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Los Peligros de Perseguir a un Duque. por Candy-Uchiha

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Notas: Esta historia ni sus personajes no me pertenecen, es una adaptación de la autora Julia London... Los personajes le pertenecen a M. Kishimoto. Yo solo la adaptó para compartirla con todos ustedes.
CAPÍTULO 8


Mientras tenía lugar el muy esperado y magnífico baile que el duque de Clarence celebraba a mediados de la Temporada en St. James Place, lord Hozuki era despojado de una considerable suma jugando a las cartas en Brooks, un club de caballeros situado cerca de la entrada principal del baile.


Hozuki se enfureció por haber perdido y acusó al ganador, sir William de Gosford, de haber hecho trampas. Sir William se tomó muy mal la acusación y se lanzó contra Hozuki por encima de la mesa. De no haber sido por lord Uchiha, que se metió en medio sin vacilar, alguien hubiera resultado herido o incluso muerto.


Pero cuando los contendientes se encaminaron al baile, se corrió el rumor de que el arrugado pañuelo blanco de Uchiha y el arañazo que tenía en la mejilla eran el resultado de una pelea con su amante, lady Waterstone.


A pesar de todo, la errónea actitud de su amigo Hozuki y la consiguiente pelea no eran las culpables de la mirada irritada de Uchiha ni de la rigidez de su mandíbula; la verdadera razón era que su padre lo había manipulado una vez más para mantenerlo alejado de Miranda y en compañía de lady Karin.


Sasuke sólo había aceptado asistir al baile porque era buen amigo del duque de Clarence y porque Miranda quería ir al que se consideraba uno de los más importantes acontecimientos sociales de la Temporada.

Para la celebración no se había reparado en gastos; centenares de lirios blancos en magníficos floreros de porcelana adornaban las pequeñas consolas a lo largo de las paredes. Las velas lo iluminaban todo desde las diez arañas de cristal que colgaban sobre el salón de baile; incontables candelabros de pared destellaban en los pasillos y otros tantos hacían lo propio en una docena o más de salones.

El suelo de la sala de baile había sido pulido con cera para que sobre la superficie se deslizara mejor, y una orquesta de diez músicos tocaba desde una galería situada por encima de la pista de baile.


Una docena de estancias del palacio, decoradas con muebles franceses y rusos, estaban abiertas al enorme número de invitados, que llegaban a cuatrocientos según algunos e incluso a quinientos según otros.


Y en medio de la multitud, el duque de Uchiha, el padre de Sasuke, se mezcló con el constante flujo de bailarines que había junto a Miranda y, acercándose a ella, le pidió un baile que la joven de ningún modo podía rechazar, por lo que, al instante, las lenguas empezaron a entrar en movimiento por todo el palacio.


Sasuke no supo de qué habían hablado Miranda y el duque, porque al finalizar el baile, su padre la escoltó al extremo opuesto del salón, llevándosela luego a una habitación contigua. Mientras tanto, lord Robertson se había acercado con lady Karin, quien permanecía de pie, como una niña tonta, con las manos entrelazadas por delante y contemplando a los bailarines con expresión melancólica.


”¿Cuál es la danza que más le gusta, milord? ”le preguntó la muchacha a Sasuke después de un largo silencio.


Él la miró y trató de imaginársela como a su esposa.


”Ninguna en especial.


Ella levantó su barbilla con algo de arrogancia, según le pareció a él.


”A mí me encanta la cuadrilla.


En ese momento, las parejas estaban tomando posiciones precisamente para ese baile.


Sasuke contuvo un suspiro de aburrimiento y forzó una sonrisa cortés.


”¿Quiere usted bailar, lady Karin?


A ella se le iluminó la cara.


”Encantada, milord.


Seguía radiante cuando la condujo a la pista de baile para ocupar sus puestos. Sin embargo, él apenas lo notó, ya que estaba mirando hacia la puerta por la que habían desaparecido Miranda y su padre.


Pero cuando la música empezó a sonar, volvió la mirada hacia Karin y se inclinó, tal como le habían enseñado a hacer desde pequeño, y luego comenzó a seguir los pasos, tomando su mano, entrecruzándose, cambiando de mano y volviéndose a cruzar.

