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Los Peligros de Perseguir a un Duque. por Candy-Uchiha

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Notas: Esta historia ni sus personajes no me pertenecen, es una adaptación de la autora Julia London... Los personajes le pertenecen a M. Kishimoto. Yo solo la adaptó para compartirla con todos ustedes.
CAPÍTULO 11


Tal como esperaba, a la mañana siguiente, a primera hora, Sasuke fue llamado a Redford House, la imponente casa de Park Lane donde residía su padre.

Se adelantó al mayordomo que anunciaba su llegada, entrando en el enorme estudio donde se encontraba el duque, calentándose las manos ante la gran chimenea.


No le tendió la mano a su hijo; apenas lo miró.


”¿Cómo te atreves ”preguntó con calma” a hacer una proposición matrimonial sin mi consentimiento?


En algunas ocasiones, como en aquélla, Sasuke odiaba a su padre. Había esperado que le hiciera preguntas, pero al menos pensaba que reconocería que, al fin, había hecho lo que deseaba que hiciera.


”Ha intentado convencerme, me ha amenazado y al final se ha salido con la suya. Creí que estaría contento de que hubiera decidido casarme después de tanta insistencia.


”¡Sí, quiero verte casado! ”explotó el duque de pronto”. Pero ¡con alguien de un linaje aceptable!


”Lady Sakura Haruno es la hija mayor del fallecido conde de Haruno ”indicó Sasuke, haciendo un gran esfuerzo por mantener la calma.


”Y también es la hijastra de lord Downey ”respondió el duque con acritud”. Un hombre que sería un simple plebeyo de no ser por las excelentes conexiones de su tío. ¡Ni siquiera ha venido a verme para hablar de una «posible» unión con mi hijo! Puede que sea lo bastante inteligente como para saber que esa joven no puede ser más adecuada que lady Karin.


”¡Me ofende al insinuar que alguien, aparte de mí, tenga que hablar con usted antes de permitirme hacer una proposición de matrimonio! ”escupió Sasuke.


”No sólo es lo que se acostumbra a hacer, sino que además es necesario. ¡No eres hijo de un vulgar herrero!


Sasuke soltó una amarga carcajada.


”No, señoría, no lo soy. Pero ojala lo fuera.
El duque resopló con desdén.


”Te ha ido bastante bien siendo hijo de un duque. ¿Cuáles son los términos del contrato?


Sasuke se encogió de hombros con indiferencia.


”No he preguntado.


Los ojos de su padre se estrecharon, y su expresión se convirtió en una mirada de profundo disgusto.


”¿Estás diciendo que le has propuesto matrimonio a una mujer que algún día será duquesa, sin hablar de condiciones?


La pregunta enfureció a Sasuke.


”Las condiciones son bastante simples, señoría. He elegido a una virgen de buena reputación, capaz de proporcionar un heredero ”estalló”. Todo lo demás carece de importancia.


”No seas iluso ”contraatacó su padre, dirigiéndose de una zancada desde la chimenea al cordón de la campanilla”, sabes perfectamente que una boda de tanta importancia requiere que nos aseguremos de que ella cumple con los requisitos necesarios.


Una vez más se había puesto de manifiesto la singular incapacidad que ambos tenían para hablar sin herirse.


”No es mi intención ser iluso ”observó Sasuke, tenso”. Pero es obvio que el único requisito que tiene que cumplir es ser fértil, sin importar para nada si tiene o no dinero.


Su padre jadeó.


”¿Cómo te atreves a ser tan vulgar en mi presencia?


”¿Acaso no lo es usted conmigo? En más de una ocasión me ha dicho que debía tener un heredero. ¿Le he proporcionado el recipiente adecuado, y ahora dice que tiene que saber si es válido?


”Como de costumbre, no tienes ni idea de lo que estás diciendo ”respondió su padre furioso”. No te importa nada tu responsabilidad hacia la familia. ”Le miró de arriba abajo”. Eres una decepción para mí.


”No puedo ser más decepcionante como hijo de lo que lo es usted como padre. Y la verdad es que prefiero ser indiferente que despiadado. Se ha inmiscuido en todos y cada uno de los aspectos de mi vida. ¿No puede al menos permitirme elegir a la mujer con la que voy a pasar el resto de mi vida? Voy a casarme con Sakura Haruno; ya se lo he propuesto. Si no le gusta, lo siento, pero no puedo hacer nada más.


