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Avatar: El traidor del ciclo por ApodakSlade

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Notas del fanfic:

Es la precuela que sucede 500 años atrás de Kaeru Basho, no es necesario leer los anteriores pero ayuda a engancharse.

Notas:

Es el prologo a la historia principal me costó mucho hacer esto pero es de lo más frivolo que he escrito y casi todo el arco es igual.

Una mujer corría entre los callejones de la ciudad de Kyoshi, llevaba en sus brazos a un niño de aproximadamente 4 años, estaba llorando; durante su correr se escuchaban pasos de gente persiguiéndola - Por aquí – decía uno - no veo nada – exclamaba otro - Sigan buscando - un tercero ordenaba.

Se notaba su cansancio y logró encontrarse en un basurero, cayó al lado de este y abrazaba a su hijo para evitar que la vieran, le arrullaba con desesperación - Por favor… ya hijo… ya mi tesoro.

Poco a poco el niño se calmaba y abrazaba a su madre, ella no podía ocultar el horror de su rostro, la desesperación se notaba en sus ojos, de pronto, el dolor se le hizo inminente; un hombre le tomó del cabello y la levantó de un tirón, su hijo caía al suelo y lloraba, el pequeño se arrastraba hacia atrás - ¡Mamá!... ¡Ma!... – Chilló el infante, otro hombre se acercó al niño y lo levantó del cuello, este pataleaba con desesperación.

¡Déjenlo, llévenme a mí, pero deja a mi hijo… déjalo… por favor! - ¡Calla! - Uno de los hombres la abofeteo y tiró al suelo, iba vestido de negro y bordado tenía un loto rojo en su pectoral - Revisen si es este al que buscamos – Dijo y sus acompañantes respondían – Enseguida.

Uno de los secuaces que acompañaba a los 2 sujetos pasó por el niño que seguía llorando un dispositivo que pronto iluminó una pantalla y mostraba un tribal - Este es, este niño es el Avatar -
La mujer luchaba para que la soltaran, pero no podía hacer nada, el secuaz que detenía al niño lo soltó y lo acorralo - Acaba con él.

¡NO! – gritó la mujer – es sólo un niño, haré lo que me pidan, lo que sea… pero déjenlo… -
Uno de los hombres sacó una navaja negra con el símbolo del loto rojo y se acercó al niño y lo tomó de un hombro - Sea lo que sea que quieras hacer mujer, lo que nos quieras ofrecer, no servirá de nada, el Avatar no es más que una aberración de este mundo, que desgraciadamente, no podemos eliminar en su totalidad, por lo menos haremos que nunca se desarrolle.

El hombre clavo la navaja en el pecho del niño, este dejó de moverse y hacer fuerza; la retiró del cuerpo y dejó caer al niño sin vida, un gran charco de sangre se había creado ya, la mujer caía hincada y los hombres se retiraban.

La madre se acercó a su niño, lo cargó entre sus brazos, seguía caliente y llorando besaba su frente
– Mi pequeño… mi Aleksei… ¿¡Por Qué!? – Gritaba con dolor, la mujer estaba rota por dentro, el dolor no podía expresarse de otra manera, el shock, el momento, y de pronto comenzó a llover, mojando a los dos en ese oscuro callejón; la sangre y el agua pronto hicieron un río que terminó en una coladera.

En un recinto sonó un intercomunicador - ¿Señor? - Te escucho Brahms – dijo el hombre frente al aparato - Encontramos y acabamos con el Avatar, estamos preparados para regresar a las instalaciones del centro del continente – el interlocutor sonreía - Recibido, sus noticias llenan de orgullo a nuestra organización.


La comunicación se cerró y el hombre se levantaba de su silla para dirigirse a la salida de la habitación - Van 20 en estos 40 años aproximadamente – se dijo para sí mismo – todo está marchando a la perfección; conforme mejoremos la tecnología tardaremos mucho menos en encontrar al siguiente portador de Raava.

En una habitación, en un lugar desconocido estaba una mujer sentada, rodeada de muchas velas y de pronto una más se iluminó -No… otro más no… - iba vestida como una habitante de la tribu agua del sur, se le notaba la edad, tenía ojos celestes y el cansancio se hacía presente en ella.
- Ya van casi 40 años sin un Avatar… y sólo puedo ver estas pobres criaturas morir… Raava, ¿Por qué no me decidí en aquel entonces?... ¿Por qué no maté a Zaheer cuando era necesario?... Pude haber desmantelado por completo el loto rojo- Una especie de cometa flotaba a un lado de ella y le reconfortaba - porque nunca estuvo en tu destino acabar con él… ni con el loto rojo, eso es para alguien más… que aún no nace.

Pero Raava – replicó - ha habido muchos niños muertos, unos apenas han aprendido a caminar y los matan… y sólo puedo observar esto… solo puedo guardar sus inocentes almas – Raava se posaba en su hombro - Se pude interrumpir la corriente de agua al lanzar una roca, pero no va a ser para siempre, conforme pasa el tiempo la corriente recuperará su curso y como tal volveremos a ser parte del ciclo del mundo y se hará justicia.

Raava… - derramaba una lagrima - el dolor es inmenso, me gustaría poder comunicarme con mis antepasados, quiero saber qué puedo hacer yo en este lugar para ayudar a la gente – Raava le abrazó con delicadeza - Korra… así pudieras comunicarte, todo sería en vano… desde aquí sólo podemos observar, pero como te he dicho, la corriente no se detendrá y siempre encontrará un camino para seguir y en el ciclo del avatar es igual, existirá alguien que logre sacarnos de este ciclo de sangre y muerte.

Mientras hablaban otra vela se encendía y las lágrimas recorrían las mejillas de la última avatar que pudo hacer contacto con el chico del Iceberg.

Espero fervientemente que esto acabe pronto – una más se encendía – que no soporto ver toda esta crueldad, no soporto ver cómo es que las personas pierden su humanidad.

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