Fanfic Es
Fanfics en español

Chatarra: Una Historia en el Universo Macross por Gerli

[Comentarios - 1]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +
La Primera Guerra Espacial comenzó oficialmente el 7 de Febrero del año 2009 a las 11:47 AM Horario del Pacífico, cuando el armamento principal de la SDF-1 se activó en forma autónoma destruyendo dos naves de la flota Zentradi que en esos momentos hacían una maniobra de inserción de órbita hacia nuestro planeta.
Sin advertencias, sin ni siquiera un intento de diálogo o esfuerzos diplomáticos por las partes beligerantes, la humanidad y los Zentradi comenzaron una guerra de aniquilación total que se extendió más de un año a partir de ese momento.
Durante toda la guerra no hubo comunicación formal entre los bandos, sin embargo durante el apogeo del conflicto armado, una serie de incidentes entre la tripulación del SDF-1 y ciertos componentes de la flota del Comandante Britai Kridanik dieron inicio a un intercambio de información y propiciaron el comienzo de un efecto que más tarde se convertiría en el “Shock Cultural” que cambiaría el curso de la guerra.
Luego del comienzo de las hostilidades la SDF-1 y gran parte de los habitantes civiles de la Isla de Ataria del Sur fueron transportados a los límites del Sistema Solar por medio de un procedimiento FOLD de emergencia.
Varados a millones de kilómetros de La Tierra, sin poseer el sistema FOLD necesario para volver a casa la nave, su tripulación y casi Setenta Mil civiles comenzaron el lento regreso a casa desde la lejana órbita de Plutón.
Pronto la flota de Britai descubriría el rastro de la nave humana y comienza una dura etapa de combates de acoso y desgaste, que se prolongará por los meses venideros hasta que la nave llega por fín sana y salva a la órbita del Planeta Tierra.
Durante los meses que la SDF-1 pasó viajando por el espacio se produjeron numerosos combates con las fuerzas Zentradi, durante los cuales ocurrieron los primeros contactos “accidentales” entre las dos civilizaciones.
La naturaleza de estos contactos fue meramente casual, debido a que los habitantes de la Isla de Ataria del Sur, quienes a pesar de su situación de refugiados de guerra, intentaron por todos los medios posibles de seguir con sus vidas cotidianas. Es así como algunas semanas más tarde de llegar a la órbita de Plutón y de iniciar el regreso a casa, las transmisiones de radio y televisión de la isla se reanudan en forma precaria dentro de la ciudad que se estaba reconstruyendo en las entrañas de la enorme nave,
Si bien los militares colaboraron con los recursos técnicos necesarios, no se controló el contenido ni la propagación de las señales generadas por los habitantes. Es así como estos pequeños fragmentos de cultura humana comenzaron lentamente a llegar a la flota Zentradi.

Ahora bien, muchos investigadores no se ponen del todo de acuerdo en cómo fue exactamente el mecanismo de propagación de la cultura entre los Zentradi de la flota de Britai, especialmente cuando dichos investigadores tuvieron acceso a las bases de datos de su Archivista Exsedol y la historia de la flota de Bodole-Zel quedó documentada.
La enorme flota Zentradi llevaba incontables años de batalla en esta parte de la Galaxia. De entre los innumerables registros de batalla se encontraron numerosos ejemplos de conflictos con civilizaciones originadas por la Protocultura, la localización de sus sistemas planetarios y un simple comentario de lo acontecido. Absolutamente en todos los casos documentados, la flota de Bodole-Zer exterminó sistemáticamente a toda civilización con la que tuvieron contacto.
¿Cómo es posible que la Humanidad no haya sufrido el mismo destino? Esta interrogante motivó debates extensos entre los académicos de todo tipo, desde sociólogos, antropólogos y psicólogos hasta biólogos y químicos, todos intentando resolver el misterio de los Zentradi y su guerra de exterminio a lo largo de toda la galaxia.
Las respuestas tardaron varios años en llegar, pero una vez que la humanidad abandonó el Sistema Solar y se adentró en las profundidades de la Vía Láctea, los restos de la campaña de aniquilación de los Zentradi empezaron a salir a la luz.

