Fanfic Es
Fanfics en español

Un Cliché Más por YamiYamiHitoRi

[Comentarios - 1]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +

Notas del fanfic:

****NOVELA A PRUEBA****


 


¿Opinion, Critica, Idea?


Todo es bien recibido.


 


**Lo siento si me pongo latosa en la narración** 


<3<3<3<3<3<3<3<3<3

PanConKetshup A Iniciado Sección

¿Deseas escribir un nuevo Blog?

Has Escrito xxxx palabras.

¿Estas seguro que quieres publicar el blog?

 

 

Exactamente que hago aquí y por que no voy a perder el tiempo con otras cosas, es por una sencilla y humilde razón, quiero contar una historia. Si esta bien, es algo obvio si lo piensas y ves a una chica escribiendo algo tan cliché con lo que es una historia hoy en día, la típica historia de amor, los típicos personajes que amaras, las típicas cosas que ocurrirán, que son tan evidentes, pero dada la casualidad la mayoría de la gente ama, pase a que han leído la misma base por años y años, pero que con solo cambiar los nombres no se dan cuenta, aunque me equivocó si lo hacen, solo que aun quieren convencerse de que mientras más lo lean mas lo viven...si... Así es, esta es una historia de esas que la gente tanto ama, los populares, los perdedores, y una escuela que los une, un amor platónico...pero hay algo diferente que claramente te diste cuenta cuando simplemente abriste esta historia...

Yo...esta bien esta bien, no era lo esperaban, ¿que más querían? ¿Vampiros? ¿Hombres lobo? No me jodan que jamás incluí seres sobrenaturales en la trama, aunque no negare que tengo varios personajes que podría catalogarlos como seres sobrenaturales... Como Maro un compañero de clases que lo único que hace es mirar su reflejo en el espejo y sacarse los bigotes o las cejas mientras el profesor explica, eso es bastante sobrenatural si te digo que casi ya no tiene cejas y que él siendo un macho pecho peludo se preocupa más de su aspecto que esta humilde servidora, en fin, espero jamás llegar al extremo de explicar como yo tengo más bigote  que él y como se concentra tanto para dejar su cara como papel higiénico. 

Ahora vale me explico, ¿que hago aquí? ¿Quien soy? ¿Y por que carajos deberían leer este fetiche?
Aquí estoy por mera coincidencia, soy cualquier persona que se te venga a la mente ahora pero en versión patética, y sinceramente si amas las historias de amor cliche que te presentan alejate de aquí por que de seguro me odiaras después de leer esto y yo no quiero salir lastimada solo por compartir mis pensamientos. 


Dicho esto así comencemos. 

Ella es una chica perfecta y él quien la considera perfecta, así de sencillo. 
No obstante, creo que empecé mal. 
Ella era una engreída desgraciada hipócrita y mentirosa y él un iluso que juraba que podía hacerla cambiar.
Aun creo que comencé mal.
Ella una chica insegura y lastimada que necesitaba algo de amor en su vida y él la clave de WiFi... Bueno, bueno cambiemos-lo a ”esperanza”
Era un día como cualquiera si me preguntan a mi, si se lo preguntan a él, seria aquel día el mejor de su vida.
Mientras abría sus ojos todos los presentes le quedaron mirando.
—¿que hacen ustedes un mi habitación?—grito de sopetón, levantando su cabeza y
mirando a su alrededor.
Eso señores fue una bomba, el salón comenzó a reírse de su error y él incorporándose a tal equivocación se ruborizó levemente, miro a la pizarra, luego a mi, le sonreí y me devolvió la sonrisa.
—¡ya cayense ohh!—grito sacudiendo su brazo para luego acurrucarse sobre la mesa con su mochila.
Vale vale, ¿como carajos el mejor día de la vida de alguien puede empezar así? Pongamos le que algo bueno jamas te llega sin darte un golpe primero... Así de simple.
Ahora te presento a ese chico.
Su nombre es Martín, tiene tu edad, bueno según, pero para no confundirse le pondremos dieciséis y es mi mejor amigo, aunque como esto no se trata de mi y es una historia protagonizada por ese pendejo teñido con agua oxigenada, te seguiré hablando del, alto, de cabello casi rubio y ojos almendra, sentimental al igual que gracioso, sobre protector, un enamorado de la vida,  amante de la lectura y series tanto reales como animadas, de los cómics y mangas, o en otras palabras un friki de mierda sin vida social, aunque si tenia vida social y de hecho le sobraban amigos. El estaba dado para las matemáticas y esas cosas, aunque no era nada creativo y esas cosas.
Explícitamente nos encontrábamos en recreo yo pegada a mi teléfono junto a la puerta de la sala. Y él, frente a mí, hablando con sus amigos.
—es la media mina...—susurro uno de sus compañeros. Viendo pasar a una chica—.Te comería entera...
Digamos que sus amigos y compañeros no eran nada parecido a él, absolutamente nada. 
Yo lo mire y vi como hizo una mueca de molestia al escuchar semejante falta de respeto, pero no dijo nada, ese era su problema, no quería quedar mal con nadie a excepción de mí, siempre fue muy hiriente y pesado conmigo tal vez por que yo lo era con el y por que los enojos se nos pasaban antes de contar tres.
—viernes... carajo tengo entrenamiento...—dijo en voz alta sorprendido.
Deje a un lado mi teléfono y lo mire detenidamente pero no dije nada. Volví mi vista al móvil cuando volteo a verme.
—oye mecha clavo no voy a poder ir contigo...—musito.
Toco el timbre y espero unos dos minutos a entrar a la ultima hora de clase de ese día.
Lo que estaba a punto de pasar nadie se lo esperaba, absoluta y completamente nadie. 

