Fanfic Es
Fanfics en español

Chatarra: Una Historia en el Universo Macross por Gerli

[Comentarios - 1]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +
La cabina se cerró silenciosamente y el interior del caza fue presurizado de inmediato. Jim levantó la mano cerrada con el pulgar en alto y a través del cristal le indico a Dan que estaba listo para despegar. El hombre contestó imitando un saludo militar y se alejó de la aeronave mientras los motores comenzaban a calentarse.
-Ambar Uno a Control Rainbow ¿Me reciben? -Preguntó Cinthya por la radio.
-Control de tráfico de la Rainbow, los recibo perfectamente Ambar Uno. Plan de vuelo aprobado, apenas estén listos salgan por la compuerta del hangar 4 y mantengan un patrón de espera alrededor de la Colonia hasta que el equipo de Ralph se contacte con ustedes.
-Entendido Rainbow, Salida por Compuerta 4 e iniciamos Espera hasta nuevo aviso.
-Que tenga un buen dia en el Campo Ambar Uno. -Saludó Rebecca
Jim movió un poco el control de la potencia y el caza comenzó a elevarse gracias a los propulsores auxiliares ubicados en la parte inferior del fuselaje. En cuanto alcanzó una altura de diez metros, cambió la forma del caza a modalidad Gerwalk, desplegando las piernas y pasando a vuelo estacionario usando solo los motores principales. La cabina aumentaba la poca luz disponible y la suplementaba con partes de visión infrarroja y térmica, de modo que al mirar hacia afuera vieron el hangar perfectamente, destacándose por la firma de calor que emitia el pequeño vehículo de Dan, que se alejaba por el fondo del mismo.
Como se ha dicho anteriormente, las naves de la clase Three Star poseen dos entradas exclusivas para recibir y despachar naves de transportes que continuamente van y vienen por toda la flota. En los días de la Flota 37, la Rainbow podía recibir un tráfico incesante de naves pequeñas y grandes sin tener que preocuparse por atascos en los docks de atraques. En la actualidad esas entradas estaban clausuradas y toda nave que llegara a la Rainbow debía entrar por una compuerta ubicada cerca de la enorme superestructura que albergaba el puente de mando.
El VF-17S2 comenzó a girar sobre si mismo hasta estar alineado con la gran esclusa. Al acercarse a menos de 10 metros una serie de balizas se accionaron, indicando que la enorme puerta de acero pintada con grandes rayas negras y amarillas (Aunque ya bastante descoloridas y resquebrajadas por el uso y la falta de mantenimiento) había comenzado a abrirse. Como la mayoría de las enormes compuertas de la nave, esta era doble, de casi medio metro de acero sólido, ofreciendo protección extra en caso de fuego o explosiones dentro del hangar.
El caza pasó por la compuerta y se detuvo algunos metros más adelante al llegar a la última puerta de la esclusa. Como estaban a punto de pasar a gravedad cero, Jim aterrizó la aeronave de modo que descansara sobre sus piernas.
-¿De que estaban hablando ustedes dos ahí abajo? -Preguntó Cinthya
Jim miró a Cinthya por los espejos y movió la cabeza. -Parece que en la Colonia las cosas son muy diferentes a lo que nos imaginábamos al principio.
-¿Por lo del Segregacionismo? -Preguntó la Joven. -Yo también lo noté, la gente de la Colonia no parece ser parte de ninguna secta o grupo de esos que se aíslan para permanecer alejados de lo que no toleran.
-El contacto con el exterior tampoco está limitado. Se puede acceder libremente a toda la Red Galaxy y a la MBS.
La compuerta de atrás se cerró con un fuerte estampido y las luces de la esclusa pasaron del blanco al rojo para indicar que el proceso de despresurización había comenzado. El aire comenzó a ser succionado y la gravedad comenzó a descender. Todo el proceso demoró unos cinco minutos. Las luces adquirieron un tono amarillento y la baliza de la puerta que tenian al frente comenzó a girar. Las primeras estrellas se asomaron por el espacio entre las compuertas a medida que estas empezaron a abrirse.