Las primeras ruinas de una civilización con signos de intervención de la Protocultura aparecieron en un sistema solar a casi treinta años luz de La Tierra. Se trataba de una sociedad tribal, de unos dos a tres millones de años de presencia en su planeta, de aproximadamente dos veces la masa del Planeta Tierra a la que los investigadores nombraron Shoá.
Nada se sabe de esta civilización, ningún resto de los habitantes fue descubierto a pesar de los esfuerzos de los arqueólogos que exploraron las ruinas del lugar, solo algunos masivos monumentos tallados en las faldas de las montañas lograron resistir las enormes ondas de choque del ataque Zentradi.
El planeta había sido bombardeado desde órbita de manera similar a lo acontecido al planeta de los humanos. Por supuesto el escaso desarrollo tecnológico de la sociedad primitiva impidió que refugios u otros asentamientos en órbita pudiesen evitar la extinción de la especie.
Solamente los restos de una vaina de intervención de la Protocultura quedaba como testigo mudo del holocausto.
El siguiente descubrimiento fue más revelador.
Se descubrieron señales de radio provenientes de una estrella a unos cuarenta años luz de la Tierra y una expedición partió rápidamente al encuentro de lo que se pensaba sería el primer contacto con una civilización “hermana” de la humanidad, más al llegar a la estrella en cuestión otra masacre fue revelada a los investigadores.
La civilización en cuestión había desarrollado un programa de expansión mucho más avanzado que la terrestre, colonizando tres de los doce planetas que orbitan la estrella amarilla, ligeramente más pequeña que nuestro Sol.
Los Dobahrin fueron una sociedad que alcanzó un desarrollo técnico y cultural muy elevado, aunque no se encontraron pruebas concretas, se cree que pudieron haber desarrollado el viaje interestelar a velocidades inferiores a la de la luz, pero hasta el dia de hoy ninguna de sus naves fue hallada en ninguna parte de la Galaxia.
Sea como sea, fueron exterminados por la flota de Bodole-Zer de la misma manera que los anónimos habitantes del planeta Shoá. Si bien se recuperaron algunos cuerpos momificados en refugios que soportaron el ataque alienígena, el daño recibido en los planetas tras los bombardeos fue lo suficientemente severo como para condenar a los pocos sobrevivientes a una extinción lenta e inevitable.
Gracias a sus satélites y algunas bóvedas supervivientes, los humanos pudimos conocer algo de esta cultura, sus costumbres, su música y su arte.
Pero la pregunta aún persistía ¿Porque los humanos habíamos sobrevivido donde culturas más avanzadas habían perecido? Los Dobahrin habían luchado contra los Zentradi, pero la falta de armas de energía dimensional sumados a lo poco numeroso de sus fuerzas habían resultado ser fatal para la supervivencia de la raza.
Más perturbador aún, se encontraron evidencias de música en la cultura Dobahrin ¿Acaso no había sido efectiva contra los Zentradi? ¿O no lograron descubrir sus propiedades a tiempo? Todos estos descubrimientos no hicieron más que arrojar nuevas dudas e interrogantes sobre la guerra.

La respuesta, como bien supusieron los investigadores, estaba en la SDF-1.
Se analizaron miles y miles de grabaciones y registros generados durante la guerra así como testimonios de cada uno de los supervivientes y soldados que estuvieron en contacto con los invasores.
Poco a poco el rompecabezas se fue ensamblando y una hipótesis comenzó a formarse lentamente, algo que al principio, cuando la idea del Shock Cultural como única arma de la victoria ya se había instalado en el imaginario popular, se consideraba irrefutable.
Había algo más, un factor que había pasado desapercibido a los investigadores y sin embargo había estado presente desde el principio, actuando a un nivel más profundo que el de la música de Minmay o cualquier otra manifestación cultural.