Un paso hacia adelante, otro hacia atrás, un giro a la derecha, mientras Karin hacía lo mismo, maniobra que dejó a Sasuke frente a la mujer de la pareja que formaba la otra mitad del cuadrado.


Sonrió sorprendido al ver a lady Sakura delante de él.


Ella sonrió a su vez y él tomó su mano.


”Buenas noches, milord ”lo saludó cuando se cruzaron.


”Muy buenas en verdad ”contestó él al volver a cruzarse.


Sakura volvió a sonreír mientras se adelantaba, retrocedía y giraba hacia la izquierda para coger la mano de su pareja, lord Angelsy. ¡Santo Dios, cómo no la había visto antes!

Estaba impresionante con aquel vestido azul de satén, con exquisitos bordados, que se ceñía a su cuerpo realzándolo.

Llevaba el pelo sujeto con una hilera de perlas a juego con los pendientes y la gargantilla, y sus ojos, sus claros ojos verdes, parecían casi grises.


No sabía que ya hubiese dejado de llevar luto.


Sasuke volvió a girar con Karin, quien dijo:


”He disfrutado mucho trabajando en su subasta de caridad.


”Me alegra mucho oírlo. ”Sasuke había dejado la subasta en manos de su buena amiga lady Bellingham, y lo único que sabía de ella era por los informes que recibía de su secretario, el señor Bean”. Tengo entendido que las cosas van bien ”añadió, y volvió a mirar a lady Sakura.

Soltó la mano de Karin, giró a la izquierda, y quedó de nuevo frente a aquélla. Cuando cogió su mano dijo:


”No sabía que hubiera salido del luto.


Ella no dijo nada, sólo se limitó a sonreír, con sus ojos verdosos brillando mientras evolucionaba siguiendo los pasos.


Sasuke volvió a cogerla de la mano.


”No habrá bailado el vals todavía, ¿verdad? ”preguntó cuando se cruzaron”, porque me lo prometió a mí ”le recordó mientras avanzaban.


”¿Ah, sí? ”inquirió ella alegremente al tiempo que se separaban”No lo recuerdo.


El le dirigió una amplia sonrisa y giró a la derecha para ir de nuevo al encuentro de Karin, quien comentó:


”Su señoría el duque ha dicho que habrá por lo menos cuatrocientas.


”¿Perdón?


”Cuatrocientas personas en la subasta el viernes ”le aclaró mientras él la soltaba y ella giraba a la derecha.


”¿Tantas? ”preguntó él.


Giró también a la derecha quedando frente a lady Sakura, la cogió de la mano y se la oprimió bromeando.


”Si le ha prometido el vals a otro, tendré que luchar con él por mis derechos ”amenazó”. Es mío, lo gané en buena lid.

Ella se rió, mostrando sus blancos dientes entre sus rosados labios, giró alrededor de él y volvió a tenderle la mano.


”¿Así es como se hizo el arañazo en la mejilla? ¿Peleando por un vals?


Él rió por lo bajo, dio un paso adelante, otro atrás, y luego giró a la izquierda, hacia una estoica Karin. Ella no dijo nada, tan sólo le lanzó una mirada asesina cuando él tomó su mano. ¿Es que aquel baile no se iba a acabar nunca?


”Debe disculparme, lady Karin, estoy concentrado intentando recordar los pasos.


Ella asintió levemente con la cabeza al cruzarse con él. Sasuke terminó el baile sin volver a hablar con lady Sakura, pero no pudo evitar oír su alegre risa por algo que dijo Angelsy. No tenía problema en imaginar que estaban flirteando; esa noche, ella estaba especialmente hermosa, y cualquier hombre con algo de cerebro podía darse cuenta de que necesitaba casarse.


Por ese y por otros motivos más importantes, no tenía tiempo que perder.
Cuando la danza terminó, escoltó a Karin hasta el borde de la pista, y se disculpó mencionando algo relacionado con el juego.

