesa se despertó y se preparo para su entrenamiento dictado por Hogun, uno de los tres guerreros y amigo de sus padres. Hogun era fuerte, decidido y además solía ser muy estricto con Freya y con otros jóvenes que estaban en su equipo, entre ellos se destacaban, Arya, quien era la mejor amiga de Freya y la hija de Volstagg, quien al igual que Freya era única hija y tenia que lidiar con una padre amable y dulce pero a la vez sobreprotector. Arya tenía el cabello largo, rizado y pelirrojo. Su piel blanca y sus ojos negros. Tenía una contextura maciza y una personalidad seria pero a la vez era dulce y amable.

-¡Freya! ¡Buenos días! –la llamo enérgica como siempre.

La princesa corrió y se abrazó con su mejor amiga. Las dos saltaron y sonrieron.

-Buenos días Arya. –saludo cortes la princesa.

En ese momento Hogun apareció ante ellas de brazos cruzados.

-Bueno señoritas si ya se saludaron comencemos. –dijo seriamente el guerrero.

Las dos chicas se sonrojaron y asintieron.

-Si maestro. –dijeron con respeto.

Thor, Sif y Volstagg observaban el entrenamiento con curiosidad y con orgullo. Sus dos niñas eran muy fuertes. Freya tenía la fuerza sobrehumana de Thor y la velocidad de su madre. Además era intrépida y brava como su madre. Arya era idéntica a su padre. Tenía una fuerza sobrehumana capaz de rajar el suelo en dos. A diferencia de Freya era más lanzada y atacaba con toda su fuerza. Ambas jóvenes, gracias a su maestro, tenían conocimiento en todas las armas posibles.

Los padres las observaban con orgullo y Volstagg codeó a Thor.

-Nuestras hijas son muy fuertes. Y lo que más me agrada es que son mejores amigas. –comento orgulloso.

-Es verdad. Son grandes confidentes. Me alegra que Freya y Arya sean tan unidas. –opino Sif con una sonrisa.

-Por cierto Thor… Freya ya tiene la mayoría de edad. ¿Has pensado en un candidato para ella? –pregunto curioso Volstagg.

La mirada del dios del trueno cambio y se negó rotundamente.

-¡No! Todavía no. Freya tiene que disfrutar de su juventud. Además todavía es mi pequeña. –respondió Thor ante la mirada divertida de Sif.

Volstagg le paso su brazo alrededor del cuello y lo abrazo.

-Te comprendo. Lo mismo me pasa a mi con Arya. Son tan pequeñas y crecen tan rápido. –decía emocionado el guerrero mientras Sif reía divertida de la situación de los padres.

En ese instante Loki apareció detrás y se sentó junto a ellos, en medio de Thor y Volstagg.

-Thor… no digas eso. Algún día Freya se enamorará y ¿Cuál será tu reacción? Deberías apoyarla.  –pregunto Loki apareciendo de las sombras.

-Loki no hagas eso. Siempre me asustas. –opino Volstagg.

Loki no le presto atención y se sentó en medio de su hermano y el guerrero.

-No me has respondido Thor. –comento el dios de las travesuras.

-No lo sé hermano. Freya todavía es mi pequeña. –comento seriamente el dios del trueno.

-¿No has pensado que tu hija es toda una mujer? Y toda mujer necesita el apoyo de sus padres. –respondió Loki mientras miraba a Freya entrenar.

Sif comprendió las palabras de Loki, especialmente por las sospechas que ya tenía. Pero Thor sólo continuo pensando en lo que su hermano le decía.

-Espera… –opino el dios del trueno atando cabos y sujetando del brazo a su hermano. –Entonces Freya te ha comentado algo. –dijo mirando fijamente al dios de las travesuras.

Loki miro hacia otro lado disgustado.

-No. Ella no me ha dicho nada. –respondió.

-Si, ella te debe haber dicho algo. Ustedes son muy unidos. Dime… ¿Está enamorada? ¿Quién es? ¿Fandall? –pregunto Thor mientras zamarreaba a su hermano.

Loki suspiro molesto y empujo al dios del trueno para que lo soltara.

-No. Ya te dije que ella no me ha dicho nada. Nunca entiendes lo que te digo. –bufó enojado. –Eres un cabeza hueca. –opino el dios de las travesuras.