Todo cobró sentido cuando los investigadores revisaron los archivos de Britai y encontraron registros de una operación que habían pasado por alto en un primer momento por ser una misión completamente rutinaria.
La unidad 099 del 8avo. Batallón de Reconocimiento Zentradi fue desplegado para interceptar y registrar transmisiones de la nave enemiga que habian comenzado a alcanzar a la flota de Britai a las pocas semanas de reiniciarse los ataques. La pequeña nave de reconocimiento llevaba tres tripulantes: un piloto, un artillero y un oficial de comunicaciones. Al examinar con detenimiento la transcripción de los diálogos que estos tres soldados mantuvieron durante el transcurso de la misión los investigadores tuvieron la primera pista sobre el misterioso factor disparador.
Al comparar las transmisiones de la MBS a bordo de la Macross con los registros de la misión del Batallón 8avo. se descubrió que lo que los soldados grabaron y presenciaron fué el concurso Miss Macross que se desarrollaba entre la población civil de la ciudad.
Esto tiraba por la borda la teoría inicial de que fueron las canciones de Minmay la primera experiencia “Cultural” de los Zentradis con la raza humana. Copias del concurso fueron restauradas y examinadas minuciosamente en busca de pistas sobre posibles mensajes ocultos que pudieran evidenciar un cambio de actitud en los tres soldados que miraban el programa.
En cuanto el programa quedó sobreimpreso a la transcripción de los diálogos de los pilotos todo quedó en evidencia.

-Artillero: —No se como ponerlo en palabras… siento algo parecido a la excitación del combate
-Piloto: —Si, yo tambien siento algo similar… pero duele.
-Oficial de Comunicaciones: —¿Como cuando te hieren en batalla?
-Artillero: —Es un impacto, definitivamente se siente como un impacto.
-Oficial de Comunicaciones: —¡Ataque Enemigo!
-Piloto:—¿Un nuevo enemigo?
-Oficial de Comunicaciones:—¡Es el mismo de antes!

En ese momento una nave de exploración de la UNSpacy hace contacto con los Zentradi y se inicia una pequeña escaramuza. Pero ya los investigadores no tenían dudas de lo que había pasado: La nave había sido interceptada momentos antes de iniciado la transmisión, lo que originó algún intercambio de disparos que obligó a los Zentran a retirarse momentáneamente. Una vez despejada la zona reanudaron la grabación de señales, presenciando en directo la ceremonia de Miss Macross y a Minmay en traje de baño. Finalmente son nuevamente interceptados y su nave sufre el suficiente daño como para justificar su abandono, pero ya los tres Zentran habían estado expuestos a las imágenes provocativas.

—¿Que….? —comenzó a preguntar Manuel pero cerró la boca ante la mirada seria de Mina.

Como decía, los investigadores comprendieron que los tres Zentran habían estado viendo imágenes de una joven exhibiendo su cuerpo con muy poca ropa y en actitud sensual y esa visión había comenzado a perturbarlos de alguna manera. Por el diálogo mantenido se infiere que dos de ellos habían sufrido una experiencia desconocida, mientras que el Oficial de Comunicaciones no parecía demasiado afectado. ¿A qué se debía esto? Registros sobre Soldados Zentradi expuestos a la música indicaban una reacción de un 100% a sus efectos, pero en este caso los tres soldados demostraron grados diferentes de reacción.
Los investigadores no necesitaban ver los datos para llegar a la misma conclusión: lo que estaba actuando en esos tres soldados era la líbido… o para decirlo de una forma que Manuel lo entienda— dijo Mina mirando al joven. —Estaban despertando sexualmente.
—Se…. Ellos… digo ¿Se excitaron? —Preguntó Cinthya sorprendida
—Así parece. —Contestó la joven.
—Pero no entiendo.. ¿Por qué el otro no? ¿Era… Gay? —preguntó Akemi.
Manuel movió la cabeza mientras se cruzaba de brazos. —No Akemi, nadie vive toda su vida entre compañeros encerrados en una nave y nunca sale del armario… para mi que Minmay no era de su tipo… ustedes vieron las fotos ¿No? Le faltaba un poco de delantera. —Dijo mientras hacía un gesto en su pecho con las manos abiertas.
—Manuel tiene razón en eso— respondió Mina suspirando. —Al menos es lo que pensaron los investigadores…. pero bueno, dejen que siga con la historia.

En fin, la nave de reconocimiento Zentradi fue destruida y con ello las grabaciones que hicieron del concurso Miss Macross, lo único que pudieron llevar de vuelta a su flota fueron las grabaciones de cabina y, por supuesto, sus relatos de la experiencia.
Esto se cree que fué lo más extraordinario de todo, porque de haber sido Britai o el propio Bodole-Zer quienes hubiesen examinado los videos de las féminas en traje de baño, tal vez hubiesen previsto el peligro y por consiguiente, simplemente se limitaran a matar a los Zentran “Infectados” por las imágenes provocativas.
La falta de imágenes hizo que los Zentran relataran la experiencia vivida con un muy limitado conocimiento de las palabras necesarias para ello, lo que en definitiva les salvó la vida. El Alto mando de los Zentradi juzgó la experiencia de los soldados relativamente inofensiva y los dejó reintegrarse a sus funciones normales.

