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Noches por ErikaD

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Notas:

Hola a todos y todas! Voy a ir subiendo aquí algunos Short sobre la historia para ir limando definitivamente algunos detalles.
Espero que os guste ;)

      Enredó los dedos sobre su cabello con distintas tonalidades de rubio. La besaba con amor y pasión. Esa que no había sido capaz de perder con los años y mucho menos aquella noche tan especial. La había querido desde que era un niño sin siquiera darse cuenta y hoy, por fin, consolidaba al cien por cien todo lo que sentía.

      Nunca la dejaría escapar.

      El vestido blanco y vaporoso no era un impedimento demasiado grande para acariciar sus muslos y clavar la yema de sus dedos en ellos. Tenerla sentada sobre él solo avivaba las ganas que tenía de hacerla suya. La vio sonreír entre besos, se mordió el labio y tiró del cierre del bonito vestido sin percatarse de que algunos botones habían salido volando.

      La joven rió y él la agarró de la cintura tumbándola sobre la cama sin dejar de besarla mientras le alzaba el vestido. Ella empezó a entretenerse con los botones de su camisa sintiendo cómo los labios del pecoso descendían hasta su cuello y aprisionaban la dorada carne bajo sus dientes. Un pequeño gemido delicioso escapó de sus labios.

      Gray se alzó de rodillas sobre el colchón quitándose la camisa a la vez que Rika dibujaba su perfecto cuerpo con la mirada. Sus ojos brillaban con otro tipo de intensidad.

-¿A qué viene esa mirada?-Roger apoyó las manos a ambos lados de la cabeza de la muchacha. Le susurró grave y seductor con una gigantesca sonrisa pícara en sus labios. Rika apretó un tanto las caderas del pecoso con sus rodillas.

-Pensaba que le pondríamos más ganas a nuestra noche de bodas.-Clavó sus ojos en él. Gray arqueó una de sus cejas con una expresión totalmente interrogante.

-¿Y no se las estamos poniendo?

-No he dicho eso…-Le aprisionó aún más la cintura.-Pero sería interesante probar algo nuevo y darle un toque especial a la ocasión, ¿no crees?-Gray sonrió.

-Sorpréndeme. ¿Qué quieres hacer?

-Es todo demasiado rosa, blanco o bonito.-Roger sentía como la situación estaba originando cierto toque divertido.-Y te confieso que he bebido un poquito de más.-Se mordió el labio clavando sus uñas sobre la espalda del pirata. Él seguía expectante pero de pronto, ella se acercó a su oído dispuesta a decir qué necesitaba.-Sé un poquito salvaje…

      Se despegó de su oreja y lo miró a los ojos, sonriente, mientras volvía a echarse sobre la almohada, pero no lo consiguió ya que él tiró de su muñeca con fuerza levantándola, la cogió en brazos y la sentó sobre el tocador que tenían la habitación. Rika sintió el golpe en la espalda y amplió su sonrisa. Él la empezó a besar con pasión y agresividad. Sus manos se deslizaron sin cuidado por los tirantes del vestido quitándolo del medio. Descendió por su cuello dejando marcas de sus dientes y algunos chupetones aquí y allá hasta que llegó al corsé blanco que llevaba puesto debajo del vestido. Tiró de las cintas que lo sujetaban para desprenderse de él y la rubia soltó un sonoro gemido cuando Gray hundió sus labios en sus pechos mordisqueando y succionando cada una de sus zonas más sensibles.

      Rika enredó los dedos en su pelo oscuro como el carbón cuando sin quererlo, oyó fuera de la habitación como se cerraba una de las puertas de otro de los dormitorios. En ese momento, se incorporó apartando a Gray un tanto de sus quehaceres.

-¿Qué ocurre?-Roger levantó la mirada.

-¿Has oído eso?-Durante un par de segundos el silencio se hizo presente en la habitación. El pecoso trató de escuchar algo, pero dio con nada.

