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El comienzo por ErikaD

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Notas del fanfic:

Volví! Cuánto ha pasado? creo que muchísimo, aún así ya ando por aquí de nuevo! Así que a leer!!!! :D

Un luto riguroso vestía su delgada figura. La lluvia fina caía de forma intensa bajo un cielo gris que no parecía dejar paso al sol…o a la luna…En sus mejillas el agua salada de sus lágrimas se mezclaba con la dulce que caía. El cielo, al igual que ella lloraba…No llevaba paraguas, tampoco importaba si era de día o de noche, lo único que le afectaba era permanecer al lado de aquella lápida de mármol blanco…Una historia de amor…un final trágico…

                De pronto una mano se posó en el hombro de la joven y la lluvia dejó de caer sobre ella…

-Señorita…vuelva a casa por favor…-el tono dulce, suave, cálido…La nombrada no contestó.-va a coger un resfriado enorme, regrese a casa. Su madre está preocupada.

-Déjame dudarlo…-respondió al fin. En su tono de voz, tristeza.-además…no es mi madre…-la mujer suspiró.

-Lleva una semana que apenas si come o duerme…se ha acabado, se ha ido…y no hay más…

-No se ha ido, aún estoy aquí para recordarlo Mira…

-Sí, pero si no vuelvo a casa con usted, su madre pondrá el grito en el cielo señorita, entiéndalo.

-Haga lo que haga…decida lo que decida…lo pondrá…

-Se lo ruego…-la mujer volvió a suspirar cansada.

-Está bien…volvamos a casa…-una pequeña sonrisa de felicidad se posó en el rostro de Mira que llevaba un paraguas en su mano.

                Una gran mansión, eso la esperaba en aquella ciudad a la que llamaban Libertad. Jamás supo adivinar porqué se llamaba así cuando lo menos que había en cada una de sus casas, en cada una de sus calles, era eso, libertad.

                El coche de caballos llegó a las puertas de la mansión, Mira, criada y mano derecha de su madre en aquella enorme casa, bajó primero y abrió el paraguas. La joven peli castaña se bajó al momento y entró a la que debería de considerar “su casa”…nada más ingresar, una mujer de unos 40 años de edad, estirada, morena y de piel pálida la miraba molesta.

-¡Dios santo! Vienes hecha una vagabunda…-le chistó. La joven, que aun tenía aquel semblante triste y aquellos ojos hinchados, la ignoraba.- ¡sube inmediatamente a secarte!-la chica obedeció sin mencionar palabra-¡y cámbiate! Quiero verte con algo más alegre para la cena.

                Tras pasar por aquellos largos pasillos llegó a su habitación, era grande y llena de lujos y de todo tipo de cosas, desde una enorme cama hasta un enorme espejo en el tocador, además de su baño individual, que, para una joven de 16 años no estaba nada mal. Ni siquiera se secó, directamente se tumbó en la cama, no hacía más que recordar el pasado…

 

“Flash Back”

                Tenía la sensación de que se había perdido en todo aquel ajetreo de campo, de bosques y de caminos. Era la primera vez que su madre le había permitido salir de la cuidad a otra cercana para visitarla con una amiga suya. Sin embargo, en un despiste, se había perdido de ella y sin saber cómo había terminado en medio de un enorme campo a las afuera de la cuidad. Y aunque todo era verde y parecía ser el sitio perfecto para pasar la tarde noche, el agobio de la joven por no encontrarse en el mapa era más que evidente…

-No me encuentro…no sé dónde estoy, y menos sé cómo voy a volver…-estaba enfrascada en un enorme mapa que tenía desplegado entre las manos que y que trataba de analizar sin mucho resultado-y pronto va a oscurecer… ¡cómo se puede ser tan torpe!-desesperada grito alzando la vista al cielo suplicante. De pronto al alzar la vista divisó a lo lejos una casa.- ¡Bien ayuda!-corrió hacia ella y al llegar llamó a la puerta- ¿Hola?! ¿Hay alguien?! Me he perdido y necesito ayuda.-nada. No contestaba nadie. Le dio la vuelta a la casa, para ver si en el jardín de atrás había alguien.- ¿Hola? ¿Hay alguien aquí?

-Sí, un servidor.-aquella voz hizo que se diera la vuelta asustada.

-Aaah!!!!-gritó.

-Jajaja tranquila mujer no voy a hacerte nada malo.-le sonrió. El joven era alto con el pelo castaño claro y alborotado y ojos de un celeste cielo, su tez era algo tomada de color, a la chica le pareció realmente atractivo.