Mientras cruzaba el salón, fue escrutando entre los invitados intentando ver a lady Sakura, pero ésta había desaparecido de la vista. Se dio cuenta, con sorpresa, de que se sentía decepcionado.


Aquella mujer tenía algo que lo intrigaba.

Pero en aquellos momentos tenía que encontrar a Miranda y asegurarse de que su padre no la había alterado ni causado ningún daño.


Sakura encontró a Hinata en compañía de lady Anko y sus dos amigas, lady Botswick y lady Hogan. Como era de esperar, la decisión de las hermanas de volver a entrar en la sociedad, había molestado bastante a la mujer, e insistió en acompañarlas al baile del duque de Clarence en cuanto recibieron la invitación.


”Ah, hola ”exclamó lady Hogan, extendiendo una mano hacia Sakura”. ¡Qué hermosa estás! ¿Ese vestido era de tu madre?


”No, yo...


”Hinata acaba de decirnos que vuestra prima Ino es la compañera de viaje de la señora Smithington. ¡Qué ocupación tan satisfactoria para ella!


”Sí, creo que está disfrutando mucho ”respondió Sakura.


”Le comentaba a lady Anko que a lo mejor vosotras dos podríais hacer lo mismo ”intervino lady Botswick.


Sakura miró a Hinata y luego a la dama.


”¿Ser acompañantes de viaje?


”Sí, claro ”respondió lady Botswick, asintiendo con la cabeza con tanta energía que los rizos que le cubrían las orejas se movieron arriba y abajo”, acompañantes o bien institutrices. ¿Habéis pensado en ser institutrices?


”Yo... No, no lo hemos hecho ”contestó Sakura”. Nunca lo hemos pensado.


”Ah, bueno ”prosiguió lady Botswick, intercambiando una mirada con lady Anko”, teniendo en cuenta vuestra situación, pensaba que tal vez se os había ocurrido.


”¿Nuestra situación? ”repitió Sakura mirando a lady Anko.


Las mejillas de la mujer adquirieron un curioso tono rosado y Sakura comprendió al instante que había traicionado su confianza y les había contado a sus amigas que carecían de dinero”. No creo que podamos hacerlo ”añadió, volviendo a centrar su atención en lady Botswick”, Hinata y yo esperamos casarnos en breve.


Por alguna razón, lady Hogan sonrió, y lady Anko empezó a contemplarse con mucha atención los zapatos.


”¡Ooh, estoy segura de que sí! ”convino lady Botswick, comprensiva.


Su tono condescendiente sacó a Sakura de sus casillas. Al parecer, tanto ella como lady Hogan, y seguro que el resto de la maldita aristocracia, daban por sentado que ni Hinata ni ella iban a poder casarse.


”¡Qué vestido tan hermoso! ”exclamó lady Botswick, cambiando de tema”. Creo que me gustaría beber una copa de vino. ¿Lady Hogan, le apetece otra?


”Por supuesto.


Las dos damas se disculparon y se alejaron de allí, dejando a las dos hermanas fulminando a lady Anko con la mirada.


”¿Les ha contado nuestra situación? ”preguntó Sakura”. ¿Cómo ha sido capaz de hacerlo?


”¡No he hecho nada parecido! ”se defendió lady Anko, pareciendo muy incómoda”. Cuando el tema salió a relucir, quedó claro que ya lo sabían. Soy culpable de no haberlo negado.


”Lady Anko, de verdad... ”suspiró Hinata.
”No le pido que niegue lo que es cierto, lady Anko, pero esperaba que, siendo como era la mejor amiga de mi madre, no confirmara sus sospechas ”la reprendió Sakura.


Lady Anko parecía muy afligida y sujetó a Sakura por la muñeca antes de que ésta pudiera alejarse.


”No te enfades tanto, querida. La verdad es que parecían estar muy bien enteradas desde mucho antes que yo.


”Ya veo ”replicó Sakura con frialdad”. Los buitres se reunieron en cuanto mi madre murió, ¿verdad? Si nos disculpa...


”Sakura, querida, por favor...


”Tengo que hablar con mi hermana.


La señora Anko suspiró y soltó la muñeca de la chica.


