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Entre espíritus (ENTES) por alma de piedra

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Me encuentro en la biblioteca leyendo uno de los libros que hablan sobre las habilidades de los Entes, en tan solo dos días será mi prueba así que debo colocarle todo el empeño posible a los estudios ya que el conocimiento me puede salvar más la vida que la fuerza física.

-          Tengo casi todo listo para tu prueba solo me falta saber quiénes son los Entes que te estarán vigilando. – La vos que escucho es la de Salem.

No me había dado cuenta que este había entrado a la biblioteca, menos que estaba enfrente de mi estoy tan concentrada en la lectura que al escucharlo casi doy un salto por sorpresa.

-          Ay perdón no quería asustarte – señala Salem

-          No, no te preocupes – el chico tiene una expresión de preocupación, además que suena arrepentido.

Salem no tenía esa actitud altanera como la que he percibido de la mayoría de los Entes  es más hasta parece un chico tímido, cada vez que hablaba lo hace con delicadeza, a veces con frases entrecortadas como si estuviera nervioso,  me alegraba encontrar a alguien que se muestra como una persona muy amable.

-          oye ¿Cómo es eso de los “Entes que me vigilen”? ¿No se  supone que para eso están tú y Mimí?

-          Sí, pero también pueden haber otros dos Entes más

-          ¿Y para que quiero tantos?

-          Bueno es solo por precaución – dice rascándose la cabeza – para las pruebas mandamos a los novatos tras espíritus simples o demonios de grado 1 a los más 2 sin embargo no somos siempre tan exactos en nuestras percepciones y puede que aparezca un demonio de mayor grado por eso es mejor cuando hay más Entes que intervengan en caso de cualquier complicación

-          ¿Y cada cuanto pasa algo así?-  Pregunto asustada

-          Ay… creo que no debí decirte eso – Salem está nervioso al parecer se dio cuenta que su comentario me inquieto – Pero no debes pensar en eso…-  trata de tranquilizarme – además el hecho de que hayan más entes también es para cuidar de ti, ósea que dos se encargaran de completar la misión en caso de una complicación  mientras que el otro intentara salvarte

-          ¿Salvarme? ¿Hasta donde yo sé si fallas la primera vez este acabado para siempre? – comento dudosa.

Salem corrió la silla que estaba frente a mí para sentarse.

-          La verdad es que no es tan así, seguramente Mimí no te dijo nada porque quería poner más presión en ti -  entrecierro mis ojos aún  estoy muy confundida  - Ah… pero  no … no creo que Mimi lo hiciera por maldad, si no que para ayudarte, no es mi intención que pienses mal de ella… ella es muy buena y una excelente tutora y… - al parecer Salem tomo mi reacción como enfado.

-          Oye Salem tranquilo, no estoy enojada, solo algo confundida, así que por favor sigue  explicándome.

-           Ah bueno este…lo que quiero decir es que si fallas en tu primera prueba no quiere decir que estarás muerta, si bien nuestra prioridad es la misión, también te intentaremos salvar – me lanza una risita tímida  - en realidad  no somos tan malos y estrictos, pero no solemos mencionar esa condición hasta el final, es principalmente para que los novatos piensen en la peor situación, es una de nuestras técnicas para que ellos traten de dar su máximo esfuerzo y no se confíen, pero a estas alturas creo que esto  te ayudara a relajarte, después de todo la tranquilidad igual es un buen aliado para la prueba.

No podía creerlo Salem me ha dado una de las mejores noticias, si bien aún pienso en dar mi mejor esfuerzo ya no tengo que estar tan preocupada, puesto que esta no será mi única oportunidad, esa no es la idea obviamente, pero estoy aliviada.

-          Gracias – le digo  colocando mi  mano en su hombro, en un momento prense en abrazarlo pero aun no tengo ese nivel de confianza con él.

En seguida dejo todos mis libros y me dirijo en busca de los Entes que quiero que me ayuden, los cuales ya tengo elegimos, uno de ellos por supuesto será Dana y el otro Ren.

Voy al gimnasio en busca de los chicos, pero no los encuentro por ninguna parte, pienso que pueden estar en la cocina, ya que les encanta comer, me encuentro con un grupo que se está devorando una torta, pero ninguno de ellos es a quienes busco, uno de estos me menciona que Ren y Dana estaban en una misión, pero que por el tiempo que llevaban en esta seguramente ya deberían haber vuelto.