-Perdone, busco ayuda. Mi nombre es Nerumi D. Mero-le tendió la mano que él joven estrechó con gusto.

-Mi nombre es Jake.-le sonrió-¿no eres de por aquí verdad?

-No, soy de Libertad.-el muchacho la miró sorprendido.

-¿Y qué hace una niña rica como tú en un pueblo de muertos de hambre como este? ¿Has perdido a tu mamá?-el moreno saltó una carcajada. Cosa que crispó los nervios de la de ojos verdes.

-¡Gracias por su ayuda! Que tenga un buen día…-se dio media vuelta para volver al camino. Jake al ver que aquella joven se marchaba fue tras ella.

-¡Ei! ¡Espera! No lo decía enserio.

-Lo siento, esta niña rica va a prescindir de sus servicios-ironizó mientras alzaba la cabeza disgustada. Él, la agarró del brazo para girarla y ella lo miró sorprendida.

-Ei…lo siento, no era mi intención ofenderte.-su tono de voz dulce y calmado.

-No todos los que vivimos allí somos iguales.-aquellos ojos verdes de la joven le pusieron los pelos de punta y de pronto un vuelco al corazón.

-La gran mayoría al menos sí…pero, déjame ayudarte. Empecemos de nuevo, ¿vale?-le soltó el brazo y volvió a tenderle la mano con una sonrisa sincera en los labios-mi nombre es Jake. Al principio miró el gesto dudosa, sin embargo, después de pensárselo dos veces correspondió.

-Nerumi…-sonrió y se la estrechó.

-¿Cómo es posible que hayas llegado hasta aquí? Y por favor tutéame.-ella volvió a sonreír.

-Pues estaba con una amiga en el pueblo y de pronto nos despistamos salimos del pueblo y me he perdido de ella y de todos sitios. Hace frío y la noche se acerca y quisiera saber volver o al menos donde estoy.

-Primero, sería un placer para mí invitarte a pasar y darte un buen chocolate caliente. ¿Qué opinas Nerumi?

-Pues…-miró al joven, dudosa-no sé si estará bien que…

-Insisto.

-Pero…sé pareces muy amable y eso…pero eres un extraño, yo soy un poco paranoica…y…

-¿Piensas que podría hacerte daño?-la miró comprensivo-prometo no ponerte una mano encima, solo quiero…ayudarte…de verás…-por primera vez en mucho tiempo escucha palabras sinceras de alguien. Sin segundas intenciones, malinterpretaciones o ironías...y pareció sentirse como en su verdadero hogar…

-Bueno, está bien… ¿por qué no?-lo miró agradecida

-Sígueme entonces, te mostraré el camino de regreso a casa…-el muchacho le ofreció su brazo al que la joven se agarró con gusto.

“Fin Flash Back”

 

                Jamás se había olvidado de aquella primera vez que lo vio, aquella misma noche le había besado tras una agradable velada y una cena espléndida, y eso que prometió no tocarla...ni ella misma pudo resistirse al contacto de aquel extraño que le ponía los pelos de punta, al que le encantaba verla sonreír… Allí fue, unos días después tras aquella noche, donde el joven le robó su primera vez, cuando se enamoró de él. Cuando sus locuras empezaron. Fue cuando se entusiasmó y le vio un sentido a aquella vida que por desgracia tenía. Fue cuando entendió el porqué su hermana mayor se había marchado en busca de aventuras con un pirata al que amaba por encima de todas las cosas.

Se levantó, su ropa aún estaba húmeda, así que se cambió, manteniendo siempre aquel negro riguroso. Se sentó en la cama de nuevo y abrió el cajón de la mesilla de noche, del cual sacó una carta, la leyó…

“Querida hermanita…

                Siento mucho tener que dejarte sola, pero esto que siento es mucho más que un capricho o una aventura. Lo amo, y voy a irme con él…quizás ahora mismo te enfades, sientas que es injusto o incluso seas capaz de llegar a odiarme, pero estoy segura de que cuando sientas lo mismo, me entenderás…

                No sé cuándo nos volveremos a ver, voy a desaparecer de esa casa, espero que no me delates, sé que quieres mi bien al igual que yo quiero el tuyo... además no creo que a nuestra “madre” y a nuestro “padre” les interesen que me quede en esa casa. Al fin y al cabo somos nosotras las que estamos invadiendo como ellos dicen su “tranquilidad”. Espero que lo soportes lo mejor posible…

                Te quiero hermanita, sé que eres y serás muy fuerte, además he pedido a Jake que te cuide siempre en mi ausencia. Sé que es el amor de tu vida. Es perfecto para ti. Porque sé que te dará aquello bajo lo que crecimos con nuestra madre antes de llegar a esa mansión repipi. Está en nuestra sangre ser rebeldes, ¿no?