-No oigo nada.-Intentó volver a su piel pero ella le frenó.-Rika qué…

-Calla.-Colocó una mano sobre sus labios. Pudo oír unas risitas muy conocidas a lo lejos del pasillo.-No será…-Sonrió aunque Gray la observaba sin comprender ninguno de sus gestos, ni lo que estaba ocurriendo.

-¿Puedes explicarme que es lo que pasa?-Sin embargo, la joven le echó a un lado y se bajó del tocador. Se recolocó un tanto el vestido y entreabrió la puerta.-Rika, ¿te has vuelto loca?

-¡¡Shhh!!-Volvió a mandarlo a callar. Gray resopló y se tumbó en la cama.

      En aquel instante la joven rubia vio a Kyle y a Rouge perderse por uno de los pasillos contiguos a aquel. Abrió los ojos de par en par sorprendida y sonrió divertida.

-No te muevas de aquí, ahora vuelvo.-Le señaló. Roger se incorporó un tanto sobre la cama abriendo la boca totalmente incrédulo.

-Oi, ¿sabes qué día es hoy?-Esa situación parecía completamente de chiste. El alcohol no iba bien con la sensatez de la muchacha de bonitos ojos miel.

-Por supuesto que lo sé, ¿pero podemos acostarnos dentro de diez minutos? Puedes ir entrenando un rato si quieres.

-¡¡Oi!!-Gray frunció el ceño pero ella le guiñó un ojo y se escabulló por la puerta de la habitación. Iba descalza, con el vestido desabrochado y el pelo completamente revuelto. Roger resopló.-Creo que hoy me iré a dormir vacío. Guay…-Ironizó.

      Por su parte, Rika caminó por el pasillo a hurtadillas deslizándose por donde esos dos habían desaparecido. Sonrió al comprobar como el recorrido daba a uno de los jardines del lugar. Ver qué pasaría definitivamente entre esos dos era algo realmente emocionante. Se parapetó en una de las esquinas para que las personas que pasaban no se percataran de su presencia. Sin embargo, no se dio cuenta de que habían otros dos tras ella observándola totalmente desconcertados.

-Oi, ¿esa es Rika?-Nerumi asintió.- ¿No debería de estar con Gray...ya sabes…?

-Sí, ya sé. Pero prefiero obviarlo. A pesar de todo hay cosas que una madre no quiere saber Sabo.-El rubio sonrió divertido. Había encontrado a Neru deambulando por unos de los pasillos en busca de su habitación. Entre la bebida y el despiste había olvidado por completo cuál era el número y él le había sugerido averiguarlo en la recepción del lugar.

      Pero eran las tantas de la madrugada y encontrarse a Rika por el pasillo hacía mucho más interesante el, sin querer, “tenso” paseo que estaban dando los dos solos por el lugar. Sabo necesitaba una broma más.

-Entonces se estará fugando.-Se metió las manos en el bolsillo de los pantalones de su traje.

-¿Cómo va a estar fugándose?-Le miró espantada. Él rió.-Vamos a decirle que…-Pero antes de que pudiera seguir hablando notó como la muchacha había desaparecido del pasillo.

-Se fue.-Neru le agarró la muñeca y tiró de él.

-Vamos a seguirla.

      Tras un buen rato intentando encontrarla y sin haber dado con ella, Neru y Sabo se sentaron sobre uno de los bancos de mármol del jardín. Intentaban recuperar un poco la respiración y las energías.

-Creo que se ha ido de verdad.-Dijo el rubio observando la noche estrellada. Ella le dio un pequeño codazo en el costado mirándolo con el ceño fruncido. El revolucionario rió.-Quizás solo buscaba a alguien. O tal vez ha olvidado cuál es su habitación, como tú.-Se burló.

-Es una gran posibilidad.-Suspiró la de ojos verdes siguiéndole la broma.

-Son las cuatro de la mañana, ha sido un día muy ajetreado, deberías descansar. Si quieres puedes quedarte en mi habitación con Koala. Yo buscaré la vuestra.-Nerumi lo miró a los ojos y le sonrió.

-¿Te importaría?

-Para nada.-Pero de repente, oyeron unas voces aproximarse a ellos.

