Fanfic Es
Fanfics en español

Instituto pokemon por Gast

[Comentarios - 49]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +

 

Era una noche fría de Luna llena, el viento aullaba tétricamente acompañando con su melodía el suave ulular de los hoot hoot, las penumbras de la noche proyectaban siniestras sombras en la calle, no había ni un alma en el lugar salvo por el curioso hombre que se paseaba por las desoladas calles.

 

Era un individuo de estampa elegante y cuerpo atlético, de tez morena, cabellos negros, cortos y bien ordenados que le daban un aire de formalidad digno de un profesor, su rostro de apariencia exótica con una mirada azul en aquel momento denotaban un gran miedo. El hombre estaba aterrado y esto no era por lo espeluznante del lugar donde se encontraba, a él le gustaban ese tipo de lugares, una afición bastante curiosa la verdad. La razón por la que tenía tanto miedo era más bien el motivo por el  que se encontraba allí, la persona que iba a ver le aterraba.

 

Pensó que aparecerse en una noche de luna llena lo ayudaría, después de todo la vista de aquel satélite por alguna razón siempre lo había calmado, pero en esta ocasión no, ahora se estaba preguntando si tal vez no sería buena idea visitar a quella mujer de noche sin anunciarse, quizás estaría durmiendo aunque lo dudaba, todavía no era tan tarde... Pero aún así debía ser precavido, lo que menos quería era molestarla.

 

Avanzó algunos pasos hacia la destartalada casa que estaba al final de la calle y armándose de valor tocó a la puerta, luego de algunos momentos esta se abrió con un sonoro chillido dejando a la vista a un pokemon con aspecto de zorro que lo miraba de forma suspicaz, tras examinarlo un instante se dispuso a cerrar la puerta, pero el hombre lo impidió empujando la puerta con fuerza haciendo que la braixen perdiera el equilibrio cayendo al suelo.

 

El moreno la miró extrañado, le parecía extraño que con un empujón así cayera de esa forma hasta que se fijó en sus patas, o más bien una de sus patas, una de ellas era de palo.

 

– Que pasa allí – Gritó una voz de mujer.

– Eh... Yo... – El hombre intentaba articular palabra pero sus nervios lo traicionaban, las cosas estaban saliendo peor de lo que esperaba.

 

En eso la braixen empezó a gimotear como si estuviera llorando  y antes de que el moreno pudiera reaccionar sintió un sonido seco y una ligera brisa acarició su rostro, a esto precedió la sensación de algo tibio que escurría por su mejilla, tras llevarse la mano al rostro se percató de que era sangre. Un ladrido llamó su atención y su vista se fijó en un leafeon que aparecía por una puerta de la habitación, detrás de él caminaba una mujer de aspecto amenzante. La recién llegada era bastante alta, con un busto notable, cabello largo de color rojo, facciones fuertes y ojos amarillos, aparentaba unos veintitantos, era bastante bonita aunque esto no era fácilmente apreciable debido a la amenazante expresión de su rostro.

 

– Quien mierda eres, que mierda quieres y como mierda me deshago de ti – preguntó la mujer.

– Ma... Ma... Ma... Maestra Alix – dijo el hombre

– ¿Maestra Alix? ¿Pero que forma de llamarme es esa? ¿Y quién rayos eres tú?

– La-La-Larry... Larry Tripston, soy profesor del ilustre instituto Voiger para la enseñanza de...

– Si, si, ya entendí, eres profesor de ese mugroso instituto para niños ricos que quieren ser maestros pokémon sin tener que salir de viaje, con unos pocos millones te saltas las absurdas batallas de gimnasio, el dormir al aire libre, ser atacado por pokémon salvajes en fin, todo eso.

– No todos son niños ricos, tenemos muchos becados...

– La pobre excusa de caridad que ofrecen a los menos afortunados y los juguetes para el deleite de los imbéciles ricachones que pasarán fastidiando a los becados durante los siguientes años.

– Eso no....

– En fin Larry, que te trae a mi humilde hogar, será mejor que contestes rápido, mira que hoy no estoy de muy buen humor y lo único que impide que le ordene a mi leafeon que lance más hojas navajas es el miedo de que tu asquerosa sangre manche la alfombra.

– Te-te-te-te ¡Tenemos un puesto de trabajo para usted!

– ¿Un puesto de trabajo para mí? Debe ser una broma ¿Y qué te hace pensar que me interesa trabajar en tu “ilustre” instituto?

– Pues, que nuestra institución es una de las más prestigiosas del mundo, tenemos un largo historial de exitosos entrenadores graduados que han triunfado en el mundo de las batallas pokémon...

– Sin embargo los entrenadores y maestros más renombrados y más famosos han sido aquellos que han realizado su viaje pokémon y pasado por todos los gimnasios recolectando medallas...