-En marcha. -Dijo Jim
El VF-17 se impulsó hacia delante y mientras salía de la enorme esclusa cambió a modalidad caza. Jim mantuvo una velocidad relativamente baja mientras se alejaba de la salida antes de comenzar un patrón de espera alrededor de la Colonia. Al cabo de unos momentos giró hacia la izquierda y Cinthya pudo por fin ver la enorme nave en todo su esplendor.
Jim comenzó a volar a unos escasos 500 metros de la nave, para que la boquiabierta joven pudiera apreciar el tamaño colosal de la Colonia.
-Es enorme. -Dijo atónita.
-Te lo dije. Es una de las naves más grandes construidas por el Consorcio Macross.
El gigantesco reactor dominaba toda la masa de la nave, pero a su alrededor se encontraban agrupados los enormes módulos que conformaban la verdadera maquinaria que daba vida a toda la flota. O al menos, que había dado.
Solo unos cuantos sectores estaban iluminados, todas las estructuras, enormes tanques de materias primas, gases, combustible y minerales estaban sumidos en una total oscuridad Solo aquí y allá alguna baliza o una luz intermitente, un destello que delataba algun equipo de soldadura trabajando fuera de la nave, daban alguna señal de vida en la silenciosa mole. Cada sector de la enorme fábrica se especializaba en la fabricación o la manipulación de una clase específica de material, respetando el espíritu de diseño modular, las enormes estructuras brotaban como hongos alrededor del reactor, sin tener en cuenta el menor respeto a las leyes de simetría o estética.
-¿Qué es esa enorme rueda? -Preguntó Cinthya señalando una estructura con forma de arco que se elevaba por sobre los demás módulos, varios centenares de metros a un lado del reactor.
-Creo que es un acelerador de partículas. -Dijo Jim. -Algunos materiales se fabrican mediante la manipulación de energía cuántica a altas velocidades.
-Control Rainbow para Ambar Uno ¿Me reciben?
Cinthya desvió la mirada de la enorme nave y se centró en sus instrumentos y en responder la comunicación entrante. -Aqui Ambar Uno, los recibo perfectamente.
-Les paso el reporte meteorológico del Campo chicos.
-¿Meteorológico? -Pregunto confundida la joven. -¿Tiene un sistema meteorológico el Campo?
-Algo similar, es un sistema dinámico que suele fluctuar en respuesta a actividad del espacio normal y del sub-espacio dimensional. Nosotros lo tratamos como si fuera un reporte climatológico. -Explicó pacientemente Rebecca
-Entendido Rainbow. ¿Cual es el estado del Campo?
-La Superficie de Falla se encuentra en expansión, debería llegar a su pico máximo entre las 1300 y 1400 horas. Tengan en cuenta que las comunicaciones irán empeorando a medida que avance la mañana.
-¿No podemos usar la radio estándar? -Preguntó Jim.
-Solo entre tu y tu equipo, la radiación electromagnética de la anomalía no permite que ninguna onda de radio se proyecte más allá de unos centenares de metros.
-¿Y si pasamos todas las comunicaciones del Campo a través del enlace FOLD de mi nave? El transmisor del VF-17S2 puede amplificar la señal y atravesar la falla.
Se escuchó un suspiro por la comunicación. -Eso son cosas que solo puede hacer Tass chico, yo con suerte se como se maneja esta radio y poco más.
-Entendido Rainbow. -Dijo Cinthya. -Nos arreglaremos como podamos.
-Perfecto... ah, esperen un segundo que la Capitan quiere decirles algo.
Pasaron unos segundos de silencio y la voz de Amanda se escuchó por los sistemas de comunicación de la cabina. -Teniente, solo queria decirle que confíe plenamente en mi equipo. El Campo tiene sus reglas y no conocerlas puede ser fatal en muchas situaciones. Manténganse cerca de Ralph y obedezcan sus instrucciones. Eso es todo.