-Viene alguien, vamos a ocultarnos.-Nerumi agarró de nuevo al revolucionario de la mano y tiró de él hasta encubrirse tras unos arbustos.

-¿Por qué nos estamos escondiendo? No sabía que fuese un delito sentarme contigo a charlar. Si nos pillan aquí que sepas que no pensaran nada bueno.-Sabo se había sentado sobre la hierba pero ella permanecía agachada e inmersa en aquello que les había hecho esconderse.

      Fue ese momento en el que el rubio analizó cada detalle de ella. Bajo esa bonita luz nocturna era todavía más guapa de lo siempre recordaba. Su moño le dejaba a la vista un cuello dorado realmente apetecible y el vestido voloso estampado que llevaba puesto le hacía un escote fantástico. Tuvo que tragar saliva y mirar para otro lado si no quería lanzarse de verdad a comérsela con algo más que los ojos.

-Son Rouge y Kyle.-La oyó susurrar llamando su atención. Él se giró hacia donde su hijo y su sobrina estaban, sin querer, agarró la mano de la de ojos verdes. Nerumi sintió un fuerte vuelco apoderarse de su corazón dándose cuenta entonces, de lo que estaba ocurriendo. Los dos allí sentados bajo las estrellas de madrugada, escondidos y espiando a otros como si fueran unos adolescentes. Se mordió el labio y miró la mano del revolucionario sobre la suya. Se estaba poniendo muy nerviosa. ¿Cómo habían llegado a ese punto?

-¿Qué crees que están haciendo?-La voz de Sabo la sobresaltó sacándola de sus pensamientos.

-No estoy segura…

      Ambos continuaron observando a sus hijos como si de unos espías profesionales se trataran.

      Justo en el banco donde minutos antes sus padres estaban sentados, Kyle y Rouge tomaron su lugar. Esta última suspiró con una bonita sonrisa observando el cielo nocturno.

-¿Te has divertido?-Le miró.

-Mucho.-Asintió la bonita castaña.

-Hay que ver cómo pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando éramos unos críos y empezamos a salir…-Kyle entrelazó los dedos de sus manos con una sonrisa nostálgica.

-Nos lo pasábamos bien. No teníamos ningún problema.

-Y ahora tampoco.-El rubio la miró a los ojos. Un breve silencio se apoderó del lugar. Hasta que él volvió a hablar. Tenía muchas preguntas en mente, así que empezaría por la más obvia.- ¿Qué nos pasó?

-La distancia era complicada Kyle.-Rouge se llevó un mechón de pelo rizado tras la oreja.

-Pero llevamos años viéndonos cada día. Esa distancia de la que hablas, dejó de existir.

-Tú decidiste que era mejor seguir con nuestro camino. No quise interferir y menos con Rin siendo amigo tuyo…

-Rin no era amigo mío en aquel momento.-El rubio suspiró volviendo al paisaje. Apoyó sus manos sobre la piedra blanca en la que se sentaban.-El motivo por el que quería que viniese con nosotros en ese instante, eras tú.-Rouge sintió un fuerte vuelco apoderarse de su corazón.-Pensé que si él venía, tal vez le siguieras…Y así fue.-Sonrió entristecido.-Me di cuenta entonces de que él siempre sería más fuerte que yo en ese aspecto. Te pedí que vinieras conmigo tantas veces…-Suspiró resignado.

-El día que te dije que te quería después de rescatar a Gray, esperaba que me pidieses que me fuera contigo como yo lo hice. Estaba dispuesta a dejarlo todo por ti. Todo…

-Habría sido muy egoísta por mi parte.

-Quizás se trataba de eso. Yo quería que fueras egoísta. Al menos un poquito.-Los dos se miraron a los ojos.-Igual que lo eras con cumplir tu sueño en la piratería. Pero ya no hay vuelta atrás. Sé que eres muy feliz con Hina-chan y yo…

-Escucha Rou…-Llevó una de sus cálidas manos a la mejilla derecha de la joven.-Da igual con quién esté. No importa los años que pasen, siempre serás mi asunto pendiente. Siempre habrá una parte de mí completamente enamorada de ti. Sería incapaz de olvidarte.

