Fanfic Es
Fanfics en español

Chatarra: Una Historia en el Universo Macross por Gerli

[Comentarios - 1]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +
Cinthya abrazaba al pequeño robot mientras miraba nerviosamente a cada lado de la cabina. No había vuelto a escuchar la misteriosa música, pero la empecinación de Jim por seguir adentrándose más en la tétrica nave estaba empezando a mellar sus nervios.
Habían continuado recorriendo el pasillo en donde habían encontrado el Drone. Cinthya carecía de los conocimientos de Jim en cuanto al tamaño y forma de esas naves, asi que ignoraba por completo en que parte se encontraban ni que tan cerca estarian de una escotilla que saliese al espacio.
Jim había mantenido su caza en forma robot y se detenía a intervalos regulares para examinar los diferentes pasillos que se desviaban de la vía principal.
Finalmente Cinthya no pudo aguantar más el silencio.
-¿Que estamos buscando exactamente, Jim? -Preguntó
-Ya te lo dije, un arma… o específicamente un Rifle.
-¿Y porqué simplemente no tomás uno de esos? -Dijo la joven señalando uno de las miles de armas que habían visto flotando alrededor de los cadáveres. Muchas de ellas todavia llevaban el puño de su antiguo dueño cerrado alrededor de su empuñadura.
Jim no respondió, pero Cinthya vió como en el cristal de la cabina un pequeño cuadrado apareció y enmarcó una de las armas que flotaban frente al caza, de pronto el robot extendió el brazo y tomó el arma, colocandose automáticamente en posición de disparo. Jim apretó el gatillo y Cinthya se tapó los oídos. (Y al golpearse el casco con las manos se sintió mas idiota todavía)
Nada sucedió, solo se escuchaba el chasquido del gatillo que presionaba repetidamente Jim.
-¿Ves? -Dijo. -Estas no sirven.
-Pero… -Dijo la joven -¿No me habías dicho que el armamento Zentradi podía usarse sin importar el tiempo que pasase?
-Los misiles son una cosa, las armas de energía son muy susceptibles de la radiación de Neutrones.
-¿Eh?
Jim suspiró e hizo que el robot dejase la inútil arma, que se alejó flotando por el pasillo por donde habían venido. -Las armas de la infanteria Zentradi son de energia. Usan una especie de batería como fuente de poder y munición.
-Entiendo.
-Esa bateria, como casi todos los aparatos electrónicos, pierden efectividad si son sujetas a un bombardeo de radiación de neutrones por tiempo prolongado. En realidad casi todos los materiales son susceptibles, hasta el metal se desintegra con el tiempo. Pero el efecto en los aparatos es mucho más acelerado.
Cinthya no necesitaba más explicaciones. Se había pasado toda la mañana y parte de la tarde registrando lecturas enormes de radiación de neutrinos provenientes del centro de la anomalía. Eran condiciones extremas donde las protecciones y blindajes de las naves y trajes espaciales apenas garantizaban una mínima barrera a las peligrosas radiaciones.
-¿Entonces? -Pregunto.
-Estoy buscando un rifle Zentradi, uno que usa la infantería contra las armaduras de combate. Es mucho más grande que los rifles tradicionales y usa alimentación externa.
-¿Alimentación externa? -Preguntó confundida la joven. -¿Osea que lo tenes que enchufar en algun lado?
Jim se rió con ganas. -Algo por el estilo. -Dijo poniendose serio nuevamente. -El problema es que debemos encontrar un depósito de armas en algún lugar profundo de esta nave, de modo que haya estado aislado lo más posible de las radiaciones del exterior.
-Comprendo. -Dijo la joven. -Conoces mucho sobre estas cosas Jim.
-Ni que lo digas. ¿Conoces el juego de las Escondidas?
-¿Eh? -La joven dudó un momento pensando en que clase de pregunta era esa. -¿Las Escondidas? Si claro que conozco ese juego. ¿Porque lo preguntas?

