Fanfic Es
Fanfics en español

La Esclava Virgen por sergiog30

[Comentarios - 33]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +

La Esclava Virgen                                                                                                                           Capítulo 175

 

Con la noticia de que los independentistas habían derrotado a los españoles, había un ambiente de paz en todo el territorio, tanto así que nuevamente comenzaron a llegar barcos a la zona. En uno de los barcos, había llegado el coronel retirado don Hugo Coronado, quien siempre había estado en contra del régimen español y se encontraba viviendo en Italia, donde había estudiado leyes. Ahora con el triunfo de los independentistas, había sido llamado por el general Benjamín Molinares De La Torre, para que viniera a asesorar al general Bonilla en todos los asuntos de política y de leyes. Para el Coronel Hugo Coronado el modelo de leyes en Italia era el mejor a seguir, sobre todo porque le restaba cualquier tipo de intervención a la mujer, todo era manejado y decidido por los hombres. Y en ese modelo de leyes no estaba contemplado el que una mujer sola pudiera manejar algún tipo de negocio, la mujer debía estar solamente al cuidado de la casa y de la familia.

 

Muchos años atrás, el coronel Hugo Coronado había vivido en Santa Ana de Barahona, y pertenecía a una familia importante de la región, pero él se había enamorado de una muchacha humilde, que era hermana de Juan Bautista. Por eso don Hugo Coronado era amigo de Juan Bautista. Doña Meryl Tapias también había estado enamorada de don Hugo Coronado cuando era soltera y pobre, pero Hugo se había decidido por la hermana de Juan Bautista, sin embargo, tenía sus encuentros en secreto con Meryl. Hasta que un grupo de soldados españoles atacaron a Hugo al saber de su tendencia independentista y asesinaron a la hermana de Juan Bautista. Desde ese momento, Hugo Coronado juró que acabaría con el dominio español y lucharía para que pagaran por todo el daño. Hugo se fue al exterior a estudiar y ahora que los españoles se habían ido, él había regresado, solo que convertido en un ser ambicioso y con deseos de adueñarse de toda la región, ya que no tenía posibilidades de ser nombrado Presidente de la República.

 

Lo primero que hizo don Hugo Coronado fue visitar la tumba de su eterna amada, y luego fue a visitar a su viejo amigo Juan Bautista. Don Hugo Coronado no podía creer que ahora Juan Bautista fuera dueño de una gran hacienda, por eso lo felicitó, aunque en el fondo, motivado por su ambición, don Hugo Coronado comenzó a mirar de qué forma podría quitarle la fortuna a Juan Bautista. Entonces Hugo Coronado se enteró que Juan Bautista estaba casado con madame Karina, pero que la tal Karina estaba lisiada, y tal vez por allí él podría actuar.

 

En la hacienda Mancera, doña Julia estaba melancólica al recordar los momentos felices que había vivido en la hacienda al lado de su esposo Augusto y cuando esperaba su último hijo, que le fue arrebatado de sus manos. Doña Julia no perdía la esperanza de encontrar a su hijo, aunque había tratado de llenar ese vacío con sus ahijadas, pero no era lo mismo. Caminando por el jardín de la hacienda, doña Julia se quedó observando a un joven gitano, Maurice, en compañía de la joven Canela. Julia había escuchado algo sobre la tal Canela, que era hija de la esclava Irasema, quien a su vez era hija de su esposo Augusto, eso quería decir que la tal Canela, era nieta de Augusto. Pero lo que le llamaba la atención era el joven, que le recordaba a alguien pero no sabía a quién.

 

Por su parte, Elkin estaba aburrido pues en unos días se tendría que casar con Estela para lograr su propósito de quedarse al frente de la fortuna Mancera, pero cada día que pasaba se entusiasmaba más con Canela, solo que no podía acercarse a ella pues el tal Maurice no la dejaba sola ni un instante. Así que Elkin tenía que conformarse con Estela. Sin embargo, esa noche decidió salir a tomar un poco de fresco al jardín y se encontró con Mariela, la esposa de Jairo.