-Yo pienso igual.-Unas finas lágrimas descendieron sin querer por su rostro lleno de pecas. El rubio se acercó a ella y uno su frente con la suya.-Quédate conmigo Kyle…-El rubio sonrió comprensivo.

-¿Y dejarías ir a Rin sin más?-Ella se mordió el labio con fuerza.-Yo tampoco podría dejar marchar a Hina. Me completa. La quiero.-Rouge afianzó sus lágrimas.

-¿Y qué podemos hacer para avanzar de alguna manera?-Le miró a los ojos, azules como el más profundo de los océanos. Él le apartó las gotas de agua de sus pómulos con cariño. Sonrió.

-Quitarnos esa espina…-Se acercó a sus labios y la besó.

      En ese momento, tras el seto, Nerumi se sentó sobre la hierba y observó los pliegues de su vestido llena de una extraña tristeza. Acarició la palma de la mano de Sabo que aun entrelazaba sus dedos con los de ella. Suspiró.

-¿Qué te pasa?-La voz grave del revolucionario llamó su atención.

-Sé que Rin es perfecto para ella. Sé que estará en buenas manos, pero…-sonrió un poco,-hubiese preferido que se quedara con Kyle.-Alzó sus ojos hasta hundirlos en los de él. Sabo amplió su sonrisa y agarró la mano de Nerumi con fuerza.

-¿Por qué?

-No lo sé…-Ella negó.

-Sí que lo sabes.-No podían dejar de mirarse el uno al otro. Ese sentimiento de amor florecía más y más cuando menos lo esperaban.-Es como si fuésemos nosotros…Nuestra historia de amor vivida de principio a fin, pero disfrutada por ellos…-Volvió sus ojos hacia su hijo y su sobrina.

-Pero de tal palo, tal astilla…-Bromeó amargamente la peli castaña.

-Nuestra historia es más divertida que la aburrida que vives con Ace. Es más emocionante esconderse detrás de un seto como si tuviésemos quince años, para darnos un beso que preparar el almuerzo para ese glotón cada día.-Ella rió, Sabo amplió su sonrisa e inconscientemente, el revolucionario la agarró del brazo y la atrajo hacia sí. Rozó su nariz con la de la castaña.

-¿No dejarás nunca de hacer esto?-Le susurró con una sonrisa.-Cada vez me lo pones más difícil…-Sabo recorrió su nuca con una de sus manos, sintiendo el pulso acelerado de la joven mamá. Nerumi se mordió el labio.

-Niégamelo si no lo quieres. Si no lo necesitas tanto como yo…-Fue acercando sus labios a los de ella sin embargo, de repente, una muchacha rubia vestida de blanco se acercó a ellos por detrás, se agachó y le agarró de los hombros a ambos.

-¿Lo habéis visto?-En cuanto sintieron la voz de Rika, rápidamente se apartaron el uno del otro. Sabo rió con nerviosismo mientras Neru sentía su corazón latir desbocado y sus mejillas arder coloradas como tomates. Suspiró. Les había dado un susto de muerte. Rika no los había pillado por poco.

-Cielo, ¿qué haces aquí?-La de ojos verdes intentó hablar con la mayor normalidad del mundo.

-He visto a Kyle y Rouge venir hacia este sitio un poco acaramelados. Pensé que habían vuelto a…-De pronto calló dirigiendo sus ojos a través del seto fijamente. Sabo y Neru la observaron desconcertados.- ¡No están! ¡Maldita sea!-La rubia abrió la boca de par en par. Los dos mayores se miraron de reojo y soltaron una pequeña carcajada. Sabían perfectamente donde podrían estar…

-Rika, ¿no deberías de estar con tu marido?-Sabo sonrió de medio lado, y ella clavó sus ojos en él palideciendo por segundos.

-¡Oh Dios Gray! ¡Va a matarme!-La novia se incorporó a toda velocidad y salió dispara por uno de los pasillos hacia las habitaciones. Nerumi se levantó del suelo sacudiéndose un tanto la hierba. Acababa de vivir el momento más absurdo del día.

