Fanfic Es
Fanfics en español

Especial Navidad por ErikaD

[Comentarios - 4]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +
Notas:

"Pasitos de Amor" 

Ese  día, nevaba…

-Ya es Navidad, ¡ya es Navidad!-Bajó nervioso por las escaleras decoradas con guiznarlas.

      Los ojos del moreno se abrieron de par en par cuando descubrió al enorme árbol de Navidad que había en su salón, cubierto por una fina capa blanca. Las luces brillaban con fuerza y las bolas rojas eran simplemente alucinantes. Pero lo mejor de todo sin duda, era la enorme cantidad de regalos que había justo debajo del árbol. Cajas y cajas de diferentes tamaños con distintos lazos y envoltorios. Era impresionante.

-¿Ya estás despierto papá?-La peli naranja entró en la habitación con la pequeña entre los brazos.

-¡Es increíble! ¡Qué cantidad de cosas!-Ella sonrió de oreja a oreja. A pesar de los años, él seguía siendo un crío en momentos como aquellos.- ¿Podemos abrirlas?

-Tienes que esperar a que vengan todos.-Al oírla, él soltó un puchero infantil.

-Eso es injusto.-Se sentó sobre la moqueta con el rostro lleno de fastidio. Sabía que su hermano era muy lento por las mañanas. Y pensaba en singular porque sabía perfectamente que solo se reuniría con él. El revolucionario llevaba un par de años sin aparecer por aquellas fechas. “Son muy estresantes”, dijo la última vez.

      Ella rió al ver su expresión de coraje.

-Quédate con Belle, anda. Voy a preparar el desayuno.-La joven dejó a su hija sobre el suelo y la llevó de las manitas hasta su padre. Tenía nueve meses justos.

      Con un par de pucheros, Belle fue avanzando dando graciosas pataditas sobre el suelo hasta llegar a los brazos de su padre quién la recibió con una fantástica sonrisa. Y en cuanto la alzó en el aire, la pequeña soltó una carcajada.

-Cada vez está más mayor, ¿verdad?-Luffy le plató un beso en la frente a la peque que seguía sonriendo con el chupe puesto.

-El tiempo pasa demasiado rápido.-Le sonrió la peli naranja.

      Y aquel instante de paz familiar, fue interrumpido bruscamente por el sonido del timbre.

-¿Ya están aquí?-Nami alzó la vista hacía la puerta extrañada.- ¿Desde cuándo Ace se levanta tan temprano?

-Seguro que Neru le ha pegado un buen tirón de orejas.-Rió Luffy incorporándose del suelo con su hija en brazos y dirigiéndose hacia la entrada.

      Pero al abrir la puerta…

      El corazón de Luffy dio un enorme vuelco. Había abierto los ojos de par en par. No se podía creer lo que estaba viendo después de tanto tiempo. Al instante, una sonrisa iluminó por completo su rostro.

-¡Sabo!-Era él. Su hermano. Aquel año estarían al completo.

-¡Luffy! Hola.-El rubio correspondió a su sonrisa frotándose las manos enguantadas.

-¿Qué haces aquí? No es esperábamos.-Le dejó pasar.

-¡Sorpresa!-Se quitó el abrigo.- ¡Belle-chan!-Nada más tenderle los brazos, la pequeña se echó a ellos como si quisiera quitarse de encima a su padre para siempre. Luffy observó a la morena, desconcertado.

-Ya sabemos que no podemos presentársela a un desconocido.-Nami rió apareciendo desde el salón.- ¡Feliz Navidad!

-Feliz Navidad cuñada.-El rubio le dio un beso en la mejilla.

-¿Cuándo has llegado? ¿Por qué no has dicho nada?

-Quería daros una sorpresa.

-¡Oi Sabo!-Luffy lo miró con ilusión.- ¡Desayuno!-El rubio sonrió amplio y los tres se internaron en la cocina.

-Entonces, definitivamente soy el primero, ¿no?-Se apoyó sobre la encimera. Aún tenía la peque en brazos.

-Así es.-Nami observó el reloj.-Y teniendo en cuenta la hora que es…no esperemos a los demás hasta la hora del almuerzo prácticamente.-Suspiró resignada.

-¡¿Qué?! ¿No abriremos los regalos hasta la tarde?-Esta vez, el puchero de Luffy superaba cualquier expectativa. Sabo no pudo evitar reír.

      Pero para desgracia del capitán, la llegada de su tercer hermano fue justo a la hora prevista por la madre de su hija.

-¡Llegamos!-Saludaron ambos padres rodeados de niños.

-¡Feliz Navidad!-Gritaron Rouge y Elizabeth, ambas se abalanzaron hacia Luffy desequilibrándolo por completo. Ace rió.