-Gracias Capitana. -Dijo Jim. -Intentaremos molestar lo menos posible a su equipo.
-Buena suerte. Rainbow fuera. -Dijo Amanda cerrando la comunicación.
Cinthya se movió inquieta en su asiento. Hasta el momento del “incidente” con Will no había pensado en que su misión la pusiera en riesgo de muerte. El viaje espacial tenia sus muchos peligros, pero hacia casi 100 años que el hombre había aprendido a sobrevivir en el espacio y la tecnología actual lo facilitaba aún más.
-Que amable. -Rió sarcásticamente Jim.
-¿En Serio es tan peligroso el Campo? -Preguntó tímidamente la joven.
-Bueno... para el vuelo espacial al menos, lo es. La cantidad de desperdicios hacen que volar a altas velocidades sea muy peligroso, además de que siempre suelen haber misiles o minas desperdigados por todos lados. El otro problema es usar un radar, es casi imposible discernir qué es cada cosa... generalmente uno tiene que confiar mas en sus ojos que en los instrumentos y finalmente. -Dijo suspirando. -La maldita anomalía esa.
En esos momentos la nave terminó de pasar por el costado de la Rainbow y pudieron ver la enorme cola que se extendía desde la parte posterior de la misma.
-Mire Cinthya ¿Se acuerda lo que le conté sobre la cola?
-¿Qué es eso? -Preguntó asombrada la joven.
Por encima de los dos enormes propulsores que la Rainbow tenia en su parte posterior se extendia una enorme estructura alargada que se iba afinando a medida que se extendia lejos de la gigantesca nave.
-Esa es la cola de las Three Star aunque... esto es nuevo. -Dijo Jim intrigado.
-¿Que cosa?
-La cola no es más que un gigantesco disipador de calor, como la temperatura del espacio interestelar es de -270 grados aproximadamente, es mucho más eficiente para eliminar el calor residual y enfriar ciertos fluidos hacerlos circular por esta estructura... pero es la primera vez que veo una cola como esta.
-¿Qué es lo diferente Jim? -Dijo Cinthya tratando de ver por la cabina hacia donde señalaba Jim.
-Parece haber sido modificada con algún tipo de blindaje exterior... en varias Three Star que he visto el disipador de calor no tiene más que unos metros de anchura en la base que lo conecta a la nave y se va estrechando hasta ser de algunos centímetros en la punta.
Lo que ambos veían era la enorme estructura completamente recubierta de placas metálicas con forma exagonal, de forma que lo que debería ser una especie de “ala” aparecia a la vista de los pilotos como una enorme lanza, de mas de un kilómetro y medio de largo y varias decenas de metros de anchura.
-¿Porque habran hecho semejante modificación? -Preguntó Cinthya
-Ni idea, pero a lo mejor es para ocultar las emisiones infrarrojas.. estas cosas brillan como un lanzallamas cuando se las mira con visión térmica.
El caza pasó sobre la estructura y rodeó a la Colonia por el otro lado. Jim parecía pensativo y no volvió a abrir la boca hasta que una nueva comunicación llegó por la radio.
-Recolector a Ámbar Uno ¿Me Reciben?
-Aqui Ambar Uno, los escuchamos fuerte y claro ¿Es usted Señor Savann? -Respondió Cinthya
-Llameme Ralph, por favor. -Dijo el gigante entre carcajadas. -Estamos saliendo desde la cubierta ocho, por debajo de ustedes.
Cinthya miró hacia abajo y pudo ver unas pequeñas luces de navegación rojas y verdes que parpadeaban varios cientos de metros bajo ellos. Realmente era increíble poder ver en cualquier dirección como si la cabina fuera transparente, cuando en realidad estaban rodeados de un blindaje de varios centímetros de espesor.