Por lo que mi siguiente destino es ir a visitar a las brújulas ellos deben saber si realmente la misión de Ren y Dana termino o más o menos cuanto tiempo les queda, tomo el asesor y al salir de este me encuentro con Ren.

-          ¡Ren! –le llamo a la atención.

Se ve algo pensativo, cuando lo llamo me dirige la mirada lentamente ,como si apenas me tomara en cuenta, espero que no sea porque ha vuelto a ser el mismo tipo desagradable de antes, no ahora que al fin nos estábamos llevando bien, sin embargo su seriedad es más bien de depresión.

-          ¿Oye estas bien? – le pregunto preocupada

-          Sí, es solo que estoy un poco cansado

-          ¿Creí que no nos cansábamos?

-          No realmente, pero si lo sentimos, es más bien algo psicológico, no físico.

Este tipo de cuerpo es realmente un problema de entender.

-          Bueno a lo que vine – le dije  volviendo a llamar su atención, subo un poco mi tono de voz para que este se concentre en mi – No quiero que aceptes ninguna misión desde mañana.

-          ¿Por qué?

-          Porque será mi prueba, Salem me dijo que podía elegir a dos entes además de él y Mimí para que me cuidaran la espalda, por lo que quiero que tú seas uno de ellos

-          ¿Qué? ¿yo? – se impresiona.

-          Si ¿No se supone que somos amigos? ¿U otra vez vas a ser un idiota conmigo?

Este me esboza una débil sonrisa  

-          Si somos amigos, eso no ha cambiado

-          ¡Genial – expreso emocionada – Ahora solo me falta hablar con Dana ¿Dónde estará? – veo hacia todos lados, estoy tan ansiosa da que ni se me ocurre escuchar la respuesta de Ren- ¿con las brújulas verdad?

Al parecer Ren venía desde el centro de operaciones y si él estaba ahí mi teoría es que Dana también lo está, camino unos pasos alejándome de Ren pero este me detiene enseguida tomándome del brazo.

-          No la encontraras ahí – me dice cabizbajo

-          ¿Entonces dónde?

-          No está aquí – me aprieta más el brazo, pienso en decirle algo pero al verlo bien este tiene una expresión de bastante triste.  

Por lo que me habían contado Ren y Dana habían ido a una misión, entonces eso quiere decir…no, no quiero pensar en algo como eso.

-          ¡¿Ren donde esta Dana?!- le pregunto desesperada

-          Se fue, ya no está aquí, no como Dana, su alma ahora está en otro camino

Dejo caer el bazo que Ren me tenía tomado.

-          ¿Ose que está muerta? – digo débilmente, siento como mis ojos se empiezan a humedecer.

-          No es así, no lógicamente – Respondió con un tono más neutral.

-          ¡A la puta la lógica! Para mi es lo mismo como si hubiese muerto – empiezo a sollozar – después de todo yo no la veré más

-          Tan solo ha rencarnado, ahora tendrá una nueva y verdadera vida.- me explica Ren serio, su tristeza se había esfumado de un momento para otro. – Ella está en un lugar mucho mejor.

La sensación que me está dando Ren es como la de un profesor que me estaba dando una clase del ciclo de la vida, puesto que el tono de vos del chico paso a ser tan neutral, como si este ya no experimentara sentimientos y lo que intenta hacer es corregirme por mi manera de sentirme, lo cual me irrita de su parte.

-          ¡¿Cómo puedes actuar así?! ¡¿Tan poco te dura la pena?! ¡Estamos hablando de Dana tu compañera, tu amiga! ¡Maldición! ¡Me trataste como las weas  solo porque no querías que ella sufriera si yo moría! ¡Y ahora que ella se fue te comportas de esa forma tan fría!

-          No puedo tener un duelo cada vez que alguien que me importa se va, así es este trabajo…

-          ¡Lo sé! No tienes que volver a decirme esa misma mierda, que el discurso ya me lo conozco, pero ten en cuenta, talvez para ti sea un amigo más ¡Pero para mí es mi primera perdida! ¡No puedo ser fría! ¡Ni pensar positivo como tú! ¡No puedo! ¡Y Tampoco puedo soportar vivir esta pena yo sola! ¡Mientras que a todos les causa indiferencia!