-¡Ey! Yo no soy un cabeza hueca. –respondió Thor mientras Volstagg reía a carcajadas.

Las dos chicas escucharon los gritos de Thor y se dieron media vuelta. Freya abrió sus ojos sorpresivamente al ver que Loki y su padre discutían.

-Mi padre y Loki están discutiendo otra vez. –dijo apenada.

-Son hermanos, los hermanos siempre se pelean. No te preocupes. –opino con una sonrisa Arya.

Freya sonrió y sin quererlo su rostro se puso rojo al recordar que la noche anterior Loki la había besado. Su amiga lo noto y frunció el ceño.

-Freya ¿Está todo en orden? –pregunto cruzada de brazos.

La princesa bajo su cabeza y negó con un leve movimiento. En ese instante  Hogun se acercó a ellas.

-Ya terminamos por hoy. Pueden irse. –dijo y sin más comenzó a caminar.

Las chicas se miraron sorprendidas y sonrieron aliviadas, cuando quería Hogun era muy estricto, estaba alegres de que el entrenamiento hubiera terminado.

-Arya ¿Qué dices si vamos a pasear y te cuento lo que pasa? –pregunto Freya con una sonrisa.

Su amiga sonrió ampliamente y se prendió de su brazo.

-Por supuesto. Y además podemos comer juntas. Hagamos una excursión ¿Qué dices? –pregunto animada.

-Si, estoy de acuerdo. –sonrió al princesa.

-Un momento. –las detuvo una voz grave y masculina. – ¿No se están olvidando de algo? –pregunto cruzado de brazos Thor, quien estaba acompañado por su esposa, Loki y Volstagg. La princesa se sonrojo y le sonrió al hermano de Thor cuando lo vio.

-Loki… –sonrió Freya y el príncipe le correspondió la sonrisa.

-Freya. –Loki inclino su cabeza en señal de respeto.

-Oh… mi señor. –Arya sorprendida, nombro a Thor.

El padre de Arya le hablo con seriedad  a su hija y Thor lo apoyo.

-Si van a salir primero deben pedir permiso. –opino Volstagg.

-Y además ir acompañadas de un guardia. –opino Thor.

Loki se llevo la mano a la frente y suspiro indignado por su hermano.

-¡¿Qué?! –preguntaron las chicas, obviamente en desacuerdo.

-Eso no es justo ya tenemos la mayoría de edad. –opino Freya.

-Pero hay muchos peligros, dentro y fuera de Asgard. Deben ir acompañadas. Además Freya tú eres una princesa y eres mi hija. –dijo Thor cruzado de brazos.

Sif suspiro y detuvo a su esposo.

-Pero Thor… Freya ya es toda una mujer. Déjala ir con su amiga. No pasará nada. Además Hogun las está entrenando muy bien. –opino Sif tranquilamente.

-Por favor padre. –pidió suplicante la princesa.

-Tú también papá. Di algo. –dijo Arya muy molesta.

Loki chasqueó la lengua, cansado, e intervino.

-Por todos los cielos Thor. Déjalas ir solas. Las dos ya han cumplido la mayoría de edad y son fuertes guerreras. Deja de comportarte como un padre sobreprotector. –dijo exasperado.

Freya sonrió ampliamente mientras que los demás lo miraron sorprendido.

-Pero hermano, tú no eres padre y por eso no lo entiendes. –comento Thor.

-Concuerdo en eso contigo Thor. –opino Volstagg asintiendo levemente.

Loki se acercó a su hermano y continuo la charla.

-No seré padre pero no soy estúpido. Freya ya es toda una mujer, déjala en paz. –dijo Loki.

Freya le sonreía por salir en su defensa. Se sentía feliz porque Loki siempre la protegía, mejor dicho, la consentía.

-De acuerdo. Pueden irse solas. Pero lleven sus armas por si acaso. –dijo seriamente Thor mientras su esposa sonreía aliviada.

Loki sonrió victorioso por haber convencido a su hermano, entonces las dos chicas se acercaron a él, Arya hizo una reverencia y Freya se colgó de su cuello y lo abrazo con cariño.

-Príncipe Loki gracias por su ayuda. –dijo respetuosamente Arya.

-Gracias Loki. –susurro Freya mientras Loki lo abrazaba.

-De nada. Sólo tengan cuidado. –respondió el dios de las travesuras. Con delicadeza soltó a la princesa y se fue dejando solo a los presentes.