-Los vemos, Recolectores. -Dijo Jim accionando la palanca de mando, lo que hizo que el caza se sambulliese en picada. Cuando estuvieron a unos pocos metros el caza desplegó las piernas y se detuvo casi de inmediato junto a Ralph, enfundado en un enorme traje espacial con lo que parecían grandes herramientas adheridas a su espalda.
A su lado se encontraba una enorme estructura con forma de cruz donde un transporte habia sido anclado en el centro de la misma.
-Disculpen la demora. -Dijo Ralph inclinando un poco la cabeza. -Ya estamos listos para salir. Hagamos un checkeo final. Recolector uno Listo.
-Recolector dos, listo.
-Recolector tres, listo.
Cinthya miró al transporte y vió como dos pilotos la saludaban a través del cristal de la cabina. Ella contestó amigablemente agitando la mano.
-Ambar Uno listo. -Dijo la joven por la radio.
-Ah! -Dijo Ralph de improviso. -Una cosa más Teniente. ¿Tienen cargados los códigos IFF para el Campo? No queremos que pase otro ehh... accidente.
-Tass los cargó desde su terminal durante la revisión de ayer. -Dijo Jim por la radio. -¿Son códigos Zentradi?
-De hecho son códigos de dos flotas diferentes. La batalla que se dió en este lugar debió haber durado días enteros.
-¿Se enfrentaron dos flotas Zentradi en este lugar? -Preguntó intrigada Cinthya.
-Tres.
-¿Tres? -Ahora era Jim el interesado. -¿Cual era la tercera flota?
-El Ejército de Supervisión. -Dijo Ralph mientras activaba los propulsores de su traje y se dirigía flotando lentamente hacia la plataforma, donde se ubicó en una especie de asiento hecho de caños y placas soldadas. Al parecer su traje tenía alguna clase de encastre magnético que lo atrajo rápidamente cuando flotó sobre el asiento.
-Salgamos entonces, Ambar uno no se quede atras ¿Eh? -Dijo cruzando los brazos sobre su estómago.
-Entendido!. -Dijo Jim mientras se ubicaba unos veinte metros por detrás de la enorme plataforma.
La Rainbow estaba anclada a unos cuantos miles de kilómetros de distancia del Campo. Si bien “Anclada” no era la palabra exacta, la enorme nave se encontraba en órbita estacionaria alrededor del enorme cementerio de naves, de modo que siempre mantenía la misma posición con respecto a los ejes del centro de la anomalía. También había otra razón aún más importante; ocasionalmente el Campo solía expulsar lo que en la jerga de la Colonia se conocía como “escupitajos” de escombros. Esto se debía a que la anomalía barría el campo como si de una inmensa cuchara se tratara, revolviendo continuamente los enormes restos de naves, haciendo que estos colisionasen y se fragmentaran en trozos más pequeños. Ocasionalmente, cuando la anomalía se expandía paralelamente al disco de material, la enorme fuerza hacía que los escombros acelerarán y escaparan de la atracción gravitacional del cuerpo oscuro que se encontraba en el centro, creando “disparos” de material en cualquier dirección. La Red EWR de la Rainbow estaba especialmente preparada para detectar estos peligros y advertir a la tripulación sobre trayectorias y posibles colisiones.
Todo esto iba leyendo Cinthya en su Pad mientras las dos “Naves” volaban en dirección al Campo. La nave utilitaria que propulsaba la estructura tubular aceleraba constantemente para poder mover toda la pesada estructura, pero aun así tardaron casi treinta minutos en alcanzar una velocidad “crucero”. Jim había activado el piloto automático para que mantuviera la posición y velocidad relativas a la nave de Ralph y mientras la computadora se encargaba de volar la nave, se relajó en el asiento delantero.