Cuídate mucho, te escribiré en cuanto pueda… ¡deséame suerte!”

 

                La entendía…cada palabra, cada frase, cada anhelo de sentirse libre…Pero hacía más de seis meses que Hanon desapareció del mapa del Grand Line, y no la habían llegado a encontrar, ni una carta, ni una señal de vida, nada…hasta su abuelo Garp la buscaba por tierra, mar y aire, era todo un exagerado. Solo ella sabía dónde estaba y jamás lo desveló. No le guardaba rencor al fin y al cabo, Hanon se había comportado como su madre desde que la auténtica muriera cuando apenas tenía seis años. Sin embargo, ahora en aquel momento le hacía más falta que nunca su presencia… y de pronto dos rastros de lágrimas bajaron por sus mejillas.

De repente, alguien llamó a la puerta sacándola de su ensimismamiento. 

-¡Nerumi! ¿Se puede?-la joven guardó la carta y se secó las lágrimas a duras penas. Reconocía la voz…

-Sí…adelante…-una muchacha morena algo mayor que ella y ataviada de forma elegante y discreta entró en la habitación con aire resuelto.

-¿Aun estás guardándole luto a Jake?-la miró sorprendida-vamos prima…tienes que recomponerte… ¡ponte algo más bonito para cenar!-su prima Emi, siempre “intentaba” animarla en sus malas rachas. Pero a veces resultaba ser más conveniente que otra cosa.

-¿Qué haces aquí Emi?

-He venido a cenar y a pasar unos días querida. Cámbiate y baja, que tu madre te espera.-su tono altivo. “Con razón Hanon nunca te soportó”, pensó.

-Estoy bien vestida así, bajemos…

                                                                              ………………

                Entraron en el comedor que a ella siempre le había parecido excesivamente recargado. Nada tenía que ver con la pequeña casa de madera de Dadan en Villa Fuschia. Y por primera vez en el día en sus labios se marcó una pequeña sonrisa al recordar a aquellos tres hermanos con los que se había criado hasta sus 6 años, Luffy, Ace… ¿Qué estarían haciendo? Estaba segura de que algo mucho más interesante que ella. ¿Habrían logrado sus sueños? ¿Serían piratas? Por supuesto, siempre alcanzaron todo lo que se propusieron…Los echaba de menos a veces y en aquel momento, más…Un golpe en la mesa la sacó de sus pensamientos.

-¡Nerumi! Sal de las nubes y come.-la joven no contestó, simplemente cogió el tenedor y con poco apetito comenzó a comer.-y deberías de ser más agradable…tu prima te está proponiendo que vayáis mañana al puerto.

-¿Para qué?-contestó sin ganas.

-¿Cómo que para qué? Vienen a la ciudad los mercaderes que venden sus bienes a los Tenryubitos, ¿te parece poco importante? Tener objetos que podrían pertenecer a personas tan importantes y distinguidas.

-Sí, suena muy emocionante…-terminó de decir con tristeza.

-Y vas a ir,-dijo su madre-y saldrás de esta casa y del cementerio de una maldita vez.-Sentenció. Continuaron comiendo, cuando de pronto, minutos más tarde, la de ojos verdes habló.

-Siempre quisiste que ocurriera, ¿cierto?-se dirigió a la mujer que presidía la mesa. La susodicha se quedó mirándola seria.-desde que el tío, se fue. Me dijeron que tenía que llamarte madre…sin embargo jamás te has comportado como una de verdad. Cuánto echo de menos a la mía…

-Tu madre era una asesina, una criminal, un pirata que no se merecía más que desprecio…Con suerte está muerta. -Nerumi se levantó de la silla azorada, furiosa.

-¡Mi madre era una mujer buena, ejemplar, inteligente, amable…! ¡Aunque fuera pirata tenía todas las cualidades de una gran mujer! ¡No le llegas ni a las suelas de los zapatos! ¡Estoy orgullosa de que mi madre fuera libre y no te permitiré que hables mal de ella!

-Y así murió…debería darte vergüenza de ser su hija.

-¡Jamás! Aun no entiendo como mi padre nos dejó en esta casa...-se contenía para no darle un bien merecido golpe en la cara a su tía “madre”.

