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Los Peligros de Perseguir a un Duque. por Candy-Uchiha

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Notas: Esta historia ni sus personajes no me pertenecen, es una adaptación de la autora Julia London... Los personajes le pertenecen a M. Kishimoto. Yo solo la adaptó para compartirla con todos ustedes.
CAPÍTULO 6


Una semana más tarde, Sakura tenía su mayordomo. El señor Morris era un antiguo ayudante de joyería que había sido despedido al empezar a perder la vista, ya que entonces no era capaz de ver las joyas en las que trabajaba y, al carecer de ingresos, había acabado en el asilo para pobres de la parroquia.


Acudió a la casa de Clifford Street con bastante recelo. Al parecer, pensaba que el hecho de no haber trabajado nunca como mayordomo podía ser un obstáculo para desempeñar el trabajo.


”¡Claro que no! ”le aseguró Sakura, a pesar de no saber a ciencia cierta cuáles eran las obligaciones de un mayordomo”. En realidad es muy sencillo. Lo que va a tener que hacer, sobre todo, es abrir y cerrar puertas.


Eso pareció tranquilizarlo un poco, pero nada pudo apaciguar a Lucille Pennebacker.


”¡Él no sirve para mayordomo, como mucho serviría para lacayo y apesta a azufre y a huevos podridos!


”Lucy, recuerda que estamos haciendo una buena acción.


”¡Una buena acción! ”escupió la mujer”. Estás tramando algo, Sakura Haruno. Espera a que Egbert se entere de esto. No va a consentir que un hombre que huele a azufre viva en su casa.


Sakura se imaginó que tenía razón, pero de todas formas se dirigió al asilo para tachar el nombre de Morris de la lista y recoger las cinco libras que la parroquia pagaba por conseguirle una casa.


No era la situación ideal, pero tenía la esperanza de poder enseñarle a hacerlo bien. Estaba tan absorta pensando en sus cosas que no se dio cuenta de que tres caballeros salían de un club en Regent Street, ni que uno de ellos se detenía para mirarla. Ella no le vio hasta que él se alejó de sus amigos y empezó a caminar hacia ella.


”¡Vamos, Uchiha! ”gritó uno de esos hombres.


Sakura contuvo el aliento. Era él. Ella se había pasado varias noches despierta, intentando encontrar el modo de entrar en el reservado círculo social del marqués y ahora no podía creer que la oportunidad se le presentara así, de repente.

Sakura ya se había resignado a no intentar nada hasta que finalizara su período de luto, de modo que cuando Uchiha se le paró delante, no supo cómo reaccionar.


”¿Lady Sakura? ”preguntó él mirándola con curiosidad.


Tres años de experiencia en los salones de baile de Mayfair acudieron en su ayuda.


”¡Lord Uchiha! ”exclamó, a la vez que hacía una profunda reverencia, moviendo la cesta vacía en la que había llevado la fruta al asilo.


”¡Uchiha! ”exclamó riendo uno de sus amigos, a quien Sakura reconoció como lord Uzumaki”. ¡Vamos a llegar tarde!


El pareció no oírlo.


”¿Está paseando sola? ”preguntó mirando atentamente detrás de ella”. Está bastante lejos de su casa para la hora que es, ¿no? ”añadió mientras sus dos amigos se encaminaban también hacia ella.

”Yo, ah... no, milord ”respondió Sakura mientras lord Hozuki y lord Uzumaki se reunían con ellos. Ahora eran tres hombres los que la miraban intrigados.


”Vamos, Uchiha ”intervino Hozuki con una sonrisa”. Si llegamos tarde vas a hacer que cierta amiga se ponga celosa.


”Hozuki, ¿no ves que tenemos delante a lady Sakura y su cesta? ”preguntó Uchiha señalándola con un gesto grandilocuente.

Los tres miraron fijamente la cesta vacía que ella ya había olvidado que llevaba.


”¡Oh! ”exclamó ella mirándola de reojo”. Vengo del asilo de la parroquia.


”¡Señor! ”masculló Hozuki.


”De acuerdo ya has visto la cesta de la dama ”dijo Uzumaki”. Discúlpenos, lady Sakura, pero la verdad es que tenemos que irnos. Vamos a llegar con retraso a una cita muy importante.


Hozuki se rió.


”No les haga caso, lady Sakura ”apuntó Uchiha con una encantadora sonrisa”, han bebido demasiado y han olvidado sus modales. ”Lo expresó con una sonrisa tan natural y seductora que ella empezó a sentir calor con el vestido de crespón negro.

”Uf, no puedo esperar más ”indicó Uzumaki, poniendo una mano sobre el hombro de Uchiha”. Tengo a alguien esperándome ”añadió con un guiño.