Freya quedo de pie observando como Loki se iba caminando lentamente, la joven princesa tenía una dulce sonrisa en su rostro que no podía ocultar por nada en el mundo. Para su suerte, la única que se había dado cuenta era su mejor amiga.

Las dos chicas aprovecharon que podían salir solas y, antes de salir se fueron a cambiar de ropa, ya que como habían entrenado duramente las jóvenes debían bañarse primero. Al estar listas, las chicas se encontraron a la salida del palacio, Arya tenía en sus manos una canasta con comida y bebidas, al igual que Freya, ya que las dos harían un picnic.

Muy contentas las chicas se fueron a los bosques de Asgard y allí desplegaron un mantel sobre el césped y se sentaron sobre él. Muy contentas comenzaron a comer pero fue Arya quien tomo la palabra:

-Y bien… ¿No me dirás que paso? –pregunto cruzada de brazos.

Freya se sonrojó y dejo la comida sobre el mantel.

-Bueno… verás… hay alguien que me gusta. Es más creo que me he enamorado locamente de ese hombre. –comento nerviosamente mientras jugueteaba con los bordes de su vestido.

Arya la miro extrañada

-No entiendo…. Me parece genial que te guste un chico pero no sé porque te pones tan nerviosa. –dijo con una sonrisa su mejor amiga.

-Es que yo no debería enamorarme de él. Mi padre nunca lo permitirá. Pero… ya está hecho… ayer él me beso… bueno… mejor dicho yo lo bese y él me correspondió. Dijo que estaba dispuesto a luchar por nuestro amor. –contó  con una nerviosa sonrisa la princesa.

Arya sonrió alegre y se acercó a su amiga para escuchar más de la historia. La joven guerrera tenía una inmensa curiosidad por lo que contaba la princesa.

-¿Se besaron? ¿Y que más paso? Cuéntame ¿Quién es él? –pregunto emocionada Arya.

Freya bajo su rostro y se sonrojo al recordar los apasionados besos de Loki la noche anterior.

-Él… es muy inteligente, es diferente a los demás, es todo un caballero. Y bueno… no paso nada más… sólo nos besamos, porque llegaron los guardias de mi padre y nos tuvimos que separar. –comento sonrojada la princesa y al mismo tiempo se tapo el rostro con las manos avergonzada.

-¿Los guardias? Menos mal que no los vieron. O sino el príncipe Thor se hubiera puesto furioso. Pero no me has dicho ¿Quién es él? –pregunto Arya curiosa y animada por la noticia.

Freya sonrió ante la mirada atenta y curiosa de su amiga, sabia que lo estaba apunto de decirle iba a comprometerla y mucho pero la princesa ya no podía controlar la felicidad que tenia en su interior y quería compartirla con alguien tan querida y cercaba como era Arya.

-Antes de decírtelo debes jurarme que no se lo dirás a nadie. Este debe ser nuestro secreto  Arya. –dijo preocupada Freya.

La joven de largos cabellos pelirrojos asintió seriamente y juro guardarle el secreto.

-Freya ¿Alguna ves te he traicionado? –pregunto fingiendo indignación. –Vamos cuéntamelo que prometo no decírselo a nadie. –comento seriamente.

Freya asintió con una sonrisa y comenzó a hablar.

-Bueno… el hombre del cual me he enamorado… es Loki. –dijo mientras se tapaba la cara para no ver la reacción de su amiga.

Arya la miro asombrada, con sus ojos abiertos como platos, parecía que hubiera recibido un balde de agua fría.

-¡¿Qué?! –pregunto más que sorprendida.

-Si, es Loki. Lo amo, me he enamorado de él. –respondió la joven mientras temblaba de los nervios.

-Pero Freya es tu tío. –opino asombrada Arya.

-No es mi tío de sangre. Loki fue adoptado por mi abuelo. Así que en teoría no hay nada que nos impida estar juntos. –respondió la princesa.

Arya se acercó más a ella para bajar su tono de voz y que no las escucharan.

-Freya… para tu padre es como un hermano. Esto es una locura. Thor nunca va a permitir que estén juntos. No sólo por sus celos sino también porque él quiere a Loki como su hermano y tomara esto como una traición. –explico la joven.