Cinthya dejó de lado su Pad y se concentró en la enorme pantalla que dominaba la mayor parte de su panel de instrumentos. Cada armamento o equipo montado en el VF-17 tenía su propia interfaz, en este caso lo que aparecia desplegado frente a sus ojos era un resumen de la vaina de medición y recolección de datos que ahora colgaba de una de las alas del caza. Cinthya ya había ejecutado las revisiones previas al despegue y los sensores ya estaban calibrados y listos para recoger datos. La joven deslizó sus dedos sobre la pantalla y activó las instrucciones necesarias para iniciar el estudio. Una pequeña ventana de video se abrió en la esquina inferior derecha mostrando en vivo la vaina en el anclaje de armamento del ala derecha. Una serie de pitidos y varias luces verdes indicaron el inicio de actividad en los sistemas. A través del video Cinthya comprobó como unos pequeños paneles se desplegaron a lo largo de la vaina, listos para comenzar la captura de datos.
-Vaina de medición activa. -Informó Cinthya.
La interfase comenzó a arrojar información en forma de gráficos y tablas a medida que los datos eran recolectados. Cantidad y tipo de radiación, Rayos cósmicos, temperatura externa.
La joven abrió un log personal y comenzó a describir un breve resumen de las operaciones y preparativos que se llevaron a cabo al salir de la Colonia.
-Jim. -Preguntó levantando la cabeza. -¿Qué es el Ejército de Supervisión?
El piloto se puso derecho en su asiento. -¿No lo sabes? La Macross era originalmente una nave del Ejército de Supervisión que cayó a La Tierra mientras escapaba de la flota de Boddole Zer.
-Creía que la Macross era de la Protocultura.
-Es un error común eso. -Dijo Jim. -Mucha de la información todavía sigue siendo clasificada y no es de público conocimiento. En realidad el Ejército de Supervisión y la Protocultura son algo así como la misma cosa.
-¿La misma cosa?
-El Ejército de Supervisión está formado por elementos que antiguamente formaron parte de la Protocultura. No se mas detalles que esos, solo soy un soldado. -Dijo el piloto encogiéndose de hombros.
Cinthya se quedó pensativa unos segundos, luego se inclinó sobre la pantalla y minimizó la interfaz de datos, abrió una ventana nueva e ingreso a la base de datos de su propio Pad. Tenía guardados una serie de videos documentales bajados de la Red Galaxy sobre los acontecimientos de la Primera Guerra Espacial. La ASS-1 (1) se estrelló en La Tierra en el año 1999. El ingreso a la atmósfera de la nave alienígena (Y la enorme ola de destrucción que se produjo durante su trayectoria descendente) había sido captado por numerosas cámaras alrededor del mundo. Cinthya contempló las imágenes y videos con fascinación.
-Hey Jim.
-Hmmm?
-¿Porqué los Zentradi están en guerra con el Ejército de Supervisión?
-Porque están programados para ello. -Se escuchó la voz de Ralph de pronto. -Lo siento, no quería meterme en su conversación y el enlace había quedado abierto de todas formas, pero parece que el Gobierno Unificado no quiere que los civiles sepan la historia completa
-¿Programados? -Preguntó Cinthya.
Ambos pilotos miraron hacia adelante, en dirección al gigante que viajaba sentado sobre la estructura de metal y les pareció que inclinaba la cabeza.
-Hmmm... tal vez “Condicionados” sea una palabra mas adecuada.
Varios resplandores intermitentes indicaron que los propulsores delanteros habían comenzado a frenar las naves. El viaje estaba llegando a su fin pero de todas formas tardarian un largo rato en desacelerar hasta detenerse por completo.
-Es extraño. -Dijo Jim. -Yo no me siento “Condicionado” a matar a nadie de ese Ejército.
-Eso es porque ha nacido y crecido expuesto a la cultura, Teniente. -Respondió Ralph.
-¿Tienen algo que ver con el instinto? -Preguntó la joven.
-No lo creo, una de las cosas que recibí “de regalo” con este cuerpo gigante fué un gusto desquiciado por la violencia y no, ninguna canción de Minmay pudo quitarmelo.

Continuaron el viaje en silencio mientras el radar del caza comenzaba a detectar los primeros escombros metálicos e informaba al piloto sobre el peligro de acercarse a la zona. Jim ignoró los avisos y dejó que el piloto automático aumentara en 50 metros más la distancia de separación con la plataforma de los Recolectores.