Eso es lo que más me irrita, que Ren al ser amigo de Dana también debería estar sintiendo este mismo dolor pero no, él estaba tranquilo y yo estoy sola llorando y montando una escena, nadie a mi alrededor me entiende.

Siento que Ren me abraza con fuerza.

-          SI es así como te sientes… entonces llora todo lo que necesites, sácalo, pero sácalo ahora y si es mucha tu rabia en este momento si quiere puedes golpearme,  has lo que sea necesario para sacarlo de una vez. A estas alturas ya no puedo sentir lo mismo que tú, pero hare un esfuerzo en comprenderlo.

Me suelto bruscamente, lanzado sus brazos fuera de mí y lo empiezo a golpear su pecho, no sé por qué lo hago pero como dice debo sacar esta energía acumulada y no quiero pensar mucho en cómo hacerlo.

-          En dos días será tu prueba y deberás dejar de sentir este dolor si quieres concentrarte, por eso sácalo todo ahora.

Al escucharlo más me irrito, ¡Ay que hombre más malo para consolar!

-          ¡Cállate! ¡Quédate callado imbécil! – lo golpeo más fuerte, en el pecho y abdomen una y otra vez hasta que me canso.

Quiero estar sola, por lo menos Ren me hace caso y se queda callado permitiéndome irme en absoluto silencio por las escaleras, ni siquiera tengo ganas de esperar el asesor, además nadie de estos flojos usa las escaleras, ahí podre estar sola.

He estado más o menos una hora llorando en las escaleras, solo fui capaz de bajar un piso, quería ir a mi habitación, pero  si me cruzaba con alguien me podría ver llorar, me avergonza que me vean así. Escucho que alguien está bajando, por lo que inmediatamente  limpio mis lágrimas, por suerte con quien me encuentro es Salem, que él me vea llorar no me importa tanto.

-          Que bien que te encuentro – me dice

-          ¿Vienes a decirme que Dana ya no es una opción?

-          Si siento eso – me dice sentándose junto a mí – Me entere  hace poco, aunque  no te preocupes por buscar a otro Ente, le diré a Mimí que ella lo elija, pero ¿Aun quieres a Ren?  - le lanzo una mirada dudosa, ¿Cómo ha supuesto eso?- Es que lo que pasa… - Salem se coloca nervios y empieza a jugar con sus manos – Es posible que te oyéramos gritarle.

Mi cara se vuelve más roja de lo que naturalmente es.

-          Pero no te preocupes a nadie le importa, por lo general aquí ignoramos los problemas de otros, por lo menos no lo comentamos mucho.

-          Tu no lo ignoraste – le contesto

-          Sí, pero es porque …  no  puedes ignorar cuando alguien que te cae bien está sufriendo… a lo que quiero llegar este que no debes estar avergonzada, nadie te juzgara por tener sentimientos

-          Gracias – lo que Salem me dice me ayuda para por lo menos poder cruzar la puerta - ¿Solo has venido a decirme eso? – refiriéndome a lo que me dijo sobre la prueba

-          No también quería darte algo – Salem me entrega un papel con una dirección y un nombre - ¿Cementerio general?

-          Es el lugar donde está enterrada Dana, devolvimos su cuerpo a su tumba hace unas horas, y el nombre que esta abajo es el verdadero nombre de ella – el chico suspira – Mira en dos días más será tu prueba y tienes que estar concentrada, no estoy diciendo que debes olvidar a Dana,  solo que debes dejar de sentir esa pena que no te deja ni caminar y creo que despedirte de ella te ayudara.

-          Sabes Ren me dijo algo parecido, pero tú lo dices más lindo – le comento.

-          Sí – dice con una risita nerviosa y un poco sonrojado - creo que el hecho de no estar tanto tiempo en campo de batalla me mantiene más sentimental – Salem se levanta – nos vemos  y sigue preparándote.

Me quedo observando por un rato el papel pensativa, luego de unos minutos recupero mis fuerzas y me levanto, quiero ir inmediatamente a ver a Dana, pero no iré sola, aunque puedo ir por mí misma no quiero, además presiento que Ren también lo necesita, si bien se comportó de forma tranquila ante su muerte, no quiere decir que no le afecte, tal vez me equivoque pero  precinto que el enfrentarse a tantas muertes como él lo ha hecho lo ha vuelto incapaz de expresarse correctamente y creo que no es bueno vivir así, intentare sacarle aunque sea la más mínima emoción a ese hombre, no solo por él sino que también porque Dana se lo merece.