El duque palideció; sus ojos negros se volvieron gélidos.

”¿No puedes hacer nada más? ¡Podrías ser el hijo que te eduqué para que fueras! ¡Podrías haber hecho un esfuerzo para entender el honor, el deber y el orgullo que implica nuestro apellido antes de arrastrarlo por el fango con una mujer como esa zorra de Waterstone! ¡Podrías prestar atención a mis consejos en vez de desoírlos continuamente! ¡Y ahora has empeorado la situación haciendo una proposición de matrimonio sin pensar! Te aconsejo que no vuelvas a hablar de boda con esa joven hasta que no haya aceptado nuestras condiciones.

Sasuke apenas logró contenerse para no abalanzarse sobre el anciano y retorcerle el cuello.


”Se llama lady Sakura Haruno. Y no son «nuestras» condiciones ”consiguió decir con voz oscurecida por la cólera”. Son las mías. Todo lo demás puede que sea suyo, pero este matrimonio es mío.


Se dio media vuelta y de una zancada llegó hasta la puerta antes de que su padre tuviera ocasión de responder.


Debería haberse ido a su club o a su casa; a cualquier lugar tranquilo donde poder respirar y tranquilizarse.

Su padre era un hombre duro y, desde muy joven, Sasuke descubrió que, si se tomaba unos minutos para recuperar la calma, por lo general podía eliminar el dolor y el resentimiento que su progenitor le causaba, encerrándolos en un pequeño compartimento profundamente oculto en su interior.


Pero esa vez era diferente; había dejado a un lado el orgullo y cedido a sus deseos, había concertado un matrimonio por completo aceptable, y, aun así, el duque seguía poniendo pegas.

La ira de Sasuke era tan intensa que era incapaz de pensar y mucho menos de calmarse. Lo primero que se le ocurrió fue que debía hablar con su supuesta novia y fijar cuanto antes la fecha de la boda.


Le ladró al conductor que se dirigiera a la casa de los Downey y saltó del carruaje antes de que el lacayo pudiera bajar. Llegó hasta la puerta y dio un fuerte golpe a la aldaba de cobre.


Le abrió un hombre vestido con un inadecuado traje negro, que lo miró con curiosidad.


”Aye?


Aye? Sasuke se quedó un momento sorprendido, pero se recuperó con rapidez y se metió la mano en el bolsillo de la chaqueta para sacar una tarjeta.


”Lord Uchiha pregunta por lady Sakura ”masculló, sujetando la tarjeta entre dos dedos.


”¡Una visita! ”exclamó el mayordomo al parecer muy contento”. Un segundo, milord.


Se alejó de la puerta, cruzó el vestíbulo hasta una pequeña consola y cogió una bandeja de plata con la cual regresó ofreciéndosela a Sasuke. Este dejó caer en ella la tarjeta, con impaciencia.


”Muy bien. Ahora tengo que llevarla ”le informó el mayordomo.


”Conozco bastante bien el procedimiento, de modo que si es tan amable de apresurarse.


El hombre sonrió apartándose de la puerta, y Sasuke no pudo dejar de notar que le faltaba un diente.


”Pase.


El cruzó el umbral quitándose el sombrero. Nunca había estado en la casa de Downey, y, aunque la decoración le pareció de buen gusto, también le dio la sensación de que la mansión era bastante espartana y pequeña.


El mayordomo se apartó la bandeja de plata del cuerpo como si tuviera miedo de tocar la tarjeta.


”Por favor, milord, acompáñeme.


”¿No debería entregar la tarjeta primero? ”le preguntó Sasuke mientras se quitaba los guantes.


La pregunta pareció confundir al mayordomo, que arrugó la frente un instante como si estuviera perdido en sus pensamientos y luego sacudió la cabeza.


”No, milord. Estoy completamente seguro de que debe acompañarme.


Sasuke pensó que era muy raro, pero supuso que en aquella casa no se observaban los sofocantes formalismos que en otras circunstancias hubiera apreciado. Siguió al hombre por una estrecha escalera y luego por un pasillo más estrecho aún, hasta llegar a un par de puertas que el mayordomo abrió sin llamar.