Aquí te dejo cuatro opciones para que lo pienses.

♦Declaracion de amor.
♦Salida más temprano.
♦Aviso de que el mundo esta a punto de destruice.
♦Debolucion de los teléfonos y auriculares quitados en clase.

Si lo piensas bien y analizas las cosas todas son buenas opciones, el simple hecho de escuchar devolución ya te quema las neuronas de felicidad, y si el mundo se acabara joder ya enriquecería la trama, una salida más temprano haría al día mas insierto y largo, y una declaración de amor le daría un toque cursi a todo esto.
¿Lo pensaste? Bueno hayas lo que hayas elegido igual te dire que fue una mezcla de todo. Pero te recordaré, que esto es solo un tabbo de tu novela de romance favorita.
A la entrada del profesor, todos se quedaron en silencio y parados para que este saludara, excepto yo que estaba junto a la ventana analizando lo que el larcho me había dicho hacía un rato atrás.
—buenos días alumnos—saludo.
—buenas días querido profesor... —respondieron todos al unísono.
Todos se sentaron a excepción de mi claro, que continuaba aun lado de la ventana, aun lado del pizarron, aun lado del profesor mirando a mi  alrededor.
De la nada en el parlante del salon que conectaba a la radio de la escuela ubicada en el tercer piso una suave y melodiosa canción comenzó a sonar.
En este momento te la escribiría pero realmente no me gusta ese tipo de musica y no me la se, así que en su remplazo dejaremos una canción que era como sus sinónimo.
Werever you are— OneOkRock.
Y si sabes de esta banda o más bien de entra canción entenderás lo hermosa que era.
“hola estimados compañeros hoy dejare de lado la reflexión con el permiso de los señores profesores y asistentes de educación para hacer algo menos serio pero muy importante para mí... ”—dijo una chica—.” Yo soy una estudiante de segundo año y me llamo Alison... Bueno e estado intentando hacer esto de muchas formas y me dije, ¿por que no acerlo aqui? ¿ porque no hacer que todo el mundo se entere de lo que quiero decir? Porque quiero que esto,sea memorable y que se quede en la mente de alguien en especial, Hay alguien en tercer año que se llama Martín, si quizá no lo entiendan pero este chico, me gusta... Va que estoy que vómito arco iris por decir esto... No puede ser lo dije... Que vergüenza... Ahhh olviden lo que acabó de decir, en fin yo quería decirle a este chico a Martín que lo siento por no responder antes por mi inseguridad, que me costo decirte que me gustas, que no estaba segura y bueno esas cosas... Espero no me odies por no decirlo antes y ahora... Yo te quiero y creó que mucho...y así... Es algo, bueno...ya no se que decir, gracias por dejarme decir esto y bueno quería dejarte una canción Martín...
Estuvo más lindo que discurso de Mary Jane al final de la segunda película de Spider-ManSolo eso me dio por pensar.
Martín estaba hecho el retrato de un tomate en su asiento mientras todos lo miraban con una picaresca sonrisa.
—Que esperas... Anda a verla...—dijo el profesor.
Vale hagamos una pausa, escucharon mentalmente bien, el profesor Luis jerez alías el tripa seca, un profesor que exactamente era un troll de tres cabezas y una cola invisible, que podía sacar fuego de la boca y echar humos de las orejas y llamitas en los ojos, el mejor amigo del lápiz rojo le dijo a un niño convertido en tomate que fuera y viera a la chica que le acababa de hacer una declaración publica por la radio de la escuela.
Se viene el fin del mundo. Pensé...
—al tiro vuelvo...—musito el tomate con piernas y brazos. Mientras salia de la sala y todos le gritaban “wuuu”
—y usted señorita no se va a sentar...—me miro con sus ojos desafiantes.
Y a solo centímetros de que mi trasero tocara el asiento el va y me dice.
—señorita porque no me va a buscar mis cosas que se quedaron en el salón del 3°D  en el tercer piso.
Ni le respondí cuando tome todas mis ganas de sentarme y los lleve tras de mi a buscar su caja de materiales.
Subía las escaleras lo más rápido que dieran mis piernas, va que sentí que se rompían cuando llegue arriba y los vi.
De primera los ignoré y fui directo a la sala. No contare lo que paso en cuanto a mi entrada y salida porque se lo que esperan... ¿Me odiarían si digo que los volví a ignorar? Va que no lo hice, MEJOR AMIGO recuerden...