-Te has vuelto un debilucho Lu. Dos niñas pequeñas son capaces de tirarte al suelo.-Se burló.

-Al fin llegasteis.-Sonrió Nami mientras cogía los abrigos de Neru y Hanon.

-Ha sido una odisea tenerlos a todos listos para salir.-Suspiró la menor de ojos verdes.

-Ya veo que venís de la jungla.-El revolucionario salió al pasillo sin soltar todavía a su sobrina más pequeña.

-¿Pero qué…?-Hanon lo observó sorprendida.

-No puedo creerlo.-Ace sonrió de oreja a oreja.

-¡Estás aquí!-La peli castaña se acercó al rubio para darle un mini abrazo. Este le dio un beso en la cabellera ondulada.-Feliz Navidad.

-Feliz Navidad.-Le contestó cuando se separaron.

-Belle-chan, ¡vente con la tía Neru!-Al momento la pequeña obedeció y se tiró a los brazos de la joven.

-¡Tío Sabo! Feliz Navidad.-Roger le sonrió seguido de Kyle.

-Hola chicos. Hijo, ¿qué te ha puesto Makino hoy?-Llevaba un extraño chaleco lleno de renos.

-¡No preguntes!-Contestó sulfurado e indignado dirigiéndose hacia el salón. Todos los presentes rieron.

-Kyle…hace juego con tus ojos.-Rió Roger. El rubio resopló.

-No te esperábamos por aquí.-Ace le dio un cálido abrazo.-Algún día podrías avisar sobre algo.

-Nunca me ha gustado ser predecible.-Bromeó.

-Pasad al salón chicos.-Nami abrió las puertas y todos fueron entrando.

-¡Abramos los regalos!-Gritó Luffy lleno de emoción.-Ya estamos todos, ¿no?-Observó a unos y a otros. Los pequeños estaban tan emocionados como él. Sin embargo, la tía Nami dispuso otra opción.

-Lo haremos después de almorzar, se ha hecho tarde.-El moreno volvió a resoplar cruzándose de brazos.

-Al final terminaré odiando la Navidad.

-Yo también.-Kyle se sentó justo a su lado imitando su postura.

-Sois unos críos.-Eli los miró altiva y ambos le sacaron la lengua. Rouge rió.

      Pero a pesar del enfado, diez minutos más tarde, toda la familia compartía la mesa repleta de comida y bebida. Las risas, las historias y las canciones llenaban cada rincón de la casa del Rey de los Piratas. La felicidad se podía palpar en el ambiente cuando empezaron con los postres y los dulces. Luffy no dudo en aplaudir cuando divisó la pinta que tenían las dos enormes tartas.

      Pero a media tarde, el timbre volvió a sonar dejando totalmente anonadados a toda la familia.

-¿Quién puede ser?-Nami fue la primera en levantarse de su asiento y salir del salón. Y en cuanto abrió la puerta.

-¡¡¡Feliz Navidad!!!! ¡¿Dónde están mis queridos bisnietos?! ¡Buajajaja!-Sin pedir permiso, el vicealmirante se adentró en el salón.

-¡Abuelo!-Luffy lo miró con ilusión.

-¡¿Qué?! Ya ha venido el viejo a fastidiarnos el día…-Ace se cruzó de brazos dirigiendo su mirada de pocos amigos hacia el hombre canoso.

-¡Cállate Ace!-Lo señaló.

-Vamos, vamos, haya paz…-Sabo intentó apaciguar los ánimos entre ambos.

-Abuelo, ¿qué haces aquí?-Hanon aún estaba sorprendida.

-¡Mis queridas nietas!-Se abalanzó hacia ambas dándoles besos y abrazos

-¡Abuelo! ¡Que nos dejas sin aire!-Se quejó la menor. Entonces las soltó.

-Y mis queridos bisnietos, ¡os he traído regalos!-Todos los niños junto a Luffy se abalanzaron sobre él.

-¡Regalos!-De pronto el salón parecía convertirse en un pequeño campo de batalla mientras todos corrían detrás del vicealmirante.

-¡Oi!!! ¡Estaos quietos!-El grito de Nami puso los pelos de punta a todos los presentes.-¡Vais a destrozarme el salón!

-Eres una mocosa aguafiestas.-Refunfuñó Garp.

-Cállese.

-¡Eso, cállate!-Ace la apoyó.

-Vamos chicos…-El revolucionario seguía intentando calmar el ambiente.

-¡Oi Nami! ¿Ya es la hora?-Luffy se dirigió hacia la peli naranja expectante.-¿Podemos abrirlos ya?-La joven sonrió.

-Por supuesto.

-¡¡Bien!!-Gritaron los pequeños, el tío y el abuelo a la vez.