En el interior, tres mujeres soltaron una exclamación y miraron hacia el umbral. La primera en reaccionar fue Sakura, quien prácticamente saltó del asiento y se apresuró a ir hacia el mayordomo. Su hermana, sentada junto a ella, se levantó de repente, dio media vuelta y pareció meter algo en una cesta al tiempo que echaba unas cuantas miradas furtivas por encima del hombro.


La tercera mujer, vestida con el uniforme gris de una doncella, le sonreía con tanta lascivia que Sasuke temió por su empleo.

Sakura no pareció notarlo en absoluto mientras, con desesperación, cogía la bandeja de plata que portaba el mayordomo y le empujaba hacia la puerta.


”¡Morris! ”exclamó dirigiéndole a Sasuke una sonrisa de disculpa”¡Tienes que anunciar a las visitas!


”Lo haría, milady, si pudiera leer la tarjeta.


Sakura se puso como un tomate. Miró con nerviosismo a Sasuke, luego a la bandeja, y se apoderó con rapidez de la tarjeta blanca.


”Deberías ponerte las gafas ”lo reprendió con delicadeza”. Se trata de lord Uchiha.


”Lord Uchiha desea verla, milady ”anunció Morris con una leve reverencia.


”Gracias ”respondió Sakura nerviosa.


Lady Hinata, a su espalda, mantenía las manos unidas ante sí con modestia, pero con el pie apartaba una cesta de la vista de Sasuke.


”¿Cómo está, milord? ”preguntó Sakura cortésmente.


”Muy bien, gracias. ”Echó un vistazo a la criada, que seguía sonriéndole sin ningún recato.


Sakura se dio cuenta y la miró con el cejo fruncido.


”Sally, ¿serías tan amable de ir a buscar a Lucy y preparar el té? Por favor, milord, entre ”indicó, señalando un sofá”. Morris, eso es todo.


”Aye ”respondió el aludido muy animado, saliendo de la estancia.


Sin embargo, con Sally no fue tan fácil.

La sonrisa desapareció entonces de la cara de Sakura.


”Sally, eso es todo, gracias.


Para sorpresa de Sasuke, quien a menudo se olvidaba de que los criados estaban presentes en una habitación dada su absoluta inmovilidad y discreción, esa criada en concreto miró a Sakura con el cejo fruncido.


”Como quiera ”dijo petulante.


El la habría despedido en el acto.


Sakura, sin embargo, se limitó a sonreír, se echó hacia atrás un mechón de pelo rosa que le había caído sobre el ojo y dijo vacilante:


”Qué... qué sorpresa que haya venido.


”Puede que no sea un buen...


”Es perfecto ”lo interrumpió ella, más tranquila, ofreciéndole la mano. El la cogió y se la llevó a los labios”. ¿Quiere sentarse?


”Gracias. ”Lo hizo en el sillón que ella le indicaba, levantándose al hacerlo los faldones de la levita.

Sakura y su hermana se sentaron en el sofá de enfrente, hombro con hombro, y le dirigieron idénticas radiantes sonrisas.


Reconoció que Sakura era guapa, lo mismo que su hermana. Ambas eran hermosas de un modo poco convencional, pero era la joie de vivre de Sakura lo que más le atraía. De acuerdo, puede que le atrajera, pero... ¿de ahí a casarse?

Desechó su repentina indecisión y se miró las manos.


”Me alegra que haya venido ”volvió a decir Sakura, forzando la conversación.


Sasuke la miró y se fijó en que se cogía la rodilla con nerviosismo.


”Gracias ”respondió él a falta de algo mejor. Miró a la hermana”. Esperaba que pudiéramos hablar a solas ”añadió con delicadeza.


Sakura y su hermana intercambiaron una rápida mirada.


”Si me disculpa, milord ”dijo Hinata levantándose”. Estaba, eh... escribiendo una carta a nuestra prima, Ino. ”Sus ojos y los de Sakura se desviaron hacia el escritorio, donde era evidente que no había ni tinta ni papel”. Quiero decir, que estaba pensando en escribir una carta...