”Muy bien, pero con fingir que todo es de color de rosa sólo os estáis haciendo daño a vosotras mismas ”espetó con altivez”. No os hace ningún bien seguir revoloteando entre la alta sociedad como si las cosas fueran igual que antes de que vuestra madre falleciera. No lo son. Vuestra situación ha cambiado de manera drástica, y cuanto antes lo aceptéis, antes encontraréis una solución apropiada.


”Gracias por el consejo, pero no se lo hemos pedido ”soltó Sakura. Cogió a Hinata de la mano y la apartó de la estúpida y entrometida mujer.


”Estamos perdidas ”dijo Hinata, resignada.


”No, Hinata, no lo estamos ”la tranquilizó Sakura”. No es posible que creas tal cosa. ¡No estamos perdidas!


”¿Qué puede salvarnos, Sakura? Tu magnífico plan de casarte con un marqués no ha dado resultado, ¿verdad?


Era cierto que Sakura no había sabido nada de Uchiha desde que le envió las flores. Incluso el trabajo en la subasta de caridad, que estúpidamente había dado por sentado que sólo los involucraba a ellos dos, había sido un desastre.

Las caritativas almas que trabajaban en el acontecimiento parecían ser todas mujeres con las que él había tenido relación en alguna ocasión, incluida Karin Robertson. Lo único bueno para Sakura fue que Grace Holcomb se ofreció a ayudar, de modo que al menos pudo contar con una amiga en el grupo.


”Será mejor que reces para que sir Chõji no se encuentre con lord Downey cuando atraque el barco ”susurró Hinata irritada.


A Sakura le dio un vuelco el estómago. Había depositado muchas esperanzas en esa velada, pero Uchiha había aparecido un tanto despeinado, y se había corrido el rumor de que se había peleado con su amante.

Durante toda la noche, Sasuke sólo había tenido ojos para lady Waterstone, había bailado con ella, e incluso ahora podía verlos a los dos, a pocos metros de distancia, conversando con lord Uzumaki.


Y lo que era peor: cuando no estaba bailando con lady Waterstone o mirándola embobado desde la distancia, estaba en compañía de Karin Robertson.


Le volvió la espalda para no verse obligada a verle sonreír de manera tan cautivadora a lady Waterstone.


Había perdido ya toda esperanza antes de empezar la cuadrilla, pero volvió a recuperarla al observar su expresión al toparse con ella, como si estuviera de verdad sorprendido y feliz de verla allí.


”Esto no funciona, Sakura ”dijo Hinata con expresión taciturna”. Es evidente que tu marqués está enamorado de lady Waterstone y que va a pedir la mano de Karin Robertson. Creo que no queda sitio para una tercera mujer. Deberías pensar en otro hombre; o puede que lady Botswick tenga razón. Quizá debiéramos pensar en buscar trabajo como institutrices.


”No seas ridícula ”la cortó Sakura con irritación, rebelándose ante la idea de que Hinata pudiera estar en lo cierto y que muy bien pudiera ser que sólo estuvieran persiguiendo un sueño”. No me rendiré con tanta facilidad. ¿Qué pasa con tus vestidos?


”A duras penas podrán sacarnos del apuro.


”Entonces Ino nos ayudará...


Hinata suspiró exasperada.


”¡No hemos tenido noticias de Ino desde que se marchó!


”Pero las tendremos ”replicó Sakura empezando a enfadarse con su hermana”. Además, hay un montón de caballeros que podrían pedir la mano de cualquiera de nosotras.


Hinata movió la cabeza de un lado a otro.


”El único que lo hará sin pensar en el dinero o en las relaciones es sir Chõji.


Sakura soltó un resoplido.


”Sé que lo has intentado con todas tus fuerzas, Saku ”continuó Hinata muy seria”, pero es evidente que no hay nada que hacer.


”No es cierto.


”Disculpe, lady Sakura.


Ella cerró los ojos y cogió aire. Se volvió para quedar frente a sir Chõji, el cual sonreía mientras retorcía entre las manos su omnipresente pañuelo.