-Pero yo lo amo. Y él me corresponde. No puedo evitarlo. –respondió tristemente Freya.

Arya frunció el ceño preocupada y tomo la mano de su amiga.

-Freya ¿Estás segura que es amor? El príncipe Loki es un maestro de la magia, él puede haberte influenciado y… tal vez esto es una de sus travesuras para hacer rabiar a tu padre. –opino muy preocupada la joven.

Freya abrió sus ojos y miro aterrada a su amiga.

-¡No! –exclamo horrorizada. –Esto no es magia, me daría cuenta. Loki nunca me haría algo así. Él no me haría daño. No es malo como dicen los demás. Que se haya equivocado en el pasado no quiere decir que sea malvado. –dijo la princesa mientras sentía como las lagrimas escapaban de sus ojos verdes.

Arya se compadeció de su amiga y la abrazo con cariño.

-Freya sólo ten cuidado. Loki es un hombre de temer. Ha traicionado antes a Thor, tal vez tú sólo seas un instrumento para él. –comento preocupada su amiga.

-No. Estoy segura que no. Loki… cuando ayer me besó… yo pude sentir que iba en serio. Yo sé que él me ama. –respondió Freya con seguridad.

Arya la miro compadecida y la abrazo con más fuerza.

-Espero que el príncipe no te lastime, o se las verá conmigo. –dijo en broma.

Freya sonrió ampliamente y apoyo su cabeza, cariñosamente, sobre el hombro de su amiga.

-Él no me hará daño. Ayer… él me mostro su verdadera forma y… temía que yo no lo amara más por ser el hijo de Laufey. –comento la princesa sin perder su sonrisa.

Arya la miro sorprendida.

-¿El príncipe se preocupo por eso? –pregunto asombrada, ya que no creía que Loki tuviera sentimientos, él era tan serio y tan frío.

-Si. –respondió Freya. –Él creyó que lo había dejado de llamar tío porque sabía la verdad. Pero… lo deje de llamar tío porque no podía controlar mis sentimientos. Loki… es tan seductor. –comento sonrojada.

Arya la miro sorprendida pero después soltó una carcajada.

-Disculpa es que para mí el príncipe Loki no es tan seductor… en cambio Fandral si que es buen mozo. –dijo la joven pelirroja.

La princesa miro a su amiga y sonrió divertida.

-Para mí Fandral es un casanova. Loki es… diferente a los demás… no necesita ser ruidoso  y bruto como los otros hombres… él es… diferente. –comento con una sonrisa enamorada Freya.

Arya la miro divertida y comenzó a reír.

-Bueno… evidentemente tú y yo tenemos gustos diferentes. –opino divertida.

Freya asintió, con un leve movimiento de su cabeza.

-Si. –respondió la princesa.

-Pero ahora pongámonos serias. Freya ten cuidado. No sólo por Loki sino también por tu padre. Se pondrá furioso y no sé que es capaz de hacer un padre celoso y furioso. –comento preocupada Arya.

-Lo sé. Pero tal vez mi abuelo esté de acuerdo. Es decir él adopto al hijo de un gigante de hielo porque quería que algún día los reinos se unieran. Tal vez si ven que acepto a Loki el pueblo de Asgard ya no le tema. –comento Freya pensativa.

Arya la miro sorprendida pero finalmente sonrió.

-Deja de pensar tanto y disfruta. Si él te ama y te corresponde deja que fluya. Después verás en que termina todo. ¿No me digas que ya estás pensando en casarte con él? –pregunto con una sonrisa divertida.

Freya se sonrojo hasta las orejas al escuchar eso.

-No… como dices esas cosas. –dijo mientras se tapaba el rostro avergonzada.

Arya sonrió divertida y exhalo un largo suspiro.

-Tranquila. No es para que te pongas así de nerviosa. Pero de todas maneras ten cuidado. –dijo preocupada.

-Lo tendré. Lo prometo. –dijo con una sonrisa la princesa.

En ese momento la carraspera de un hombre las asusto. Al darse vuelta las chicas vieron a Loki. De pie, cruzado de brazos y mirándolas fijamente.

-Príncipe Loki. –hizo una respetuosa reverencia Arya.

-Loki. –lo nombro con una sonrisa Freya.

-Lamento molestarlas señoritas pero Thor me ha enviado aquí para que no les pase nada malo. Y antes de tener que escuchar sus aburridas excusas preferí venir. –dijo seriamente el frio dios de las travesuras.