 

Ella también estaba inconforme con su marido pues no le daba la talla. Así que los dos comenzaron a conversar muy amenamente, y ella le manifestó su frustración como mujer. Elkin le propuso que se unieran los dos para lograr todos sus propósitos, como quedarse con toda la fortuna y a la vez, ser amantes sin que nadie se enterara.

 

Abelino comenzó su propósito de conquistar a la inocente Diana Luz, para eso se le acercó a conversar un poco. A Diana Luz se le hizo muy raro que Abelino se le acercara pues él era el esposo de su hermana Canela. Sin embargo Abelino comenzó a contarle que era muy infeliz porque Canela no lo quería, por eso él había decidido comenzar a olvidarla, aunque no quería. Diana Luz nunca se había enamorado, pero deseaba conocer un príncipe azul con quien casarse y tener hijos.

 

La amistad entre Elisina y Erwin se mantenía más que nada porque Elisina sabía del interés de Erwin en su hermana Liseth. Ahora que se suponía que Mario había muerto, Elisina pensaba obligar a su hermana a que se casara con Erwin antes que fuera señalada por la calle como una madre soltera. Liseth aún estaba recuperándose del parto difícil, sin embargo, Erwin no desistía de la idea de hacerla suya, para desquitarse por tanto desprecio de su parte. Pero a eso se sumaba el hecho que Erwin estaba aburriéndose de Elida Margarita, quien últimamente se la pasaba dándole consejos y sermones como si fuera una monja. Elida tenía la esperanza de lograr un cambio en Erwin y marcharse los dos a un lugar lejos donde pudieran olvidarse del pasado. Pero Elida seguía confundida con sus sentimientos pues esa paz que tanto deseaba con Erwin, ella la encontraba con Darwin, cada vez sentía un deseo de buscarlo para pedirle consejos, cuando en realidad deseaba estar en su compañía. Darwin era hermano de Erwin, pero Elida amaba a Erwin y deseaba que fuera como Darwin. El problema era que Darwin también estaba sintiendo cosas por Elida, pero él tenía el inconveniente de ser un sacerdote, y además, hermano de Erwin.

 

Doña Odila no pensaba permitir que su hijo Haroldo echara por tierra todos los planes que tenían al recuperar la herencia de su difunto esposo, así que al enterarse que Ofelia había regresado, doña Odila decidió hacerle una visita. Ofelia se sorprendió con la visita de doña Odila, quien de inmediato le dijo el motivo de la visita, que necesitaba su ayuda para que entre las dos, volvieran a deshacerse de Claudia Patricia. Ofelia se alegró de saber que podía contar con alguien más para llevar a cabo su macabro plan contra su propia hermana. Aunque le advirtió que estaba haciéndole creer a todos que había cambiado y que buscaba el perdón de su familia. Ofelia le dijo a doña Odila que pensaría en un plan con el que Claudia Patricia sufría el resto de su vida. Odila se marchó con la esperanza de que Ofelia pensara cuanto antes en la forma de eliminar a Claudia. Lo cierto era que Ofelia ya había pensado cómo destruir a su hermana. Primero se encargaría de robarle a su hijo y desaparecerlo, y después se encargaría de desaparecerla a ella y esconderla en un lugar donde nadie llegara a sospechar, en Villa Mimosa.

 

Entre tanto, en la tribu indígena, César se recuperaba poco a poco de sus heridas, mientras que Mario Rafael seguía encerrado en una jaula y custodiado por un guardia. A lo lejos, la indígena Samirami lo observaba y en ocasiones le llevaba alimentos. Samirami era respetada por todos en la tribu ya que era la hija del Cacique de la tribu, el cacique Melquiades. Moraima, la madre de Samirami, se había dado cuenta que Samirami mostraba un interés más de la cuenta por el prisionero Mario Rafael, y le pidió que no se ilusionara con él pues era un blanco, y los blancos siempre habían destruido a los indígenas, por eso Melquiades ordenaría su muerte en el juicio que se le realizaría. Mario Rafael se daba cuenta de lo especial que era Samirami con él, pero él no podía olvidar a su amada Violeta, a pesar de que estuviera muerta. Mario tampoco olvidaba que su esposa Liseth lo esperaba en casa a punto de dar a luz. 

Usted debe login (registrarse) para comentar.