—Y entonces el rumor de su experiencia se esparció por toda la nave— dijo Matt.
—Exacto. —respondió Mina. —Pronto todos los soldados de la nave de Britai habían, en una u otra medida, oído hablar sobre las féminas micronianas y las extrañas sensaciones que producía el verlas con unos raros trajes que dejaban al descubierto buena parte de su piel.
Akemi y Manuel se miraron asombrados. —¿No se supone que la flota de Breetai era mixta? —preguntó la joven. —¿Cómo es que nunca en todos esos años no ocurriera que un Zentran y una Meltran se atrajeran mutuamente?
—Porque si bien Zentran y Meltran operaban en conjunto, cada género usaba armas y naves diferentes. Nunca se mezclaban dentro de los sectores habitables de las naves que los albergaban. —contestó Mina
Cinthya asintió en silencio tratando de imaginarse la vida en una de esas flotas, pero Manuel simplemente no podía concebirlo —¿Pero cómo es posible que nunca un Zentran haya visto a una meltran desnuda? —preguntó.
—Tal vez porque no fue el solo hecho de ver a alguien del sexo opuesto sin ropa lo que provocó una manifestación de la líbido en los Zentran, sinó la combinación de los movimientos sensuales, la música, tal vez incluso de los primeros planos de las partes más sensuales que hacían los camarógrafos de la MBS. —explicó la joven.
—Tiene sentido. —dijo Matt inclinando la cabeza. —¿Entonces más que un “Shock Cultural” lo que sucedió fué un “Shock Erótico”?
Mina contuvo la risa, tratando de mantener la seriedad al responder la pregunta. —No Matt, el Shock Cultural es algo que realmente sucedió y tuvo el efecto que ya todos conocemos y estudiamos en la escuela. Los investigadores habían demostrado que otras culturas habían estado en contacto con los Zentradi, pero solo la Raza Humana logró provocar un impacto lo suficientemente importante como para desencadenar el efecto de Shock Cultural. ¿Como había sido posible que la Cultura Humana sorteara las barreras defensivas del férreo condicionamiento Zentradi? El Sexo parecía ser la respuesta indicada.
—¿Como pudo el despertar sexual imponerse a la educación Zentradi? —preguntó Akemi.
—Por los genes— respondió Mina. —O mejor dicho por una combinación de reacciones químicas que alteraron su programación genética en el momento y lugar adecuados.
Akemi, Cinthya, Matt y Manuel se miraron confundidos.