—linda...—le dijo él.
Y ella le sonrió gentilmente— ¿te gusto enserio? Yo no estaba muy segura de lo que iba a decir...
—con tu mirada me sobra... Ali te quiero... Te quiero un montón...—
Yo caminaba lento no por copuchenta ni nada era que no se trataba de una caja sino de tres que equivalían a cinco.
—gracias... Yo igual te quiero...—
¿Es necesario narrar el beso?  Es que no se yeiii... Pero esto no va por mi, va por ustedes así que lo haré igual.
Él la tomo suavemente de la cintura y la acerco levemente a sus labios, acaricio su cara con un sutil gesto de cariño, sus ojos cerrados no se abrieron hasta el fin de aquel tacto,  sus mejillas sonrojadas quedaron aun peor.
—ustedes dos vallan a su sala...—hablo la voz de un hombre.
—si... Ya vamos...—dijeron al unísono, para luego mirarse y sonreír.
Si yo fuera alguien más  vomitaría arco iris  al ver esa escena, pero como yo soy yo... Pensé en todas las infecciones que se pegaron con ese beso. ¡Ay! Es un problema ser yo y quieres intentar narrar algo de testimonio sin olvidar de que no eres fan de las novelas cursis, pero en fin continúo.
Se tomaron de la mano y caminaron toda la trayectoria desde el tercer piso hasta el salón más cercano de uno de los dos. Ósea el de Martín.
Se susurraron algo y ella se fue corriendo.
Él ni se dio cuenta que estaba pisando sus talones y me cerro la puerta en mis narices.
Respiré hondo, y sonreí, lo que hacen los enamorados.
Alguien más me abrió la puerta.
—¿como Voldemort quedo sin nariz?—sonrió mientras me miraba.
Lo mire con una sonrisa cortante y le tire una caja en la cara pero no lo lastime.
Le entregue las famosas cajas al tripa seca y me fui a mi asiento.
—Quiero que hagan grupos de cinco...—dijo de la nada, para luego corregirse—. O más bien yo haré los grupos de cinco...
La molestia de todos era obvia, a excepción del Martín que tenia una cara de drogadicto residen recargado, mirando a la nada.
Quedaban unos minutos para que la clase terminara, y todos guardábamos nuestras cosas tranquilamente, me fui a mi silla para recoger los lapices que le tire a Carla hacia un momento cuando estaba jugando con su estuche.
—oye nido de pájaro necesito tu ayuda—le dijo Martín a quien se suponía era yo.
Levante mi vista con mis ojos de “y que quieres ahora”
Y tocó el timbre, Martín se puso la mochila al igual que su amiga. y salieron de la sala para irse caminando por el trayecto más largo.
Junto a él iba Mira, Catalina. solíamos irnos juntos.
—¡ahhh! ¡por la cresta estoy tan feliz!—grito a mi oído—. Le gusto pendeja, me dijo que saliéramos hoy.
Mira y la Cata me miraron y una dijo.
—No que hoy tienes entrenamiento...
—y eso que importa Mira, me dijo que saliéramos... Esto importa más que ese entrenamiento...
—Tssshhh...—hizo Cata con su  lengua como una serpiente—si andamos así quizá y nos dejes de lado por esa chiquilla...
Haciéndome una mueca para que dijese algo, pero ya ella Mira y yo lo sabíamos, Martín había perdido su cordura desde que esa chica dijo Hola por el parlante.
—Jajaaja... Como se te ocurre...—hablo inseguro—, yo no haría eso, yo no soy así...
Jamón y queso, ese era su sándwich favorito a eso olía cuando pasamos por el quiosco frente a la pequeña plaza del sector.
—Mecha, ¿tení plata?—me preguntó
Saque de mi bolsillo quinientos peso y se los di.
—Gracias...
Y nos quedamos esperándolo junto a la cancha de fútbol y basket que había en medio del quiosco y la plaza.
—Al Martín se le olvido que te invito a salir por tu cumpleaños...—dijo Mira con una mueca muy característica.
—Así es el amor, así es el amor...—susurré melódicamente y sonreí.
—de todos modos yo te invito, ¿vale?—dijo cata con lastima, vale que no se  como se sentía en ese momento pero creí que era lastima.
Sonreí.
—vamos...—dijo él al llegar y continuamos la caminata.
Así nos quedamos un buen rato, el relataba lo feliz que se sentía y nosotras escuchando.
Por un momento escuche a Mira suspirar con alivio pues ya estábamos a centímetros de llegar a la esquina donde doblaba para ir a su casa, ciertamente me hubiese gustado ser ella en ese instante
—ya chiquillos de ahí nos vemos cuídense—y se fue felizmente.