Toco la puerta de la habitación se Ren, por suerte este se encuentra en ella, mi búsqueda de él fue corta.

-          ¿Qué pasa? ¿Necesita seguir golpeándome?

-          ¿Por qué últimamente todo lo que sale de tu boca son estupideces?

-          Entonces me puedes romper la mandíbula, así no hablare – dice con sarcasmo.

-          No vine a hacerte daño  masoquista – le digo esbozando una pequeña sonrisa, aunque una parte de mi considero con malicia su propuesta de quebrarle la mandíbula. – Quiero que me acompañes y no quiero un no – lo jalo de la muñeca para que me siga.

-          ¿A dónde me llevas?

-          Al cementerio general

-          ¿Para qué?

-          Tu solo acompáñame y no hagas tantas preguntas, hazlo como un favor de amigos

No quería decirle que íbamos a ver a Dana, en caso que a este no le gustara la idea.

-          Bien iré sin preguntar pero a cambio tu dejaras de llamarme idiota o imbécil – me dice Ren- tus insultos dañan a mi podre corazón – dice colocando una mano en su pecho

-          El corazón está a la izquierda to… - recuerdo la petición- querido amigo – digo apretando los dientes.

-          Jajaja sabía que no te resistirías, eres realmente grosera. Bien este es el primer paso para corregir eso.

Sera un largo, largo camino.

Nos encontramos frente a una lápida la cual tiene escrito el nombre de “Daniela Skarsgård 1973 – 1994”.

-          Ese era el nombre real de Dana – murmuro cabizbaja – Solo duro 6 años como Ente

-          La mayoría dura menos de 10 – comenta Ren –  ¿Por qué me trajiste?

-          Creí que lo  necesitarías, pienso que debe haber una pequeña parte de ti que la extraña y si  realmente esto no te causa nada, bueno tampoco quería venir sola

Había comprado dos rosas blancas en un puesto afuera del cementerio, una de ellas se la di a Ren para que la colocara en la tumba, preferí comprar blanca que creo que ese es el color que más nos representa a nosotros y el rojo esta trillado.

-          Gracias realmente esto me hiso  sentir mejor – Ren me lanza una sonrisa – no recuerdo cuando fue la última vez que le dedique tanto de mis pensamientos a un amigo caído- Una pequeña lagrima se asoma en el rostro de Ren, este se la  toca y la observa – creí que ya no las tenía, de verdad las extrañaba – dice refiriéndose a las lágrimas.

No dejo de mirar la tumba, si Dana duro solo seis años ¿Qué es lo que me toca a mí?, no creo estar lista en dos días, ni siquiera quero irme, me quiero quedar aquí con ella, sé que la conocí muy poco pero a pesar de eso yo realmente la quise y es la primera vez que experimento la muerte de un ser cercano, es irónico que a pesar de veía a los muertos, nunca había perdido a un familiar cercano o a un amigo y sí que duele, pues ella fue mi amiga, no soy muy buena para hacer amigos y con ella fue espontaneo, sé que me fijaba mucho en sus defectos, pero me agradaban me mantenían entretenida.

-          Tienes que lograrlo – me dice Ren – Tienes que dejar de llorar y dejar de sentir lástima porque Dana está bien y tú lo sabes -  Le dirijo una mirada d enojo, ya que siento que me está regañando y en este momento es lo que menos quiero que alguien me haga – Ella aposto por ti así que ya es hora de que conviertas ese dolor en la fuerza de voluntad que necesitas para seguir.

Las palabras de Ren me hicieron que me diera cuenta que no podía achacarme ahora y debido a eso perder la prueba, no importa cómo me siento muchos ahora están creyendo en mí y me están ayudando para que de una vez deje esta depresión a un lado, al fin y al cabo esta tristeza es solo por mí, Ren tiene razón Dana ahora está viviendo un verdadera vida y somos los que nos quedábamos aquí quienes realmente la pasaremos mal.

Me limpio las lágrimas

-          Bien vamos aun me queda mucho que estudiar. – digo firme.

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