”El tintero está en el cajón ”intervino Sakura sin alterarse”. Ya lo he vuelto a llenar. Puedes intentar escribir tu carta, querida.

”Sí. Una carta ”repitió Hinata.

Se levantó y se dirigió al escritorio, sentándose en la silla de madera, extendió las manos ante ella y miró el mueble como si no lo hubiera visto nunca. Sasuke se dio cuenta de que estaba haciendo todo lo posible por proporcionarles algo de intimidad.


”En el cajón ”volvió a decirle Sakura, dirigiendo una inquieta sonrisa a Sasuke”, ahí hay también papel. Y una pluma. ”Su sonrisa se hizo más amplia, tan luminosa como el día anterior en el Pabellón del Príncipe, en Vauxhall.

Esa sonrisa consiguió que él se sintiera mejor con lo que estaba haciendo y más seguro de sí mismo.


Se inclinó hacia adelante, apoyó el brazo en la rodilla y, en voz baja, para que Hinata no lo oyera, dijo:


”Si me permite el atrevimiento... me gustaría que nos casáramos lo antes posible.


”¡Oh! ”exclamó Sakura con los ojos brillantes.


Sasuke echó un vistazo a Hinata, quien todavía estaba buscando la tinta y hacía grandes esfuerzos por encontrarla, abriendo y cerrando todos los cajones del escritorio.


”He pensado que podríamos casarnos en Broderick Abbey con una licencia especial. Me he tomado la libertad de solicitársela al arzobispo.


Ella parpadeó y su sonrisa se desvaneció.


”¿Lady Sakura?


También ella miró de reojo a su hermana; quien no había logrado dar con la tinta pero sí con una carta que fingía estar leyendo con mucha atención; luego volvió la vista a él, muy seria.


”Tengo una pregunta que hacer, milord. ¿Este... este matrimonio ”tartamudeó” evitará que mi hermana y mi prima tengan que casarse con el primer hombre que pida su mano? Mi padrastro quiere casarlas en seguida sin tener en cuenta sus preferencias. Me gustaría ofrecerles un lugar seguro, si...


”Desde luego.


”Pero... pero Ino está en Gales, o al menos eso creemos; y Hinata, bueno, Hinata...


”Milady, mi casa será suya, por tanto, lo será también de su hermana y de su prima.


”¿De verdad? ”preguntó llena de esperanza, al tiempo que se erguía y le sonreía feliz.


”Entonces, ¿está de acuerdo en viajar hasta Broderick Abbey para casarse? ”preguntó él.


”Lo estoy. ¿Cuándo sugiere que sea?


”Pronto. No puedo soportar la espera.


”¿Pronto? ”Volvió a echarse de golpe hacia adelante, hasta que su rostro quedó tan cerca del de él que hubiera podido besarle si Sasuke se hubiera inclinado también”. ¿Cómo de pronto? ”susurró.


”En cuanto sea posible.


Sonrió y sus claros ojos verdes brillaron.


”¿Se da cuenta de la cantidad de especulaciones que va a haber sobre el motivo por el que nos casamos tan rápido? ”murmuró.


”Me da igual ”contestó él en voz baja.


”¿Y qué pasa con la dote? ¿No debería conocer los detalles? Mi madre nos dejó una modesta cantidad...


”No necesito ninguna dote ”se apresuró a decir él”, désela a su hermana y a su prima.


Sakura volvió a enderezarse y parpadeó.


”Pero... pero mi dote es el único dinero del que dispongo en el caso de que... esto... muriera, para decirlo sin rodeos. No es que vaya a suceder ”se apresuró a añadir”, no es que sea un anciano. Cosa que será algún día, pero para entonces yo también lo seré, y no voy a necesitar...


”Sakura ”la interrumpió él con tranquilidad tuteándola”, en caso de que falleciera, me aseguraré de dejarte dinero suficiente. Incluso lo depositaré en una cuenta a tu nombre si así lo deseas, para que sea tuyo legalmente. Pero preferiría no tener que negociar con tu padrastro y que renunciáramos a las amonestaciones para poder casarnos lo antes posible.


”De acuerdo ”contestó ella, despacio”. Digamos ¿un mes?


”Yo pensaba que fuera antes. El viernes que viene.