Mina suspiró. —Ok, empecemos por lo básico: ¿Para que fueron creados los Zentradi?
—Esa es fácil, para luchar. —dijo Akemi.
—Correcto. ¿Y qué atributos recibieron de sus creadores para ayudarlos a ese fin?
—¿Hacerlos condenadamente grandes? —preguntó inseguro Manuel.
—Y también fuertes, resistentes y completamente leales al mando— agregó Matt.
Mina asintió. —En efecto, no obstante la Protocultura debió crear a los Zentradi usando sus propios cuerpos como base de esos cambios ¿Verdad?
—Claro, por eso cuando se micronizan son iguales a nosotros. —Respondió Cinthya.
—Así que tenemos, básicamente, un cuerpo humano sometido a un proceso de modificación genética que aumenta las capacidades de lucha a niveles extremos. Matt mencionó recién que los Zentradi son completamente leales y no se cuestionan nada. Para lograr eso se requiere de mentes simples, de personalidades sumisas que no piensen demasiado en lo que les ordenan hacer ¿No?
—¿Zombies? —preguntó Manuel
—No, pero entiendo tu razonamiento— dijo Mina. —El tema es que un soldado con capacidades cognitivas limitadas no es un guerrero eficiente en el campo de batalla. Lo que la Protocultura quería era conservar la inteligencia, la capacidad de reaccionar y adaptarse a los cambios de batalla pero al mismo tiempo mantener un férreo control de la voluntad de cada soldado. Al final optaron por una solución simple, algo que el mismo cuerpo humano ha venido haciendo durante millones de años.
—¿Que cosa? —preguntó Cinthya intrigada
—Hormonas. —contestó la joven.
—¿Hormonas? —preguntaron los amigos a coro
—Las hormonas son la forma en que los seres vivos hacen que sus cuerpos responden a ciertos estímulos o falta de ellos y trabajen más eficientemente.
Manuel se rascó la cabeza. —¿Hormonas como la testosterona y esas cosas?
—Como la Adrenalina— comentó Akemi.
—Claro, hay cientos de moléculas diferentes que son producidas dentro del cuerpo y sirven para funciones específicas… las que ustedes mencionan son las más conocidas. ¿Saben por qué?
—La adrenalina te hace correr mas rapido, o algo asi— dijo Akemi insegura.
—Y la Testosteron te hace salir pelos en el pecho— respondió entre risas Matt —¿Pero de qué le sirve eso a un Zentradi?
—Pero también aumenta la mas muscular y por ende la fuerza, además de estar relacionada con una actitud más agresiva. Cosas muy útiles en el campo de batalla. Lamentablemente las hormonas tienen efectos… “secundarios” que no sirven de mucho en una maquinaria bélica como los Zentradi. En el caso de la Adrenalina, aumentar la velocidad, la frecuencia cardiaca y mejorar los reflejos es algo muy importante en el campo de batalla, pero la hormona actúa en base al instinto de lucha y huida de todo organismo vivo. Así como puede acelerar tu cuerpo, la Adrenalina también puede paralizarte en el sitio y sumirte en un stress traumático.
—¿Y la Testosterona? —preguntó Manuel
—La Testosterona otorga fuerza y agresividad, pero a la larga es la que produce el desarrollo de los órganos sexuales y los cambios de la pubertad que anteceden a la madurez sexual del individuo.
—Y esas cosas… son justamente cosas que la Protocultura no necesitaba.—comentó Cinthya.
—Exactamente. —dijo Mina. —Los Zentradi no necesitan reproducirse, por ende esas hormonas no podían permanecer activas en los cuerpos de los soldados.
—¿Y cómo resolvió ese dilema la Protocultura? —preguntó Akemi.
—De una manera extremadamente simple— respondió la joven. —Con el condicionamiento. Verán, las hormonas son muy útiles en la batalla, pero no durante los momentos de reposo del soldado. La Protocultura no deseaba perder los beneficios que estas sustancias le daban a los combatientes así que decidieron utilizar un mecanismo de regulación que permitiese al cuerpo producir hormonas determinadas sólo cuando el soldado entrase en batalla. A esto se le llamó el “Éxtasis” o “Frenesí” de Combate. Cuando un Zentradi entraba en combate sus órganos producian las hormonas necesarias para aumentar sus capacidades de lucha. Una vez que la batalla terminaba, la producción cesaba y las moléculas se eliminaban por los procesos fisiológicos normales. De esta forma los cuerpos de Zentran y Meltran permanecian sin cambios durante toda su vida.