♦♦♦♦♦♦♦♦♦

•Es que es linda.
•Es que me gusta.
•Has visto sus ojos.
•Que no creo que sea creída
•Ella no es engreída.
•No... Ella es perfecta.
•Que no es hipócrita.
•Y si lo fuera yo lo haré cambiar.

♦♦♦♦♦♦♦♦♦

—me da que te hizo mal el pan con jamón y queso Martín, debes dejarlo...—musitó Cata con una mirada risueña—Ali, Ali, Ali que Ali esto, que Ali aquello por que no vas con ella y se lo dices... Deja de joder...

Y así me quito las palabras de la boca. 
Martín estuvo a segundos de alzar la voz pero cata lo interrumpió.
—Mecha nos vemos luego de ahí te paso a buscar para ir ¿vale?—dijo agitando su mano y dirigiéndose a su casa.
—¿Van a salir?—
—Anda a preguntarle a la Alison—le dije frunciendo el ceño y dándome vuelta para ir a mi casa, que estaba frente a la de él.
Realmente esta historia es de las que no me gustaría decir, yo la vi, yo la viví, a mi su amor me daño, a mi ese amor estúpido de adolescentes me  hizo mal, y que muerdo si digo que los intente separar, y me odiaron, esta de más decir que esta servidora era la antagonista de esas despreciables a las que maldices cuando estas viendo la novela en la tele, y como toda tonta repito yo solo quería su bien. Y mierda que no estoy enamorada del larchó teñido, es solo que hoy en día la gente no sabe distinguir en alguien que es tu amigo y alguien que esta enamorado de ti. Él era mi mejor amigo... Él era quien me hacia reír... Él era el que me prometió defender cuando me molestarán... Él era el que me ayudaría sin importar nada... Él es el que me trato mal, él es que amo tanto a Alison que se olvido de mi existencia, él es un cretino que ni me miro cuando ella me golpeó, Él no es Martín, al menos no el que yo creía que era mi mejor amigo, él no era el Martín que yo quería, definitivamente no era el larcho que describí en la primera parte. Y ni siquiera se dio cuenta cuando cambió.
Como todo buen protagonista de novela Martín se dijo —ya nada es más importante para mí, que ella.
Quizá Cata tenia razón, Martín debió dejar el pan con jamón y queso, tal vez eso le hizo mal.

Y la lección del día fue.

"No compres pan con jamóm y queso, donde la señora juanita, tal vez le pone alguna cosa rara."

 

Usted debe login (registrarse) para comentar.