-¿Te vas?-Sabo la observó sonriente cruzado de brazos.

-Pues claro, deberíamos de estar durmiendo desde hace rato.

-Me debes una.-La de ojos verdes sabía que el revolucionario no se había olvidado del beso perdido.

-No te debo nada General.-Se volvió hacia él, le dedicó una bonita sonrisa y se marchó.

      En su soledad, Sabo sonrió dirigiendo su mirada hacia el cielo azul oscuro. Algún día se le acabaría esa suerte…

      Dentro del edificio en uno de los pasillos donde la paz y el sueño reinaban en cada rincón, los dos jóvenes encontraron la habitación perfecta para cometer aquella locura improvisada.

      Rouge sintió el golpe de su espalda contra la puerta mientras Kyle se entretenía con sus labios. Los mordía y saboreaba como si nunca lo hubiese hecho antes, como si llevara necesitándolo años. Rouge no pudo evitar soltar un sonoro gemido de placer cuando la alzó contra la puerta agarrándola de los muslos. Él afianzó las manos sobre su trasero y ella enredo las piernas sobre su cintura. Los besos seguían su curso. Urgentes. Apasionados.

      Kyle se giró sobre sus propios pies en dirección a la cama donde tumbó a la castaña con cierto aire delicado a pesar de la rapidez con la que iban surgiendo las cosas. Se quitó la camisa y se desabrochó el pantalón.

      Sonrió como su padre lo haría mientras se subía sobre ella y tiraba de su muñeca para que se sentara sobre las sábanas. Esa sonrisa volvía loca a la pecosa que se dejó llevar por completo cuando Kyle le arrebató el vestido y hundió sus labios en su cuello. Se mordió el labio y cerró los ojos sintiendo aquellas ágiles manos y su lengua recorrerle el cuerpo de punta a punta.  El rubio le desabrochó el sujetador y deslizó las tirantas por sus hombros sin prisa pero sin pausa. Descendió los besos por su escote hasta llegar a sus pechos. Pero durante un segundo, el pirata paró el contacto y la miró a los ojos. Ella tenía las mejillas encendidas y la respiración agitada.

-No sé si deberíamos de hacer esto Rou…-Unió su frente con la de ella mientras sus manos rozaban la piel suave de sus brazos.

-¿Por qué?

-Cabe la posibilidad de que no pueda olvidarme de ti y quiera más...-La joven sonrió.

-Dijiste que nos quitaríamos el gusanillo de esta forma. Necesitamos avanzar Kyle, tú con Hina y yo con Rin...-Le miró a los ojos.-Quizás sea esto lo que nos retiene. No lo convirtamos en una posibilidad que sabemos que no se cumplirá.-El rubio se mordió el labio.

-El destino nos odia.-Ella acarició su mejilla derecha mientras volvía aproximarse a sus labios.

-Nosotros lo inventamos… No pienses en las posibilidades hagámoslo y ya está. Lo deseo tanto como tu…-La castaña se apoderó de sus labios.-Acaba con tu asunto pendiente. Quiero que seas feliz.-Susurró entre besos.

      El rubio volvió a tumbarla sobre la cama colocándose entre sus piernas. Rouge cerró los ojos y soltó un suspiro cuando él llevó sus labios a sus pechos. Enredó sus dedos en su pelo rubio y medio rizado. Un par de minutos después, Kyle se incorporó apartándole con delicadeza la última pieza de ropa interior que le quedaba a la muchacha sin dejar de mirarla a los ojos. Hizo lo propio consigo mismo, apoyó sus manos a ambos lados de la cabeza de la joven y sonrió.

-¿Estás segura?

-Hazlo, por favor…-Su mirada expectante y sus mejillas sonrojadas amplió la línea curva de sus labios. Poco a poco se fue introduciendo en su interior mientras ella soltaba un sonoro gemido de placer cerrando al mismo tiempo los ojos. Kyle entrelazó sus dedos con los de ella comenzando a moverse…

      Lo único que no sabían era que ese asunto pendiente no acabaría tan fácilmente.

