Fanfic Es
Fanfics en español

Noel por Hollie

[Comentarios - 0]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +

Notas del fanfic:

Los ángeles no poseen un sexo, solo al visitar el mundo mortal/humano pueden obtener uno pero es termporal. Los ángeles no pueden concebir hijos, solo si son ángeles caidos.

Notas:

La historia original concluyó con 20 con capítulos y 2828 lecturas. Espero en esta nueva versión superemos este número. Infinitas gracias por leerme. Voy con toda la actitud, no los decepcionaré. /(^w^)/

Esbelta, de piel blanca, rasgos finos, ojos grandes y avellana; pestañas largas y oscuras, mejillas rosadas, cabello largo dorado claro y lacio. Así me ven ellos, así me ven todos, así quisiera verme yo misma en el espejo. Y alguna vez lo hice, pude verme como todas las personas lo hacen pero eso se acabó a pocos días de mi sexto cumpleaños.

 

Esperando la llegada de mi madre, Isabel Izurieta, de su trabajo como enfermera en el hospital Charity; lugar donde se cree nací, fui abandonada y ella me encontró. Sí, soy adoptada. Y desde siempre lo supe sin saber; era algo así como un presentimiento. Los recuerdos de mi niñez, y sobre todo a esa edad, no me son claros.

 

Regresando a lo anterior. Recuerdo esperar  tras la ventana observando la nieve caer, cada vez más emocionada de poder correr y abrazar a mí madre. Moviéndome inquieta en la banca acolchonada que tenía la ventana, mientras seguía esperando algo extraño sucedió, en el cristal se vio el reflejo de la silueta de un hombre arrogante y de tez blanca. Un desconocido aparecio estadndo de pie a mis espaldas, agachándose, fue acercándose a mí oído para susurrar mi nombre.

 

–Emelia, ya es hora. – Quede petrificada del miedo.

 

De la nada, el reflejo de mi imagen cambio drásticamente; mi cabello ahora era igual al carbón, mis ojos parecidos a los de un gato con liris dorada y una fina línea negra vertical como pupila, ya no era de piel blanca sino pálida y opaca. Pérdida en mi incredulidad no noté cuando aquel hombre desapareció e inmediatamente sentí un ardor atroz en mi clavícula izquierda, quemaba, era como si me estuviesen poniendo una yerra al rojo vivo sobre la piel. Grité, llore e implore porque parará, hasta que no lo soporte más y caí inconsciente.

 

Los ultimo que recuerdo antes de caer inconsciente fue el el sonido sordo de mí cuerpo al caer al acolchonado junto a la ventaja, lágrimas empapando mí rostro, el crujir de mí piel al ser quemada. La sensación de ardor extendiendose desde mi clavícula cubriendo mi hombro, pecho y cuello, y por último mi voz balbucear palabras que ni yo misma entendí.

 

Recobré la conciencia en brazos de mi madre, una hermosa mujer de largo cabello negro ondulado, recogido en una coleta, su piel es suave y blanca, con ojos medianos y café oscuro, en aquel entonces ella tenia 31 años y era madre "soltera".

 

Acariciando mis cabellos suavemente mantenía la mirada perdida en algún punto de la pared. Algo va mal, pensé. Se veía bastante preocupada, mire a mi alrededor una pintoresca habitación azul celeste, cientos de libros y fotografías cubriendo las paredes, dos pequeños y cómodos sofás en el fondo, un escritorio en el centro, la luz tenue de las lámparas y la que se colaba por las ventanas iluminaban el interior, estaba en casa, en la biblioteca sólo con mi madre, ¿entonces, qué fue lo de antes?, inquieta me moví entre sus brazos, llamando su atención, revise mi clavícula. ¡Lo sabía!

 

En mi clavícula izquierda tenía marcada un símbolo extraño, esa era la prueba de lo que había pasado; le conté todo a mi madre y las únicas respuestas que obtuve a cambio fueron:

 

"Nos mudaremos. Todo ha sido un mal sueño, no hay tal marca y sigues siendo la misma, mi pequeña Emelia."

 

Cerré los ojos, dejando aún lado los recuerdos, soltando un suspiro, yéndose con el aquel 27 de Diciembre, 16 años atrás. Vuelvo a abrir los ojos y esbozo una sonrisa entusiasta. "Soy otra y a la vez la misma" Me lo he repetido una y otra vez desde entonces, pues sólo para mis ojos la imagen que veo en fotografías, retratos, grabaciones, etc., no ha cambiado desde ese día, aunque para el resto seguía "igual" o mejor dicho normal.

 

Me levanté, sacudí la ropa y volví a mirar aquella tumba, tenía ya más de una hora sentada ahí y aún no quería irme.... mire por milésima vez la lápida y leí el epitafio frente a mis ojos.

 

"Isabel Izurieta Nació: 12/04/xx Falleció: 29/02/xx

 

Madre y amiga bondadosa, cariñosa y comprensible. Te extrañaremos hasta el último momento. Aun cuando las nubes cubrían los cielos tú nos iluminabas con tu resplandecer. Los restos del Ángel que ha vuelto a los cielos descansan aquí."

 

Había muerto tan joven, tan pronto. Ni siquiera llego a los 40 años, a volverse a enamorar o ilusionar, tener hijos propios.....No tuvo tiempo de nada.

 

– "Simplemente se le acabó el tiempo, su papel en este mundo se ha completado, nada la retenía aquí." –

 

Y yo, su única hija, de seguro estaba pintada. Hice una mueca de fastidio, me disgustaba recordar aquellas palabras "de consuelo" que me dieron teniendo apenas 13 años de edad.

 

–Jolly.- Arrastre la palabra con un toque de resentimiento. Tranquilizándome, como despedida acaricie suavemente el césped que cubría la tumba de mí madre.

 

Pasarían otros cuantos meses antes de volverme a escapar para verla. Se escuchó un carraspeo sutil detrás de mí...Te encontraron... Un escalofrío recorrió mi espalda, mientras una sonrisa traviesa se formaba en mis labios.

 

–Si tanto quería venir, por qué no lo dijo – Le escuche soltar un suspiro cansado –.Sabes que no me hubiera molestado o negado, Guardiana de la Armonía.-

 

Y mi buen ánimo se fue por los suelos. Odiaba las formalidades y más entre nosotros dos, molesta giré para encarar a Joel; un chico de aparentes 22 años, 180 cm, de cabello castaño calro, piel blanca, encantadores ojos mieles. Poseedor de una boca tentadora a besar y un cuerpo para perder el buen juicio. Esto va a ser difícil.  Mi proposito de encararlo murio. Asentí con la cabeza y comence a caminar dejándolo atrás, recordando las dichosas normas entre especies. Entrando en un estado de aceptación y conformismo sobre un futuro entre él y yo.

 

Nombre: Joel Menny

 

Edad aproximada: 1508 años

 

Rango: Ángel Guardián

 

Misión: Proteger y ayudar a la guardiana de la Armonía, Emelia.

 

Tiempo viviendo en la tierra: 12 años

Usted debe login (registrarse) para comentar.