-Estamos llegando. -Dijo uno de los pilotos del transporte.
Cinthya cerró la interfaz de la vaina y abrió una ventana de video que mostraba la visión frontal del caza, de modo que pudo ver todo el frente sin que el asiento de Jim le obstruyera la vista. Había una enorme nube de material a unos 400 metros de donde estaban, pedazos de metal y grandes piezas de lo que parecían ser trozos de naves gigantes, todos girando lentamente en diferentes direcciones, aunque permaneciendo completamente inmóviles con respecto a la nave.
Las luces de la plataforma se encendieron, indicando que el campamento estaba por ser descargado.
-Aqui Recolectores a Rainbow. -La voz de Ralph se escuchó en la cabina. -Arribo a las coordenadas confirmado. Iniciamos despliegue del campamento.
-Aqui Rainbow. -Las comunicaciones mostraban una marcada degradación de la calidad de audio, apenas audible por sobre la interferencia. -Recibido Recolectores. Buena caza ahi afuera.
La computadora del VF-17 indicó que el objetivo se había detenido por completo y Jim tomó el control de la nave, comenzando a orbitar alrededor del campamento a poca velocidad.
Mientras tanto, el transporte se separaba lentamente de la plataforma a la vez que Ralph se incorporaba y flotaba en dirección al mismo.
-¿Estamos en la periferia del disco exterior? -Preguntó Cinthya.
-Así es, aquí el material es mucho más “fino” y se puede trabajar con relativa seguridad. El disco mide un centenar de metros de altura asi que hay espacio de sobra para movernos cuando estemos dentro. -Explicó Ralph.
-¿Nunca se aventuran más allá de la periferia?
-Eso sería muy peligroso Teniente. Aquí hay material de sobra para recolectar. -Dijo uno de los pilotos de la nave de transporte.
Finalmente el gigante llegó al transporte y se sujetó firmemente al casco mediante poderosos agarres magnéticos.
-Vamos. -Dijo.
Jim pasó a modo Gerwalk para poder maniobrar mejor entre los escombros, pero la ruta que el piloto del transporte seguía estaba completamente despejada y avanzaron con relativa facilidad durante varios centenares de metros dentro de la nube de material y escombros. Ralph observaba los escombros en busca de algo interesante que rescatar, de pronto golpeó repetidamente el casco de la nave con su puño y esta se detuvo inmediatamente.
-Allá. -Dijo señalando una particular pila de restos. -Empecemos ahi.
Resultó ser una armadura Meltrandi, uno de los cientos de miles de Queadluun que había desparramados por todo el campo. Mientras Ralph revisaba el robot, Jim permaneció a unos diez metros observando la operación.
-¿Que rescatan de esos robots? -Preguntó Cinthya.
-Principalmente las aleaciones del reactor y los sistemas de control de las articulaciones. Son materiales que cuestan mucho dinero producir de cero y aquí están flotando en cantidades inagotables... hmmm.. no, este no sirve. -Dijo Ralph separándose de los restos. -Tiene el reactor fundido, busquemos otro.
Repentinamente un grito se escuchó en la transmisión y todos se sobresaltaron.
-¡Cinthya! ¿Que paso estas bien? -Exclamó Jim tratando de darse vuelta para ver a su copiloto.
-¿Que sucedió Teniente? -Gritó Ralph por la radio.
-A- Ahí, a la derecha. -Se escuchó la voz temblorosa de Cinthya.
Jim giró la nave rápidamente y se encontró de frente con el enorme cadáver momificado de un soldado Zentradi. El cuerpo estaba acribillado y despedazado, pero la ropa había mantenido los pedazos más o menos unidos y el casco estaba roto, exponiendo el horripilante rostro gigante congelado en una eterna mueca grotesca.
-Un cadáver. -Dijo Jim. -Falsa alarma.
Se escucharon varios suspiros de alivio por la comunicación de radio.