”Entonces idos ”contestó Uchiha alejándolos con un movimiento de muñeca”. Yo os seguiré en seguida, pero antes me gustaría saber por qué lady Sakura lleva esa enorme... cesta.


”Como quieras ”dijo Uzumaki.


”Pero... pero yo creía... ”tartamudeó Hozuki, sin embargo, Uzumaki le rodeó el hombro con un brazo, lo alejó un poco y le dijo algo en voz baja.

Fuera lo que fuese, hizo que lord Hozuki levantara la cabeza para contemplar detenidamente a Sakura antes de sonreír de oreja a oreja.


”Adiós, lady Sakura ”se despidió educadamente antes de echar a andar con Uzumaki, riéndose de algún chiste secreto.


Uchiha se colocó las manos en la cintura, revelando su fuerte cuerpo vestido con unos ajustados pantalones grises, un chaleco a rayas y una elegante levita.


”No les haga ni caso, milady ”le aconsejó con despreocupación”. En cambio usted me intriga mucho.


”No hay nada de intrigante en mí, milord ”dijo ella, intentando con toda su fuerza de voluntad no fijarse en sus músculos”. Soy miembro de la Sociedad Benéfica de Damas. ¿La conoce?


”Me temo que no ”respondió él con una radiante sonrisa.


”Nos dedicamos a obras de caridad.


”¿De qué tipo?


”¿De qué tipo? ”repitió ella.


”¿Qué tipo de obras de caridad? ”aclaró él mirándola de arriba abajo.


Decididamente, aquel abrigo que llevaba le daba mucho calor.


”Las habituales.


”¿Por habituales quiere decir... comida para los niños abandonados? ¿Cuidar a los enfermos? ”Uchiha dejó de repasarla y le sonrió, como si esa conversación le estuviera divirtiendo.


«Buscar un mayordomo.»


”Esto... leer la Biblia a... ”contestó ella concentrando toda su atención en alisar una arruga de la manga del vestido”... a los, eh, pobres.


”¡Aja! ”exclamó él”. ¡Un loable esfuerzo, estoy seguro!


¿Acaso su tono era de burla? Lo miró de reojo. Estaba sonriendo abiertamente, y supuso que era por lo de leer la Biblia a los pobres. Aunque, ¿qué tenía eso de divertido?


”¿Se está... se está burlando de mí, milord?


”En absoluto ”contestó él de inmediato”. Solo quería elogiar su trabajo ”añadió ladeando la cabeza.


”Es cierto, ¿sabe? ”mintió indignada”. Estoy haciendo una importante labor de caridad.


Él sonrió de tal modo que Sakura tembló de la cabeza a los pies.


”Así que no es un acto aislado de caridad, sino toda una labor. Bravo, lady Sakura. ¿Y adonde se dirige ahora? ¿A repartir más bondad? Debe permitirme el honor de acompañarla.


”Gracias, pero no es necesario ”respondió”, sus amigos deben de estar esperándole.


«Sin mencionar a cierta amiga que podría ponerse celosa. ¡Menudo sinvergüenza!»


”¿Qué amigos? ”preguntó él, y antes de que ella pudiera responder, añadió”: Vamos, permítame que la acompañe a casa.


La sola idea le puso los pelos de punta. El último lugar donde quería ver a lord Uchiha era en la puerta de su casa, con el empleado de joyería y Lucille compitiendo por abrirle. Se producirían las habituales presentaciones y Lucille le preguntaría quién era, Uchiha seguro que mencionaría la falta de un mayordomo, a lo cual, Morris le corregiría diciendo que el mayordomo era él. El resto era demasiado terrible para pensarlo siquiera.


”No es necesario, de verdad, milord.


”Puede que no sea necesario, pero será un placer para mí, y además es mi deber. Está anocheciendo, milady; no puedo permitir que vaya sola. ¿No sabe que por las noches estas calles están llenas de maleantes? ”preguntó con un guiño.


Ella lo sabía perfectamente, y lo miró desconfiada. Él se rió y a ella se le erizó el vello de la nuca, no por miedo, sino por la expectativa de algo delicioso.


”Por favor, permítame hacerlo, lady Sakura. No suelo tener la suerte de estar en contacto con tanta bondad ”suplicó llevándose una mano al corazón.


Estaba coqueteando con ella. El marqués Uchiha estaba realmente coqueteando con ella. Sakura sonrió de pronto.


”Entonces de acuerdo, supongo que se puede considerar que estoy haciendo un poco de caridad cristiana, ¿no es cierto?


El se rió ”una grave carcajada que arrugó las comisuras de sus ojos”, y le ofreció la mano.