-Oh está bien. A mi no me molesta que estés aquí Loki. Y… a Arya tampoco ¿Verdad? –dijo Freya mirando a su amiga.

-Oh por supuesto que no príncipe Loki. –opino nerviosamente Arya, la sola presencia de Loki la intimidaba.

La princesa Freya se puso de pie y se acercó al dios de las travesuras. Con cariño lo tomo de las dos manos y lo guio hacia donde estaban ellas sentadas.

-Ven Loki… siéntate con nosotras. –dijo la princesa con una radiante sonrisa.

-Bueno… si insistes Freya. –respondió Loki sonriéndole a su amada.

Arya lo miro sorprendida ya que nunca lo había visto sonreír, y parecía una buena persona, con esa sonrisa en sus labios. El hijo adoptivo de Odín se sentó junto a sobrina y ella recostó su cabeza sobre el fuerte hombro del príncipe.

-Me alegra que estés aquí Loki. –comento Freya.

Loki le sonrió a la princesa y le acaricio los cabellos rubios.

-Preferí venir yo antes de que tu padre se ofrezca a venir a buscarlas. Es tan avasallante. –respondió seriamente.

Las chicas sonrieron divertidas y Arya se puso de pie y se sacudió el vestido.

-Si me disculpan, el sol ya se está a punto de ocultar y mi madre me matará si no regreso. Freya… nos vemos mañana. Por favor príncipe Loki cuide mucho de ella. –dijo con respeto la joven.

Loki asintió, con un movimiento de su cabeza, y Freya se sonrojo.

-Arya no es necesario que digas eso. –la regaño con ternura.

La joven guerrera sonrió y le guiño el ojo a su amiga.

-Lo siento. Nos veremos mañana. Adiós. –saludo amablemente y se fue corriendo.

Loki quedo a solas con Freya, el bosque era espeso y los dos estaban solos. El sol todavía no se había puesto.

-Freya. –la nombro en medio del silencio.

-¿Si? ¿Sucede algo malo? –pregunto la princesa pero antes de que pudiera decir algo más Loki la sorprendió besando sus labios.

La princesa se asombro pero finalmente dejo que su príncipe la besara. Los labios de Loki se apoderaron de la joven, aprisionándolos, lamiéndolos con lujuria. Con una lujuria que una diosa virgen como ella nunca había probado. El color aumentaba cada vez más en las blancas mejillas de la princesa, al sentir las frías y fuertes manos de Loki recorrer su espalda con una seducción propia de él. Freya no podía pensar, no podía hacer nada, sólo entregarse a las fuertes manos y a los fríos y carnosos labios del dios de la travesura.

Al separarse para recuperar el aire la princesa llevo dos dedos a sus labios, húmedos y empapados en la saliva de su amado.

-Loki… –susurro suavemente.

El dios de la travesura se acercó a ella y le acarició la mejilla con el dorso de su mano mientras la miraba fijamente. La observaba, la examinaba con cuidado mientras la acariciaba y se preguntaba ¿Por qué se sentía tan excitado con ella? Era la primera vez que no podía controlarse. Quería poseerla, tenerla en sus brazos y que nadie se atreviera a arrancarla de su lado. Él mismo se asombraba de sus sentimientos, la observaba con suma curiosidad porque no sabía que tenía esa joven y porque había logrado tanto en él. Bueno… la razón era obvia… amor. Pero para Loki estar enamorado era toda una nueva experiencia.

-¿Sucede algo? –pregunto tímidamente Freya. – ¿Por qué me miras así? –volvió a preguntar con timidez.

Loki pareció despertar de sus pensamientos y beso a la princesa en su mejilla.

-No pasa nada. –respondió sonriéndole a la joven. Quien tomo su manos entre las suyas y las acaricio con cariño.

-¿Recuerdas cuando me enseñabas tus hechizos? Yo no podía creer que cosas tan maravillosas salieran de tus manos. –comento sonrojada.

Loki sonrió y con su mano libre volvió a acariciar el bello rostro de Freya.

-Mis manos pueden hacer más cosas. No sólo hechizos. –susurró seductoramente al oído de la joven.