-¡Si acepté a acogeros, fue porque tu abuelo Garp me lo pidió! ¡Ni por tu padre, ni por tu madre! ¡Por piratas! ¡Nunca!

-¡Me marcho!-salía del salón-¡me voy de esta casa!

-¡No puedes hacerlo estás bajo mi responsabilidad! No tienes edad para ir a ninguna parte.

-¡Me iré igual! ¡Seguiré el mismo camino que eligió mi hermana!

-¡Já! ¿Piensas ser la fulana de un muerto de hambre de nuevo?-la de ojos verdes paró de andar, unas lágrimas bajaban por sus mejillas.

-Ni siquiera tienes respeto por los que ya no están en este mundo…

-¡¿Por ese infeliz de Jake?! Le tengo el respeto que se merece, ¡ninguno! Ha perturbado la tranquilidad de mi familia al entrar en esta casa, al meterse en tu cama…

-Meteré a quién yo quiera, cuando quiera.-se dio la vuelta para mirarla altiva. Emi escuchaba aquella horrible discusión que mantenían las dos mujeres.

-No, ya no. Estás comprometida Nerumi. Vas a casarte.-sentenció la señora, volviéndose a sentar en la mesa para continuar con la cena.

-¿Qué?

-Lo que has oído. Te he comprometido. Estoy harta de que te comportes como una cría, llorando aquí y allá por un campesino…Así que he dispuesto que te casaras con un capitán de la marina, será dentro un poco un Vicealmirante, y necesita una buena esposa.

-¡No voy a casarme con nadie! ¡No voy a enamorarme jamás!

-No te preocupes, él se encargará de que eso cambie.

-¡Nunca! ¡¿Me has oído?! Nunca me enamoraré de nuevo, ni de él ni de nadie…

-¡Qué me importa! Lo único importante es que lo tengas contento…-sonrió de forma burlona pensando en a saber qué barbaridad. Por un instante Nerumi sintió repulsión por la persona que tenía enfrente.-Al menos-continuó-bajo su sumisión aprenderás a comportarte, como tu madre y tu hermana deberían de haber hecho. No hay vuelta atrás. Mientras vivas bajo estos muros, harás lo que yo diga…

                La joven no contestó su rabia, e impotencia volvían a fluir como cuando Jake abandonó este mundo tras luchar de forma constate contra aquella enfermedad que le había quitado la vida. Subió a su habitación, aquella noche nadie pudo consolarla…

                                                               ……………………

                A la mañana siguiente, su prima la despertó temprano para ir al puerto de la ciudad.

-¿Nerumi? ¿Aun estás dormida?-Emi abrió las cortinas de la habitación. Todavía llevaba puesta la ropa con la que había cenado. Estaba despierta, miraba al techo. Sus ojeras la delataban, no había dormido la noche anterior. Se sentó a su lado en la cama-no entiendo porque estás así…cásate y ya está. Te desharás de tu tía cuanto antes así.

-¿Y seguir viviendo encerrada y como una esclava? No…yo no me crie así, eso no fue lo que mi madre me enseñó-se incorporó.

-¡Pero mírate al espejo Nerumi! Estás horrible. Escucha, por mucho que te pese, Jake no va a volver, nunca más…deja de atormentarte, campesinos hay en todos lados. Si lo que quieres es ese amor, puedes tener todos los amantes del mundo, ¡eres preciosa! ¿Qué hombre no estaría dispuesto a complacerte?

-¿Y vivir una mentira? No…no soy mujer que pueda aguantar eso.-entró en el baño para lavarse la cara y asearse, Emi la siguió sin terminar su discurso.

-Entonces, ¿qué quieres? ¿Vivir amargada siempre? ¿De veras crees que él es feliz allí donde esté? ¿Viéndote así?-por primera vez a Nerumi no le parecieron artificiales las palabras de su prima. La de ojos verdes suspiró y se lanzó una mirada así misma en el espejo. Aunque quisiera negarlo, estaba claro que no podía seguir así. Debía dejar de lamentarse por la pérdida de Jake, tenía que avanzar y salir adelante. Sobre todo por su maldita salud. Tenía que animarse, pero aquella casa, aquellos muros, aquella ciudad tan horrible la enfermaba. Y más aun sus habitantes.- ¿Nerumi?-que la nombraran la sacaron de sus cavilaciones.

-Quiero ser libre. Eso es lo que quiero. Así seré feliz.

-En cuanto te conviertas en la esposa de un marqués o de un noble tendrás todo en tu mano para hacer lo que te plazca.