– Además recibirá un sueldo más que generoso...

– Oh claro, dinero, el dinero mueve el mundo ¿Crees que me vas a convencer con eso? Yo no soy una pobre rata tampoco, supongo que debes saberlo, dinero es lo que menos me falta...

– También contará con un puesto cómodo de trabajo, muchos beneficios laborales y además el haber enseñado en nuestro instituto le brindará prestigio, si consigue sacar a un campeón su fama y...

– ¿Fama? ¿Crees que necesito fama? ¿Yo? ¿Esto es en serio? ¿Sabes con quien estás hablando? Yo fui una de las más grandiosas maestras pokémon que hayan existido, yo viajaba por el mundo compitiendo en ligas de forma profesional, todos conocían mi nombre, todos me admiraban, fama era lo que más tenía... Pero eso ahora ya no me interesa, de hecho, si vivo en este minúsculo pueblo en esta destartalada casa es justamente para que ningún periodista de pacotilla venga fisgonear en mi vida, para que ningún mocoso venga a pedirme que sea su maestra y por supuesto, para que ningún empresario presumido venga a ofrecerme trabajo.

– Pues... Creo que hay algo más que puede ser de su interés –Larry se llevó la mano al bolsillo de su chaqueta y comenzó a buscar algo rápidamente, pero Alix no parecía estar dispuesta a esperar.

–Adios Larry. Flamanta, usa lanzallamas por favor.

La Braixen se colocó delante del moreno y cogió la rama que llevaba en su cola, la cuál se prendió en fuego al sacarla. Agitó el palo frente a Larry y se dispuso a atacar con un movimiento rápido aunque no demasiado fuerte, ella sabía que la idea no era dañar a aquel hombre, solo chamuscarle la ropa para asustarlo.

Justo en ese momento Larry encontró lo que estaba buscando en su bolsillo, pero antes de que pudiera enseñarlo se percató de que el lanzallamas de Flamanta se dirigía hacia él, entonces con un rápido movimiento que parecía casi imposible para un humano, esquivó el ataque, pero en el proceso se le calló el objeto que estaba en su bolsillo y que no alcanzó a enseñar.

El objeto perdido era en realidad un anillo, este cayó al suelo y rodó hasta los pies de Alix, quien muy curiosa se agachó y lo cogió. Comenzó a examinar el anillo con interés, se trataba de un anillo de matrimonio, era una sencilla argolla de oro con bordes de plata, no tenía detalles ni joyas. A pesar de su simpleza era bonito y elegante, tal como a ella le gustaban ese tipo de cosas, igual al anillo que él le había obsequiado...

De pronto la mujer gritó horrorizada y arrojó lejos el anillo. Había visto algo que se supone que no debería estar ahí, dentro del anillo estaba grabado su nombre, ese era el anillo de su desaparecido esposo, el amor de su vida, la persona por la que tanto lloró y que un día desapareció sin dejar rastro.

–¡¿De dónde sacaste eso?!

–Si quieres saberlo, tendrás que ir al instituto Volger, ahí están todas las respuestas que buscas, incluso la explicación de la desaparición de tu esposo y las razones detrás de esto.

–¿Acaso esto es un chantaje para que trabaje en tu mugroso instituto?

–Para nada señorita Alix, la realidad es que detrás de la desaparición de su esposo hay algo muy turbio. Su esposo no fue el único desaparecido, otros prestigiosos entrenadores también sufrieron la misma suerte, llevo mucho tiempo investigando el caso y todas las pistas me llevan hacia ese instituto.

–¿Y no has hecho nada al respecto?

–Es un instituto para niños ricos, ahí asisten los hijos de poderosos empresarios, hay muchas influencias en ese lugar, hacerle frente a la conspiración que rige aquel instituto no será fácil. Por eso la necesito a usted, yo sé que usted es la persona indicada para ayudarme a destapar la maldad que hay en ese lugar,  porque es muy dificil que alguien se atreva a ponerle un dedo encima y además sé que tiene buenas razones para interesarse en esto, así que... ¿Cuento con  usted?

 

Notas finales:

Ficha de personajes:

Rol: Profesor o alumno, los alumnos deben tener entre 12 y 17 años, los profesores 20 o más.

Nombre

Edad

Aspecto físico y vestimenta

Personalidad

Breve biografía

Pokemon que usa y breve descripción de ellos. Los alumnos pueden tener un máximo de 4 pokemon, los profesores hasta 6.

*En lo posible quisiera que no se repitieran pokemon, solo puede haber dos de cada especie siempre y cuando sean de sexo distinto. EJ. Si alguien inscribe un OC con un pikachu macho, y otra persona quiere inscribir un pikachu, este debe ser hembra, luego de que ya hay un pikachu macho y uno hembra no se pueden poner más.

Usted debe login (registrarse) para comentar.