”Le... le agradezco que haya bailado conmigo antes, y estoy de acuerdo en que no debería pedirle otro baile, porque su carné de baile está completo ”dijo ladeando la cabeza.


”Gracias por su comprensión, señor ”contestó ella.


”Sólo quería informarme de si sabe... ”Hizo una pausa, se secó la frente y luego miró hacia el suelo”. Es decir, si sabe cuándo regresará su padrastro a Londres.


El corazón de Sakura empezó a latir rápidamente. Miró a Hinata.


”Pues...


”No lo sabemos, señor ”intervino Hinata con rapidez”. Puede que tarde un mes. Quizá más.


”Ah ”contestó sir Chõji, haciendo una mueca”. Es una pena, porque hay un asunto del que me gustaría hablar con él sin demora. ”Levantó la vista, se llevó el pañuelo a la sien y sonrió lleno de esperanza”. Creo que usted ya sabe de qué se trata, lady Sakura.


Esta sólo consiguió mirarlo boquiabierta mientras buscaba la mano de Hinata.


”Buenas noches, sir Chõji. ”La profunda voz reverberó por el cuerpo de Sakura llenándola de alivio.

Cerró los ojos un instante, volvió a abrirlos, giró la cabeza y vio unos ojos color negro y una cálida sonrisa. Sonrió a su vez e hizo una reverencia.


”Buenas noches, lord Uchiha.


”Lady Sakura ”saludó él educadamente”, lady Hinata ”añadió inclinando la cabeza ante Hinata antes de volver a mirar a Sakura”. Espero que no le haya prometido todos los bailes a sir Chõji, milady, porque me había prometido a mí el siguiente.


”¡Oh! ”exclamó sir Chõji con expresión de sorpresa”, Sí, sí, desde luego ”afirmó mirando a Hinata”. Lady Hinata, ¿me concede el honor?


Hinata parpadeó y logró esbozar una sonrisa mientras miraba a Sakura.


”Gracias ”contestó poniendo la mano con cuidado en el brazo de sir Chõji para que la condujera a la pista de baile.


Uchiha, por su parte, le ofreció el brazo a Sakura.


”Lo prometió ”repitió guiñándole un ojo.


”No se lo prometí, milord ”contestó ella sonriéndole”, pero estaré encantada.


Apoyó la mano en el brazo que le ofrecía y él, al instante, la cubrió con la suya, oprimiéndola como si mantuvieran una estrecha relación.


”Si me permite que se lo diga, le sienta muy bien el azul, milady.


El elogio la emocionó. Había pasado mucho tiempo arreglándose, obligando a Lucy a rehacerle el peinado dos veces.


”Muy amable por su parte.


”La última vez que nos vimos no me di cuenta de que estaba en el período final del luto ”comentó él mientras la conducía a la pista de baile.


”Lo habría sabido de haber asistido a las reuniones de la subasta ”observó Sakura inclinándose en la que quizá fuera la mejor reverencia que había hecho en su vida, mientras tomaban posiciones.


Él sonrió, se inclinó a su vez, le cogió la mano y se la levantó.


”Me pareció que ya había suficientes personas para preparar el acontecimiento y todas mucho más preparadas que yo. Lo único que yo tenía que hacer era prestarles mi nombre ”respondió, y cuando la orquesta empezó a tocar los primeros acordes del vals, deslizó el brazo alrededor de la cintura de ella y le cogió la mano con la otra.


”Supongo que tiene razón ”estuvo de acuerdo Sakura apoyando la otra mano en su hombro”; su presencia podría haber dado lugar a una pelea.


Él se echó a reír mientras la llevaba con elegancia al ritmo de la música.


Cuando comenzaron a bailar, Sakura miró a su alrededor, comprobando que más de uno volvía la cabeza hacia ellos con evidente curiosidad.

El marqués no podía hacer nada sin que fuera comentado por todo el mundo. Por esa razón, Sakura debería tener cuidado con su comportamiento, pero no tenía tiempo para permitirse el lujo de ser tímida o recatada.

Si él estaba al tanto de su apurada situación y la consideraba inadecuada, prefería saberlo cuanto antes para poder planear otra cosa para Hinata, Ino y ella misma.