El pasillo se interrumpió delante de ellos, había colapsado sobre si mismo, probablemente aplastado por alguna otra sección de la nave durante el colosal choque. Jim retrocedió un poco y probó una de las compuertas laterales, varias estaban deformadas por el impacto, pero una de ellas parecía estar intacta. Jim usó la interfaz de rastreo de su casco y designó a la puerta como objetivo, dejando que la computadora colocase a la nave en la mejor posición para abrir la puerta. La base de datos del caza reconoció inmediatamente la puerta y el sistema manual para abrirla, por lo que se plantó firmemente en el piso del pasillo usando los anclajes magnéticos de las toberas, de modo que pudiera realizar el pesado esfuerzo en gravedad cero. El robot abrió la escotilla con facilidad y Jim recobró el control, entrando lentamente a la habitación.

-Hay una prueba que todo piloto de combate debe superar para poder ingresar a los cuerpos especiales. -Dijo Jim mientras hacía avanzar el robot por entre los diferentes obstáculos que flotaban en el camarote. lo que parecían ser camas, armarios o su equivalente Zentradi, tambien habia recipientes sellados y trajes, la mayoría muy degradados por la radiación. -En la jerga militar se la conoce como la prueba de la “Escondida”.
-Nunca escuche hablar de semejante cosa. -Dijo Cinthya.
-Es una prueba de supervivencia muy dura, solo unos pocos pasan la prueba cada año, incluso hay años donde nadie la pasa. Creo que el porcentaje de éxito ronda apenas el 6 o 7 por ciento. -Explicó el Teniente mientras agachaba el robot para pasar por debajo de unas vigas dobladas. Del otro lado observaron perplejos el lugar donde debería haber estado la pared del fondo del camarote. Un enorme espacio vacío se abría ante ellos, revelando más destrucción y restos de otra nave ingresando en el casco de la nave en la que se encontraban.

-Mierda. -Dijo Jim. -Esto no tiene ni pies ni cabeza, ya ni sé en qué nave estamos.
Descendieron lentamente por el agujero, pasando a través de diferentes cubiertas como si una parte de la nave hubiese sido cortada con un cuchillo caliente. Aterrizaron en un pasillo que había perdido parte del techo y continuaron en lo que Jim estimaba que era la dirección que los alejaba del hangar y los acercaría a la zona de infantería, donde almacenaban el equipo de asalto y armas especiales.
-Pero tu la pasaste. La prueba digo.
-Si, y era en algo parecido a esto, pero a menor escala.
-¿Parecido? -Preguntó Cinthya.
-La prueba consiste en un reconocimiento de un campo de batalla Zentradi abandonado. mucho mas pequeño que este claro. Lo que al principio parece una misión de rutina se vuelve muy pronto una pesadilla. -Dijo Jim mientras se detenia frente a un panel desgarrado de una de las paredes para echar un vistazo a lo que había del otro lado. -El director de la misión ha programado el armamento equipado en tu nave para que falle al entrar a la zona y de pronto te das cuenta que estas completamente indefenso.
Cinthya escuchaba con atención el relato del piloto y mantenía abrazado al pequeño Drone con fuerza.
-Entonces de pronto se corta toda comunicación con el mando de la misión y quedas solo en medio de los desechos.
-¿Y entonces?
-Entonces, de la nada, aparecen tres “Ghosts”
-¿Fantasmas? -Preguntó incrédula Cinthya traduciendo la palabra del Inglés.
-Los Ghosts son drones de combate, como el que estas abrazando ahora, pero más grandes y armados con lásers y misiles. Máquinas de combate autónomas. IA’s de guerra.
La nave de Jim siguió avanzando pero ahora el pasillo ascendia levemente y la cantidad de desperdicios y cadáveres había aumentado considerablemente. Prácticamente avanzaban entre los restos como un niño en uno de esas piscinas llenas de pelotas de colores, empujando y avanzando con dificultad, tratando de esquivar los escombros más grandes.
Cinthya esperó pacientemente a que el piloto continuara la historia. Jim piloteaba con total concentración y parecía haberse olvidado que estaba contandola.
-El asunto es que, en teoría, uno no está preparado para eso. -Dijo de pronto reanudando el relato. -Los Ghosts se despliegan por toda la zona y empiezan a “cazar” al cadete, sin advertencias, nada. En un instante te localizan y los tres atacan al unísono. Rapido y brutal.
-Algo me dice que no estabas desprevenido cuando llevastes a cabo esa misión ¿O me equivoco?