      Y todos se dispusieron las cajas marcadas con sus nombres y empezaron a abrir los paquetes de bonitos lazos.

-¡Ahí va! Es precioso.-Neru sacó un bonito vestido de lunares.

-¿Te gusta?-Su hermana parecía más entusiasmada de lo normal.

-Me ha encantado.-Le guiñó un ojo.

-Oi, esta bufanda me viene estupenda…-El rubio se la colocó sonriente mientras Ace la observaba desconcertado sacando de su envoltorio una parecida para él.

-¿Estás seguro de que te gusta?-Tenía muchos puntos fuera de su lugar.

-¿Qué tal chicos?-Nerumi se acercó a ellos expectante. Algo en el interior del pecoso le decía que el regalo venía de su mujer. Entonces suspiró y sonrió con nerviosismo.

-Es genial Neru.-Una risa floja se apoderó de su voz.

-La más calentita de todas.-Le sonrió el revolucionario. Y ella se aplaudió a si misma con ilusión.

-¿Cuánto tiempo te ha llevado hermana?

-¡Meses!-Casi se le saltaron las lágrimas. Había sido mucho esfuerzo.

-¿Enserio?-La sonrisa de circunstancia podía competir a la perfección con la de Ace.

-¡Guau! Es un abrigo increíble. ¡Qué calentito!

-Totalmente exclusivo para ti cuñada.-Sabo sonrió de oreja a oreja cuando comprobó cómo había acertado de pleno.

      Por su parte, los chicos disfrutaban con los juguetes y cada una de las cosas que les habían tocado bajo el árbol. Sin duda la Navidad era la mejor época para los niños. Incluso el abuelo había pillado alguna que otra cosa a pesar de su inesperada visita. Sin embargo, había alguien que, sentado en la moqueta, miraba entristecido el bonito árbol encendido.

-Oi Luffy, ¿qué te pasa?-Shanks se agachó a su lado.

-No hay nada para mí…-Su voz trasmitía una tristeza terrible.

-¿Estás seguro? ¿Has mirado bien?-Hanon se acercó junto al peli rojo con el rostro lleno de preocupación. El muguiwara asintió.

-Se me había olvidado decírtelo Lu.-La voz de Nami se alzó entre los presentes que se habían quedado en completo silencio.-Yo tengo tu regalo.-Al decir aquello, la sonrisa volvió al moreno que se giró sobre su propio asiento.

      Y pudo observar como su hija sonreía mientras Nami la agarraba de la cintura.

-¿Se lo enseñamos Belle?-Y en cuanto le hizo la pregunta, la peli naranja soltó a la pequeña que se mantuvo en pie más o menos inestable.

-Oi, Nami…-Luffy intentó acercarse pero ella lo detuvo con una bonita sonrisa.

      Y entonces Belle, empezó a caminar por primera vez….

      Los ojos de Luffy se abrieron de par en par. Todos observaban expectantes a la pequeña dar algunos pasitos a trompicones y desequilibrados. Al moreno se le saltaron las lágrimas. Era la primera vez que veía a su hija andar sola. Dar pequeños pasos hacia él con una enorme sonrisa y sintió como toda su vida cobraba mucho más sentido. Todo lo que había esperado aquel día había merecido por completo la pena.

      En cuanto la tuvo lo suficientemente cerca, la cogió entre sus brazos y la abrazó con fuerza y cariño. Con protección y amor.

-Es el mejor regalo del mundo…Gracias…-La pequeña soltó una carcajada seguida de algunos balbuceos.

      Nami no pudo evitar soltar un par de lagrimillas de emoción. Había tomado sin duda la mejor decisión de toda su vida. Él era perfecto en todos los sentidos.

-Esa es mi bisnieta…-El abuelo lloraba como si la vida le fuera en ello. Kyle y Rou rieron.

      Pero, tras la emoción contenida…

-¡Y estos también son tus regalos!-Neru se apartó de delante del sofá mostrándole a su Capitán unas tres enormes cajas de regalo.

-¡Bien! ¡Lo sabía!-Al momento, El moreno se incorporó con su hija en brazos que aplaudió inconsciente la felicidad de su padre.

      Aun así, Luffy supo en aquel momento, que nada podía compararse con ver por primera vez a su hija andar. Ese fue el mejor regalo de Navidad de su vida…Aunque mucho después supo que había un regalo mejor… Oírla decir: “papá”…

 

Fin

Notas finales:

Volveré en Enero con la tercera parte de Legado! Pero mientras tanto os dejo con algo de lectura. 

Feliz Navidad y Feliz Año! Espero que lo paséis genial! La familia D. os quiere mucho! ;) Gracias por todo.

Usted debe login (registrarse) para comentar.