Por desgracia, aunque siempre había disfrutado de las atenciones de los hombres, nunca había sido tan osada como se temía que tenía que ser en ese momento si quería obtener toda la atención del marqués.


Levantó la vista. Él estaba sonriendo, un mechón de pelo le caía sobre el ojo mientras se movían. Era muy buen bailarín, sus movimientos eran fluidos, y apoyaba la mano con firmeza en su espalda, guiándola cuidadosamente. La expresión de Sakura pareció divertirle. Enarcó una ceja, y ella sintió que le ardían las mejillas.


”Gracias por las flores ”dijo”, eran preciosas.


”Me alegro de que le gustaran. Entre los hombres hay una ley no escrita, ¿sabe? Hay que regalar flores bonitas a las mujeres hermosas.


Ella se ruborizó. Era muy extraño, pero se sentía como si estuviera flotando.


”Es usted demasiado amable.


”Espero que mis indicaciones la ayudaran a encontrar la iglesia ”añadió él con un ligero guiño.


Ella se rió.


”De acuerdo, es cierto. Últimamente no he ido mucho. ”Alzó la vista hacia él”. Y tengo que confesarle algo más.


”Siempre estoy dispuesto a oír las confesiones de las mujeres. ”Sus ojos se deslizaron hacia el pecho de ella.


”Bien, entonces, prepárese ”dijo ella cogiendo aire”. La verdad es que no soy demasiado caritativa. La tarde en que nos encontramos me di demasiada importancia.

”¡Ah, querida! ”esbozó una sonrisa ligeramente ladeada”. ¿Eso significa que no les lee la Biblia a los pobres?


”A veces..., pero no puedo decir que sea una costumbre.


”¿Y qué pasa con la Sociedad Benéfica de las Damas? ¿Pertenece usted a ella?


”Desde hace poco.


Él sonrió de oreja a oreja y la hizo girar, acercándola más a él con habilidad.


”Entonces, ¿debo pensar que su ayuda en la subasta de caridad es una carga?


”No ”se apresuró a responder ella.

Sus ojos la hipnotizaban, sus brazos la tranquilizaban transmitiéndole una sensación de felicidad. Podría pasarse la noche bailando el vals, girando una y otra vez, mientras la mirara de ese modo.

”. No milord ”dijo, moviendo la cabeza, avergonzada”. Quería ayudar en la subasta. Esperaba que eso me diera la oportunidad de ser...


Se interrumpió y miró preocupada por encima de su hombro.


No era una cortesana, por lo tanto no sabía cómo llevar el coqueteo más lejos de lo que ya lo había hecho.


”¿De ser...? ”la incitó él con suavidad, acercándola más a su cuerpo.


No le importaba que la mantuviera demasiado cerca como para que fuera decente, ni que todos los estuvieran mirando.


”Ser... admirada.


Esa respuesta provocó en él una carcajada. Sakura echó la cabeza hacia atrás y se rió a su vez mientras daba vueltas alrededor de la pista una y otra vez hasta que las luces del techo empezaron a girar en una fantasmagórica demostración, y ella no fue capaz de ver nada más que su cara, su hermoso rostro y sus ojos, que parecían tan profundos como un lago.


No consiguió que su deseo de que el vals durara toda la noche se realizara y, por desgracia, terminó demasiado pronto.

Todavía se sentía mareada por la fuerza de sus brazos alrededor de su cintura y el placer de su sonrisa. Uchiha la condujo fuera de la pista de baile y siguió a su lado, ignorando las miradas de curiosidad que les dirigían.


A Sakura le costó varios minutos volver a ser capaz de pensar, antes de darse cuenta de que la estaba sacando del salón delante de todo el mundo.


”¡Espere! ¿Adonde vamos?


”Parece acalorada ”respondió él llevándola por un pasillo muy iluminado.

Luego se metió en otro más oscuro y continuó andando, al tiempo que le soltaba la mano y apoyaba la suya en su pequeño trasero. Posesiva y firmemente.


”¿Qué está haciendo? ”volvió a preguntar ella, con creciente alarma, presintiendo el peligro.