-No…-de pronto sonrió. Parecía que se le había ocurrido cierta idea.-quiero ser libre de verdad. Aunque no tenga nada que llevarme a la boca o aunque tenga que dormir bajo las estrellas. Quiero saber qué siente cuando viajas por el mar y el aire salado se cuela a través de los poros de la piel, quiero conocer el mundo…

-Quieres seguir los pasos de tu hermana…-terminó Emi la frase.-desde luego…que bien te enseñó eso tu madre…

-Puede ser…-su prima suspiró convenciéndose a sí misma que todo se hereda en la vida. Hasta esas ansias de sentir el mar. Iba a abrir la boca para replicarle a aquella locura, cuando Nerumi se adelantó.-vamos a ese mercadillo en el puerto anda…

-Vaya, parece que has entrado en razón al fin.-la morena sonrió y salió de la habitación dejando a una Nerumi pensativa y sola, “¿es esto lo que esperabas de mi Jake?...”

 

“Flash Back”

                La respiración entrecortada, el olor a analgésicos por toda la habitación de una penosa clínica. Qué mejor lugar para esperar a la muerte…a la desolación…al olvido…

                Y entre las sombras que aquel dolor le causa por dentro, una luz…efímera, lejana, borrosa, inigualable…la de ella…la luz de una mujer a la que había concedido tantas promesas…y que sin embargo, ahora le parecían insuficientes…una mujer que había sido el epicentro de su vida desde que tuvo la oportunidad de conocerla…no obstante, sabía que en su rostro, su sonrisa radiante se había borrado por completo…la tristeza la invadía y sabía perfectamente que todo aquel dolor era culpa suya…Odiaba escuchar llorar a aquella mujer por la que había cometido tantas locuras…

-Nerumi…-la nombró. Le costaba hablar, ya ni siquiera podía moverse. Las piernas habían dejado de tener uso y parecía quedarse ciego por momentos…

-Dime…-sintió el calor de su mano sobre su frente. Al menos, aun la sentía…

-Creo que es la hora…-susurró con una sonrisa en los labios.

-No…-desesperación en su tono de voz.-espera que llamo al doctor.-la sintió alejarse. Sin embargo, la volvió a llamar.

-Nerumi…-tosió. De pronto, de su boca comenzó a brotar sangre. Pero a pesar del dolor, no dejaría de sonreír.

-Jake…-susurró. La oía llorar mientras volvía a prisa a su lado.

-Escúchame…-la joven le agarró la mano con fuerza.

-Te escucho mi amor…

-Has estado aquí…todos los días…jamás podré agradecértelo lo suficiente…Pero es hora de que me dejes ir…quizás te parezca difícil o injusto…pero, estoy seguro de que yo no era el indicado…algún día encontraras de nuevo a esa persona que te llene como yo lo hecho y serás tan feliz que te olvidarás de esta historia…

-Jamás podré olvidarte…no digas eso…

-Claro que lo harás…dejarás el dolor a un lado y avanzarás…siempre has sido una mujer fuerte…-de sus labios cada vez se escapaba más sangre.-y cuando llegue ese día, yo estaré orgulloso de ti…

-Jake…

-Y…encuentra a tu familia…esa casa no te hace bien…-sonrió. Las lágrimas caían por el rostro de la joven sin control.-no llores…-llevó su mano a la mejilla de ella.-por favor…aunque no pueda verte…regálame una sonrisa…-y así lo hizo ella, con el mayor de los esfuerzos. Los dedos de él la rozaron con ternura y la felicidad se apoderó unos instantes de su alma-vamos…olvídate de mi…enamórate, se libre, vive…

-Jake…-poco a poco su mano fue aflojando el agarre.

-Te amo…

-¡Jaaaake!-la oyó nombrar en la lejanía.

                Sangre, lágrimas, dolor, muerte, desesperación, tristeza…y en medio de todo lo que había concebido antes de irse por completo de aquel mundo, antes de dejar de sentir la sangre correr entre sus venas o el calor en su cuerpo…Una imagen otoñal…unas sábanas blancas cubriendo un cuerpo desnudo, unos ojos verdes mirándolo feliz, ella…

En su rostro enfermizo, apagado, inerte, se dibujaba una sonrisa…una sonrisa que no había retirado en ningún momento...la había mantenido siempre…desde el día en que la vio por primera vez, hasta el día en que aspiró el aire por última vez…Sintió como su alma se abría paso entre la oscuridad hacía una nueva luz…hacia un lugar mejor…donde algún día se encontraría de nuevo con ella…

 

“Fin del Flash Back”

 

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