”Estoy en deuda con usted ”dijo. Señaló la cesta”. Así pues, ¿vamos a su casa?


”Oh, no ”respondió ella con rapidez”. Vamos a... la iglesia.


”¿A la iglesia?


”Está justo ahí ”indicó ella con un gesto mientras le entregaba la cesta vacía.


”Gracias, pero ya sé dónde está la iglesia de St. George. Es sólo que me parece que es un poco tarde para encontrar a alguien allí.


”Au contraire, milord ”dijo ella con coquetería”. Cualquier hora es buena para hacer caridad.


Apoyó la mano en el brazo que él le ofrecía.
”Entonces hay que elogiarla por su devoción, lady Sakura.


Ella le miró por el rabillo del ojo.


”Parece usted sorprendido ”comentó cuando echaron a andar.


”Me sorprende un poco, porque no la he visto nunca en los servicios religiosos, y sería de esperar que alguien tan piadoso asistiera con frecuencia.


”¿No me ha visto? ”preguntó ella con ligereza a pesar de llevar bastante tiempo sin ir a la iglesia los domingos”. Si se hubiera molestado en volver la cabeza y saludar a la gente, en vez de mirar al frente con tanta solemnidad, tal vez lo hubiera hecho.


”Ah. Pero entonces me habría perdido los sermones de nuestro vicario ”rebatió él, cuyos ojos color negro se habían oscurecido mas”. Si la hubiera visto, lady Sakura, me habría sentido tentado... muy tentado... de olvidarme por completo del buen vicario. Hasta el punto de que tendría que rogarle que me salvara de mis inapropiados pensamientos ”dijo recorriéndola de nuevo con la mirada”. De hecho, creo que ahora mismo mis pensamientos me están poniendo en peligro y necesitaría que el vicario acudiese a salvarme ”añadió suavemente bajando la mirada hacia sus ojos con una expresión que podía ser calificada de voraz.

A Sakura se le hizo un nudo en el estómago.


No era nueva en el arte del coqueteo; se tenía más bien como una veterana, pero en los ojos de Uchiha había algo diferente, tan intenso que tuvo la sensación de estar ante él completamente desnuda.


Hizo un esfuerzo para pensar con claridad.


”¿De verdad necesita que le salven? ”preguntó con dulzura.


El esbozó una sonrisa.


” Yo siempre necesito que me salven. ¿Acaso no lee usted los periódicos?


Caminaba muy cerca de ella, con la cabeza ladeada en su dirección, y ella no pudo evitar recordar por enésima vez aquel beso.


”Por supuesto, milord ”contestó despacio, llena de confusos pensamientos mientras examinaba los ojos color negro”. Los leo de pasada, claro, mientras busco las noticias sobre el parlamento.


”¿Caridad y ahora también política? ”Se le curvó un lado de la boca y una sonrisa bailoteó en sus ojos”. A la mayoría de las damas parecen interesarles tan sólo el baile, la poesía y los rumores sobre quién ha pedido la mano de quién.


”Le aseguro, señor, que a las mujeres nos interesan muchas cosas además del baile, la poesía y... los cotilleos.


”Mi experiencia personal indica lo contrario. Muchos de los comentarios que me han hecho las mujeres me llevan a creer que piensan en poco más que en vestidos, zapatos y en qué caballero bailó con tal o cual dama más de dos veces en el transcurso de una velada.

”Oh ”exclamó ella encogiéndose de hombros con despreocupación”, no sabría decirle; no puedo soportar los chismes de los salones de baile.

Él se rió quedamente.

”Es usted un modelo de virtud, lady Sakura. Tal vez pueda participar en una subasta de caridad en beneficio del hospital. Les presto mi nombre y sé que necesitan voluntarios de buen corazón. Apreciaría mucho su ayuda.


La sugerencia la sorprendió y la llenó de alegría. La idea de trabajar codo con codo con él en un importante evento caritativo era demasiado buena como para ser cierta; era justo su oportunidad para conquistarle.


”¿Puedo contar con usted? ”preguntó él”. Va a ser un gran acontecimiento para el cual se va a pedir a un montón de aristócratas que donen cosas a la subasta. Tendrá lugar en los jardines de Vauxhall, en junio, antes de que la mayoría huya al campo.


”Me encantaría ”contestó ella sincera”. Todo sea por ayudar a una buena causa ”añadió pensando en sus propios intereses”. Hemos llegado ”indicó, señalando con la cabeza el lugar donde estaba situada la iglesia.


Él miró a su alrededor con expresión ligeramente confusa.


Sakura se echó a reír.


”La iglesia, milord. ¿Se ha olvidado de dónde está? ”bromeó.