Jim sonrió mientras rodeaba un enorme contenedor de municiones. Habían llegado al fin del pasillo y ahora entraban en un gran depósito. Al parecer estaban en la santabárbara de la nave, las paredes estaban reforzadas con paneles mucho más gruesos que otros camarotes y enormes cajas de metal y contenedores yacian desparramados por todo el lugar. Algunos estaban aún sujetos contra las paredes y muchos de ellos estaban intactos y sellados.
-Bingo. -Exclamó Jim mientras se acercaba a las cajas de armamento.
Cinthya observó como la visualización de la cabina cambiaba y adquiria un color más “normal”. Varios indicadores de blancos aparecieron en varias cajas por delante de ellos y la computadora de abordo comenzó a cotejar la información que las cámaras captaban para identificar los contenedores y su contenido.
-La “Escondida” es una misión secreta. Está diseñada para probar a los cadetes que solicitan el ingreso al curso de Operaciones Especiales… algo así como un examen sorpresa.
-Y vos ya sabías de antemano de que se trataba.
-Si, un piloto de combate que conocí en la Colonia Barnard me lo contó una vez. Luego fué cuestión de investigar un poco. Si me hubiesen descubierto en la Academia mientras revisaba la información clasificada era cantado que me expulsarian. Por suerte utilisé canales de información poco “ortodoxos” para recabar la información.
-¿Poco ortodoxos?
-Foros de discusión en La Red… no, no de los públicos. -Aclaró apresuradamente Jim. -Me refiero a sitios ocultos a la vista del público general.
-Frikis de lo militar y todo eso ¿No?
-Si, esa clase de lugares. -Reconoció el joven piloto. -La mayoría de las leyendas urbanas que circulan en torno al Gobierno Unificado y sus milicias son exageraciones, pero de vez en cuando algunas “puntas” de información son verídicas. Fue solo cuestión de atar cabos.
El robot se detuvo frente a una estructura tubular que mantenía media docena de contenedores metálicos bien sujetos a una de las paredes. Jim decidió probar primero con estos ya que abrir los que estaban flotando en gravedad cero suponía una dificultad extra para la nave.
-Empecemos por estos. -Dijo.
El VF-17 plantó sus pies en el piso y quedó sujeto magnéticamente para poder ejercer presión en las cajas. El robot extendió los brazos y mientras sujetaba la caja contra la pared, con la otra mano accionó el mecanismo de apertura. Una serie de partículas brillantes flotó alrededor de la caja mientras Jim la abría y examinaba su contenido.
-Nop. -Dijo. -Siguiente.

Revisaron una a una las cajas de ese lado del depósito. En todas encontraron munición y rifles de infantería Zentradi, pero no había señales del rifle que estaba buscando Jim.
-Probemos del otro lado. -Dijo Cinthya.
Avanzaron por entre la chatarra hasta el lado opuesto del hangar. En este sector las paredes estaban combadas hacia adentro, pero habían resistido la explosión y como consecuencia de ello,muchos de los estantes que sostenian las cajas en su lugar habían caído contra el piso, no obstante algunos contenedores aún permanecían fijos entre los tubos retorcidos. Jim comenzó a examinar esos primero.
-¿Como pasastes la misión? -Preguntó Cinthya.
-Había dos posibles soluciones al problema. -Dijo Jim. -O evitaba a los Ghosts y escapaba del Campo de batalla o intentaba destruirlos uno a uno.
-Me imagino que no huistes. ¿No?
-Era la peor solución. -Dijo el piloto mientras observaba el interior de una caja y meneaba la cabeza. -Los Ghosts tienen dos ventajas enormes con respecto a los VF-11 que usabamos en la Academia. Son mucho más veloces y maniobrables, así que ni siquiera usando “Boosts” o “Fast Packs” puede uno escapar de ellos.
-Entonces optaste por destruirlos.
Jim asintió con la cabeza. -Era la solución con mejores probabilidades de éxito, pero para eso tuve que burlar a la IA.. ¡Mira! ¡Ahi hay uno! -Exclamó con alegría.
La caja que habían abierto en ese momento contenía un rifle de gran tamaño, era casi el doble de grande que la mayoría de las armas que flotaban junto a los cadáveres por toda la nave y por eso parecía estar almacenado en dos partes separadas.