”Me gustaría admirarte... ”respondió él sonriendo” como mereces.


Esas palabras y su sonrisa le desbocaron el corazón. De haber tenido el más mínimo sentido común se habría detenido en ese instante. Pero de repente no le importaba adonde la llevara ni que medio mundo los hubiera visto desaparecer. No le importó si era adecuado ni lo que pudieran decir los demás; lo único que le importaba era estar con él, tener su alto y vigoroso cuerpo junto al suyo, disfrutando de la belleza de su sonrisa.


Llegaron a un par de puertas que Uchiha abrió con la confianza propia de un hombre familiarizado con el palacio. Estas daban a una terraza privada, bañada por la luz de la luna que iluminaba St. James Park desde las alturas.


Sakura echó la cabeza hacia atrás y se llenó los pulmones del aire fresco de la noche, en un esfuerzo por tranquilizar los latidos de su corazón. Uchiha dejó caer la mano y se acercó a la balaustrada, con los brazos en jarra, de espaldas a ella, contemplando fijamente la oscuridad.


La ligera sensación de mareo de Sakura empezó a desaparecer, y volvió a adoptar una postura decente. Uchiha se dio media vuelta, se apoyó contra la barandilla de piedra, cruzó los brazos a la altura del pecho y la contempló en silencio con mirada indescifrable. Había algo diferente en él. El libertino, el seductor, había desaparecido, y su lugar lo ocupaba un hombre más sombrío que no dejaba traslucir sus pensamientos, y cuyos ojos buscaban... algo.


”Todavía pareces acalorada ”observó él.


”En el salón de baile hacía bastante calor.


”¿Crees que la culpa del color de tus mejillas la tiene la temperatura del salón? ¿No será, quizá, algo más incendiario, como por ejemplo el ardor que ambos sentimos?


Ella no contestó; su silencio fue una forma de admitir que era cierto.


”Ven aquí ”ordenó él en voz baja”. Ven ”repitió al ver que la joven no acudía de inmediato.


Sakura movió los pies. Mientras se acercaba a él, Sasuke le tendió la mano y ella deslizó la palma en la suya sin pensarlo, y tampoco opuso resistencia cuando él la colocó entre sus piernas. Le acarició los brazos con las manos mientras con los ojos le acariciaba la cara, el pelo y el cuello, deteniéndose un instante en la unión de sus pechos. Su mirada no parecía depredadora en esos momentos, sino más bien melancólica y pensativa.


”Estás temblando ”observó. Le deslizó las manos por la espalda y la atrajo hacia él.


Sakura quedó lo bastante cerca de su cuerpo como para ver la roja marca del arañazo que tenía en la cara, y le vino a la memoria el inoportuno recuerdo de lady Waterstone. La imagen de una mujer más sofisticada, experimentada y hermosa que ella, y con fortuna propia.


”¿Cuántos años tienes? ”preguntó Uchiha mirándole la clavícula.


”Acabo de cumplir veintitrés.


”¡Humm! ”asintió él, con un ligero movimiento afirmativo de la cabeza.


Seguro que estaba pensando que era demasiado mayor para estar soltera y seguir interpretando el papel de una debutante.


”¿Cuántos tienes tú? ”le preguntó ella.


Sasuke esbozó una ligera sonrisa.


”Cumpliré los treinta dentro de unas semanas. Eres la mayor de las Haruno, ¿no?


Ella asintió.


Sasuke le apartó un mechón de pelo del hombro provocándole un hormigueo en la piel.


”¿Amas a alguien? ”inquirió en voz baja.


Sakura tragó saliva y miró hacia las estrellas.


”A mi hermana y a mi prima.


”¿Sólo a ellas? ”volvió a preguntar él, besándola con dulzura en el hombro.


Sakura no conocía el juego al que estaban jugando, pero sintió una ligera desazón cuando bajó la mirada hacia su oscura cabeza.


”¿A quién amas tú?


El vaciló un poco y luego llevó la boca hasta el hueco de su garganta.