—¿Y para eso servía el acondicionamiento? —Preguntó Matt
—Claro, los Zentradi eran creados y sometidos a un proceso de crecimiento acelerado que los convertía en adultos rápidamente a la vez que acondicionaban su personalidad para disfrutar del éxtasis de la batalla y “activar” sus celulas y organos de producción hormonal necesaria para el combate.
—Es… horrible. —dijo Akemi acongojada.
—Una existencia solo para la lucha. —comentó Cinthya. —No puedo ni imaginarlo.
—Y ahora llegamos al punto en donde todas las piezas del rompecabezas se unen. —dijo Mina mirando con atención a cada uno de sus amigos. —¿Quien se anima a resolver el misterio de los tres Zentran y la transmisión de Miss Macross?
Los cuatro amigos se miraron entre ellos y luego miraron nuevamente a Mina. Finalmente Matt levantó la mano. —Los tres Zentran entraron en combate antes de ver a Minmay en traje de baño ¿No?
—Exacto.
—Así que estaban en modo “Frenesí” y por ende sus órganos estaba produciendo grandes cantidades de hormonas. —dijo Akemi,
—Y cuando, luego del combate vieron a la joven con poco ropa… su nivel de Testosterona estaba al máximo y… oh! —exclamó Cinthya sonrojandose.
—Excitación confirmada! —exclamó Manuel entre risas.
—Eso explica el porqué las barreras del acondicionamiento no pudieron evitar que el instinto sexual de los Zentradi despertara en ese momento. Simplemente se habían dado absolutamente todas las condiciones necesarias. —comentó Matt asombrado.
—El posterior combate volvió a elevar el nivel hormonal de los soldados y acentuó el “Shock” en ellos. Realmente fué una situación totalmente inesperada para los investigadores. Casi un… milagro.
—Son…. demasiadas coincidencias Mina. ¿Realmente creen que sucedió así?
La joven asintió con la cabeza. —Es la teoría con más evidencia que la soporte hasta ahora. Los investigadores creen que solo una cambio hormonal puede ser lo suficientemente impactante como para servir de disparador a un cambio de comportamiento. Al menos es así como sucede con los humanos.
—¿Y cómo se relaciona todo esto con el comentario de Manuel sobre las muñecas? —preguntó Akemi.
—Ya llegamos a ese punto. —contestó la joven. —A partir de este momento se produjeron varias situaciones de “contacto” no violento entre ambas facciones. Si bien la flota Zentradi mantenía un apretado cerco y hostigaba continuamente a los humanos con escaramuzas y ataques de desgaste, parecían no querer destruir la nave.
El porqué de la actitud extraña de Britai es otro tema aparte, así que volvamos al tema del cambio de comportamiento de los Zentradi. Unas semanas más tarde se decidió infiltrar tropas Zentran para que realicen investigaciones y reconocimiento desde dentro de la fortaleza enemiga. Para ello se Micronizaron tres soldados al tamaño humano y se los introdujo dentro de la SDF-1 mediante un ataque de distracción. Que estos tres soldados hayan sido los mismos que protagonizaron el incidente de la transmisión Miss Macross nos indica que se había producido un notable cambio en el pensamiento de estos soldados; la confusión original había dado paso a la curiosidad y a la búsqueda de revivir lo acontecido durante la misión de observación. Si bien sus niveles hormonales habían sido reducidos rápidamente luego de la experiencia, sus cuerpos aún recordaban las sensaciones de placer a las que las descargas hormonales habían sometido sus aletargados genes…. y claro, una vez que un proceso genético despierta, ya no se lo puede volver a desactivar.
Ahora bien, uno de los aspectos más importantes de la micronización de un cuerpo gigante es la pérdida completa de las modificaciones realizadas por los diseñadores originales. Si bien un Zentradi micronizado conserva su aspecto general, no sucede así con su fuerza, su resistencia o su agilidad. Se vuelven “normales” por así decirlo. Incluso ante esta perspectiva, los soldados aceptaron volverse así de débiles para reencontrarse con lo que habían vivido tan fugazmente.