-¿Qué es eso? -Preguntó la joven.
-Es un rifle pesado. Lo usan las tropas de infantería Zentradis cuando se enfrentan contra armaduras de combate.
El arma era extraña, parecía más una nave espacial en miniatura que un arma de infantería. Tenía una extraña forma cónica, que se iba segmentando en pequeñas aletas a medida que se ensanchaba hasta llegar a la empuñadura. El robot de Jim sacó el rifle de la caja e inmediatamente procedió a conectar las partes, que se encastraron a la perfección.
-Parece estar en excelente condición. -Dijo el Teniente. -Vamos a conectarlo.
El VF-17 se puso en posición de disparo y Cinthya vió con asombro como un pequeño panel se abría en el brazo derecho del robot y un cable grueso con un extraño conector en un extremo se extendía como si de una serpiente se tratase. El cable se conectó con la parte posterior del arma y vieron como una serie de pequeñas luces rojas se encendieron a lo largo del cañón y al costado del rifle.
-Excelente. Dijo Jim, ahora veamos la munición.
La munición se encontraba almacenada debajo de donde encontraron el rifle. Jim extrajo unos cinco cargadores y los examinó con cuidado. Al cabo de unos momentos descartó cuatro e insertó uno de ellos en la base del arma. Las luces rojas a los costados del cañón cambiaron a verde.
-No tenemos lugar en el VF-17 para llevar este tipo de cargadores. -Dijo el piloto. -Pero con uno de estos tenemos diez disparos asegurados.
-Espero qe no tengas que usarlos. -Dijo Cinthya mirando nerviosamente alrededor.
Jim avanzó por el hangar hacia la salida mientras el robot cambiaba de postura y colocaba el rifle recién adquirido en una posición de descanso, apuntando hacia arriba apoyado contra el “pecho” del mismo.
Salieron del depósito de municiones y avanzaron por el pasillo, tarea algo más difícil ahora que los escombros y desechos habían sido perturbados por el paso de la nave. Todo el pasillo frente a ellos mostraba objetos moviéndose, colisionando entre ellos o rebotando contra las paredes.
-¿Como engañastes a la IA, Jim? -Pregunto Cinthya mirando hacia su compañero para evitar ver todo el caos de se desarrollaba a su alrededor.
-Investigando en la red descubrí que las IA’s habían sido desprovistas de muchos de los circuitos de razonamiento y conciencia que se habían implementado en el Consorcio Macross hasta el año 2040. Las IA’s que se utilizan en la actualidad usan un principio de “razonamiento” basado en la identificación y comparación con una enorme base de datos. En base a categorización y “Etiquetado” de objetos y situaciones se establece la acción a realizar, pero todo está basado en entradas predeterminadas, no existe un razonamiento en tiempo real, si existe la predicción de acciones, pero ante lo desconocido, la IA solo elige las opciones más similares dentro de una serie finita de opciones.
-Entonces… -Dijo pensativa Cinthya. -Presentastes situaciones inesperadas a la IA para que tomara decisiones equivocadas.
-Si. -Dijo Jim mientras llegaban al sector del pasillo donde el techo había sido barrido por la colisión entre la otra nave Zentradi. -Algo así
Flotaron hacia arriba siguiendo el mismo camino que habían tomado al principio, pero Jim pasó de largo la cubierta por la que habían pasado la primera vez y se encaminó en cambio siguiendo el espacio abierto más cercano en el punto donde los cascos de las diferentes naves habían quedado incrustados uno dentro del otro.
-Busquemos la salida más directa al espacio.
Avanzaron con cuidado por entre las enormes vigas estructurales y paneles del casco. Querían encontrar alguna abertura que los llevara al campo sin tener que volver a recorrer todo el camino nuevamente.
-¿Y como creastes esas situaciones inesperadas? -Preguntó la joven.
-Me camuflé… o mejor dicho, adopté formas que los VF-11 nunca podrían adoptar.
-¿Como? -Preguntó intrigada Cinthya
-Las IA’s conocen la forma del VF-11, también conocen los patrones de transformación, las emisiones que sus motores emiten y su forma de volar. Simplemente apagar los motores y quedarse quieto flotando no servía para camuflarse; en cuanto un Ghost reconociera el perfil del VF, dispararia de inmediato. -Explicó el piloto.