La princesa sintió como el calor se apoderaba de su cuerpo y su corazón latía con más velocidad. El hermano adoptivo de su padre no la dejo responder porque se volvió a apoderar de sus labios pero está vez de manera más pasional. La tomo entre sus brazos y la abrazo, al mismo tiempo que la besaba, la recostó suavemente sobre la tela que estaba debajo de ellos. Las traviesas manos del dios se colaron debajo del vestido de la joven y comenzó a acariciarle sus blancas y delicadas piernas. Era imposible contenerse, no podía hacerlo.

Pero la princesa lo detuvo con delicadeza. Con suavidad apoyo sus manos sobre el pecho del dios y lo detuvo.

-Loki… no. Por favor… espera. –lo interrumpió con timidez.

El dios al escuchar la voz de la joven entro en razón. Ella era una doncella, todavía no tenía experiencia y él iba muy rápido. Por eso se detuvo.

-Lo siento Freya. No me pude contener. –Loki le sonrió a la princesa mientras decía estas palabras.

Freya le acaricio el rostro con ternura y le correspondió la sonrisa.

-Te entiendo. Para mí también es difícil contenerme pero… necesito que... –comento sonrojada Freya, ya que le daba vergüenza hablar sobre eso.

El dios soltó una leve risita, pero no como las que él solía tener. Sino… que está vez sonrió de manera comprensiva.

-Lo sé.  –dijo y se puso de pie. –Ven… el sol se está ocultando y tu padre me matará si no te llevo de regreso al castillo. –opino mientras le tendía la mano a Freya.

La princesa tomo su mano con plena confianza y no perdió la sonrisa en su rostro. Siempre y cuando estuviera con él su sonrisa no se iría de su rostro. Al menos eso sentía la hija de Thor. Loki la ayudo a recoger las cosas y los dos juntos tomados de la mano regresaron al palacio. Mientras iban caminando Freya rompió el silencio.

-Loki… ¿Qué haremos? –pregunto seriamente.

El príncipe se dio media vuelta y miro sorprendido a Freya.

-¿Qué haremos? ¿Con que? –pregunto confundido Loki.

-Con lo que nos está pasando. Si mis padres llegaran a saber la verdad… te matarían. –respondió Freya. –Nunca más podría verte. –comento tristemente.

Freya apretó con más fuerza la mano de su amado dios de las travesuras y este la abrazo para contenerla.

-Yo no lo permitiré. Freya… no pienses en eso ahora. Cuando el momento llegue estoy seguro que ya se nos ocurrirá algo. –respondió la princesa sin perder su tranquilidad.

-Tienes razón. –opino Freya con una sonrisa.

En ese momento la princesa detuvo su andar y Loki también se detuvo para ver que sucedía.

-¿Freya? –pregunto extrañado el dios de las travesuras.

-Loki… cuando la verdad se sepa… si mis padres intentan separarnos… ¿Tú lucharías por mí? –pregunto temerosa de aquella respuesta.

El hijo adoptivo de Odín exhalo un suspiro y se acercó a Freya. Con cariño le acaricio el rostro pero se contuvo de besarla porque ya estaban en el pueblo y las personas los verían.

-Freya… no dejare que ni Thor, ni Sif, ni quien sea nos separe. –respondió Loki.

La princesa sonrió y asintió con un leve movimiento de su cabeza. Con alegría se prendió del brazo de su amado.

-Gracias Loki. Ahora me siento más tranquila. –dijo Freya.

Loki le correspondió la sonrisa y continúo su camino junto a Freya. Los dos iban hablando y de vez en cuando Freya sonreía muy feliz. Eso era lo que el pueblo de Asgard veía. Cuando llegaron al palacio las miradas de los guardias eran confusas, ya que la princesa y Loki llegaban tomados de la mano y sonriendo ampliamente.  Allí había cosas que no cuadraban, primero que el príncipe Loki sonriera tan amablemente, segundo que ambos fueran tan cariñosos. Aunque toda su infancia la princesa se la pasó pegada a Loki, pero ahora Freya era toda una mujer. No debía mostrar sus sentimientos tan abiertamente. Sin embargo no hubo sospechas. Todo el mundo creía que el amor de Freya por Loki era puramente fraternal.

Loki dejo a Freya frente a la puerta de su habitación. Con cariño le beso el dorso de la mano y haciendo una caballerosa reverencia se alejó de ella.  L

Amando a un traidor. by Princesa Tsunade

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