Estos tres espías realizaron observaciones de la vida civil y militar a bordo de la SDF-1 durante meses, registrando desde la más trivial de las actitudes hasta experimentar sentimientos y actitudes completamente desconocidas para los Zentradis, como la caridad, el esparcimiento y, por supuesto, la música y el amor.
Vivir entre Micronianos disparó decenas de reacciones diferentes, reacciones para las que su condicionamiento no estaba preparado, como perfumes, sabores y sonidos, estímulos que desataron reacciones hormonales en todo el cuerpo micronizado, ya libre de las modificaciones y limitaciones impuestas por la Protocultura.

Pero lo más importante, además de sus observaciones, los tres Zentran se llevaron con ellos muestras de todo tipo de cultura humana. Desde objetos increíblemente faltos de importancia táctica como pianos de cola o heladeras, también lograron llevarse reproductores musicales, de video y algunas muestras de comida y bebida.
Entre este “contrabando” cultural estaban las famosas Muñequitas de Minmay.
—Recuerdo la escena en la película Do You Remember, Love? —comentó pensativa Cinthya. —De los gigantes temblando y gritando de pavor ante la pequeña muñeca que cantaba y bailaba sobre una mesa… ¿De esas muñecas se trataba?
—Si y no— dijo Mina con una sonrisa. —Recuerden que esa película tiene muchas cosas de ficción a pesar de estar basada en los hechos reales. La realidad es un poco más… cruda.
—¿A qué te refieres? —preguntó confusa Akemi.
—Veanlo de este modo…. ¿Cual seria el tamaño de una de esas muñequitas para un verdadero Zentradi?
—Minúsculas por supuesto. —dijo Matt haciendo un gesto con los dedos índice y pulgar. —Casi del tamaño de un grano de arena.
—¿Cómo explican entonces que un objeto tan pequeño haya desatado tanto pavor y descontrol en la flota Zentradi? —preguntó Mina.
—No tengo ni idea— reconoció Manuel levantando los brazos.
Mina se acomodó en el lugar y tomó aliento antes de hablar. cuando lo hizo trató de sonar lo mas seria que pudo. —Lo que los tres Zentrans llevaron a bordo de su flota no eran muñequitas, eran… Dakimakuras.
El silencio que se produjo en el grupo fue tan profundo que por un momento el roce de las hojas del árbol fue claramente audible. Finalmente fue Cinthya la que rompió el silencio. —¿Que es una Dakimakura?
Manuel no respondió pero tomó su Pad, ingresó un par de datos y lo apoyó en el centro del mantel. Una imagen holográfica se elevó desde la pantalla y proyectó un objeto tridimensional en el aire. Era una almohada, bastante grande, de casi metro y medio de altura pero a diferencia de una simple almohada de cama, esta tenía impresa una figura femenina sin ropa y con una expresión de evidente éxtasis.
—Eso es una Dakimakura.
Cinthya y Mina se sonrojaron al instante, Akemi se limitó a arrojar la caja de las zapatillas sobre el aparato para bloquear la imagen proyectada. —Sos un pervertido Manu— dijo.
—Ella preguntó. —se disculpó el joven recogiendo el aparato. —¿En serio los Zentran llevaron una de estas a su nave? —preguntó a Mina.
—Así es— dijo ella con un suspiro. —Al parecer consiguieron contrabandear varias de esas almohadas de compañía con la figura de Lynn Minmay impresa… el resto ya se lo pueden imaginar.
—Así que estas son las famosas “muñequitas” —exclamó Matt sorprendido. —Claro, tiene sentido. Tienen el mismo tamaño que la persona real…. bueno, que un “Micrón” real.
—¿Y estas cosas fueron las que sembraron el pánico y la deserción en la flota de Britai? —preguntó Akemi.
Mina asintió. —Las Dakimakuras llevaron el despertar sexual a las entrañas mismas de la flota Zentradi. Los soldados fueron expuestos a toda una nueva serie de sensaciones. Sumemos la música y los relatos de los tres espías, todo contribuyó a crear las condiciones para que la producción de hormonas se desatara libremente por toda la nave.
—Erecciones… erecciones por todos lados. —exclamó entre risas Manuel.
Mina se sonrojó visiblemente. —Cuando el despertar sexual se propagó entre los Zentradis, también lo hizo la confusión y el descontento general. Al fin y al cabo los niveles de Testosterona se dispararon en todo momento, haciendo que los soldados se volvieron violentos e indisciplinados. Ya no existían las barreras del acondicionamiento para contenerlos y de pronto el tener una erección, como dice Manu, se volvió un indicativo de rebelión, de “contagio” Microniano.
—Y lo de la muñequita de Minmay…. —comenzó a decir Cinthya.
—Se convirtió en un eufemismo entre los Zentradis. Cuando veían a un compañero… visiblemente “excitado”, se le preguntaba si llevaba una muñequita de Minmay en el bolsillo.

—Comprendo. —dijo Matt visiblemente acongojado. —No pensé que se trataba de eso.
—Puede parecer cómico, pero muchos Zentran fueron ejecutados por sentir por primera vez el llamado de la sexualidad— dijo Mina con tristeza.
—Pero gracias a eso nosotros nos salvamos. —contestó Akemi.
—¿Osea que tres pervertidos fueron los salvadores de la humanidad? —Preguntó Manuel de pronto. —Y yo que pensaba que no había esperanzas para los de mi calaña…
Akemi le dió una fuerte palmada en la espalda. —El primer paso es aceptarlo Manu. Dudo que puedas salvar al mundo, pero a lo mejor, algun dia, vas a conseguir novia.
Usted debe login (registrarse) para comentar.