El robot avanzaba ahora por un estrecho pasaje formado por vigas que habían sido dobladas como pajitas de refresco por el tremendo impacto. Jim incluso tuvo que transformarse a modo caza para pasar por una estrecha abertura, pasando primero el rifle por la misma y luego recuperandolo en modo robot del otro lado.
Ambos pilotos tenían los visores configurados en visión nocturna, por eso no notaron que la nave en donde se encontraban ya no poseía el distintivo tono verde de las naves Zentradi, sino que era de un tono azulado.
-¿Te disfrazaste? -preguntó divertida la joven.
-Jajaja si… fué una de las cosas que teorizé que podían funcionar. Adopté la forma de bolita en modo robot, tambien use la cabina de un Regult como sombrero. -Dijo mientras se reía recordando el episodio. -En fin. -Dijo sofocando la risa. -Fueron las cinco horas más intensas de mi vida. Esperé pacientemente a que los tres Drones se dispersaran por el campo para para abarcar mas terreno, entonces atraje al primer Ghost hacia los restos de una nave similar a esta y me escondí dentro de un pedazo de armadura de Q-Rau. Cuando el Ghost se acercó a investigar la chatarra que había puesto en movimiento lo atravesé con la bayoneta de mi rifle. Luego permanecí oculto mientras los dos Drones restantes peinaban la zona buscándome. Pasé un par de horas flotando hasta que se le alejaron y permanecí quieto esperando que algun arma Zentradi pasara flotando cerca mio, al cabo de un rato un rifle Zentradi estuvo al alcance de mi mano, lo tomé y pude posicionarme entre los restos en forma más ventajosa. Derribe al segundo Ghost en cuanto pasó a cincuenta metros del escondite y escapé por los pelos a una rafaga de misiles sin carga que me lanzó el que quedaba. El final fue mucho menos emocionante, esperé al sobreviviente entre la chatarra a que pasara cerca y le descargué una rafaga del rifle a quemarropa. Fin.
Esa noche al volver a la base vi en la computadora del Campus que en la tabla de posiciones donde se calificaba el rendimiento de los pilotos en entrenamiento había doblado en cantidad de puntos al puntaje del compañero que me precedía. Tenía un lugar asegurado en un escuadrón de operaciones Especiales… o eso creía entonces. -Dijo Jim encogiéndose de hombros. Mirá, llegamos. -Dijo de pronto.
Estaban entre dos enormes estructuras rectangulares, algo inclinadas hacia adentro y podían ver algunas estrellas entre todos los fragmentos que flotaban a su alrededor. Finalmente habían salido de los restos.
-¿Alguna idea de hacia que dirección estan Ralph y los demás? -Preguntó Cinthya mirando de un lado a otro.
-En un segundo me ocupo de eso, primero dejame probar algo.
para el asombro de Cinthya, el robot extendió el rifle y se puso en posición de disparo.
-Jim…. -Articuló lentamente Cinthya. -Ralph dijo que….
-Necesito saber si este trasto anda Cin, es solo un disparo de prueba.
No hubo ningún sonido en la cabina, salvo el “click” del gatillo del mando de Jim. Un intenso rayo verde salió del cañón del arma y se perdió entre los desechos del campo.
-Excelente. -Dijo Jim mirando el cañon del arma, que había adquirido un tono rojizo por el tremendo calor generado por el disparo.
-Jim…
Algo en el tono de la voz de Cinthya hizo sentir escalofríos a Jim, instintivamente dió vuelta la nave y apuntó el arma hacia la dirección en la que habían venido. Lo que vió le heló aun más la sangre.
Las enormes paredes a ambos lados estaban brillando con un intenso color naranja, descargas de energía formaban rayos a lo largo de toda la estructura y empezaban a concentrarse en el centro, el mismo espacio parecía temblar como si una enorme lente tratara de hacer foco sobre ellos.
-¡Mierda! ¡Mierda! ¡MIERDA! -Gritó Jim mientras soltaba el rifle y pasaba a modalidad caza un una fracción de segundo, a la vez que aceleraba al máximo sus motores.
Usted debe login (registrarse) para comentar.