”A nadie ”reconoció, trazando un sendero por su cuello”. ¿Permitirás que te admire, Sakura Haruno? ”preguntó, besándola en la parte superior del pecho”. ¿Dejarás que te admire con hechos? ”Ahuecó la mano en su cadera.


Ella contuvo el aliento y colocó las manos sobre los hombros de él para sujetarse.


”Te estás tomando demasiadas libertades conmigo.


”Soy un hombre osado ”dijo él besándole el otro pecho”. Por lo general me apodero de lo que deseo. ”Hizo una pausa y alzó la vista”. Y te deseo a ti. ”Se enderezó de pronto, acariciando el cuerpo de ella con el suyo mientras lo hacía, luego se inclinó y la besó en la sien.


”¡Santo Dios! ”gimió Sakura.


Sasuke ahogó el gemido de ella cubriendo su boca con la suya. Sakura emitió otro sonido de alarma al oír sus sensuales palabras y notar el contacto de sus labios.

Él levantó una mano hacia su rostro, acariciando la comisura de su boca mientras la besaba. Todos sus instintos le ordenaban que se separara de él, que mantuviera algún grado de decoro, pero no podría haberlo hecho aunque lo hubiera intentado.

Ya se había sumergido por completo en la nube de placer y le había rodeado la muñeca con la mano, aferrándose a él con fuerza para no caer.


El marqués deslizó la lengua entre sus labios al tiempo que presionaba su cuerpo contra el de ella, mostrándole la prueba de su creciente deseo. Sakura jamás había sentido nada parecido, y algo básico y primordial se revolvió en su interior. La mano de Sasuke fue hasta su pecho, cubriéndolo y acariciándolo. Sakura respondió deslizándole las manos por los hombros y los firmes músculos del torso.


Se tensó, intentando respirar. Sus senos estaban pegados al pecho masculino, el corazón le latía de manera irregular contra las costillas mientras los experimentados labios de él se movían sobre los suyos y su lengua acariciaba la de ella, explorando su interior. Sasuke ahuecó una mano sobre su rostro, acariciándole la mejilla con el pulgar.

Sakura sintió la apremiante necesidad de respirar, gritar o lanzarse de cabeza a lo que él quisiera de ella. Sasuke se apretó contra su cuerpo, o puede que fuera Sakura quien se apretara contra Sasuke, pero la sensación era increíble; como ser arrastrada por la marea, rodando y flotando en un océano de placer.


El leve chillido de sorpresa de una mujer la trajo de vuelta a la realidad con la misma fuerza que la marea estrellándose contra las rocas. Jadeó e intentó separarse de él, pero Sasuke la sujetó rápidamente por el brazo.


Le quitó la mano de la cara y miró por encima del hombro.


”¡Ah!, Miranda ”dijo como si la estuviera esperando.


Sakura gritó, avergonzada, y se apartó de él con violencia. Ahora sí estaba perdida, completamente perdida. Pero Uchiha no estaba dispuesto a permitirle que se fuera todavía; no parecía importarle ni ella ni su reputación. Le dirigió una sonrisa tranquilizadora, le acarició el labio con el pulgar y después, por alguna inexplicable razón, la besó cariñosamente en la frente.


”Tu hermana debe de estar preguntándose dónde te has metido ”susurró, soltándola.


Sakura trastabilló, se detuvo un momento para recobrar el aliento y luego se volvió de mala gana de cara a lady Waterstone, que estaba de pie ante la puerta.


La mujer la miraba con furia.


” Váyase ”dijo secamente, haciendo un gesto hacia la puerta”. Vuelva junto a su hermana.


Sakura no necesitó más; pasó corriendo por delante de lady Waterstone, cruzó las puertas que daban al oscuro pasillo, se apoyó contra la pared, entrelazó las manos y se las presionó contra el estómago mientras su pecho subía y bajaba a cada desesperada respiración.


No parecía ser capaz de recuperar el aliento o pensar en otra cosa que no fuera preguntarse qué era lo que había hecho.

Si lady Waterstone o Uchiha se atrevían a decir una sola palabra, estaría perdida; su reputación quedaría hecha trizas para siempre.
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