”¡¿El viernes que viene?! ”exclamó Sakura.


”¿El viernes que viene? ”repitió Hinata sobresaltando a Sakura y a Sasuke”. ¿Se ha vuelto usted loco, milord? No tenemos tiempo para preparar el ajuar ni el vestido...

Sasuke miró a Sakura.


”Te proporcionaré todo lo que necesites.


”¡No, Sakura! ”gritó Hinata”. ¿Qué pasa con Ino? ¡No puedes casarte sin Ino! ”exclamó al tiempo que la puerta se abría de golpe.


Cualquier respuesta que Sakura pudiera haber dado se perdió al entrar en la habitación una mujer bastante voluminosa portando un juego de té de plata y una bandeja peligrosamente llena de bollos.


Sasuke se levantó con rapidez.


”¡Buenas tardes, buenas tardes! ”saludó la mujer apresurándose a depositar el té en la mesilla que había entre los sofás”. Soy Lucille Pennebacker, la hermana de lord Downey y la responsable de estas dos jóvenes. ”Le tendió la mano.


Sasuke la cogió.


”Lord Uchiha, a su servicio.


Lucille Pennebacker se agachó de inmediato en una reverencia que desafiaba su volumen.


”¡Es un verdadero placer, milord! Por favor, siéntese ”le pidió mientras él la ayudaba a incorporarse”, y permita que le sirva el té. ”Ya lo estaba haciendo”. ¡Qué amable por su parte haber pedido la mano de nuestra Sakura! A su edad, tanto mi hermano como yo ya no teníamos esperanzas de recibir una proposición adecuada.


”¡Señorita Pennebacker! ”se escandalizó Sakura, mortificada.


La mujer se encogió de hombros al tiempo que entregaba una taza y un plato a Uchiha.


”¡Es la pura verdad! ”insistió sirviendo otra taza”. Estabas a punto de quedarte para vestir santos, querida. ”Acercó la silla al sillón de Sasuke, con la taza en precario equilibrio encima de la rodilla, mientras Sakura miraba a su hermana poniendo los ojos en blanco.


”Esperamos la llegada de mi hermano dentro de unas semanas ”informó la señorita Pennebacker”. Supongo que querrá hablar con él en cuanto llegue, ¿no?


”Por desgracia no podemos esperar ”contestó Sasuke con educación”. Lady Sakura y yo estamos de acuerdo en no prolongar el noviazgo. De hecho, nos iremos a Broderick Abbey a finales de semana.


La taza de la mujer se congeló a medio camino hacia su boca, y su meñique, estirado como ordenaban las normas, también se quedó inmóvil. No se movió ni habló, lo único que hizo fue mirarlo parpadeando con sus grandes ojos negros.


Sakura tosió intentando atraer la atención de Sasuke, pero éste la ignoró y le dirigió una amable sonrisa a su dama de compañía.


”¿Se encuentra usted bien, señorita Pennebacker?


De pronto, pareció que ésta iba a ahogarse. Dejó la taza de té con un tintineo y contempló a Sakura boquiabierta. Y luego a Sasuke.


”¡No puede decirlo en serio! ”exclamó, al tiempo que se llevaba una regordeta mano al pecho”. ¡No puedes casarte sin el consentimiento de Egbert! ¡Eso no se hace!


”Disculpe, señorita Pennebacker, pero ¿hay alguna razón por la que crea que lord Downey puede rechazar mi petición? ”preguntó Sasuke.


”N-no ”respondió ella negando con la cabeza.


”Entonces seguiremos adelante con lo dicho ”sonrió él.


La cara de la mujer enrojeció y los ojos se le dilataron a causa de la sorpresa.


”¿Sakura? ”gritó.


Esta dirigió a Jared una rápida mirada asesina y luego sonrió con amabilidad a la señorita Pennebacker.


”Estoy de acuerdo con lord Uchiha.


”¡Oh, querida! ”volvió a exclamar la señorita Pennebacker, quien, aturdida por la noticia de la inminente boda, se desplomó encima del sofá y se quedó con la mirada fija en el techo.


”¡Ay, señor! ”suspiró Sakura, entregándole su taza a Hinata para acudir en auxilio de su guardiana.
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