-¿Estas bien Cinthya? -Preguntó Ralph acercándose a la nave. -Lo siento, debí haberte advertido sobre esto, el campo esta sembrado de cadáveres.
Cinthya respiraba agitadamente y se había llevado la mano al pecho. Pasaron varios minutos antes que su respiración se normalizara y pudiese hablar nuevamente.
-Estoy bien Ralph, disculpa. -Dijo algo más tranquila.
-Debería alejarse un poco más Teniente. -Dijo el gigante mientras se impulsaba hacia el transporte.
Jim no habló, se había quedado pensativo en cuanto vió al enorme soldado flotando frente a la nave.
El trabajo continuó toda la mañana sin ninguna novedad. Encontrar armaduras intactas era bastante difícil, ya que los impactos solían ser en su mayoría en la zona del reactor o en la cabina del piloto. A pesar de todo consiguieron dos armaduras en bastante buen estado que trasladaron al transporte.
Alrededor del mediodía perdieron por completo las comunicaciones con la Colonia y la vaina de medición de datos registró picos enormes de interferencia FOLD y radiación de neutrones. La enorme cantidad de escombros detenía la mayor parte de los neutrones como si de un escudo se tratase, por lo que las emisiones en el espacio normal quedaban contenidas casi por completo dentro del mismo Campo. El medio subdimensional era otro tema, aquí la falla se expandía con total libertad a través del espacio, sin ningún obstáculo que lo obstruyera.
Hicieron una pausa para comer algunas raciones mientras charlaban sobre lo que habían visto en el Campo. Cinthya estaba mucho más calmada y si bien Jim había estado alerta para no acercarse a nada que asustara a su copiloto, no se habían cruzado con ninguna otra dificultad.
“Acamparon” tras un enorme pedazo de casco de algun crucero Zentradi, la enorme pieza de metal media unos 150 metros de largo por 80 de alto, por lo que Ralph y el Caza de Jim entraron cómodamente. Si bien tanto el traje de Ralph como las naves del resto del grupo poseian protecciones para el tipo de radiación que emanaba el Campo, nunca estaba de mas algo de protección extra en caso de una emisión extrema de energía.
-Estas muy callado estas últimas horas Jim. -Dijo Cinthya quitándose el casco para poder comer un bocadillo.
-¿Eh? Ah no... no pasa nada Cinthya. -Respondió el piloto imitando a su compañera quitándose también el casco. -Simplemente estaba pensando en que traté de sacar el rifle cuando te asustó lo del cadáver y me di cuenta que no lo tengo cargado.
-Jim miró su pantalla frontal y comprobó que las comunicaciones estaban configuradas localmente, ni Ralph ni el resto de los Recolectores (Que estaban conversando animadamente en el otro extremo de las ruinas de la nave Zentradi) podían escucharlos. -No me siento seguro volando por este cementerio si no tengo un arma encima.
Cinthya comenzó a beber de un pequeño envase de jugo a través de un sorbete, mientras contemplaba los innumerables trozos de metal que giraban por todas partes, algunos mas rápidamente que otros, denotando que habían sido perturbados hace poco tiempo, ya sea por algún movimiento de la falla o por el impacto con alguna de las naves de los Recolectores.
-Dime Jim. -Comenzó a hablar tímidamente la joven. -¿Porque te dieron esta misión de escolta a ti? No pareces ser alguien que haga esta clase de trabajos.
-La verdad es que no, nuestro trabajo es dar soporte a escuadrones de ataque o intervención rápida.
-¿Entonces por qué te tocó a ti y no a otro?
Jim dejó de masticar la barra de cereal que estaba comiendo en ese momento y giró la cabeza lo suficiente para ver por encima de su hombro. -¿Queres que te cuente por qué? Es algo larga la historia.
Cinthya se cruzó de brazos a la vez que se acurrucaba en el asiento. -Soy toda oídos Teniente.
-Jim suspiró y empezó a contar su historia.
Usted debe login (registrarse) para comentar.