Él sonrió y cogió su mano.


”Gracias por permitirme acompañarla ”dijo con ojos brillantes mientras se llevaba la mano a la boca y presionaba los labios sobre sus nudillos enguantados.

Su mirada era intensa, sus labios calientes a través del guante, y una oleada de excitación subió por su brazo arremolinándose en su interior. Él levantó la cabeza sin dejar de mirarla a los ojos.


”Gracias también por aceptar ayudarme ”añadió, girando con lentitud su mano para presionar los labios contra la palma de la misma”. Pero sobre todo ”casi susurró acariciándole el brazo”, gracias por acceder a bailar conmigo la próxima vez. ”Se inclinó y la besó en la muñeca, en la parte que quedaba expuesta entre el guante y la manga.


Ahora sí tenía calor de verdad.


”¿Eso he hecho?


Él sonrió.


”Sí, claro que sí.


”No lo recuerdo ”contestó ella con un jadeo.


La sonrisa de él se hizo más amplia, y con la autoridad propia de un marqués, susurró:

”Lo hará. ”Y presionó de nuevo los labios sobre su piel.


Sakura contuvo el aliento. Los labios, cálidos y húmedos, parecieron quemarla.

Sasuke levantó la cabeza y deslizó la mano por su brazo, entrelazando sus dedos con los de ella antes de soltarla.


”¿Podrá llegar sin problemas desde aquí?

”La iglesia está sólo a un tiro de piedra, señor.


”Entonces le deseo buenas noches, lady Sakura. Procure no dejar atónita a toda la ciudad con su virtud ”añadió guiñando un ojo y le entregó la cesta vacía.

Se alejó un poco y luego se detuvo para volverse a mirarla antes de desaparecer con paso rápido en dirección contraria.

Sakura jugueteó nerviosa con la cesta y su pequeño bolso mientras lo observaba disimuladamente hasta que desapareció al doblar una esquina.

Entonces se dio media vuelta y echó a andar tras él, con paso ligero y la mano todavía hormigueante a causa de sus besos; girando a la derecha cuando él lo hacía a la izquierda.


¿Era posible?, se preguntó aturdida. ¿Podría ella atraer a un hombre como Uchiha y alejarlo de una mujer como lady Waterstone? ¿Conseguiría que el muy deseado y soltero marqués le propusiera matrimonio? ¿Y por qué no?, se respondió a sí misma. Y con una alegre sonrisa, aceleró el paso.


A la mañana siguiente, Sasuke se encontraba solo en su estudio, sosteniendo en las manos una carta que acababa de recibir de su mayordomo en Broderick Abbey. El contenido de la misiva lo irritó y le hizo volver a pensar en Sakura Haruno.


Era evidente que su padre estaba decidido a llevar a cabo su amenaza, y con esa espada de Damocles sobre la cabeza, asumió que el único modo de salvarse era casándose. Sin embargo, por más que el duque insistiera, no pensaba hacerlo con lady Karin, sino con alguien vibrante con quien, por lo menos, pudiera disfrutar dejándola embarazada.


Y tenía decidido que ese alguien iba a ser lady Sakura. Era la esposa perfecta. Tenía el linaje apropiado aunque carecía de padres y de dinero propio, por lo tanto necesitaba a alguien que lo tuviera. Era estimulante, alegre y lo bastante hermosa. Podría cumplir su deber con ella y luego continuar con su vida, evitando cualquier obligación o compromiso familiar desagradable.


Con esa decisión en mente se metió en el bolsillo la carta de Broderick Abbey y cogió una pluma. En un sobre con el blasón familiar y su nombre grabado ”EL HONORABLE MARQUÉS DE MIDDLETON”escribió:


Estimada lady Sakura:


Gracias por permitir que la acompañara a la iglesia. Saber de su dedicación a leer la Biblia a los pobres me resultó tan agradable como edificante. Me alegra que, a pesar del trabajo que tiene en la parroquia, haya sido capaz de encontrar tiempo para ayudarnos en la subasta para el hospital. Sus esfuerzos son siempre apreciados, milady, pero faltaría a mi deber si no le advirtiera que la iglesia de St. George está en Maddox Street y no en Burgh Street, como al parecer usted cree.
Sinceramente suyo,


U.


Satisfecho, Sasuke tiró de la campanilla para llamar a un lacayo. Cuando éste apareció, le alargó la nota.


”Entrega esto inmediatamente junto con las mejores rosas que encuentres en el invernadero ”le ordenó.


Cuando el hombre se fue, Sasuke se recostó en la silla y se llevó la mano al bolsillo que contenía la carta de Broderick Abbey.
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