      Algunas habitaciones más allá, la joven novia de bonitas ondas rubia, abrió la puerta de su dormitorio con la respiración agitada.

-Gray, ¿estás despierto?-Se subió a la cama donde el moreno permanecía recostado boca arriba con los ojos cerrados y las manos tras la cabeza.

-No.-Respondió sin abrir los ojos. Rika sonrió.

-Perdóname.

-Ni hablar.

-¡Oh vamos! No he tardado tanto… ¿verdad?-Se mordió el labio mirándolo desde arriba.

-La cuestión no es que hayas tardado. Rika has salido…-Pero antes de que acabara su regaño sintió los labios de la joven aprisionar los suyos con cariño.

-¿Puedo compensártelo? ¿Me dejas?-En ese instante, Roger abrió los ojos encontrándose con la sonrisa de su mujer del revés. Suspiró, chistó con la lengua y se incorporó sobre las sábanas. Estaba serio y distante. Los ojos de Rika se llenaron de preocupación.

-¿A dónde has ido?-Recordó a Kyle y Rouge, y comprendió lo comprometida que podía llegar a ser la situación si los demás se enteraban de lo que podía haber pasado.

-No puedo decírtelo.-Se llevó un mechón rubio tras la oreja.-Lo siento.-Gray la miró a los ojos y supo que no tenía nada que ver con ellos dos, exhaló.

-Muy bien.-De pronto una sonrisa pícara se adueñó de sus facciones junto con una mirada llena de provocación.-Entonces te lo sacaré por las malas.-Se acercó a ella ágilmente, la agarró de los muslo y la arrastró hasta dejarla tumbada sobre la cama. Se subió sobre ella mientras sus manos alzaban el vestido blanco y voluminoso. A continuación se desabrochó el cinturón junto con los pantalones.

-Espera un segundo…-Rika miró a un lado y a otro con unos extraños nervios en su interior. El moreno le arrebató la ropa interior que ocultaba su feminidad sin mucha delicadeza, la agarró de la muñeca y la colocó boca abajo. La rubia apoyó las palmas de sus manos y sus rodillas sobre el colchón.-Gray…-El pirata volvió a subirle el vestido. La agarró con fuerza de las caderas.

-¿Qué pasa…?-Rika sintió como le temblaban las piernas, se humedecía por momentos. Aquel maldito tono de voz sobre su oído…-¿No querías agresividad?-Rompió las tiras del corsé y agarró uno de sus pechos con la mano derecha pellizcando en su zona más sensible. Un gemido salió de entre los labios de la rubia.

-Pero… ¿sin más?

-Hasta que me lo cuentes, sí.-Y sin pensárselo dos veces el moreno se introdujo con fuerza en ella. Llevó los labios hasta su oído y le mordió el lóbulo de la oreja mientras iba y venía de su interior sin ningún tipo de delicadeza.

      Las mejillas de Rika se tiñeron de rojo. De repente empezó a sentir el calor recorrerle todo el cuerpo. Quería más.

-Gray…-Intentó hablar entre gemidos.-Sigue…-El pecoso sonrió altivo. Aferró las manos a los pechos de la joven y los apretó un tanto mientras seguía con su vaivén.

-Pararé si no me dices donde has ido.-Rika se mordió el labio cuando sintió su aroma tan pegado a ella.

-Te lo diré pero no pares.-Apretó las sábanas bajo sus manos, en ese momento, Roger se sintió más triunfal que nunca, salió de ella, la giró y volvió a entrar nada más tumbarla boca arriba sobre el colchón con fuerza antes de salir de nuevo..

-¿Y…?-Jugueteó un tanto antes de seguir introduciéndose en ella. Rika sentía su respiración a toda velocidad.

-Kyle y Rouge…Ha ocurrido algo…

      Gray amplió su sonrisa. Eso sonaba más interesante de lo que hubiese imaginado…

                                                                             

                                        Fin del Primer One-Short

Notas finales:

Hasta aquí el primero! El segundo no sé cuando vendrá jajaja besoooooss!! Os quiero!

Ya esta la pesa aquí otra vez xD Muaks!

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